Última revisión
02/03/2023
Sentencia Civil 3293/2022 Audiencia Provincial Civil de Madrid nº 28, Rec. 1456/2021 de 22 de diciembre del 2022
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Orden: Civil
Fecha: 22 de Diciembre de 2022
Tribunal: AP Madrid
Ponente: ALFONSO CARRION MATAMOROS
Nº de sentencia: 3293/2022
Núm. Cendoj: 28079370282022103568
Núm. Ecli: ES:APM:2022:19596
Núm. Roj: SAP M 19596:2022
Encabezamiento
Audiencia Provincial Civil de Madrid
Sección 28 Refuerzo
c/ Santiago de Compostela, 100 - 28035
Tfno.: 914931830
Fax: 912749985
37007740
Autos de Procedimiento Ordinario 2225/2017
PROCURADOR Dña. MARIA DEL ROCIO SAMPERE MENESES
PROCURADOR D. FRANCISCO JOSE AGUDO RUIZ
D. RAMÓN BADIOLA DÍEZ
D. ALFONSO CARRIÓN MATAMOROS
Dª. MARÍA PAZ PÉREZ RUA
En Madrid, a veintidós de diciembre de dos mil veintidós.
La Sección 28 de refuerzo de la Ilma. Audiencia Provincial de esta Capital, constituida por los Sres. que al margen se expresan, ha visto en trámite de apelación los presentes autos civiles Procedimiento Ordinario 2225/2017 seguidos en el Juzgado de 1ª Instancia Nº 101 BIS Cláusulas- de Madrid a instancia de BANKINTER S.A apelante - demandado, representado por la Procuradora Dña. MARIA DEL ROCIO SAMPERE MENESES y defendido por Letrado, contra ASOCIACION DE USUARIOS FINANCIEROS ( D. Anselmo y Dña. Carmela ) apelado - demandante, representado por el Procurador D. FRANCISCO JOSE AGUDO RUIZ y defendido por Letrado; todo ello en virtud del recurso de apelación interpuesto contra Sentencia dictada por el mencionado Juzgado, de fecha 24/07/2018.
VISTO, Siendo Magistrado Ponente
Antecedentes
Fundamentos
Para la resolución del presente recurso, debe partirse, de la interpretación de los aspectos relevantes que la jurisprudencia del Tribunal Supremo y TJUE han realizado sobre el denominado
A lo que hay que añadir que, la información que tiene que recibir el consumidor es necesario se traslade a la documentación entregada, que evidentemente, más allá de los tecnicismos propios del sector, no puede incurrir en contradicción, ni inducir a error al cliente que acude a la entidad confiado en que la misma va a actuar con la profesionalidad y lealtad informativa que le es exigible.
Siendo necesario que se personalice para así asegurarse la entidad financiera el completo y cabal conocimiento, por parte del cliente del funcionamiento del préstamo multidivisa. Por estas razones, es imprescindible que el banco informe al cliente sobre la carga económica que en caso de fluctuación de la divisa le podría suponer, en euros, tanto el pago de las cuotas de amortización, como el pago del capital pendiente de amortizar al que debería hacer frente en caso de vencimiento anticipado del préstamo, o la trascendencia que el incremento del capital pendiente de amortizar, computado en euros, le supondrá en caso de que pretenda cambiar desde la divisa al euro.
La prueba y contenido corresponde a la entidad que ofrece la financiación, ya que ésta es la que diseña el producto y lo ofrece al cliente, debiendo realizar por ello el esfuerzo necesario para que éstos comprendan el alcance necesario de su decisión. Siendo tal principio general una consecuencia del deber general de actuar conforme a las exigencias de la buena fe, que se contiene en el artículo 7 del CC y en el Derecho de contratos, en concreto en el artículo 1:201 de los Principios de Derecho Europeo de Contratos.
