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13/12/2024

El DOUE publica las orientaciones para las políticas de empleo de los Estados miembros

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Materias: laboral

Fecha: 13/12/2024

Publicada (DOUE de 13 de diciembre de 2024) la Decisión (UE) 2024/3134 del Consejo, de 2 de diciembre de 2024, relativa a las orientaciones para las políticas de empleo de los Estados miembros.

El DOUE publica las orientaciones para las políticas de empleo de los Estados miembros

Se ha publicado en el Diario Oficial de la Unión Europea la Decisión (UE) 2024/3134 del Consejo, de 2 de diciembre de 2024, relativa a las orientaciones para las políticas de empleo de los Estados miembros. El objetivo es que los Estados miembros y la Unión Europea desarrollen «(...) una estrategia coordinada para el empleo y en particular para el fomento de una mano de obra cualificada, formada y capaz de adaptarse, así como de mercados de trabajo inclusivos, resilientes, orientados al futuro y con capacidad de respuesta al cambio económico, con vistas a lograr los objetivos de pleno empleo y progreso social, crecimiento económico equilibrado y un nivel elevado de protección y mejora de la calidad del medio ambiente establecidos en el artículo 3 del Tratado de la Unión Europea (TUE)». 

Como concreta el texto publicado, los Estados miembros deben considerar el fomento del empleo un asunto de interés común y han de coordinar su acción al respecto en el seno del Consejo, teniendo en cuenta las prácticas nacionales relativas a las responsabilidades de los interlocutores sociales.

En esta ocasión, la Decisión para 2024 contiene la siguientes orientaciones:

Orientación n.º 5: Impulsar la demanda de mano de obra.

Los Estados miembros deben promover una economía social de mercado sostenible y facilitar la inversión en la creación de empleos de calidad, aprovechando las transiciones ecológica y digital. Para ello, deben reducir las trabas para contratar, fomentar el espíritu emprendedor y apoyar a las microempresas, pequeñas y medianas empresas, facilitando el acceso a la financiación y aprovechando la economía circular. También deben promover el desarrollo de la economía social y la innovación social, y apoyar la reestructuración y reasignación de mano de obra para aumentar la productividad y competitividad. Es importante diseñar bien los regímenes de reducción del tiempo de trabajo y las disposiciones similares para reforzar la resiliencia económica. Además, deben aplicarse incentivos a la contratación y medidas de perfeccionamiento y reciclaje profesional, desarrolladas en cooperación con los interlocutores sociales, para apoyar la creación de empleo de calidad y abordar la escasez de mano de obra y capacidades. La fiscalidad debe desplazarse del trabajo a otras fuentes que favorezcan el empleo y el crecimiento, protegiendo al mismo tiempo los ingresos y la protección social. Los Estados miembros deben promover la negociación colectiva para la fijación de salarios y garantizar una participación efectiva de los interlocutores sociales, asegurando salarios justos y adecuados que permitan un nivel de vida digno y refuercen la convergencia socioeconómica.

Orientación n.º 6: Aumentar la oferta de trabajo y mejorar el acceso al empleo, la adquisición de capacidades a lo largo de la vida y las competencias.

En el contexto de las transiciones digital y ecológica, el cambio demográfico y la guerra de agresión de Rusia contra Ucrania, los Estados miembros deben promover la sostenibilidad, productividad, competitividad, empleabilidad, inclusividad y desarrollo del capital humano. Deben modernizar e invertir en sus sistemas de educación y formación para ofrecer una educación inclusiva y de alta calidad, mejorar los resultados educativos y la oferta de oportunidades para desarrollar capacidades y competencias necesarias para las transiciones ecológica y digital. Es crucial colaborar con los interlocutores sociales, proveedores de educación y formación, empresas y otras partes interesadas para abordar las deficiencias estructurales de los sistemas de educación y formación. Debe prestarse especial atención a los retos relacionados con el rendimiento educativo de los jóvenes y la profesión docente, mejorando su atractivo y combatiendo la escasez de profesores. Los sistemas de educación y formación deben dotar a todos los alumnos de competencias clave y fomentar el pensamiento crítico. Los Estados miembros deben ayudar a los adultos en edad de trabajar a acceder a la formación y aumentar los incentivos para buscar formación, utilizando microcredenciales para apoyar el aprendizaje permanente y la empleabilidad. Deben fomentar la igualdad de oportunidades, abordar las desigualdades en los sistemas de educación y formación, y apoyar la transición de la educación al empleo para los jóvenes. Además, deben eliminar los obstáculos a la participación en el mercado de trabajo, promover salarios adecuados y condiciones de trabajo justas, y apoyar la adaptación del entorno de trabajo para las personas con discapacidad. Es necesario abordar la brecha salarial y de empleo entre hombres y mujeres, garantizar la igualdad de retribución y fomentar la conciliación de la vida laboral, familiar y privada.

