Dictamen del Consejo Cons...o del 2022

Última revisión
22/06/2022

Dictamen del Consejo Consultivo de Illes Balears núm 047/2022 del 22 de junio del 2022

nuevo

GPT Iberley IA

Copiloto jurídico


Relacionados:

Tiempo de lectura: 35 min

Órgano: Consejo Consultivo de Illes Balears

Fecha: 22/06/2022

Num. Resolución: 047/2022


Resumen

Dictamen núm. 47/2022, relatiu al procediment de responsabilitat patrimonial contra el Servei de Salut de les Illes Balears per l?alta mèdica laboral donada a una pacient en estat de gestació i sota control mèdic de la Gerència d?Atenció Primària i l?Hospital de Manacor

Ponente/s:

Joan Oliver Araujo

Contestacion

Dictamen núm. 47/2022, relatiu al procediment de responsabilitat patrimonial

contra el Servei de Salut de les Illes Balears per l?alta mèdica laboral donada a una

pacient en estat de gestació i sota control mèdic de la Gerència d?Atenció Primària i

l?Hospital de Manacor*

I. ANTECEDENTS

1. La senyora A i el senyor B presenten, el 28 de novembre de 2018, una reclamació de

responsabilitat patrimonial davant el Servei de Salut de les Illes Balears amb els

raonaments següents:

[...] Objeto de la reclamación. La señora A sufrió un aborto ?niña? como

consecuencia directa de la actuación negligente, cuanto menos, de la inspectora

médica del Servicio de Salud; que la dio de alta en contra de las indicaciones del

Servicio Médico de Obstetricia y Ginecología del Hospital de Manacor que la estaba

tratando, en contra de la opinión de su médico de cabecera y sin realizar prueba alguna

que pudiera sustentar esa distinta opinión.

[?] la actuación de la inspectora es objetivamente inaceptable.

Los padres de la niña reclaman que se declare la responsabilidad de la inspectora y

del Servicio de Salud y que se les indemnice en los términos que proceden legalmente.

[?] Evolución clínica. [?]

El mismo día 21/12/2017, la señora A acudió a Urgencias del Hospital de Manacor

ante la presencia de sangrado, siendo diagnosticada de «amenaza de aborto», con el

consiguiente tratamiento: «reposo relativo y abstinencia sexual hasta cese sangrado».

[?]

[?] A la vista de lo expuesto [?] es evidente que la recomendación directa del

servicio de ginecología, que efectuaba el seguimiento del embarazo de la señora A,

era el reposo físico pues era también evidente la amenaza de aborto, diagnosticada en

todas y cada una de las visitas realizadas tanto en consultas externas como en

urgencias.

[?] Baja médica y alta negligente de inspección. El 22/12/17 [com ja s?ha indicat],

la señora A causó baja laboral, esto es, el día después de presentar varios episodios de

sangrado que se repitieron posteriormente, visualizándose un hematoma en la semana

11+6, concretamente el 19/01/18. En fechas posteriores, persistía la amenaza de

aborto y continuó de baja y en vigilancia médica.

El día 8/02/18 la médico de cabecera que le había dado la baja inicial y que le hacía

el seguimiento directo de la baja, emitió parte de confirmación de la baja, por persistir

la amenaza de aborto.

Incomprensiblemente, ese mismo día 8/02/18 y sin que hubiera acontecido novedad

alguna, la señora A fue citada por la inspección médica y, en contra de la

recomendación y tratamiento prescrito por el servicio de ginecología «reposo» y la

médica de cabecera, y sin practicarle prueba complementaria alguna, fue dada de alta

de manera absolutamente negligente y malintencionada.

Por ello, el día 9/02/18 se vio en la obligación de reincorporarse a su trabajo, en turno

de noche, durante 12 horas consecutivas (hay que tener en cuenta la señora A es

enfermera, lo que conlleva que durante su jornada laboral permanece activa de pie o

* Ponent: Joan Oliver Araujo.

2

caminando, y haciendo esfuerzo físico, en turnos de 12 horas), lo que desencadenó a

un posterior sangrado y empeoramiento del cuadro clínico, hasta la pérdida del feto.

Hi adjunten:

a) El comunicat de baixa per incapacitat laboral de la senyora A des de 22 de desembre

de 2017, infermera [...], subscrit per la doctora C.

b) El comunicat d?alta de 8 de febrer de 2018, que subscriu la doctora D per

«curación/mejoría que permite realizar trabajo habitual».

c) Un altre comunicat de baixa de 12 de febrer de 2018, també subscrit per la doctora C,

que perdura fins a 22 d?abril de 2018.

d) Una resolució de 21 de febrer de 2018 del director general del Servei de Salut sobre

una reclamació prèvia a la jurisdicció laboral en relació amb l?alta laboral disposada el 8

de febrer de 2018. La resolució estima parcialment la reclamació i assenyala:

[?] Estudiada la información clínica disponible a esa fecha [08/02/2018] y realizada

la consulta médica pertinente, la inspectora médica actuante no objetivó causas que

justificaran la permanencia en incapacidad temporal de la trabajadora, procediendo en

consecuencia a emitir parte de alta laboral por inspección.

