Regulación del lucro cesante como componente de la indemnización por daños y perjuicios causado por incumplimiento de la obligación

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  • Estado: Redacción actual VIGENTE
  • Orden: Civil
  • Fecha última revisión: 22/09/2016

La indemnización por daños y perjuicios causados por el incumplimiento de la obligación derivada del Art. 1101 ,Código Civil y Art. 1106 ,Código Civil: "La indemnización de daños y perjuicios comprende, no sólo el valor de la pérdida que hayan sufrido, sino también el de la ganancia que haya dejado de obtener el acreedor, salvas las disposiciones contenidas en los artículos siguientes.", comprende el denominado por la doctrina daño emergente y el lucro cesante.

 

Como lucro cesante y de lo que se extrae del Art. 1106 ,Código Civil, se entiende que es el perjuicio causado al acreedor por las ganancias dejadas de percibir por causa del incumplimiento del deudor. Si el daño emergente es real y efectivo, el lucro cesante, en cambio, se basa en un hecho posible en el futuro.

Tanto el daño emergente como el lucro cesante han de probarse, pero el daño emergente es más fácil de probar que el segundo, dado que el lucro, al basarse en una consecuencia del primero y éste no ha tenido oportunidad de ocasionar el lucro, la cuantificación ha de basarse en lo esperado siempre que lo esperado sea seguro y cierto. También ha de probarse que existe una relación directamente proporcional entre el incumplimiento de la obligación y el haber dejado de percibir las ganancias.

La TS, Sala de lo Civil, nº 553/2005, de 07/07/2005, Rec. 296/1999, establece en cuanto a las figuras del daño emergente y lucro cesante: "El lucro cesante como el daño emergente, debe ser probado; la dificultad que presenta el primero es que sólo cabe incluir en este concepto los beneficios ciertos, concretos y acreditados que el perjudicado debía de haber percibido y no ha sido así; no incluye los hipotéticos beneficios o imaginarios sueños de fortuna. Por ello, esta Sala ha destacado la prudencia rigorista (así sentencia de 30 de junio de 1993) o incluso el criterio restrictivo (así sentencia de 30 de noviembre de 1993) para apreciar el lucro cesante; pero lo verdaderamente cierto, más que rigor o criterio restrictivo, es que se ha de probar, como en todo caso debe probarse el hecho con cuya base se reclama una indemnización; se ha de probar el nexo causal entre el hecho ilícito y el beneficio dejado de percibir -lucro cesante- y la realidad de éste, no con mayor rigor o criterio restrictivo, que cualquier hecho que constituye la base de una pretensión (así, sentencias de 8 de julio de 1996 y 21 de octubre de 1996)."

 

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Lucro cesante
Daño emergente
Indemnización de daños y perjuicios
Incumplimiento de las obligaciones
Causalidad