Última revisión
03/07/2025
Sentencia Civil 353/2025 Audiencia Provincial Civil de Illes Balears nº 3, Rec. 679/2022 de 12 de mayo del 2025
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Orden: Civil
Fecha: 12 de Mayo de 2025
Tribunal: Audiencia Provincial Civil nº 3
Ponente: CARLOS ALBERTO IZQUIERDO TELLEZ
Nº de sentencia: 353/2025
Núm. Cendoj: 07040370032025100326
Núm. Ecli: ES:APIB:2025:1127
Núm. Roj: SAP IB 1127:2025
Encabezamiento
Modelo: N10250 SENTENCIA
PLAÇA DES MERCAT Nº 12
Equipo/usuario: CGV
Recurrente: BANCO SANTANDER S.A.
Procurador: JOSE LOPEZ LOPEZ
Abogado: DAVID VICH COMAS
Recurrido: Fernando, Penélope
Procurador: JOSE LUIS MARI ABELLAN, JOSE LUIS MARI ABELLAN
Abogado: ANNA AMARGANT BENITEZ, ANNA AMARGANT BENITEZ
ILMOS/AS. SRES/AS.
PRESIDENTE:
Don Miguel-Álvaro Artola Fernández
MAGISTRADOS/AS:
Don Carlos Izquierdo Téllez
Doña Ana Calado Orejas
En Palma de Mallorca, a doce de mayo de dos mil veinticinco.
Esta Sección Tercera de esta Audiencia Provincial ha visto en grado de apelación los presentes autos de juicio ordinario seguidos ante el Juzgado de Primera Instancia número Cuatro de Eivissa bajo el número 119/2020,
- Don Fernando y Doña Penélope, representados en esta alzada por el/la Procurador/a de los Tribunales Don/Doña José Luis Marí Abellán, y asistido/a del/a Letrado/a Don/Doña Anna Amargant Benitez, como parte actora apelada. Y
-La entidad BANCO SANTANDER, S.A, representada en esta alzada por el/la Procurador/a de los Tribunales Don/Doña José López López, y asistida del/a Letrado/a Don/Doña David Vich Comas, como parte demandada apelante.
Es ponente el Ilmo. Sr. Don Carlos Izquierdo Téllez.
Antecedentes
Fundamentos
Se aceptan los de la resolución dictada en anterior grado jurisdiccional en lo que no se opongan a los que siguen.
I.-/ Don Fernando y Doña Penélope formularon demanda de juicio ordinario contra la entidad mercantil BANCO SANTANDER, S.A. (por sucesión de BANCO POPULAR, S.A.) en la que ejercitaron una acción de nulidad de las compras de Obligaciones Subordinadas del Banco Popular, por vicio en el consentimiento por error en el objeto sobre dichos valores, con infracción grave del deber de información que les provocó error vicio, y por dolo omisivo por ocultación de la información y riesgos del producto. Y, subsidiariamente, una acción de resarcimiento de daños y perjuicios, por mala praxis en la comercialización de dicho producto, por infracción grave del deber de información y obligaciones de información, por comportamiento contrario a derecho, y por su falta de información y atención a los intereses de sus clientes en relación al mismo. Postuló por ello en el Suplico de su escrito de demanda que se dictase sentencia en los siguientes términos:
II.-/ La representación de BANCO SANTANDER SA se opuso a la demanda interesando su íntegra desestimación, con imposición de costas a la parte demandante. Negó la existencia de vicio de consentimiento en la contratación de los productos suscritos, así como el incumplimiento de los deberes de información de la entidad en la emisión de los mismos. Alegó también que el proceso de resolución de BANCO POPULAR se acordó y ejecutó al amparo de los instrumentos normativos correspondientes, que persiguen entre sus fines evitar el impacto en los recursos de los contribuyentes, e imponen que los accionistas y, a continuación, los titulares de instrumentos de capital, los que soporten las pérdidas de las entidades en crisis, en lugar de fórmulas de recapitalización externa con ayudas públicas. También opuso caducidad de la acción de nulidad y la prescripción de la indemnizatoria
III.-/ La sentencia de primera instancia estimó la demanda en los términos que constan en su Fallo, antes transcrito. Tras establecer, a partir del relato de la demanda y la documental aportada al proceso, que los actores habían adquirido en julio de 2011 diez títulos de Obligaciones Subordinadas del Banco Popular 8% por valor total de 10.000 euros, y en octubre de 2011 diez títulos más de Obligaciones Subordinadas del Banco Popular 8,25 % por otros 10.000 euros, y señalar que se trataba de un producto financiero complejo, concluyó que no se facilitó a los actores en la orden de compra ninguna información sobre el producto que contrataban, más allá de indicar su nombre (obligaciones subordinadas de Banco Popular); e, incluso, que la información ofrecida pareció ser de un producto de alta rentabilidad sin riesgo, lo que resultaba engañoso.
