Última revisión
12/11/2025
Sentencia Civil 397/2025 Audiencia Provincial Civil de Murcia nº 1, Rec. 1341/2024 de 15 de julio del 2025
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Orden: Civil
Fecha: 15 de Julio de 2025
Tribunal: Audiencia Provincial Civil nº 1
Ponente: MIGUEL ANGEL LARROSA AMANTE
Nº de sentencia: 397/2025
Núm. Cendoj: 30030370012025100392
Núm. Ecli: ES:APMU:2025:2195
Núm. Roj: SAP MU 2195:2025
Encabezamiento
Modelo: N10250 SENTENCIA
PASEO DE GARAY 5 MURCIA
Equipo/usuario: AFD
Recurrente: COFIDIS S.A. SUCURSAL EN EPAÑA
Procurador: JORDI GARRIGA ROMANOS
Abogado: SONIA BENITO ELICES
Recurrido: Pelayo
Procurador: RICARD SIMO PASCUAL
Abogado: FRANCISCO DE BORJA TORRES SANCHEZ
Ilmos. Sres.
D. Miguel Ángel Larrosa Amante
D. Cayetano Blasco Ramón
D. José Francisco López Pujante
En la ciudad de Murcia, a 15 de julio de 2025
La Sección Primera de la Audiencia Provincial de Murcia integrada por los Ilmos. Sres. expresados al margen, ha visto en grado de apelación los autos de Juicio Ordinario nº 1188/22 - Rollo nº 1341/24-, que en primera instancia se han seguido en el Juzgado de Primera Instancia nº 1 de Murcia, entre las partes: como actor D. Pelayo, representado por el/la Procurador/a D. Ricard Simó Pascual y dirigido por el Letrado D. Francisco de Borja Torres Sánchez, y como demandado Cofidis SA, Sucursal en España, representado por el/la Procurador/a D. Jordi Garriga Romanos y dirigido por el Letrado Dª Sonia Benito Elices. En esta alzada actúan como apelante Cofidis SA, Sucursal en España y como apelado D. Pelayo.
Siendo Ponente el Ilmo. Sr. Don Miguel Ángel Larrosa Amante, que expresa la convicción del Tribunal.
Antecedentes
Fundamentos
1.- Se interpone recurso de apelación por la parte demandada contra la sentencia por la que se estima la demanda y se declara la nulidad del contrato de tarjeta de crédito revolving suscrito por ambas partes por falta de transparencia con los efectos económicos correspondientes y condena al pago de las costas de la primera instancia a la parte demandada.
2.- Por la parte recurrente se articula su recurso en atención a los siguientes motivos. En primer lugar, denuncia infracción de los artículos 80 y 82 TRLGDCU, dado que el contrato está redactado conforme a la normativa vigente a la fecha de su firma, cumpliendo las exigencias de transparencia formal y material, destacando que se les entregó con carácter previo a dicha firma toda la documentación precontractual precisa, superando el citado control de incorporación a través de una redacción clara y sencilla y la información periódica sobre los intereses remuneratorios aplicados. En segundo lugar, entiende que igualmente se cumple el control de transparencia material, por lo que denuncia error en la valoración de la prueba, de manera que el consumidor conocía la carga económica y jurídica de lo contratado al haber recibido, antes de la firma del contrato, tanto la información normalizada europea como la propia documentación contractual. Por último, hace referencia a la imposibilidad de declarar abusiva la cláusula relativa a la comisión de reclamación por posiciones deudoras.
3.- Por la parte apelada se opone al recurso, solicitando su desestimación y la confirmación de la sentencia apelada.
4.- Entrando a resolver sobre el fondo del asunto debatido en esta alzada, lo primero que es preciso señalar es que carece de sentido las referencias en el recurso a la imposibilidad de declarar la nulidad de la comisión por reclamación de posiciones deudoras, pues la sentencia apelada declaró la nulidad del contrato por falta de transparencia, sin hacer referencia expresa a esta concreta comisión. La única posibilidad de entender dichas alegaciones es con carácter subsidiario o ad cautelam para el caso de que se estime el motivo relativo a la falta de transparencia declarada, pues en dicho caso sería necesario entrar a examinar el resto de las acciones subsidiarias planteadas en la demanda, entre ellas, la correspondiente a la nulidad de la citada comisión. Hubiera sido más conforme una mayor precisión de la parte recurrente. En consecuencia, sí se mantiene la declaración de falta de transparencia, al anularse el contrato en su conjunto, no procedería llevar a cabo el examen de dicho motivo por su carencia de objeto.
