Equipos de protección frente a la exposición por COVID-19

TIEMPO DE LECTURA:

  • Estado: Redacción actual VIGENTE
  • Orden: Laboral
  • Fecha última revisión: 28/06/2022

El empresario deberá proporcionar a las personas trabajadoras equipos de protección individual adecuados para el desempeño de sus funciones dependiendo de cada actividad y del nivel de exposición al riesgo de contagio.

NOVEDAD

- Real Decreto 286/2022, de 19 de abril. Se modifica la obligatoriedad del uso de mascarillas durante la situación de crisis sanitaria ocasionada por la COVID-19.

En el entorno laboral, con carácter general, no resultará preceptivo el uso de mascarillas. No obstante, los responsables en materia de prevención de riesgos laborales, de acuerdo con la correspondiente evaluación de riesgos del puesto de trabajo, podrán determinar las medidas preventivas adecuadas que deban implantarse en el lugar de trabajo o en determinados espacios de los centros de trabajo, incluido el posible uso de mascarillas, si así se derivara de la referida evaluación.

Equipos de protección individual frente a la COVID-19

El art. 17.2 de la LPRL establece la obligación del empresario de «proporcionar a sus trabajadores equipos de protección adecuados para el desempeño de sus funciones y de velar por el uso efectivo de los mismos cuando, por la naturaleza de los trabajos realizados, sean necesarios». Es decir, el empresario deberá proporcionar a las personas trabajadoras equipos de protección individual adecuados para el desempeño de sus funciones, pero no se ha especificado una entrega de los EPI obligatoria asociada a la COVID-19, por lo cual dependerá de cada actividad en particular.

Como cualquier EPI, los EPI frente a la COVID deberán proporcionarse y utilizarse cuando no sea posible reducir el riesgo o tomar medidas colectivas de protección [art. 15.h) de la LPRL] o procedimientos de organización del trabajo (ejemplo: trabajo a distancia).

Hay que tener en cuenta que, partiendo del respeto a las medidas previstas en la normativa de aplicación (Real Decreto 664/1997, de 12 de mayo, Real Decreto 773/1997, de 30 de mayo o Ley 31/1995, de 8 de noviembre) y salvo especificaciones concretas del servicio de prevención para la empresa en cuestión, han de seguirse las instrucciones de la Guía de prevención y control frente al COVID-19 del Ministerio de Sanidad, donde se definen los niveles y medidas de protección en función de la naturaleza de las actividades, la evaluación del riesgo para los trabajadores y las características del agente biológico. 

El ex art. 6 de la Ley 2/2021, de 29 de marzo, de medidas urgentes de prevención, contención y coordinación para hacer frente a la crisis sanitaria ocasionada por el COVID-19, contenía diferentes disposiciones sobre el uso específico de mascarillas y las obligaciones de las empresas en los centros de trabajo, en función, incluso, del tipo de actividad desarrollada en los mismos. No obstante, hay que tener en cuenta que con carácter general en el entorno laboral ya no es necesaria la mascarilla en virtud del Real Decreto 286/2022, de 19 de abril, por el que se modifica la obligatoriedad del uso de mascarillas durante la situación de crisis sanitaria ocasionada por la COVID-19. Por el momento, solo en determinados ambientes laborales continua su obligatoriedad:

  • En los centros, servicios y establecimientos sanitarios según lo establecido en el Real Decreto 1277/2003, de 10 de octubre, por el que se establecen las bases generales sobre autorización de centros, servicios y establecimientos sanitarios, por parte de las personas trabajadoras, de los visitantes y de los pacientes con excepción de las personas ingresadas cuando permanezcan en su habitación.
  • En los centros sociosanitarios, los trabajadores y los visitantes cuando estén en zonas compartidas.
  • En los medios de transporte aéreo, por ferrocarril o por cable y en los autobuses, así como en los transportes públicos de viajeros. En los espacios cerrados de buques y embarcaciones en los que no sea posible mantener la distancia de 1,5 metros, salvo en los camarotes, cuando sean compartidos por núcleos de convivientes.

La obligación contenida en el apartado anterior no será exigible en los siguientes supuestos:

  • A las personas que presenten algún tipo de enfermedad o dificultad respiratoria que pueda verse agravada por el uso de la mascarilla o que, por su situación de discapacidad o dependencia, no dispongan de autonomía para quitarse la mascarilla o bien presenten alteraciones de conducta que hagan inviable su utilización.
  • En el caso de que, por la propia naturaleza de las actividades, el uso de la mascarilla resulte incompatible, con arreglo a las indicaciones de las autoridades sanitarias.