Orientación n.º 7: Mejorar el funcionamiento de los mercados laborales y la eficacia del diálogo social.

Los Estados miembros deben colaborar con los interlocutores sociales para garantizar condiciones de trabajo justas, transparentes y predecibles, equilibrando derechos y obligaciones. Es esencial reducir y prevenir la segmentación de los mercados laborales, combatir el trabajo no declarado y los falsos autónomos, y fomentar la transición hacia empleos indefinidos. Las normas de protección del empleo, la legislación laboral y las instituciones deben crear un entorno que favorezca la contratación y la flexibilidad necesaria para que los empleadores se adapten rápidamente a los cambios económicos, protegiendo al mismo tiempo los derechos laborales y garantizando la protección social, la seguridad y la salud en el trabajo.

La promoción de fórmulas de trabajo flexibles, como el teletrabajo, puede aumentar los niveles de empleo y hacer los mercados laborales más inclusivos. Los Estados miembros deben apoyar la transformación digital, promoviendo el uso de herramientas éticas y fiables de inteligencia artificial (IA), mejorando las capacidades y el reciclaje profesional de los trabajadores, y ofreciendo incentivos para que las empresas desarrollen tecnologías que aumenten la productividad y complementen la mano de obra humana.

Es crucial garantizar el respeto de los derechos de los trabajadores en relación con las condiciones de trabajo, la salud mental y el equilibrio entre la vida profesional y privada, especialmente en el contexto del cambio climático y la transformación digital. Deben evitarse las relaciones laborales precarias, garantizando la equidad, transparencia y rendición de cuentas en el uso de algoritmos, y combatiendo el abuso de contratos atípicos. Se debe asegurar el acceso a una resolución de litigios efectiva e imparcial y el derecho a reparación en caso de despido injustificado.

Las políticas deben mejorar la participación en el mercado laboral, especialmente para los grupos infrarrepresentados y vulnerables, como mujeres, jóvenes, personas poco cualificadas, desempleados de larga duración, personas con discapacidad, migrantes, comunidades gitanas marginadas y trabajadores de más edad. Los Estados miembros deben reforzar las políticas activas del mercado de trabajo, ampliando su alcance y mejorando su interacción con los servicios sociales, la formación y las ayudas económicas a los desempleados.

Es fundamental proporcionar prestaciones de desempleo adecuadas y de duración razonable, que no desincentiven la vuelta al empleo, acompañadas de políticas activas del mercado de trabajo. La movilidad de estudiantes, aprendices y trabajadores debe incrementarse y apoyarse adecuadamente, especialmente para aquellos con menos experiencias de movilidad, mejorando sus capacidades y empleabilidad, y contribuyendo a la competitividad de la UE.

Los Estados miembros deben garantizar condiciones justas y dignas para los trabajadores transfronterizos, temporeros y desplazados, evitando la discriminación y garantizando la igualdad de trato. Deben estimular las vías de migración legal y establecer políticas de integración eficaces para los trabajadores y sus familias.

Finalmente, los Estados miembros deben crear condiciones adecuadas para las nuevas formas de trabajo, garantizando el cumplimiento de los derechos sociales existentes, y proporcionar asesoramiento sobre los derechos y obligaciones en el contexto de contratos atípicos y nuevas formas de trabajo. Es fundamental fomentar la democracia en el trabajo y garantizar un entorno propicio para el diálogo social bipartito y tripartito, promoviendo la negociación colectiva y la participación de los interlocutores sociales en el diseño y aplicación de políticas de empleo y sociales.

