Sentencia CIVIL Nº 309/20...re de 2018

Última revisión
17/09/2017

Sentencia CIVIL Nº 309/2018, Audiencia Provincial de Vizcaya, Sección 5, Rec 137/2018 de 23 de Octubre de 2018

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Orden: Civil

Fecha: 23 de Octubre de 2018

Tribunal: AP - Vizcaya

Ponente: CUENCA GARCIA, LEONOR ANGELES

Nº de sentencia: 309/2018

Núm. Cendoj: 48020370052018100277

Núm. Ecli: ES:APBI:2018:1962

Núm. Roj: SAP BI 1962/2018


Encabezamiento


AUDIENCIA PROVINCIAL DE BIZKAIA - SECCIÓN QUINTA
BIZKAIKO PROBINTZIA AUZITEGIA - BOSGARREN SEKZIOA
BARROETA ALDAMAR 10-3ª planta - C.P./PK: 48001
Tel.: 94-4016666
Fax / Faxa: 94-4016992
NIG P.V. / IZO EAE: 48.06.2-16/001078
NIG CGPJ / IZO BJKN :48044.42.1-2016/0001078
Recurso apelación procedimiento ordinario LEC 2000 137/2018 - N
O.Judicial origen / Jatorriko Epaitegia : UPAD de 1ª Instancia e Instrucción nº 2 de Getxo / Getxoko
Lehen Auzialdiko eta Instrukzioko 2 zk.ko ZULUP
Autos de Procedimiento ordinario 102/2016(e)ko autoak
Recurrente / Errekurtsogilea: Iván , Rebeca y Luis
Procurador/a / Prokuradorea: RAKEL REGIDOR LLAMOSAS, RAKEL REGIDOR LLAMOSAS y
RAKEL REGIDOR LLAMOSAS
Abogado/a / Abokatua: JUAN CARLOS SOTO DEL CASTILLO, JUAN CARLOS SOTO DEL
CASTILLO y JUAN CARLOS SOTO DEL CASTILLO
Recurrido/a / Errekurritua : C.P. N NUM000 - NUM001 Y NUM002 CALLE000 DE LEIOA
Procurador/a / Prokuradorea: IÑIGO HERNANDEZ MARTIN
Abogado/a / Abokatua: JAVIER CORCHON BARRIENTOS
SENTENCIA N.º: 309/2018
ILMAS. SRAS.
Dña. MARÍA ELISABETH HUERTA SÁNCHEZ
Dña. LEONOR CUENCA GARCÍA
Dña. MAGDALENA GARCÍA LARRAGAN
En BILBAO, a veintitrés de octubre de dos mil dieciocho.
En nombre de S.M. el Rey, por la autoridad que le concede la Constitución.
Vistos por la Sección 5ª de esta Audiencia Provincial en grado de apelación, los presentes autos de
JUICIO ORDINARIO Nº 102/16 seguidos en primera instancia ante el Juzgado de Primera Instancia nº 2
de Getxo y del que son partes como demandante LA COMUNIDAD DE PROPIETARIOS DE LA CASA
Nº NUM000 , NUM001 y NUM002 DE LA CALLE000 DE LEIOA , representada por el Procurador
Sr. Hernández Martín y dirigida por el Letrado Sr. Corchón Barrientos y como demandada, Luis , Iván

Y Rebeca , representados por la Procuradora Sra. Regidor Llamosas y dirigidos por el Letrado Sr. Soto
Del Castillo, quienes reconvienen, siendo Ponente en esta instancia la Ilma. Sra. Magistrada Dª LEONOR
CUENCA GARCÍA.

Antecedentes

Se dan por reproducidos los antecedentes de la sentencia apelada.


PRIMERO.- Por la Juzgadora de primera instancia se dictó con fecha 28 de diciembre de 2017 sentencia cuya parte dispositiva dice literalmente: 'Estimar la demanda interpuesta por el procurador Sr.Hernández Martín en nombre y representación de la Comunidad de propietarios de la casa n NUM000 , NUM001 y NUM002 de la CALLE000 de la localidad de Leioa frente a Dª Rebeca y D Luis , condenando a los demandado a cumplir el Acuerdo adoptado en Junta General Extraordinaria de fecha de 25 de marzo de 2014 y en concreto a rotar anualmente su parcela de garaje en la forma establecida en dicho acuerdo.

Desestimar la demanda reconvencional formulada por el Procurador de los Tribunales Sr. Regidor Llamosas, en nombre y representación de Dª Rebeca y D Luis frente a la Comunidad de Propietarios de la casa n º NUM000 , NUM001 y NUM002 de la CALLE000 de la localidad de Leioa, absolviendo a dichos demandados de las peticiones deducidas en su contra, con imposición de las costas a los demandados'

SEGUNDO.- Contra dicha sentencia se interpuso recurso de apelación por la representación de Iván , Rebeca y Luis y admitido dicho recurso en ambos efectos se elevaron los autos a esta Audiencia, previa su tramitación y emplazamiento de las partes.



TERCERO.- Seguido este recurso por sus trámites se señaló el día 16 de octubre de 2018 para su votación y fallo.



CUARTO.- En la tramitación de estos autos en ambas instancias, se han observado las formalidades y términos legales, haciéndose constar que la duración de la grabación del Cd correspondiente al trámite de audiencia previa es la de 10 minutos y 38 segundos y la del acto de juicio es la de 104 minutos y 43 segundos.

Fundamentos


PRIMERO.- La parte apelante, demandados-actores reconvencionales en la instancia, interesa la revocación de la resolución recurrida y que en su lugar se dicte otra por la que, tras una adecuada valoración de la prueba practicada y aplicación del derecho, se desestime la demanda contra ellos deducida y se estima su demanda reconvencional declarando la nulidad de pleno derecho del Acuerdo adoptado en la Junta General Extraordinaria celebrada el día 25 de marzo de 2014 por ser contrario a una norma imperativa, condenando a la demandada reconvenida-actora a estar y pasar por esta declaración, con imposición a la misma de las costas.

Y ello por entender que: .- yerra la Juzgadora de instancia cuando valora la prueba documental para considerar que cada uno de los propietarios de las viviendas de la Comunidad actora ostenta sobre el semisótano destinado garaje una cuota de participación de 1/36, sobre la total sin adjudicación de parcela de garaje, en concreto, a ninguno de los propietarios.

Dicha afirmación es incierta, por cuanto que ya desde el título constitutivo en el año 1974, el cual no se ha modificado, el semisótano que en su origen estaba sin dividir, se destinaba a garaje correspondiendo como anejo a las viviendas una zona por cada una de ellas, lo que implica que estamos ante un derecho de propiedad y en ningún caso de una copropiedad.