[?] El día 12-02-2018 la trabajadora ha causado baja por recaída tras ser atendida por

el servicio de urgencias de ginecología del Hospital de Manacor.

[?]

[?] El día 21-02-2018 la Inspección médica ha contactado con la trabajadora,

resolviendo a la vista de la información disponible que no es procedente modificar las

fechas del proceso de incapacidad temporal, así como que la baja por recaída está

plenamente justificada.

[?]

Resolución

Vistos los citados preceptos y demás en general de directa aplicación, se acuerda

estimar parcialmente la reclamación previa a la vía jurisdiccional laboral interpuesta

por la señora A.

e) L?informe del Servei de Ginecologia/Obstetrícia de l?Hospital de Manacor emès el 10

d?abril de 2018 a petició de la reclamant:

Paciente con diagnóstico de amenaza de aborto desde la semana 7+4 (21/12/2017) con

varios episodios de sangrado y presencia de hematoma visualizado por primera vez

en la semana 11+6 (19/01/2018), con recomendación de reposo físico relativo y

abstinencia sexual hasta cese de sangrado, con buena adherencia de la paciente.

El 26/01/2018 valoro a la paciente dónde continúa existiendo hematoma por lo que

recomiendo continuar con reposo físico relativo hasta nueva valoración, que iba a ser

día 19/02/2018 según cita programada conjuntamente con amniocentesis; el día

8/02/2018 fue citada por la Inspección médica siendo dada de alta, a pesar de existir

una recomendación de reposo físico por parte del servicio de ginecología hasta nueva

valoración, por lo que tuvo que reincorporarse a su puesto de trabajo [?] día

9/02/2018 en turno de noche durante 12h consecutivas con posterior sangrado y

empeoramiento del cuadro clínico (sangrado con hematoma y se ha despegado el

corion leve de la placenta) debido a esta actividad física que no estaba indicada, que

necesitó asistencia en urgencias en dos ocasiones (11/02/2018).

3

El 12/02/2018 tras valoración y ver empeoramiento del cuadro clínico se pospone

amniocentesis hasta ver evolución, realizarán prueba de ADN fetal en sangre materna.

En posteriores visitas continúa sangrando observándose los hematomas, se mantiene

la recomendación de reposo físico hasta que el 27/02/2018 se produce aborto.

f) Un informe emès el 3 de novembre de 2018 pel doctor E, especialista en medicina del

treball i valoració del dany corporal, el qual considera: «Estamos ante una amenaza de

aborto, un alta con fecha 08/02/2018, alta improcedente teniendo en cuenta la evolución

clínica de la paciente y su trabajo habitual, y como consecuencia de dicha alta y la

posterior reincorporación, sufrió un aborto el día 27/02/2018».

La indemnització reclamada ascendeix a:

? 63.965,17 euros per a la senyora A (en concepte d?incapacitat temporal 3.814,98 euros

per 73 dies de perjudici personal moderat, 30.150,19 euros per pèrdua del fetus, així com

30.000,00 euros per dany moral en el cas concret).

? 60.150,19 euros per al senyor B (en concepte de pèrdua de pare que pateix la pèrdua

del fetus 30.150,19 euros, i 30.000 euros per dany moral del cas concret).

2. El 3 de desembre de 2018 el secretari general del Servei de Salut incoa el procediment

i nomena l?instructor; així mateix, disposa la comunicació de les informacions de rigor

als peticionaris. Li correspon el número d?expedient 2018/F/RP.

3. L?instructor del procediment, el 4 de desembre de 2018, va demanar a l?Hospital de

Manacor una còpia completa de la història clínica obstetricoginecològica i d?Urgències

de la reclamant, l?informe dels facultatius del Servei de Ginecologia intervinents en el

seguiment de l?embaràs, i l?informe del Servei d?Urgències de l?Hospital de Manacor

(referit expressament als fets objecte de la reclamació).

4. La doctora D, metgessa inspectora dels Serveis Sanitaris, emet un informe el 14 de

desembre de 2018 en què afirma:

Pacient de 33 anys d?edat citada a Inspecció mèdica per a control de baixes de Centres

propis.

