Última revisión
14/07/2025
Sentencia Civil 48/2025 Audiencia Provincial Civil de Valencia/València nº 8, Rec. 1321/2024 de 21 de enero del 2025
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Orden: Civil
Fecha: 21 de Enero de 2025
Tribunal: Audiencia Provincial Civil nº 8
Ponente: PEDRO LUIS VIGUER SOLER
Nº de sentencia: 48/2025
Núm. Cendoj: 46250370082025100045
Núm. Ecli: ES:APV:2025:420
Núm. Roj: SAP V 420:2025
Encabezamiento
ROLLO Nº 1321/24
SECCIÓN OCTAVA ============================== Iltmos/as. Sres/as.: Presidente D. PEDRO LUIS VIGUER SOLER Magistradas Dª ANA VEGA PONS-FUSTER OLIVERA Dª Mª FE ORTEGA MIFSUD ==============================
En la ciudad de VALENCIA, a veintiuno de enero de dos mil veinticinco.
Vistos por la Sección Octava de esta Audiencia Provincial, siendo ponente el Ilmo. Sr. D. PEDRO LUIS VIGUER SOLER, los autos de Juicio Ordinario, promovidos ante el Juzgado de 1ª Instancia nº 2 de Torrent, con el nº 485/2023, por D. Juan representado en esta alzada por la Procuradora Dª Susana Toro Sánchez y dirigido por el Letrado D. Jesús López del Castillo contra BBVA SA. representado en esta alzada por la Procuradora Dª Eva Mª Badías Bastida y dirigido por el Letrado D. Ernesto Pérez Broseta, siendo parte asimismo el MINISTERIO FISCAL, pendientes ante la misma en virtud del recurso de apelación interpuesto por D. Juan.
Antecedentes
Fundamentos
Con anterioridad a la entrada en vigor de la vigente LO 3/2018 de 5 de diciembre, de Protección de Datos y Garantía de los Derechos Digitales, era ya reiterada la jurisprudencia relativa a los requisitos de la inclusión de datos de deudores en ficheros de morosos y las consecuencias que la indebida inclusión tiene en orden a considerar la existencia de una intromisión ilegítima del derecho fundamental al honor del art. 18 de la Constitución, jurisprudencia que puede estimarse extractada, entre otras, en las SSTS 174/2018, de 23 de marzo y 245/2019 de 25 de abril. Y conforme a dicha doctrina, para que los datos personales de una persona sean incluidos o registrados en un fichero o registro de morosos es preciso que se cumplan tres requisitos:
1º) Que exista una deuda cierta, exigible y vencida que no ha sido pagada a su vencimiento, es decir, indubitada e indiscutida.
2º) Que con posterioridad a su vencimiento e impago se haya reclamado al deudor su pago concediéndole un nuevo plazo razonable para ello y se le advierta de forma expresa que en caso de impago sus datos personales podrán ser incluidos en el correspondiente fichero o registro de morosos.
3º) Que la deuda sea pacífica y no controvertida, requisito que no concurre cuando existe un procedimiento judicial, administrativo o arbitral en el que se discute su existencia, exigibilidad o importe, y también cuando el deudor se haya opuesto de modo justificado a su pago, alegando motivos razonables para ello o aportando un principio de pago que cuestione el carácter debido de la deuda, si bien no toda oposición al pago de una deuda, por injustificada que resulte, implica que la deuda sea incierta o dudosa, porque en tal caso, la certeza y exigibilidad de la deuda se dejaría al exclusivo arbitrio del deudor, al que le bastaría con cuestionar su procedencia, cualquiera que fuera el fundamento de su oposición, para convertir la deuda en incierta, sin que los acreedores puedan utilizar la inclusión de los datos de sus clientes en los registros de morosos como método de presión para lograr el cobro de deudas discutidas, lo cual no significa que sea necesaria una condena judicial como requisito previo para poder incluir a un deudor en uno de esos registros, ya que no son registros de sentencias condenatorias.
