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30/03/2026
Marco estratégico de la UE en salud y seguridad en el trabajo 2021-2027
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Orden: laboral
Fecha última revisión: 30/03/2026
El Marco estratégico de la UE 2021-2027 fija prioridades y acciones clave para adaptar la seguridad y salud laboral a los nuevos riesgos y retos preventivos.
Marco estratégico de la UE en materia de salud y seguridad en el trabajo 2021-2027
La Comunicación de la Comisión Europea de 28 de junio de 2021, aprueba el Marco estratégico de la UE en materia de salud y seguridad en el trabajo 2021-2027, bajo la rúbrica La seguridad y la salud en el trabajo en un mundo laboral en constante transformación. Este documento fija las prioridades políticas de la Unión en materia de seguridad y salud en el trabajo para el período 2021-2027 y orienta tanto la actuación de las instituciones europeas como la de los Estados miembros, los interlocutores sociales y los agentes de prevención.
El marco estratégico parte de la relevancia estructural de la normativa europea de seguridad y salud en el trabajo para la protección de casi 170 millones de trabajadores de la UE y se apoya en la Directiva 89/391/CEE, relativa a la aplicación de medidas para promover la mejora de la seguridad y de la salud de los trabajadores en el trabajo, así como en sus directivas específicas. A ello se suma el valor económico y social de la prevención, la persistencia de elevadas cifras de siniestralidad y enfermedad profesional y la necesidad de adaptar la política preventiva a un entorno productivo profundamente transformado por la digitalización, la transición ecológica, el envejecimiento de la población activa y la experiencia de la pandemia de COVID-19.
El documento mantiene la línea de los marcos estratégicos anteriores, pero actualiza su enfoque desde una perspectiva más transversal y preventiva, reforzando la conexión entre salud laboral, salud pública, cumplimiento normativo, inspección de trabajo, diálogo social y financiación europea.
A TENER EN CUENTA. El marco estratégico 2021-2027 es una comunicación de la Comisión; no constituye por sí mismo una norma directamente aplicable, pero orienta la actualización de la legislación de la UE, las estrategias nacionales de seguridad y salud en el trabajo y las actuaciones de la EU-OSHA, del SLIC y de los interlocutores sociales.
Objetivos estratégicos del marco 2021-2027
La estrategia identifica tres grandes objetivos transversales para el período 2021-2027:
Anticipar y gestionar el cambio en el nuevo mundo del trabajo derivado de las transiciones ecológica, digital y demográfica.
Mejorar la prevención de los accidentes de trabajo y de las enfermedades profesionales, reforzando una cultura preventiva inspirada en el enfoque de visión cero respecto de la mortalidad laboral.
Aumentar la preparación frente a futuras crisis sanitarias, incorporando las lecciones extraídas de la pandemia y reforzando la coordinación entre salud laboral y salud pública.
La consecución de estos objetivos debe apoyarse, según el propio marco, en cinco elementos instrumentales: diálogo social, base documental reforzada, mejora del cumplimiento, sensibilización y movilización de fondos.
Primer objetivo: anticipar y gestionar el cambio en el nuevo mundo del trabajo
Transiciones ecológica, digital y demográfica
El marco estratégico destaca que el cambio en las tareas, en los patrones de prestación de servicios y en la propia noción de lugar de trabajo exige una adaptación continua de la política de prevención. Las transiciones ecológica y digital generan nuevas actividades y nuevos riesgos, mientras que el envejecimiento de la población activa obliga a adaptar los entornos de trabajo y la organización preventiva a las necesidades de los trabajadores de más edad.
Desde esta perspectiva, la estrategia conecta expresamente la seguridad y salud en el trabajo con iniciativas europeas de amplio alcance, como el Pacto Verde Europeo, la Estrategia Digital de la UE y la nueva Estrategia Industrial para Europa, al tiempo que subraya la necesidad de que los avances tecnológicos se pongan al servicio de entornos de trabajo más seguros, inclusivos y sostenibles.