Es tracta d?una infermera que inicia baixa: 22/12/17 per amenaça d?avortament, i que

precisa repòs relatiu segons escriu a l?informe el ginecòleg.

Dia 08/02/18 és citada a Inspecció mèdica per a valorar possible alta.

La pacient es troba bé, està gestant de 14 setmanes (les 12 primeres són les que tenen

més risc d?avortament).

Refereix que fa 15 dies que no sagna.

Es revisen últims informes de la història clínica i ginecològica. Es tracta d?un fetus

viu amb biometries i anatomia dintre de la normalitat.

Al no haver-hi contraindicacions, és donada d?alta per millora.

Dia 12/12/18 acudeix al MAP referint pèrdues hemàtiques, per lo que se li emet nova

baixa.

Revisat a posteriori, l?informe de ginecologia del 16/02/18 posa: gestació evolutiva

del primer trimestre. Embrió viu. No consten restes hemàtics [la cursiva és nostra].

Avortament a les 17 setmanes de gestació.

4

Consider que pel tipus de feina de la pacient, l?avortament no tindria relació amb la

seva activitat laboral.

5. El 16 de gener de 2019, a instància de l?instructor, la metgessa d?atenció primària

doctora C explica, en resum, la història clínica de la reclamant, des del 22 de desembre

de 2017 fins al 25 d?abril de 2018. Indica que el 8 de febrer de 2018 va confirmar la baixa

iniciada el 22 de desembre de 2017, per la raó següent: «[...] me aporta informe de

ginecología (26/01/18) de la última revisión en la que se objetiva hematoma de 1,6 cm en

el fondo de la placenta por lo que recomiendan continuar con reposo relativo hasta nueva

valoración. Extiendo el tercer PC».

6. De la història clínica aportada en cal destacar que el 9 de febrer de 2018 consta una

atenció mèdica d?Urgències de Ginecologia/Obstetrícia a l?Hospital de Manacor, a les

23.06 h; l?examina la doctora F i anota:

Enfermera PC

14+5 sem

Refiere haberse reincorporado hoy al trabajo tras reposo por amenaza de aborto hace

3 semanas y ha tenido sangrado escaso amarronado.

ECO: feto vivo, LAN, placenta normoimplantada. Ya no se visualiza hematoma

previo.

Pendiente de estudio amniocentesis.

Se dan pautas de alarma.

7. La doctora G, coordinadora del Servei de Ginecologia i Obstetrícia de l?Hospital de

Manacor, emet un informe el 5 d?octubre de 2020, del qual paga la pena destacar:

Se realiza informe médico de la paciente A [?].

El hecho que se relata acontece en su segunda gestación.

[?]

Como antecedentes quirúrgicos destacan un legrado [?]. Dentro de sus antecedentes

obstétricos, [?] la paciente tiene dos partos eutócicos y dos abortos espontáneos.

[?]

8. S?incorpora el dictamen mèdic del doctor H, especialista en Obstetrícia i Ginecologia,

emès el 13 de novembre de 2020 a instància de l?asseguradora, el qual conclou:

5.1. No existe evidencia que el reposo, en sus diferentes formas, contribuya a la buena

evolución del embarazo en los casos de amenaza de aborto. Por lo tanto, en el caso de

la señora A el aborto se tendría que atribuir a una causa subyacente (ya que existen

datos en la historia clínica que orientan en esta dirección) y no como consecuencia del

reinicio de la actividad laboral.

5.2. En el caso de la señora A, desde Inspección médica se siguieron las

recomendaciones especificadas en los informes de urgencias donde constaba que se

debía realizar el reposo mientras durara el sangrado.

5.3. La decisión de dar el alta laboral no influyó en la aparición de hematomas

subcoriónicos, ya que estaban presentes tanto antes como después del alta laboral.

5.4. Por todo lo expuesto, tengo que concluir que no existe nexo causal entre la

reincorporación al trabajo y el aborto que presentó la señora A.

5

6. CONCLUSIÓN FINAL

La actuación llevada a cabo por la Inspección médica del Servicio de Salud con

relación al acta laboral [?] fue acorde a la lex artis, no hallándose indicios de

conducta negligente ni mala praxis por parte de la inspectora que extendió el alta

laboral. Así mismo, no se puede establecer nexo de causalidad entre la decisión de dar

el alta y el resultado final del embarazo.

9. El 15 de desembre de 2020 la inspectora mèdica conclou d?una manera idèntica a

l?anterior: «Según las evidencias médicas no existe relación de causalidad entre el alta

laboral emitida el 8/2/2018 y el aborto sufrido el 27/2/2018». Més en concret, afirma:

1. La asistencia prestada a la paciente ha sido correcta. De dicha asistencia no se deriva

daño alguno.

