Última revisión
16/06/2023
Sentencia Civil 89/2023 Audiencia Provincial de Ávila Civil-penal Única, Rec. 366/2022 de 14 de marzo del 2023
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Orden: Civil
Fecha: 14 de Marzo de 2023
Tribunal: AP Ávila
Ponente: ANTONIO NARCISO DUEÑAS CAMPO
Nº de sentencia: 89/2023
Núm. Cendoj: 05019370012023100075
Núm. Ecli: ES:APAV:2023:75
Núm. Roj: SAP AV 75:2023
Encabezamiento
tribunal compuesto por los señores magistrados que se expresan al margen, ha pronunciado
EN
la siguiente
Este
Vistos ante esta ilustrísima audiencia provincial en grado de apelación los autos de procedimiento civil ordinario registrados con el número 709/2.021, seguidos en el juzgado de primera instancia número dos de Ávila, recurso de apelación registrado con el número 366/2.022, entre partes, de una como apelantes-impugnados D. Alexis y Dª. Patricia representados por la procuradora Dª. Yolanda Sánchez Rodríguez y dirigidos por el letrado D. Ignacio López Picón y de otra como apelada-impugnante la entidad mercantil Caixabank S.A. representada por la procuradora Dª. Eva María Olmos Bittini y defendida por la letrada Dª. Rodica Zacón.
Actúa como ponente el Iltmo. Sr. D. Antonio Dueñas Campo
Antecedentes
Posteriormente se ha dictado auto de aclaración de fecha siete del mes de marzo del año dos mil veintidós cuya parte dispositiva dice: "Estimar la petición formulada por la parte demandante de aclarar la sentencia, dictada en el presente procedimiento, en el sentido que se indica, debiendo figurar en el fallo de la misma:
"debo condenar y condeno a la referida entidad bancaria a reintegrar a la parte actora la cantidad total de novecientos ochenta y siete euros con ochenta y siete céntimos de euro (987,87 euros), más los intereses legales
Fundamentos
A.- Recurso de apelación interpuesto por la parte actora o demandante D. Alexis y Dª. Patricia:
Único.- Cuantía del procedimiento.
B.- Recurso de apelación interpuesto por la parte demandada la sociedad mercantil Caixabank S.A.:
Único.- Prescripción de la acción de restitución de las sumas de dinero indebidamente satisfechas por la parte actora o demandante D. Alexis y Dª. Patricia por el transcurso del plazo de más de cinco años desde la fecha de celebración del contrato de ampliación y de novación del contrato de préstamo con garantía de derecho real hipoteca mediante escritura pública otorgada con fecha de diecinueve del mes de julio del año 2.012 o desde la fecha del concreto pago de cada una de las sumas de dinero indebidamente pagadas hasta la fecha de reclamación extrajudicial efectuada antes del día veinticinco del mes de febrero del año 2.021.
Antes de entrar a resolver sobre el fondo del litigio este tribunal quiere señalar que siempre y en todo caso aplica la doctrina jurisprudencial emanada de la sala primera de lo civil del tribunal supremo y para aquellas cuestiones sobre las cuales no se haya pronunciado la mencionada sala primera de lo civil del tribunal supremo, siempre y en todo caso aplica la doctrina ya dictada sobre la misma materia por esta audiencia provincial de Ávila, ya que, al no existir motivo fundado que permita desvincularse del precedente que supone, esas dos doctrinas jurisprudenciales (tanto del tribunal supremo como de la propia audiencia provincial de Ávila) vinculan a esta audiencia conforme a los principios de seguridad jurídica e interdicción de la arbitrariedad ( artículo nueve y apartado tercero de la constitución) y de respeto al sistema de fuentes establecido ( artículo primero y apartado séptimo del código civil), todo lo cual asegura, conforme a reiterada doctrina constitucional, el debido respeto a los derechos de igualdad en la aplicación de la ley y de la tutela judicial efectiva, consagrados, respectivamente, en los artículos catorce y veinticuatro de la constitución ( sentencias del tribunal constitucional 242/1.992 de veintiuno del mes de diciembre y 46/1.996 de veinticinco del mes de marzo, entre otras muchas).