Digitalización, teletrabajo y nuevas formas de organización del trabajo
Entre los factores de transformación más relevantes, la Comisión sitúa la expansión del trabajo a distancia, la conectividad permanente, el uso intensivo de tecnologías de la información y la comunicación, la robotización y la inteligencia artificial. Todo ello puede reducir determinados riesgos vinculados a tareas especialmente peligrosas, pero también genera nuevos riesgos psicosociales, ergonómicos y organizativos.
Se insiste, además, en la necesidad de revisar la adecuación de la normativa sobre lugares de trabajo y sobre equipos que incluyen pantallas de visualización, dado que las formas de trabajo digitales y móviles han desbordado el modelo clásico de prestación presencial. Igualmente, el documento advierte de la conveniencia de seguir analizando la exposición de los trabajadores a la radiación óptica y a los campos electromagnéticos derivados del uso creciente de dispositivos inalámbricos y otras tecnologías avanzadas.
A TENER EN CUENTA. La Comisión anunció en el marco estratégico la revisión de la Directiva 89/654/CEE sobre lugares de trabajo y de la Directiva 90/270/CEE sobre equipos con pantallas de visualización, con el fin de adaptar la normativa preventiva a los procesos de digitalización.
Trabajo en plataformas digitales y delimitación subjetiva de la protección
La Comunicación también enlaza la seguridad y salud en el trabajo con la evolución de la economía de plataforma. La Comisión subraya que una de las finalidades de la futura iniciativa europea sobre trabajo en plataformas era aclarar el marco de condiciones de trabajo aplicable a quienes presten servicios en dicho ámbito, también desde la perspectiva de la salud y seguridad, en la medida en que el acervo de la UE en la materia se proyecta sobre quienes ostentan la condición de trabajadores, y no sobre quienes sean calificados como autónomos.
Riesgos psicosociales y salud mental en el trabajo
Uno de los ejes más destacados del nuevo marco es la atención a los riesgos psicosociales. La Comisión parte de que el estrés laboral ya constituía, antes de la pandemia, una realidad extendida en la UE, y constata que el teletrabajo masivo, la difuminación entre tiempo de trabajo y vida privada, la falta de interacción social y la conexión digital constante han intensificado los factores de riesgo psicosocial y ergonómico.
En consecuencia, el marco prevé:
Una futura iniciativa no legislativa a escala de la UE sobre salud mental en el trabajo;
El desarrollo de herramientas electrónicas y guías para la evaluación de riesgos relacionados con empleos y procesos verdes y digitales;
Una campaña EU-OSHA 2023-2025 sobre lugares de trabajo saludables dedicada a la creación de un futuro digital seguro y saludable, con atención específica a los riesgos psicosociales y ergonómicos;
El seguimiento de la Resolución del Parlamento Europeo sobre el derecho a la desconexión.
CUESTIÓN
¿El marco estratégico europeo reconoce expresamente los riesgos psicosociales como prioridad preventiva?
Sí. La Comunicación COM(2021) 323 final los sitúa entre las prioridades del período 2021-2027, especialmente en conexión con la digitalización, el teletrabajo, la conectividad permanente y la salud mental en el trabajo.
Segundo objetivo: mejorar la prevención de accidentes de trabajo y enfermedades profesionales
El enfoque de «visión cero» sobre la mortalidad laboral
La estrategia refuerza una cultura de prevención inspirada en el enfoque de «visión cero» respecto de la mortalidad laboral en la UE. No se trata de una regla jurídica autónoma, sino de una orientación política que persigue reducir al máximo los accidentes mortales y las muertes derivadas de enfermedades relacionadas con el trabajo.