Ello sentado a continuación se examinan por su orden los motivos del recurso antes expuestos.
Y añade que en lo que aquí interesa, el TS ha declarado en estas sentencias que uno de los ejes fundamentales de la regulación del tratamiento automatizado de datos personales es el que ha venido en llamarse "principio de calidad de los datos". Los datos deber ser exactos, adecuados, pertinentes y proporcionados a los fines para los que han sido recogidos y tratados. El art. 4 de la Ley Orgánica de Protección de Datos de Carácter Personal (en lo sucesivo, LOPD), al desarrollar tanto el art. 18.4 de la Constitución como las normas del Convenio núm. 108 del Consejo de Europa y la Directiva 1995/46/CE, de 24 octubre, del Parlamento Europeo y del Consejo de la Unión Europea, de protección de las personas físicas en lo que respecta al tratamiento de datos personales y a la libre circulación de estos datos, exige que los datos personales recogidos para su tratamiento sean adecuados, pertinentes y no excesivos en relación con el ámbito y las finalidades determinadas, explícitas y legítimas para las que se hayan obtenido, exactos y puestos al día de forma que respondan con veracidad a la situación actual del afectado, y prohíbe que sean usados para finalidades incompatibles con aquellas para las que los datos hubieran sido recogidos.
En cuanto a la calidad de los datos en los registros de morosos, señala la sentencia que seguimos en la exposición que este principio, y los derechos que de él se derivan para los afectados, son aplicables a todas las modalidades de tratamiento automatizado de datos de carácter personal. Pero tienen una especial trascendencia cuando se trata de los llamados "registros de morosos", esto es, los ficheros de «datos de carácter personal relativos al cumplimiento o incumplimiento de obligaciones dinerarias facilitados por el acreedor o por quien actúe por su cuenta o interés».
El art. 29.4 LOPD establece que «sólo se podrán registrar y ceder los datos de carácter personal que sean determinantes para enjuiciar la solvencia económica de los interesados y que no se refieran, cuando sean adversos, a más de seis años, siempre que respondan con veracidad a la situación actual de aquéllos».
Los arts. 38 y 39 del Real Decreto 1720/2007, de 21 de diciembre, por el que se aprueba el Reglamento de desarrollo de la Ley Orgánica 15/1999, de 13 de diciembre, de protección de datos de carácter personal, al desarrollar, valga la redundancia, el art. 29 LOPD, exigen para la inclusión en los ficheros de datos de carácter personal que sean determinantes para enjuiciar la solvencia económica del afectado, la existencia previa de una deuda cierta, vencida, exigible, que haya resultado impagada, y que se haya requerido de pago al deudor, informándole que en caso de no producirse el pago en el término previsto para ello y cumplirse los demás requisitos, los datos relativos al impago podrán ser comunicados a ficheros relativos al cumplimiento o incumplimiento de obligaciones dinerarias.
Añade la sentencia que el principio de calidad de datos no se limita a exigir la veracidad de la deuda por lo que es precisa la pertinencia de los datos respecto de la finalidad del fichero. Y añade que los datos que se incluyan en estos registros de morosos han de ser ciertos y exactos. Pero no basta con el cumplimiento de esos requisitos para satisfacer las exigencias del principio de calidad de los datos en este tipo de registros. Hay datos que pueden ser ciertos y exactos sin ser por ello pertinentes, pues no son determinantes para enjuiciar la solvencia económica de los interesados, entendida como imposibilidad o negativa infundada a pagar la deuda.
