Auto Contencioso-Administ...yo de 2016

Última revisión
17/09/2017

Auto Contencioso-Administrativo Nº 97/2016, Juzgado de lo Contencioso Administrativo - Lleida, Sección 1, Rec 17/2013 de 12 de Mayo de 2016

nuevo

GPT Iberley IA

Copiloto jurídico

Relacionados:

Tiempo de lectura: 14 min

Orden: Administrativo

Fecha: 12 de Mayo de 2016

Tribunal: Juzgado de lo Contencioso Administrativo Lleida

Ponente: BRUFAL CLUA, CARLES

Nº de sentencia: 97/2016

Núm. Cendoj: 25120450012016200015

Núm. Ecli: ES:JCA:2016:201A

Núm. Roj: AJCA 201:2016


Encabezamiento

JUTJAT CONTENCIÓS ADMINISTRATIU DE LLEIDA

PROCEDIMENT ORDINARI 416/2006

PEÇA D'EXECUCIÓ 17/2013

Part actora: José Antonio Romero Polo SA i Cia. Dom Arquitectes Associats SL

Representant de la part actora: ARES JENE ZALDUMBIDE, Jaume Giribet Castells

Part demandada: AJUNTAMENT DE TARREGA

Representant de la part demandada: EULALIA CULLERE LAVILLA

INTERLOCUTÒRIA NÚM. 97/2016

LLEIDA, a 12 de maig de 2016.

Antecedentes

PRIMER.- Per la STSJ de Catalunya de 30 d'octubre de 2012, (Sentència 771/2012, Secció Tercera) es va dictar Sentència estimant parcialment el recurs d'apel·lació interposat per l'Ajuntament de Tàrrega contra la Sentència número 240, de 20 de setembre de 2010 dictada per aquest mateix Jutjat que es va revocar parcialment i es va deixar sense efectes a excepció del pronunciament relatiu a les costes.

SEGON.-Per escrit segellat el 19 de març de 2013, la representació processal de l'Ajuntament de Tàrrega va demanar que es dictés resolució per la què es tingués per executada la sentència ferma dictada pel TSJ, en quant la fixació definitiva de la indemnització, ordenant a 'JOSÉ ANTONIO ROMERO POLO SA' i 'CIA DOM ARQUITECTES ASSOCIATS SL' a que procedissin a efectuar l'ingrés de la quantitat de 1.098.060,76 euros.

TERCER.-Per escrit segellat el 18 d'abril de 2013, la representació processal de la mercantil JOSÉ ANTONIO ROMERO POLO SA, es va oposar a la execució que es demanava per improcedència i impossibilitat de la execució promoguda, per absència de jurisdicció i competència del Tribunal per la execució pretesa, per caducitat i prescripció entre d'altres circumstàncies.

Per escrit segellat el 23 d'abril de 2013 també es va oposar a l'execució la mercantil DOM ARQUITECTES ASSOCIATS SL, esgrimint arguments semblants als oposats per la part co-executada.

QUART.-Per Interlocutòria de 12 de juny de 2013, aquest Jutjat va acordar admetre a tràmit la sol·licitud d'execució, obrir peça d'execució i obrir l'incident a prova.

CINQUÈ.-Presentats els corresponents recursos d'apel·lació contra l'esmentada Interlocutòria per la qual es despatxava execució es dictà la STSJ de Catalunya de 15 de gener de 2015, per la qual es desestimaven els recursos d'apel·lació interposats. En aquesta desestimació no es va entrar a resoldre ni les qüestions procedimentals ni les qüestions de fons que havien plantejat les parts executades.

SISÈ.-Practicat l'acte de prova acordat per aquest Jutjat, es passa a resoldre la totalitat dels arguments oposats per les parts executades .


Fundamentos

PRIMER.-L' article 109 de la Llei 29/1998 de 13 de juliol, reguladora de la Jurisdicció Contenciosa Administrativa, preveu que en el termini de 10 dies s'haurà de dictar la corresponent Interlocutòria resolent l'incident d'execució plantejat per les parts.

Anticipadament, convé posar de relleu que l'esmentada STSJ de Catalunya de 15 de gener de 2015, no va considerar oportú entrar a resoldre sobre les qüestions processals i de fons plantejades per les parts executades.

En aquest sentit, convé reproduir els següents fragments:

'2.- Igualmente y con mayor precisión nos hallamos en el ámbito de un incidente de ejecución de Sentencia promovido por la Administración, parte demandada en el proceso y con la estimación parcial del recurso contencioso administrativo que resulta de la Sentencia firme recaída, cuanto menos, con soporte jurídico en especial en el artículo 109 de nuestra Ley Jurisdiccional .

