Última revisión
29/06/2009
Sentencia Civil Nº 245/2009, Audiencia Provincial de Girona, Sección 2, Rec 199/2009 de 29 de Junio de 2009
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Orden: Civil
Fecha: 29 de Junio de 2009
Tribunal: AP - Girona
Ponente: FERNANDEZ FONT, JOAQUIN MIGUEL
Nº de sentencia: 245/2009
Núm. Cendoj: 17079370022009100248
Encabezamiento
AUDIÈNCIA PROVINCIAL DE GIRONA
SECCIÓ SEGONA
Rotlle d'apel·lació civil núm. 199/2009
Prové: JUTJAT PRIMERA INSTÀNCIA 4 GIRONA (ANT.CI-4)
Procediment núm. 1489/2008
Classe: judici verbal
SENTÈNCIA 245 / 2009
Il·lms. Srs:
PRESIDENT
JOSÉ ISIDRO REY HUIDOBRO
MAGISTRATS
JOAQUIM FERNANDEZ FONT
JAUME MASFARRÉ COLL
Girona, 29 de juny de dos mil nou.
En aquesta segona instància ha comparegut com a part apel·lant ENDESA DISTRIBUCIÓN ELECTRICA, S.L., representada per la procuradora ROSA MARIA
TRIOLA VILA, i defensada pel lletrat EDUARD LLORENS , i com a part contra la qual s'apel·la ALLIANZ, representada per la procuradora MERCÈ CANAL PIFERRER, i defensada pel lletrat ANTONI SANT BLANCH.
Antecedentes
PRIMER. Aquest procés es va iniciar arran de la demanda presentada en nom de ALLIANZ S.A. contra ENDESA DISTRIBUCIÓN ELECTRICA, S.L. .
SEGON. La decisió de la Sentència que va posar fi a la primera instància diu així:
" Que estimando como estimo íntegramente la demanda presentada por la representación procesal de ALLIAN SA, debo condenar y condeno a ENDESA DISTRIBUCION ELECTRICA SL al pago de 2.514,47 euros, más su interés legal y las costas de este juicio".
TERCER. En aplicació de les normes de repartiment vigents en aquesta Audiència Provincial, aprovades per la Sala de Govern del Tribunal Superior de Justícia de Catalunya, ha correspost el coneixement d'aquest recurs a la Secció Segona.
QUART. En la seva tramitació s'han observat les normes processals aplicables a aquesta classe de recurs, les parts han efectuat les al·legacions que es poden veure en els respectius escrits presentats en aquesta segona instància, als quals es respon en els fonaments jurídics següents. Per a la deliberació i votació del recurs, s'assenyala el dia 29 de juny de dos mil nou .
CINQUÈ. Conforme al que estableixen les normes de repartiment indicades, es va designar com a ponent d'aquest recurs l'Il·lm. Sr. JOAQUIM FERNANDEZ FONT, qui expressa en aquesta Sentència el criteri unànim de la Sala.
Fundamentos
PRIMER. La societat asseguradora demandant reclama de la societat subministradora d'energia elèctrica demandada el pagament de la quantitat que va haver d'abonar a un assegurat a conseqüència d'uns danys produïts, d'una banda, en uns queviures que tenia dins d'un frigorífic i, d'una altra, en diferents components d'aquest darrer. Aquest aparell estava instal·lat en el negoci d'hostaleria de l'assegurat. Defensa que els danys es van produir com a conseqüència d'una pujada de tensió en el subministrament d'electricitat, després d'un tall en el servei que va durar aproximadament cinc hores.
La demandada va negar que fos aquesta la causa dels danys, que va atribuir al fet que el motor del frigorífic no tenia els mecanismes de protecció davant de sobretensions elèctriques exigits tant per l'antic com pel nou reglament de baixa tensió.
La sentència de primera instància ha estimat la demanda. Ha considerat que no havia quedat provat que no estiguessin instal·lats aquests mecanismes de protecció.
La demandada impugna aquesta decisió.