Así la reciente sentencia de fecha seis del mes de marzo del año 2.019, reiterando lo ya dicho en otras muchas sentencias anteriores, afirma que "en relación a la cuantía del procedimiento esta audiencia provincial ya se ha pronunciado sobre este extremo, entre otras muchas, en sentencia de doce del mes de septiembre del año 2.018 (rollo de apelación 192/2.018) y auto de la misma fecha (rollo de apelación 168/2.018), que indican: "no se puede desconocer que la determinación de la cuantía o valor del bien litigioso ha de reflejarse en la demanda y justificarse documentalmente ( artículo 264.3 de la ley de enjuiciamiento civil), toda vez que de su concreción puede depender la determinación del procedimiento aplicable ( artículos 249.2 y 250.2 de la ley de enjuiciamiento civil) o el cumplimiento de la suma de gravamen en la casación ( artículos 477.2.2º y 255.1 de la ley de enjuiciamiento civil), determinación que, además, queda fijada definitivamente en la demanda ( artículos 253.1.2º de la citada ley) si no es impugnada.
La sala, previa la oportuna deliberación, considera que la cuantía del procedimiento debe ser indeterminada y ello por dos razones:
a.- Porque como acción principal se estudió la validez o nulidad de una cláusula contractual en un contrato de préstamo con garantía hipotecaria, lo cual supone una acción relativa a condiciones generales de contratación, en los casos previstos en la legislación sobre esta materia ( artículo 249.1.5º de la ley de enjuiciamiento civil y ley de trece del mes de abril del año 1.998), que determina que el procedimiento debe sustanciarse en juicio ordinario, no siendo determinable la cuantía por razón del objeto.
b.- Porque, de no aplicarse la regla anterior y determinarse la cuantía por la petición accesoria (reintegro de cantidades pagadas indebidamente), el juicio procedente en este caso hubiera sido el juicio verbal ( artículo 250.2 de la ley de enjuiciamiento civil)".
O como señala la audiencia provincial de Asturias en sentencia de cinco del mes de julio del presente año (año 2.018), por citar sólo alguna, "debe señalarse que la fijación de la cuantía en el caso en cuestión ni es determinante del tipo de procedimiento (en cualquier caso ha de ser ordinario), ni tampoco de competencia (al corresponder su conocimiento al juzgado de primera Instancia número seis y en el presente caso al juzgado número dos de Ávila, por discutirse condiciones generales de la contratación insertas en préstamos hipotecarios de personas físicas), de tal manera que tan sólo podrá tener trascendencia en cuanto a la imposición de las costas. Ahora bien, dicho lo anterior, es una cuestión que se impone que, cuando en la demanda se está ejercitando una acción de nulidad de cláusulas contractuales como principal y como accesoria la condena de las cantidades abonadas por aplicación de tales cláusulas que se declaran nulas, es manifiesto que la cuantía debe considerarse indeterminada, aun cuando su efectividad tan sólo vaya a desplegarse en materia de costas".
También cabe traer a colación la sentencia de la audiencia provincial de Baleares de veintiocho del mes de junio del presente año (año 2.018), y las que en ella se citan, según la cual: "En cuanto al fondo, convenimos con la parte apelante que, precisamente porque la acción que de manera principal se ejercita con la demanda es la nulidad de una de las cláusulas del contrato de préstamo, la fijación que se efectúa en la demanda, como de cuantía indeterminada, es plenamente conforme a derecho, con independencia del alcance y efectos que produzca la nulidad para el caso de que prosperase dicha acción, lo que sería una consecuencia de la nulidad y no una acción propia o independiente de la acción principal. Consideramos que no nos encontramos en ningún supuesto de acciones acumuladas del artículo 252.2 de la ley de enjuiciamiento civil, con una acción principal de nulidad con su efecto de eliminación de la misma del contrato, y una restitutoria de la devolución de prestaciones derivada de la cláusula, sino ante el ejercicio de una acción de nulidad, con relación a la cual se solicita la restitución de las prestaciones, como consecuencia ex lege de dicha nulidad, y por así disponerlo el artículo 1.303 del código civil. Se aprecia una notable dificultad de cuantificar, pues alguno de los gastos de dicha cláusula anulada es posible que pudieren producirse en el futuro, y el vencimiento anticipado, por lo que el motivo ha de ser estimado", por lo que el motivo se estima (en igual sentido sentencia de la audiencia provincial de Ávila de veintiséis del mes de septiembre del año 2.018)".