2. A la paciente se le indicó baja laboral por la necesidad de realizar reposo relativo

hasta finalizar el sangrado vaginal por una amenaza de aborto. Cuando se le extendió

el acta por inspección, el 8 de febrero de 2018, llevaba 15 días sin sangrado, según

informó la propia paciente. No existían, por lo tanto, razones para mantener la baja

por IT. El alta laboral fue correcta.

3. Actualmente no existe ningún tratamiento capaz de detener una amenaza de aborto

y evitar que este se produzca, lo que ocurre hasta en el 30% de los embarazos

diagnosticados.

4. Seis meses después de este aborto, presentó un tercer embarazo en el que padeció

de nuevo una amenaza de aborto y que finalizó en aborto, a pesar de que en este caso

y dados sus antecedentes permaneció en reposo.

5. Tres meses después de este segundo aborto, en su cuarta gestación, presentó una

nueva amenaza de aborto para la que se indicó reposo relativo. La amenaza de aborto

se resolvió continuando con un embarazo normal y el nacimiento de una niña sana.

10. El 18 de gener de 2021 la instructora obre el tràmit d?audiència per un termini de

quinze dies, amb expressió de la documentació de l?expedient. Després de diversos intents

de notificació per part de l?Administració, el 14 de maig de 2021 la part reclamant (encara

que només signa la senyora A) canvia d?advocat representant i aquest demana una

ampliació del termini d?audiència. El 31 de maig de 2021 presenta un escrit

d?al·legacions, en què es reitera la reclamació. Es considera que l?actuació de la Inspecció

és irregular i té relació causal amb el dany patit per la senyora A i la seva parella; d?altra

banda, s?estima il·legal la utilització de dades de la història clínica que són posteriors als

fets analitzats.

11. El 3 de juny de 2021 la inspectora mèdica torna a emetre un informe, en què reitera

les conclusions anteriors. El següent 7 de juny la instructora formula un escrit de valoració

d?al·legacions, i surt al pas de la crítica sobre la utilització il·legal de les dades personals

de la part de la història clínica posterior als fets que motiven la reclamació; la considera

autoritzada per la Llei 41/2002.

12. Fins al 17 de maig de 2022 no s?emet la proposta de resolució prèvia a formular

aquesta consulta. La instructora proposa la desestimació íntegra, perquè estima que els

professionals sanitaris han actuat sempre conforme a la lex artis i que no hi ha nexe causal

entre el dany i l?actuació mèdica.

6

13. El 18 de maig de 2022 el director general del Servei de Salut de les Illes Balears

formula aquesta consulta, que té entrada a la nostra seu el dia 19 següent.

II. CONSIDERACIONS JURÍDIQUES

Primera

D?acord amb el que disposa l?article 18.12.a de la Llei 5/2010, de 16 de juny, reguladora

del Consell Consultiu de les Illes Balears, el dictamen és preceptiu en els procediments

tramitats per les administracions públiques de les Illes Balears referits a reclamacions per

responsabilitat patrimonial la quantia de les quals sigui superior a 30.000 euros. És

indubtable el caràcter preceptiu d?aquest dictamen, perquè s?ha demanat una

indemnització (que a l?efecte de la quantia s?ha d?individualitzar) de 63.965,17, d?una

banda, i de 60.150,19 euros, de l?altra ?superior, per tant, als 30.000 euros.

El director general del Servei de Salut de les Illes Balears està legitimat per sol·licitar

l?emissió del dictamen, de conformitat amb l?article 20.c de la Llei 5/2010, en

concordança amb allò que disposa el Decret llei 10/2012, de 31 d?agost, perquè té la

representació legal de l?ens públic, en virtut de l?article 12.1.b dels Estatuts, tal com

raonàrem de manera extensa en el Dictamen 105/2012, en l?anàlisi de les successives

reformes normatives aprovades. El Consell Consultiu és competent per emetre aquest

dictamen.

Segona

Les dues reclamacions, acumulades subjectivament des de la presentació, han estat

interposades per persones afectades pel fet concret (l?avortament espontani): de forma

més precisa, la pacient i la seva parella, com a possibles futurs mare i pare del nasciturus.

Per tant, tenen la condició d?interessats, d?acord amb l?article 4.1.a de la Llei 39/2015,

d?1 d?octubre, del procediment administratiu comú de les administracions públiques.

La reclamació s'ha formulat contra el Servei de Salut de les Illes Balears, organisme

públic regulat d?acord amb la Llei 5/2003, de 4 d?abril, de salut de les Illes Balears, perquè

l?objecte de la reclamació és una decisió del Servei d?Inspecció Mèdica, que concedeix o

revisa, si escau, l?alta o baixa mèdica amb caràcter laboral o d?incapacitat temporal;

aquest servei depèn i s?enquadra dins el Servei de Salut de les Illes Balears.

