Última revisión
19/09/2014
La Seguridad Social será ahora la que envíe la información de las cotizaciones según los datos de los que ella dispone de manera similar a los borradores de la AEAT.

El Sistema Creta o Sistema de Liquidación Directa, el proyecto que establece un nuevo método de cotización de las empresas, entrará en vigor el próximo octubre, cuando la Tesorería General de la Seguridad Social (TGSS) irá comunicando a las empresas la obligatoriedad de enviar las cotizaciones a través de este nuevo sistema, si bien dispondrán de tres meses de pruebas para poder adaptarse.
Hasta el momento sólo existe un anteproyecto de Ley en materia de liquidación e ingreso de cuotas, presentado el pasado 13 de junio por la ministra de Empleo y Seguridad Social, Fátima Báñez.
De este modo, mientras que en el sistema actual, el envío de la información de las cotizaciones se realiza por parte de la empresa a la Seguridad Social y posteriormente la TGSS envía la cantidad resultante de la liquidación facilitada, en el nuevo Sistema Creta es la Seguridad Social la que envía la información de las cotizaciones según los datos de los que ella dispone (cálculo de la base de cotización, tipo de cotización, coeficientes correctores o reductores, deducciones o compensaciones de cuotas, o cualquiera del resto de elementos determinantes de la cuota a ingresar de los trabajadores por cuenta ajena o asimilados) de manera similar a los borradores de la AEAT. La empresa verificará que la información sea correcta y sólo deberá confirmarla para que se efectúe el pago correspondiente.
El Sistema Creta simplifica el cumplimiento de las obligaciones sociales, facilitando la liquidación y el cálculo de las cuotas sociales de cada trabajador. El nuevo método de cotización sustituirá al actual envío de los TCs y será similar a los borradores del IRPF que la AEAT envía a los contribuyentes.
A modo informativo, la propia Administración de la Seguridad Social ha matizado que fomenta la implantación de la nueva forma de cotización con la intención de simplificar los procesos, reducir los errores y tener un mayor control de la recaudación.