La falta de información no puede ser suplida por el notario, dado que tal y como indicó el TS en su sentencia de 15 de noviembre del 2017, la información facilitada por el fedatario público es cumulativa de la que tiene que suministrar la entidad demandada en fase precontractual y nunca sustitutiva de la misma, información precontractual que en éste caso, como se ha dicho no se facilitó.
En cuanto al ámbito de protección de la hipoteca multidivisa, tanto el TJUE, como el Tribunal Supremo, niegan que estuviera incluida en el ámbito de protección de la normativa MIFID y que deba regularse por la Directiva de productos financieros MIFID ya que se trata de un préstamo y no de un producto de inversión.
Pudiendo citarse a tales efectos la sentencia de 3 de diciembre de 2015, asunto Banif Plus Bank del TJUE y las sentencias del Tribunal Supremo de 1 de julio de 2016, 2 de febrero de 2017, 31 de octubre de 2018, entre otras, señalando en concreto en sentencia de 15 de noviembre de 2017, que "
1. No es un producto que deba regularse por la Directiva de productos financieros MIFID ya que se trata de un préstamo y no de un producto de inversión aunque se trata de un producto complejo a efectos del control de transparencia derivado de la aplicación de la Directiva sobre cláusulas abusivas.
2. La pretensión de nulidad por la demandante, de unas concretas estipulaciones, no la nulidad del contrato de préstamo, supone que se ha de examinar la cuestión no desde la perspectiva de los vicios del consentimiento, que únicamente es propia del examen de la validez del negocio jurídico, sino bajo la normativa protectora de consumidores y usuarios y desde la perspectiva de las condiciones generales de la contratación, que son las que se regulan en la Ley 7/1998, de 13 de abril, concretamente, la acción de no incorporación (art. 7) y la acción de nulidad de la estipulación (art. 8).
3. Las denominadas cláusulas multidivisas no son clausulas negociadas, sino condiciones generales de contratación, que no pierden tal carácter, por la existencia de negociación en diversos aspectos.
4. El control de transparencia tiene por objeto que el consumidor pueda conocer con sencillez tanto la carga económica que realmente le supone el contrato celebrado, como la carga jurídica del mismo.
5. Es necesaria la constatación de que se informó a los consumidores sobre los riesgos específicos de este producto, lo que supone un plus de información.
6. La información debe ser facilitada por la entidad financiera y ha de ser pre contractual.
1. La cantidad de dinero que le va a prestar el banco está denominada en una moneda distinta al Euro (franco suizos, yenes, etc...). Por tanto, si le entregan la cantidad en euros es por su contravalor en las divisas convertibles en España. Por ejemplo, si le dan 100 € pero referido al dólar y un dólar, en ese momento vale dos euros, el cliente le debe al banco 50 $.
2. El pago, tanto del principal como de las cuotas, lo tiene que hacer en esa moneda diferente al euro, bien comprándola, en su entidad o en cualquier otra, anticipadamente o en cada pago.
3. Es posible que el banco le cobre una comisión por la adquisición de moneda extranjera.
4. Al tener que pagar en dicha moneda extranjera, eso implica que en cada compra que realice estará sujeto al cambio del momento y, evidentemente puede tener distinto valor que en el momento de la concesión. Por tanto, no puede conocer la cantidad de dinero en euros a pagar en cada momento hasta que no compra la divisa necesaria.
5. La incertidumbre derivada de la fluctuación afecta tanto al capital, como a los intereses, tanto de las cuotas periódicas como, en su caso, de las anticipadas.
6. Puede suceder que no se cumpla la percepción propia de un consumidor medio que concierta un préstamo consistente en que, a medida que va abonando cuotas de amortización, el importe del capital pendiente de amortizar, y con ello la carga económica del préstamo irá disminuyendo (sentencias 608/2017, de 15 de noviembre, y 599/2018, de 31 de octubre). Pues en los casos que el cliente quiera cambiar de moneda de referencia en el préstamo a lo largo de su vida se verá afectado por la evolución del tipo de cambio entre el euro y la divisa inicialmente elegida desde que la escogió y el momento del cambio, en todo el capital pendiente y de manera permanente. Es decir, que un préstamo de 100¥ iniciales, con un cambio en el momento de la concesión de 1¥ / 1€ y por tanto con un contravalor inicial de 100€ que, tras un periodo de tiempo, tiene un capital pendiente de 80¥ con un cambio actual de 1¥ / 1,5€. Si el cliente quiere cambiar su préstamo a euros su capital pendiente será 80*1,5=120€.
