Sentencia Civil Nº 591/20...re de 2016

Última revisión
06/01/2017

Sentencia Civil Nº 591/2016, Audiencia Provincial de Pontevedra, Sección 6, Rec 67/2014 de 11 de Noviembre de 2016

nuevo

GPT Iberley IA

Copiloto jurídico


Relacionados:

Tiempo de lectura: 21 min

Orden: Civil

Fecha: 11 de Noviembre de 2016

Tribunal: AP - Pontevedra

Ponente: ALFAYA OCAMPO, JUAN MANUEL

Nº de sentencia: 591/2016

Núm. Cendoj: 36057370062016100581

Núm. Ecli: ES:APPO:2016:2232

Resumen:
CUMPLIMIENTO OBLIGACIONES

Encabezamiento

AUD.PROVINCIAL SECCION N. 6

PONTEVEDRA- SEDE EN VIGO

SENTENCIA: 00591/2016

N10250

C/LALÍN, NÚM. 4 - PRIMERA PLANTA - VIGO

Tfno.: 986817388-986817389 Fax: 986817387

ML

N.I.G.36057 42 1 2012 0010820

ROLLO: RPL RECURSO DE APELACION (LECN) 0000067 /2014

Juzgado de procedencia:XDO. PRIMEIRA INSTANCIA N. 3 de VIGO

Procedimiento de origen:PROCEDIMIENTO ORDINARIO 0000636 /2012

Recurrente: PREFABRICACIONES Y CONTRATAS, S.A. PRECON, S.A.

Procurador: Mª PAZ BARRERAS VAZQUEZ

Abogado: DANIEL NOCERA GIMENEZ

Recurrido: DIRECCION000 C.B.

Procurador: MONTSERRAT BARRERAS GONZALEZ

Abogado: ANA SANCHEZ-ANDRADE SAAVEDRA

A Sección Sexta da Audiencia Provincial de Pontevedra con sede en Vigo,composta polos maxistradosD. JUAN MANUEL ALFAYA OCAMPO, Presidente D. JULIO PICATOSTE BOBILLO E D.EUGENIO FRANCISCO MIGUEZ TABARES,pronunciou

NO NOME DO REI

a seguinte

SENTENZA NUM.591/2016

En Vigo, once de novembro de dous mil dezaseis.

VISTOS en grao de apelación, ante a Sección Sexta da Audiencia Provincial de Pontevedra, os autos do Xuizo Ordinario 636/2012 procedentes do Xulgado de Primeira Instancia núm. 3 de Vigo, ós que correspondeu o rolo 67/2014, nos que aparece como parteapelante-demandado PREFABRICACIONES Y CONTRATAS, S.A.representada polo/a procurador/a D./D.ª Paz Barreras Vázquez e asistida do/da letrado/a D./Dª Daniel Nocera Gimenez e comoparte contra da que se apela e demandante DIRECCION000 .C.B., representada polo/a procurador/a D./D.ª Monserrat Barreras González e asistida do/da letrado/a D./D.ª Ana Sanchez Andrade Saavedra.

É o maxistradorelatorD. JUAN MANUEL ALFAYA OCAMPO, quen expresa o parecer da Sala.

Antecedentes

Primeiro:O Xulgado de 1.ª Instancia Núm. 3 de Vigo, con data do 13/11/2013, ditou unha sentenza coa seguinte parte dispositiva:

'Que ESTIMANDO SUSTANCIALMENTE la demanda formulada por lal Procuradora Sra. Barreras González en representación de DIRECCION000 ,C.B. contra la entidad mercantil ENTIDADES PREFABRICACIONES Y CONTRATAS, S.A.( PRECON,S.A.), representada por la Procuradora Sra. Barreras Vázquez, condenar y condeno a la demandada a abonar a la parte actora la suma de 228.454,17 euros, cantidad que habrá de incrementarse con los intereses legales desde la fecha de admisión a trámite de la demanda, todo ello con imposición de las costas causadas a la parte demandada.' Con data do 24/11/2013 ditouse auto de aclaración.

Segundo:Contra a dita sentenza o/a procurador/a D./D.ª Paz Barreras Vázquez, en representación de PREFABRICACIONES Y CONTRATAS,S.A., presentou un recurso de apelación, que foi admitido en ámbolos efectos, consonte o disposto no artigo 455 da Lei de axuizamento civil (LAC).

Logo de cumpri-los trámites legais, eleváronse as presentes actuacións á Audiencia Provincial de Pontevedra e correspondéronlle por quenda de reparto a esta Sección Sexta con sede en Vigo. Sinálase para a deliberación do presente recurso o día 15/9/2016.