Respecte a la competència per resoldre el procediment, correspon a la consellera de Salut,

de conformitat amb l?article 70.4 de la Llei 5/2003 en la redacció fixada pel Decret

llei 10/2012, de 31 d?agost, pel qual es modifica el Decret llei 5/2012, d?1 de juny, de

mesures urgents en matèria de personal i administratives per a la reducció del dèficit

públic del sector públic de la Comunitat Autònoma de les Illes Balears i d?altres

institucions autonòmiques, i s?estableixen mesures addicionals per garantir l?estabilitat

pressupostària i fomentar la competitivitat. Per tant, l?atribució de la competència per a

la resolució del procediment, en virtut del Decret 11/2021, de 15 de febrer, de la

presidenta de les Illes Balears, correspon actualment a la consellera de Salut i Consum.

7

L?article 67.1 de la Llei 39/2015 assenyala que l?acció s?ha d?interposar en el termini d?un

any des de la producció del fet o acte que motiva la indemnització o des de la manifestació

del seu efecte lesiu, i especifica que en els supòsits de danys de caràcter físic o psíquic a

les persones el termini es comença a computar des de la curació o la determinació de

l?abast de les seqüeles. En aquest cas, la baixa mèdica «revisada» per la Inspecció Mèdica

del Servei de Salut es produeix el 8 de febrer de 2018 i l?avortament espontani el 27 de

febrer següent. La reclamació és de 28 de novembre de 2018; en conseqüència, és evident

que no ha prescrit l?acció per reclamar.

El procediment s?ha tramitat de manera adequada, amb totes les garanties, principalment

per les possibilitats que han tingut els reclamants per aportar documents i proves, així

com per fer al·legacions en el tràmit d?audiència. Aquest darrer ha estat aprofitat pels

reclamants després d?una generositat de l?Administració autonòmica més enllà del que

resulta legalment exigible.

Tercera

Som davant un supòsit singular de responsabilitat patrimonial que es pot enquadrar en

l?àmbit de la prestació sanitària, ara bé, no des de la perspectiva dels serveis mèdics

especialitzats de ginecologia i obstetrícia, sinó des de la perspectiva del servei mèdic

d?inspecció encarregat de revisar les altes i baixes mèdiques amb caràcter o efectes

laborals, principalment per la incapacitat temporal (IT). Tot i la peculiaritat d?aquest

servei, no deixa de ser una prestació sanitària i professionalitzada, que només un metge o

metgessa pot valorar i establir.

Així les coses, el Consell Consultiu considera aplicable aquí la doctrina i la jurisprudència

exposades en aquests darrers anys en matèria de responsabilitat patrimonial sanitària,

d?acord amb l?article 106 de la Constitució i els articles 32 i concordants de la

Llei 40/2015, d?1 d?octubre, de règim jurídic del sector públic. Ens remetem, doncs, als

dictàmens 8/2022, i 58/2021, 64/2021, 72/2021, 79/2021 i 83/2021, entre molts d?altres,

la citació dels quals resulta innecessària perquè estan publicats en el nostre lloc web; i a

moltes de les sentències del Tribunal Suprem que, al llarg del temps, s?han pronunciat en

aquesta matèria. Per exemple, la STS de 7 de juliol de 2008, que ensenya:

La responsabilidad de las administraciones públicas, de talante objetivo porque se

focaliza en el resultado antijurídico (el perjudicado no está obligado a soportar el

daño) en lugar de en la índole de la actuación administrativa [por todas, véanse las

sentencias de esta Sala de 11 de mayo de 1999, 24 de septiembre de 2001, 23 de

noviembre de 2006, 31 de enero de 2008 y 22 de abril de 2008] se modula en el ámbito

de las prestaciones médicas, de modo que a los servicios públicos de salud no se les

puede exigir más que ejecuten correctamente y a tiempo las técnicas vigentes en

función del conocimiento de la práctica sanitaria. Se trata, pues, de una obligación de

medios, por lo que sólo cabe sancionar su indebida aplicación, sin que, en ningún

caso, pueda exigirse la curación del paciente. La Administración no es en este ámbito

una aseguradora universal a la que quepa demandar responsabilidad por el sólo hecho

de la producción de un resultado dañoso. Los ciudadanos tienen derecho a la

protección de su salud (artículo 43, apartado 1, de la Constitución), esto es, a que se

les garantice la asistencia y las prestaciones precisas [artículos 1 y 6, apartado 1,

punto 4, de la Ley 14/1986, de 25 de abril, General de Sanidad (BOE de 29 de abril)]

8

con arreglo al estado de los conocimiento de la ciencia y de la técnica en el momento

en que requieren el concurso de los servicios sanitarios (artículo 141, apartado 1, de

la Ley 30/1992); nada más y nada menos.