7. El tipo de interés al que se va a referenciar el préstamo no es necesariamente el que tiene que ver con la economía española.
8. Puede que las cuotas, fruto de la fluctuación del tipo de cambio, varíen tanto al alza que es posible que no pueda hacer frente a los pagos.
9. También debe ser informado, en su caso, de que la devaluación, por encima de ciertos límites, del euro frente a la divisa extranjera otorga al banco la facultad de exigir nuevas garantías, así como de las consecuencias de no prestar esas garantías suplementarias.
10. Que ese riesgo de impago derivado de la fluctuación de la divisa puede suponer que el banco tenga que cancelar anticipadamente el préstamo hipotecario, lo que supone no solo una comisión adicional sino, en su caso, la pérdida de la vivienda.
11. Que aunque es cierto que el nominal en la divisa que se elige no varía salvo por los pagos, en la moneda propia varía cada vez que varía el tipo de cambio.
Por tanto, el cliente tiene que entender que, pese a que se mueve en un país que tiene una moneda y un tipo de interés, está contratando un préstamo en otra moneda y en otro tipo de interés, que pueden incluso no ser coincidentes. Siendo así que la entidad debe asegurarse que el cliente está en condiciones de entender perfectamente el mercado de divisas, porque va a operar con diferentes monedas y asegurarse que comprende cuales pueden ser sus consecuencias financieras, es decir, cómo va repercutir en su economía y la trascendencia de las mismas, teniendo perfecto conocimiento de dicho mercado para poder en un momento determinado, analizando conjuntamente la evolución de la divisa y del tipo de interés, decidir sobre el cambio de moneda.
No es un hecho controvertido que los asociados de ASUFIN Doña Carmela y Don Anselmo ostentan la consideración de consumidores y que no han contratado ningún producto bancario de riesgo, circunstancia corroborada por el testigo Don Leon. Al respecto, Don Anselmo manifestó que era cliente de la oficina de BANKINTER sita en la calle Orense, tenía domiciliada la nómina y conocía a Don Leon, empleado de la entidad en quien confiaba. Por dicho motivo, ante la necesidad de obtener financiación para la adquisición de su vivienda habitual, se dirigieron a la entidad demandada. La carencia de conocimientos especializados es relevante a lo que hay que añadir la confianza aludcida por el actor, y por ello resulta erróneo considerar que, de la mera lectura de las cláusulas del contrato, el consumidor pueda llegar a entender cómo funciona la multidivisa y los riesgos que de la misma se derivan para el prestatario, más allá del simple conocimiento superficial del producto que pueda tener el consumidor medio. Es necesario entrar a considerar un segundo nivel, la información precontractual.
En relación a la prueba:
1.-No ha acreditado la entidad financiera que las cláusulas del contrato se hayan negociado o no tuvieran vocación de ser incorporadas a una multitud de contratos de la misma naturaleza, siendo irrelevante que los consumidores hayan tomado la iniciativa en la contratación o hayan acudido a otras entidades para interesarse por las condiciones del préstamo en divisas.
2.- No hay constancia en la causa de que se entregara al demandante folleto explicativo del funcionamiento del producto con tiempo suficiente para su estudio, para la posible formulación de dudas, asesoramiento por terceros y con ejemplos numéricos de lo que les sucedería en el supuesto, después acontecido, de revalorización de la moneda nominal frente a la funcional, es decir que para obtener las divisas necesarias para amortizar el préstamo, el consumidor -que cobra en euros- precisa un número mayor de su divisa con el consiguiente incremento de la carga económica que ello supone.