Por tanto, tratándose la parcela de garaje de un anejo y visto el significado gramatical de tal expresión, en relación con el sentido de la LPH resulta que tal debe entenderse como aquellos elementos asignados de forma expresa en el título constitutivo y que son complementos de la propiedad individual, es decir, se hayan unidos al elemento principal, en este caso la vivienda ( art. 3 LPH ), teniendo en cuenta además que, en el presente caso, no cuenta con una cuota de participación diferente sino integrada en el elemento principal, lo que avala la tesis de que el garaje no es un elemento diferente de la vivienda ( plena propiedad).

Ello se corrobora con las certificaciones registrales y catastrales, estando las parcelas perfectamente delimitadas y divididas, asignándose a cada uno un número, no correspondiendo a esta parte una copropiedad, lo que sin prueba alguna aseveraron los testigos de la actora en el acto de juicio.

.- se ha vulnerado el art. 6 nº 3 Cº Civil .

La Junta de propietarios, una vez ejecutadas en el edificio obras que afectaron al garaje y su configuración, mediante un acuerdo por mayoría y con el subterfugio de entender que el garaje se encuentra en un régimen de copropiedad, con una cuota de 1/36 establece un destino del mismo sin adjudicación definitiva de parcela y sí rotatorio de las mismas entre los propietarios que implica una expropiación del derecho de propiedad de los actores reconvencionales, siendo ello contrario al art. 33 CE y por tanto, radicalmente nulo, como ya la administradora de la Comunidad advierte, no estando sujeto a plazo de caducidad el ejercicio de la acción impugnatoria.

Esta parte cuando adquirieron sus viviendas se les informó por la parte vendedora del número de parcela que les correspondía, y como tal se hizo constar en el Registro de la Propiedad y en el Catastro

SEGUNDO.- El marco jurídico sobre el que se ha de fundar la resolución de esta Sala.

El análisis de la cuestión de fondo debatida ante la estimación de la demanda y la desestimación de la reconvención, teniendo en cuenta los límites del debate planteados en la instancia que se reproducen esta alzada y visto el contenido del recurso de apelación, exige considerar que nuestra respuesta ha de serlo en el marco del régimen de propiedad horizontal bajo el cual se rige la Comunidad actora-demandada reconvenida a la que pertenece la parte demandada -actora reconvencional, como titulares elementos privativos y anejos en el edificio que la integra.

Así, se han de considerar las siguientes cuestiones: ' I.- El significado del régimen de propiedad horizontal.

Esta Sala, entre otras, en sus sentencias de 12 de Febrero y 26 de Octubre de 2004 , 15 de Setiembre y 4 de Diciembre de 2005 , 2 de febrero y 30 de marzo de 2007 , 19 de mayo y 9 de setiembre de 2008 , 25 de mayo y 15 de octubre de 2012 , 21 de marzo y 9 de octubre de 2013 , 23 de julio de 2014 , 31 de marzo de 2016 y 14 y 23 de mayo y 19 de setiembre de 2018 , ha reflexionado lo siguiente: a.- el régimen de la propiedad horizontal, en el que se plantea el marco de las relaciones entre las partes en litigios, supone la coexistencia de una propiedad privada sobre los elementos privativos (viviendas y locales), y de una comunidad, inseparable de la anterior, sobre los elementos comunes, la cual se regula, en primer lugar, por el principio de autonomía de la voluntad: el titulo constitutivo y los estatutos, cuya aprobación se hace por el propietario único del edificio al iniciar su venta por pisos, por acuerdo de todos los propietarios existentes, por laudo o por resolución judicial ( art. 5 LPH ), y cuya modificación requiere la unanimidad; en segundo lugar, por la normativa propia de la propiedad horizontal ( art. 396 Código Civil y L.P.H.), sin perjuicio de que ésta contenga ciertas normas imperativas que son inderogables por la autonomía de la voluntad; en tercer lugar por las normas del Código Civil sobre copropiedad ( art. 392 y ss), propiedad en general ( art. 348 y ss) y toda su normativa ( art. 43 Código Civil ); y finalmente, junto a lo anterior, subordinado a ello, se halle el reglamento de régimen interior, que es una normativa de convivencia interna, cuya función es regular los detalles de la convivencia y la adecuada organización y utilización de los servicios y cosas comunes ( art.

6 LPH ), respetando, en todo caso, tanto las normas legales como las estatutarias.

b.- la Comunidad de Propietarios precisa para su existencia y funcionamiento de diversos órganos, y entre ellos y por lo que ahora nos afecta: 1º.- El Presidente, y en su caso, los Vicepresidentes.

El mismo ostenta la representación de la Comunidad en juicio y fuera de él en todos los asuntos que la afectan, debiendo recaer su nombramiento en un propietario bien mediante elección de los demás, o, subsidiariamente, mediante turno rotatorio o sorteo, siendo la designación obligatoria, salvo que fuera relevado judicialmente ( art. 13 LPH ).

Obviamente la designación de tal es un acuerdo a adoptar por mayoría de propietarios que representen la mayoría de cuotas, a no ser que implique la forma de su designación una alteración de las reglas que sobre ello contuviere el título constitutivo de la propiedad horizontal o los estatutos, en cuyo caso pudiera hablarse de unanimidad ( art. 17 LPH ).

2º.- La Junta de Propietarios.

Es la máxima expresión democrática de la Comunidad de propietarios, a la que la Ley le reconoce una serie de facultades ( art. 14 LPH ), entre las que se encuentra el nombramiento de las personas con cargos en su seno, y entre ellas el Presidente, así como la decisión de los asuntos de interés para la Comunidad.

Para la toma de las diversas decisiones, se hace precisa la celebración de las Juntas, a las que la asistencia es voluntaria ( art. 15 LPH ), si bien condicionada a estar al corriente de pago de los gastos o cuotas a las que se debe contribuir ( art. 9 1 e) LPH ), para lo cual es necesario que cada propietario conozca que se va a celebrar la Junta, y su orden del día, pues de otro modo difícilmente podría decidir si acude o no, de ahí que su convocatoria, entre otros requisitos, debe dar lugar a la oportuna citación de los propietarios ( art. 16 LPH ), la cual deberá hacerse en el domicilio que conste, bien entendido que al respecto es una obligación de todo propietario la de ' Comunicar a quien ejerza las funciones de secretario de la comunidad, por cualquier medio que permita tener constancia de su recepción, el domicilio en España a efectos de citaciones y notificaciones de toda índole relacionadas con la comunidad. En defecto de esta comunicación se tendrá por domicilio para citaciones y notificaciones el piso o local perteneciente a la comunidad, surtiendo plenos efectos jurídicos las entregadas al ocupante del mismo.

