Las marcas

Pertenece al Grupo
Documentos relacionados
Ver más documentos relacionados
  • El nombre comercial

    Órden: Mercantil Fecha última revisión: 03/08/2017

    El nombre comercial es el que sirve para identificar una empresa en el tráfico mercantil, con el que se puede diferenciar del resto de empresas que existan y que desarrollen actividades similares. Se recoge su definición en el Art. 87 ,de la Ley 1...

  • Las patentes

    Órden: Mercantil Fecha última revisión: 03/04/2017

    Las patentes de invención son unas instituciones jurídicas que consisten en que el que sea su titular tendrá derechos sobre una invención tanto de explotación como de aprovechamiento. Conlleva tanto derechos como deberes. Las patentes de invenci...

  • Propiedad industrial y patentes

    Órden: Mercantil Fecha última revisión: 03/08/2017

    La propiedad industrial consiste en el derecho que se le concede a una persona para poder proteger sus propios productos, sus marcas, invenciones, u otros elementos que sean característicos de la empresa. La propiedad industrial está formada por ta...

  • Otros activos con los que cuenta la sociedad objeto de adquisición

    Órden: Mercantil Fecha última revisión: 07/07/2017

    En el presente tema vamos a observar los restantes activos 8a parte de los inmobiliarios) a tener en cuenta para la elaboración de la Due DiligenceOtros activos.- Patentes y Marcas: Observancia de Propiedad industrial registrada, nombres comerciales...

  • Solicitud y procedimiento de concesión de la patente

    Órden: Mercantil Fecha última revisión: 31/08/2017

    El procedimiento de concesión de patentes en nuestro país está regulado en el Título V de la Ley 24/2015 de 24 de Jul (Patentes), siendo uno de los más extensos de dicha norma. ( Art. 22 a Art. 57). Además el Real Decreto 316/2017 de 31 de Mar ...

Ver más documentos relacionados
Ver más documentos relacionados
Ver más documentos relacionados
Ver más documentos relacionados
Libros Relacionados
  • Estado: Redacción actual VIGENTE
  • Orden: Mercantil
  • Fecha última revisión: 31/07/2017

La marca es un signo de productos o servicios determinados y que permite distinguirlos de otros semejantes de otras empresas que también los prestan

Se regula la marca en la Ley 17/2001 de 7 de Dic (Marcas), y su Reglamento de ejecución, que es el Real Decreto 687/2002,de 12 de Julio. En la legislación acerca de las marcas se ha buscado la igualdad entre los Estados miembros de la Unión Europea, desde la que se emitieron algunas Directivas para que fueran transpuestas por los Estados y así lograr la aproximación de las legislaciones. La Ley 17/2001 de 7 de Dic (Marcas) regula también el nombre comercial, que es otro de los signos distintivos de la empresa. Eso sí, la marca es el signo distintivo por excelencia que permite el reconocimiento de productos automáticamente.

- La marca cumple diversas funciones, las principales son: indicar el origen empresarial, dar publicidad e imagen al producto o servicio y también servir de indicador de calidad. La principal función jurídica es servir de indicador del origen del producto o servicio, ya que gracias a la marca pueden los consumidores saber de dónde procede, a qué empresa pertenece, así si hay una pluralidad de productos o servicios con la misma marca se sabrá que pertenecen todos a la misma empresa. Al tener marca los productos no se pueden confundir con los demás, así que los productos o servicios de una empresa determinada se identificarán y se podrá saber la calidad, ya que se entiende que los derivados de la misma se considerarán que tienen la misma calidad, por eso se puede considerar que indica también la calidad.

Y se considera que sirve también como publicidad ya que la imagen de un producto o servicio es también en parte su anuncio, hay muchos productos que son valorados por los consumidores por su marca independientemente del producto, es decir si la marca es considerada “de buena calidad” se considera igualmente sus servicios o productos, independientemente de cuales sean, o de sus características reales. Sin embargo esto es muy ambiguo, ya que, no se debería considerar un producto bueno simplemente por su marca, (identificar la calidad con la marca). Sin embargo esto es algo muy habitual y hoy en día la mayoría de la sociedad identifica las marcas con productos y con la calidad consecuentemente.