A TENER EN CUENTA. Debe ser el servicio de prevención de riesgos laborales el que, tras una evaluación de los riesgos, establezca la necesidad de seguir llevando mascarillas en determinados supuestos.

1. Protección respiratoria frente a la COVID-19

En este punto debemos distinguir entre equipos de protección individual y equipos sanitarios. Los equipos de protección individual de las vías respiratorias (EPR) son aquellos que tratan de impedir que el contaminante penetre en el organismo a través de esta vía, protegiendo el sistema respiratorio del usuario de la inhalación de atmósferas peligrosas. De esta forma, diferenciamos:

a) Mascarillas previstas para su utilización por personas que no muestran síntoma clínico de infección vírica ni bacteriana, y que no entran en contacto con personas que muestran tales síntomas. Correspondiendo a la evaluación de riesgos determinar el tipo de protección personal idóneo en cada caso:

- Mascarillas de protección respiratoria autofiltrantes: el uso previsto de este tipo de mascarillas es el de proteger al usuario de gotas y aerosoles filtrando el aire inhalado, mediante el uso de un material filtrante y un correcto ajuste con la cara y se clasifican en función de su eficacia de filtración (FFP1, FFP2 y FFP3).  Han de cumplir con el Reglamento UE/2016/425 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 9 de marzo de 2016, relativos los equipos de protección individual. La norma armonizada que se aplicará en este caso es la EN 149:2001+A1. En el ámbito de la comercialización, estas mascarillas son equipos de protección individual y deben certificarse.

- Mascarillas quirúrgicas: su uso principal es el de proteger a terceros de la exposición a gotas potencialmente infectadas que procedan de la persona portadora de la mascarilla quirúrgica filtrando el aire exhalado. La principal norma armonizada aplicable sería la EN 14683:2019+AC:2019. En el ámbito de la comercialización, estas mascarillas son productos sanitarios y se autocertifican por el fabricante.

- Mascarillas higiénicas o cobertores faciales comunitarios (CFC): estas mascarillas están previstas para su utilización por personas que no muestran síntoma clínico de infección vírica ni bacteriana, y que no entran en contacto con personas que muestran tales síntomas. No obstante, según se ha indicado en la introducción del documento, será la evaluación de riesgos la que permitirá determinar el tipo de protección personal idóneo en cada caso. Este tipo de mascarillas puede cumplir con especificaciones técnicas como la UNE 0064-1:2020, ESPECIFICACION UNE 0064-2:2021, ESPECIFICACION UNE 0065:2021, o con cualquier otra equivalente, que garantice el cumplimiento de los criterios de aceptación establecidos en las citadas especificaciones. Su denominación en el ámbito de la comercialización sería «mascarillas higiénicas» (o «cobertor facial comunitario») y no son equipos de protección individual ni productos sanitarios en los términos indicados en los puntos 1 y 2 anteriores (en el ámbito de la comercialización).

El nivel de protección de las mascarillas es diferente en función del tipo utilizado. Esta particularidad deberá tenerse muy en cuenta a la hora de seleccionar el equipo más apropiado según la evaluación de riesgos laborales y, en todo caso, se atenderá a lo dispuesto en el artículo 5 del Reglamento de los Servicios de Prevención (aprobado por Real Decreto 39/1997, de 17 de enero) —el denominado «principio de precaución»—.  Si no se puede garantizar el distanciamiento, por el propio procedimiento de atención o porque las instalaciones no cuenten con las dimensiones necesarias, al personal deberá dotársele de equipos de protección individual respiratoria adecuados.

b) Protección respiratoria generalmente recomendada para los profesionales de la salud

La protección respiratoria generalmente recomendada para los profesionales de la salud que puedan estar en contacto a menos de 2 metros con casos posibles, probables o confirmados es una mascarilla autofiltrante tipo FFP2 o media máscara provista con filtro contra partículas P2. Este tipo de protección respiratoria será también la recomendada cuando la evaluación específica del riesgo así lo requiera. Las mascarillas autofiltrantes (que deben cumplir la norma UNE-EN 149:2001 + A1:2009) o, en su caso, los filtros empleados (que deben cumplir con las normas UNE-EN 143:2021), a priori, no deben reutilizarse y, por tanto, deben desecharse tras su uso. Las medias máscaras (que deben cumplir con la norma UNE-EN 140:1999) deben limpiarse y desinfectarse después de su uso. Para ello, se seguirán estrictamente las recomendaciones del fabricante y en ningún caso, el usuario debe aplicar métodos propios de desinfección ya que la eficacia del equipo puede verse afectada.

c) Procedimientos asistenciales en los que se puedan generar bioaerosoles en concentraciones elevadas

Cuando de la evaluación de riesgos se derive que en el desarrollo de la actividad se realizan procedimientos asistenciales en los que se puedan generar bioaerosoles en concentraciones elevadas, se recomienda el uso por el personal sanitario de mascarillas autofiltrantes contra partículas FFP3 o media máscara provista con filtro contra partículas P3.