Si intentada una citación o notificación al propietario fuese imposible practicarla en el lugar prevenido en el párrafo anterior, se entenderá realizada mediante la colocación de la comunicación correspondiente en el tablón de anuncios de la comunidad, o en lugar visible de uso general habilitado al efecto, con diligencia expresiva de la fecha y motivos por los que se procede a esta forma de notificación, firmada por quien ejerza las funciones de secretario de la comunidad, con el visto bueno del presidente. La notificación practicada de esta forma producirá plenos efectos jurídicos en el plazo de tres días naturales.'.

Si estas son las normas de citación, la convocatoria a la Junta debe de cumplir con lo dispuesto en el art. 16 LPH : ' 1.- La Junta de propietarios se reunirá por lo menos una vez al año para aprobar los presupuestos y cuentas y en las demás ocasiones que lo considere conveniente el presidente o lo pidan la cuarta parte de los propietarios, o un número de éstos que representen al menos el 25 por 100 de las cuotas de participación.

2.- La convocatoria de las Juntas la hará el presidente y, en su defecto, los promotores de la reunión, con indicación de los asuntos a tratar, el lugar, día y hora en que se celebrará en primera o, en su caso, en segunda convocatoria, practicándose las citaciones en la forma establecida en el art. 9. La convocatoria contendrá una relación de los propietarios que no estén al corriente en el pago de las deudas vencidas a la comunidad y advertirá de la privación del derecho de voto si se dan los supuestos previstos en el art. 15.2.

Cualquier propietario podrá pedir que la Junta de propietarios estudie y se pronuncie sobre cualquier tema de interés para la comunidad; a tal efecto dirigirá escrito, en el que especifique claramente los asuntos que pide sean tratados, al presidente, el cual los incluirá en el orden del día de la siguiente Junta que se celebre'.

De lo que se colige que en una primera aproximación a tal cuestión no cabe adoptar otros acuerdos que no sean los referidos en el orden del día, tal y como ha declarado el Tribunal Supremo, Sala Primera, en sus sentencias de 10 de noviembre de 2004 y 18 de setiembre de 2006 ' La jurisprudencia de esta Sala ha venido exigiendo que en el orden del día de las Juntas de Propietarios se consignen los asuntos a tratar, para que puedan llegar a conocimiento de los interesados, porque de otra forma, siendo la asistencia meramente voluntaria, sería fácil prescindir de la voluntad de determinados propietarios. Por ello no es admisible con carácter general la adopción de acuerdos que no estén en el orden del día, ni tan siquiera bajo el epígrafe de ruegos y preguntas, por considerarse sorpresivo para la buena fe de los propietarios (S.s. 16 diciembre 1987 y 26 junio 1995 )'.

Una vez citados los propietarios, para la adopción de un acuerdo se requiere, en función de su contenido, un diverso quorum de asistencia y cuotas ( art. 17 LPH ), sin olvidarse que aunque para determinados acuerdos la L.P.H. exija el consentimiento unánime de todos los propietarios, sin que baste el de la mayoría, no entraña que el acuerdo sin dicho requisito de la unanimidad esté viciado de nulidad radical o absoluta, pues la Jurisprudencia (T.S. 1ª S. 7 de Abril y 7 de Junio de 1.997, entre otras) tiene declarado, por un lado, que los acuerdos que entrañen infracción de algún precepto de la L.P.H. o de los estatutos de la respectiva comunidad, al no ser judicialmente nulos, sino meramente anulables, son susceptibles de sanación si no se impugnan en el plazo de caducidad que establece el art. 18 L.P.H . ( unanimidad tácita), quedando reservada la calificación de nulidad radical o absoluta solamente para aquellos acuerdos, que por infringir cualquier otra ley imperativa o prohibitiva que no tenga establecido un efecto distinto para el caso de su contravención o por ser contrarios a la moral o al orden público o por implicar un fraude de ley, han de estimarse nulos conforme al art. 6 nº 3 C.Civil y por tanto, insubsanables por el transcurso del tiempo.

Así el Tribunal Supremo Sala 1ª a la hora de diferenciar cual es el sistema de impugnación para cada acuerdo que se adopte en el seno de una Comunidad de propietarios, ha establecido ya desde su Sentencia de 26 de Junio de 1993 , que si bien ' la jurisprudencia de la Sala ha venido manteniendo posturas contradictorias, aparentemente al menos, y así, una de ellas, favorable a la tesis que defiende la recurrente, es la contenida en las sentencias reseñadas en el motivo del recurso, que se inclinan, con base en la imperatividad que ofrecen los arts. 12 a 17 LPH , a considerar que los acuerdos que contravengan tales normas se pueden impugnar sin la limitación del plazo de caducidad de treinta días previsto en el art. 16; en cambio, la otra postura es la derivada de las SS 6-2-89 y 22-5-92 que, con apoyo en las SS 4- 4-84 y 18-12-84 , 14-2-86 , 16-12-87 y 25-11-88 y, 17-4-90 y 5-2-91 vinieron a declarar, de modo respectivo: 'Hay que distinguir entre un orden de acuerdos cuya ilegalidad es susceptible de sanción por efecto de la caducidad de la acción de impugnación, y otro cuya ilegalidad conllevaría la nulidad radical o absoluta sin posibilidad alguna de convalidación por el transcurso del plazo de caducidad, pareciendo que deben ser incardinados en el primer grupo aquellos acuerdos cuya ilegalidad venga determinada por cualquiera infracción de alguno de los preceptos de la Ley de Propiedad Horizontal o de los Estatutos de la Comunidad, pues so pena de incurrir en el riesgo de crear un amplio y recusable margen de inseguridad jurídica, no puede ser otra la interpretación que corresponde al pfo. 1º, regla 4ª, art. 16 LPH , cuando como acuerdos impugnables y provisionalmente ejecutivos señala expresamente los que sean 'contrarios a la ley o a los estatutos', para cuya impugnación el pfo. 2º de la propia regla, en íntima conexión con el primero, establece el plazo fatal de caducidad en 30 días, mientras que en el segundo de los aludidos sectores u órdenes de acuerdos habrían de situarse aquellos otros que, por infringir cualquiera otra ley imperativa o prohibitiva que no tenga establecido un efecto distinto para el caso de contravención o por ser contrarios a la moral o el orden público o por implicar un fraude a la ley, hayan de ser conceptuados como nulos de pleno derecho, conforme al pfo. 3º, art. 6 CC , y, por tanto, insubsanables por el transcurso del tiempo' y 'jurisprudencia reiterada de ésta Sala, viene poniendo de manifiesto que sólo causas de nulidad, fundadas en normas que no sean reglas, aún imperativas y prohibitivas de la misma Ley de la Propiedad Horizontal, pueden propiciar aquella distinción; así la S 25-11-88 que se refiere, de un lado, a los acuerdos contrarios a la ley en el sentido del art. 6.3 CC (lo que aparejaría la nulidad de pleno derecho) y, de otro a los acuerdos contrarios a normas de la Ley de la Propiedad Horizontal o contrarios a los estatutos privativos que admiten, de ordinario, la convalidación consiguiente a la caducidad.