- Los tipos de marcas. Existen varios tipos de marcas, la clasificación de las mismas depende del criterio que se utilice para agruparlas. Así podemos distinguir:

1. Las marcas denominativas, gráficas o mixtas. Dependiendo de la naturaleza del signo que se utilice en ella, así si se utiliza un dibujo, una imagen, será gráfica. En caso de que se usen términos o palabras, será denominativa, y si se mezclan ambos, será mixta. Podemos incluso distinguir aquí las marcas, sonoras, olfativas o tridimensionales, dependiendo de si se distinguen las marcas por el oído, el olfato o por su particular forma tridimensional, respectivamente.

2. Las marcas de servicios o de productos. Las marcas de servicios son las que se refieren a una actividad empresarial relativa a la prestación de servicios. Las marcas de productos se refieren a la actividad empresarial de producción de los mismos. En las marcas de producto podemos distinguir, marcas de fábrica o de comercio. Las de fábrica son las del productor, mientras que las de comercio son las del comerciante. Por tanto sobre un mismo producto pueden constar diversas marcas.

3. Las marcas de garantía, o colectiva. Las de garantía son las que  se utilizan como medio para identificar características comunes, como por ejemplo el origen territorial. Las marcas colectivas son las que se refieren a comerciantes, fabricantes o prestadores de servicios, es decir una colectividad de personas.

4. Las marcas comunes, notorias o renombradas. Las marcas comunes son las que no son notorias ni renombradas. Las notorias son las que son conocidas en círculos de los mismos productos o servicios, y las marcas renombradas son las que son de conocimiento amplio y general.

El registro de la marca

Para poder adquirir una marca es necesario proceder a su inscripción. El derecho en exclusiva sobre ella se adquiere mediante el registro en la Oficina Española de Patentes y Marcas (OEPM), que se regula en el Art. 1 y el Art. 2 de la Ley 17/2001 de 7 de Dic (Marcas) . Para registrar una marca hay que acudir a dicha Oficina y seguir un crecimiento administrativo, que se regula en esta ley.

Se inicia el proceso a instancia de parte con la presentación de una solicitud que deberá determinar la clase de producto o servicio para los que se quiere hacer el registro. Se deberá presentar en el órgano correspondiente de la Comunidad Autónoma que proceda, que será en la que tenga el domicilio, o un establecimiento industrial o comercial el solicitante. En caso de que la solicitud sea por medio de un representante, se presentará la solicitud en el órgano de la Comunidad Autónoma en la que el representante tuviera el domicilio o una sucursal. Para los que no están domiciliados en España, o lo están en Ceuta o Melilla, podrán hacer la solicitud directamente en la Oficina Española de Patentes y Marcas.

Una vez presentada la solicitud de inscripción de la marca, se deberá examinar que cumpla con los requisitos necesarios y se remitirá un expediente a la Oficina Española de Patentes y Marcas, será esta entonces la que publicará en el Boletín Oficial de la Propiedad Industrial dicha solicitud. Así cualquier persona que quiera podrá interponer los recursos en contra de la inscripción, porque le afecta directamente o por otros motivos, al igual que las Administraciones públicas, asociaciones u organizaciones de ámbito nacional, que también lo podrán hacer mediante observaciones escritas. Si se demuestra que la solicitud incurre en alguna irregularidad o en alguna de las prohibiciones que se regulan en la ley, se decretará su suspensión y se comunicarán los motivos al solicitante. Finalmente la Oficina Española de Patentes y Marcas decidirá si concede o no la inscripción, publicándola en el Boletín Oficial de la Propiedad Industrial.

Si es rechazado el registro, el solicitante tendrá una serie de recursos a su disposición.

Las prohibiciones para el registro de la marca se recogen en los Art. 5 a Art. 10 de la Ley 17/2001 de 7 de Dic (Marcas). Para que se pueda inscribir no puede incurrir en ninguna de las prohibiciones.

Se clasifican estas en dos grupos, las relativas y las absolutas.

