Última revisión
16/02/2015
Sentencia Civil Audiencia Provincial de Tarragona, Sección 3, Rec 218/2014 de 21 de Octubre de 2014
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Orden: Civil
Fecha: 21 de Octubre de 2014
Tribunal: AP - Tarragona
Ponente: PERARNAU MOYA, JOAN
Núm. Cendoj: 43148370032014100235
Encabezamiento
AUDIÈNCIA PROVINCIAL DE TARRAGONA
SECC. 3a
Apel lació 218/14
Verbal 550/13 del Jutjat de 1a Instància 6 de Tarragona
S E N T È N C I A
MAGISTRAT
Il lm. Sr. JOAN PERARNAU i MOYA
Tarragona, 21 d'octubre de 2014
Vist en aquesta Secció 3a de l'Audiència Provincial recurs d'apel lació interposat per Modesto , representat en aquesta instància pel Procurador/a Sra. López Cano i defensat pel Lletrat/da Sr. Coma González, contra Sentència del Jutjat de 1a Instància 6 de Tarragona de data 30-12-2013 , en procediment Verbal 550/13, en el que figura com a demandant el recurrent i com a demandat Gabinet Jurídic de Catalunya S.L.
Antecedentes
PRIMER.-La Sentència d'instància disposa: 'Desestimo la demanda presentada per Modesto contra Gabinete Jurídico de CCOO, i en conseqüència, absolc la mateixa de totes les peticions de contrari. Les costes s'imposen a l'actora'.
SEGON.-En data 3-2-2014 es va presentar per Modesto recurs d'apel lació contra la Sentència d'instància.
TERCER.-Gabinet Jurídic de Catalunya S.L. en data 20-3-2014 es va oposar al recurs presentat.
QUART.-En la tramitació del present procediment, en aquesta alçada, s'han observat les normes i formalitats legals.
Fundamentos
PRIMER.- ANTECEDENTS
Es va interposar demanda reclamant indemnització de danys i perjudicis contra el seu advocat per negligència del mateix.
S'al lega que l'actor va ser acomiadat d'una empresa, per la qual cosa va encarregar a la demandada reclamar de l'empresa el que li correspongués; que entre les parts es va arribar l'any 2008 a l'acord, en un acte de conciliació administratiu, de ser un acomiadament improcedent, obligant-se l'empresa a pagar a l'actor la quantitat de 7.600,67 euros (2.227 euros com a indemnització + 3.766,74 euros de liquidació + 1.606,93 euros com a salaris de tramitació); que l'empresa va incomplir la seva obligació de pagament, per la qual cosa es va reclamar al Fogasa, el qual va pagar únicament 3.766,74 euros, negant-se a pagar les quantitats pactades com a indemnització i els salaris de tramitació. S'al lega a la demanda que la negligència de la demandada ha estat demandar al Fogasa exigint-li el pagament del que s'havia pactat entre empresa i treballador en un acte de conciliació administratiu, quan el que s'havia d'haver fet era, donat l'impagament per part de l'empresa, procedir contra aquesta per via executiva, que, en cas de ser declarada insolvent, llavors sí es podria reclamar al Fogasa les quantitats pactades com a indemnització i salaris de tramitació, sent, a més, del tot inútil el recurs de suplicació interposat davant del TSJC i encara pendent de resoldre. Es reclamaven a la demanda 3.833,93 euros (2.227 euros com a indemnització + 1.606,93 euros com a salaris de tramitació), però al present recurs es reclamen solament els 2.227 euros d'indemnització, a l'haver concedit a l'actor el TSJC, per Sentència de 9-10-2013, 1.397 euros en concepte de salaris de tramitació.
La sentència impugnada desestima la demanda.
SEGON.-DOCTRINA
Com diu la STS de 14-10-2013 : 'La responsabilidad civil profesional del abogado - STS 14 de julio 2010 - exige la concurrencia de los siguientes requisitos:
(i) El incumplimiento de sus deberes profesionales.
En el caso de la defensa judicial estos deberes se ciñen al respeto de la lex artis (reglas del oficio), esto es, de las reglas técnicas de la abogacía comúnmente admitidas y adaptadas a las particulares circunstancias del caso. La jurisprudencia no ha formulado con pretensiones de exhaustividad una enumeración de los deberes que comprende el ejercicio de este tipo de actividad profesional del abogado. Se han perfilado únicamente a título de ejemplo algunos aspectos que debe comprender el ejercicio de esa prestación: informar de la gravedad de la situación, de la conveniencia o no de acudir a los tribunales, de los costos del proceso y de las posibilidades de éxito o fracaso; cumplir con los deberes deontológicos de lealtad y honestidad en el desempeño del encargo; observar las leyes procesales; y aplicar al problema los indispensables conocimientos jurídicos ( STS de 14 de julio de 2005 ).
