Concepto de organización y grupo terrorista

TIEMPO DE LECTURA:

  • Estado: Redacción actual VIGENTE
  • Orden: Penal
  • Fecha última revisión: 24/01/2023

La organización (CP 570.bis.1) se diferencia del grupo criminal (CP 570.ter.1) en que la primera está formada por una agrupación estable de dos o más personas en la que sus miembros actúan de manera coordinada y existe un reparto de tareas, puesto en negativo, si a la organización criminal se le suprime el rasgo de la coordinación, así como el reparto de funciones o la estabilidad, estamos ante un grupo criminal, los cuales adquieren el calificativo de terroristas, según el artículo 571, cuando tengan por finalidad o por objeto la comisión de alguno de los delitos de terrorismo, no obstante, también se castiga a todos aquellos que se vean involucrados en dichas actividades, pero como indica la exposición de motivos de la Ley orgánica 1/2019, el artículo 15.3 de la Directiva 2017/541/UE impone una pena máxima a los dirigentes de una organización o grupo terrorista superior a la regulación actual, que exige una modificación del artículo 572 del Código penal, introduciendo igualmente una modificación en cuanto a la pena de inhabilitación, que pasa a ser absoluta, para evitar la antinomia producida con el artículo 55 del Código penal y en consonancia con lo dispuesto en el artículo 579.bis, introducido por la Ley orgánica 2/2015.

¿Qué se entiende por organización terrorista?

De acuerdo con el artículo 571 del CP:

«A los efectos de este Código se considerarán organizaciones o grupos terroristas aquellas agrupaciones que, reuniendo las características respectivamente establecidas en el párrafo segundo del apartado 1 del artículo 570 bis y en el párrafo segundo del apartado 1 del artículo 570 ter, tengan por finalidad o por objeto la comisión de alguno de los delitos tipificados en la sección siguiente».

De manera que, a los efectos del Código Penal se entiende por organización criminal la agrupación formada por más de dos personas con carácter estable o por tiempo indefinido, que de manera concertada y coordinada se repartan diversas tareas o funciones con el fin de cometer delitos (art. 570 bis del CP).

Por lo tanto, para la apreciación de la organización criminal no basta cualquier estructura distributiva de funciones entre sus miembros, que podría encontrarse naturalmente en cualquier unión o agrupación de varias personas para la comisión de delitos, sino que es preciso apreciar un reparto de responsabilidades y tareas con la suficiente consistencia y rigidez, incluso temporal, para superar las posibilidades delictivas y los consiguientes riesgos para los bienes jurídicos apreciables en los casos de codelincuencia o, incluso, de grupos criminales (sentencia del Tribunal Supremo n.º 636/2016, de 14 de julio, ECLI:ES:TS:2016:3618).

¿Cuáles son los elementos definitorios de la organización criminal? De acuerdo con la sentencia del Tribunal Supremo n.º 468/2020, de 23 de septiembre, ECLI:ES:TS:2020:2987:

  • La agrupación de, al menos, tres personas para la comisión del delito.
  • Una actuación planeada, bien con carácter estable, bien por tiempo indefinido.
  • El desarrollo de una tarea concertada y coordinada, con un reparto funcional de cometidos puestos al servicio del delito.

¿Y los elementos del tipo delictivo? En este sentido se pronuncia la sentencia del Tribunal Supremo n.º 178/2016, de 3 marzo, ECLI:ES:TS:2016:1275que señala que los elementos del tipo delictivo de organización criminal son:

  • Una pluralidad de personas, que se concreta en tres o más asociados para llevar a cabo una actividad ilícita.
  • La existencia de una estructura más o menos compleja según el tipo de actividad prevista, en la que por lo general deben poder reconocerse relaciones de jerarquía y disciplina. En definitiva, requiere un «reparto de tareas o funciones entre los distintos miembros, debiendo existir coordinación y jerarquía entre ellos».
  • Una consistencia y permanencia en el tiempo, en el sentido de que el acuerdo asociativo ha de ser duradero y no puramente transitorio.
  • El fin de la organización ha de ser la comisión de delitos como producto de una voluntad colectiva superior y diferente a la voluntad individual de sus miembros.
¿Qué se entiende por grupo terrorista?