Los razonamientos más importantes son los siguientes:
1.- Lo primero que hay que precisar es que el procedimiento a tramitar no se ha determinado por su cuantía, sino por la materia. Se ha aplicado la regla del artículo 249.1.5 de la ley de enjuiciamiento civil, por ejercitarse "acciones relativas a condiciones generales de la contratación en los casos previstos en la legislación sobre esta materia", esto es, el cauce procesal se ha determinado por la materia, siendo irrelevante la cuantía, aunque sea preceptiva designarla conforme al artículo 253.1 de la ley de enjuiciamiento civil a los efectos de acceso al recurso de casación, postulación y costas.
2.- Para cumplir con la exigencia de determinar la cuantía, el artículo 253.1 de la ley de enjuiciamiento civil remite a los preceptos que le preceden, esto es, a los artículos 251 y 252 del citado cuerpo legal. Debe determinarse la cuantía con claridad y precisión según el artículo 253.2 de la ley de enjuiciamiento civil, sin que sea posible "hacer recaer sobre el demandado la carga de determinar la cuantía". Si no fuera posible hacerlo, el artículo 253.3 de la ley de enjuiciamiento civil dispone el remedio, que es entender de la cuantía como indeterminada.
3.- La demanda pretendía de un lado la declaración de nulidad de determinadas cláusulas del contrato de préstamo con garantía de derecho real de hipoteca y de otro lado se reclamaba que, en consecuencia, se condenara a la parte demandada a abonar las cantidades que se pagaron como consecuencia de la aplicación de las cláusulas previamente declaradas nulas.
Si no hay declaración de nulidad de una o de varias cláusulas contractuales, no hay condena a abonar suma de dinero alguna, de modo que no se trata de dos acciones distintas acumuladas, ni siquiera de forma subsidiaria, sino que la reclamación de cantidad es tan sólo la consecuencia de la declaración de nulidad pretendida, que es el objeto esencial del litigio.
4.- Hay que insistir en que, siendo ésos los términos de la causa petendi y del petitum de la parte consumidora demandante, no hay dos acciones, sino solamente una; lo que pretende la parte actora o demandante es la declaración de nulidad por abusiva de una cláusula o de varias cláusulas que contiene el contrato de préstamo con garantía de derecho real de hipoteca. Ello supone como consecuencia de tal declaración de nulidad, incluso apreciable de oficio, que se han de pagar las cantidades que tuvo que satisfacer la parte consumidora en aplicación de dicha cláusula o de dichas cláusulas contractuales declaradas nulas.
Por tanto no es aplicable el artículo 252.2 de la ley de enjuiciamiento civil, que regula la pluralidad de objetos, porque no hay acciones acumuladas (la segunda pretensión no puede plantearse sin que previamente se estime la primera), sino una sola: la pretensión de nulidad por abusiva de la cláusula o de las cláusulas que acarrean las consecuencias dinerarias que se exponen en la pretensión de condena.
5.- El artículo 253.3 de la ley de enjuiciamiento civil se aplica si "el actor no puede determinar la cuantía ni siquiera de forma relativa, por carecer el objeto de interés económico".
No es posible identificar el objeto del pleito, que es la nulidad de una o de varias cláusulas, con sus consecuencias dinerarias, que sí revisten un interés económico determinable.
Pero es más, de hecho es posible presentar un primer procedimiento sólo para reclamar la nulidad de la cláusula objeto de controversia, sin reclamar las consecuencias económicas que deriven del mismo que se reservan para otro posterior. Ese proceso, que sólo perseguiría la nulidad, debe también concretar la cuantía, por exigencia del artículo 253.1 de la ley de enjuiciamiento civil, siendo lo más coherente con la jurisprudencia que, al versar sobre una cuestión jurídica, se considere indeterminada. Obtenida la declaración de nulidad, si no hay satisfacción porque el banco no la ofrece, es posible formular nueva demanda, ésta de exclusivo objeto económico, y por tanto por la cuantía que dispone el artículo 251 de la ley de enjuiciamiento civil, lo que puede afectar incluso a la competencia objetiva.
