Caso práctico: Fundamentos contra las alegaciones del banco sobre la prescripción y falta de legitimación en la reclamación de una cláusula suelo

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  • Orden: Mercantil
  • Fecha última revisión: 14/04/2018
  • Origen: Iberley

PLANTEAMIENTO

¿En qué puedo fundamentar una demanda de nulidad de la cláusula suelo, cuya hipoteca se terminó de pagar en 2009, cuando el banco me alega prescripción de la acción y falta de legitimación?

RESPUESTA

Por partes

1. En cuanto a la PRESCRIPCIÓN:

En este sentido no tiene ningún problema (entiendo yo) toda vez que deberá fundamentar esta cuestión cuando en la demanda se solicite la NULIDAD ABSOLUTA DE LA CLÁUSULA SUELO fundamentándola en los artículos 8, 9 y 10 de la Ley de Condiciones Generales de Contratación (LCGC). Estos artículos nos dicen:

  • Artículo 8 LCGC “Nulidad”

“1. Serán nulas de pleno derecho las condiciones generales que contradigan en perjuicio del adherente lo dispuesto en esta Ley o en cualquier otra norma imperativa o prohibitiva, salvo que en ellas se establezca un efecto distinto para el caso de contravención.

2. En particular, serán nulas las condiciones generales que sean abusivas, cuando el contrato se haya celebrado con un consumidor, entendiendo por tales en todo caso las definidas en el artículo 10 bis y disposición adicional primera de la Ley 26/1984, de 19 de julio, General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios”.

  • Artículo 9 LCGC “Régimen aplicable”

“1. La declaración judicial de no incorporación al contrato o de nulidad de las cláusulas de condiciones generales podrá ser instada por el adherente de acuerdo con las reglas generales reguladoras de la nulidad contractual.

2. La sentencia estimatoria, obtenida en un proceso incoado mediante el ejercicio de la acción individual de nulidad o de declaración de no incorporación, decretará la nulidad o no incorporación al contrato de las cláusulas generales afectadas y aclarará la eficacia del contrato de acuerdo con el artículo 10, o declarará la nulidad del propio contrato cuando la nulidad de aquellas o su no incorporación afectara a uno de los elementos esenciales del mismo en los términos del artículo 1261 del Código Civil”.

  • Artículo 10 LCGC “Efectos”

“1. La no incorporación al contrato de las cláusulas de las condiciones generales o la declaración de nulidad de las mismas no determinará la ineficacia total del contrato, si éste puede subsistir sin tales cláusulas, extremo sobre el que deberá pronunciarse la sentencia.

2. La parte del contrato afectada por la no incorporación o por la nulidad se integrará con arreglo a lo dispuesto por el artículo 1258 del Código Civil y disposiciones en materia de interpretación contenidas en el mismo”.

Es decir, consideramos que si la demanda de nulidad se fundamenta en que la cláusula suelo es una condición general de contratación abusiva tal como así se dispone en los artículos 8,9 y 10 de la Ley de Condiciones Generales de la Contratación en relación con el artículo 83 de la Ley General Defensa de Consumidores y Usuarios, NO EXISTE PLAZO DE CADUCIDAD para su ejercicio, por lo que sí podría reclamarse dicha nulidad y como consecuencia la devolución de las cantidades cobradas de más por el Banco.

Sobre la jurisprudencia al respecto puede leerse la Sentencia de la A.P. de Granada de 13 de julio de 2015 (https://www.iberley.es/jurisprudencia/sentencia-civil-n-166-2015-ap-granada-sec-3-rec-305-2015-13-07-2015-47470861)

CASO DISTINTO ES QUE RECLAMASE POR ERROR O VICIO EN EL CONSENTIMIENTO, en cuyo caso se aplica un plazo de prescripción de CUATRO AÑOS (al fundamentarse en lo establecido en el artículo 1301 del Código Civil)

Estos 4 años de plazo para reclamar la nulidad de la cláusula suelo COMENZARÁN desde la “consumación del contrato“, es decir, desde que hayan terminado los efectos de la hipoteca y no desde que se formalizó la escritura como alegan los Bancos en las contestaciones a las demandas judiciales.

Si se presentase la demanda fuera de los 4 años marcados en este apartado, podría el Juzgado (incluso de oficio) estimar la CADUCIDAD de la acción.

2. En cuanto la falta de LEGITIMACIÓN:

Empiezo por la CONCLUSIÓN: En los casos de préstamos hipotecarios con varios deudores solidarios, cualquiera de ellos puede reclamar la eliminación de la cláusula suelo, sin que sea la presencia del resto necesaria en el proceso, pues es una acción que redunda en su beneficio y que no le perjudica.

En este caso me haría falta algo más de información (por si lo han firmado fiadores o si se ha formado con el cónyuge). Así todo, la reclamación es perfectamente viable cuando la realiza sólo una persona. EN el caso de que la reclame un solo cónyuge podría realizarse en beneficio de la sociedad de gananciales.

