El delito de eutanasia

TIEMPO DE LECTURA:

  • Estado: Redacción actual VIGENTE
  • Orden: Penal
  • Fecha última revisión: 03/12/2019

El ya citado artículo 143 del Código Penal, en su apartado 4º, regula la figura conocida como “muerte digna” o eutanasia. Así, se entiende por eutanasia el comportamiento que de acuerdo a la voluntad o interés de otra persona que padece una lesión o enfermedad incurable, generalmente mortal, causándole graves sufrimientos y afectando considerablemente a su calidad de vida, da lugar a la producción, anticipación o no aplazamiento de la vida del afectado. Esto se castigará con una pena inferior en uno o dos grados a las de la cooperación con actos necesarios o la cooperación que lleve a la muerte de la persona.

La eutanasia es un fenómeno muy complejo en el que se distinguen muchas posibilidades. Primeramente, se divide entre eutanasia directa e indirecta: la eutanasia directa supone adelantar la muerte de una persona que padece de una enfermedad incurable; en cambio la eutanasia indirecta consiste en el uso de procedimientos terapéuticos que tienen como efecto secundario la muerte, como en el caso de la morfina por ejemplo que se utiliza para calmar dolores, y que también conllevan la disminución de la conciencia y del tono vital del enfermo, pretendiendo aliviar el sufrimiento del mismo a cambio de acortar su vida. Esta eutanasia indirecta no es punible con arreglo a lo dispuesto en el Código Penal.

La eutanasia activa consiste en provocar una muerte indolora a petición del afectado cuando este es víctima de enfermedades incurables muy penosas o progresivas y gravemente invalidantes. En estos casos se suele recurrir a sustancias gravemente dañinas o a sobredosis de drogas, especialmente morfina.

La eutanasia pasiva consiste en dejar de tratar una enfermedad a sabiendas de que se va a ocasionar finalmente la muerte sin dejar de cuidar al enfermo. Este tipo de eutanasia puede consistir en la abstención terapéutica y en la suspensión terapéutica. La abstención terapéutica consiste en no dar inicio al tratamiento, mientras que en la suspensión terapéutica se suspende el tratamiento ya iniciado ya que se considera que más que prolongar la vida, prolonga el sufrimiento y la muerte segura. Así, la posible responsabilidad penal del personal sanitario por su inactividad vendría determinada a través del homicidio imprudente o del delito de denegación de auxilio.

En la actualidad, la eutanasia se distingue de otras situaciones similares o relacionadas con ella, como son:

  • Muerte digna, que consiste en el otorgamiento de medidas médicas paliativas que disminuyen el sufrimiento o lo hacen tolerable, de apoyo emocional y espiritual a los enfermos terminales. A esta muerte digna se la conoce como eutanasia genuina, que consiste en ayudar a bien morir sin acortar la vida, lo que no solo no constituye un delito, sino que es considerado como una actividad digna y muy valiosa.
  • Suicidio asistido, que implica proporcionar a una persona de forma intencional y con conocimientos los medios o procedimientos precisos para suicidarse, incluyendo el asesoramiento sobre dosis letales o su suministro.
  • Cacotanasia, que es la eutanasia que se impone sin el consentimiento del afectado.
  • Distanasia, consistente en una forma de ensañamiento terapéutico, prolongando la muerte del paciente recurriendo a medios artificiales, a sabiendas de que no existe remedio alguno para la curación, llegando en ocasiones a condiciones absolutamente inhumanas y ajenas al interés del paciente.

Una vez visto esto, podemos enumerar los requisitos que deben concurrir para que se aprecie la eutanasia:

  1. Que exista una petición expresa e inequívoca del enfermo para cooperar o causar su muerte.
  2. Que padezca una enfermedad grave, que conduzca a la muerte. O que padezca una enfermedad grave, que produzca padecimientos permanentes y difíciles de soportar (Concepto indeterminados susceptible de interpretaciones).
  3. Que se coopere a su muerte con actos necesarios o que se le cause directamente la muerte.

En relación al primero de los requisitos, el de consentimiento o petición del enfermo, se requiere que dicha petición sea expresa, ya sea verbal o escrita, seria e inequívoca. Está, debe ser producto de la reflexión y la voluntad del enfermo, y no debe dar lugar a dudas sobre si ha existido o no, por lo que no puede extraerse de actos presuntos. La doctrina se cuestiona sobre si pueden autorizarse este tipo de conductas en el llamado “testamento vital”, entendiendo que el paciente debe tener control del acto hasta el último momento, haciendo que no sea posible aplicar el precepto a aquellas personas que el momento de la decisión estaban privadas de conocimiento, por más que tiempo atrás hubieren manifestado su consentimiento en el testamento vital o de otra forma.