En efecto conforme al fundamento de derecho cuarto del auto de la sala primera de lo civil del tribunal supremo de fecha veintidós del mes de julio del año 2.021, planteando una cuestión prejudicial ante el tribunal de justicia de la Unión europea, ya no existe duda de que debe distinguirse, tal y como ya se ha indicado más arriba, entre la acción de declaración de nulidad, la cual es imprescriptible, y la acción de restitución de las sumas de dinero indebidamente satisfechas por los consumidores o usuarios, la cual es prescriptible.
Así afirma el mencionado auto que "6.- Se ha planteado con frecuencia ante este tribunal supremo si la sentencia que, además de declarar la nulidad del contrato, acuerda la restitución recíproca de las prestaciones realizadas en ejecución del contrato nulo, incurre en el defecto de incongruencia cuando tal pretensión no ha sido formulada expresamente en la demanda (especialmente, cuando el demandante no ha propuesto la restitución de lo que él mismo ha recibido en ejecución del contrato cuya nulidad solicita). En tales casos, hemos declarado que la sentencia que acuerda tal restitución no solicitada no incurre en incongruencia porque la restitución reciproca de las cosas que hubieren sido materia del contrato con sus frutos y el precio con los intereses, prevista en el artículo 1.303 del código civil, no necesita de petición expresa de la parte y debe ser acordada por el juez cuando declara la nulidad del contrato (por ejemplo, sentencias 843/2.011 de veintitrés del mes de noviembre y 485/2.012 de dieciocho del mes de julio).
7.- Por el contrario, apenas se ha planteado ante este tribunal la cuestión de la prescripción de la acción de restitución de las cosas entregadas en aplicación del contrato cuya nulidad se ha solicitado en un litigio. Quizás la explicación se encuentre en que, antes de la reforma del artículo 1.964 del código civil llevada a cabo por la ley 42/2.015 de cinco del mes de octubre, el plazo de prescripción de esta acción era de quince años, por lo que no era fácil, en términos temporales, que el demandado pudiera oponer la prescripción de la acción de restitución.
8.- No obstante, en las pocas ocasiones en que tal cuestión se ha planteado, este tribunal ha distinguido entre la acción por la que se solicita la nulidad del contrato, que no prescribe en el caso de tratarse de una nulidad absoluta, y la acción de restitución de las cosas y el precio entregados recíprocamente por las partes al ejecutar el contrato nulo, que es una acción de naturaleza personal sometida al plazo de prescripción previsto en el artículo 1.964 del código civil, que antes del mes de octubre del año 2.015 era de quince años y en la actualidad es de cinco años.
9.- En efecto, en la sentencia de veintisiete del mes de febrero del año 1.964 y en la más reciente sentencia 747/2.010 de treinta del mes de diciembre, hemos distinguido entre la acción de declaración de nulidad absoluta del contrato, que hemos considerado imprescriptible, y la acción de restitución de las prestaciones realizadas en ejecución del contrato nulo, a la que hemos aplicado el régimen de prescripción de las acciones personales.
10.- En consecuencia, la aplicación de un plazo de prescripción a la acción de restitución de lo pagado por el consumidor en aplicación de una cláusula abusiva no sólo es conforme con el principio de seguridad jurídica, que constituye uno de los principios rectores del derecho de la Unión Europea, sino que además no vulnera el principio de equivalencia.
11.- El mismo razonamiento es aplicable, por concurrir una identidad de razón jurídica, a los supuestos en que la restitución no se debe realizar entre las partes contratantes, porque los pagos indebidos se hicieron a un tercero, como sucede en el presente caso, en el que los receptores de los pagos indebidos hechos por el consumidor en aplicación de la cláusula abusiva fueron terceros (el notario, el registrador de la propiedad o el gestor) y no la parte causante de la nulidad (el prestamista predisponente de la cláusula), por lo que la acción de restitución ha sido calificada por este tribunal supremo como una acción derivada de un cobro de lo indebido, en los términos del antes transcrito artículo 1.896 del código civil ( sentencia 725/2.018 de diecinueve del mes de diciembre)".
Por tanto, a partir de lo ahí expuesto o declarado por la sala primera de lo civil del tribunal supremo ya no existe duda, o al menos no debe existir, de que en supuestos como el presente la parte actora o demandante, esto es, los consumidores o usuarios D. Alexis y Dª. Patricia en realidad están ejercitando dos acciones, siendo la primera de ellas una acción de nulidad absoluta por ser la cláusula contractual abusiva, la cual, se reitera, es imprescriptible, y siendo la segunda de ellas una acción de restitución de las sumas de dinero indebidamente pagadas o satisfechas por tales consumidores o usuarios, la cual es prescriptible, siendo de aplicación el plazo previsto en el artículo 1.964 del código civil.
