Transmisión de las acciones de la sociedad anónima: restricciones a la libre transmisibilidad, transmisiones mortis causa

Pertenece al Grupo
Documentos relacionados
Ver más documentos relacionados
  • Ejecución e inscripción registral del aumento del capital social

    Órden: Mercantil Fecha última revisión: 03/11/2014

    A la adopción del acuerdo de aumento de capital por la Junta General, le sigue su ejecución. Si el aumento se hizo mediante la elevación del valor nominal de las acciones, como regla general ha de constar el consentimiento de todos los accionistas...

  • Libro de Acciones Nominativas

    Órden: Contable Fecha última revisión: 16/01/2017

    El Libro de Acciones Nominativas es un libro exclusivo de las sociedades anónimas. Registra los titulares de las acciones, transferencias, derechos reales sobre las mismas... Obligatoriedad del registro de la titularidad en el mismo.    El Libro...

  • Supuestos especiales de modificación de los estatutos sociales en la Sociedad Anónima

    Órden: Mercantil Fecha última revisión: 09/10/2017

    Determinadas modificaciones estatutarias están sometidas a requisitos especiales, para asegurar con ello el respeto a los derechos de los accionistas, limitar el poder que la mayoría puede ejercer mediante la Junta General de Accionistas y en ocasi...

  • Impugnación de los acuerdos sociales de la Sociedad Anónima

    Órden: Mercantil Fecha última revisión: 26/01/2016

    Podrán ser impugnados, según las normas y dentro de los plazos que establece la ley, los acuerdos de la junta que sean contrarios a la ley, se opongan a los estatutos o lesionen, en beneficio de uno o varios accionistas o terceros, los intereses de...

  • Formalidades en la constitución de sociedades anónimas

    Órden: Mercantil Fecha última revisión: 26/01/2016

    La sociedad anónima se constituye mediante el cumplimiento de dos requisitos formales, el otorgamiento de escritura pública (donde deben ir contenidos los estatutos sociales) y la inscripción en el Registro Mercantil, con la que la sociedad adquie...

Ver más documentos relacionados
Ver más documentos relacionados
Ver más documentos relacionados
Ver más documentos relacionados
Libros Relacionados
  • Estado: Redacción actual VIGENTE
  • Orden: Mercantil
  • Fecha última revisión: 26/01/2016

Cuando las acciones están representadas por medio de títulos, éstos podrán ser nominativos o la portador. Tal distinción es aplicable exclusivamente a los títulos que representan las acciones.

 

Los títulos de las acciones deberán ser necesariamente nominativos en los 4 supuestos siguientes:

  • Cuando su transmisibilidad esté sujeta a restricciones.
  • Cuando lleven aparejadas prestaciones accesorias.
  • Cuando así lo exijan disposiciones especiales.
  • Mientras no se haya desembolsado enteramente su importe.

La distinción entre acciones nominativas y al portador tiene trascendencia tanto en la documentación de las acciones como en el régimen de su transmisión. En tanto no se emitan los títulos, se podrán entregar a los accionistas unos resguardos provisionales que han de revestir necesariamente la forma nominativa.

Con relación a la legitimación del accionista conviene advertir que el socio titular de las acciones al portador no ha de presentar necesariamente el título para el ejercicio de sus derechos de accionista, sino que puede estar legitimado mediante un certificado que acredite el depósito de los títulos en una entidad autorizada para ello, que normalmente será una entidad de crédito. En caso de acciones nominativas tampoco es necesaria la exhibición del título, ya que la sociedad posee un libro - registro de acciones nominativas.

Formalidades del título

El título de la acción y también los resguardos provisionales han de expresar un conjunto de circunstancias exigidas por la ley, que se refieren:

  • A la sociedad: denominación, domicilio, capital social, en general datos identificadores.
  • A las características de la propia acción: valor nominal, número, serie, etc.
  • Su condición de nominativa o al portador.
  • Otras circunstancias, debiendo en todo caso extenderse en libros talonarios que estarán numerados correlativamente.

Todo accionista tendrá derecho a recibir los títulos que le correspondan, si bien un mismo título podrá incorporar una o más acciones de la misma serie.

Si las acciones son nominativas, han de figurar en un libro - registro que llevará la sociedad, en el que se inscribirán las sucesivas transferencias de las acciones, así como la constitución de derechos reales y otros gravámenes sobre ellas.

Aunque el accionista tiene derecho a que la sociedad le entregue el título, tal derecho puede sustituirse, como viene haciéndose tradicionalmente, por una certificación en la que consten las acciones que el accionista tiene inscritas a su nombre. Estas certificaciones se denominan en la práctica "extractos de inscripción".

Transmisión de las acciones

Puede afirmarse que la transmisibilidad de la acción es un principio connatural a toda sociedad anónima (Art. 34 ,LSC, Art. 116 ,LSC, Art. 120 ,LSC y Art. 123 ,LSC)

La transmisión de las acciones se produce conforme a los principios generales de nuestro ordenamiento, mediante el acuerdo entre las partes o negocio de disposición y la entrega de la cosa. Ha de producirse, por tanto, un negocio de transmisión (normalmente una compraventa) y la entrega de los títulos.

Si las acciones son al portador, la simple tradición del documento producirá su transmisión. Si las acciones son nominativas, su transmisión ha de inscribirse en el ya mencionado libro-registro, y la sociedad solo reputará accionista a quien se halle inscrito como tal en dicho libro. Ahora bien, antes de esa inscripción, la transmisión ha podido reflejarse en el propio título a través de un endose, al que se aplican las normas de la Ley Cambiaria y de Cheque. Presentado el título con el endoso a los administradores, éstos deberán inscribir la transmisión en el libro-registro.