Las absolutas son las que impiden totalmente que se pueda inscribir una marca, estas son (Art. 5 de la Ley 17/2001 de 7 de Dic (Marcas)):

a) Si la marca tiene signos o símbolos que pueda provocar la confusión entre los productos y servicios de diferentes empresas.

b) Los signos deben ser distintivos, es decir no se puede aplicar a un servicio o producto una marca que no sea distintiva., a no ser que el signo que se quiere usar haya adquirido ya un carácter distintivo ya para esos productos o servicios.

c) No caben tampoco los signos que sirvan para designar en el mercado,  la especie, calidad, cantidad, destino, valor, procedencia geográfica, época de obtención del producto o de prestación del servicio. En esos casos se podría dar lugar a confusión, por ejemplo, si se designa una marca de gasolina, “sin plomo”, como es un tipo de gasolina podría dar lugar a confusión.

d) Los signos que consten con indicaciones que se utilicen en el lenguaje común para designar un producto o un servicio tampoco se podrán utilizar para la creación de una marca.

e) Si los signos están formados por la forma que por naturaleza tenga el producto o servicio, no serán válidos.

f) Los signos que sean contrarios a la ley, al orden público o a las buenas costumbres tampoco serán válidos.

g) Si la marca utiliza signos que puedan dar lugar a errores, sobre todo sobre su naturaleza, calidad, características, o la procedencia geográfica de los productos o servicios, por ejemplo sobre un componente de los productos por ejemplo, poniendo ese componente como nombre del producto, puede dar lugar a que se crea que lo lleva, y si no es así daría lugar a errores.

h) Si se usan signos para bebidas espirituosas que son propios de otras bebidas que no son espirituosas, como puede ser la referencia al origen.

i) Y es otra prohibición la utilización de signos que reproduzcan la denominación, escudo, bandera, condecoraciones u otros emblemas del Estado español o de Comunidades Autónomas.

Las prohibiciones relativas son las siguientes (Ley 17/2001 de 7 de Dic (Marcas)-6 a Art. 8 de la Ley 17/2001 de 7 de Dic (Marcas)):

a) Los signos que sean idénticos a otra marca ya existente o solicitada no se podrán utilizar para otra marca.

b) Si se utilizan signos que puedan originar errores en la sociedad por ser los mismos o muy parecidos a otra marca ya existente o que ha sido solicitada.

c) En caso de que se utilice un nombre comercial que sea igual que otro comercial anterior, también se incurrirá en prohibición.

d) Está prohibido el uso de signos que den lugar a confusión entre las personas por ser los mismos o muy semejantes a los que utiliza otro nombre comercial ya existente, cuando se refiera a actividades comerciales o productos muy semejantes.

e) Si se utilizan signos que son iguales que otra marca o nombre comercial aunque sea para productos o servicios que no son semejantes a los que preste una marca ya registrada. En este caso es necesario que, la marca o nombre comercial original sea notorio o de renombre en España; aunque no haya similitud entre los servicios o productos prestados, si esa marca va a dar lugar a una conexión entre las marcas inexistente en la realidad, a no ser que haya una autorización previa.

f) Tampoco se podrá registrar una marca si utiliza el nombre civil o imagen que la identifique con una persona distinta de quien ha solicitado la marca, o el uso del nombre, apellido, seudónimo o cualquier otro signo que para los consumidores de lugar a la identificación con otra persona.

g) Se prohíbe el registro de signos que sean la reproducción o imitación de creaciones que están protegidas por un derecho de propiedad industrial o intelectual, a no ser que media autorización.

h) No se puede registrar como marca un nombre comercial, denominación, o razón social relacionada con una persona jurídica que antes de la solicitud de marca, se identificara en el tráfico económico como otra persona distinta del que la solicita.

i) Y tampoco podrá registrar una marca un agente o representante de una marca en otro Estado miembro de la Unión de París, a no ser que tenga consentimiento del representado.

La marca notoriamente conocida.

La marca notoriamente conocida es aquella que se reconoce como tal por la sociedad aunque no haya sido registrada. En ese caso, aunque no haya registro se prohibirá la inscripción de una marca que exista con amplio reconocimiento entre los consumidores (Art. 34 de la Ley 17/2001 de 7 de Dic (Marcas)). De la marca notoria se deriva la marca renombrada, cuya diferencia principal cono respecto a la notoria es que esta será reconocida por el público en general. Además, el régimen de protección se verá reforzado, como desarrollaremos más adelante.