Argumenta, primer, que dins del cost dels queviures refrigerats que es van fer malbé s'hi ha inclòs el d'unes cigales, quan a la factura on s'hi fan constar han estat tatxades. De les declaracions al judici del legal representat de la societat que va patir els danys en resultaria que aquesta partida no es va fer malbé.
Segon, que a la sentència de primera instància no s'apliquen correctament les regles de distribució de la càrrega de la prova, ja que hauria d'haver estat la asseguradora demandant qui demostres que el frigorífic tenia els mecanismes de protecció exigits reglamentàriament, i que no és ella qui ha de demostrar que no hi eren. Afegeix que tant l'antic reglament de baixa tensió com l'actual preveuen la instal·lació dels esmentats mecanismes. Per tant, va ser la manca d'aquests sistemes de protecció la que va provocar els danys.
SEGON. Hem de recordar que a la sentencies de 28 de gener i 10 de juny de 2.009 dèiem "En lo que concierne al régimen jurídico aplicable a los daños ocasionados a los consumidores como consecuencia del suministro de energía eléctrica, existen básicamente dos posiciones en las Audiencias Provinciales en función de que se considere aplicable la Ley 26/1984, de 19 de julio, General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios, o tan solo la Ley 22/1994, de 6 de julio, de Responsabilidad Civil por los Daños Causados por Productos Defectuosos.
Hay que señalar que a la fecha de presentación de la demanda una y otra habían sido derogadas por el Real Decreto Legislativo 1 /2.007, de 16 de noviembre de 2.007 , por el que se aprueba el texto refundido de la Ley General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios y otras leyes complementarias, incorporando a su texto en lo que aquí afecta las disposiciones de ambas.
En el sentido de no entender aplicable la Ley para la Defensa de los Consumidores y Usuarios, la sentencia de 17 marzo 2008 de la Audiencia Provincial de Madrid dice que "ha de tenerse presente que en materia de carga de la prueba los artículos 25 y 26 de la Ley 26/1984, de 19 de julio, General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios , preceptúan que "el consumidor y el usuario tienen derecho a ser indemnizados por los daños y perjuicios demostrados que el consumo de bienes o la utilización de productos o servicios les irroguen, salvo que aquellos daños y perjuicios estén causados por su culpa exclusiva o por la de las personas de las que deba responder civilmente", y que "las acciones u omisiones de quienes producen, importan, suministran o facilitan productos o servicios a los consumidores o usuarios, determinantes de daños o perjuicios a los mismos, darán lugar a la responsabilidad de aquéllos, a menos que conste o se acredite que se han cumplido debidamente las exigencias y requisitos reglamentariamente establecidos y los demás cuidados y diligencias que exige la naturaleza del producto, servicio o actividad", pero también se ha de recordar que en la disposición final primera y en los artículos 2 y 5 de la Ley 22/1994, de 6 de julio, de Responsabilidad Civil por los Daños Causados por Productos Defectuosos, se dispone que "los artículos 25 a 28 de la Ley 26/1984, de 19 julio, General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios , no serán de aplicación a la responsabilidad civil por daños causados por productos defectuosos incluidos en el artículo 2 de la presente ley ", que "a los efectos de esta Ley, se entiende por producto todo bien mueble, aun cuando se encuentre unido o incorporado a otro bien mueble o inmueble. También se considerarán productos el gas y la electricidad", y que "el perjudicado que pretenda obtener la reparación de los daños causados tendrá que probar el defecto, el daño y la relación de causalidad entre ambos", norma esta última que está en sintonía con lo que prevé con carácter general el artículo 217.2 de la Ley de Enjuiciamiento Civil respecto a que "corresponde al actor y al demandado reconviniente la carga de probar la certeza de los hechos de los que ordinariamente se desprenda, según las normas jurídicas a ellos aplicables, el efecto jurídico correspondiente a las pretensiones de la demanda y de la reconvención". Del conjunto de los preceptos citados se desprende, pues, que a la parte actora le corresponde en este proceso probar el defecto y el daño afirmados en la demanda, así como la relación de causal entre ambos". En el mismo sentido y entre otras muchas, se pronuncian las sentencias de la Audiencia de Salamanca de 19 de febrero de 2.007, Sevilla de 15 de mayo de 2.006, de Cáceres de 21 de marzo de 2.006, de Baleares de 13 de octubre de 2.005, de Barcelona de 10 de octubre y 6 de abril de 2.005 .
