Última revisión
10/02/2025
Condenado el propietario de una casa rural al pago de una indemnización por un accidente en la piscina

El Juzgado de Primera Instancia e Instrucción de Tomelloso en su sentencia n.º 276/2024, de 9 de diciembre, ECLI:ES:JPII:2024:399, ha dictado una sentencia favorable para un arrendatario de una casa rural, quien recibirá una indemnización de 4.187,02 euros tras resultar herido en un accidente en la piscina de la propiedad.
El siniestro ocurrió entre el 16 y el 22 de julio de 2022, cuando el demandante alquiló la vivienda con varios amigos y sufrió un corte en el pie debido a las condiciones defectuosas de la escalerilla de la piscina.
La sentencia ha determinado que el propietario de la casa era responsable de las condiciones de seguridad de sus instalaciones y que, al no mantener adecuadamente la escalerilla, incumplió su deber de garantizar la seguridad de los arrendatarios. Esto resultó en lesiones que requirieron atención médica y suturas para el afectado.
En defensa del propietario, se argumentó que no existían pruebas contundentes que demostraran la relación entre el accidente y su negligencia, señalando que no se había notificado previamente al administrador del establecimiento sobre las lesiones y cuestionando la veracidad del testimonio de los amigos del demandante. Sin embargo, durante el juicio, el juez pudo validar la versión de los hechos presentada por el arrendatario y sus acompañantes.
Asimismo, por la parte demandada no se ha practicado prueba alguna que permita desvirtuar su testimonio o privarlo de plena validez, más allá de la alegación del lazo de amistad que une a las partes, sin que se haya opuesto que los testigos puedan tener algún tipo de interés directo o indirecto en el resultado del pleito, o, en definitiva, intereses espurios, por lo que nada obsta para dotar de plena validez y veracidad a su testimonio
El juez enfatizó que las declaraciones de los testigos, aunque eran amigos del demandante, tenían suficiente credibilidad dado su compromiso de decir la verdad bajo juramento.
Se destacó que los testigos describieron con claridad cómo ocurrió el accidente y subrayaron que el demandante estaba solo en la piscina en el momento del incidente, lo que descartaba cualquier acción imprudente de su parte.
Adicionalmente, los testimonios confirmaron que un tercer amigo ayudó al demandante a salir del agua después de sufrir la herida y que, al día siguiente, se verificó el estado de la escalerilla de la piscina, que presentaba bordes cortantes en sus peldaños, lo que justificó el accidente. La valoración del juez sobre las evidencias presentadas fue clara, considerando que el propietario tenía la obligación de asegurar que las instalaciones estuvieran en condiciones adecuadas para el uso que se les daba.
La sentencia no solo resalta la importancia de mantener las instalaciones en óptimas condiciones de uso, sino que también obliga a los propietarios a asumir la responsabilidad por los accidentes que puedan ocurrir en propiedades que ofrecen a los arrendatarios.