Resulta indudable que la postura que sostienen las SS 6-2-89 y 22-5-92 es la más correcta y ajustada a cuanto preceptúan los arts. 6.3 CC y 16.4 LPH , pues lo contrario supondría dejar vacía de contenido la acción impugnatoria que preconiza el pfo. 2º, regla 4ª, acción que se acomoda, por otro lado, a la salvedad que ofrece el núm. 3 art. 6 para los supuestos en que en las normas imperativas y prohibitivas se establezca un efecto distinto para el caso de contravención, siendo de puntualizar, por último, que la doctrina jurisprudencial tenida en cuenta en la presente, resulta válida para los supuestos en que el acuerdo en cuestión hubiera sido notificado en forma al comunero ausente de la Junta'.

Doctrina Jurisprudencial, que ratificada en sentencias posteriores del Tribunal Supremo, Sala Primera de 25 de mayo de 2002 , 28 de octubre de 2004 , 18 de abril y 21 de noviembre de 2007 y 17 de diciembre de 2009 , es plenamente aplicable a la nueva LPH en su redacción dada por la Ley 8/1999, con la mera variación de los plazos de caducidad, art. 17 y 18 , al diferenciar este último precepto entre los acuerdos contrarios a la Ley o a los estatutos de la comunidad de propietarios en cuyo caso el plazo es de un año, mientras que lo es de tres meses si simplemente resultan gravemente lesivos para los intereses de la Comunidad en beneficio de uno o varios propietarios o implican un grave perjuicio para algún propietario que no tenga obligación jurídica de soportarlo o se hayan adoptado con abuso de derecho.

Finalmente, el Tribunal Supremo, Sala Primera, en su sentencia de 13 de julio de 2012 , lo que reitera en otra posterior de 28 de setiembre de 2012, ha declarado en materia de validez y plena eficacia de los acuerdos adoptados en Junta de Propietarios que '... como ya dice la sentencia de 18 de julio de 2011 ' los acuerdos que entrañen infracción de preceptos de la Ley de Propiedad Horizontal o de los Estatutos de la Comunidad de que se trate, al no ser radicalmente nulos, son susceptibles de sanación por el transcurso del plazo de caducidad que establece la regla cuarta del artículo 16 de la Ley de Propiedad Horizontal . Por tanto aquellos acuerdos no impugnados por los propietarios, gozan de plena validez y eficacia y afectan y obligan a aquéllos'.

Ello se reitera en ulteriores resoluciones, como en sus sentencias de 4 de marzo de 2013 , 5 de marzo de 2014 y 7 de junio de 2018 en la que se dice: ' En el ámbito del art. 18.3 LPH ha sido objeto de debate la diferenciación entre acuerdos nulos, y por ende sin sujeción a plazo de impugnación, y acuerdos anulables, que sí están sometidos a plazo.

En principio, los actos contrarios a la Ley son nulos de pleno derecho, conforme al art. 6.3 CC , pero este precepto añade 'salvo que en ellas se establezca un efecto distinto para su contravención'. Precisamente es lo que hace el art. 18. 1 a) LPH , que exige la necesidad de impugnar las posibles infracciones de la Ley o los Estatutos, pues, de no ser así, sufriría el normal desenvolvimiento de la Comunidad. En este sentido la sala ha consolidado un cuerpo de doctrina al distinguir entre acuerdos meramente anulables, y por tanto susceptibles de sanación una vez transcurrido el plazo legal previsto para su impugnación, de aquellos que son radicalmente nulos.

En el primer grupo estarían comprendidos aquellos cuya ilegalidad tenga origen en cualquier infracción de la Ley de Propiedad Horizontal o de los Estatutos de la Comunidad, mientras que en el segundo se incluirían los que infrinjan cualquier otra Ley imperativa o prohibitiva, sin un efecto diferente para el caso de contravención, los que sean contrarios a la moral o al orden público, o los que impliquen un fraude de ley ( SSTS de 18 de abril de 2007 , de 11 de octubre de 2007 , de 25 de febrero de 2012 , de 5 de marzo de 2014 , entre otras).'.

Por otro lado, cuando el legislador se plantea a quien reconocer la legitimación para impugnar un acuerdo, en su art. 18 nº 2 LPH declara que la ostentan: .- aquellos propietarios que, hubieran salvado su voto lo que implica la presencia en la Junta, la capacidad de votar y la emisión de voto contrario al acuerdo, siendo discutible doctrinal y jurisprudencial la consideración al respecto que deba darse a la abstención.

En relación con el significado de la expresión 'salvar el voto', el Pleno del Tribunal Supremo, Sala Primera, en su sentencia de 10 de mayo de 2013 declara: ' No coincide esta Sala con la doctrina de las Audiencias que consideran que el propietario presente en la junta que vota en contra del acuerdo comunitario no está legitimado para el ejercicio de las acciones de impugnación de los acuerdos si no ha salvado previamente su voto.

El artículo 18.2 de la LPH no habla de emisión del voto contrario a la adopción del acuerdo. Se limita a conceder legitimación para impugnarlo a los propietarios que hubiesen salvado su voto en la Junta, a los ausentes por cualquier causa y a los que indebidamente hubiesen sido privados de su derecho de voto. La sentencia de 16 de diciembre de 2008 , declara, entre otras cosas, que 'no se modifica el artículo 18 LPH , en el cual se mantiene como requisito para poder impugnar el acuerdo, únicamente respecto de los copropietarios presentes en la junta, que hayan salvado su voto o votado en contra del acuerdo '. Salvar el voto y votar en contra no suponen por tanto lo mismo. El hecho de votar en contra significa que, sin más expresión de voluntad que la del propio voto disidente, el propietario tiene legitimación para impugnar los acuerdos en la forma que previene la LPH.