Sostiene la tesis de que sí es aplicable el régimen de responsabilidad previsto en la Ley para la Defensa de los Consumidores y Usuarios, la sentencia de la Audiencia de Vizcaya de 29 de septiembre de 2.006 en la que se dice "los preceptos aplicados por la sentencia (artículos 25 y ss. de la citada Ley General) son inaplicables cuando se trata de perjuicios causados por productos defectuosos, pues la disposición final primera de la Ley de 6 de julio de 1994 dice que "los arts. 25 a 28 de la Ley 26/1984 de 19 julio General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios que no serán de aplicación a la responsabilidad civil por daños causados por productos defectuosos incluidos en el art. 2 de la presente ley".
Ahora bien, que la electricidad esté incluida en la citada Ley, de modo que, cuando pueda ser considerada como producto defectuoso, es decir "aquél que no ofrezca la seguridad que cabría legítimamente esperar, teniendo en cuenta todas las circunstancias" ( art. 3 de la Ley de 1994 ) deba regirse por la misma, no implica que, en los demás casos, le sea inaplicable la Ley 26/84 general para la defensa de los Consumidores y Usuarios , pues no cabe esperar que el legislador haya querido recortar la protección de los consumidores con una Ley que, en su exposición de motivos, afirma que "ni el ámbito subjetivo de tutela ni el objetivo que contempla la Directiva coinciden con los de la Ley 26/1984 de 19 julio, General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios ".
Cómo en la citada Ley General para la defensa de los Consumidores y Usuarios se establece un principio general de responsabilidad del suministrador de energía eléctrica (art. 28) respecto de los daños y perjuicios que se produzcan "por el consumo o la utilización" de la misma (art. 25) incluido el uso normal, y, en tal caso, es la entidad suministradora la que debe probar (art. 26) "que se han cumplido debidamente las exigencias y requisitos reglamentariamente establecidos y los demás cuidados y diligencias que exige la naturaleza del producto, servicio o actividad". En parecido sentido cabe citar la sentencia de la Audiencia de Lleida de 18 de diciembre de 2.006 .
I afegíem " TERCERO. En cualquier caso, sea cual sea la tesis que se acoja será preciso que el demandante pruebe que los daños que reclama provienen del suministro eléctrico. Lo que variará será si le exigirá que además demuestre que el suministro ha sido ha sido defectuoso o, por el contrario, deberá ser la suministradora quien demuestre la corrección del servicio".
TERCER. Partint d'aquestes premisses, estem d'acord que al règim de responsabilitat pels danys ocasionats pel subministrament elèctric no és d'aplicació un sistema d'inversió de la càrrega probatòria, de manera que sigui l'empresa subministradora qui demostri que el dany produït no prové de problemes en el subministrament. És qui ha patit el dany que l'ha de demostrar i, a més, també ha de provar que la seva causa ha estat un defecte en el subministrament elèctric.
De les declaracions testificals del legal representant de l'empresa hotelera i del tècnic que va reparar el frigorífic, ha quedat completament demostrat que l'avaria es va produir quan va tornar l'electricitat després d'una apagada que va durar unes cinc hores. L'existència d'aquesta apagada per motius tècnics (s'estaven fent unes obres a la línea elèctrica) ha quedat confirmada per la declaració testifical d'un empleat de la demandada. També ha ratificat aquest criteri el perit presentat per la demandant.
Per tant, la primera conclusió que podem extraure és l'acreditació de la causa dels danys, que no va ser cap altra que una tallada molt llarga del subministrament.
A partir d'aquest fet, la demandada ha de provar el que ella al·lega per contrarestar-lo, de manera que aquest darrer extingeixi al primer o bé hi concorri, la qual cosa suposaria o bé l'extinció de la responsabilitat de l'empresa subministradora o bé la concurrència de causes negligents entre aquesta darrera i la societat subministrada amb una correlativa rebaixa de la indemnització.
