Concepto y elementos constitutivos del accidente de trabajo

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  • Estado: Redacción actual VIGENTE
  • Orden: Laboral
  • Fecha última revisión: 22/03/2021

Trabajador por cuenta ajena: se consideran accidentes de trabajo aquellos daños o lesiones que sufre el trabajador por cuenta ajena mientras cumple con sus obligaciones contractuales, tanto dentro de su lugar de trabajo, como mientras realiza alguna misión que le ha sido encomendada (art. 156 LGSS).

Trabajador por cuenta propia: se entenderá como accidente de trabajo del trabajador autónomo el ocurrido como consecuencia directa e inmediata del trabajo que realiza por su propia cuenta y que determina su inclusión en el campo de aplicación de este régimen especial. También se entenderá como accidente de trabajo el sufrido al ir o al volver del lugar de la prestación de la actividad económica o profesional. A estos efectos se entenderá como lugar de la prestación el establecimiento en donde el trabajador autónomo ejerza habitualmente su actividad siempre que no coincida con su domicilio y se corresponda con el local, nave u oficina declarado como afecto a la actividad económica a efectos fiscales (art. 316 LGSS).

NOVEDAD

- Real Decreto-ley 6/2020, de 10 de marzo. Los periodos de aislamiento o contagio de las personas trabajadoras como consecuencia del nuevo coronavirus COVID-19 serán considerados como accidente de trabajo (en lugar de incapacidad temporal por enfermedad común como se había notificado inicialmente).

«1. Al objeto de proteger la salud pública, se considerarán, con carácter excepcional, situación asimilada a accidente de trabajo, exclusivamente para la prestación económica de incapacidad temporal del sistema de Seguridad Social, aquellos periodos de aislamiento o contagio de las personas trabajadoras provocado por el virus COVID-19.

2. En ambos casos la duración de esta prestación excepcional vendrá determinada por el parte de baja por aislamiento y la correspondiente alta.

3. Podrá causar derecho a esta prestación la persona trabajadora por cuenta propia o ajena que se encuentre en la fecha del hecho causante en situación de alta en cualquiera de los regímenes de Seguridad Social.

4. La fecha del hecho causante será la fecha en la que se acuerde el aislamiento o enfermedad del trabajador, sin perjuicio de que el parte de baja se expida con posterioridad a esa fecha».

¿Qué se considera accidente de trabajo?

A la hora de definir el concepto de accidente de trabajo hemos de diferenciar, como realiza la propia norma con regulación en distinto articulado, entre trabajadores por cuenta ajena y trabajadores por cuenta propia.

a) Accidente en el trabajo realizado por cuenta ajena

El artículo 156 LGSS contiene una definición del accidente de trabajo en términos de gran extensión, lo que ha propiciado una abundante jurisprudencia para determinar el contenido de la norma.

Se define como “toda lesión corporal que el trabajador sufra con ocasión o por consecuencia del trabajo que ejecuta por cuenta ajena”. El texto legal enumera de seguido los episodios que merecen el calificativo de accidente laboral, pero las notas esenciales de la lesión deben cumplirse en todo caso, referidas a la lesión corporal sufrida por el trabajador, con ocasión o por consecuencia del trabajo que ejecute por cuenta ajena. En concreto, tendrán la consideración de accidentes de trabajo:

  • Los que sufra el trabajador al ir o al volver del lugar de trabajo (''in itinere'').
  • Las lesiones sufridas durante el tiempo y en el lugar de trabajo.
  • Aquellos sufridos por el trabajador/a en el trayecto que tenga que realizar para el cumplimiento de la misión, así como el acaecido en el desempeño de la misma dentro de su jornada laboral.
  • Los que sufra el trabajador con ocasión o como consecuencia del desempeño de cargos electivos de carácter sindical, así como los ocurridos al ir o al volver del lugar en que se ejerciten las funciones propias de dichos cargos.
  • Los ocurridos con ocasión o por consecuencia de las tareas que, aun siendo distintas a las de su grupo profesional, ejecute el trabajador en cumplimiento de las órdenes del empresario o espontáneamente en interés del buen funcionamiento de la empresa.
  • Los acaecidos en actos de salvamento y en otros de naturaleza análoga, cuando unos y otros tengan conexión con el trabajo.
  • Las enfermedades que contraiga el trabajador con motivo de la realización de su trabajo, siempre que se pruebe que la enfermedad tuvo por causa exclusiva la ejecución del mismo, que no se encuentren tipificadas previamente como enfermedades profesionales.
  • Las enfermedades o defectos, padecidos con anterioridad por el trabajador, que se agraven como consecuencia de la lesión constitutiva del accidente.
  • Las consecuencias del accidente que resulten modificadas en su naturaleza, duración, gravedad o terminación, por enfermedades intercurrentes, que constituyan complicaciones derivadas del proceso patológico determinado por el accidente mismo o tengan su origen en afecciones adquiridas en el nuevo medio en que se haya situado el paciente para su curación.