Cita las SsTS 13/2013, de 29 de enero, 672/2014, de 19 de noviembre, 740/2015, de 22 de diciembre, y 114/2016, de 1 de marzo que realizan algunas consideraciones generales sobre esta cuestión, al declarar que la LOPD descansa en principios de prudencia, ponderación y veracidad, de modo que los datos objeto de tratamiento deben ser auténticos, exactos, veraces y deben estar siempre actualizados, y por ello el interesado tiene derecho a ser informado de los mismos y a obtener la oportuna rectificación o cancelación en caso de error o inexactitud. Cuando se trata de ficheros relativos al cumplimiento de obligaciones dinerarias, la deuda debe ser además de vencida y exigible, cierta, es decir, inequívoca, indudable, siendo necesario además el previo requerimiento de pago. Por tal razón, no cabe incluir en estos registros datos personales por razón de deudas inciertas, dudosas, no pacíficas o sometidas a litigio. Para que concurra esta circunstancia en la deuda, que excluya la justificación de la inclusión de los datos personales en el registro de morosos, basta con que aparezca un principio de prueba documental que contradiga su existencia o certeza.
Señala el TS que si la deuda es objeto de controversia, porque el titular de los datos considera legítimamente que no debe lo que se le reclama, la falta de pago no es indicativa de la insolvencia del afectado pues puede que la deuda resulte finalmente cierta y por tanto pueda considerarse como un dato veraz. Pero no era un dato pertinente y proporcionado a la finalidad del fichero automatizado, porque este no tiene por finalidad la simple constatación de las deudas, sino la solvencia patrimonial de los afectados. Por ello solo es pertinente la inclusión en estos ficheros de aquellos deudores que no pueden o no quieren, de modo no justificado, pagar sus deudas, pero no aquellos que legítimamente discrepan del acreedor respecto de la existencia y cuantía de la deuda.
Por otro lado precisa el TS que la inclusión en los registros de morosos no puede constituir una presión ilegítima para que los clientes paguen deudas controvertidas, y recuerda lo que declaró la STS 176/2013, de 6 de marzo y ha sido recogido en varias sentencias posteriores:
«La inclusión en los registros de morosos no puede ser utilizada por las grandes empresas para buscar obtener el cobro de las cantidades que estiman pertinentes, amparándose en el temor al descrédito personal y menoscabo de su prestigio profesional y a la denegación del acceso al sistema crediticio que supone aparecer en un fichero de morosos, evitando con tal práctica los gastos que conllevaría la iniciación del correspondiente procedimiento judicial, muchas veces superior al importe de las deudas que reclaman.
» Por tanto, esta Sala estima que acudir a este método de presión representa en el caso que nos ocupa una intromisión ilegítima en el derecho al honor [...] ».
b.-) En el presente caso, a la vista de la abundante prueba documental aportada y del interrogatorio del demandante en el juicio, no cabe duda de que las deudas del actor incluidas en el fichero de morosos son ciertas e indubitadas pues nunca fueron controvertidas por el mismo. Consta en los autos su origen derivado de diversos contratos de préstamo, tarjetas de crédito y cuenta corriente (documentos 10 a 16) y certificaciones de deuda (documentos 17 a 22), sin que se haya acreditado en autos que haya existido discrepancia alguna en relación con las referidas deudas, ni discrepancias con su importe, ni que se haya formulado ninguna queja o reclamación, judicial o extrajudicial, por escrito o por medio correo electrónico. En suma, se ha acreditado la existencia de la deuda, que nunca ha sido controvertida por tanto debe considerarse como cierta e indubitada, líquida, vencida y exigible, y en consecuencia, el motivo debe ser desestimado.
a.-) En este sentido, la STS 81/2022 de 2 de febrero, admitió a tal efecto la notificación realizada incluso mediante el envío masivo de notificaciones por vía postal en el que se aportaron igualmente las oportunas certificaciones de las empresas Servinform y Equifax encargadas de la preparación, seguimiento y gestión de dichas notificaciones, y en las que se certificaba que no constaba la devolución de la notificación remitida a través del Servicio Público de Correos que materializó la entrega de la carta, y que fue remitida al domicilio señalado por el interesado que no constaba hubiera cambiado y que por tanto seguía siendo el mismo, así como los emails remitidos, dirigidos a la dirección de correo electrónico facilitada también por el propio interesado.