I, entre moltes d?altres, la STS 418/2018, de 15 de març, ha establert (FJ 10):

Más en concreto, en reclamaciones derivadas de prestaciones sanitarias, la

jurisprudencia viene declarando que «no resulta suficiente la existencia de una lesión

(que llevaría la responsabilidad objetiva más allá de los límites de lo razonable), sino

que es preciso acudir al criterio de la lex artis como modo de determinar cuál es la

actuación médica correcta, independientemente del resultado producido en la salud o

en la vida del enfermo, ya que no le es posible ni a la ciencia ni a la Administración

garantizar, en todo caso, la sanidad o la salud del paciente» ?sentencias del Tribunal

Supremo de 25 de abril, 3 y 13 de julio y 30 de octubre de 2007, 9 de diciembre de

2008 y 29 de junio de 2010?, por lo que «la actividad médica y la obligación del

profesional es de medios y no de resultados, de prestación de la debida asistencia

médica y no de garantizar en todo caso la curación del enfermo, de manera que los

facultativos no están obligados a prestar servicios que aseguren la salud de los

enfermos, sino a procurar por todos los medios su restablecimiento, por no ser la salud

humana algo de que se pueda disponer y otorgar, no se trata de un deber que se asume

de obtener un resultado exacto, sino más bien de una obligación de medios, que se

aportan de la forma más ilimitada posible» ?entre otras, sentencias del Tribunal

Supremo de 10 y 16 de mayo de 2005.

En el mismo sentido, la Sentencia del Tribunal Supremo de 9 de octubre de 2012

declaraba: «[...] debemos insistir en que, frente al principio de responsabilidad

objetiva interpretado radicalmente y que convertiría a la Administración sanitaria en

aseguradora del resultado positivo y, en definitiva, obligada a curar todos las

dolencias, la responsabilidad de la Administración sanitaria constituye la lógica

consecuencia que caracteriza al servicio público sanitario como prestador de medios,

pero, en ningún caso, garantizador de resultados, en el sentido de que es exigible a la

Administración sanitaria la aportación de todos los medios que la ciencia en el

momento actual pone razonablemente a disposición de la medicina para la prestación

de un servicio adecuado a los estándares habituales; conforme con este entendimiento

del régimen legal de la responsabilidad patrimonial, en modo alguno puede deducirse

la existencia de responsabilidad por toda actuación médica que tenga relación causal

con una lesión y no concurra ningún supuesto de fuerza mayor, sino que ésta deriva

de la, en su caso, inadecuada prestación de los medios razonablemente exigibles (así

Sentencia de esta Sala de 25 de febrero de 2009, recurso 9484/ 0.00, con cita de las de

20 de junio y 11 de julio de 2007).

Con esto queremos decir que la nota de objetividad de la responsabilidad de las

Administraciones Públicas no significa que esté basada en la simple producción del

daño, pues además este debe ser antijurídico, en el sentido que no deban tener

obligación de soportarlo los perjudicados por no haber podido ser evitado con la

aplicación de las técnicas sanitarias conocidas por el estado de la ciencia y

razonablemente disponibles en dicho momento, por lo que únicamente cabe

considerar antijurídica la lesión que traiga causa en una auténtica infracción de la lex

artis [...])».

[?]

Reiterando dichos conceptos la sentencia del Tribunal Supremo de 29 de junio de

2011, nos recuerda que «La observancia o inobservancia de la lex artis ad hoc es, en

el ámbito específico de la responsabilidad patrimonial por actuaciones sanitarias, el

criterio que determina, precisamente, la ausencia o existencia de tal responsabilidad

de la Administración [?].

9

I, entre els pronunciaments del Tribunal Superior de Justícia de les Illes Balears, podem

acudir a la Sentència 462/2020, de 30 de setembre, la qual afirma:

La pretensión indemnizatoria no se puede hacer descansar sin más en la doctrina del

carácter objetivo de la responsabilidad de la Administración, elemento que

determinase obligación de indemnizar siempre que el daño tuviese su origen en una

intervención administrativa. En este punto, y en particular para los supuestos de

responsabilidad sanitaria, el art. 34.1º de la Ley 40/2015, de 1 de octubre, de Régimen

Jurídico del Sector Público, precisa que «Sólo serán indemnizables las lesiones

producidas al particular provenientes de daños que éste no tenga el deber jurídico de

soportar de acuerdo con la Ley. No serán indemnizables los daños que se deriven de

hechos o circunstancias que no se hubiesen podido prever o evitar según el estado de

los conocimientos de la ciencia o de la técnica existentes en el momento de producción

de aquéllos, todo ello sin perjuicio de las prestaciones asistenciales o económicas que

las leyes puedan establecer para estos casos.», con lo que el principio de la

«responsabilidad objetiva» no alcanza para cubrir supuestos imprevisibles o

inevitables, de tal modo que si los informes de la Administración atribuyen tal carácter

a lo sucedido, sólo la prueba en contrario puede conducir a la estimación de la

pretensión del particular.