El concepto de lesión ha sido objeto de controversia y cuestionado ante los tribunales, quienes han ido adaptando el concepto a las realidades y necesidades sociales del trabajador, al caso concreto en relación con el tipo de trabajo que desempeña, (como por ejemplo los infartos de miocardio sufridos durante el trabajo) y lo mismo sucede con la interpretación de la concurrencia del factor en tiempo y lugar de trabajo, que el referido artículo 156 en su apartado tres dicta que "se presumirá, salvo prueba en contrario, que son constitutivas de accidente de trabajo las lesiones que sufra el trabajador durante el tiempo y en el lugar del trabajo".

JURISPRUDENCIA

Sentencia del Tribunal Supremo, Rec. 719/2010, de 22 de diciembre. ECLI:ES:TS:2010:7513

Se considera que deriva de accidente de trabajo el infarto de miocardio sufrido por el trabajador en los vestuarios de la empresa durante la jornada laboral, por cuanto según reiterada jurisprudencia los vestuarios tienen la consideración de lugar de trabajo, y la estancia del trabajador en los mismos no se acreditó que fuera en tiempo de descanso para el trabajador.

Sentencia del Tribunal Supremo, Rec. 6052/2003, de 3 de diciembre de 2004. ECLI:ES:TS:2004:7890

Se debate si el fallecimiento de un trabajador ocurrido fuera del lugar y de la jornada de trabajo por "shock cardiogénico" debe o no reputarse accidente de trabajo, por el hecho de que "exista una relación de causalidad directa entre la cardiopatía isquémica crónica (que fue, junto con una arterioesclerosis coronaria, la causa del "shock") y el infarto antiguo" que sufrió el causante años antes y fue considerado accidente de trabajo.

Sentencia del Tribunal Supremo, Rec. 4049/2009, de 22 de julio de 2010. ECLI:ES:TS:2010:4792

Morir mientras se duerme en la cabina del camión es accidente laboral. Se estima el recurso de casación para la unificación de doctrina interpuesto contra sentencia desestimatoria de la Sala de lo Social del Tribunal Superior de Justicia de Asturias, sobre determinación de contingencia, como accidente laboral, de fallecimiento del marido y padre de las recurrentes. La Sala declara que la presunción de laboralidad concurre en el caso examinado, en que el "accidente" se ha producido en tiempo y lugar de trabajo. En cuanto al lugar de trabajo, porque el óbito se produjo dentro del camión mientras el trabajador dormía. Y en cuanto al tiempo de trabajo, atendiendo a las circunstancias concretas del trabajo encomendado al trabajador fallecido, no puede calificarse como tiempo de descanso. Cierto es, y ello no es controvertido, que los conductores de camión, dentro de la normativa reguladora de la actividad, tienen la obligación de descansar cada determinado número de horas o de kilómetros recorridos, de manera que han de parar el vehículo durante el periodo fijado. Y es frecuente que el trabajador pernocte en el vehículo con la intención además de descansar, de vigilancia, tanto del vehículo como de la mercancía, por lo que en realidad se está ante un lapso temporal de presencia, pues, aunque no se presta trabajo efectivo de conducción, se está realizando servicio de guardia y vigilancia dentro del camión; sin que se desvirtúe por ello el nexo causal exigido. 

De la misma forma que se regula la relación de supuestos que tendrán consideración de accidente de trabajo, el articulado nos ofrece los supuestos que quedarán fuera de tal consideración, así, entre los supuestos excluidos del concepto de accidente laboral, el artículo 156.4 de la LGSS establece:

  • Los que sean debidos a fuerza mayor extraña al trabajo, entendiéndose por esta la que sea de tal naturaleza que no guarde relación alguna con el trabajo que se ejecutaba al ocurrir el accidente. En ningún caso se considerará fuerza mayor extraña al trabajo la insolación, el rayo y otros fenómenos análogos de la naturaleza.
  • Los que sean debidos a dolo o a imprudencia temeraria del trabajador accidentado.

