Última revisión
29/12/2025
El TJUE avala que los Estados puedan fijar tarifas mínimas para el envío de libros para preservar la diversidad cultural

El Tribunal de Justicia de la Unión Europea a través de su sentencia n.º 366/24, de 18 de diciembre de 2025, ECLI:EU:C:2025:990, ha dictaminado que la imposición de tarifas mínimas nacionales para la entrega a domicilio de libros debe analizarse conforme a las normas sobre la libre circulación de mercancías, quedando excluidas del examen bajo las Directivas de servicios y comercio electrónico cuando la finalidad principal es la protección de la diversidad cultural y editorial.
El caso se inició tras la impugnación por parte de Amazon EU de la Orden Ministerial francesa de 4 de abril de 2023, que obliga a los minoristas a cobrar al menos tres euros por el envío de libros para pedidos inferiores a 35 euros. Por encima de dicha cantidad, la entrega puede ser prácticamente gratuita. Amazon argumentó que esta normativa infringe tanto la Directiva sobre el comercio electrónico como la Directiva de servicios en el mercado interior y vulnera el principio comunitario de libre circulación de mercancías. El Gobierno francés defendió la regulación como una medida necesaria para salvaguardar la pluralidad y la diversidad editorial y cultural en Francia, afirmando que dichas Directivas no eran aplicables.
El órgano francés pidió aclaraciones sobre cómo debe evaluarse esta normativa: si bajo el prisma de la libre circulación de servicios o de mercancías, y si la finalidad de promoción cultural excluía la aplicación de las Directivas.
En la sentencia dictada, el Tribunal de Justicia de la Unión Europea subraya que, dado que el objetivo de la medida francesa es preservar la diversidad cultural, debe excluirse la aplicación de la Directiva relativa a los servicios en el mercado interior y de la Directiva de comercio electrónico. Ambas Directivas contemplan que no son aplicables a normativas nacionales adoptadas específicamente para proteger la diversidad cultural y lingüística y asegurar el pluralismo en los medios de comunicación.
No obstante, el TJUE matiza que la declaración de exclusión de las Directivas no exime de examinar la validez de esta normativa bajo el Derecho primario de la Unión Europea, es decir, bajo los principios fundamentales, especialmente el de la libre circulación de mercancías, consagrado en los Tratados de la UE.
Según el Tribunal de Justicia, puesto que la normativa controvertida afecta específicamente a los minoristas de libros y altera el precio final de venta del libro (considerado mercancía en el sentido del Derecho comunitario), la medida debe ser analizada exclusivamente conforme a las normas sobre la libre circulación de mercancías. El Tribunal recuerda expresamente que las restricciones a la libre circulación de mercancías están, en principio, prohibidas por la legislación comunitaria.
Aunque la sentencia aún no ha resuelto en firme la compatibilidad o no de la normativa francesa concreta con el Derecho primario, sí delimita el marco de estudio dejando claro que la protección de la diversidad cultural puede justificar la exclusión de las Directivas sectoriales, trasladando el debate al ámbito de los tratados básicos de la Unión.
Así, para futuras normativas semejantes, los Estados miembros podrán invocar la defensa de la diversidad cultural para apartar la aplicación de las Directivas de servicios y de comercio electrónico, pero deberán estar en todo momento preparados para demostrar ante los tribunales europeos que las medidas impuestas no constituyen restricciones indebidas o desproporcionadas a la libre circulación de mercancías, conforme al Derecho primario de la Unión.
Esta resolución se enmarca en un contexto europeo en el que la venta y distribución online de libros, liderada por grandes plataformas como Amazon, ha suscitado preocupación entre los gobiernos por el impacto en la diversidad y pluralidad cultural frente a la irrupción de dinámicas más puramente mercantiles.
Así, este fallo, aclara el encaje legal de normativas nacionales que establecen tarifas mínimas para el envío de libros con el objeto de preservar la diversidad cultural y editorial. Tales medidas quedan fuera del ámbito de aplicación de las Directivas de servicios y de comercio electrónico si su objetivo principal es fomentar la pluralidad cultural. Sin embargo, siguen estando obligadas a cumplir con las exigencias y restricciones del Derecho primario europeo, debiendo superarse el examen de proporcionalidad y adecuación respecto a la libre circulación de mercancías. La jurisprudencia europea así sentada tendrá efectos determinantes en el equilibrio entre el mercado único digital y la protección de la cultura en los Estados miembros de la Unión.