Una sentencia que trata el caso de la eutanasia es la SAP de Zaragoza 85/2016, Sección 6 (Rec.40/2015), de 18 de abril de 2016. En este supuesto nos encontramos con que no es aplicable el subtipo del apartado 4 del artículo 143, referido a la eutanasia, ya que se precisa que la víctima sufriera de una enfermedad grave que conduciría necesariamente a su muerte, o que produjera graves padecimientos permanentes y difíciles de soportar, lo que no ocurre en el citado caso. No concurren estos presupuestos ya que, como se expresaron los médicos forenses, las úlceras padecidas por la difunta eran tratables medicamente para llevarlas a una clara mejoría, pues tenían la apariencia de ser fruto de una diabetes, y los dolores de espalda no consta que fueran insufribles y también eran tributarios de un tratamiento paliativo. Además, la difunta era capaz de llevar una vida normal en su domicilio haciendo las labores de una ama de casa, lo que es incompatible objetivamente con el Estado exigido por el artículo 143.4, no entrando en aplicación.

Por último, y como una reflexión final, expresar que el derecho a la vida no puede entenderse como un derecho de libertad donde se pueda amparar el derecho a la propia muerte. Sobre esto se pronuncia el Tribunal Constitucional en su sentencia Nº120/1990, de 29 de junio declarando que no es posible admitir que la constitución garantice el derecho a la muerte amparándose en su artículo 15, sin embargo, reconoce que, siendo la vida un bien de la persona que se integra en círculo de su libertad, puede aquella disponer fácticamente sobre su propia muerte, constituyendo una manifestación del agere licere, en cuanto que la privación de la vida propia o la aceptación de la propia muerte es un acto que la ley no prohíbe y no, en ningún modo, un derecho subjetivo que implique la posibilidad de movilizar el apoyo del poder público para vencer la resistencia que se oponga a la voluntad de morir, ni un derecho subjetivo de carácter fundamental en el que esa posibilidad se extiende incluso frente a la resistencia del legislador, que no puede reducir el contenido esencial del derecho.

Cabe ampliar la figura de la eutanasia a los animales utilizados en experimentación y otros fines científicos conforme a su normativa, resaltando el Real Decreto 1386/2018, de 19 de noviembre, por el que se modifica el Real Decreto 53/2013, de 1 de febrero, por el que se establecen las normas básicas aplicables para la protección de los animales utilizados en experimentación y otros fines científicos.

En la norma de 2013 ya se introdujeron importantes novedades como el establecimiento de la obligación del denominado principio de las tres erres que versa sobre el reemplazo y reducción de la utilización de animales en procedimientos científicos y el refinamiento de la cría, el alojamiento, los cuidados y la utilización de animales en tales procedimientos.

Por lo que se desprende la importancia de la eutanasia en nuestro ordenamiento jurídico y su amplio alcance que incluye, no sólo a la protección de la vida humana.

Sobre la eutanasia reside un debate social muy amplio al existir corrientes opuestas en consideración con esta figura. Llamativa resultó la muerte asistida a una enferma de ELA por su esposo que, tras grabar su consentimiento y llamar el mismo a la policía, fue detenido por la misma y enjuiciado en un procedimiento de asesinato e, incluso, violencia de género.

A tenor de lo anterior nace un nuevo debate sobre el consentimiento de la víctima que consiste en la potestad que tiene el titular individual del bien jurídico protegido de considerar como lesiva o no una determinada conducta. En el supuesto de las lesiones, como norma general, el consentimiento no libera de la pena al autor sino que sólo la atenúa. Sin embargo hay determinados supuestos donde el consentimiento exime la responsabilidad criminal, como ocurre con la esterilización, los trasplantes y la cirugía transexual.

En este caso se entiende que el consentimiento no fue libre, al no encontrarse capaz judicialmente para ello la fallecida. En relación con el consentimiento del titular del bien jurídico, todo depende de la disponibilidad o indisponibilidad de los bienes jurídicos protegidos, pues mientras que en los delitos contra el patrimonio no hay hurto si el titular del bien consiente la sustracción (Art. 234 ,CP), en los delitos contra la vida y la integridad corporal la eficacia del consentimiento del sujeto pasivo está tasada y no siempre tiene eficacia justificante.

Un importante sector de la doctrina entiende, no obstante, que el consentimiento faculta a quien realiza la conducta típica para actuar de ese modo, por lo que la mayoría de los casos son amparables en la eximente séptima del Art. 20 ,CP.

Es un tema de difícil solución general y que está estrechamente relacionado con la consideración que se tenga sobre el carácter disponible o no de los bienes jurídicos que el derecho penal debe tutelar, lo cual es sin duda una cuestión polémica (aborto, eutanasia, consumo de drogas…) y pertenece a la filosofía o a la política criminal.

Es claro que la modificación legislativa sobre esta figura es objeto de múltiples peticiones sociales y que debe diferenciarse del propio Derecho, de la Política y de la Religión.