El contenido de la marca registrada.

El registro de la marca da lugar a que, el que sea titular de la misma pueda explotarla. Esto quiere decir que, el que es titular puede utilizarla para designar los productos o servicios determinados, puede trabajar en el tráfico económico con ella, crear publicidad de la misma, etcétera (Art. 34 de la Ley 17/2001 de 7 de Dic (Marcas)).

Por otro lado puede también prohibir a cualquiera que no sea él que la utilicen, puede impedir que la utilicen para los mismos productos o para otros cualquiera que sean similares, que se utilice un signo semejante al de su marca que pueda dar lugar a errores. Lo importante es que exista un riesgo de confusión con la marca registrada.

En la Ley 17/2001 de 7 de Dic (Marcas) se protege ampliamente las marcas notorias y las marcas renombradas. Se prohíbe incluso por ello el uso por otras marcas de signos semejantes al registrado que pueda dar lugar a confusión, aunque no se utilice en productos o servicios semejantes, o si ese uso puede dar lugar a un aprovechamiento indebido de la marca.

Se recogen en la normativa también una serie de límites sobre la marca que contribuyen a determinar su contenido legal. Los límites que se determinan según la Ley 17/2001 de 7 de Dic (Marcas) son variados, el derecho de marcas se delimita por:

1) El tiempo y el territorio. Una marca reconocida por la OEPM sólo surtirá efectos en España, en el territorio español, y durante un período de diez años desde el depósito de la solicitud. Eso sí, es renovable el derecho de marca por períodos de otros diez años.

2) El principio de especialidad, que consiste en que la marca solo se podrá utilizar en productos o servicios específicos, para los que se registró la marca, es otro de los límites del registro de la marca.

3) La función distintiva de productos o servicios, esta función hace el titular de la marca pueda prohibir a terceras personas que usen su marca registrada.

4) Existe el límite también del agotamiento del derecho de la marca, ya que el ejercicio del derecho no es indefinido en el tiempo, sino que tiene una duración determinada (Art. 36,Ley de Marcas).

LA DEFENSA DE LA MARCA

El hecho de que las marcas operen en el mercado significa que con ellas se generan beneficios económicos para las empresas titulares de las mismas, por lo que los productos y servicios en ellas incardinadas, puestos en el tráfico comercial, corren ciertos riesgos. En el ámbito de la propiedad industrial, y en concreto en el de las marcas, el principal riesgo se configura en torno a la falsificación de las mismas. Esto es, la disminución de su fuerza distintiva característica, quedando difuminada en el mercado, por lo que se genera un importante daño a las expectativas económicas que la explotación de la marca pudiera generar. Es por esta razón por lo que se antoja fundamental reforzar la protección de la marca, no solo registrándola oficialmente, sino a través de su defensa jurídica.

Las principales consecuencias de la disminución de la fuerza distintiva de una marca se traduce en la disminución de ingresos de la empresa titular, el deterioro de la imagen y reputación de la marca, dificultad de otorgamiento de licencias a terceros y la existencia de competencia desleal que afecta a los comerciantes terceros que no participan en la actividad ilícita.

Así, para evitar lo expuesto hasta aquí, si se produce en algún momento la falsificación de la marca, su titular dispone de dos vías jurisdiccionales a través de las que proteger sus derechos: la vía civil y la vía penal.

  • Vía penal.

La vía penal es la más gravosa de cara a la terminación de la actividad ilícita y perniciosa con los derechos de la marca. Nuestro sistema de leyes penales tutela y tiene en consideración el derecho de uso o explotación exclusiva de los objetos amparados por un título de propiedad industrial, previamente inscrito en la Oficina Española de Patentes y Marcas.

Nuestro Ley Orgánica 10/1995 de 23 de Nov (Código penal) recoge, dentro del Título dedicado a los delitos contra el patrimonio y orden socio-económico, una regulación detallada de los delitos relativos a la propiedad intelectual e industrial. Esto no hace más que enfatizar la perspectiva del legislador de cara a la protección de la imagen corporativa de las empresas y el interés general del libre comercio, con la justa intervención de todos sus actores en el espacio nacional. Así, el delito contra la marca se encuentra tipificado en el Ley Orgánica 10/1995 de 23 de Nov (Código penal)-274 del Ley Orgánica 10/1995 de 23 de Nov (Código penal).