Si está satisfaciendo las cuotas no veo la falta de legitimación activa, en primer lugar porque los avalistas no son los titulares principales del préstamo hipotecario, sino que sí lo es su mandante, ellos son garantes del préstamo (aportan una garantía personal), no los beneficiados por el mismo. De hecho, el propio banco cuando quiere ejecutar la hipoteca ante el impago de sus cuotas, debe dirigirse primero contra el titular/titulares principales (a través de una ejecución hipotecaria) y, en caso de que estos no responda/pague, podrán dirigirse contra sus avalistas (a través de una acción personal).

En base al art 685.1 de la LEC, la demanda ejecutiva debe dirigirse frente al deudor principal e igualmente frente al hipotecante no deudor e incluso frente al tercer poseedor de los bienes hipotecados, siempre que este último hubiese acreditado al acreedor la adquisición de dichos bienes.

Es decir, hay que tener en cuenta la diferente naturaleza de las acciones a ejercitar. En el proceso de ejecución hipotecaria se está ejecutando una acción real con base en la hipoteca y el fiador, aunque pueda ser considerado deudor solidario, estaría sujeto a una acción personal pero nunca real. Nuestra legislación procesal no permite la acumulación en un mismo proceso de una acción real y una personal y por tanto en la demanda de ejecución hipotecaria no puede demandarse inicialmente al fiador.

Aun en el hipotético caso de que se considere que todos son deudores principales y, por consiguiente, deudores hipotecarios solidarios, sigo manteniendo la legitimación activa de su representado, por lo siguiente:

En el caso de los matrimonios, el Código Civil prevé expresamente que cualquiera de los cónyuges pueda ejercitar la defensa de los bienes y derechos comunes, en su artículo 1.385.

¿Que ocurre cuando existe una pluralidad de deudores en un préstamo hipotecario que no son cónyuges? En estos casos, se aplica el régimen previsto en el Código Civil para obligaciones mancomunadas y solidarias en los artículos 1137 y siguientes.

En concreto, debemos tener presente lo establecido en el artículo 1141 del Código Civil, que dice:

“Cada uno de los acreedores solidarios puede hacer lo que sea útil a los demás, pero no lo que les sea perjudicial.

Las acciones ejercitadas contra cualquiera de los deudores solidarios perjudicarán a todos éstos”.

Además, la plena legitimación activa de su mandante puede fundamentarse a través de la jurisprudencia, pudiendo señalar la Sentencia Civil núm. 176 de la Audiencia Provincial de Pontevedra, Rec 3037/98 de 14 de abril de 1998 (enlace iberley: https://www.iberley.es/jurisprudencia/sentencia-civil-n-176-ap-pontevedra-rec-3037-98-14-04-1998-208521) la cual dice:

“Al actuar Da Marina E en su propio nombre y en beneficio de la comunidad hereditaria (en este caso, deudores hipotecarios) en la que está integrada, no existe la falta de litisconsorcio activo necesario aducida por la representación de los demandados, dado que el partícipe en una comunidad, con base en lo normado en el articulo 392 y siguientes del C. Civil, tiene facultades, según reiterada doctrina jurisprudencial, para comparecer en juicio, en los asuntos que afecten a la comunidad, como ocurre en el presente caso, para ejercitar acciones en defensa de la misma, en cuyo caso la única consecuencia que se produce es que la sentencia dictada a su favor, aprovecha a los demás comuneros, sin que les perjudique la adversa o contraria (Sentencias del T.S. de 4 de Abril de 1921, 18 de Diciembre de 1933, 29 de Abril de 1951 y 6 de Junio de 1997).

Por lo tanto teniendo plena legitimación activa DI Marina E para promover los procedimientos acumulados, ello lleva a revocar la decisión de absolver en la instancia y sin conocer el fondo del asunto, acordada en la sentencia dictada por el Juzgado de Marín”.

La Sentencia del Tribunal Supremo de 25 de febrero de 1998 indica expresamente que:

“Pero no hay litisconsorcio activo necesario: nadie puede obligar a otro a que sea codemandante; distinto es el tema de los efectos de la sentencia, pero queda bien constituida la relación jurídico procesal en que uno o varios demandantes, con legitimación activa, como el presente caso, ejercitan una acción, sin que traigan, ni puedan traer, otros posibles interesados como codemandantes.”

En el mismo sentido, se pronuncian las SSTS de 23 de Octubre de 1989 y la de 22 de Diciembre de 1993.

CONCLUSIÓN: En los casos de préstamos hipotecarios con varios deudores solidarios, cualquiera de ellos puede reclamar la eliminación de la cláusula suelo, sin que sea la presencia del resto necesaria en el proceso, pues es una acción que redunda en su beneficio y que no le perjudica.

Cláusula suelo
Falta de legitimación
Hipoteca
Nulidad de la cláusula
Defensa de consumidores y usuarios
Préstamo hipotecario
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Legitimación activa
Partes del contrato
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Contrato de hipoteca
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Condiciones generales de la contratación
Plazo de prescripción
Caducidad de la acción
Consumación del contrato
Deudor hipotecario
Falta de legitimación activa
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Demanda ejecutiva
Tercer poseedor
Proceso de ejecución
Acreedor solidario
Obligaciones solidarias
Comunidad hereditaria
Comparecencia en juicio
Falta de litisconsorcio activo necesario
Comuneros
Fondo del asunto
Litisconsorcio activo necesario
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