(ii) La prueba del incumplimiento.
La jurisprudencia ha establecido que, tratándose de una responsabilidad subjetiva de carácter contractual, la carga de la prueba de la falta de diligencia en la prestación profesional, del nexo de causalidad con el daño producido, y de la existencia y del alcance de este corresponde a la parte que demanda la indemnización por incumplimiento contractual ( SSTS de 14 de julio de 2005, RC núm. 971/1999 , 21 de junio de 2007, RC núm. 4486/2000 ).
(iii) La existencia de un daño efectivo consistente en la disminución cierta de las posibilidades de defensa.
Cuando el daño por el que se exige responsabilidad civil consiste en la frustración de una acción judicial, el carácter instrumental que tiene el derecho a la tutela judicial efectiva determina que, en un contexto valorativo, el daño deba calificarse como patrimonial si el objeto de la acción frustrada tiene como finalidad la obtención de una ventaja de contenido económico, cosa que implica, para valorar la procedencia de la acción de responsabilidad, el deber de urdir un cálculo prospectivo de oportunidades de buen éxito de la acción frustrada (pues puede concurrir un daño patrimonial incierto por pérdida de oportunidades: SSTS de 26 de enero de 1999 , 8 de febrero de 2000 , 8 de abril de 2003 y 30 de mayo de 2006 ). El daño por pérdida de oportunidades es hipotético y no puede dar lugar a indemnización cuando no hay una razonable certidumbre de la probabilidad del resultado. La responsabilidad por pérdida de oportunidades exige demostrar que el perjudicado se encontraba en una situación fáctica o jurídica idónea para realizarlas ( STS de 27 de julio de 2006 ). Debe apreciarse, en suma, una disminución notable y cierta de las posibilidades de defensa de la parte suficiente para ser configurada como un daño que debe ser resarcido en el marco de la responsabilidad contractual que consagra el artículo 1101 CC .
(iv) Existencia del nexo de causalidad, valorado con criterios jurídicos de imputación objetiva.
El nexo de causalidad debe existir entre el incumplimiento de los deberes profesionales y el daño producido, y solo se da si este último es imputable objetivamente, con arreglo a los principios que pueden extraerse del ordenamiento jurídico, al abogado. El juicio de imputabilidad en que se funda la responsabilidad del abogado exige tener en cuenta que el deber de defensa no implica una obligación de resultado, sino una obligación de medios, en el sentido de que no comporta, como regla general, la obligación de lograr una estimación o una resolución favorable a las pretensiones deducidas o a la oposición formulada contra las esgrimidas por la parte contraria, pues esta dependerá, entre otros factores, de haberse logrado la convicción del juzgador ( SSTS de 14 de julio de 2005 , 14 de diciembre de 2005 , 30 de marzo de 2006 , 30 de marzo de 2006, RC núm. 2001/1999 , 26 de febrero de 2007, RC núm. 715/2000 , entre otras). La propia naturaleza del debate jurídico que constituye la esencia del proceso excluye que pueda apreciarse la existencia de una relación causal, en su vertiente jurídica de imputabilidad objetiva, entre la conducta del abogado y el resultado dañoso, en aquellos supuestos en los cuales la producción del resultado desfavorable para las pretensiones del presunto dañado por la negligencia de su abogado debe entenderse como razonablemente aceptable en el marco del debate jurídico procesal y no atribuible directamente, aun cuando no pueda afirmarse con absoluta seguridad, a una omisión objetiva y cierta imputable a quien ejerce profesionalmente la defensa o representación de la parte que no ha tenido buen éxito en sus pretensiones ( STS de 30 de noviembre de 2005 ). Este criterio impone descartar la responsabilidad civil del abogado cuando concurren elementos ajenos suficientes para desvirtuar la influencia de su conducta en el resultado dañoso, como la dejadez de la parte, la dificultad objetiva de la posición defendida, la intervención de terceros o la falta de acierto no susceptible de ser corregida por medios procesales de la actuación judicial ( STS 23 de julio de 2008, RC núm. 98/2002 ).
(v) Fijación de la indemnización equivalente al daño sufrido o proporcional a la pérdida de oportunidades.
No es necesario que se demuestre la existencia de una relación de certeza absoluta sobre la influencia causal en el resultado del proceso del incumplimiento de sus obligaciones por parte del abogado. No puede, sin embargo, reconocerse la existencia de responsabilidad cuando no logre probarse que la defectuosa actuación por parte del abogado al menos disminuyó en un grado apreciable las oportunidades de éxito de la acción.
En caso de concurrir esta disminución podrá graduarse su responsabilidad según la proporción en que pueda fijarse la probabilidad de contribución causal de la conducta del abogado al fracaso de la acción'.