Sobre lo anterior, normativamente se han añadido dos matizaciones a la hora de calificar un accidente como laboral, de manera que no impedirán la calificación de un accidente como de trabajo:

  • La imprudencia profesional que sea consecuencia del ejercicio habitual de un trabajo y se derive de la confianza que este inspira.
  • La concurrencia de culpabilidad civil o criminal del empresario, de un compañero de trabajo del accidentado o de un tercero, salvo que no guarde relación alguna con el trabajo.

b) Accidente en el trabajo realizado por cuenta propia

El artículo 3 del Real Decreto 1273/2003, de 10 de octubre, por el que se regula la cobertura de las contingencias profesionales de los trabajadores incluidos en el Régimen Especial de la Seguridad Social de los Trabajadores por Cuenta Propia o Autónomos (RETA), y la ampliación de la prestación por incapacidad temporal para los trabajadores por cuenta propia, establece el concepto de Accidente de Trabajo para el trabajador adscrito al RETA, encontrándose actualmente conceptualizado en el artículo 316 de la LGSS, de la siguiente forma:

“2. Se entenderá como accidente de trabajo del trabajador autónomo el ocurrido como consecuencia directa e inmediata del trabajo que realiza por su propia cuenta y que determina su inclusión en el campo de aplicación de este régimen especial. Se entenderá, a idénticos efectos, por enfermedad profesional la contraída a consecuencia del trabajo ejecutado por cuenta propia, que esté provocada por la acción de los elementos y sustancias y en las actividades que se especifican en la lista de enfermedades profesionales con las relaciones de las principales actividades capaces de producirlas, anexa al Real Decreto 1299/2006, de 10 de noviembre, por el que se aprueba el cuadro de enfermedades profesionales en el sistema de la Seguridad Social y se establecen criterios para su notificación y registro.

También se entenderá como accidente de trabajo el sufrido al ir o al volver del lugar de la prestación de la actividad económica o profesional. A estos efectos se entenderá como lugar de la prestación el establecimiento en donde el trabajador autónomo ejerza habitualmente su actividad siempre que no coincida con su domicilio y se corresponda con el local, nave u oficina declarado como afecto a la actividad económica a efectos fiscales”.

La Sentencia del Tribunal Supremo, Rec. 1253/2008, de 10 de febrero de 2009. ECLI:ES:TS:2009:3231ha considerado que debe exigirse a un trabajador por cuenta propia incluido en el Régimen Especial de Trabajadores Autónomos el cumplimiento del requisito general de encontrarse al corriente en el pago de las cuotas en la fecha del hecho causante para el reconocimiento del derecho a prestación por incapacidad temporal consecuencia de accidente de trabajo, sin perjuicio de los efectos de la invitación al ingreso de las cuotas debidas en los casos en que aquella proceda previstos en el artículo 28 del Decreto 2530/1970, de 20 de agosto, y como tal invitación debe equipararse el ingreso de las cuotas pendientes en vía de apremio.

En este caso, el concepto de accidente de trabajo está referido al trabajo realizado por el autónomo que genera su inclusión en el Régimen Especial de Trabajadores Autónomos. Es decir, se considerará accidente laboral de un trabajador autónomo o por cuenta propia el sufrido en la actividad que lleve a cabo de forma habitual, personal y directa a título lucrativo. A tal efecto, tendrán la consideración de accidente de trabajo:

  • Los acaecidos en actos de salvamento y otros de naturaleza análoga, cuando unos y otros tengan conexión con el trabajo.
  • Las lesiones que sufra el trabajador durante el tiempo y en el lugar del trabajo, cuando se pruebe la conexión con el trabajo realizado por cuenta propia.
  • Las enfermedades, no incluidas como enfermedades profesionales, que contraiga el trabajador con motivo de la realización de su trabajo, siempre que se pruebe que la enfermedad tuvo por causa exclusiva la ejecución de aquel.
  • Las enfermedades o defectos padecidos con anterioridad por el trabajador, que se agraven como consecuencia de la lesión constitutiva del accidente.
  • Las consecuencias del accidente que resulten modificadas en su naturaleza, duración, gravedad o terminación, por enfermedades intercurrentes, que constituyan complicaciones derivadas del proceso patológico determinado por el accidente mismo o tengan su origen en afecciones adquiridas en el nuevo medio en que se haya situado el paciente para su curación.

Teniendo en cuenta lo anterior, en relación con el trabajo por cuenta propia debe aclararse lo siguiente:

  • Aquellas actividades posibles y eventuales que no impliquen la inserción en el RETA del trabajador quedarían sin cobertura por accidente de trabajo.
  • En los supuestos de pluriactividad, cuando el autónomo realiza una actividad que origine su inclusión en el Régimen Especial de Trabajadores Autónomos y otra en otro Régimen Especial distinto, ante un accidente ocurrido en la actividad del segundo Régimen el autónomo carecería de cobertura.
  • Igualmente se encontrarán excluidos los accidentes fortuitos, de fuerza mayor y los accidentes in itinere.
  • No impedirá la calificación de un accidente como de trabajo la concurrencia de la culpabilidad civil o criminal de un tercero, salvo que no guarde relación alguna con el trabajo.

