Contingencias profesionales y su incidencia en las relaciones laborales

TIEMPO DE LECTURA:

  • Estado: Redacción actual VIGENTE
  • Orden: Laboral
  • Fecha última revisión: 26/06/2019

Como Contingencias Profesionales hemos de entender aquellos sucesos que tienen su origen en el desarrollo de una actividad laboral y que producen alteraciones de la salud que tengan la consideración de accidente de trabajo o de enfermedad profesional, distinguiéndose entre accidente de Trabajo (“toda lesión corporal que el trabajador sufra con ocasión o por consecuencia del trabajo que ejecute por cuenta ajena o propia” (art. 156 LGSS)) y Enfermedad Profesional ("la contraída a consecuencia del trabajo ejecutado por cuenta ajena, en las actividades que se especifiquen en el cuadro de Enfermedades Profesionales que se apruebe por las disposiciones de aplicación, y que proceda por la acción de elementos o sustancias que en dicho cuadro se indiquen para cada enfermedad profesional" (art. 157 LGSS))

 
 

Consideraciones generales

Tema trascendente que preocupa por igual a legisladores, políticos, sindicatos, jueces, Mutuas Patronales y empresarios. Importa por el ataque directo que supone al factor humano que opera en el mercado de trabajo; es causa directa de las incapacidades temporales y de las invalideces, en sus distintos grados de invalidez permanente parcial, total, absoluta y gran invalidez.

La estadística sitúa a España a la cabeza de los países de la Unión Europea en materia de siniestralidad laboral, pero los datos que se manejan en los distintos países son diferentes, así es que las conclusiones a las que pueda llegarse no deben ser las mismas; en la UE no se contabilizan como profesionales los accidente “in itinere”, mientras que en España representan un 6% de los totales; en la UE no se contabilizan como contingencias profesionales las que no provocan baja en el trabajo ni las originadas en naufragios o catástrofes. En el año 2018 el incrementaron las muertes por estas causas se sitúa en un 5% y la siniestralidad laboral en un 8,2%. Pero al margen de esas consideraciones, lo cierto es que en España se producen tres muertes diarias por accidentes de trabajo, con una repercusión económica de gran consideración cada año, tomando también en cuenta las cuantiosas prestaciones que se destinan a la atención de los inválidos. No dejan de causar alarma los datos relativos al año 2007, por poner un ejemplo, en el que en la UE, por cada 100.000 trabajadores fallecieron por accidente de trabajo 2.736, en tanto que en España en el mismo período las víctimas ascendieron a 4.691.

Se ha dicho que los accidentes de trabajo y las enfermedades profesionales no se deben exclusivamente al azar, y que con frecuencia se puede apreciar algún grado de responsabilidad en la persona obligada a garantizar la seguridad en el trabajo, es decir, en el empresario, pero el accidente “in itinere” no responde a este patrón de conducta, porque sobreviene en un medio que no domina el empresario, y lo mismo cabe decir de los accidentes “en misión”.

Particularidades de estas contingencias: Determinación del origen de las lesiones

No es de extrañar que la abundante litigiosidad que originan los accidentes de trabajo y las enfermedades profesionales se deba en buena medida a la diferencia de las prestaciones que, en relación con las derivadas de contingencias no profesionales, corresponden a las profesionales. Ello es debido a que:

  • La acción protectora comenzó con la obligación de indemnizar; hoy se complementa con la prevención; la LPRL se ocupa de ambos aspectos, prevención y represión.
    Las prestaciones son muy variadas, e incluyen a veces cantidades alzadas
    Las prestaciones no giran en torno al valor de las tarifas por las que se haya cotizado a la SS, sino de los salarios realmente abonados a la víctima
    La cotización por estas contingencias corre al cargo exclusivo del empresario y se fija sobre la base de salarios reales, incluyendo las mejoras reconocidas y satisfechas por las empresas. A esta conclusión llegó la OIT en la Declaración de Filadelfia.
  •  A efectos de cobertura por el sistema, se considera al trabajador de alta de planeo derecho.
  • No se exigen períodos mínimos de carencia para lucrar las prestaciones
  • Cuando el accidente no provoca la muerte del trabajador, pero sí la inactividad laboral, la indemnización abarca el daño corporal, la recuperación de la salud y de la capacidad laboral y la pérdida de las rentas de trabajo.
  • Son compatibles las indemnizaciones de naturaleza laboral y civil (STS, Sala Primera de 13 de julio de 1998).
  • De un solo hecho o de una sola omisión pueden derivar responsabilidades para distintos sujetos.
  • Responsabilidad subsidiaria del dueño de la obra
  • Responsabilidad solidaria en supuestos de sucesión en la titularidad de la empresa
  • La gestión es también particular, pues pueden asumirla el INSS o las Mutuas Patronales.

