Última revisión
21/01/2015
En cuanto a la circulación de los vehículos, la DGT pretende modificar los límites de velocidad existentes a 130 km/h en las autovías, a 90 km/h en las carreteras convencionales y a 30 km/h en la ciudades.

La Dirección General de Tráfico (DGT) ha propuesto en el proyecto de Reglamento de Circulación, la imposición de límites de velocidad a los peatones y la obligación de pasar un control de alcoholemia y drogas si cometen alguna infracción.
En cuanto al límite de velocidad máxima que se impondría a los peatones mediante la redacción del nuevo Reglamento, sostiene el Consejo de Estado que ello supondría «la prohibición de correr, un deporte extendido en estos tiempos» y ha pedido a la DGT que reconsidere esta propuesta, ya que podría ir contra los derechos de libertad e intimidad personal de la Constitución, al limitar la libre circulación por el territorio nacional y «por el simple hecho de que pasear por las vías se sometiera a estas restricciones».
En cuanto a la circulación de los vehículos, pretende modificar los límites de velocidad existentes a 130 km/h en las autovías, a 90 km/h en las carreteras convencionales y a 30 km/h en las ciudades.
El Consejo de Estado reprocha que la DGT no ha calculado los gastos que supondría la nueva señalización y que la vida de las ciudades se podría colapsar con la reducción del límite a 30 km/h. Sostiene además, que la reducción de velocidad en zonas urbanas invade las competencias de las Entidades Locales.
Además, el Ministerio de Fomento mantiene que el incremento del límite de velocidad en la autovías «disminuye la conciencia de riesgo de los conductores e incrementará el número de accidentes» y añade que la «sociedad española no reclama esta medida».