Requisitos para el ejercicio de la acción:

A la vista de lo establecido por el artículo en cuestión, los requisitos para la dispensa de la tutela penal en caso de un ataque a los derechos de la marca son:

a) Que conste previamente registrado el signo que se pretende tutelar.
b) Que no concurra consentimiento para la utilización o comercialización de la misma, otorgado por el titular del signo en cuestión.
c) Que el autor del delito haya llevado a cabo alguna de las conductas prohibidas en la literalidad del artículo.
d) Que se haya realizado la conducta delictiva con finalidad industrial o comercial.

Por lo que respecta a la logística de cara a la evitación del delito o rápida intervención para evitar la propagación de una mercancía falsificada, es fundamental la colaboración de las fuerzas de seguridad en frontera, de modo que impidan la importación a nuestro Estado de los productos falsificados. En cualquier caso, según el Ley Orgánica 10/1995 de 23 de Nov (Código penal)-287 del Ley Orgánica 10/1995 de 23 de Nov (Código penal), no va a ser necesaria la denuncia de la persona agraviada para que se puedan iniciar las actuaciones penales pertinentes, por tratarse la falsificación de una marca una agresión al interés general del libre y ordenado comercio.

  • Vía civil.

La segunda de las vías para la protección jurídica de los derechos que engloba la titularidad de una marca pasa por la jurisdicción civil. Como principal diferencia respecto a la penal, la civil resulta menos gravosa de cara a la tutela que ofrece, principalmente orientada al cese de la actividad ilícita con el consiguiente resarcimiento de los daños y perjuicios causados al legítimo titular de la marca. En este sentido, en una primera lectura, podría deducirse un mayor coste y lentitud en el procedimiento, de manera que gozaría de cierto carácter subsidiario con respecto al procedimiento penal.

Requisitos para el ejercicio de la acción:

En este caso, los requisitos que deben concurrir preceptivamente para que tenga lugar la acción civil son los establecidos en el Art. 34.2 de la Ley 17/2001 de 7 de Dic (Marcas), que asimismo facultan al titular de la misma para prohibirla en los supuestos siguientes:

a) Cualquier signo idéntico a la marca para productos o servicios idénticos a aquellos para los que la marca esté registrada.

b) Cualquier signo que por ser idéntico o semejante a la marca, y por ser idénticos o similares los productos o servicios, implique un riesgo de confusión del público; el riesgo de confusión incluye el riesgo de asociación entre el signo y la marca.

c) Cualquier signo idéntico o semejante para productos o servicios que no sean similares a aquellos para los que esté registrada la marca, cuando ésta sea notoria o renombrada en España y con la utilización del signo realizada sin justa causa se pueda indicar una conexión entre dichos bienes o servicios y el titular de la marca o, en general, cuando ese uso pueda implicar un aprovechamiento indebido o un menos cabo del carácter distintivo o de la notoriedad o renombre de dicha marca registrada.

Acciones civiles

Cumplidos dichos requisitos, el abanico de acciones civiles que se despliega para el titular de la marca engloba las siguientes:

  • Cesación de los actos que violan el derecho
  • Indemnización de daños y perjuicios sufridos por la vulneración de los derechos.
  • Adopción de medidas necesarias de cara a la evitación de la continuidad de la vulneración, esto es, la retirada del ámbito comercial de todos aquellos efectos en los que se haya materializado la violación del derecho que engloba la marca (envoltorios o material publicitario, por ejemplo).
  • Destrucción o cesión con fines humanitarios, si fuese posible, a elección del actor y a costa siempre del condenado de los productos lícitamente identificados con la marca que estén en posesión del infractor, con la excepción de que la naturaleza del producto permita la eliminación del signo distintivo sin afectar al producto o ola destrucción del producto genere un perjuicio desproporcionado al infractor o al propietario.
  • Publicación de la sentencia.