3.- El contrato, carece de los referidos ejemplos dinámicos, y no permite considerar cumplimentado el deber informativo que incumbía a la entidad bancaria. Sin que a ello se oponga respecto a la escritura pública, según la reciente STS n 608/17 y las que en ella se citan: - la intervención notarial en el otorgamiento (FJ 8º apartados 36 a 39 y SsTS 138/15 y 367/17).
4.- En cuanto al documento nº 5, por lo que respecta al contenido del contrato de préstamo con garantía hipotecaria en divisas, en él lo que se comunica al cliente es como se va a calcular el contravalor de la cantidad entregada en el momento de la primera disposición del préstamo, la posibilidad de cancelación del banco de la primera disposición si no se formaliza el préstamo, la posible cancelación del mismo, por parte de la entidad, cuando el contravalor del préstamo supera al inicialmente pactado y la exoneración de responsabilidad del banco. Datos todos ellos que no acreditan ni suplen la explicación del funcionamiento de una hipoteca multidivisa y en su caso de lo en ese documento contenido, amén de la exoneración de responsabilidad a la que hace referencia BANKINTER, rechazada por nuestra jurisprudencia.
5.- Por tanto, de los documentos apuntados podría deducirse, que los demandantes era conocedora de que el préstamo estaba referenciado a una divisa extranjera, que tenían una opción de cambio de divisa que podían hacer efectiva bajo determinadas condiciones, y se hacía una genérica alusión a los riesgos derivados del producto que a criterio de esta Sala puede superar el control de incorporación, pero no el de transparencia. Para que así fuere es preciso un plus de información, una efectiva puesta en conocimiento de los demandantes de las consecuencias que la fluctuación de las cotizaciones de la divisa de referencia respecto del euro podía suponer en el funcionamiento del préstamo, advirtiendo del posible incremento, no sólo de las cuotas de amortización, sino también del capital del préstamo. Es este, sin duda, el riesgo esencial de esta clase de préstamos hipotecarios, y de los términos de oferta o de la escritura nada se desprende que los demandantes fueren informados. En consecuencia, en el presente caso, reiteramos que no existe prueba documental alguna de que se le realizaran simulaciones de los distintos escenarios que podrían darse en función de la evolución de la cotización de la divisa de referencia, en relación con el euro.
6.- En cuanto a la información precontractual se ciñe a las explicaciones verbales ofrecidas por un intermediario, tratándose de un testimonio, que resulta insuficiente, para sobre estas solas declaraciones fundar la decisión del cumplimiento del deber de información, pues iría contra el principio de seguridad jurídica. Además, que la obligación que se afirma incumplida por la demandada, y que constituye, por tanto, el thema probandi, no es la suministración de cualquier información, sino la que exige la norma. Pues quien tenga la carga de probar el hecho discutido, ha de probar no sólo haber informado sino el contenido de la información, para comprobar si se ha facilitado la información "relevante" para la toma de decisión por el cliente. De lo contrario, quedaría en manos de la propia demandada, a través de persona adscrita a su organización, acreditar lo que es el núcleo de la cuestión fáctica del proceso.
7.- En cuanto al hecho de que fue el cliente el que acudió a la entidad a solicitar este tipo de préstamo, la solicitud no significa conocimiento y no elimina las características de este tipo de cláusulas como son la generalidad, la predisposición y la imposición (así lo señala el Tribunal Supremo en Sentencia núm. 599/2018, de 31 de octubre).
8.- Por lo que se refiere a la información pos contractual de la entidad bancaria, mediante la remisión de los extractos correspondientes o la posibilidad del cliente de examinar en la página web la evolución de la divisa, carece de relevancia, ya que tal y como ha señalado el Tribunal Supremo sentencia de 14 de marzo de 2019: "...debe recordarse que la apreciación del carácter abusivo de una cláusula contractual debe realizarse en relación con el momento de la celebración del contrato en cuestión, atendiendo a todas las circunstancias del caso.", momento en el que el consumidor está en condiciones de valorar los riesgos y no con posterioridad.