No es posible obviar que el legislador modificó la Ley para introducir, entre otras cosas, una expresión tan controvertida como la de 'salvar el voto', que no tenía antecedentes en el ámbito de la propiedad horizontal, y que mediante esta reforma que ha de operar en una realidad social determinada por una reunión de vecinos no debidamente ilustrada en estas cosas, puede entenderse suficiente el hecho de votar en contra para impugnar un acuerdo comunitario con el que no se está conforme, significado que, por cierto, nada tiene que ver con el que tendría en una sociedad capitalista, ni por las expresiones que en ella se utilizan ('asistentes a la junta que hubiesen hecho constar en acta su oposición al acuerdo '), ni por la mayor exigencia de formalidades para éstas. La necesidad de salvar el voto únicamente tiene sentido en aquellos casos en los que los propietarios asisten a la Junta sin una información o conocimiento suficiente sobre el contenido y alcance de los acuerdos que se van a deliberar, y deciden no comprometer su voto, favorable o en contra, sino abstenerse de la votación a la espera de obtenerla y decidir en su vista. A ellos únicamente habrá de exigírseles dicho requisito de salvar el voto, pues en otro caso sí que se desconocería su postura ante dicho acuerdo.

Con ello se evitaría, además, que el silencio o la abstención puedan ser interpretados como asentimiento al posicionamiento de la voluntad mayoritaria que se expresa en uno o en otro sentido.' En el fallo de la misma sentencia de esta Sala se concluye que: ' Se declara como doctrina jurisprudencial la siguiente: la expresión 'hubieren salvado su voto', del artículo 18.2 de la Ley de Propiedad Horizontal , debe interpretarse en el sentido de que no obliga al comunero que hubiera votado en contra del acuerdo, sino únicamente al que se abstiene.'. Doctrina que se reitera en resoluciones posteriores, como las sentencias de 24 de mayo y 17 de octubre de 2013 .

.- los ausentes por cualquier causa, existiendo respecto de esta cuestión un debate doctrinal y jurisprudencial respecto cual ha de ser la incidencia en cuanto a la legitimación para impugnar de estos propietarios que ha de darse al hecho de que de conformidad con el art. 17 nº 1 párrafo cuarto, a tenor del cual, y para el caso de los ausentes, dichos votos se computan como favorables si hubieran sido debidamente citados a la Junta y si, 'una vez informados del acuerdo adoptado por los presentes, conforme al procedimiento establecido en el art. 9, no manifiestan su discrepancia por comunicación a quien ejerza las funciones de secretario de la comunidad en el plazo de treinta días naturales, por cualquier medio que permita tener constancia de la recepción, entendiendo algún sector doctrinal que si no hay discrepancia o ésta se manifiesta fuera de plazo al ser su voto favorable, carecerían de capacidad para impugnar el acuerdo que convalidan con su conducta, mientras que otro sector estima que al no distinguir la LPH en su art. 18 ' el ausente por cualquier causa', ello no es necesario pudiendo impugnar el acuerdo aunque no hayan disentido del mismo.

Polémica que ha resuelto el Tribunal Supremo, Sala Primera, en su sentencia de 16 de diciembre de 2008 al sentar como doctrina jurisprudencial la de que en tales casos aunque el ausente no manifieste su discrepancia en el plazo de 30 días del art. 17 nº 1 LPH no queda privado de su legitimación para impugnar el acuerdo con arreglo a los requisitos del art. 18 LPH , salvo si la impugnación se funda en no concurrir la mayoría cualificada exigida por la LPH fundándose en la ausencia de su voto. Doctrina que se reitera en sus sentencias de 22 de octubre de 2013 y 17 de marzo de 2016 .- los privados indebidamente del derecho de voto, respecto de los cuales el art. 15 n º2 LPH establece que los propietarios que al momento de iniciarse la junta no estén al corriente en el pago de todas las deudas vencidas con la Comunidad y no hubiesen impugnado judicialmente las mismas o procedido a la consignación judicial o notarial de la suma adeudada, no tendrán derecho de voto, implicando ello una sanción para el propietario incumplidor de su obligación para con la Comunidad a la que pertenece como titular de un elemento privativo de contribuir a su sostenimiento ( art. 9 nº 1 e)), lo cual no excluye que no sean citados a la Junta en cuya convocatoria se debe contener un listado de propietarios deudores con indicación de la privación de voto ( art. 16 nº 2 LPH ), ni que puedan acudir y participar en sus deliberaciones, mas no votar a no ser que con anterioridad a la misma se hayan puesto al corriente de pago en sus obligaciones.

Supuesto que se dé esa privación el propietario frente a los acuerdos adoptados en la Junta carecerá de legitimación para impugnarlos a no ser que acredite en ese proceso que tal privación era indebida porque había pagado, consignado o impugnado aquello de lo que trae causa la privación del derecho, bien entendido que no se subsana tal con la consignación judicial para impugnar los acuerdos que exige el art. 182 in fine LPH , pues la privación era correcta al tiempo de la celebración de la Junta ( A.P. Asturias S. 6 de mayo de 2002, A.P. Alicante S 18 de abril de 2002, A.P. Granada S. 17 de Julio de 2002, A.P. Granada Sec. 3ª S. 13 de enero de 2003, A.P. Murcia Sec. 5ª S. 27 de julio de 2004 y 17 de marzo de 2005, A.P.Vizcaya Sec. 3ª S. 8 de abril de 2005, entre otras).

Además quien esté legitimado debe cumplir así mismo otros requisitos para que pueda ser analizada su pretensión impugnatoria: I.- Estar al corriente de pago.

Así la LPH en distintos supuestos hace referencia para el ejercicio de determinados derechos de los propietarios a la necesidad de que éstos hayan cumplido con las obligaciones que la propia ley les impone, y entre ellas, la de haber contribuido conforme a su cuota de participación o a lo especialmente pactado, a los gastos generales para el adecuado sostenimiento del inmueble ( art. 91 e) LPH ), y en concreto: a.- en el art. 15 nº 2 LPH , al tratar el tema de la asistencia a Junta de los propietarios se dice ' Los propietarios que en el momento de iniciarse la junta no se encontraren al corriente en el pago de todas las deudas vencidas con la comunidad y no hubiesen impugnado judicialmente las mismas o procedido a la consignación judicial o notarial de la suma adeudada, podrán participar en sus deliberaciones si bien no tendrán derecho de voto'.

b.- en el art. 18 nº 2 LPH , al tratar el tema de la legitimación para impugnar judicialmente los acuerdos de la Junta de los propietarios se dice ' Estarán legitimados para la impugnación de estos acuerdos los propietarios que hubiesen salvado su voto en la Junta, los ausentes por cualquier causa y los que indebidamente hubiesen sido privados del derecho de voto. Para impugnar los acuerdos de la Junta el propietario deberá estar al corriente en el pago de la totalidad de las deudas vencidas con la comunidad o proceder previamente a la consignación judicial de las mismas. Esta regla no será de aplicación para la impugnación de los acuerdos de la junta relativos al establecimiento o alteración de las cuotas de participación a que se refiere el artículo 9 entre los propietarios'.