Això vol dir que no podem compartir la seva tesi en el sentit que ha de ser la demandant qui demostri que el frigorífic que va patir danys tenia els preceptius mecanismes de protecció. Qui ha de demostrar que no els tenia és l'apel·lant, d'acord amb el recte enteniment del que disposa l'article 217.3 de la LEC , ja que l'absència de protecció seria un fet extintiu de la seva responsabilitat per un tall de subministrament.
El cert és que no ha presentat cap prova, per exemple una pericial, per demostrar que bé el frigorífic o bé la totalitat de la instal·lació no tenien els sistemes de protecció exigibles. Val a dir, d'entrada, que ningú no ha dubtat que la instal·lació fos correcta i estigués autoritzada administrativament. Per tant, podem presumir que ho era. La valoració que l'apel·lant fa de les proves practicades no és objectiva. És cert que el perit de la demandant va declarar al judici que ell no va comprovar si els mecanismes de protecció existien perquè va entendre que això no formava part del seu peritatge. Però també ho és que el contingut de la declaració del tècnic que va reparar el frigorífic s'allunya força del sentit que li dóna el recurs. Així, aquest tècnic el que va dir és que la protecció del frigorífic existia i que a més hi havia altres sistemes de protecció de la instal·lació general. La seva declaració no ha estat desmentida per cap prova presentada per la part ara recorrent.
Per tot això entenem que no ha quedat provat que manquessin els sistemes de protecció adients, la qual cosa fa que no es pugui considerar que els danys s'hagin produït exclusivament per aquest fet o que aquest ajudés a produir-los, amb la extinció o disminució respectivament de la responsabilitat de la demandada.
La segona conclusió és que aquesta ha de rescabalar a la demandant per les quantitats que ha pagat al seu assegurat pels danys patits per la interrupció del subministrament.
QUART. Pel que fa a la seva quantia, de fet l'apel·lant només ha discutit una partida del material refrigerat fet malbé que puja a 13,75 euros.
De les declaracions del representat de la societat hotelera i del perit de la demandant efectivament en resulta la possibilitat que aquesta partida no es fes malbé perquè a la factura de compra estava tatxada. Per tant, de la quantitat total reclamada hem de deduir-la.
Això fa que el cost del material refrigerat perdut resti en 634,22 euros i la quantitat total a pagar en 2.500,72 euros.
CINQUÈ. La diferència tan escassa entre la quantitat reclamada i la atorgada fa que la demanda s'hagi d'entendre estimada d'una manera molt substancial, i el recurs desestimat també substancialment.
Per això, de conformitat amb els articles 394.1 i 398.1 de la LEC imposem les costes de la segona instància a la part apel·lant, i mantenim la condemna al pagament de les de la primera.
Fallo
PRIMER. Desestimem substancialment el recurs d'apel·lació presentat per la procuradora Rosa Maria Triola Vila en nom de Endesa Distribución Electrica SL contra la sentencia de primera instància i reduïm la quantitat que haurà de pagar la demandada a la de 2.500,72 euros, més els interessos previstos a la sentència de primera instància, que augmentaran en dos punts des de la data de la resolució esmentada.
SEGON. Imposem les costes de la segona instància a la part apel·lant.
Contra aquesta resolució no es por interposar cap recurs extraordinari atès que el procediment s'ha tramitat per raó de la quantia litigiosa, que no excedeix de 150.000 euros.
Notifiqueu aquesta Sentència a les parts i deixeu-ne un testimoniatge en aquest rotlle i en les actuacions originals, que es retornaran al Jutjat de Primera Instància i Instrucció del qual procedeixen.
Així ho decideix la Sala, integrada pels magistrats esmentats a l'encapçalament, que signen a continuació.
PUBLICACIÓ. Avui, s'ha publicat aquesta Sentència, d'acord amb el que s'estableix legalment. En dono fe com a secretària judicial d'aquesta Secció.