JURISPRUDENCIA

STS n.º 455/2022, de 18 de mayo de 2022, ECLI:ES:TS:2022:2179

No hay norma legal que imponga la obligación de facilitar mascarillas del tipo FFP2 a las personas trabajadoras. El Alto Tribunal valida la práctica empresarial de facilitar únicamente mascarillas quirúrgicas y pantallas de protección a los trabajadores de las escuelas infantiles para niños de 0 a 3 años. Los protocolos establecidos son adecuados al nivel de riesgo asumido por los trabajadores que no están en contacto con personas que presenten síntomas de COVID-19

2. Guantes de protección frente a la COVID-19

La función de los guantes de protección en el contexto de la COVID-19 será la de actuar como una barrera para evitar la contaminación de las manos del trabajador. Siguiendo las recomendaciones de las distintas autoridades sanitarias, la limpieza adecuada y frecuente de manos resulta más eficaz que el uso de guantes. En el ámbito laboral hemos de atender al tipo de actividad, cuando la actividad consiste en la atención de la persona sintomática y en laboratorios, los guantes que se utilizan son desechables ya que las tareas asociadas requieren destreza y no admiten otro tipo de guantes más gruesos. Sin embargo, es importante destacar que, en toda otra actividad que no requiera tanta destreza, como por ejemplo, en tareas de limpieza y desinfección de superficies que hayan estado en contacto con personas sintomáticas, puede optarse por guantes más gruesos, más resistentes a la rotura.

Los guantes de protección deben cumplir con la norma UNE-EN ISO 374.5:2016. Asimismo, la Resolución de 23 de abril de 2020, de la Secretaría General de Industria y de la Pequeña y Mediana Empresa, referente a los equipos de protección individual en el contexto de la crisis sanitaria ocasionada por el COVID-19, autoriza la comercialización de guantes de protección según especificaciones no armonizadas —incluso sin marcado CE—, cumpliendo una serie de condiciones. Así, reglamentariamente se ha determinado que algunas normas no armonizadas pueden ofrecer un nivel de protección equivalente a EN ISO 374-5:2016 en el contexto de pandemia, como son la GB 28881-2012 de origen chino y la norma ASTM D5151 de origen estadounidense. Así, se permite la comercialización de estos guantes, mientras que el fabricante o importador obtienen el certificado de Tipo en base a estas especificaciones no armonizadas, siempre y cuando el fabricante o importador solicite una autorización expresa y temporal a las autoridades de vigilancia de mercado de las comunidades autónomas.

3. Ropa de protección frente a la COVID-19

En lo relativo a la ropa, es necesaria la protección del uniforme del trabajador de la posible salpicadura de fluidos biológicos o secreciones procedentes del paciente confirmado o en investigación al que examina o trata.

Este tipo de ropa, como EPI, debe cumplir con la norma UNE-EN 14126:2004 que contempla ensayos específicos de resistencia a la penetración de microorganismos. La ropa de protección puede ofrecer distintos niveles de hermeticidad tanto en su material como en su diseño, cubriendo parcialmente el cuerpo como batas, delantales, manguitos, polainas, etcétera, o el cuerpo completo. En la designación, se incluye el tipo y la letra B (de biológico).

En caso de que sea necesario protección adicional en alguna zona, como cierta impermeabilidad, también puede recurrirse a delantales de protección química que cumplen con la norma UNE-EN 14605:2005+ A1:2009, denominados Tipos PB [3] y PB [4] (PB procede de Partial Body) que, aunque no sean específicamente de protección biológica, pueden ser adecuados para el uso de protección contra salpicaduras mencionado o para complementar una bata que no sea un EPI.

Se recomienda que la ropa de protección biológica sea desechable ya que presenta la ventaja de que al eliminarse se evitan fuentes de posible contagio que pudieran aparecer en el caso de que la desinfección del equipo no se realizase correctamente.