Siendo este último supuesto el que motiva ahora nuestra reflexión, y respecto del cual esta Sala, entre otras, en sus sentencias de 28 de noviembre de 2007 y 16 de octubre de 2008 y ha declarado lo siguiente: ' La exigencia del antedicho precepto de hallarse el comunero al corriente de pago se refiere al momento de interposición de la demanda y en supuesto de consignación requiere que ésta se realice ' previamente ' a la interposición. El incumplimiento del requisito no es susceptible de subsanación siendo incluso apreciable de oficio una vez constatado, como esta Sala ha venido entendiendo ( así en sentencias de 21 de marzo y 9 de noviembre de 2005 y 19 de marzo de 2007 , en idéntico sentido SS AP de Cádiz de 25 de marzo de 2002 , de Alicante de 28 de enero de 2004 , de Tarragona de 15 de junio de 2004 y 7 de enero de 2008 , de Guipúzcoa de 24 de mayo de 2006 , A.P. Cantabria Sec. 2ª A de 14 de abril de 2008 entre otras muchas ), ya que de él depende la legitimación para impugnar, lo que resulta ser diferente de la falta de acreditación o justificación documental de que el propietario esté al corriente en el pago si a la fecha de interposición de la demanda efectivamente lo estaba ' Este criterio se reitera en las sentencias de esta Sala de 1 de junio y 28 de noviembre de 2007 y 23 de enero y 30 de setiembre de 2008 , y en las de otras Audiencias Provinciales, además de las citadas, como las de la A.P. de Las Palmas de 8 de marzo y 8 de noviembre de 2006 , o las de la A. P. Madrid Sec. 9 ª de 30 de enero y 1 de junio de 2007 , A.P. Asturias Sec. 7º de 30 de julio de 2008 , A.P. la Rioja de 13 de octubre de 2008 y A.P. Castellón Sec . 1ª de 16 de abril de 2009 , entre otras. Criterio que mantiene otras Secciones de esta Audiencia, como la Sec. 3ª en su sentencia de 31 de marzo de 2008 .

Finalmente, en su sentencia de 22 de octubre de 2013 ha fijado como doctrina jurisprudencial, con cita de anteriores resoluciones, en relación con este requisito la siguiente: ' Cuando el art. 18.2 de la Ley de Propiedad Horizontal excepciona de la obligación de estar al corriente en el pago de la totalidad de las deudas vencidas con la comunidad o proceder previamente a la consignación judicial de las mismas para la impugnación de los acuerdos de la Junta relativos al establecimiento o alteración de las cuotas de participación a que se refiere el art. 9 entre los propietarios, se incluyen en el ámbito de la excepción no solo a los acuerdos que modifiquen la cuota de participación fijada en el título y prevista en el párrafo segundo del art. 5 de la Ley de Propiedad Horizontal sino también los demás acuerdos de la junta que establezcan un sistema de distribución de gastos, bien sea de manera general, bien para algunos gastos en particular, tanto de manera permanente como ocasional. No se incluye en la excepción la impugnación de cualquier acuerdo que afecte al pago que los propietarios deben hacer de su correspondiente participación en los gastos de la comunidad, en tanto no se altere el sistema de distribución de gastos que se venía aplicando por la comunidad, que puede ser el que correspondía al coeficiente o cuota previsto en el título constitutivo ( art. 5.2 de la Ley de Propiedad Horizontal ) o el 'especialmente establecido' en un acuerdo anterior de la comunidad que no haya sido anulado o suspendido cautelarmente en su eficacia'. Doctrina reiterada en su sentencia de 22 de octubre de 2014 .

II.- La acción debe estar ejercitada en el plazo del art. 18 nº3 LPH .

De la exposición realizada se deduce, y así lo ha reiterado sin objeción alguna la Jurisprudencia, entre otras sentencias dictadas por el Tribunal Supremo, Sala Primera, la de 30 de noviembre de 2011 , que tanto el plazo de un año como el de tres meses, en consideración al motivo de impugnación, que establece el citado precepto lo son de caducidad.

Ello quiere decir que tratándose de un plazo de naturaleza sustantiva, como ha declarado el Tribunal Supremo, Sala Primera, en su sentencia de 22 de enero de 2009 en la que se hace referencia a su sentencia de 12 de junio de 2008 ' ... comporta que transcurrido el mismo no puede ser ejercitado ya el derecho que alberga, nota característica que diferencia la caducidad de la prescripción, pues así como ésta tiene por finalidad la extinción de un derecho ante la razón objetiva de su no ejercicio por el titular, y a fin de evitar la inseguridad jurídica, en la caducidad se atiende sólo al hecho objetivo de la falta de ejercicio dentro del plazo prefijado, hasta el punto de que puede sostenerse en realidad que es de índole preclusiva, al tratarse de un plazo dentro del cual, y únicamente dentro de él, puede realizarse un acto con eficacia jurídica, de tal manera que transcurrido sin ejercitarlo impone la decadencia fatal y automática de tal derecho en razón meramente objetiva de su no utilización.'.

Por tanto, se puede aplicar la doctrina sentada para otros supuestos de plazos de caducidad como lo es el de acción de saneamiento por vicios ocultos del contrato de compraventa del art. 1490 del Cº Civil , habiendo declarado al respecto esta Sala en su sentencia, entre otras, de 6 de mayo de 2010 con cita de resoluciones del Tribunal Supremo que la posibilidad de su apreciación de oficio y la imposibilidad de su interrupción en atención a la seguridad jurídica como fundamento de aquélla a diferencia de la prescripción y aunque es cierto que dicho principio ha sido matizado por la jurisprudencia en determinada ocasiones, no lo es menos que cuando se ha otorgado carácter interruptivo al acto de conciliación en relación con la caducidad, ha sido para casos acaecidos antes de la reforma operada por la Ley 34/84 de 6 de Agosto, que suprimió la obligatoriedad del acto de conciliación, al considerar que era una actividad precisa para la iniciación del proceso judicial, lo que actualmente no sucede dado su carácter facultativo. Así la sentencia del T.S. de 19-2-90 estima que la presentación de la demanda de conciliación no interrumpe el plazo de caducidad para el ejercicio de la acción, y este criterio opuesto a la posibilidad de interrupción de los distintos plazos de caducidad, es constante en la jurisprudencia más reciente que declara que la caducidad no es susceptible de ser interrumpida ( SS. del T.S.

de 30-9-92 , 20-7-93 , 29-12-94 , 4-2-96 , 26-9-97 y 10-7-99 entre otras). En consecuencia, sólo el verdadero ejercicio de la acción en el juicio correspondiente impide el efecto preclusivo de su fatal fenecimiento, y el alcance del acto conciliatorio previo ha de entenderse necesariamente referido a aquellas acciones postuladas antes de la Ley 34/84 que no es el caso de autos, ya que esta nueva normativa ha privado a la conciliación de su fuerza obligatoria, así como de su condición de ejercicio anticipado de acciones ( SS. del T.S. de 24-5-90 , 30-5-91 , 2-7-92 y 16-12-93 ).'.