3.- Y desde luego nos hallamos ante un Auto de 12 de junio de 2013 que, simplemente le da el impulso que estima procedente.

A la mayor seguridad y por el curso de las actuaciones seguidas deberá estimarse que se ha admitido la demanda incidental de ejecución de sentencia de la Administración demandada -reseñada en el apartado 2 del Fundamento de Derecho Primero- y se han admitido las contestaciones a la demanda incidental de ejecución de sentencia de las partes actoras -destacadas en el apartado 3 del Fundamento de Derecho Primero-, desde luego en atención a la estimación parcial del recurso contencioso administrativo que se alcanzó con valor de cosa juzgada, ultimando por tanto la fase alegatoria de esa incidente. Y así finalmente se abre el incidente a prueba y se estima la pertinencia de las que se relacionaban, penetrando en la fase probatoria del incidente.

Ya en este punto procede advertir que el trámite seguido y pronunciamientos adoptados respetan esencialmente la tramitación a seguir que este tribunal va siguiendo, con apoyo en la aplicación por analogía del procedimiento en primera o única instancia a los trámites de ejecución de sentencia, cuando se plantea un incidente de naturaleza o complejidad como el que va haciéndose patente en el caso de autos, sin que tramitaciones más aligeradas formalmente vayan a dar unas garantías más aceptables.

En todo caso interesa advertir, en apretada síntesis, que en esa tramitación procede, en su caso, la admisión de la demanda incidental procediendo dar traslado para su contestación y así seguidamente pronunciarse mediante Auto por el recibimiento a prueba del incidente a prueba con apertura de los correspondientes ramos separados proveyendo lo que proceda, para finalmente abrir el trámite de conclusiones o vista según proceda y adoptar por Auto la decisión que resuelva el incidente planteado conforme a derecho.

Desde esa perspectiva resulta claro y nítido, en lo que ahora interesa, que mientras no se resuelva el incidente planteado por la Administración no se van a reunir las exigencias procesales del supuesto contemplado en el artículo 80.1.b) de nuestra Ley Jurisdiccional .

En definitiva, com es dedueix de l'anterior i dels paràgrafs següents, en dita Sentència no es va entrar a resoldre sobre les qüestions plantejades per les parts executades.

'Siendo ello así este tribunal debe precisar que, si se ha admitido a trámite un incidente de ejecución de sentencia y se está en la fase probatoria, lisa y llanamente resulta improcedente, por manifiestamente prematuro y sin garantías, entrar a resolver los requisitos procesales y el fondo de lo planteado contradictoriamente ya que todo ello deberá resolverse a la finalización del incidente.

Podría defenderse una suerte de resolución judicial a modo de resolución de alegaciones previas en el incidente de ejecución de sentencia que, desde luego, este tribunal no alcanza a ver cuando es más que discutible su admisión y no se ha seguido trámite alguno de esa naturaleza y desde luego no lo es el de los trámites del artículo 267 de la Ley Orgánica del Poder Judicial (LA LEY 1694/1985) o de los artículos 214 (LA LEY 58/2000 ) y 215 de la Ley de Enjuiciamiento Civil (LA LEY 58/2000) , si así se prefiere. Ahora bien en esa tesitura tampoco podría mejorar el pronóstico de admisión del recurso de apelación cuando, como debe ser sabido, para la desestimación de las alegaciones previas el artículo 59 de nuestra Ley jurisdiccional no posibilita el recurso de apelación.

En definitiva sólo puede llegarse a la conclusión que los dos nuevos Autos de 18 de noviembre de 2013 no añaden nada nuevo procesalmente ya que nada se decide en el fondo en su parte dispositiva y también en esa perspectiva resulta suficientemente claro y nítido que mientras no se resuelva el incidente planteado por la Administración no se van a reunir las exigencias procesales del supuesto contemplado en el artículo 80.1.b) de nuestra Ley Jurisdiccional y esos Autos sólo cabe subsumirlos sin mayor relevancia y trascendencia jurídica en el limitado cometido de unos meros Autos de rectificación de error material y omisión y de complemento y subsanación para pronunciamientos en fase de prueba en el incidente de ejecución de sentencia que se estaba tramitando y que todavía no se hallaba resuelto en forma y con sus garantías por lo que no resulta procedente, en lo que ahora interesa, el recurso de apelación.

Dicho en otras palabras, lo que no resulta dable alcanzar es que ante la tramitación de un incidente de ejecución de sentencia, el Juzgado 'a quo' dispense a las partes una doble posibilidad de impugnación contra el fondo de lo planteado en el incidente bien durante su tramitación bien en su resolución final ya que sólo procede en su caso en esa última resolución.

