Última revisión
15/04/2016
Sentencia Administrativo Tribunal Supremo, Sala de lo Contencioso, Sección 4, Rec 1721/2014 de 29 de Febrero de 2016
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Orden: Administrativo
Fecha: 29 de Febrero de 2016
Tribunal: Tribunal Supremo
Ponente: TESO GAMELLA, MARIA DEL PILAR
Núm. Cendoj: 28079130042016100102
Núm. Ecli: ES:TS:2016:1332
Núm. Roj: STS 1332:2016
Encabezamiento
En la Villa de Madrid, a veintinueve de Febrero de dos mil dieciséis.
Visto por la Sala Tercera (Sección Cuarta) del Tribunal Supremo el recurso de casación interpuesto por la Letrada de la Comunidad Autónoma de Castilla y León, contra la Sentencia de 20 de marzo de 2014, dictada por la Sala de lo Contencioso Administrativo (Sección Primera) del Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León, sede en Valladolid, en el recurso contencioso-administrativo nº 1881/2010 , sobre atención sanitaria.
Se ha personado como parte recurrida el Procurador de los Tribunales D. Luis Estrugo Muñoz en nombre y representación de D. David y D. Gustavo .
Antecedentes
Siendo Ponente la Excma. Sra. Dª. Maria del Pilar Teso Gamella, Magistrada de la Sala
Fundamentos
La sentencia impugnada, después de resumir, en el fundamento de derecho primero, los argumentos esgrimidos por las partes, señala, en el fundamento segundo, que
El primero, al amparo del artículo 88.1.c) de la Ley de esta Jurisdicción , se imputa a la Sala de instancia y vicio de incongruencia y el quebrantamiento de la formas esenciales del juicio, por la infracción de las normas que rigen los actos y garantías procesales, con infracción de los artículos 33 , 65 y 67 de la LJCA .
El segundo motivo denuncia, al amparo del artículo 88.1.d) de la LJCA , la infracción de las normas de ordenamiento jurídico, concretamente del artículo 139 de la Ley de esta jurisdicción .
Por su parte, la recurrida insiste en la inadmisibilidad del recurso de casación, si bien esta vez alegando, a diferencia de lo aducido en la personación y desestimado mediante Auto de esta Sala de 2 de octubre de 2014 , que lo que se cuestiona es la aplicación de normas de derecho autonómico.
La causa de inadmisión no puede prosperar porque los motivos que vertebran esta casación reprochan a la sentencia la infracción de normas de Derecho estatal, como exige el artículo 86.4 de nuestra Ley Jurisdiccional , y dicha infracción es acorde con el desarrollo de los motivos invocados. Quiere esto decir que dichas infracciones no enmascaran un alegato que cuestione la aplicación e interpretación de normas propias de la Comunidad Autónoma.
Así es, la invocación de los
artículos 33 ,
65 y
67 (motivo primero), y 139 (motivo segundo), de la citada Ley , pone de manifiesto, de un lado, que el
El motivo, con referencia a la exigencia de la congruencia, lo que en realidad aduce es un quebrantamiento de las formas esenciales del juicio, por infracción de las normas que rigen los actos y garantías procesales, al no haber hecho uso la Sala de instancia de la facultad prevista en el artículo 33.2 de la LJCA , mediante el planteamiento de la tesis a las partes, cuando la sentencia se iba a fundar, como así fue, sobre un motivo de impugnación no alegado por las partes. Ello ha situado a la Administración recurrente, se alega, en una situación de indefensión.
Ciertamente la congruencia es una exigencia procesal de la sentencia, en virtud de la cual se precisa la concurrencia de una elemental simetría, entre las pretensiones y motivos esgrimidos por las partes en el proceso y el contenido de la sentencia. De manera que las pretensiones se fundamenten a través de concretos motivos de impugnación o cuestiones, y que estas cuestiones o motivos de invalidez alegados precisan, a su vez, de una inevitable argumentación jurídica.
La consideración anterior tiene su reflejo legal en la
LJCA que se ocupa de regular la congruencia de las sentencias en los siguientes artículos.
a ) El artículo 33.1
que impone que se ha de juzgar dentro del límite de las pretensiones formuladas por las partes y de las alegaciones deducidas para fundamentar el recurso y la oposición, imponiendo, para comprobar la concurrencia del requisito de congruencia, la comparación de la decisión judicial con las pretensiones y con las alegaciones, aunque éstas hagan referencia a los motivos del recurso y no a los meros argumentos jurídicos.
En definitiva, cuando se trata de adoptar prevenciones para la salvaguarda de la congruencia de la sentencia es necesario, por tanto, que, si la Sala va a tomar en consideración nuevos motivos, no aducidos por las partes, y en aras de evitar una lesión al principio de contradicción, su entrada en el debate procesal se haga, en el trámite de vista o conclusiones, según lo que señala el artículo 67 de la LJCA , o en el momento inmediatamente anterior a la sentencia, ex artículo 33.2 de la citada Ley .