 

No hay versiones para este comentario

Eutanasia
Muerte digna
Abstención
Testamento vital
Morfina
Responsabilidad penal
Delito de denegación de auxilio
Drogas
Homicidio imprudente
Ensañamiento
Muerte del paciente
Derecho subjetivo
Actos presuntos
Derecho a la vida
Médico Forense
Consentimiento de la víctima
Poderes públicos
Asesinato
Violencia de género
Consumo de drogas
Aborto
Hurto
Delito patrimonial

Real Decreto 1386/2018 de 19 de Nov (Modificación del Real Decreto 53/2013, para protección de animales utilizados en experimentación y otros fines científicos) VIGENTE

Boletín: Boletín Oficial del Estado Número: 280 Fecha de Publicación: 20/11/2018 Fecha de entrada en vigor: 21/11/2018 Órgano Emisor: Ministerio De La Presidencia, Relaciones Con Las Cortes E Igualdad

Real Decreto 53/2013 de 1 de Feb (Normas para la protección de animales utilizados en experimentación y otros fines científicos) VIGENTE

Boletín: Boletín Oficial del Estado Número: 34 Fecha de Publicación: 08/02/2013 Fecha de entrada en vigor: 09/02/2013 Órgano Emisor: Ministerio De La Presidencia

Documentos relacionados
Ver más documentos relacionados
  • Efectos del consentimiento de la víctima en los delitos

    Orden: Penal Fecha última revisión: 04/01/2013

    En el ámbito del Derecho Penal, el consentimiento desempeña, un papel de inferior relevancia y mayor relativismo que en el Derecho Privado.Ello es debido a la circunstancia de que el Derecho Penal se construye sobre la base de una Estimativa Juríd...

  • Delitos contra la vida humana independiente

    Orden: Penal Fecha última revisión: 14/10/2019

    Dentro de los delitos contra los particulares, ver Delitos contra los particulares, se encuentran los delitos contra la vida humana independiente, junto a otros grupos de delitos.Los delitos contra la vida humana independiente son:- El asesinato.- El...

  • Normativa sobre muerte digna y derechos y garantías de las personas enfermas terminales

    Orden: Civil Fecha última revisión: 05/12/2019

     Aun cuando es en el ámbito autonómico donde se ha legislado sobre "muerte digna" (sin que exista norma estatal específica sobre la materia), los Art. 2,Art. 11 ,Ley 41/2002, de 14 de noviembre recogen disposiciones singulares (entre ellas la rel...

  • Reforma del Código penal en las reclamaciones en materia de accidentes de circulación

    Orden: Civil Fecha última revisión: 30/09/2019

    La última reforma del Còdigo Penal relacionada con los accidentes de circulación fue la realizada por la Ley Orgánica 2/2019, de 1 de marzo, entrando en vigor el 03/03/2019.En primer lugar, con la Ley Orgánica 1/2015, de 30 de marzo, por la que ...

  • El delito de asesinato

    Orden: Penal Fecha última revisión: 14/10/2019

    El asesinato se encuentra regulado en los artículos 139 y 140 del Código Penal.Se puede definir como un delito consistente en matar a una persona, es decir, un delito de homicidio pero que además, concurra alguna de las circunstancias agravantes e...

Ver más documentos relacionados
  • Formulario de denuncia por delito de homicidio por imprudencia al volante

    Fecha última revisión: 07/03/2019

     AL JUZGADO DE INSTRUCCIÓN DE [LOCALIDAD]  Don/ Doña [NOMBRE CLIENTE],(1) con domicilio en esta ciudad en [DOMICILIO], provisto de D.N.I. número [NÚMERO], copia del cual acompaño como doc. [NÚMERO], y TLF  [NÚMERO], ante el Juzgado compare...

  • Denuncia por cooperación al suicidio

    Fecha última revisión: 28/03/2016

    NOTA: Según el Art. 143 Código Penal, se castigará con la pena de prisión de cuatro a ocho años al que induzca al suicidio. Se regula junto al asesinato y el homicidio, ya que, son los delitos que castigan dichos actos contrarios a la vida.El A...

  • Carta de sanción leve al trabajador por consumo de drogas no habitual en el trabajo.

    Fecha última revisión: 05/05/2016

    NOTA: La falta leve o amonestación es la sanción disciplinaria de menor gravedad que se puede imponer a un trabajador. Debe contener de forma clara y puntual la falta que se le imputa al trabajador. El presente formulario permite la comunicación a...

  • Formulario de escrito de defensa en juicio rápido por violencia de género

    Fecha última revisión: 30/03/2016

      AL JUZGADO DE VIOLENCIA SOBRE LA MUJER NÚMERO [NUMERO] DE [LOCALIDAD]Procedimiento: Diligencias urgentes Juicio Rápido [NUMERO]/[ANIO]Don/ Doña [NOMBRE_PROCURADOR_CLIENTE], Procurador de los Tribunales, en nombre y representación de Don/ Do...

  • Denuncia por violencia de género solicitando medida de alejamiento

    Fecha última revisión: 07/03/2016

    NOTA: Con la publicación de la Ley 4/2015, de 27 de abril, del Estatuto de la víctima del delito, se prevé que el Juez deberá pronunciarse en todo caso, sobre la pertinencia de la adopción de las medidas civiles como por ejemplo, sobre el rég...

Ver más documentos relacionados
Ver más documentos relacionados
Ver más documentos relacionados

Libros Relacionados