5.- Comenzando el examen del recurso de apelación interpuesto por Cofidis, debe de examinarse la nulidad por falta de transparencia del contrato de tarjeta de crédito, en su modalidad revolving, firmado por ambas partes con fecha 4 de octubre de 2007. Lógicamente, dicho análisis debe de llevarse a cabo de acuerdo con los criterios fijados por las SSTS 154/25 y 155/25, ambas de 30 de enero, en las que se ha fijado doctrina jurisprudencial en relación a la interpretación de las exigencias de control de transparencia en los contratos de tarjeta revolving y sobre la abusividad de los intereses remuneratorios de dichos contratos en aquellos casos en los que se entienda que no existe transparencia.
6.- Como reiteradamente tenemos declarado, no es posible el control de abusividad sobre elementos esenciales del contrato, como es el interés remuneratorio, sino que sólo debe de acudirse al control de transparencia derivado de los artículos 5 y 7 de la Ley de Condiciones Generales de la Contratación, en relación con la necesidad de una efectiva información precontractual al consumidor para que éste pueda conocer el alcance de lo que contrata. Por ello, es conveniente resumir la jurisprudencia del Tribunal Supremo sobre el control de transparencia, tal como se sintetiza en la STS 213/21, de 19 de abril:
7.- En atención a este planteamiento el dato esencial para determinar la transparencia se concreta en la determinación de qué información ha de conocer el consumidor para entender que la cláusula contractual pueda reputarse como transparente. Básicamente, como venimos señalando desde la SAP Murcia (1ª) 359/23, de 19 de junio, debemos entender que es preciso el conocimiento de los siguientes datos para el correcto conocimiento de las características del contrato de crédito revolving que se concierta: a) la cantidad máxima que la entidad emisora pone a su disposición cada mes; b) el sistema de uso de dicha cantidad (pago por tarjeta, disposición en metálico en cajeros, etc.); c) la forma de reembolso del dinero dispuesto en dicho mes, por medio de pago único o pago parcial del capital dispuesto; d) los efectos del aplazamiento sobre el capital dispuesto tras el pago de la cuota mensual, especialmente la aplicación de los intereses remuneratorios fijados en el contrato; e) el interés remuneratorio aplicado en cada momento por la entidad de crédito; f) que los intereses remuneratorios cargados que no se cubran por la cuota fijada se capitalizan y se incluyen en el cálculo de la deuda pendiente de abono; g) que, sí reembolsa una pequeña cantidad mensualmente o un porcentaje bajo del capital dispuesto, se aplaza una parte importante del capital sobre el que se seguirán aplicando los altos intereses remuneratorios fijados en el contrato y h) que el capital dispuesto cada mes engrosa de nuevo el capital del que puede disponer con la tarjeta hasta el límite máximo fijado en la misma.
8.- Por su parte, las SSTS de 30 de enero de 2025 ya citadas, concretan el momento y el alcance de la información que debe de ser suministrada al consumidor por parte de la entidad de crédito emisora de la tarjeta. En relación al momento en el que debe de facilitarse dicha información, son claras al señalar que
9.- Por lo que respecta al contenido de dicha información precontractual, sistematizando la doctrina sin necesidad de copiar la literalidad de las citadas SSTS de 30 de enero de 2025, en mismo vendría constituido por los siguientes elementos:
? La expresa mención a que el contrato opera, en función del tipo de cuota de pago que se ofrece, bajo la modalidad de crédito revolving:
? La duración del contrato:
? El tipo de interés real (TAE) y su impacto en la amortización de la deuda, bien entendido que
? La relación entre la TAE y el mecanismo de recomposición del capital propio del crédito revolvente:
? La expresa mención de la posibilidad de anatocismo derivada del uso de la tarjeta y las sucesivas recomposiciones del crédito:
? Los diferentes tipos de sistemas de pago que se ofrecen en la tarjeta que se contrata, así como los costes económicos y riesgos que el sistema elegido por el consumidor tiene para el mismo:
? La forma del cálculo de los intereses remuneratorios, con expresa mención, incluso a través de ejemplos adecuados, de los conceptos que se incluyen en dicho cálculo:
? Una comparación clara con otras opciones de financiación, como préstamos personales o pagos aplazados.
10.- En consecuencia, la falta de esta información previa por parte de la entidad de crédito permite concluir que no existe el nivel de transparencia suficiente que permita conocer a un consumidor medio, normalmente informado y razonablemente atento y perspicaz el mecanismo de funcionamiento y los riesgos asociados al uso de la tarjeta revolving que lo puedan convertir en el "deudor cautivo" al que se alude en la jurisprudencia del Tribunal Supremo.