Por todo ello procede inadmitir el recurso de apelación contra el Auto de 12 de junio de 2013 y los dos de 18 de noviembre de 2013 que a las presentes alturas, conforme a reiterada doctrina del Tribunal Supremo, cuya cita debe dispensarse, debe adoptar el pronunciamiento judicial de desestimación en la forma y términos que se fijarán en la parte dispositiva.'

Un cop fet aquest obligat aclariment que fixarà el punt de partida de la present Interlocutòria, correspon resoldre la primera de les qüestions que fou plantejada per les parts executades en els respectius escrits d'oposició a la execució de 18 d'abril de 2013 i de 25 d'abril de 2013, i que es concentra en albirar si concorre l'esgrimida improcedència i impossibilitat de la execució promoguda per la representació processal de l'administració demandada.

SEGON.-Manifesten les representacions processals de les parts executades la falta de legitimació de l'Ajuntament de Tàrrega per a promoure la execució de la STSJ de Catalunya de 30 d'octubre de 2012, (Sentència 771/2012, Secció Tercera).

En aquest sentit i en síntesi es sosté que la Sentència que es pretén executar no contempla cap pronunciament de condemna dirigit contra les mercantils ara executades.

Per la seva banda, l'administració que ha instat la execució considera que no en tots els casos les Sentències que contenen pronunciaments declaratius, confirmatòries d'actes expressos comporten la impossibilitat d'executar la Sentència. La part demandada fa referència a les STS de 20 d'octubre de 2008 i 9 de febrer de 2009 per tal de fonamentar la seva pretensió executiva.

Certament, la STS de 9 de febrer de 2009 marca el criteri que es seguirà en la present peça d'execució, per tant, no resulta ociós reproduir el següent extracte:

'Es cierto que la sentencia que desestima el recurso contencioso-administrativo contra un determinado acto de la Administración tiene un contenido declarativo, pues declara la validez del acto impugnado sin modificar su contenido, de donde se deriva que, al menos en principio, el cumplimiento de la sentencia se agota con esa sola declaración. Sin embargo, tales consideraciones no permiten afirmar de forma categórica -como pretende el recurrente- que las sentencias desestimatorias no son ejecutables. En primer lugar, porque en la legislación vigente el proceso contencioso-administrativo no siempre se presenta en su modalidad tradicional de impugnación dirigida contra un acto expreso o presunto de la Administración, sino que caben supuestos de significación bien distinta como son el recurso frente a la inactividad de la Administración o frente a actuaciones materiales que constituyan vía de hecho ( artículo 25 de la Ley reguladora de esta Jurisdicción ) en los cuales el pronunciamiento desestimatorio no significa propiamente el reconocimiento de la validez de un acto administrativo. En segundo lugar porque, incluso en el supuesto común del recurso contencioso-administrativo dirigido contra un acto expreso o presunto de la Administración, el alcance eminentemente declarativo del pronunciamiento desestimatorio del recurso no impide que puedan suscitarse incidentes de ejecución. Piénsese, por ejemplo, que la Administración vencedora en el litigio inicia luego los trámites para la revocación de ese mismo acto, o para su revisión de oficio, o, sencillamente, desiste de ejecutar la decisión cuya validez ha sido respaldada en vía jurisdiccional; y es entonces un tercero, que había comparecido en el proceso como codemandado, quien insta ante el Tribunal el efectivo cumplimiento de lo decidido en la sentencia por estar legítimamente interesado en la ejecución.'

En definitiva, s'ha de concloure que la regla general passa per la impossibilitat d'executar les Sentències declaratives. En aquest sentit, l' article 521 de la LEC, ja preveu que no es despatxarà execució contra sentències merament declaratives o constitutives. No obstant, aquest tipus de sentències poden donar lloc al que es coneix com a execució impròpia (és a dir a expedir manaments per tal de possibilitar les inscripcions o modificacions dels registres públics).

A aquests supòsits es podria afegir els contemplats en la STS de 9 de febrer de 2009, però sempre amb un caràcter excepcional, quan s'estigui davant d'actes que puguin atemptar contra l'existència o la eficàcia de l'acte administratiu que ha estat declarat conforme al dret aplicable. En aquest casos, sempre que l'administració contradigui la legalitat revisada en el litigi precedent a la fase executiva es podrà despatxar execució a instància de qualsevol part interessada però, entén aquest jutjador, solament quan amb la seva actuació es burli la eficàcia pràctica de la sentència dictada en fase declarativa.