9.- En cuanto a que la entidad financiera no podía prever la evolución de las divisas, lo cierto es que, aun cuando no pudiera prever la misma, si puede facilitar las previsiones sobre la evolución de los tipos de cambios de las distintas fuentes que poseen todas las entidades financieras. Asimismo puede facilitar simulaciones de diferentes escenarios futuros personalizados a las condiciones del cliente debidamente explicadas. Tanto las previsiones de analistas como las simulaciones no suponen un futuro cierto, pero no quiere decir que no faciliten la toma de una decisión y por tanto se deban poner a disposición del cliente.
10.- Y que el cliente podía cambiar de moneda, cambiar de moneda no supone en ningún caso conocimiento, y menos aun cuando el banco no informa al cliente de las consecuencias que trae consigo esa conversión de la divisa en que está representado el capital del préstamo ( STS 15 de noviembre de 2017). La contratación de un producto bancario no supone el conocimiento de todos y cada uno de los productos existentes en dicho mercado, este conocimiento viene determinado por la formación financiera específica que en este caso no se acredita, no pudiendo exigir al cliente conocimiento total y absoluto del mercado financiero debiendo controlar en cada momento la evolución del mismo, tanto en lo que a la fluctuación de la moneda se refiere como al tipo de interés, ajeno a la zona euro, al modo de un "bróker financiero", que le permitiera elegir la moneda en cada caso.
Por tanto, el déficit de información es patente, evidenciándose que el exigible "plus de información" no se cumple en este caso. La información adaptada al perfil del prestatario sobre los riesgos reales era esencial para que pudiera valorar la conveniencia de suscribir este producto, y tiene trascendental importancia en la contratación de este producto por la circunstancia de que dándose determinadas circunstancias en el mercado de divisas, ello podría incidir muy negativamente en el préstamo hipotecario, por cuanto no sólo se incrementarían las cuotas de amortización, que es lo que razonablemente puede esperar un prestatario en una hipoteca suscrita en España y referenciada al euro, sino también el capital pendiente de amortizar, riesgo que en este caso ofrece una especial importancia, hasta el punto de que el Tribunal Supremo lo ha destacado en la referida sentencia 3677/2018, de 31 de octubre, diciendo que
En el caso de la hipoteca multidivisa, la nulidad parcial del contrato es perfectamente admisible puesto que la nulidad de la cláusula en la que se recoge la divisa a la que se referenciará el préstamo hipotecario permite la continuidad de la vigencia del mismo, el cual continuará, en ausencia de pacto específico, referenciado al euro, como divisa de curso legal en España.
Por lo cual siguiendo este criterio no puede estimarse la excepción de caducidad, lo que determina que decaiga este motivo recurso.
Vistos los artículos citados y demás de general y pertinente aplicación.
Fallo
1.º CONFIRMAR respecto al citado recurso la expresada resolución.
2.º IMPONER a la recurrente vencida las costas ocasionadas en la sustanciación de esta alzada y con pérdida del depósito constituido para recurrir de conformidad con el punto 9º de la Disposición Adicional Decimoquinta de la Ley Orgánica del Poder Judicial.
Remítase testimonio de la presente Resolución al Juzgado de procedencia para su conocimiento y efectos.
Así, por esta nuestra Sentencia, lo pronunciamos, mandamos y firmamos.
La difusión del texto de esta resolución a partes no interesadas en el proceso en el que ha sido dictada sólo podrá llevarse a cabo previa disociación de los datos de carácter personal que los mismos contuvieran y con pleno respeto al derecho a la intimidad, a los derechos de las personas que requieran un especial deber de tutela o a la garantía del anonimato de las víctimas o perjudicados, cuando proceda.
Los datos personales incluidos en esta resolución no podrán ser cedidos, ni comunicados con fines contrarios a las leyes.