11.- Este análisis previo y la determinación de la falta de transparencia de las tarjetas revolving no implica, conforme a la jurisprudencia comunitaria y nacional, que una cláusula contractual sea necesariamente abusiva. No obstante, las SSTS 154 y 155 de 30 de enero de 2025, siguiendo el mismo criterio aplicado en relación a la cláusula suelo o los préstamos multidivisas, concluye que
12.- Señalados los parámetros jurisprudenciales aplicables, por otro lado ya seguidos por este tribunal en múltiples resoluciones anteriores y que han venido a ser confirmados por la doctrina emanada de SSTS 154 y 155 de 30 de enero de 2025, debemos examinar si, en este caso concreto, la tarjeta objeto de este proceso cumple con los criterios de transparencia y, en caso negativo, sí existe abusividad.
13.- En el presente caso, la tarjeta contratada el 4 de octubre de 2007 no cumple las exigencias de transparencia antes señaladas. La sentencia apelada entiende que el contrato no cumple ni los requisitos de transparencia formal de los artículos 5 y 7 LCGC, ni tampoco las exigencias de transparencia material, en relación a la comprensibilidad de las consecuencias económicas derivadas del uso de la tarjeta revolving. Este tribunal, tras valorar la prueba practicada, debe anticipar que comparte dichas conclusiones, haciendo nuestros los acertados razonamientos de la sentencia apelada e integrándolos como parte de esta resolución, lo que anticipa la desestimación del recurso interpuesto.
14.- Sí se examina el citado contrato, el mismo constas, en primer lugar, de unas condiciones particulares, en el anverso del documento, en las que se incluyen los datos de identificación y laborales del actor, junto con la orden de domiciliación y la firma de la solicitud. A continuación, ocupando el reverso del documento se incluye lo que se denomina como
15.- Lo primero que debe de destacarse de dichas condiciones generales es que las mismas no cumplen con las exigencias de transparencia formal o legibilidad, al estar redactadas de forma que dificultan su lectura tanto por el tamaño de la letra como por lo abigarrado de su contenido. En todo caso, lo esencial es su falta de transparencia material.
16.- En efecto, partiendo de los datos anteriores en relación a la información de la carga jurídica y económica que el contrato de tarjeta tiene para el consumidor, podemos destacar los siguientes defectos u omisiones de relevancia:
a.- No consta que se facilitase ningún tipo de información precontractual, dado que no puede considerarse como tal el contenido de las condiciones generales de la tarjeta incorporado a la solicitud.
b.- En segundo lugar, ni en las condiciones particulares ni en las condiciones generales o reglamento, se establece cuál es el límite de utilización de la tarjeta de crédito. En las condiciones generales se hace referencia a dicha cuestión en la cláusula 1, pero no concreta ningún límite, sino que lo deja a una determinación unilateral de la propia entidad de crédito en un momento posterior, por lo que se desconoce cuál es dicho límite de crédito al contratar.
c.- En relación a la forma de pago, existe una absoluta indefinición tanto en las condiciones generales como en las particulares. Así, sólo hay referencia al modo de utilización (condición general segunda) a través de solicitud de transferencia o uso de la tarjeta de crédito y en el modo de reembolso (condición general cuarta) en la que simplemente se indica
d.- Continuando con el examen de la fórmula de pago reflejada en el contrato y transcriba en el apartado anterior, queda claro que la determinación de la forma de pago queda a la voluntad de la entidad de crédito y no de un pacto entre las partes o decisión del titular de la tarjeta revolving. En ninguna de las condiciones generales ha podido este tribunal apreciar la existencia de distintas opciones para el pago (pago único, pago aplazado) ni tampoco las condiciones ni los efectos que estas distintas formas de pago tienen para el consumidor ni los efectos sobre los intereses o su posible capitalización. Ni siquiera en la cláusula 6ª, relativa los intereses, se hace mención alguna a estos efectos. En definitiva, dicha información no explica de forma comprensible la forma de cálculo de los intereses remuneratorios, la aplicación de los mismos, la posible capitalización de los intereses no pagados con la cuota mensual pactada.
e.- En ningún caso se explica el funcionamiento del sistema de crédito revolvente, esto es, la capitalización de los intereses generados y su integración como parte del capital sobre el que se llevará a cabo la nueva liquidación de intereses en el siguiente periodo de cálculo, ni se incluye dentro de la citada condición 6, ningún ejemplo representativo.
f.- La redacción general de las cláusulas relativas a las consecuencias económicas del contrato para el cliente, no solo son ilegibles, sino que deben de ser calificadas como farragosas, insuficientes, poco claras, integradas dentro de multitud de datos que impiden su eficaz comprensión y, especialmente, que el consumidor pudiese conocer los riesgos económicos derivados del contrato, esto es, el incremento de la deuda a pesar del cumplimiento exacto de sus obligaciones de pago, en virtud de las sucesivas disposiciones y la capitalización de los intereses remuneratorios no cubiertos por la cuota que abone.
