Última revisión
03/11/2014
Sostiene que la medida supondrá la supresión de beneficios particulares. Además, indica que el 67% de los beneficiarios superan los 60.000 euros en sus rentas de forma anual.

En ese sentido, el Ministerio de Hacienda indica que la anulación de las citadas deducciones en los Presupuestos Generales del Estado del año 2015, y vigentes desde el año 2009, se traducirá en una doble vertiente, en referencia tanto a la anulación de beneficios particulares al reducir impuestos en la globalidad de la sociedad y la búsqueda de la “máxima neutralidad de la norma fiscal”, por lo que la actividad empresarial se organice por la eficiencia económica, y caracterizada por ser “libre de sesgos fiscales”.
Asimismo, entiende el ejecutivo que se precisa la procura de la extensión de las cargas de tipo fiscal, en pos de la equidad y la justicia tributaria. Así, el 67% de lo beneficiados autónomos supera los 60.000 euros en términos de renta, lo que implica la necesaria implementación de la misma, acorde a lo expresado por la Agencia Tributaria.
Según los datos manejados por Hacienda en relación a los Presupuestos Generales de 2015, la nueva regulación se traducirá en un coste de 57,73 millones de euros para los beneficiarios de la regulación actual, así como un beneficio en el erario público.
Además, expresa Hacienda que la reforma del IRPF supondrá un aumento en los bneficios de las pymes de nueva creación, las cuáles en el primer periodo de imposición su tributación hará referencia a la base imponible positiva, y un 15% en la totalidad de la renta en periodos sucesivos. Ello unido a las rebajas de las retenciones, que pasarán del 21% al 19% en 2015, y 18% en 2016