El tratamiento de estas contingencias se hace más complejo si se tiene en cuenta que pueden sobrevenir en alguna de las siguientes circunstancias:

  • Accidentes producidos en el medio dominado por el empresario, es decir, en el centro de trabajo, incluso del denominado itinerante; el TS llegó a calificar de centro de trabajo el lugar por el que debía transcurrir el tendido de una línea de conducción de energía eléctrica, es decir el poste en el que trabajaba el accidentado.
  • Accidente “in itinere” o en “misión”, es decir, los ocurridos al ir o regresar del domicilio al centro de trabajo o en el tiempo dedicado al cumplimiento de un encargo empresarial fuera del lugar habitual de trabajo.
  • Accidentes sufridos por los trabajadores de la propia plantilla
  • Accidentes de los trabajadores de empresas que cooperan con el responsable de la seguridad en el lugar de los hechos.
  • Accidentes sufridos por los trabajadores vinculados con las empresas de trabajo temporal.
  • Ámbitos del ordenamiento jurídico en los que puede ser exigida la consiguiente responsabilidad (laboral, civil, penal, administrativo).

Conviene señalar, por otra parte, que el ordenamiento jurídico español considera con cierta amplitud conceptual la «lesión» determinante del AT, por la que debe entenderse -también- las enfermedades de súbita aparición o desenlace (STS 28 de septiembre de 2000, Rcud 3690/99), comprendiendo así no sólo a los accidentes en sentido estricto o lesiones producidas por la acción súbita y violenta de un agente exterior, sino también a las enfermedades o alteraciones de los procesos vitales que pueden surgir en el trabajo causadas por agentes patológicos internos o externos (SSTS 27 de octubre de 19992, Rcud 1901/1991; 27 de diciembre de 1995, Rcud 1213/1995).

Presunción de laboralidad: lesiones producidas en el lugar y tiempo de trabajo.

Para calificar como profesional el accidente debe ocurrir en el lugar de trabajo y en tiempo de trabajo, circunstancias perfiladas con abundante jurisprudencia. La Directiva 2002/15/CE distingue entre tiempo de trabajo (cuando el trabajador está en el lugar de trabajo a disposición del empresario) y tiempo de disponibilidad (se permanece en el lugar de trabajo y se está disponible para responder a posibles instrucciones para emprender o reanudar el trabajo) y descanso, definiendo el tiempo de disponibilidad como los tiempos de pausa o descanso.

En la sentencia de la Sala Cuarta del TS de 27 de enero de 2014 se recuerda la constante doctrina que considera que entre el trabajo y la lesión debe apreciarse un nexo de causalidad para calificar la contingencia de profesional, pues no siempre el trabajo es la causa única y directa del accidente. Para determinar la naturaleza del accidente debe acudirse a dos claves: que el accidente tenga lugar en el centro de trabajo y en tiempo de trabajo, de un lado, y con carácter general que la lesión sobrevenga con ocasión o como consecuencia del trabajo que se ejecuta por cuenta ajena.

El nexo causal entre el trabajo y el accidente no debe estar ausente en ningún caso, aunque en ocasiones el TS ha adoptado un criterio extensivo, como el apuntado en la sentencia de 18 de diciembre de 2013, en que calificó de profesional el infarto sufrido en tiempo y lugar de trabajo, aunque se demostrara que el origen de las dolencias ya se hubiera manifestado en la víctima. No parece que en el caso fuera el trabajo el desencadenante del infarto, pero se consideró como un elemento coadyuvante para el desenlace final.

La sentencia de 27 de enero de 2014 calificó de laboral el accidente ocurrido en el lugar de trabajo durante la pausa de medio día, al contar con autorización de la empresa para su estancia durante ese tiempo en el lugar de trabajo.

El infarto de un trabajador ocurrido en el parking de la empresa, dos horas antes del comienzo de la jornada, no se considera accidente de trabajo. Concurre uno de los elementos necesarios para que actúe la presunción de accidente profesional: el lugar de trabajo; pero falta el otro elemento: el factor tiempo, puesto que no había comenzado la jornada laboral y el trabajador no estaba realizando actividad física o mental relacionada con el trabajo, lo que lleva a afirmar que no fue el trabajo el desencadenante del infarto, ni fue el factor coadyuvante para su producción (STSJ Cataluña de 19 de marzo de 2018).

Por lo que respecta a los episodios acaecido cuando el trabajador se encuentra en misión, la sentencia del TS de 11 de febrero de 2014 declaró que no es accidente de trabajo el ictus sufrido por un trabajador desplazado en el extranjero, en misión, que le sobrevino en el hotel cuando descansaba.