4. Protección ocular y facial frente a la COVID-19

Se debe usar protección ocular cuando haya riesgo de contaminación de los ojos a partir de salpicaduras o gotas (por ejemplo: sangre, fluidos del cuerpo, secreciones y excreciones). En el ámbito sanitario, se recomienda siempre protección ocular durante los procedimientos de generación de aerosoles.

Los protectores oculares certificados en base a la norma UNE-EN 166:2002 para la protección frente a líquidos pueden ser: gafas integrales frente a gotas o pantallas faciales frente a salpicaduras, donde lo que se evalúa es la hermeticidad del protector (en el caso de la gafa integral) o la zona de cobertura del mismo (en el caso de la pantalla facial).

Si, por el tipo de exposición, se precisa garantizar cierta hermeticidad de las cuencas orbitales, deberemos recurrir a gafas integrales (campos de uso 3, 4 o 5 según UNE-EN 166:2002, en función de la hermeticidad requerida) y, para la protección conjunta de ojos y cara, a pantallas faciales.

Las pantallas faciales pueden usarse como protección frente a salpicaduras en combinación con una mascarilla para complementar la protección del usuario, actuando como una segunda barrera. Con respecto a la protección a terceros, no se recomienda el uso de una pantalla facial para evitar la propagación del virus al no tener un efecto de filtrado. Cumplen con el Reglamento (UE) 2016/425 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 9 de marzo de 2016, relativo a los equipos de protección individual. La norma armonizada que se aplicará en este caso será la EN 166:2002. En el ámbito de la comercialización, estas pantallas son equipos de protección individual y deben certificarse.

5. Colocación y retirada de EPI frente a la COVID-19

Cuando sea necesario el uso conjunto de más de un equipo de protección individual, debe asegurarse la compatibilidad entre ellos, lo cual es particularmente importante en el caso de la protección respiratoria y ocular simultánea, para que la hermeticidad de los mismos y, por tanto, su capacidad de proteger no se vea mermada.

La rigurosidad en el proceso de retirada del equipo de protección individual es tan importante como su colocación. Consecuentemente, por parte del servicio de prevención debe elaborarse e implementarse una secuencia de colocación y retirada de todos los equipos detallada y predefinida, cuyo seguimiento debe controlarse.

6. Desecho de material utilizado frente a la COVID-19

Entre los residuos biosanitarios, encontramos los residuos infecciosos, que son los procedentes de pacientes con enfermedades infectocontagiosas y que pueden ser origen de la transmisión de la enfermedad. Las mascarillas desechables suponen un potencial peligro.

En ámbitos laborales de exposición a la COVID-19, como el sanitario, el tratamiento vendrá especificado por la normativa y por el plan de prevención de riesgos laborales, sirviendo de referencia la «NPT 838. Gestión de residuos sanitarios. INSST. Año 2009» y complementada ésta última, por la «NPT 853: Recogida, transporte y almacenamiento de residuos sanitarios. INSST. Año 2009». Después de la retirada, los EPI desechables deben colocarse en los contenedores adecuados de desecho y ser tratados como residuos biosanitarios clase III.

Hay que tener en cuenta que los residuos de material de protección frente a la COVID-19 (guantes, mascarillas, batas, etcétera) se considerarán residuos infecciosos y se gestionarán siguiendo lo dispuesto en la regulación autonómica sobre residuos sanitarios. 

Fuera del ámbito sanitario, todo material de higiene personal (mascarillas, guantes de látex, etcétera) debe depositarse en la fracción resto (agrupación de residuos de origen doméstico que se obtiene una vez efectuadas las recogidas separadas).

En otros ámbitos, el manejo domiciliario de los residuos en hogares con/sin positivos o en cuarentena por COVID-19, se recomienda realizarlo conforme a la Orden SND/271/2020, de 19 de marzo, donde se establece instrucciones sobre gestión de residuos ante la situación de crisis sanitaria.

Recomendaciones relacionadas con la gestión de los residuos en los centros de trabajo.

(Buenas prácticas en los centros de trabajo. Medidas para la prevención de contagios de la COVID-19. Ministerio de Sanidad)

1. La gestión de los residuos ordinarios continuará realizándose del modo habitual, respetando los protocolos de separación de residuos.

2. Se recomienda que los pañuelos desechables que el personal emplee para el secado de manos o para el cumplimiento de la «etiqueta respiratoria» sean desechados en papeleras o contenedores protegidos con tapa y, a ser posible, accionados por pedal.

