Última revisión
23/10/2014
De esta forma, pretende que las compañías cuenten con el margen necesario para que las nóminas de los trabajadores repercuta la rebaja fiscal desde el mes de enero, traduciéndose en un incremento en el sueldo neto mensual.

La idea propuesta por Hacienda sería la aprobación de la reforma fiscal en noviembre, constando para el caso de cambios de escasa relevancia. Esto es, los mismos no afectarían a fundamentos relativos a los tramos, los tipos de imposiciones, las reducciones por rendimientos o mínimos personales, los cuáles marcan las principales actuaciones en el cálculo de las retenciones.
Desde 2015, el número de tramos del IRPF se tranformará desde siete a cinco y el tipo mínimo disminuirá del 24,75% al 20%, a la vez que el máximo bajará del 52% al 47%. En factores numéricos, un contribuyente con sueldo bruto de 25.000 euros abona actualmente IRPF 4.023 euros al año en IRPF, una cifra que se verá rebajada reducirá hasta los 36.693,4 euros con los efectos de la reforma, incrementando consecuentemente su sueldo neto anual en 330 euros.
Para la introducción de los nuevos parámetros fiscales, se establece un margen de actuación necesario para las empresas, que deben adecuar sus componentes tecnológicos y de cálculo para las retenciones, en función de los salarios y los trabajadores. Por ello, la Agencia Tributaria pretende que los trámites parlamentarios no se retrasen, lo que se traduciría en efectos negativos para el contribuyente