b.-) Por su parte la STS 436/2022 de 30 de mayo consideró que se cumplían las previsiones de los arts. 38.1º y 39 RLOPD y el art. 9.3 de la LO 1/1982 de protección civil del derecho al honor, a la intimidad personal y familiar y a la propia imagen, y que por tanto el requerimiento se había realizado correctamente mediante la remisión por correo ordinario sin devolución, complementado por el correo electrónico designado en el contrato y las llamadas telefónicas reconocidas por el demandante.
c.-) Cabe citar igualmente la STS 609/2022 de 19 de septiembre, que tras afirmar que la finalidad del requerimiento decae en los casos de contumacia en el impago de deudas, se remite a la STS 563/2019 de 23 de octubre que concluyó en un caso de ausencia de requerimiento previo que el deudor no se vio sorprendido por la inclusión en el fichero al tener constancia de la deuda y añade que
d.-) Por su parte la posterior STS 660/2022 de 13 de octubre frente a la alegación del recurrente de que no constaba que los correos llegaran a conocimiento del demandante consideró cumplido el requisito del requerimiento previo del art. 38 RLOPD valorando las siguientes circunstancias: 1. Que constaba acreditado que los empleados del banco advirtieron al actor de sus incumplimientos y de las consecuencias del impago; 2. Que las notificaciones fueron remitidas al domicilio del actor; 3. Que no constaba devolución de los correos. 4. Que se remitieron varios requerimientos (ocho); 5. Que existía una deuda cierta, vencida y exigible; 6. Que no puede dejarse a la voluntad del deudor requerido la recepción y el conocimiento del contenido de las notificaciones; y, 7. Que la deuda había sido objeto de sucesivas novaciones y ampliaciones para refinanciar la misma.
e.-) Más recientemente la STS 946/2022 de 20 de diciembre después de afirmar que la notificación fehaciente sin duda facilita la prueba del requerimiento previo, no obstante añade que
Y añade, a modo de conclusión lo siguiente:
f.-) La STS 959/2022 de 21 de diciembre señala:
g.-) En el mismo sentido, la STS 1318/2023 de 27 de septiembre señala:
h.-) Dicha doctrina ha sido reiterada posteriormente en numerosas sentencias entre las que cabe mencionar las SsTS 1319/2023 de 27 septiembre, 1476/2023 y 1477/2023 de 23 octubre, 1786/2023 y 1792/2023 de 19 diciembre, 1794/2023 de 20 diciembre, 1819/2023 de 21 diciembre, 34/2024 de 11 enero, 117/2024 de 1 febrero, 280/2024 y 281/2024 de 27 febrero, 324/2024 de 5 marzo, 342/2024 y 343/2024 de 11 marzo, 597/2024, 598/2024, 600/2024, 601/2024 y 602/2024 de 6 mayo, 648/2024 y 650/2024 de 13 mayo, 991/2024 12 julio, y las más recientes sentencias 1373/2024 de 21 octubre, 1557/2024, 1558/2024, 1559/2024 de 19 de noviembre y 1613/2024 de 2 de diciembre.