El régimen de la circulación de las acciones y la legitimación de su titular, operan al margen del registro mercantil, por consiguiente, no podrá inscribirse en éste el embargo o la traba que se decrete judicialmente sobre las acciones.

Restricciones a la libre transmisibilidad de las acciones.

Las acciones son, en principio, libremente transmisibles, ya que uno de los principios que caracterizan a la Sociedad Anónima es precisamente el de la libre transmisibilidad de las acciones. Dicha transmisibilidad tiene como presupuesto que la sociedad esté inscrita en el registro mercantil, ya que hasta que no se produzca esta inscripción no pueden entregarse ni transmitirse las acciones.

Sin embargo, los estatutos sociales pueden establecer restricciones a la libre transmisibilidad de las acciones; restricciones que sólo serán validas frente a la sociedad si están expresamente impuestas por los estatutos, recaigan sobre acciones nominativas e indiquen el contenido de la restricción. Las cláusulas estatutarias no solo pueden ser establecidas en los estatutos originarios, es decir, en los redactados en el momento de la fundación de la sociedad, sino con motivo de una modificación de los mismos. Ahora bien, en este caso se establece una norma especial consistente en que los accionistas afectados que no hayan votado a favor del acuerdo no quedan sometidos a él durante e plazo de tres meses contados desde su publicación en el Boletín Oficial del Registro Mercantil.

Las distintas clases de cláusulas limitativas son muy frecuentes en las sociedades "cerradas" (familiares o de pocos socios). La Ley de Sociedades de capital ha querido paliar los efectos de éstas cláusulas estableciendo algunas normas sobre ellas:

Son nulas las cláusulas que hagan prácticamente intransmisible la acción.

Podrán inscribirse en el registro mercantil las cláusulas estatutarias que prohiban la transmisión voluntaria de las acciones durante un período de tiempo no superior a los 2 años.

No es inscribible la cláusula que establece que habrá de tenerse en cuenta "el mero valor contable", ya que tal valor no tiene en cuenta "la indudable relevancia económica de los elementos inmateriales como la clientela y las expectativas, y en general, el denominado fondo de comercio, así como la actualización de los valores de algunas partidas".

Clasificación de las diversas cláusulas:

  1. Las que establecen un derecho de adquisición preferente: que normalmente es a favor de los demás socios, pero que también puede ser a favor de la sociedad. La ley dice que cuando se reconozca un derecho de adquisición preferente a favor de los accionistas, se expresarán de forma precisa las transmisiones en las que existe la preferencia.
  2. Las que subordinan la transmisión a la autorización de la sociedad: de la que nos ocupamos a continuación.
  3. Las que establecen que el adquirente debe reunir ciertas condiciones: supuesto en el que habrá de señalarse de forma objetiva las características o condiciones del adquirente.

Especial referencia a las cláusulas de autorización o consentimiento: estas cláusulas implican mayores riesgos para obstaculizar la transmisión de las acciones que las cláusulas que reconocen un derecho de adquisición preferente a favor de los socios. Por esta razón la ley declara que sólo son admisibles las cláusulas de autorización cuando los estatutos mencionen las causas que permitan denegarla, con lo que se ha restringido de una forma importante la discrecionalidad en el otorgamiento de esa autorización.

Salvo prescripción contraria de los estatutos, la autorización será concedida o denegada por los administradores de la sociedad. Transcurrido un plazo de dos meses desde que se presentó la solicitud de autorización sin que la sociedad haya contestado a la misma, se considerará que la autorización ha sido concedida.

La doctrina de la Dirección General del Registro y el Notariado ha sido relativamente flexible a la hora de autorizar ciertas cláusulas de esta clase que, a nuestro juicio, deberían no admitirse. Porque en el funcionamiento de las cláusulas restrictivas de la libre transmisibilidad de las acciones debe de mantener el principio de igualdad de tratamiento de todos los accionistas.

Este régimen sobre las cláusulas de autorización o consentimiento será aplicable, salvo disposición contraria de los estatutos, a la autorización de la sociedad en el caso de transmisión de acciones cuya titularidad lleve aparejada la obligación de realizar prestaciones accesorias.

Supuestos especiales: Transmisiones mortis causa

Las restricciones estatutarias a la transmisibilidad de las acciones sólo serán aplicables a las adquisiciones por causa de muerte cuando así lo establezcan expresamente los propios estatutos.

En este supuesto, para rechazar la inscripción de la transmisión en el libro registro de acciones nominativas, la sociedad deberá presentar al heredero un adquirente de las acciones u ofrecerse a adquirirlas ella misma por su valor razonable en el momento en que se solicitó la inscripción, de acuerdo con lo previsto para la adquisición derivativa de acciones propias en el Art. 146 ,Ley de Sociedades de Capital

Se entenderá como valor razonable el que determine un experto independiente, distinto al auditor de la sociedad que, a solicitud de cualquier interesado, nombren a tal efecto los administradores de la sociedad.

Esto anterior, será de aplicación cuando la adquisición de las acciones se haya producido como consecuencia de un procedimiento judicial o administrativo de ejecución.

 

 

 

 

 

 

 

No hay versiones para este comentario

Accionista
Acciones nominativas
Registro Mercantil
Acciones de la sociedad anónima
Títulos de las acciones
Entidades de crédito
Acciones al portador
Capital social
Valor nominal
Adquisición preferente
Constitución de derechos reales
Voluntad de las partes
Tradición
Entrega de la cosa
Cheque
Endoso
Estatutos sociales
Fundaciones
Boletín Oficial del Registro Mercantil
Sociedad de capital
Cláusula limitativa
Fondo de comercio
Valor contable
Administrador social
Valor razonable
Principio de igualdad
Libro registro
Transmisión de acciones
Obligación de hacer