Para ello, el marco identifica cuatro líneas de actuación básicas:
La investigación exhaustiva de los accidentes y de las muertes en el lugar de trabajo;
La identificación y tratamiento de sus causas;
La sensibilización sobre los riesgos de accidentes, lesiones y enfermedades profesionales;
El refuerzo del cumplimiento de las normas y guías existentes, incluido el aprovechamiento de la experiencia extraída de los cuasi accidentes e incidentes críticos.
La Comunicación destaca, de forma expresa, la problemática de sectores con siniestralidad persistente, como la agricultura y la silvicultura.
Enfermedades profesionales prioritarias
El documento recuerda que el cáncer constituye la principal causa de mortalidad laboral en la UE, y subraya la necesidad de integrar la lucha contra el cáncer profesional en el Plan Europeo de Lucha contra el Cáncer. Junto a ello, identifica otras áreas prioritarias de actuación, como:
Las enfermedades cardiovasculares profesionales;
Los trastornos musculoesqueléticos;
Las patologías derivadas de la exposición a sustancias peligrosas;
La exposición del personal sanitario a medicamentos peligrosos y otros riesgos específicos.
Sustancias peligrosas: amianto, plomo, cobalto y otras exposiciones
La estrategia concede una relevancia central a la actualización de la normativa sobre sustancias peligrosas. En particular, prevé la revisión o propuesta de valores límite de exposición en relación con sustancias especialmente relevantes en el nuevo contexto productivo y en sectores emergentes.
Entre las sustancias citadas expresamente por la Comisión figuran:
- Amianto, por su especial incidencia en la renovación del parque edificatorio y el carácter heredado de este riesgo;
Plomo y diisocianatos, en el marco de la Directiva sobre agentes químicos;
Cobalto, por su uso en tecnologías de energías renovables y baterías;
Humos de soldadura, hidrocarburos aromáticos policíclicos, isopreno y 1,4-dioxano, entre otras sustancias cuya priorización se anuncia en el documento.
Asimismo, el marco resalta la necesidad de avanzar en la protección frente a sustancias tóxicas para la reproducción y en la mejora de la coordinación entre el Derecho de la seguridad y salud en el trabajo y el Reglamento REACH, bajo la lógica de una evaluación coherente de sustancias.
A TENER EN CUENTA. El marco estratégico vincula expresamente el riesgo por amianto a la oleada de renovación del parque inmobiliario europeo y considera necesario reducir el valor límite de exposición a la luz de los datos científicos más recientes.
Salud en el trabajo, diversidad y perspectiva de género
La Comisión incorpora al marco una dimensión transversal de inclusión, diversidad y perspectiva de género. Se destaca la necesidad de evitar sesgos en la evaluación de riesgos, en la selección de equipos y en la organización preventiva, así como de tener en cuenta la diferente incidencia de los riesgos en función del sexo, la edad, la discapacidad o la situación de vulnerabilidad.
El texto menciona de forma expresa: la adaptación de equipos e instrumentos preventivos; la necesidad de información comprensible y accesible para todos los trabajadores; la promoción de la reintegración y readaptación profesional de personas con enfermedades crónicas o tras procesos oncológicos; la prevención de la violencia, el acoso y la discriminación en el trabajo.
Tercer objetivo: preparación frente a futuras crisis sanitarias
La pandemia de COVID-19 puso de manifiesto que la seguridad y salud en el trabajo constituye un instrumento esencial para proteger la vida y la integridad de las personas trabajadoras, asegurar la continuidad de las actividades esenciales y articular respuestas preventivas rápidas ante emergencias sanitarias. Por ello, el marco estratégico sitúa la preparación frente a futuras crisis sanitarias como tercer objetivo central.
La Comisión destaca que la experiencia de la pandemia evidenció: la utilidad del marco general de evaluación de riesgos y de adopción de medidas preventivas a cargo del empleador; la necesidad de reforzar medidas de higiene, protocolos preventivos e intervenciones no farmacológicas; la importancia de las sinergias entre salud pública y salud laboral; la especial vulnerabilidad de determinados colectivos, como los trabajadores móviles, transfronterizos y temporeros.