17.- En definitiva, el contenido de estas condiciones general no sirve para explicar el carácter revolvente, por lo que no es posible aceptar que la información que se ofrece permita deducir de forma cabal y para un consumidor medio, razonablemente atento y perspicaz, la forma o método en que se desenvuelve el contrato y, particularmente, el riesgo que implica la contratación de dicho tipo de crédito y que el propio Tribunal Supremo describe en su STS 149/2020, de 4 de marzo al señalar que además de considerar el público al que estas operaciones de crédito van a destinadas, ha de repararse en sus peculiaridades, en virtud de las cuales el límite del crédito se va recomponiendo constantemente, las cuantías de las cuotas no suelen ser muy elevadas en comparación con la deuda pendiente y alargan muy considerablemente el tiempo durante el que el prestatario sigue pagando las cuotas con una elevada proporción correspondiente a intereses y poca amortización del capital, hasta el punto de que puede convertir al prestatario en un deudor «cautivo», y los intereses y comisiones devengados se capitalizan para devengar el interés remuneratorio.
18.- En consecuencia, no considera el tribunal que, en el caso concreto, se supere el control de transparencia pues ni se ha probado por la entidad de crédito que la información previa se ha ofrecido con suficiente antelación, ni las condiciones generales aportadas exponen de manera transparente el funcionamiento concreto del mecanismo revolvente al que se refiere la cláusula relativa a la liquidación y amortización de la deuda cuando la cuota de amortización no es elevada pero sí el tipo de interés ordinario. Todo ello implicaba, como circunstancia añadida, un riesgo alto de sobreendeudamiento sin que conste una adecuada valoración de la solvencia del deudor, en franca contradicción del deber del prestamista impuesto, entre otras normas, por el art. 14 LCCC.
19.- Por tanto, una vez determinada la falta de transparencia del contrato objeto de este proceso, debemos pasar a examinar si existe abusividad en el mismo y sus efectos. Por lo que respecta a la abusividad, no resulta aplicable, dada la fecha de celebración de los contratos, el segundo párrafo del artículo 83 TRLGDCU en virtud del cual
20.- En atención a lo señalado, debemos confirmar la declaración de abusividad de las condiciones del contrato que determinan el interés remuneratorio y las que establecen el modo del pago, la amortización y la liquidación periódica, por ser todas ellas contrarias a las exigencias de buena fe dado que las mismas ocultan al consumidor, como consecuencia de la insuficiente información, el grave riesgo que este asume para su patrimonio por el uso de una tarjeta de crédito revolvente. En consecuencia, procede desestimar el recurso de apelación interpuesto.
21.- De conformidad con lo previsto en el artículo 398.1 en relación con el artículo 394.1, ambos de la Ley de Enjuiciamiento Civil, al ser desestimado el recurso procede la imposición de las costas de esta alzada a la parte apelante.
Vistos los artículos citados y demás de general y pertinente aplicación.
Fallo
Que desestimando el recurso de apelación interpuesto por Cofidis SA, Sucursal en España contra la sentencia dictada en fecha 7 de octubre de 2024 por el Juzgado de Primera Instancia nº 1 de Murcia, en los autos de Juicio Ordinario nº 1188/22, debemos
Se acuerda la pérdida del depósito constituido para recurrir, debiendo dar al mismo el destino que legalmente corresponda.
Notifíquese esta sentencia de conformidad con lo previsto en el artículo 248.4 LOPJ, haciéndole saber a las partes que esta sentencia que contra la misma puede interponerse recurso de casación en los casos previstos en el artículo 477 LEC. Dicho recurso deberá ser interpuestos ante este Tribunal en un plazo de VEINTE DÍAS contados a partir del siguiente al de la notificación de la presente sentencia para ser resuelto por la Sala de lo Civil del Tribunal Supremo. Al interponerse el recurso deberá de acreditarse el ingreso del depósito por importe de CINCUENTA EUROS (50.- €) en la "Cuenta de Depósitos y Consignaciones" de este Tribunal, de acuerdo con lo establecido en la DA 15ª LOPJ, así como la tasa prevista en la Ley 10/2012, en los casos que sea procedente.
Así, por esta nuestra sentencia definitiva que, fallando en grado de apelación, lo pronunciamos, mandamos y firmamos.
La difusión del texto de esta resolución a partes no interesadas en el proceso en el que ha sido dictada sólo podrá llevarse a cabo previa disociación de los datos de carácter personal que los mismos contuvieran y con pleno respeto al derecho a la intimidad, a los derechos de las personas que requieran un especial deber de tutelar o a la garantía del anonimato de las víctimas o perjudicados, cuando proceda.
Los datos personales incluidos en esta resolución no podrán ser cedidos, ni comunicados con fines contrarios a las leyes.