De acuerdo con el artículo 570 ter del CP, se entiende por grupo criminal la unión de más de dos personas que, sin reunir alguna o algunas de las características de la organización criminal definida en el punto anterior (esto es, sin reclamar un carácter estable, ni un formal reparto de tareas entre sus miembros), tenga por finalidad o por objeto la perpetración concertada de delitos.

Por lo tanto, el grupo criminal se perfila como una figura residual, con menor importancia cualitativa y cuantitativa con respecto a la organización, aunque sí que se exigen dos conceptos esenciales (sentencia del Tribunal Supremo n.º 108/2019, de 5 de marzo, ECLI:ES:TS:2019:736):

  • Pluralidad de más de dos personas.
  • La finalidad delictiva.
¿Qué diferencias existen entre una organización terrorista y un grupo terrorista?

Para dar respuesta a la anterior cuestión es muy ilustrativa la sentencia del Tribunal Supremo n.º 468/2020, de 23 de septiembre, ECLI:ES:TS:2020:2987, la estabilidad y permanencia únicamente es propia de las organizaciones criminales y no se exige al grupo criminal, al ser «su hermana menor», por lo que esta falta del carácter de estabilidad o indefinición en el tiempo en el grupo es lo que venía siendo propio de las «organizaciones transitorias» criminalizadas en referencia con muchos delitos, y que ahora se integra en el grupo criminal, por lo que si ante un caso concreto se comprueba la inexistencia probatoria de la duración indeterminada y el claro reparto de funciones bajo una estructura nos llevaría a la consideración de grupo criminal si se dan los dos elementos antes citados. 

Todo lo anterior, no debe llevar a que el grupo criminal sea como una especie de «cajón de sastre» donde, «si no cabe la organización criminal, cabe el grupo criminal», ya que será preciso definir los límites frente a la conspiración y la coautoría como forma de participación frente al delito autónomo, y así, aunque no se exijan como tales, deberá existir algún mínimo reparto de tareas y un mínimo acuerdo de voluntades con alguna permanencia aunque no con la duración que se exige en la organización criminal y, como apunta algún autor, supera la simple consorciabilidad del acuerdo.

Por lo tanto, la complejidad de la estructura organizativa ha de ser mayor en la organización criminal, pues es la estabilidad temporal y complejidad estructural lo que justifica una mayor sanción en atención al importante incremento en la capacidad de lesión del autor de la conducta. Lo cual permitía excluir de ese concepto y apreciar la existencia de un grupo criminal, cuando agrupaciones de más de dos personas, aun cuando presenten un cierto carácter estable y un reparto de funciones o tareas, no se plantean, sin embargo, con vocación de actuación o presencia permanente en su marco de actuación, o bien solo se dotan de un sencillo reparto de tareas más bien en orden a la ejecución de los actos delictivos concretos que pretenden llevar a cabo (sentencia Tribunal Supremo n.º 41/2017, de 31 de enero, ECLI:ES:TS:2017:365).

En conclusión, si a la organización criminal se le suprime el rasgo de la coordinación, así como el reparto de funciones o la estabilidad, estamos ante un grupo criminal, los cuales adquieren el calificativo de terroristas, según el artículo 571, cuando tengan por finalidad o por objeto la comisión de alguno de los delitos de terrorismo, no obstante, también se castiga a todos aquellos que se vean involucrados en dichas actividades, pero como indica la exposición de motivos de la Ley Orgánica 1/2019, de 20 de febrero, el artículo 15.3 de la Directiva 2017/541/UE impone una pena máxima a los dirigentes de una organización o grupo terrorista superior a la regulación actual, que exige una modificación del artículo 572 del Código Penal, introduciendo igualmente una modificación en cuanto a la pena de inhabilitación, que pasa a ser absoluta, para evitar la antinomia producida con el artículo 55 del Código Penal y en consonancia con lo dispuesto en el artículo 579 bis, introducido por la Ley Orgánica 2/2015, de 30 de marzo.

¿Con qué penas serán castigados los delitos de organización o grupo terrorista?