Lo así argumentado en atención a la doctrina jurisprudencial del Tribunal Supremo, Sala Primera, se reitera en sentencias posteriores del Alto Tribunal de 23 de setiembre de 2015 y 17 de marzo de 2016 .'.



TERCERO.- La caducidad de la acción de impugnación.

La resolución recurrida considera que al momento de la presentación de la demanda reconvencional, el día 9 de mayo de 2016, la acción de impugnación del acuerdo adoptado en la Junta General Extraordinaria de 25 de marzo de 2014 por el que se estableció un sistema rotatorio de ocupación anual de las plazas de garaje surgidas tras las obras ejecutadas en el garaje comunitario, estaba caducada por lo que la exigencia de su cumplimiento a los demandados-actores reconvencionales por la Comunidad actora en su demanda debía ser estimada.

Para determinar su concurrencia o no se ha de considerar el devenir de los hechos sobre la pretensión actual de la parte actora, deduciéndose de la prueba practicada que: a.- el garaje de la edificación que integra la Comunidad actora se describe en el título constitutivo del siguiente modo: ' El semisótano, que es elemento común, se compone de un departamento donde se halla situadas el depósito de agua helada y la caldera de calefacción, de treinta y seis departamentos trasteros, anejos a otras tantas viviendas de que se compone las indicadas tres casas, uno para cada una de ellas y al resto se halla sin dividir y se destinará a garaje correspondiendo como anejo a las viviendas de referencia, una zona para cada una de ellas, para guardar o estancia de un vehículo..' (doc. nº 4 demanda y doc nº 2 contestación ) Descripción que la parte apelante, en su escrito de interposición del recurso de apelación admite que no se ha modificado, ni hay constancia documental de acuerdo alguno que determine hasta el momento actual, cómo se dividen esas parcelas, sus características y numeración concreta, dotándole de una perfecta identificación para se pueda hablar en el sentido de la LPH de un espacio susceptible de aprovechamiento independiente sobre el que se proyecte el derecho singular y exclusivo de propiedad, pareciendo más bien que en ese momento de lo que se es titular es de una cuota abstracta que daría derecho al uso de una parcela, sin asignación de un espacio delimitado y exclusivo.

Y que ello es así, se evidencia por el uso del referido garaje, antes de las obras que en el año 2013-2014 se ejecutaron para la bajada de los ascensores a cota del mismo, lo que implicó la pérdida de espacio, afectando a trasteros y parcelas, según declaran los diferentes testigos, miembros de la Comunidad desde el principio, en alguno de los casos, no venía determinado por un uso concreto de parcela, pues no había suficientes para los coches existentes, sino por un uso aleatorio o rotativo que un vecino se encargaba de controlar, aunque no siempre se daba tal rotación ( Sr. Estanislao ( minuto 17,07 y ss, 19,07 y ss y 22,49 y ss Cd nº 1), Sr. Ezequias ( minuto 25,30 y ss, 25,55 y ss y 27,49 y ss Cd nº1) y Sr. Feliciano ( minuto 34,37 a 36,16 y ss, 38,31 y ss y 48,09 y ss Cd nº1).

Esta situación persistía cuando adquieren los actores reconvencionales, quienes en el Registro de la propiedad, no se sabe por qué dado que no se había dado una división acordada en la Junta de Propietarios que hubiera transcendido registralmente, tienen asignado como anejo de su vivienda al igual que un trastero una parcela con número concreto, siendo la cuota de participación conjunta, como ya se preveía en la declaración de obra nueva lo que se refleja en el Catastro( doc. nº 1 y 2 demanda y doc. nº 3 a 6 contestación), no implicando ello como se pretende su derecho exclusivo a una parcela concreta, pues el Catastro no crea derechos y el Registro de la propiedad establece una presunción iuris tantum de exactitud, como lo evidencia lo que reconocen en su interrogatorio: .- la Sra. Rebeca admite que cuando compró con su entonces esposo, el vendedor les indicó cuál era la parcela, la cual no coincidía con la señalada en la inscripción registral, desconociendo si en los años transcurridos desde tal adquisición en el año 2008, se ha dado rotación de su uso, entre los propietarios, estando en aquel entonces borradas las parcelas en el suelo, pues ella no la ha usado (minuto 0,57 y ss, 1,06 y ss, 1, 52 y ss y 2,22 y ss Cd nº1).

.- el Sr. Luis admite igualmente que cuando compró, en el año 2011, el vendedor le indicó cuál era su parcela, existiendo unas con número y otras no, no habiendo rotado nunca (minuto 7,59 y ss, 8,13 y ss y 10,13 y ss Cd nº1).

Esto es el garaje no estaba físicamente dividido y atribuido un uso exclusivo de una parcela a cada vivienda, pues había incluso más coches que parcelas, como reconoce el arquitecto, Sr. Matías , que dirigió la obra ( minuto 9,40 y ss Cd nº2) b.- como consecuencia de la ejecución de obras en el edificio que obviamente, y ello no se cuestiona como tal, debieron ser objeto de debate en la Junta de propietarios conociendo los mismos lo que iban a implicar, y en concreto, la completa modificación del garaje, determinando que ya no fuera posible el sistema de parcelas como se había desarrollado hasta entonces y que alguno de los trasteros cambiaran. Obra aprobada que no fue objeto de impugnación judicial.

Tras la misma, como declara el arquitecto que la llevó a cabo, el Sr. Matías , (minuto 7,59 y ss Cd nº 2 y ss ) y se deduce de las fotografías obrantes en autos, nos encontramos ante un garaje nuevo en el que se mantiene lo que la declaración de obra nueva prevé que cada vivienda tenga como anejo a la misma un trastero y una zona para aparcar, esto es 36 parcelas, no siendo el objeto de debate en el actual proceso, la razón por la que grafía en el plano que obra ante el Ayuntamiento lo es de 35 y no de 36 plazas, estando esta última ( la 36) ubicada, se dice por los apelantes, por un recorrido de seguridad lo que si bien ello ab initio era así, como declara el Sr. Matías en obra se dotó de otra salida al garaje contando con dos por lo que el uso de esa zona para aparcar es correcto, no existiendo obstáculo para la legalización de la obra ( minuto 9,40 y ss, 13,43 y ss, 17,18 y ss, 17,54 y ss, 18,24 y ss y 22,12 y ss Cd nº2).