De fet, sostenir una tesis contrària com a regla general, implicaria carregar la potestat d'execució dels actes propis que té encomanada l'administració, a l'administració de justícia, d'una manera automàtica i en tots els actes administratius que restin confirmats per les resolucions judicials dictades en seu contenciosa administrativa. Ans el contrari, li correspon a l'administració pública l'execució dels seus propis actes.

I certament, s'observa que en el cas que ens ocupa no ens trobem davant de cap acte que atempti contra la eficàcia de la Sentència de referència en aquesta execució, o contra la eficàcia o la validesa de l'acte administratiu que va confirmar parcialment la mateixa. Per tant, és l'administració la que ha de dur a efectiu compliment l'acte administratiu que va ser confirmat, sense perjudici dels recursos administratius que puguin interposar-se contra les noves resolucions administratives que puguin dictar-se a l'efecte.

Però es que a més, l'acte que es pretén executar comporta la fixació d'uns danys i perjudicis que en l'acte administratiu impugnat en la present causa originària només s'establia'amb caràcter provisional i a títol de mera previsió'. És a dir, la citada quantia, provisionalment fixada i només a títol de previsió, no podia sortir efectes jurídics contraproduents per a les parts ara executades i demanava un nou acte administratiu que no es va dictar llavors i que no va ser abraçat per l'objecte del recurs contenciós que va quedar resolt. Llavors, aquest acte no va ser impugnat per cap part, per tant, no podia de cap manera entrar a ser objecte del recurs contenciós presentat. El corol·lari de l'anterior implica que tampoc la fase executiva endegada es podrà estendre a resoldre aquesta qüestió sobre la que no va versar el procés principal.

I de fet, la Sentència que ha originat la present fase executiva, en congruència amb el que fou l'objecte del procés, no entrà en resoldre sobre la quantia dels danys i perjudicis, ni fixà cap base per la seva determinació en execució de sentència, ni destinà cap raonament per a quantificar-los.

Tanmateix, s'ha de recordar -com oportunament ho va fer una de les parts executades- que en el fonament de dret sisè de la contestació de la demanda, la representació processal de l'Ajuntament de Tàrrega va manifestar amb un indubtable valor interpretatiu el següent:

'El tercer punt dispositiu de l'Acord impugnat assenyala 'Establir amb caràcter provisional i a títol de mesa previsió l'import d'1.076.189,90 € pels danys i perjudicis ocasionats a l'ajuntament de Tàrrega per l'existència dels al·ludits vicis ocults (...) Disposició que com es desprèn del seu redactatno té ca eficàcia jurídica, sinó que té un caràcter de mera previsió, introduïda únicament a efectes informatius i, per tant, no susceptible d'impugnació davant la jurisdicció contenciosa-administrativa, conforme estableix l' art. 26 de la Llei jurisdiccional '

Però és que de tota manera, tot i que s'hagués fixat definitivament l'import en la resolució que fou impugnada, un cop confirmada la seva legalitat, hauria de ser l'administració actuant la que l'hagués de dur a efecte, fent ús de la seva capacitat d'execució dels propis actes (ex articles 95 i següents de la LRJ-PAC).

En aquesta tessitura, no hi ha més remei que estimar l'incident de d'execució i resoldre que no correspon continuar amb la present peça d'execució que haurà de quedar arxivada.

TERCER.-Pel que fa a les costes del procés, en aplicació de l' article 139 de la LJCA, correspon imposar-les a la part executant, de conformitat amb el criteri del venciment objectiu.

Vistos els preceptes legals i els demés de general i pertinent aplicació a la causa;

Fallo

ACORDA:Que a la vista del raonament jurídic exposat resulta procedent l'arxivar de la peça 17/2013 en relació al procediment ordinari 416/2006.

Aquest pronunciament es fa amb expressa imposició de costes per a la part executant.

Notifiqueu aquesta resolució a les parts amb l'advertiment que no es ferma i que envers la mateixa s'hi pot interposarrecurs d'apel·lació a un sol efecteen el termini de 15 dies a comptar del dia següent en que sigui notificada davant d'aquest mateix Jutjat. Per a l'admissió a tràmit del recurs prèviament s'haurà de constituir dipòsit de 50 euros, de conformitat amb el que disposa la Disposició addicional quinzena de la L.O 6/1985 del Poder Judicial, excepte en els supòsits d'exclusió previstos (Ministeri Fiscal, Estat, Comunitats Autònomes, Entitats Locals i organismes autònoms que depenguin dels anteriors) o beneficiaris d'assistència jurídica gratuïta.

Així ho acorda, mana i signa el Sr. Carles Brufal Clua, Jutge del Jutjat de lo Contenciós-Administratiu número 1 de Lleida.


Fórmate con Colex en esta materia. Ver libros relacionados.