TERCER.- VALORACIÓ DE LA PROVA
Front a sentència que desestima la demanda s'interposa recurs pel demandant al legant error en la valoració de la prova.
Segons reiterat criteri jurisprudencial, la valoració probatòria és facultat dels Tribunals sostreta als litigants, els quals encara que evidentment poden aportar les proves que la Llei autoritza, de cap manera poden tractar d'imposar-la als Jutjadors, ja que no pot substituir-se la valoració que el Jutjador fa de tota la prova legalment practicada per la valoració que de la mateixa fa la part recurrent, al correspondre la valoració de la prova única i exclusivament al Jutjador i no a les parts, valoració que ha de fer de manera lliure però mai arbitrària. Mitjançant el recurs d'apel lació, es transfereix al Tribunal de segona instància o ad quem el coneixement ple de la qüestió, però quedant reduïda la seva funció a verificar si la valoració conjunta del material probatori feta pel Jutge de primera instància és il lògica, arbitrària, contrària a les màximes d'experiència o a les normes de la sana crítica, o si, pel contrari, l'apreciació conjunta de la prova és la procedent ( SSTS 15-2-1999 i 26-1-1998 , entre moltes).
És a la part actora a qui correspon la càrrega de provar els fets en que fonamenta la seva pretensió, conforme la norma general de distribució de la càrrega de la prova de l' art. 217 LEC , en el sentit de que correspon a l'actor la prova dels fets normalment constitutius de la seva pretensió, i al demandat, en general, la dels fets impeditius o extintius que al legui.
QUART.-CAS PRESENT
I) Certament és deficient i errònia la sentència impugnada quan considera que encara no s'ha pronunciat el TSJC sobre el recurs de suplicació interposat.
Després del judici i més d'un mes abans de dictar-se la sentència impugnada es va aportar per la demandada, via art. 271.2 LEC , còpia de la sentència del TSJC de data 22-10-2013, que resolia el recurs de suplicació interposat. La sentència impugnada ignora tal aportació, fins al punt que diu que encara no s'ha pronunciat el TSJC sobre el recurs de suplicació interposat quan tenia a les actuacions tal sentència.
Procedeix, conforme l' art. 271.2 LEC , admetre a tràmit tal documental, respecte a la qual ja s'han pronunciat les parts en el recurs i en l'oposició al mateix. L'abast de la sentència del TSJC s'exposa a continuació.
II) Resolent ja el recurs, la part recurrent al lega, donat que la sentència impugnada no aprecia cap negligència professional en la demandada, que aquesta negligència seria haver tramitat 'de forma incorrecta y errónea el expediente ante el Fogasa ...por cuanto se aportó documentación insuficiente e incorrecta ante el Fogasa', havent perdut l'actor la possibilitat de cobrar la totalitat de la indemnització que l'empresa s'havia compromès a pagar-li.
En primer lloc, la part recurrent no diu quina era documentació correcte que, segon ell, s'hauria d'haver aportat al Fogasa perquè aquest pagués tot el que l'empresa s'havia compromès a pagar-li, motiu ja de per sí per a desestimar el recurs.
En segon lloc, la part recurrent modifica els fets que en la seva demanda imputava a la demandada com a negligència, i dels quals s'ha defensat la demandada, mutació prohibida i que suposa, també, causa de desestimació del seu recurs. Efectivament, a la demanda al legava que la negligència de la demandada havia estat demandar al Fogasa exigint-li el pagament del que s'havia pactat entre empresa i treballador en un acte de conciliació administratiu, quan el que s'havia d'haver fet era procedir contra l'empresa per via executiva davant el seu impagament, el que faria que, en cas de ser declarada insolvent, llavors sí es pogués reclamar al Fogasa les quantitats pactades com a indemnització i salaris de tramitació, sent, a més, del tot inútil el recurs de suplicació interposat davant del TSJC. Al recurs, en canvi, res d'això s'al lega, sinó que la negligència de la demandada resulta ser ara haver tramitat 'de forma incorrecta y errónea el expediente ante el Fogasa ...por cuanto se aportó documentación insuficiente e incorrecta ante el Fogasa', el que no té, doncs, res a veure amb el que s'imputava a la demanda.