En este contexto, el documento prevé el desarrollo de orientaciones y procedimientos de emergencia en materia de salud y seguridad en el trabajo para su despliegue acelerado en futuras crisis, así como la actualización de la Recomendación de la Comisión relativa a las enfermedades profesionales para incluir la COVID-19.
También se hace referencia a la clasificación del SARS-CoV-2 en el marco de la normativa sobre agentes biológicos y a la necesidad de elaborar guías para la actuación inspectora en este ámbito.
A TENER EN CUENTA. El marco estratégico insta a los Estados miembros a incorporar planes de preparación para futuras crisis en sus estrategias nacionales de seguridad y salud en el trabajo y a establecer mecanismos de coordinación entre autoridades de salud pública y autoridades de salud laboral.
Instrumentos de aplicación del marco estratégico
Base documental, inspección y cumplimiento
La estrategia insiste en que la mejora de la prevención exige una base documental sólida, basada en investigación, recopilación de datos, evaluación científica y seguimiento de los riesgos emergentes. Se refuerza, además, el papel del Comité Consultivo para la Seguridad y la Salud en el Trabajo, de la EU-OSHA y del Comité de Altos Responsables de la Inspección de Trabajo (SLIC).
En materia de cumplimiento, el documento considera esencial apoyar a las inspecciones de trabajo con guías, formación, intercambio de buenas prácticas y herramientas digitales, prestando especial atención a las microempresas y pymes.
Diálogo social y estrategias nacionales
El marco subraya la importancia del diálogo social en la construcción de soluciones adaptadas a sectores y actividades concretas. Los interlocutores sociales son llamados a actualizar acuerdos existentes y a buscar respuestas compartidas a los retos del teletrabajo, la digitalización, el derecho a la desconexión y los nuevos riesgos psicosociales y ergonómicos.
Paralelamente, la Comisión insta a los Estados miembros a actualizar sus estrategias nacionales de seguridad y salud en el trabajo en consonancia con los ejes del marco 2021-2027, integrando especialmente los retos ecológicos y digitales, la prevención reforzada y la preparación frente a crisis.
Financiación y sensibilización
La Comunicación identifica distintos instrumentos financieros de la Unión que pueden apoyar la modernización preventiva, entre ellos el Mecanismo de Recuperación y Resiliencia, la política de cohesión, el FSE+, el FEDER, el programa UEproSalud 2021-2027 y los instrumentos de investigación e innovación vinculados a Horizonte Europa.
Del mismo modo, la sensibilización y la formación aparecen como condiciones necesarias para consolidar una auténtica cultura de prevención y para facilitar la aplicación efectiva de la normativa en todos los niveles, con especial incidencia en las pequeñas estructuras empresariales.
Dimensión internacional del marco estratégico
La estrategia incorpora una clara dimensión exterior. La Comisión prevé reforzar la cooperación con la Organización Internacional del Trabajo, la Organización Mundial de la Salud, países socios, organizaciones regionales y otros foros internacionales, con el fin de promover normas eficaces de seguridad y salud en el trabajo a escala global.
El documento conecta esta proyección internacional con la promoción del trabajo decente, la mejora de las cadenas mundiales de suministro, la integración de compromisos laborales en acuerdos comerciales y el apoyo a la aproximación normativa de países candidatos y de la vecindad europea.
CUESTIÓN
¿Cuáles son, en términos prácticos, las prioridades más destacadas del marco estratégico 2021-2027?
Respuesta: Principalmente, la adaptación preventiva a la digitalización y al teletrabajo, la atención a los riesgos psicosociales y a la salud mental, la actualización de la protección frente a sustancias peligrosas —con especial mención al amianto—, el impulso de la «visión cero» sobre la mortalidad laboral y la preparación frente a futuras crisis sanitarias.