IV.-/ La representación de BANCO SANTANDER SA interpuso recurso de apelación interesando que en esta alzada se dictase nueva sentencia por la que, revocando la de primer grado jurisdiccional, se desestimara íntegramente la demanda, con imposición de costas a la parte demandante. Alegó, en síntesis, su falta de legitimación pasiva, por cuanto la resolución de BANCO POPULAR, realizada en aplicación del mecanismo único de resolución y la Ley 11/2015, impide el ejercicio de acciones de nulidad por los antiguos obligacionistas de BANCO POPULAR, y que ello había sido confirmado por la Sentencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea de fecha 5 de mayo de 2022 en la resolución del asunto C-410/20.
V.-/ La parte demandante se opuso al recurso, interesando su íntegra desestimación, con imposición de costas a la parte apelante. Alega que la sentencia del TJUE de 5 de mayo de 2022 no responde a las acciones judiciales como las planteadas en el caso de autos, pues éstas no son una acción resarcitoria por defectos en la información por folleto, sino que la demanda acciona por vicio en el consentimiento por error en el objeto, en el producto (las obligaciones subordinadas adquiridas en 2011, siendo un producto complejo), y no unas acciones adquiridas pocos meses antes de la amortización, como es el caso al que responde el TJUE; caso en el que si bien también se refiere a las demandas de nulidad por vicio en el consentimiento, lo hace circunscribiéndolas a la responsabilidad por folleto o a la mala información contenida en él, lo que es distinto al supuesto de autos. Concluye por ello que dicha sentencia TJUE no es vinculante para el caso y alega, por último, que en el supuesto de acoger los argumentos de la apelación, la resolución que se dicte no puede conllevar la condena en costas a la parte actora, habida cuenta las serias dudas de derecho que se han generado ante la existencia de doctrina judicial dispersa.
I.-/ La reciente sentencia del Tribunal Supremo núm. 113/25, de 22 de enero, recuerda en su FJ 3º que el TJUE dictó la sentencia de 5 de mayo de 2022 (asunto C-410/20) en la que interpreta la Directiva 2014/59/UE del Parlamento Europeo y del Consejo, de 15 de mayo de 2014, la cual establece un marco para la recuperación y la resolución de entidades de crédito y empresas de servicios de inversión, al amparo de la cual se llevó a cabo la resolución de Banco Popular.
Explica el Tribunal Supremo en la referida sentencia que el día 7 de junio de 2017 la Comisión Europea adoptó la Decisión (UE) 2017/1246, por la que se aprobó el régimen de resolución del Banco Popular Español S.A. (DO 2017, L 178, p. 15), la Junta Única de Resolución (JUR) adoptó la Decisión SRB/EES/2017/08 que activó el dispositivo de resolución de Banco Popular, y el FROB (Fondo de Restructuración Ordenada Bancaria), como entidad de derecho público que constituye la autoridad española de resolución ejecutiva, adoptó las medidas necesarias para ejecutar la Decisión de resolución (BOE de 30 de junio de 2017).
El instrumento de resolución adoptado -continúa el Tribunal Supremo- consistió en la venta del negocio mediante la transmisión de las acciones a un comprador, el Banco Santander SA, que las adquirió por el valor de un euro. Para ello, el art. 6 de la decisión de la JUR acordó lo siguiente: a) amortizar el valor nominal del capital social de Banco Popular, con la consiguiente cancelación del 100 % de las acciones de Banco Popular (las acciones existentes); b) convertir todo el importe principal de los instrumentos de capital adicional de nivel 1 emitidos por Banco Popular y en circulación en la fecha de la Decisión de resolución en acciones de nueva emisión de Banco Popular, las «nuevas acciones I»; c) amortizar a cero el valor nominal de las «nuevas acciones I», con la consiguiente cancelación del 100 % de esas «nuevas acciones I»; y d) convertir todo el importe principal de los instrumentos de capital de nivel 2 emitidos por Banco Popular y en circulación en la fecha de la Decisión de resolución en acciones de nueva emisión de Banco Popular, las «nuevas acciones II».