Indemnización de daños y perjuicios

La regulación de la indemnización de daños y perjuicios se encuentra incluida en los Art. 42 a Art. 44 de la Ley 17/2001 de 7 de Dic (Marcas). Así, para la fijación de dicha indemnización, se tendrán en consideración la notoriedad de la marca, su prestigio, el número de la misma y la clase de licencias que se concedieron en el momento en el que comenzó la vulneración. Además, en el caso de q8e el perjuicio se materialice a través del prestigio de la marca, se deberá atender a las circunstancias de la infracción, junto con la gravedad de la misma y el grado de difusión en el mercado.

Por lo que respecta a la fijación de la cuantía, el titular de la marca tiene derecho a solicitar la exhibición de la documentación relativa a dicho extremo, y cuya tenencia ostente el responsable de la infracción. Posteriormente, una vez declarada judicialmente la vulneración de los derechos de la marca y sin perjuicio de que pueda solicitar una indemnización mayor, el titular tendrá derecho a percibir el 1% de la cifra de negocios realizada por el infractor con los productos o servicios con los que se cometió la vulneración (sin necesidad de prueba alguna, opera automáticamente).

No obstante lo anterior, en la fase de ejecución de la sentencia dictada por el Juez competente en el que se condene a la cesación de los actos de violación de una marca, éste podrá fijar una indemnización de cuantía determinada no inferior a 600 euros por día transcurrido, hasta el día que se produzca la cesación efectiva de la vulneración. Esta indemnización recibe la denominación de indemnización coercitiva, y tiene como objetivo la protección de los derechos del titular de la marca frente a terceros que continúen utilizándola, a pesar de existir una sentencia reconociendo la vulneración y obligando a la cesación de la misma.

Protección de la marca renombrada

Nuestro legislador, dentro de la ya mencionada perspectiva de tutela del interés general sobre el libre y ordenador comercio, otorga una regulación reforzada a la marca renombrada. Dicha regulación se encuentra establecida en el Art. 8 de la Ley 17/2001 de 7 de Dic (Marcas), en el que se define a la marca renombrada por derivación de la marca o nombre comercial notorios.

Así, será notoria aquella marca que, por su volumen de ventas, duración, intensidad o alcance geográfico de su uso, valoración o prestigio alcanzado en el mercado sea conocida por el sector pertinente del público al que se destinan los productos o servicios que engloban la marca. Sin embargo, si además de lo anterior, los productos o servicios son asimismo conocidos por el público en general, entonces adoptará la condición de marca renombrada.

Por tanto, en caso de encontrarnos ante una marca renombrada, el ámbito de protección se extiende a todos los ámbitos, incluyendo tutela frente al riesgo de explotación por terceros de la reputación que la marca condensa, frente al perjuicio del renombre y/o carácter distintivo y frente al riesgo de dilución de la marca. Además, el titular de una marca de este tipo podrá impedir el registro de marcas con independencia del principio de especialidad y su uso en el tráfico económico, lo que supone un refuerzo de los derechos conferidos por el registro de la marca.

La posibilidad de transmitir la marca.

El derecho de la marca como derecho que es, es susceptible de ser transmitido, esta transmisión puede ser total o limitada, así se puede distinguir entre cesión o licencia de marca.

- La cesión de la marca es la transmisión de la titularidad del derecho sobre la marca que no tiene porqué suponer la transmisión de la empresa (Art. 46). En los casos en los que se transmite una empresa en su totalidad también se entenderá que se transmitirá la marca si existiere.

- La licencia de marca consiste en que, un titular de la marca autoriza a un tercero a que pueda usarla a cambio de un precio. Este negocio jurídico es la base del contrato de franquicia. La licencia puede realizarse de todos o de parte de los productos o servicios, o en exclusiva para una persona o no.

La nulidad y caducidad de la marca.

1. La nulidad. La nulidad del registro de una marca debe ser declarada judicialmente por sentencia firme. Las causas que darían lugar a la nulidad del registro de la marca son la nulidad absoluta o la nulidad relativa.

La nulidad absoluta se produce cuando: -Se incurre en las prohibiciones absolutas del registro (Art. 5).- Se solicita la marca de mala fe. – En caso de que se solicite por una persona que no tenga legitimación.

Para poder pedir la nulidad absoluta se utilizará la acción correspondiente, y esta es imprescriptible. Está legitimada para poder interponer esta acción la OEPM, o cualquier persona que esté legitimada para ser la representante de una empresa, fabricantes, productores y demás que hayan resultado perjudicados.