De acuerdo con la redacción del artículo 572 del Código Penal:

«1. Quienes promovieran, constituyeran, organizaran o dirigieran una organización o grupo terrorista serán castigados con las penas de prisión de ocho a quince años e inhabilitación absoluta durante el tiempo de la condena.

2. Quienes participaran activamente en la organización o grupo, o formaran parte de ellos, serán castigados con las penas de prisión de seis a doce años e inhabilitación absoluta durante el tiempo de la condena».

Es interesante lo señalado por el Tribunal Supremo en sentencia n.º 525/2020, de 20 de octubre, ECLI:ES:TS:2020:3448, que reza el tenor literal siguiente:

«(...) el delito de integración en organización un grupo terrorista del artículo 572.2 del Código Penal, en relación con el artículo 571, en su redacción dada tras la LO dos/2015, de 30 marzo, constituye una categoría de delitos de los que se denominan permanentes, por cuanto se mantiene la antijuridicidad y agresión al bien jurídico a lo largo de todo el tiempo en el que, por la voluntad del autor, se renueva la acción típica. Como requisitos del delito se ha señalado, en primer lugar y como sustrato primario, la existencia de la propia banda armada u organización terrorista que exige una pluralidad de personas, existencia de unos vínculos y establecimiento de una cierta relación de jerarquía y de subordinación. La organización tendrá por finalidad la realización de acciones violentas contra personas y cosas, con finalidad de pervertir el orden democrático constitucional. En definitiva, actuar con finalidad política de modo criminal. Su estructura será compleja, por sus componentes pueden abarcar diversas facetas o actuaciones. Como sustrato subjetivo, tal pertenencia de integración requiere un carácter más o menos permanente, pero nunca episódico, lo que, a su vez, exige participar en sus fines, acerca del resultado de sus actos y eventualmente realizar actos de colaboración que, por razón de su integración, se convierten en actividades que coadyuvan en la finalidad que persigue el grupo».

Por lo tanto, de la anterior doble concurrencia de elementos objetivos y subjetivos surge una de las dificultades en la tipicidad y diferenciación entre el delito de colaboración del delito de pertenencia a organización terrorista pues los mismos hechos de colaboración puede ser incardinados en uno u otro tipo penal en función de la especial intensidad que puedan salvarse en el contenido del aporte a la organización, continúa el Tribunal Supremo. Entonces, ¿cuál será el elemento diferencial? El propio Tribunal Supremo señala que este radica en un componente asociativo ilícito, marcado por la asunción de fines y la voluntad de integración en la organización, sin perjuicio de la mayor o menor intervención en la misma que deberá acomodarse a la diferenciación que prevé el mencionado artículo 572 del Código Penal.

Como ejemplo, cabe mencionar a modo ilustrativo la sentencia del Tribunal Supremo n.º 150/2019, de 21 de marzo, ECLI:ES:TS:2019:934, por la que se absuelve a una de las recurrentes que había sido condenada por un delito de integración en organización terrorista y la condena por un delito de adoctrinamiento y captación para organización terrorista:

«(...) el delito de integración en organización o grupo terrorista del artículo 572.2 del Código Penal , en relación con el artículo 571, en su redacción dada tras la LO 2/2015, de 30 de marzo , constituye una categoría de delitos de los que se denominan permanentes, por cuanto se mantiene la antijuridicidad y agresión al bien jurídico a lo largo de todo el tiempo en el que, por la voluntad del autor, se renueva la acción típica. Desde esta consideración inicial, nuestra jurisprudencia ha reflejado que los requisitos que requiere el delito de integración en organización terrorista son los siguientes:

a) como sustrato primario, la existencia de una propia banda armada u organización terrorista, que exige una pluralidad de personas, existencia de unos vínculos y el establecimiento de relaciones de cierta jerarquía y subordinación. Tal organización tendrá por finalidad la realización de acciones violentas contra personas y cosas, con finalidad de pervertir el orden democrático-constitucional, en definitiva, actuar con finalidad política de modo criminal. Su estructura será compleja, pues sus componentes pueden abarcar diversas facetas o actuaciones.

b) como sustrato subjetivo, tal pertenencia o integración requiere un carácter más o menos permanente, pero nunca episódico, lo que, a su vez, exige participar en sus fines, aceptar el resultado de sus actos y eventualmente realizar actos de colaboración que, por razón de su integración, se convierten en actividades que coadyuvan en la finalidad que persigue el grupo.