Añade que la sentencia del TJUE de 5 de mayo de 2022 (asunto C-410/20), al responder a una cuestión prejudicial que guardaba relación con los efectos de la decisión de resolución del banco respecto de las acciones previamente adquiridas en el marco de una OPS, declaró que la Directiva 2014/59 se opone a que, con posterioridad a la amortización total de las acciones de una entidad de crédito objeto de un proceso de resolución -como fue el caso del Banco Popular-, quienes hubieran adquirido acciones en el marco de una OPS emitida antes del inicio del proceso de resolución ejerciten acciones de responsabilidad por folleto o acciones de nulidad del contrato de suscripción de acciones que, habida cuenta de sus efectos retroactivos, conllevan efectos restitutorios.
La interpretación que acabamos de exponer determinó el cambio jurisprudencial producido en torno a la cuestión de la legitimación activa
La citada S TJUE de 5 de mayo de 2022 determinó que el Tribunal Supremo, en sus SS 1137/2023 Y 1139/23, ambas de 12 de julio, declarase que la concurrencia de los presupuestos y requisitos para el éxito de la acción ejercitada por los adquirentes de acciones de Banco Popular estaban condicionados por una circunstancia previa que afecta a la propia existencia de la acción, al concluir el TJUE que la Directiva 2014/59 excluye el ejercicio de las acciones de responsabilidad o de nulidad e impide que «quienes hayan adquirido acciones [...] ejerciten contra esa entidad [...] o contra la entidad de que suceda, una acción de responsabilidad [...] o una acción de nulidad». Y que la desaparición, a raíz de dicha sentencia, del presupuesto de la acción de nulidad por error vicio había privado a las pretensiones del demandante del fundamento que pudieran tener si no se hubiera producido la resolución del banco, ya que la sala, por mandato del art. 4 bis LOPJ, debe aplicar la doctrina del TJUE, que tiene carácter vinculante, de modo que tales pretensiones nunca podrían ser estimadas.
A la misma conclusión llegó el Tribunal Supremo en su sentencia nº 1138/2023, también de 12 de julio, en relación a las acciones de nulidad e indemnizatoria de daños y perjuicios por la suscripción de acciones de Banco Popular, S.A. en la ampliación de capital de 2016 y cinco compras de acciones de la misma entidad realizadas entre 2014 y 2016.
II.-/ El TJUE ha dictado la sentencia de 5 de septiembre 2024 en los asuntos acumulados C-779/22, C-775/22 Y C-794/22 (Banco Santander). En ella resuelve las tres cuestiones prejudiciales españolas que, ante las dudas sobre si el criterio de la sentencia de TJUE de 5 de mayo de 2022 era o no extrapolable a supuestos ajenos a la inversión directa en acciones, le planteó el Tribunal Supremo mediante auto de 15 de diciembre de 2022 sobre la disolución del Banco Popular y adquisición por Banco Santander SA, y concretamente sobre la legitimación activa en el contexto de un proceso de reestructuración bancaria. Así:
-La cuestión C-779/22, que plantea el Auto del TS de 15 de diciembre de 2022, se centra en las participaciones preferentes que se convierten en acciones antes de que se hubieran adoptado las medidas de resolución al Banco Popular.
-La cuestión C-775/22, que plantea el Auto del TS de 15 de diciembre de 2022, se re?ere a una acción de nulidad del contrato de suscripción de obligaciones subordinadas emitidas por Banco Popular ejercitada con posterioridad a la conversión en acciones y sucesiva transmisión de estas, sin contraprestación efectiva, acordadas en el procedimiento de resolución del Banco Popular. Las acciones resultantes de esa conversión de las subordinadas fueron inmediatamente transmitidas a Banco Santander, sin haber sido objeto de amortización.
-Y la cuestión C-794/22, que plantea el Auto del TS de 15 de diciembre de 2022, versa sobre comercialización de bonos subordinados necesariamente convertibles en acciones del mismo banco, que acabaron convirtiéndose en acciones del banco antes de que se hubieran adoptado las medidas de resolución.