Del mismo modo la clasificación de los accidentes de trabajo puede atender a parámetros como:

Según el lugar del accidente
Número de días de baja
  • Con baja médica.
  • Sin baja médica.
  • Recaída/redictiva.
Gravedad de la lesión
  • Sin lesión.
  • Leve.
  • Grave.
  • Muy Grave.
  • Fallecimiento.

c) Accidente ''in itinere''

El accidente in itinere es una de las principales vías del llamado desbordamiento del accidente de trabajo, pues trascendiendo el riesgo profesional se va a imputar al empleador el riesgo del trayecto, principalmente el riesgo del accidente de tráfico y conformando como laboral la alta siniestralidad que ocasiona el fenómeno de utilización de vehículos a motor. Correspondiendo a los Tribunales fijar caso por caso las condiciones, requisitos, conductas o demás circunstancias que conforman este concepto asimilado de accidente laboral, desarrollando y precisando los requisitos que deben concurrir a su formación. 

Para que los tribunales, la noción de accidente in itinere se construye a partir de dos términos (el lugar de trabajo y el domicilio del trabajador) y de la conexión entre ellos a través del trayecto. Los tribunales manifiestan opiniones divergentes acerca de la aplicación rigurosa o no de que el trayecto tenga su origen en el domicilio y destino el trabajo, o viceversa. En este sentido, destaca la Sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Madrid, N.º 824/2017, de 29 de septiembre. ECLI: ES:TSJM:2017:9838:

"Pueden entender que se trata del domicilio en sentido estricto, o bien que no se trata sólo del domicilio legal, sino del real y hasta del habitual y, en general, del punto normal de llegada y partida de trabajo, así pues, lo esencial no es salir del domicilio o volver al domicilio, aunque esto sea lo más corriente y ordinario, lo esencial es ir al lugar del trabajo o volver del lugar de trabajo, por lo que el punto de llegada o de vuelta puede ser o no el domicilio del trabajador en tanto no se rompa el nexo necesario con el trabajo".

Junto a esta noción principal de accidente de trabajo, aparece un listado ejemplificativo que comienza aludiendo a los accidentes «que sufra el trabajador al ir o al volver del lugar de trabajo» (art. 156.2. ;LGSS), siendo necesario reproducir algunas consideraciones habituales en la doctrina –resumidas, entre muchas, en la Sentencia del Tribunal Supremo, Rec. 2315/2012, de 26 de diciembre de 2013. ECLI:ES:TS:2013:6487 - donde se viene explicando que para calificar un accidente como laboral in itinere deben concurrir las siguientes circunstancias:

  • Que la finalidad principal y directa del viaje este determinada por el trabajo (elemento teleológico).
  • Que se produzca en el trayecto habitual y normal que debe recorrerse desde el domicilio al lugar de trabajo o viceversa (elemento geográfico).
  • Que el accidente se produzca dentro del tiempo prudencial que normalmente se invierte en el trayecto (elemento cronológico) o, lo que es igual, que el recorrido no se vea alterado por desviaciones o alteraciones temporales.
  • Que no sean normales y obedezcan a motivos de interés particular de tal índole que rompan el nexo causal con la ida o la vuelta del trabajo.
  • Que se produzca en el recorrido habitual y normal desde el domicilio al lugar de trabajo y viceversa, con la finalidad principal y directa de acudir o volver a éste. Los tribunales vienen exigiendo desde antiguo que el trabajador utilice un trayecto adecuado, entendiendo por éste el normal, usual o habitualmente utilizado para acudir al trabajo o regresar al domicilio. Tal circunstancia no impide que se utilice otro camino por razones concretas como lo atascos.
  • Que no haya habido interrupciones entre el trabajo y el accidente por otras actividades de interés personal.
  • Que el accidente se produzca en "misión", esto es, que se produzca en el trayecto que el trabajador/a realice en cumplimiento de una misión.
  • Que el desplazamiento se produzca entre el domicilio familiar y el laboral en aquellos casos en los que el trabajador/a tenga su domicilio familiar en un sitio y el laboral en otro por exigencia de la movilidad geográfica de su empresa.
  • Que el trayecto se realice con medio normal de transporte habitual o normal, entendiéndose como tal el que habitualmente utilice el trabajador/a y cuando éste no actúe con imprudencia grave o temeraria (elemento de idoneidad del medio). 

Respecto a este último requisito debe destacarse que se ha venido experimentando una evolución del concepto ''medio idóneo de transporte''.