El problema que se plantea a continuación, como es lógico, es la fecha inicial para el cómputo o dies a quo de la acción de restitución de las sumas de dinero indebidamente pagadas o satisfechas por la parte consumidora o usuaria.
En efecto el mencionado auto de la sala primera de lo civil del tribunal supremo de fecha veintidós del mes de julio del año 2.021 en este sentido sigue afirmando que "12.- Sobre esa base legal y jurisprudencial, la cuestión a resolver es la fecha a partir de la cual debe computarse el plazo legal de prescripción de la acción de restitución de lo pagado en aplicación de una cláusula abusiva, problema sobre el que también se proyecta el principio de seguridad jurídica, puesto que es jurisprudencia constante del tribunal de justicia de la Unión Europea que, cuando los estados miembros apliquen el derecho de la Unión, deberán respetar los principios generales de ese ordenamiento, entre los que figuran, en especial, el principio de seguridad jurídica y el de protección de la confianza legítima ( sentencia del tribunal de justicia de la Unión Europea de quince del mes de abril del año 2.021, C-798/18 y 799/2.018, y las que en ella se citan)".
Tal cuestión nos la resuelve, o al menos nos ofrece las pautas para su resolución, el varias veces mencionado auto de la sala primera de lo civil del tribunal supremo de fecha veintidós del mes de julio del año 2.021 el cual en su fundamento de derecho quinto afirma que "Necesidad de formulación de la petición de decisión prejudicial.
1.- La jurisprudencia del tribunal de justicia de la Unión Europea sobre prescripción de las acciones de restitución posteriores a la declaración de abusividad de una cláusula en un contrato con consumidores se compendia en la sentencia de diez del mes de junio del año 2.021, BNP Paribas Personal Finance, asuntos acumulados C-776/19 a C-782/19, apartados 26-48. Esta sentencia resume las sentencias de nueve del mes de julio del año 2.020, Raiffeisen Bank SA, asuntos acumulados C-698/10 y 699/18; de dieciséis del mes de julio del año 2.020, asuntos acumulados C-224/19 y C-259/19, Caixabank S.A. y B.B.V.A.; y de veintidós del mes de abril del año 2.021, Profi Credit Slovakia, C-485/19.
2.- En lo que concierne al "comienzo del cómputo del plazo", las sentencias del tribunal de justicia de la Unión Europea de dieciséis del mes de julio del año 2.020, Caixabank S.A. y B.B.V.A., de veintidós del mes de abril del año 2.021, Profi Credit Slovakia, y de diez del mes de junio del año 2.021, BNP Paribas Personal Finance se refieren expresamente a casos en los que se juzgaba la compatibilidad del dies a quo previsto en el derecho interno con la interpretación del derecho de la Unión.
En la sentencia del tribunal de justicia de la Unión Europea de dieciséis del mes de julio del año 2.020, Caixabank S.A. y B.B.V.A., apartado 88, el tribunal de justicia de la Unión Europea ha considerado que no es compatible con el principio de efectividad el plazo que comienza "desde la celebración del contrato". En el caso de la sentencia de diez del mes de junio del año 2.021, BNP Paribas Personal Finance, asuntos acumulados C-776/19 a C-782/19, el tribunal de justicia es más explícito todavía en su apartado 47:
"Pues bien, la oposición de un plazo de prescripción de cinco años, como el controvertido en los litigios principales, a una acción ejercitada por un consumidor, para obtener la devolución de cantidades indebidamente abonadas, sobre la base de cláusulas abusivas en el sentido de la directiva 93/13, que empieza a correr en la fecha de la aceptación de la oferta de préstamo, no garantiza a dicho consumidor una protección efectiva, ya que ese plazo puede haber expirado antes incluso de que el consumidor pueda tener conocimiento del carácter abusivo de una cláusula contenida en el contrato en cuestión. Un plazo de ese tipo hace excesivamente difícil el ejercicio de los derechos que la directiva 93/13 confiere a dicho consumidor y, por consiguiente, viola el principio de efectividad (véanse, por analogía, las sentencias de nueve del mes de julio del año 2.020, Raiffeisen Bank, apartados 67 y 75, y de dieciséis del mes de julio del año 2.020, Caixabank S.A. y B.B.V.A., apartado 91)".