III) La negligència imputada a la demanda resulta que no va existir. La demandada va fer precisament el que l'actor deia que havia d'haver fet per actuar correctament. Efectivament, davant l'impagament per part de l'empresa de les quantitats a la que s'havia compromès en l'acte de conciliació administratiu, es va instar la via executiva contra la mateixa, sent declarada l'empresa executada insolvent per Interlocutòria de 17-2-2008 ; seguidament la demandada va procedir a reclamar tals quantitats al Fogasa, el qual va dictar resolució el 17-9-2009 pagant els 3.766,74 euros, i negant-se a pagar la indemnització per haver-se pactat entre empresa i treballador en un mer acte de conciliació administratiu, així com els salaris de tramitació; l'anterior resolució del Fogasa es va impugnar davant del Jutjat Social, el qual la va desestimar per Sentència de 5-6-2012 ; contra l'anterior sentència es va interposar recurs de suplicació davant del TSJC, que el va estimar parcialment per Sentència de 22-10-2013, concedint els salaris de tramitació i denegant la indemnització pactada entre empresa i treballador en la conciliació administrativa, ex art. 33.2 ET , confirmant que el que s'hagi pactat entre empresa i treballador en un mer acte de conciliació administrativa no és títol suficient per a vincular al Fogasa. Per tant, la reclamació feta al Fogasa i el procediment judicial posterior seguit contra la resolució d'aquest han donat com a fruit recuperar els salaris de tramitació; i el Fogasa no ha pagat els 2.227 euros d'indemnització no perquè la documentació aportada al Fogasa hagi estat insuficient, sinó perquè el títol que tenia l'actor, un mer acte de conciliació administratiu amb l'empresa, és insuficient per a vincular al Fogasa conforme l' art. 33.2 ET .
Per tant, no existeix la negligència imputada a la part demandada, per la qual cosa es desestima el motiu d'impugnació.
CINQUÈ.-Es demana, finalment, la no imposició de costes per plantejar el cas sèries dubtes de dret.
Respecte a les al legades 'sèries dubtes de dret', i com deia la SAP Tarragona de 26 d'octubre de 2006 , 'El art. 394.1º de la LEC establece el principio de vencimiento objetivo en materia de costas, salvo que el Juzgador -y de un modo excepcional-, aprecie que el asunto presentaba serias dudas de hecho o de derecho, y para estos casos, el párrafo segundo de dicho precepto, establece que para apreciar si el caso presenta serias dudas de hecho o de derecho, habrá de tenerse en cuenta 'la jurisprudencia recaída en casos similares'.
A tal respecto debemos recordar que como indicaba la Sentencia del Tribunal Supremo de 4 de noviembre de 1994 , la jurisprudencia 'ha razonado en numerosas sentencias (entre otras, S 22 junio 1993 ) el alcance del cambio operado por virtud de la modificación que introdujo la reforma del art. 523 LEC por ley 34/1984, de 6 agosto, fundada en el principio ''victus victoris', o criterio del vencimiento objetivo, pero también ha reconocido la posible suavización de la referida condena que se infiere de la propia literalidad del precepto, aunque por la modificación que representa del principio general tenga que razonarla debidamente el juez, apreciando y señalando las circunstancias excepcionales que conducen a aquella ( STS 2 julio 1991 ). Esta libertad de apreciar 'justos motivos'' que hagan quebrar el principio general supone una ''discrecionalidad razonada'' que corresponde ser apreciada por el Tribunal ''a quo'' no siendo susceptible de revisión casacional ( STS 30 abril 1991 ).'
Ahora, conforme al art. 394 L.E.C. de 2000 , el concepto es más restringido, pues no hay remisión al concepto indeterminado de circunstancias excepcionales, sino que se limita a dos elementos: las serias dudas de hecho o de derecho, o de ambos. Como tales, han de ser serias y razonablemente fundadas, o lo que es lo mismo contrarias al buen hacer profesional de los letrados intervinientes, y han de ser fundadas de acuerdo con la jurisprudencia en torno a la cuestión debatida'.
Cap mena d'aquestes especials circumstàncies concorren en el present cas. Com ja s'ha exposat, la negligència imputada en la demanda a la demandada era inexistent, el que era visible amb un examen de la tramitació feta en la reclamació primer al Fogasa i posterior judicial.
Es desestima, en conseqüència, el recurs.
SISÈ.-COSTES DEL RECURS
Conforme als arts. 394 i 398 LEC , al desestimar el recurs, s'imposen les costes del mateix al recurrent.
Fallo
DESESTIMOel recurs d'apel lació interposat per Modesto contra Sentència del Jutjat de 1a Instància 6 de Tarragona de data 30-12-2013 , en procediment Verbal 550/13. S'imposen les costes del mateix al recurrent. S'acorda la pèrdua del dipòsit necessari per apel lar.
Retorneu les actuacions originals al Jutjat de procedència, amb testimoni de la present resolució, i demaneu d'aquell rebut.
Així ho acordo, mano i signo.
PUBLICACIÓN.- Leída y publicada ha sido la anterior resolución por quien la dictó estando celebrando Audiencia Pública en el día veintiuno de octubre de dos mil catorce. Doy fe.