La sentencia TJUE de 5 de septiembre 2024, dando respuesta a esas tres cuestiones prejudiciales, establece lo siguiente:
Concluye el Tribunal Supremo en su sentencia de núm. 113/25, de 22 de enero, que venimos citando, que en la referida sentencia el TJUE
Y añade:
III.-/ La aplicación del marco normativo e interpretativo expuesto al caso ahora enjuiciado, en el que los productos bancarios sobre los que recaen las acciones ejercitadas por la parte actora en su escrito de demanda son obligaciones subordinadas que fueron convertidas en acciones en el año 2017, determina la apreciación de falta de legitimación activa
En palabras de la S AP Madrid, Secc. 14ª, núm. 44/2025, de 6 de febrero, en un supuesto en el que se habían contratado obligaciones subordinaras VT 10-21, "la sentencia del TJUE de 5 de septiembre de 2024 (asuntos acumulados C-775/22, C-779/22 y C-794/22) otorga preeminencia al interés público sobre el interés privado de los inversores, lo que implica la imposibilidad de que éstos puedan ejercer acciones de responsabilidad contra la entidad de crédito. La sentencia establece que las disposiciones de la Directiva 2014/59, en particular los arts. 34.1 y 38, establecen una prohibición de que los suscriptores de participaciones preferentes convertibles en acciones de Banco Popular, de obligaciones subordinadas convertibles en acciones de Banco Popular y de bonos subordinados convertibles en acciones de Banco Popular, S.A. puedan demandar la nulidad del contrato de suscripción de tales instrumentos financieros conforme al Derecho nacional tras la amortización total de las acciones de Banco Popular a consecuencia del procedimiento de resolución de 7 de junio de 2017. En este contexto, los suscriptores de estos tres productos carecen de legitimación activa para instar acciones de responsabilidad contra Banco Santander, S.A. en su condición de sucesor de Banco Popular".
En aplicación de cuanto se ha expuesto, y atendido que la demandante era titular de los productos financieros ya referidos del Banco Popular que ha demandado a Banco Santander SA en su calidad de sucesor en el proceso de reestructuración bancaria, ejercitando acciones de nulidad de los contratos y de restitución del precio abonado, y acciones restitutorias para que, declarándose la responsabilidad de la demandada, puedan obtener una indemnización por los daños y perjuicios derivados de las pérdidas sufridas como consecuencia de aquella adquisición, carece de legitimación activa frente a dicha entidad, lo que conduce a la estimación del recurso, con revocación de la sentencia y desestimación de la demanda.
La estimación del recurso de apelación de BANCO SANTANDER SA determina la no imposición de las costas de esta alzada a ninguna de las partes, de acuerdo con el art. 398 LEC.
En cuanto a las de la primera instancia, aun cuando la demanda es íntegramente desestimada, no procede la imposición de las costas a la parte demandante, pues entendemos que las sentencias del TJUE y del TS posteriores a la fecha de interposición de la demanda han tenido un carácter definitivo y fundamental en la decisión del pleito, resultando demostrativas de la existencia de serias dudas de derecho que, conforme al art. 394. 1 in fine LEC, constituye criterio justificador para su no imposición.
En virtud de lo que dispone la Disposición Adicional 15ª de la Ley Orgánica del Poder Judicial, introducida por el número diecinueve del artículo primero de la Ley Orgánica 1/2009, de 3 de noviembre, complementaria de la Ley de reforma de la legislación procesal para la implantación de la nueva Oficina judicial, se acuerda la devolución del depósito consignado para recurrir.
Fallo
Se estima el recurso de apelación y se revoca la sentencia apelada, que queda sin efecto. En su lugar, se desestima íntegramente la demanda formulada por Don Fernando y Doña Penélope contra BANCO SANTANDER SA, absolviendo a dicha demandada de todos los pedimentos contra ella deducidos en la misma, sin imposición de las costas procesales de la primera instancia a ninguna de las partes.
No se hace condena en costas de esta alzada a ninguna de las partes.
Devuélvase a la parte apelante el depósito constituido para recurrir.
Así, por esta nuestra sentencia, definitivamente juzgando en esta alzada, lo pronunciamos, mandamos y firmamos.
La difusión del texto de esta resolución a partes no interesadas en el proceso en el que ha sido dictada sólo podrá llevarse a cabo previa disociación de los datos de carácter personal que los mismos contuvieran y con pleno respeto al derecho a la intimidad, a los derechos de las personas que requieran un especial deber de tutelar o a la garantía del anonimato de las víctimas o perjudicados, cuando proceda.
Los datos personales incluidos en esta resolución no podrán ser cedidos, ni comunicados con fines contrarios a las leyes.