RESOLUCIONES RELEVANTES

Sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña, N.º 4251/2014, de 12 de junio. ECLI:ES:TSJCAT:2014:6420  

"(...) que el medio de transporte debe ser idóneo, pero también pensamos que este concepto es evolutivo y no debemos petrificar medios mecánicos de transporte ("artefactos y máquinas") a los que demos tal calificación, sino que por el contrario hemos de aplicar la máxima de adaptar la interpretación de las normas a la realidad social y el tiempo en que vivimos, ex artículo 3 del Código Civil, y en función de ello tomar la decisión pertinente". 

Los patines, bicicletas y monopatín se enmarcan en elementos de transporte no contaminantes, socialmente aceptados sin rechazo alguno, "en la medida en que su uso no suponga molestias o riesgo para los demás viandantes". En este sentido el TSJ no ve "ningún obstáculo para considerar idóneos los elementos descritos de cara al desplazamiento entre el centro de trabajo y el domicilio habitual". Conviene además considerar que es sensiblemente más peligroso el uso en ciudad de la bicicleta, en la medida en que la misma debe circular por el asfalto en concurrencia con vehículos a motor, que el uso del patín o monopatín -en aquellos lugares autorizados, como es el caso de Barcelona- al realizarse este por lugares sin la concurrencia de vehículos a motor. Concluyéndose, "en la medida en que dichos artefactos se utilicen estrictamente para el desplazamiento –sin alargar su uso con fines de esparcimiento– ningún perjuicio debe acarrear a priori, en la medida en que el desplazamiento será más breve y no necesariamente más peligroso".

Otro supuesto que puede darse es el accidente acaecido durante la pausa de la comida, tiempo de trabajo no efectivo. Existe un cuerpo consolidado de doctrina judicial de la que clara muestra es la Sentencia del Tribunal Supremo de 9 de mayo de 2006, rec. 2932/2004, ECLI:ES:TS:2006:3097 , ante un supuesto de siniestro acontecido en el período de descanso para la comida, cuyo tenor literal viene a decir: 

''(...) es necesario en este caso tener en cuenta el criterio hermenéutico de la realidad social del tiempo en que las normas han de ser aplicadas, criterio al que también se refiere el artículo 3.1 del Código civil , así como a los usos y costumbres sociales que el artículo 3.1 d) del Estatuto de los Trabajadores considera fuente de la relación laboral. Conforme a ese criterio informador cabe afirmar que el accidente al que nos venimos refiriendo sobrevino durante la jornada de trabajo, porque en supuestos como el presente es práctica generalizada que los trabajadores dedicados a la construcción realicen sus comidas de medio día en el propio centro de trabajo, por las dificultades que entraña la satisfacción de este necesidad en su domicilio y el coste adicional que supondría comer en un establecimiento público. Es regla general de experiencia y canon comúnmente aceptado de conducta que en situaciones como la aquí contemplada, los trabajadores realicen su comida de medio día en el centro de trabajo y en la pausa que el mismo permita, sin que con ello quede absolutamente desvinculada la lesión del trabajo realizado. Por lo demás, sería un contrasentido negar la calificación como profesional al accidente ocurrido en estas circunstancias y reconocerla al sufrido por el trabajador en la trayectoria de su domicilio al centro de trabajo, también en tiempo intermedio de inactividad laboral para alimentarse, originado por causas absolutamente desconectadas del funcionamiento de la empresa".

Sentencia de Tribunal Superior de Justicia de Andalucía, N.º 2311/2018, de 29 de mayo de 2019.  ECLI:ES:TSJAND:2019:6126

Rechaza que la caída sufrida a la salida de un restaurante donde se comía durante la pausa de 4 horas al medio día concedida con este fin, cuando de manera ordinaria o habitual la persona trabajadora acude a su propio domicilio a comer, suponga un accidente in itinere. Para el TSJ, dado que el espacio de tiempo de que dispone al medio día es claramente dilatado y extenso, si el trabajador opta un día, de forma no habitual, por comer con compañeros de trabajo es debido a su exclusiva voluntad e interés particular, por lo que no existe vinculación laboral alguna.

JURISPRUDENCIA

Sentencia del Tribunal Supremo, N.º 121/2017, de 14 de febrero. ECLI:ES:TS:2017:878  

Rechaza la laboralidad de un accidente acaecido por un trabajador en el trayecto a una visita médica autorizada por la empresa) y considera accidente in itinere el sobrevenido en el trayecto entre el domicilio del trabajador y su lugar de trabajo siendo necesario "... que se produzca en el trayecto habitual y normal que debe recorrerse desde el domicilio al lugar de trabajo o viceversa (elemento geográfico)...".

