Última revisión
10/03/2015
Una sentencia del Juzgado de lo Social número 10 de Barcelona, dictada en febrero, ha reconocido que unas mujeres que venían ejerciendo la prostitución tienen derecho a cobrar el paro y a cotizar en la Seguridad Social como trabajadoras por cuenta ajena, permitiendo que la Tesorería General de la Seguridad Social reclame las cuotas impagadas a la propietaria del local de trabajo.

Esta sentencia, que es recurrible ante el Tribunal Superior de Justicia de Catalunya, considera probado que existe una relación laboral entre la propietaria del local y las mujeres que se prostituían en él, ya que considera probado, que dicha propietaria no se limitaba a alquilar habitaciones, sino que proporcionaba clientes a las mujeres trabajadoras, gestionando los pagos y organizando los horarios de trabajo de dichas mujeres.
La demanda fue interpuesta por la Tesorería General de la Seguridad Social después de unas pesquisas hechas por parte de la Inspección de Trabajo y la Policía Nacional en octubre de 2012, en un centro de masajes eróticos, en cuya web anunciaban servicios sexuales.
De esa investigación se derivó un proceso penal, archivado actualmente, ya que el juez instructor no apreció "ningún elemento de coacción o de presión" por parte de la dueña o de un tercero para que ejercieran la prostitución, ya que las mujeres trabajaron libremente.
Sin embargo, la Inspección abrió un proceso laboral, porque las empleadas no estaban dadas de alta en la Seguridad Social, y la propietaria del local no cotizaba por las trabajadoras.
Joan Agustí Maragall, el magistrado que se ocupó del caso, concluye que "se trata de una prestación voluntaria de servicios sexuales a los clientes de la empresaria demandada, en su local, por su cuenta y bajo la dependencia y organización de la misma, a cambio de una retribución previamente convenida". En cuanto a la alegalidad de la prostitución, cita varias sentencias del Tribunal Supremo.
Así pues, se permite a la Tesorería General de la Seguridad Social que reclame a los propietarios del salón de masajes las cuotas impagadas.