De ahí que aquellas personas no integradas en la organización que realizan esporádicamente actos de colaboración definidos en el art. 577 del Código Penal , son autores de un delito de esta clase; pero los que perteneciendo a la organización, como miembros de la misma, realizan tales acciones, deben ser sancionados conforme al art. 572.2 del Código penal , salvo que tales actos sean 'per se' constitutivos de otro ilícito penal, lo que producirá un concurso delictivo.

El elemento diferencial es, por consiguiente, un componente asociativo ilícito, marcado por la asunción de fines y la voluntad de integración en la organización, sin perjuicio de la mayor o menor intervención en la misma, que tendrá reflejo, no obstante, en la diferenciación penológica que se disciplina en el propio precepto (art. 572) entre promotores, directores y directores de cualquiera de sus grupos, y los meros integrantes de las citadas organizaciones. La distinción entre el delito de integración en organización terrorista, y la mera colaboración con ella, no está en la prestación de algún tipo de servicio para los fines de la banda terrorista, ya sea en el campo ideológico, económico, logístico, de aprovisionamiento o de ejecución de objetivos, ni en la existencia de relaciones o contactos entre el acusado y otras personas cuya condición de integrantes de la organización ya haya sido debidamente probada, sino en la militancia o adscripción para, de un manera permanente en el sentido de trascender lo meramente episódico, participar en los fines de la organización, aceptando el resultado de sus actos y, eventualmente, realizando actos de colaboración que, por razón precisamente de esta integración, se convierten en actividades que coadyuvan a la finalidad perseguida por la banda en último término».

 

No hay versiones para este comentario

Organización terrorista
Grupo criminal
Organización delictiva
Organización criminal
Tipo penal
Delito de terrorismo
Comisión del delito
Inhabilitación absoluta
Coautoría
Conspiración
Bandas armadas
Antijuridicidad
Realización forzosa de acciones
Tipicidad
Documentos relacionados
Ver más documentos relacionados
  • Los delitos de organizaciones y grupos criminales y terroristas

    Orden: Penal Fecha última revisión: 06/08/2019

    El capítulo VII, en sus secciones 1ª y 2ª, del Título XXII, del Libro II del Código Penal, regula los delitos de organizaciones y grupos terroristas y de los de terrorismo, respectivamente.Así, los arts. 571 y 572 CP tipifican las caracterís...

  • Los delitos de organizaciones y grupos terroristas y delitos de terrorismo

    Orden: Penal Fecha última revisión: 14/11/2019

    El capítulo VII del Título XXII del Libro II del Código Penal (CP) regula tanto:los delitos relativos a las organizaciones y grupos terroristas (sección 1ª, arts 571 y 572)como los delitos de terrorismo (secc. 2ª, arts. 573 a 580 bis) Se enti...

  • Los delitos de organizaciones y grupos criminales

    Orden: Penal Fecha última revisión: 14/11/2019

    Estas organizaciones se caracterizan por la potencialidad delictiva de las conductas que se realizan en su interior, a través de procedimientos e instrumentos complejos que se dirigen a asegurar que sus miembros y sus actividades resulten impunes, ...

  • Agravaciones en el delito de daños informáticos

    Orden: Penal Fecha última revisión: 12/05/2021

    1. Subtipo agravado del artículo 264.2 C.P. con referencias a la Doctrina de la Fiscalía General del Estado en la Circular 3/2017, de 21 de septiembre.2. Subtipo agravado del artículo 264.3 C.P. con referencias a la Doctrina de la Fiscalía Gene...

  • Agravaciones del artículo 197 quater del CP

    Orden: Penal Fecha última revisión: 11/05/2021

    "Si los hechos descritos en este Capítulo se hubieran cometido en el seno de una organización o grupo criminal, se aplicarán respectivamente las penas superiores en grado". (artículo 197 quater del CP)Agravación de la pena en los delitos de des...

Ver más documentos relacionados
Ver más documentos relacionados
Ver más documentos relacionados
Ver más documentos relacionados

Libros y cursos relacionados