La nulidad relativa es aquella que se produce como consecuencia de una prohibición relativa. Esta deberá ser solicitada por las personas que estén directamente afectadas por la violación. En este tipo de nulidad, los titulares de derechos anteriores afectados o sus causahabientes son los que están legitimados activamente.

Una vez declarada la nulidad se utilizará para todos los productos y servicios relacionados. La nulidad será total o parcial, dependiendo del caso. Con esta declaración de nulidad, el registro se determina que nunca ha sido válido.

2. La caducidad. Esta conlleva la desaparición del derecho sobre la marca, por causas de su registro. Las causas de caducidad son dos: las que no requieren declaración judicial, y las que sí la requiere. Las que no requieren declaración judicial son la muerte de la marca y la renuncia del titular.

Las que sí requieren declaración judicial son: la falta de uso de la marca, que se considera el de cinco años a contar desde la fecha de publicación de su concesión el en Boletín Oficial de Propiedad Industrial. La vulgarización de la marca, la conversión en marca engañosa, o que el titular de la marca deje de cumplir con las condiciones necesarias para ser el titular de una marca española.

La protección de las Marcas Internacionales.

Las marcas utilizan el principio de territorialidad, porque son solamente válidas para el territorio del Estado para el que se concede. Para poder utilizar una marca que se ha registrado en un Estado en otros Estados, se tendría que ir a cada uno de esos Estado y registrarla. Para mejorar este proceso, se han creado algunos textos para facilitar esta situación. Así se creó el Arreglo de Madrid sobre el Registro internacional de marcas, de 1891, y el Protocolo de Madrid concerniente al Registro internacional de marcas, de 1989. En estos dos textos se contiene una solicitud de protección de la marca para que con solicitarla en un Estado parte ya se solicite también en los demás y así esté protegida en ellos también.

El depósito se hará en la Oficina Internacional de la Propiedad Intelectual de Ginebra, que es la sede de la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual. Una vez inscrita ahí se reconocerá la inscripción en los demás Estados parte a no ser que manifiesten su rechazo. Las marcas que así hayan sido creadas se denominarán marcas internacionales. Estas marcas están sometidas a la legislación de cada estado para los efectos en cuanto a la marca.

La Marca Comunitaria.

En el ámbito del derecho comunitario se han creado diversos textos como el Reglamento 40/94 del Consejo, de 20 de diciembre de 1993, de aplicación directa en todo el territorio de la Unión Europea.

Aquí es donde se regula la marca comunitaria, ha sido objeto de modificaciones posteriores Reglamentos, como el 1992/2003 de 27 de octubre. Esta marca europea está marcada por una serie de principios que son:

- La unidad, la marca tendrá un carácter unitario, producirá los mismos efectos en toda la Comunidad.

– La autonomía de la marca comunitaria, es decir que será de aplicación a la marca comunitaria la regulación de los Estados de la Unión Europea.

– La coexistencia de la marca comunitaria con las nacionales.

– Y la permeabilidad entre la marca comunitaria y la nacional, el dueño de la marca nacional puede pedir que se transforme en una solicitud de marca nacional o reivindicando su antigüedad, pedir que sea comunitaria.

No hay versiones para este comentario

Nombre comercial
Oficina Española de Patentes y Marcas
Registro de marcas
Comerciantes
Propiedad industrial
Actividades empresariales
Tutela
Prestación de servicios
Marca colectiva
Derecho de propiedad industrial
Acción civil
Persona jurídica
Daños y perjuicios
Propiedad intelectual
Marca comunitaria
Derecho de marca
Competencia desleal
Disminución de ingresos
Comercialización
Autor del delito
Título de propiedad industrial
Delito patrimonial
Finalidad industrial o comercial
Hecho delictivo
Importaciones de bienes
Cese de actividad
Mercancías
Denuncia de la persona agraviada
Caducidad
Indemnización de daños y perjuicios
Marca internacional
Cifra de negocios
Ejecución de la sentencia
Mala fe
Caducidad de la marca
Contrato de franquicia
Sentencia firme
Negocio jurídico
Causahabientes
Falta de uso de la marca