El tribunal de justicia de la Unión Europea ha considerado que tampoco es compatible con la directiva 93/13/CEE fijar como dies a quo del plazo de prescripción de la acción de restitución el día en el que se produce el "enriquecimiento indebido" o, en suma, el día en que se realizó el pago. Es el caso de la sentencia del tribunal de justicia de la Unión Europea de veintidós del mes de abril del año 2.021, Profi Credit Slovakia, C-485/19, apartados 51-52, 60-66. Y ello, porque es un plazo objetivo que puede transcurrir sin que el consumidor conozca el carácter abusivo de la cláusula, por lo que resulta contrario al principio de efectividad.
E igual sucede respecto de un plazo que comienza a correr con el cumplimiento íntegro del contrato: sentencia del tribunal de justicia de la Unión Europea de nueve del mes de julio del año 2.020, Raiffeisen Bank SA, apartados 65, 67 y 75.
3.- Si, conforme a dichos pronunciamientos previos del tribunal de justicia de la Unión Europea, descartamos la solución consistente en que el día inicial del plazo de prescripción sea el día en que se hicieron los pagos indebidos como consecuencia de la aplicación de la cláusula declarada abusiva sea compatible con los artículos 6.1 y 7.1 de la directiva 93/13/CEE, quedarían dos opciones:
a.- Que el día inicial del plazo de prescripción de la acción de restitución sea el de la sentencia que declara la nulidad de la cláusula. Esta solución puede colisionar con el principio de seguridad jurídica, que constituye uno de los principios del ordenamiento jurídico de la Unión Europea: en la práctica convierte la acción de restitución en imprescriptible, puesto que no puede comenzar el plazo de prescripción hasta que se haya estimado una acción (la de nulidad) que es imprescriptible en el derecho interno, por tratarse de una nulidad absoluta. Además, el principio de seguridad jurídica se podría ver gravemente comprometido si se diera lugar a reclamaciones relativas a contratos consumados y extinguidos desde hace décadas.
b.- Que el día inicial sea aquel en el que el tribunal supremo dictó una serie de sentencias uniformes en las que declaró que las cláusulas que atribuían al consumidor el pago de todos los gastos del contrato eran abusivas y decidió cómo debían distribuirse tales gastos una vez expulsada la cláusula del contrato. Igualmente, puede decirse, no respecto de la jurisprudencia del tribunal supremo, sino desde la propia jurisprudencia del tribunal de justicia de la Unión Europea, cuando admitió que la acción de restitución podía estar sujeta a un plazo de prescripción.
Este criterio, que no contradice la prescriptibilidad de la acción de restitución, plantea el problema de que puede ser contrario al principio de efectividad, por ser dudoso que un consumidor medio, razonablemente atento y perspicaz, pueda ser conocedor de la jurisprudencia del tribunal supremo o del tribunal de justicia de la Unión Europea en la materia".
Como consecuencia de todo lo anterior la sala primera de lo civil del tribunal supremo en el mencionado auto plantea al tribunal de justicia de la Unión Europea las siguientes cuestiones de decisión prejudicial:
"1.- ¿Es conforme con el principio de seguridad jurídica interpretar los artículos 6.1 y 7.1 de la directiva 93/13/CEE del consejo de cinco del mes de abril del año 1.993, sobre cláusulas abusivas en los contratos con consumidores, en el sentido de que el plazo de prescripción de la acción para reclamar lo pagado en virtud de una cláusula abusiva no comienza a correr hasta que por sentencia firme se haya declarado la nulidad de dicha cláusula?
2.- Si tal interpretación no fuera conforme con el principio de seguridad jurídica, ¿se opone a los mencionados artículos de la referida directiva una interpretación que considere día inicial del plazo de prescripción la fecha de las sentencias del tribunal supremo que fijaron doctrina jurisprudencial sobre los efectos restitutorios (sentencias de veintitrés del mes de enero del año 2.019)?