Para el Régimen Especial de los Trabajadores Autónomos (RETA) se entenderá como accidente de trabajo el sufrido por el trabajador autónomo como consecuencia directa e inmediata del trabajo que realiza por su propia cuenta y que determina su inclusión en dicho régimen especial.

d) Accidente ''en misión''

El accidente ''en misión'' es el sufrido por el trabajador en el trayecto que debe recorrer "por consecuencia" de su trabajo, bien en el desempeño de sus funciones (la jurisprudencia ha hablado en este caso del "amplio lugar de trabajo en el que la víctima llevaba a cabo su cometido de promotor de ventas"), bien en cumplimiento de órdenes o indicaciones ocasionales del empresario (por ejemplo, incorporación a su destino de capitán de buque), con independencia del medio de transporte.

JURISPRUDENCIA

Sentencia del Tribunal Supremo, Rec. 2119/2004, de 14 de julio de 2005. ECLI:ES:TS:2005:4780

Se establece la necesidad de ruptura entre accidente y situación laboral: "La ruptura del nexo causal no depende de que las propias tareas hayan concluido (dado que esa conclusión no reintegra al trabajador a su vida personal, familiar, privada y de la que dispone), sino de que se produzcan hechos que, en efecto, se apartan de la situación que es laboral por extensión. O sea, cuando el trabajador rompe la dependencia y dispone de su tiempo y de su actuación". 

Sentencia del Tribunal Supremo, Rec. 4049/2009, de 22 de julio 2010. ECLI:ES:TS:2010:4792

Se considera como accidente de trabajo “en misión”, el fallecimiento de un trabajador por isquemia miocardíaca/arritmia cardiaca mientras dormía en el camión que conducía, por entender que la lesión se ha producido en tiempo y lugar de trabajo, ya que se trata de un lapso temporal de presencia, aunque no se presta trabajo efectivo de conducción.

Sentencia del Tribunal Supremo, Rec. 2965/2012, de 16 de septiembre de 2013. ECLI:ES:TS:2013:4787

Para el TS, en el caso, no existen circunstancias suficientes en los hechos probados para poder determinar que concurra un supuesto de accidente en misión conforme a la doctrina, al no poder otorgarse tal calificación, sin más datos o circunstancias significativas, que el trabajador sufre una enfermedad de las jurisprudencialmente relacionadas con el trabajo durante su desplazamiento ocasional, distinto del efectuado ordinariamente entre domicilio habitual y lugar de trabajo, que efectuó a principio de temporada o para iniciar uno de los periodos correspondientes de prestación efectiva de servicios.

e) Lesiones no violentas, enfermedades agravadas por el trabajo y enfermedades intercurrentes

Tal y como nos enseña el Tribunal Supremo, por ejemplo, en la Sentencia del Tribunal Supremo, Rec. 2716/2006, de 27 de febrero de 2008. ECLI:ES:TS:2008:1172, nuestra regulación legal, distingue entre las enfermedades de trabajo en las que existe una relación de causalidad abierta entre el trabajo y la enfermedad; la enfermedad profesional, en la que tal relación de causalidad está cerrada y formalizada; y la enfermedad común, que es aquella que no puede incluirse en ninguna de las otras dos categorías.

Dentro de las enfermedades de trabajo ha de distinguirse tres tipos:

  • Las que tienen causa exclusiva en el trabajo.
  • Las que se agravan como consecuencia de la lesión constitutiva del accidente.
  • Las enfermedades intercurrentes que constituyan complicaciones derivadas del proceso patológico determinadas por el accidente.

Hay que partir del presupuesto de que el concepto de “lesión” constitutiva del accidente de trabajo comprende no solo la acción súbita y violenta de un agente exterior sobre el cuerpo humano, sino también las enfermedades en determinadas circunstancias, “que contraiga el trabajador con motivo de la realización de su trabajo, siempre que se pruebe que la enfermedad tuvo por causa exclusiva la ejecución del mismo” (art. 156.2 e) LGSS). 

Ha de ser la propia persona trabajadora la que demuestre la presencia del nexo causal entre el trabajo desarrollado y la lesión producida. Es decir, corresponde acreditar al trabajador que la lesión que padece se haya originado con ocasión de su trabajo, o que se haya agravado por su desempeño. En este sentido, destaca la Sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León, N.º 301/2011, de 13 de junio. ECLI:ES:TSJCL:2011:2574 .

En segundo lugar, el art. 156.2 f) ;LGSS, reconoce la categoría de accidente de trabajo a las enfermedades o defectos, padecidos con anterioridad por el trabajador, que se agraven como consecuencia de la lesión constitutiva del accidente, pues lo determinante es que los efectos incapacitantes se produzcan o pongan de manifiesto con ocasión o como consecuencia del trabajo que se venga desarrollando a través de un suceso repentino calificable de accidente de trabajo, ya que tales efectos tienen lugar como consecuencia del accidente al interaccionar con la enfermedad previa. En este sentido, destaca la Sentencia del Tribunal Supremo, Rec. 2840/2004, de 25 de enero de 2006. ECLI:ES:TS:2006:1150 .