Finalment, sobre el dany antijurídic o dany que no es té l?obligació de suportar, en

aquests casos, invoca la doctrina i apliquen els tribunals les regles de la lex artis ad hoc,

és a dir, atesa la naturalesa de les prestacions mèdiques i sanitàries, el ciutadà o destinatari

d?aquestes prestacions no pot exigir un resultat o èxit, sinó l?aplicació correcta dels

mitjans adequats conforme a la lex artis ad hoc. L?obligació de servei o prestació mèdica

es caracteritza com una obligació de mitjans, i no és antijurídic, això és, no constitueix

lesió indemnitzable, qualsevol dany, fins i tot relacionat amb el servei sanitari, sinó aquell

dany que s?ha realitzat infringint la lex artis, és a dir, les regles de funcionament dels

serveis mèdics d?acord amb l?estat de la ciència i la tècnica i d?acord amb els estàndards

mitjans o, si és el cas, els fixats per la normativa (encara que difícilment la normativa pot

anar més enllà de les regles generals de la comunitat científica o professional).

Quarta

Com hem assenyalat en la consideració jurídica anterior, som davant un supòsit singular

de responsabilitat patrimonial sanitària, ja que es planteja per una actuació del servei

mèdic d?inspecció encarregat de revisar les altes i baixes mèdiques amb caràcter o efectes

laborals, principalment, per la incapacitat temporal (IT). Aquest servei, lògicament, està

encomanat a professionals mèdics.

L?actuació del servei mèdic d?inspecció al qual s?atribueix el dany pel qual es reclama es

va produir el 8 de febrer de 2018, quan una metgessa del Servei d?Inspecció ?posant fi

anticipat al tercer comunicat de baixa (per perill d?avortament i necessitat de repòs

relatiu) signat per la metgessa de capçalera? donà l?alta laboral a la reclamant, amb

efectes immediats. Com a conseqüència d?això, l?endemà, és a dir, el 9 de febrer de 2018,

ja va acudir a fer feina com a infermera [...]. La reclamant considera que l?actuació de la

metgessa del Servei d?Inspecció, quan li donà l?alta sense fer cap prova i sense tenir en

compte els motius pels quals estava de baixa, va ser «absolutamente negligente»,

«objetivamente inaceptable» y «malintencionada». Després d?acudir dues vegades a

10

Urgències de l?Hospital de Manacor entre el 9 (primer dia d?alta) i el 12 del mateix mes,

aquest mateix dia li tornen a donar la baixa, per incapacitat laboral, que perdura fins al 22

d?abril. Malauradament, el 27 de febrer s?havia produït un avortament espontani.

Atès el que s'ha explicat en la consideració jurídica anterior i respecte de l?assumpte

sotmès ara al nostre dictamen, el Consell Consultiu s'ha de plantejar si en aquest cas

concorren els requisits fixats per la doctrina i la jurisprudència que determinarien si hi ha

responsabilitat patrimonial de l?Administració sanitària.

Amb caràcter inicial, s?ha de valorar si hi ha o no dany efectiu, individualitzat i avaluable

econòmicament, ja que aquest és el pressupòsit indispensable perquè puguin plantejar-se

els altres requisits. En aquest cas no hi ha dubte que tant la pacient com la seva parella

tenien l?expectativa de ser pares d?una nina mitjançant un embaràs que, malauradament,

no va arribar a bon terme. El dany és avaluable fàcilment: figura ja en les taules

d?indemnització per accidents, atès que no és un fet aïllat o extraordinari.

Ara, la qüestió següent per resoldre és si hi ha o no nexe causal entre aquest dany, que ja

hem considerat efectiu i present, i el funcionament del servei públic sanitari.

? La parella reclamant, certament, relaciona causalment l?avortament espontani del 27

de febrer de 2018 amb una alta laboral del 8 de febrer del mateix any. Aquesta alta va

suposar incorporar-se a una feina (la d?infermera hospitalària en torn de nit) que considera

no idònia per al seu embaràs, com ho prova que obtingués una baixa laboral el 22 de

desembre de 2017, tingués un seguiment especialitzat i la seva metgessa de capçalera li

firmàs el tercer comunicat de baixa.