Ahora también resulta que las parcelas existentes no son iguales en su tamaño y ubicación, como reconoce el Sr. Matías ( minuto 18,47 y ss Cd nº2) y la apelante Sra. Rebeca ( minuto 2,45 y ss Cd nº1), de modo que para decidir sobre la nueva adjudicación porque ya la situación anterior ya no se daba, como declara la administradora Sra. Elena ( minuto 0,51 t ss Cd nº2) se celebró una Junta el día 25 de marzo de 2014 en la que, con participación de los apelantes o de quienes traen causa, se debate la asignación, mediante sorteo, de las nuevas plazas en propiedad o en un derecho de uso con rotación de un año o de dos, aprobándose esta última opción sorteándose las plazas (doc. nº 3 demanda), siendo los acuerdos dictados con posterioridad recordatorios del deber de los demandados de cumplir con aquél a lo que se han negado y de decisión de presentación de la actual demanda para exigírseles el respeto a la voluntad comunitaria ( Junta de 8 de abril de 2014, 24 de marzo y 10 de noviembre de 2015 ( doc. n º 5 a 7 demanda).

Es ese acuerdo el que los ahora apelantes al presentarse la demanda contra ellos por la Comunidad para que cumplan con la rotación, impugnan al reconvenir ( 9 de mayo de 2016) entendiendo la Sala, con la Juzgadora de instancia, que su acción se encuentra caducada ya que ha pasado el plazo del art. 18 nº 3 LPH ( un año o tres meses), pues lo que con el mismo, pese a lo que sostienen no se les priva de su propiedad respecto de la plaza, vulnerando el art. 33 CE , dando lugar, se dice, a una situación de expropiación que no está permitida legalmente y que implica vulneración del art. 6 nº 3 Cº Civil , y con ello una nulidad radical no sujeta a plazo, pues no tenían una plaza concreta en propiedad, la cual, en todo caso, habría desaparecido con las obras al igual que las de los demás propietarios y que incluso, en el caso, de la Sra. Rebeca no coincidía la que usaba con la indicada en el Registro de la propiedad, frente a un sistema de rotación en el uso que se daba desde el inicio de la vida cmunitaria y que se mantiene con el nuevo acuerdo evitando con ello el perjuicio derivado de las diferencias entre las plazas, repartiéndolo entre todos los propietarios, manteniendo su derecho a una plaza por cada vivienda no concretada en el título constitutivo que tenían, sorprendiendo que si entendían que el acuerdo era contrario a su derecho de propiedad de un elemento privativo , a una plaza concreta, o implicaba una modificacion del título constitutivo que requería de unanimidad, con dudas ya desde antes de su celebración en relacion con el e-mail que remite, entre otros, al Sr. Luis la administradora Sra. Elena , en marzo de 2014 ( doc. nº 1 contestación) no lo impugnen judicialmente, limitándose a no cumplir reiterando en cada Junta sus quejas, habiendo sido favorecidos, al parecer como declara el testigo Sr. Feliciano ( minuto 42,17 y ss Cd nº1) con unas plazas buenas, y solo cuando les exigen judicialmente que respeten la voluntad comunitaria, es cuando lo impugnan, de manera extemporánea.

Lo expuesto conlleva la estimación del recurso de apelación y la confirmación de la resolución recurrida, con las matizaciones realizadas en la presente.



CUARTO.- En relación a las costas procesales de esta alzada, dada la desestimación del recurso de apelación procede su imposición a la parte apelante ( art. 398 nº 1 LECn ).



QUINTO.- La desestimación del recurso de apelación, conlleva de conformidad con lo dispuesto en el apartado 9 de la Disposición Adicional Decimoquinta de LOPJ en la redacción dada por la LO 1/2009 de 3 de noviembre, la pérdida del depósito constituido al efecto, el cual será transferido por la Sra. Letrada de la Administración de Justicia a la cuenta de depósitos de recursos desestimados.

VISTOS los preceptos legales citados en esta sentencia y en la apelada, y demás pertinentes y de general aplicación.

Fallo

Que desestimando el recurso de apelación interpuesto por la Procuradora Sra. Regidor Llamosas, en nombre y representación de Iván , Rebeca y Luis , contra la sentencia dictada el día 28 de diciembre de 2017 por la Ilma. Sra. Magistrada del Juzgado de Primera Instancia nº 2 de Getxo , en los autos de Juicio Ordinario nº 102/16 a que este rollo se refiere; debemos confirmar y confirmamos dicha resolución, con expresa imposición a la parte apelante de las costas de esta alzada.

Devuélvanse los autos al Juzgado del que proceden con testimonio de esta sentencia para su cumplimiento.

Transfiérase por la Sra. Letrada de la Administración de Justicia el depósito constituido a la cuenta de depósitos de recursos desestimados.

Contra la presente resolución cabe recurso de CASACIÓN ante la Sala de lo Civil del Tribunal Supremo, si se acredita interés casacional. El recurso se interpondrá por medio de escrito presentado en este Tribunal en el plazo de VEINTE DÍAS hábiles contados desde el día siguiente de la notificación ( artículos 477 y 479 de la LECn ).

También, en caso de interponerse aquél, podrán interponer recurso extraordinario por INFRACCIÓN PROCESAL ante la Sala de lo Civil del Tribunal Supremo por alguno de los motivos previstos en la LECn. El recurso se interpondrá por medio de escrito presentado en este Tribunal en el plazo de VEINTE DÍAS hábiles contados desde el día siguiente de la notificación ( artículo 470.1 y Disposición Final decimosexta de la LECn ).

Para interponer los recursos será necesario la constitución de un depósito de 50 euros si se trata de casación y 50 euros si se trata de recurso extraordinario por infracción procesal, sin cuyos requisitos no serán admitidos a trámite. El depósito se constituirá consignando dicho importe en la Cuenta de Depósitos y Consignaciones que este Tribunal tiene abierta en el Banco Santander con el número 4738 0000 00 013718.

Caso de utilizar ambos recursos, el recurrente deberá realizar dos operaciones distintas de imposición, indicando en el campo concepto del resguardo de ingreso que se trata de un 'Recurso' código 06 para el recurso de casación, y código 04 para el recurso extraordinario por infracción procesal. La consignación deberá ser acreditada al interponer los recursos ( DA 15ª de la LOPJ ).

Están exentos de constituir el depósito para recurrir los incluidos en el apartado 5 de la disposición citada y quienes tengan reconocido el derecho a la asistencia jurídica gratuita.

Así por esta nuestra sentencia, de la que se unirá certificación al rollo, definitivamente juzgando, lo pronunciamos, mandamos y firmamos.

PUBLICACION.- Dada y pronunciada fue la anterior Sentencia por las Ilmas. Sras. Magistradas que la firman y leída por la Ilma. Magistrada Ponente en el mismo día de su fecha, de lo que yo la Sra. Letrada de la Administración de Justicia certifico.

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