Del mismo modo, también existe accidente de trabajo cuando la enfermedad previa se encontraba silente sin reflejar síntoma alguno ni impedir el trabajo, según reconocimientos médicos previos, pero se ve agravada por el accidente, razón por la que la contingencia se consideraba como contingencia profesional. Así se manifiesta la Sentencia del Tribunal Supremo, Rec. 1594/2014, de 15 de julio de 2015. ECLI:ES:TS:2015:3688 .

Por último, la presunción de accidente de trabajo alcanza también a las denominadas enfermedades intercurrentes, englobadas en la esfera del art. 156.2 g) ;LGSS, por constituir “complicaciones derivadas del proceso patológico determinado por el accidente mismo o tengan su origen en afecciones adquiridas en el nuevo medio en que se haya situado el paciente para su curación”. Destacamos, entre otras, la Sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Extremadura, N.º 615/2018, de 23 de octubre. ECLI: ES:TSJEXT:2018:1235.

Presunción de laboralidad de la enfermedad surgida en el tiempo y lugar de prestación de servicios

La presunción legal del artículo 156.1 de la LGSS entra en juego cuando concurren las dos condiciones de tiempo y lugar de trabajo, "lo que determina, por su juego, que al demandante le incumbe la prueba del hecho básico de que la lesión se produjo en el lugar y en tiempo de trabajo; más con esa prueba se tiene por cierta la circunstancia presumida y quien se oponga a la aplicación de los efectos de la presunción tendrá que demostrar la falta de conexión entre el hecho dañoso y el trabajo". En este sentido, se manifiestan la Sentencia del Tribunal Supremo, Rec. 3264/2013, de 3 de diciembre de 2014. ECLI:ES:TS:2014:5439 , y la N.º 363/2016, de 26 de abril. ECLI:ES:TS:2016:2230 .

Es decir, la presunción del artículo 156.3 LGSS, se refiere no solo a los accidentes en sentido estricto o lesiones producidas por la acción súbita y violenta de un agente exterior, sino también a las enfermedades o alteraciones de los procesos vitales que pueden surgir en el trabajo. Destaca la Sentencia del Tribunal Supremo, Rec. 726/2013, de 18 de diciembre.  ECLI:ES:TS:2013:6543 .

Para la destrucción de la presunción de laboralidad de la enfermedad surgida en el tiempo y lugar de prestación de servicios, la jurisprudencia exige que la falta de relación entre la lesión padecida y el trabajo realizado se acredite de manera suficiente, bien porque se trate de enfermedad que por su propia naturaleza descarta o excluye la acción del trabajo como factor determinante o desencadenante, bien porque se aduzcan hechos que desvirtúen dicho nexo causal.

Un caso de análisis es en los supuestos de infarto. Numerosos pronunciamientos judiciales han encuadrado los fallos cardíacos, vasculares o circulatorios dentro del concepto de la lesión corporal a que se refiere el artículo 156.1 ;LGSS, que define el accidente de trabajo.

RESOLUCIONES RELEVANTES

Sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Galicia, Rec. 4548/2018, de 10 de abril de 2019. ECLI:ES:TSJGAL:2019:2470

''3) La presunción no se excluye porque se haya acreditado que el trabajador padeciera la enfermedad con anterioridad o porque se hubieran presentado síntomas antes de iniciarse el trabajo, porque lo que se valora a estos efectos no es, desde luego, la acción del trabajo como causa de la lesión (cardiaca en el supuesto que contempla), lo que no sería apreciable en principio dada la etiología común de este tipo de lesiones. Lo que se valora es la acción del trabajo en el marco del artículo 115.2.f) LGSS como factor desencadenante de una crisis, que es la que lleva a la situación de necesidad protegida; y esta posible acción del trabajo se beneficia de la presunción legal del art. 115.3 y no puede quedar excluida solo por la prueba de que la enfermedad se padecía ya antes; pues, aunque así fuera, es la crisis y no la dolencia previa la que hay que tener en cuenta a efectos de protección".

Sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Asturias, N.º 4196/2008, de 19 de diciembre. ECLI:ES:TSJAS:2008:6006

El hecho de que la lesión tenga etiología común no excluye que el trabajo pueda ser factor desencadenante, por ser 'de conocimiento común que el esfuerzo de trabajo es con frecuencia un factor desencadenante o coadyuvante en la producción del infarto de miocardio' [STS 27/12/95, Rec. 1213/95-]; aparte de que "no es descartable una influencia de los factores laborales en la formación del desencadenamiento de una crisis cardiaca', ya que 'las lesiones cardiacas no son por sí mismas extrañas a las relaciones causales de carácter laboral".