Así es, la Sentencia aquí impugnada estima el recurso contencioso administrativo por considerar que una vez anulado judicialmente el Decreto de cobertura de la orden impugnada, esta ha de ser igualmente anulada. Repárese que mediante Sentencia de la misma Sala de instancia de 25 de septiembre de 2009 (confirmada en casación por Sentencia de esta Sala de 6 de junio de 2011 ), se anuló el Decreto autonómico 118/2007, que es la norma de cobertura de la Orden impugnada en el recurso contencioso administrativo (Orden de 16 de septiembre de 2010 que desarrolla la ordenación de los centros y servicios de referencia en atención especializada en la Comunidad de Castilla y León), por lo que procedía, sin más, declarar también la nulidad de dicha orden. Sin tener en cuenta que esa causa de nulidad no había sido invocada en el proceso, siendo intrascendente que lo conociera o no la Administración recurrida, pues lo relevante es que se ha impedido discutir en el proceso si la nulidad del Decreto arrastraba, o no, a la Orden impugnada. Obsérvese que ahora se aduce, poniendo de manifiesto el debate que se ha hurtado al proceso, que la nulidad del Decreto de 2007 comportó la restauración del Decreto de 1991 que regulaba la ordenación territorial de la asistencia especializada y que, a juicio de la recurrente, daba cobertura a la Orden impugnada. Similar alegato se esgrime también respecto de la Ley autonómica 8/2010, de 30 de agosto, de Ordenación del Sistema de Salud de Castilla y León. Cuestiones que podían haberse alegado en el proceso y hubieran sido resueltas por la sentencia.
La indefensión que se alega, efectivamente se produce cuando se comprueba que la Administración recurrida no ha tenido la oportunidad de oponerse a un motivo de invalidez, no invocado por la parte recurrente y silenciado durante el proceso, al haber prescindido la Sala de la facultad que establece el artículo 33.2 LJCA , para salvaguardar la congruencia. Esta quiebra inicial del principio de contradicción desemboca en un menoscabo del derecho de defensa, al haberse sustraído del debate procesal un motivo de nulidad de la resolución impugnada.
Estamos, en consecuencia, ante una incongruencia '
La incongruencia constituye un vicio de la sentencia cuya aparición depara severas consecuencias, por lo que su concurrencia configura, con carácter general, una infracción de las normas reguladoras de la sentencia como motivo de casación. Ahora bien, cuando la quiebra de la exigencia de la congruencia se materializa mediante la infracción del artículo 33.2 de la LJCA , por no haber planteado la Sala de instancia la tesis a las partes, cuando aparecían motivos sobre los que fundar el recurso, distintos a los invocados por las partes, tal defecto ha de reputarse como una infracción de las normas que rigen los actos y garantías procesales, proyectando su efecto a un momento anterior a la sentencia, con las consecuencias previstas en el artículo 95.2.c) de la Ley Jurisdiccional .
En este sentido, venimos declarando, por todas
Sentencias de 3 de diciembre de 2004 , que cita otra anterior de 19 de abril de 2002, en relación con la LJCA anterior, que "
La estimación del primer motivo invocado hace innecesario, por tanto, el análisis del otro motivo, y produce como consecuencia la casación de la sentencia y la reposición o retroacción de las actuaciones, al momento inmediatamente anterior al que se incurrió en la falta advertida, esto es, al momento anterior a la Sentencia para que la Sala de instancia someta la cuestión a las partes, ex artículo 33.2 de la LJCA , y a la vista de ello resuelva lo que corresponda.
Por todo ello, en nombre de S. M. el Rey y en el ejercicio de la potestad que, emanada del pueblo español, nos concede la Constitución.
Fallo
Que estimando el primero de los motivos, declaramos haber lugar al recurso de casación interpuesto por la Letrada de la Comunidad Autónoma de Castilla y León, contra la Sentencia de 20 de marzo de 2014, dictada por la Sala de lo Contencioso Administrativo (Sección Primera) del Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León, sede en Valladolid, en el recurso contencioso-administrativo nº 1881/2010 , y en su virtud casamos y anulamos la citada sentencia, ordenando la reposición de las actuaciones al momento anterior al de dictar sentencia, para que la Sala de instancia someta la cuestión a las partes, según lo indicado en el artículo 33.2 de la LJCA y resuelva en consecuencia. Sin que haya lugar a expresa condena en costas.
Así por esta nuestra sentencia, que deberá insertarse por el Consejo General del Poder Judicial en la publicación oficial de jurisprudencia de este Tribunal Supremo, definitivamente juzgando lo pronunciamos, mandamos y firmamos Segundo Menendez Perez Maria del Pilar Teso Gamella Jose Luis Requero Ibañez Jesus Cudero Blas Angel Ramon Arozamena Laso