3. Todo material de higiene personal (mascarillas, guantes de látex, etcétera) debe depositarse en la fracción resto (agrupación de residuos de origen doméstico que se obtiene una vez efectuadas las recogidas separadas).

4. En caso de que un trabajador presente síntomas mientras se encuentre en su puesto de trabajo, será preciso aislar el contenedor donde haya depositado pañuelos u otros productos usados. Esa bolsa de basura deberá ser extraída y colocada en una segunda bolsa de basura, con cierre, para su depósito en la fracción resto.

CUESTIÓN

¿Qué pasa si la empresa no proporciona mascarillas ante la imposibilidad de encontrarlas en el mercado?

Atendiendo a la STSJ de Andalucía n.º 194/2015, de 29 de enero, ECLI:ES:TSJAND:2015:604, como procedimiento podríamos fijar:

a) Si la empresa no facilita el equipo de protección adecuado, la persona trabajadora ha de ponerse en contacto con el/la delegado de prevención.

b) Se debe requerir formalmente a la empresa la entrega del EPI en base al art. 17 de la LPRL según el procedimiento establecido en cada caso (correo, intranet, en papel, etc.). Es recomendable, anticipándose a un posible silencio por parte de la empresa, fijar un período de espera antes de accionar contra una posible inactividad empresarial, y siempre recalcando el deber de proporcionar dicho EPI antes de empezar a trabajar.

Si la empresa responde indicando su negativa, deberá motivar su decisión por escrito o dar las soluciones temporales que permitan desarrollar la actividad de forma segura.

En caso contrario, podría realizarse una denuncia —por vía anónima y telemática— ante la Inspección de Trabajo y Seguridad Social. 

c) Cuando se produce una situación de «riesgo laboral grave e inminente» atendiendo a la normativa (art. 4.4.º de la LPRL), en caso de que la exposición al riesgo se pueda producir de forma inmediata, y que la misma suponga un daño grave para la salud de los trabajadores, o aunque este daño no se manifieste de forma inmediata, debe realizarse una paralización inmediata de la actividad. En virtud de las circunstancias, la paralización podrán realizarla distintos sujetos: 

- Las personas trabajadoras, paralizando su actividad y abandonando el lugar de trabajo, los trabajadores no podrían ser sancionados por ello siempre que haya motivos justificados. No obstante, si se demuestra que el trabajador paraliza la actividad actuando de mala fe si podría ser sancionado.

- Los representantes de los trabajadores por mayoría deciden paralizar la actividad porque consideran que el empresario no cumple con sus obligaciones de adoptar las medidas preventivas necesarias para evitar este riesgo.

- Los delegados de prevención deciden paralizar dicha actividad por mayoría por no dar tiempo a reunir al comité de empresa.

- Cuando el Inspector de Trabajo y Seguridad Social compruebe que la inobservancia de la normativa sobre prevención de riesgos laborales, implica, a su juicio, el riesgo al que nos venimos refiriendo.

DOCUMENTACIÓN DE INTERÉS

- Documentación técnica publicada por el Instituto Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo y por el Ministerio de Sanidad.

- UNE-EN 149:2001+A1:2010 (versión corregida en fecha 28/04/2021). Dispositivos de protección respiratoria. Medias máscaras filtrantes de protección contra partículas. Requisitos, ensayos, marcado.

- UNE-EN 405:2002+A1:2010. Equipos de protección respiratoria. Medias máscaras filtrantes con válvulas para la protección contra gases o contra gases y partículas. Requisitos, ensayos, marcado.

- UNE-EN 14683:2019+AC:2019. Mascarillas quirúrgicas. Requisitos y métodos de ensayo.

- UNE EN ISO 13688:2013. Ropa de protección. Requisitos generales (ISO 13688:2013) (Ratificada por AENOR en enero de 2014.

- UNE EN 14126:2004/AC:2006. Ropa de protección. Requisitos y métodos de ensayo para la ropa de protección contra agentes biológicos.

- UNE-EN 14126:2004. Ropa de protección. Requisitos y métodos de ensayo para la ropa de protección contra agentes biológicos.

- UNE-EN 136:1998. Equipos de protección respiratoria. Máscaras completas. Requisitos, ensayos, marcado.

- UNE-EN 140/AC:2000 corrige a UNE-EN 140:1999. Equipos de protección respiratoria. Medias máscaras y cuartos de máscara. Requisitos, ensayos, marcado.