JURISPRUDENCIA

Sentencia del Tribunal Supremo, Rec. 2990/2013, de 6 de julio de 2015. ECLI:ES:TS:2015:3684

Ha de calificarse como AT aquel en el que "de alguna manera concurra una conexión con la ejecución de un trabajo, bastando con que el nexo causal, indispensable siempre en algún grado, se dé sin necesidad de precisar su significación, mayor o menor, próxima o remota, concausal o coadyuvante", debiendo otorgarse dicha calificación cuando no aparezca acreditada la ruptura de la relación de causalidad entre actividad profesional y el hecho dañoso, por haber ocurrido hechos de tal relieve que sea evidente a todas luces la absoluta carencia de aquella relación.

Sentencia del Tribunal Supremo, Rec. 3138/2013, de 10 de diciembre de 2014. ECLI:ES:TS:2014:5612

La presunción "iuris tantum" del art. 156.1 ;LGSS se extiende no sólo a los accidentes, sino también a las enfermedades, pero ha de tratarse de enfermedades que por su propia naturaleza puedan ser causadas o desencadenadas por el trabajo, sin que pueda aplicarse la presunción a enfermedades que "por su propia naturaleza excluyan una etiología laboral".

Sentencia del Tribunal Supremo, Rec. 4360/2010, de 14 de marzo de 2012. ECLI:ES:TS:2012:2267

La presunción ha operado fundamentalmente en el ámbito de las lesiones cardíacas, en el que, aunque se trata de enfermedades en las que no puede afirmarse un origen estrictamente laboral, tampoco cabe descartar que determinadas crisis puedan desencadenarse como consecuencia de esfuerzos o tensiones que tienen lugar en la ejecución del trabajo.

 

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Accidente laboral
Accidente
Trabajador autónomo
Régimen especial de trabajadores autónomos
Actividades económicas
Jornada laboral
Trabajador por cuenta ajena
Incapacidad temporal
Enfermedad profesional
Fuerza mayor
Coronavirus
Causalidad
Consideración de accidente
Enfermedad Común
Centro de trabajo
Relación de causalidad
Daños y perjuicios
Grupo profesional
Obligación contractual
Prestación económica
Baja médica
Imprudencia profesional
Dolo
Imprudencia temeraria
Interés particular
Estancia
Prueba en contrario
Trabajador accidentado
Contingencias profesionales
Vivienda familiar
Mercancías
Situación de pluriactividad
Cuadro de enfermedades profesionales
Siniestralidad
Capitán de buque
Imprudencia grave
Presunción legal
Movilidad geográfica
Contaminante
Actividades profesionales

RDLeg. 8/2015 de 30 de Oct (TR. Ley General de la Seguridad Social -LGSS-) VIGENTE

Boletín: Boletín Oficial del Estado Número: 261 Fecha de Publicación: 31/10/2015 Fecha de entrada en vigor: 02/01/2016 Órgano Emisor: Ministerio De Empleo Y Seguridad Social

RDLeg. 2/2015 de 23 de Oct (Estatuto de los Trabajadores) VIGENTE

Boletín: Boletín Oficial del Estado Número: 255 Fecha de Publicación: 24/10/2015 Fecha de entrada en vigor: 13/11/2015 Órgano Emisor: Ministerio De Empleo Y Seguridad Social

RD-Ley 6/2020 de 10 de Mar (Medidas urgentes en el ámbito económico y para la protección de la salud pública) VIGENTE

Boletín: Boletín Oficial del Estado Número: 62 Fecha de Publicación: 11/03/2020 Fecha de entrada en vigor: 12/03/2020 Órgano Emisor: Jefatura Del Estado

Real Decreto 1299/2006 de 10 de Nov (Cuadro de enfermedades profesionales en el sistema de la Seguridad Social) VIGENTE

Boletín: Boletín Oficial del Estado Número: 302 Fecha de Publicación: 19/12/2006 Fecha de entrada en vigor: 01/01/2007 Órgano Emisor: Ministerio De Trabajo Y Asuntos Sociales

Real Decreto 1273/2003 de 10 de Oct (Cobertura de las contingencias profesionales de los trabajadores incluidos en el RGSS de los Trabajadores por Cuenta Propia o Autónomos, y la ampliación de la prestación por IT para autónomos) VIGENTE

Boletín: Boletín Oficial del Estado Número: 253 Fecha de Publicación: 22/10/2003 Fecha de entrada en vigor: 01/01/2004 Órgano Emisor: Ministerio De Trabajo Y Asuntos Sociales

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