3.- Si tal interpretación se opusiera a los referidos artículos, ¿se opone a los mismos una interpretación que considere día inicial del plazo de prescripción la fecha de las sentencias del tribunal de justicia que declararon que la acción de restitución podía estar sujeta a un plazo de prescripción (básicamente, sentencias del tribunal de justicia de la Unión Europea de nueve del mes de julio del año 2.020, Raiffeisen Bank SA, asuntos acumulados C-698/10 y 699/18; o de dieciséis del mes de julio del año 2.020, Caixabank S.A., asuntos acumulados C-224/19 y C-259/19, que confirma la anterior?"
Por consiguiente, conforme a la doctrina contenida en el citado auto de la sala primera de lo civil del tribunal supremo y conforme a la jurisprudencia tanto del propio tribunal supremo como del tribunal de justicia de la Unión Europea que en el mismo se compendia, hemos de concluir que en el presente caso la acción de restitución de los gastos indebidamente pagados no ha prescrito, ya que:
A.- Por un lado, un plazo de prescripción de cinco años para la acción de restitución de cantidades indebidamente abonadas como consecuencia de una cláusula general declarada nula, que empiece a correr desde la fecha de la aceptación de la oferta de préstamo, no es compatible con la directiva 93/13/CEE, como tampoco fijar como dies a quo del plazo de prescripción de la acción de restitución el día en el que se produce el "enriquecimiento injusto o indebido", esto es, el día en el que se realizó el pago o los días en los que se realizaron los diferentes pagos, como sucede también respecto de un plazo que comience a correr desde el cumplimiento íntegro del contrato.
B.- Por otro lado, la acción de restitución objeto del presente juicio es claro que en modo alguno puede declararse prescrita por aplicación de ninguno de los demás criterios posibles que según la citada jurisprudencia del tribunal supremo y del tribunal de justicia de la Unión Europea pueden ser aplicados, esto es, que el plazo comience a correr bien a partir de que por sentencia firme se haya declarado la nulidad de dicha cláusula o bien a partir de la fecha de las sentencias del tribunal supremo que fijaron doctrina jurisprudencial sobre los efectos restitutorios (sentencias de veintitrés del mes de enero del año 2.019) o bien a partir de las fechas de las sentencias del tribunal de justicia que declararon que la acción de restitución podía estar sujeta a un plazo de prescripción (básicamente, sentencias del tribunal de justicia de la Unión Europea de nueve del mes de julio del año 2.020, Raiffeisen Bank S.A., asuntos acumulados C-698/10 y 699/18; o de dieciséis del mes de julio del año 2.020, Caixabank S.A., asuntos acumulados C-224/19 y C- 259/19, que confirma la anterior).
Procede, pues, desestimar la presente única causa o el presente único motivo del recurso de apelación interpuesto por la parte demandada la sociedad mercantil Caixabank S.A..
Fallo
Que, estimando totalmente el recurso de apelación interpuesto por la representación procesal de la parte actora o demandante D. Alexis y Dª. Patricia y desestimando totalmente el recurso de apelación interpuesto por la representación procesal de la parte demandada la sociedad mercantil Caixabank S.A. contra la sentencia de fecha veintiocho del mes de febrero del año 2.022 y el auto aclaratorio de la citada sentencia de fecha siete del mes de marzo del año 2.022 dictados por el juzgado de primera instancia número dos de Ávila en el procedimiento civil ordinario registrado con el número 709/2.021:
1.- Declaramos que la cuantía del presente procedimiento es indeterminada.
2.- Absolvemos a la parte actora o demandante y apelada D. Alexis y Dª. Patricia de las pretensiones ejercitadas por la parte demandada y apelante la sociedad mercantil Caixabank S.A. en su recurso de apelación (por vía de impugnación de sentencia).
3.- No se hace especial pronunciamiento de las costas procesales causadas en esta segunda instancia respecto del recurso de apelación interpuesto por la parte actora o demandante D. Alexis y Dª. Patricia.
3.- Condenamos a la parte apelante (por vía de impugnación de sentencia) la sociedad mercantil Caixabank S.A. al pago de las costas procesales causadas en esta segunda instancia a la parte actora o demandante D. Alexis y Dª. Patricia como consecuencia del recurso de apelación interpuesto por la mencionada parte demandada.
Notifíquese la presente resolución a las partes haciéndoles saber los recursos que caben contra la misma y, una vez firme, expídase testimonio que será remitido con los autos originales al juzgado de procedencia a los efectos oportunos.
Así por esta nuestra sentencia, lo pronunciamos, mandamos y firmamos.