Orientación n.º 8: Promover la igualdad de oportunidades para todos, fomentar la integración social y combatir la pobreza.

Los Estados miembros deben promover mercados laborales inclusivos y accesibles para todos, implementando medidas eficaces para eliminar todas las formas de discriminación y garantizar la igualdad de oportunidades, especialmente para los grupos infrarrepresentados en el mercado laboral. Esto incluye garantizar la igualdad de trato en el empleo, la asistencia a los solicitantes de empleo, la protección social, la asistencia sanitaria, la educación y el cuidado infantil, los cuidados de larga duración, y el acceso a bienes y servicios, incluida la vivienda, sin importar el género, origen étnico o racial, religión, discapacidad, edad u orientación sexual.

Además, los Estados miembros deben modernizar los sistemas de protección social para ofrecer una protección adecuada, eficaz, eficiente y sostenible a lo largo de todas las etapas de la vida. Esto implica fomentar la inclusión y la ascensión social, incentivar la participación en el mercado laboral, apoyar la inversión social, combatir la pobreza y la exclusión social, y abordar las desigualdades mediante el diseño de sistemas fiscales y de prestaciones y la evaluación del efecto distributivo de las políticas. La modernización también debe mejorar la resiliencia de los sistemas de protección social frente a desafíos multifacéticos, prestando especial atención a los hogares vulnerables afectados por las transiciones ecológica y digital y el aumento del coste de la vida, especialmente en vivienda y energía.

Los Estados miembros deben desarrollar e integrar los tres aspectos de la inclusión activa: apoyo a la renta adecuado, mercados de trabajo inclusivos y acceso a servicios de capacitación de calidad. Los sistemas de protección social deben garantizar prestaciones de renta mínima adecuadas para quienes carezcan de recursos suficientes y promover la inclusión social mediante la participación activa en el mercado laboral y la sociedad, incluyendo servicios sociales específicos. La disponibilidad de vivienda asequible y accesible y servicios de calidad, como atención y educación infantil, asistencia extraescolar, educación, formación, servicios sanitarios y cuidados de larga duración, es esencial para garantizar la igualdad de oportunidades.

En línea con los objetivos de la Unión y nacionales para 2030 en materia de reducción de la pobreza, se debe prestar especial atención a la lucha contra la pobreza y la exclusión social, incluida la pobreza laboral. La pobreza y la exclusión infantil deben abordarse con medidas integradas, incluyendo la plena aplicación de la Garantía Infantil Europea. Los Estados miembros deben garantizar el acceso a servicios básicos de buena calidad para todos, incluidos los niños, y proporcionar acceso a una vivienda adecuada y asequible para aquellos en situación de vulnerabilidad, como la vivienda social o ayudas a la vivienda. También deben garantizar una transición energética limpia y justa y abordar la pobreza energética mediante medidas de apoyo específicas para los hogares vulnerables.

Finalmente, los Estados miembros deben garantizar un acceso oportuno a una asistencia sanitaria asequible, preventiva y curativa, y a cuidados de larga duración de alta calidad, preservando la sostenibilidad a largo plazo. En el contexto de una creciente demanda de cuidados de larga duración vinculada a los cambios demográficos, deben abordarse las lagunas en la adecuación, la escasez de mano de obra y las malas condiciones de trabajo. Ante la guerra de agresión de Rusia contra Ucrania, los Estados miembros deben seguir ofreciendo protección adecuada a las personas desplazadas de Ucrania, asegurando el acceso de los menores desplazados a educación y otros servicios esenciales. En un contexto de creciente longevidad y cambio demográfico, los Estados miembros deben garantizar que los regímenes de pensiones sean adecuados y sostenibles, ofreciendo igualdad de oportunidades para mujeres y hombres en la adquisición de derechos de pensión y promoviendo un envejecimiento activo y saludable.

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