? En sentit contrari s?ha pronunciat la instructora, que ha compartit i reforçat el parer de

la doctora de la Inspecció Mèdica, que va justificar l?alta laboral en la circumstància que

ja no sagnava feia quinze dies (segons va comunicar la mateixa reclamant a la metgessa).

D?altra banda, es pot constatar amb la història clínica que el 9 de febrer de 2018, el primer

dia de l?alta, a les 23 h, la reclamant va acudir a Urgències precisament per consultar un

«sangrado escaso amarrronado», sense que la ingressassin o li donassin cap referència per

a la baixa.

? El 12 de febrer de 2018 la reclamant acut novament al Servei d?Urgències

Ginecològiques i li tornen a prescriure repòs i li donen la baixa laboral.

Així les coses, el Consell Consultiu, en vista de l?expedient que se li ha tramès i després

d?una anàlisi acurada, ha de determinar si el comportament de la metgessa del Servei

d?Inspecció, quan donà l?alta a la pacient, va ser conforme a la lex artis ad hoc o si, per

contra, va ser negligent o imprudent. Doncs bé, comprenent perfectament el dolor dels

reclamants, no podem concloure d?acord amb les seves pretensions, ja que l?actuació de

la metgessa del Servei d?Inspecció Mèdica va ser conforme a les regles generals de la

pràctica professional, sense ser causant de l?avortament patit per la reclamant. Arribam a

aquesta conclusió sobre la base de les dades i les consideracions següents:

? La reclamant quan és citada pel Servei d?Inspecció Mèdica estava en la setmana 14 de

gestació (quan ja havien transcorregut les 12 primeres, que són les que tenen més risc

d?avortament).

11

? A una pregunta de la inspectora, va respondre la reclamant que es trobava bé i que feia

quinze dies que no sagnava. Recordem que li indiquen baixa laboral per la necessitat de

fer repòs relatiu fins a finalitzar el sagnat vaginal, per una amenaça d?avortament. A més,

revisats els darrers informes ginecològics per la inspectora, es confirma que «es tracta

d?un fetus viu amb biometries i anatomia dintre de la normalitat».

? El 9 de febrer de 2018 s?incorpora al treball la reclamant. El 12 de febrer li tornen a

donar la baixa i, revisada a posteriori (16 de febrer de 2018), l?informe de Ginecologia

posa: «[...] gestació evolutiva del primer trimestre. Embrió viu. No consten restes

hemàtics».

? La relació temporal, certament, es veu molt diluïda si pensam en la distància temporal

que va de la data de la discutida alta laboral, el 8 de febrer (i la nova baixa el 12), i la de

l?avortament, el 27 de febrer.

? Tant el perit de l?asseguradora com la Inspecció Mèdica coincideixen a explicar que

els avortaments espontanis són molt nombrosos i es deuen a causes multifactorials, i que

el repòs no garanteix l?èxit.

? La història clínica ginecològica de la reclamant és expressiva d?uns embarassos no

exempts de complicacions. De fet, la decisió del servei mèdic que provoca aquesta

reclamació patrimonial es produeix en la segona gestació no exitosa. A més, sis mesos

després d?aquest darrer avortament, va quedar embarassada per tercera vegada i, malgrat

guardar un repòs absolut, també va acabar amb avortament. Tres mesos més tard va iniciar

una quarta gestació, que, encara que hi havia una nova amenaça d?avortament, va

finalitzar feliçment amb el naixement d?una nina sana.

III. CONCLUSIONS

1a. El director general del Servei de Salut de les Illes Balears està legitimat per formular

la consulta i el Consell Consultiu és competent per emetre el dictamen, amb caràcter

preceptiu.

2a. El procediment s?ha tramitat conforme a dret i l?ha de resoldre la consellera de Salut

i Consum.

3a. Pertoca desestimar la reclamació per responsabilitat patrimonial del Servei de Salut

de les Illes Balears formulada mitjançant un escrit presentat el 28 de novembre de 2018

(exp. 2018/F/RP), d?acord amb el que s?ha indicat en la darrera consideració jurídica.

4a. Les conclusions anteriors són substancials a l?efecte de la resolució que es dicti en

aquest procediment, en la qual s'ha d?incloure la fórmula «d?acord amb el Consell

Consultiu» o «oït el Consell Consultiu», de conformitat amb l?article 4.3 de la Llei

5/2010, de 16 de juny, reguladora del Consell Consultiu de les Illes Balears.

Palma, 22 de juny de 2022

Fórmate con Colex en esta materia. Ver libros relacionados.