Siguiendo la doctrina consolidada del Tribunal Supremo la presunción de laboralidad no alcanza a las enfermedades manifestadas in itinere, puesto que la asimilación a accidente de trabajo del accidente in itinere “se limita a los accidentes en sentido estricto" [las lesiones y violentas producidas por agente externo] y no a las dolencias o procesos morbosos de distinta etología y modo de manifestación”. La presunción se establece para la relación de causalidad con el trabajo, pero no con relación a la lesión o trauma. En efecto, las enfermedades o dolencias -como el infarto agudo de miocardio- acaecidas in itinere no deben considerarse como accidente de trabajo, salvo que se acredite la concurrencia del preceptivo nexo causal, pues la presunción de laboralidad no les alcanza. La presunción del art. 156.3 LGSS, “sólo es aplicable a las dolencias aparecidas en tiempo y lugar de trabajo y no a las que se manifiestan en el trayecto de ida o vuelta al mismo pues no derivan directamente de la ejecución del contenido de la relación de trabajo, quedando así el accidente in itinere considerado como accidente laboral, únicamente, cuando las dolencias se producen como consecuencia de una acción súbita y violenta, correspondiente al sentido vulgar y tradicional del accidente”

Especial interés puede tener en este punto destacar la reciente STS Nº 442/2018, de 25 de abril de 2018, Rec 4123/2015, Ecli: ES:TS:2018:2164, donde el Alto Tribunal entiende que consumir tres cajetillas de tabaco al día no elimina la presunción de laboralidad en caso de accidente de trabajo por lesiones cardiovasculares sucedidas en tiempo y lugar de trabajo, al no demostrarse que la subida de tensión arterial pudiese ser debida al estrés laboral.

No hay versiones para este comentario

Accidente laboral
Enfermedad profesional
Accidente
Contingencias profesionales
Siniestralidad
Centro de trabajo
Actividad laboral
Consideración de accidente
Cuadro de enfermedades profesionales
Sindicatos
Incapacidad permanente parcial
Grado de incapacidad
Incapacidad
Gran invalidez
Baja en la seguridad social
Causalidad
Acción protectora
Muerte del trabajador
Capacidad laboral
Daño corporal
Omisión
Empresas de trabajo temporal
Energía eléctrica
Coadyuvante
Jornada laboral
Estancia
Relación de causalidad
Incluídos en este concepto

Documentos relacionados
Ver más documentos relacionados
  • Accidente de trabajo y enfermedad profesional

    Orden: Laboral Fecha última revisión: 07/06/2019

    Accidente de trabajo es toda lesión corporal que el trabajador sufra con ocasión o a consecuencia del trabajo que ejecuta por cuenta ajena.Las enfermedades profesionales  representan otra parte importante del daño a la salud producido por los ...

  • Normas reglamentarias derivadas de la LGSS en materia de riesgos laborales

    Orden: Laboral Fecha última revisión: 12/11/2019

    Como complemento a la normativa sobre accidente de trabajo y enfermedad profesiona se han desarrollado una serie de textos.Desarrollando la LGSS, o como complemento  a la misma, mediante desarrollo reglamentario, se han establecidos los siguientes t...

  • Carga probatoria y culpabilidad en la indemnización por daños y perjuicios en el proceso social

    Orden: Laboral Fecha última revisión: 09/09/2019

    Determinar sobre quien recae la carga de la prueba en casos accidentes de trabajo ante una relación de indemnización por daños y perjuicios ha sido objeto de polémica en los distintos órdenes desde antiguo.En la actualidad, el art. 96 de la LRJS...

  • La prevención de riesgos laborales en la Ley General de la Seguridad Social

    Orden: Laboral Fecha última revisión: 12/11/2019

    La Ley de la Seguridad Social regula de forma complementaria a la LPR determinados aspectos de la seguridad e higiene en el trabajo, la acción protectora del sistema de la Seguridad Social,  las Mutuas de prevención de Accidentes de Trabajo y E...

  • Concepto y elementos constitutivos del accidente de trabajo

    Orden: Laboral Fecha última revisión: 17/01/2020

    Trabajador por cuenta ajena: Se consideran accidentes de trabajo aquellos daños o lesiones que sufre el trabajador por cuenta ajena mientras cumple con sus obligaciones contractuales, tanto dentro de su lugar de trabajo, como mientras realiza alguna...

Ver más documentos relacionados
Ver más documentos relacionados
Ver más documentos relacionados
Ver más documentos relacionados

Libros Relacionados