- UNE-EN 142:2002. Equipos de protección respiratoria. Conjuntos de boquillas. Requisitos, ensayos, marcado.

- ISO 22612:2005. Clothing for protection against infectious agents — Test method for resistance to dry microbial penetration (Ropa para protección contra agentes infecciosos. Método de ensayo de la resistencia a la penetración microbiana en seco).

No hay versiones para este comentario

Equipo de protección individual
Coronavirus
Evaluación de riesgos
Comercialización
Residuos
Servicios de prevención
Centro de trabajo
Prevención de riesgos laborales
Productos sanitarios
Puesto de trabajo
Medidas de seguridad en el trabajo
Trabajo a distancia
Medios de transporte
Buque
Discapacidad
Embarcaciones
Contaminación
Transporte aéreo
Contaminante
Riesgos laborales
Escuela infantil
Pyme
Bolsa
Buenas prácticas
Daño grave
Mala fe
Comité de empresa
Inspección de trabajo y Seguridad Social
Daños y perjuicios
Delegados de prevención

Reglamento 2016/425 de 9 de Mar DOUE (EPIS) VIGENTE

Boletín: Diario Oficial de la Unión Europea Número: 79 Fecha de Publicación: 31/03/2016 Fecha de entrada en vigor: 20/04/2016 Órgano Emisor: Parlamento Europeo Y Consejo

Ley 2/2021 de 29 de Mar (Medidas urgentes de prevención, contención y coordinación por COVID-19) VIGENTE

Boletín: Boletín Oficial del Estado Número: 76 Fecha de Publicación: 30/03/2021 Fecha de entrada en vigor: 31/03/2021 Órgano Emisor: Jefatura Del Estado

Real Decreto 773/1997 de 30 de May (Disposiciones mínimas de seguridad y salud relativas a la utilización por los trabajadores de EPIS) VIGENTE

Boletín: Boletín Oficial del Estado Número: 140 Fecha de Publicación: 12/06/1997 Fecha de entrada en vigor: 12/06/1997 Órgano Emisor: Ministerio De La Presidencia

Real Decreto 1277/2003 de 10 de Oct (Bases generales sobre autorización de centros, servicios y establecimientos sanitarios) VIGENTE

Boletín: Boletín Oficial del Estado Número: 254 Fecha de Publicación: 23/10/2003 Fecha de entrada en vigor: 24/10/2003 Órgano Emisor: Ministerio De Sanidad Y Consumo

Documentos relacionados
Ver más documentos relacionados
  • Prevención de riesgos laborales frente al COVID-19

    Orden: Laboral Fecha última revisión: 11/05/2022

    El curso te enseña todos los procedimientos tanto recomendados como obligados que deben contemplar las empresas para prevenir este importante riesgo laboral.NOVEDAD- Real Decreto 286/2022, de 19 de abril. Se modifica la obligatoriedad del uso de mas...

  • Documentación de apoyo en materia de PRL

    Orden: Laboral Fecha última revisión: 29/06/2022

    El INSST promulga una serie de guías técnicas (GT) y notas técnicas de prevención (NTP), con el objetivo de facilitar la aplicación de la prevención.Documentos de información y divulgación en materia de prevención de riesgos laboralesEl ar...

  • Orientaciones preventivas por actividades o sectores frente al COVID-19

    Orden: Laboral Fecha última revisión: 18/03/2021

    Para determinadas actividades o sectores INSST, órganos competentes de las Comunidades Autónomas, Mutuas Colaboradoras de la Seguridad Social o Agentes Sociales han emitido una seria de buenas prácticas específicas para hacer frente al coronav...

  • Normas reglamentarias derivadas de la LPRL en materia de riesgos laborales

    Orden: Laboral Fecha última revisión: 23/02/2021

    La normativa sobre prevención de riesgos laborales está constituida por la LPRL, sus disposiciones de desarrollo o complementarias y cuantas otras normas legales o convencionales, que contengan prescripciones relativas a la adopción de medidas pr...

  • Fases de implantación y elementos del Sistema de Gestión de Salud y Seguridad Laboral: OHSAS 18001

    Orden: Laboral Fecha última revisión: 22/03/2021

    No existe un modelo único para desarrollar e implantar un sistema de gestión de la SST en base a OHSAS 18001 necesitándose que cada organización personalice el suyo propio sobre una serie de pautas comunes que analizaremos en es punto siguiendo...

Ver más documentos relacionados
Ver más documentos relacionados
Ver más documentos relacionados
Ver más documentos relacionados