Esta última resume la doctrina jurisprudencial expuesta y señala:
i.-) La actora afirma en el indicado motivo impugnatorio que el requerimiento previo no cumplió los requisitos jurisprudencialmente exigidos en cuanto al requerimiento previo de pago, pero lo cierto es que en el presente caso consta acreditado cumplidamente a través de los documentos 23 a 42 de los acompañados a la contestación a la demanda que el demandado fue notificado de la deuda y requerido de pago a la vista de las certificaciones de Servinform SA y Equifax Ibérica SL, y de las cartas y albaranes de entrega obrantes en autos (adverados por dichas entidades en las contestaciones a los oficios remitidos por el Juzgado conforme al art. 381 LEC) , comunicaciones que fueron remitidas en fechas 10 y 14 de mayo, 18 de junio, 25 de agosto y 25 de noviembre de 2021 al domicilio sito en la DIRECCION000 de Torrent que el propio actor designó en los distintos contratos de préstamo, de tarjeta de crédito y de cuenta corriente de los que derivan las deudas reclamadas (documentos 10 a 16 de la contestación), sin que conste acreditado documentalmente ningún cambio de domicilio, mucho menos que se notificara el mismo a la entidad acreedora, siendo irrelevante que haya designado otro distinto en la misma calle en el poder aportado con la demanda, pues en definitiva ha sido consignado por el propio interesado y no está avalado por prueba alguna, singularmente documental, que evidencie la realidad de dicho domicilio, constando igualmente acreditado en autos que las referidas cartas fueron regularmente remitidas a modo de requerimiento previo, y que no fueron devueltas, siendo innecesario acuse de recibo de acuerdo con la doctrina jurisprudencial anteriormente expuesta siempre que pueda presumirse razonablemente su recepción como sucede en el presente caso, por lo que es razonable considerar acreditada la entrega al demandante de los sucesivos requerimientos que además nunca ha manifestado objeción alguna al origen o a la cuantía de las deudas reclamadas, que son varias, y de diverso origen, lo que determina, ante la contumacia en el impago, que incluso el requerimiento era innecesario al haber decaído la necesidad del mismo, pues el deudor no se vió sorprendido por la inclusión de la deuda en el fichero al tener constancia de sus deudas, máxime cuando la necesidad de dicho requerimiento se funda en evitar que sean incluidas personas que por un simple descuido o por un error bancario o por cualquier otra circunstancia similar hayan dejado de hacer frente a las obligaciones vencidas y exigibles, lo que no es el caso, sin que este dato sea pertinente para enjuiciar su solvencia al margen del posible ejercicio de los derechos de acceso, rectificación oposición y cancelación ( STS 609/2022, 422/2020, 563/19 y 740/2015 entre otras).
Por tanto valorada en su conjunto la prueba practicada esta Sala considera por vía de prueba indirecta o presuntiva ( art. 386 LEC) que el actor en efecto fue requerido para el pago y advertida expresamente de la posible inclusión en el fichero de datos en caso de no atender el requerimiento, y además tenía varias deudas, por lo que dicha inclusión no fue sorpresiva, y por lo tanto, y con arreglo a la doctrina jurisprudencial expuesta, se han cumplido los requisitos del art. 38 del RD 1720/2007 por el que se aprobó el RLOPD, en particular en cuanto al requerimiento previo, tal y como así lo concluye la sentencia impugnada.
Procede en consecuencia desestimar el recurso confirmando la sentencia de instancia con la consiguiente desestimación de la demanda.
Vistos los artículos citados y demás de general y pertinente aplicación la Sala pronuncia el siguiente
Fallo
Dese al depósito constituido el destino legal ( DA 15ª LO 1/2009).
Cumplidas que sean las diligencias de rigor, con testimonio de esta resolución, remítanse las actuaciones al Juzgado de origen, para su conocimiento y efectos, debiendo acusar recibo.
Contra la presente resolución cabe interponer, en su caso, recurso de casación ante esta Sala para ante el Tribunal Supremo, en el plazo de veinte días desde su notificación, por infracción de normal procesal o sustantiva y conforme a las previsiones del Acuerdo de la Sala de Gobierno del Tribunal Supremo de fecha 8 de septiembre de 2023 sobre extensión y otras condiciones extrínsecas de los escritos de interposición y oposición de los recursos de casación civil dictado en cumplimiento del artículo 481.8ª LEC en su redacción dada por Real Decreto-Ley 5/2023, de 28 de junio y publicado en el BOE de fecha 21 de septiembre de 2023, sin perjuicio de la necesidad de constitución de depósito o de prestación de tasa para recurrir.
Así por ésta nuestra Sentencia que se llevará al Libro de las de su clase y sendos testimonios al Rollo de su razón y al procedimiento de que trae causa, lo pronunciamos, mandamos y firmamos.