Fundamentos

Primeiro.-Realmente, a problemática desta lite xira única e exclusivamente sobre un extremo moi concreto: Se a porcentaxe de comisión plasmada por escrito no 'contrato de comisión mercantil' de 10 de febreiro de 1995, do 5% da vendas de produtos en xeral, e do 1,5% sobre e venda de uralita en particular (cláusula quinta), permaneceu inalterada durante toda a vida da relación negocial -tese da parte demandante-, de tal maneira entón que as modificacións das mesmas, emprendidas pola comitente demandada 'dende hai uns catro anos' contados ata a data da demanda, de 3 de setembro de 2012, tal como se expresa no seu feito segundo, carecería de toda eficacia ao non gozar do seu consentimento. Ou, pola contra, e no posicionamento da principal, o que tería acontecido é que as partes chegaron a un acordo posterior, en virtude do cal as comisións se acordaban en atención ás circunstancias de cada obra, e máis concretamente, segundo o prezo alcanzado definitivamente para elas, despois da consabida negociación co correspondente cliente. Pois ben, centrados nestes termos o debate, e como ese novo acordo non se fixer constar por escrito, a existencia do mesmo tan só poderá colexirse dos actos das partes contratantes ao longo da vida do contrato, dende os seus albores ata os seus intres finais. Ou se estase preferir, e no contexto puramente verbal no que nós movemos, os elementos probatorios indiciarios e a doutrina dos actos propios adquiren unha relevancia especial, cando non decisiva, na determinación da definitiva e común vontade contractual.

Segundo.-Verbo da doutrina dos actos propios decía este tribunal de apelación, na súa sentenza de 29 de xaneiro de 2015 , que como lembraba a sentenza do Tribunal Supremo de 16 de setembro de 2004 , e na que nela se citan 'la doctrina de los actos propios tiene su fundamento último en la protección de la confianza y en el principio de la buena fe, que impone un deber de coherencia y autolimita la libertad de actuación cuando se han creado expectativas razonables (sentencias del Tribunal Constitucional 73 y 198/1988 e auto del mismo Tribunal de 1 de marzo de 1993 ). Sentencia del Tribunal Supremo de 28 de noviembre de 2000 . En igual sentido, sentencia del Tribunal Supremo de 25 de octubre de 2000 . Esta Sala viene exigiendo, para que los denominados actos propios sean vinculantes, que causen estado, definiendo inalterablemente la situación jurídica de su autor, o que vayan encaminados a crear, modificar o extinguir algún derecho opuesto a sí mismo ( Sentencias de 27 de julio y 5 de octubre de 1987 , 15 de julio de 1989 , 18 de enero y 22 de julio de 1990 ), además de que el acto ha de estar revestido de cierta solemnidad, ser expreso, no ambiguo y perfectamente delimitado, definiendo de forma inequívoca la intención y situación del que lo realiza ( Sentencias de 22 de septiembre y 10 de octubre de 1988 ), lo que no puede predicarse en los supuestos en que hay error, ignorancia, conocimiento equivocado o mera tolerancia ( sentencia del Tribunal Supremo de 31 de enero de 1995 ). En igual sentido las sentencias de 25 de 25 de octubre de 2000 , 12 de febrero de 1999 y 4 de junio de 1992 '.

Pola súa banda, o Tribunal Supremo, na súa recente sentenza de 6 de outubro de 2016 , fai as seguintes declaracións:

A) 'El principio general del derecho que afirma la inadmisibilidad de ir o actuar contra los actos propios, constituye un límite del ejercicio de un derecho subjetivo o de una facultad, como consecuencia del principio de buena fe y, particularmente, de la exigencia de observar, dentro del tráfico jurídico, un comportamiento coherente, siempre que concurran los requisitos presupuestos que tal doctrina exige para su aplicación, cuales son que los actos propios sean inequívocos, en el sentido de crear, definir, fijar, modificar, extinguir o esclarecer sin ninguna duda una determinada situación jurídica afectante a su autor, y que entre la conducta anterior y la pretensión actual exista una incompatibilidad o una contradicción según el sentido que de buena fe hubiera de atribuirse a la conducta anterior'.

B) 'Como recuerda la STC 73/1988, de 21 de abril , la llamada doctrina de los actos propios o regla que decreta la inadmisibilidad de venire contra factum propium surgida originariamente en el ámbito del Derecho privado, significa la vinculación del autor de una declaración de voluntad generalmente de carácter tácito al sentido objetivo de la misma y la imposibilidad de adoptar después un comportamiento contradictorio, lo que encuentra su fundamento último en la protección que objetivamente requiere la confianza que fundadamente se puede haber depositado en el comportamiento ajeno y la regla de la buena fe que impone el deber de coherencia en el comportamiento y limita por ello el ejercicio de los derechos objetivos'

C) 'La doctrina de los actos propios tiene su fundamento último en la protección de la confianza y en el principio de la buena fe, que impone un deber de coherencia y limita la libertad de actuación cuando se han creado expectativas razonables ( SSTS núm. 545/2010, de 9 de diciembre ; 147/2012, de 9 de marzo ; 547/2012, de 25 de febrero de 2013 )'.

D) 'El principio de que nadie puede ir contra sus propios actos solo tiene aplicación cuando lo realizado se oponga a los actos que previamente hubieren creado una situación o relación de derecho que no podía ser alterada unilateralmente por quien se hallaba obligado a respetarla ( sentencia núm. 788/2010, de 7 de diciembre )'.

E) 'Que los actos que están viciados excluyen la aplicación de la doctrina, pues esta Sala viene exigiendo, para que los denominados actos propios sean vinculantes, que causen estado, definiendo inalterablemente la situación jurídica de su autor, o que vayan encaminados a crear, modificar o extinguir algún derecho opuesto a sí mismo, además de que el acto ha de estar revestido de cierta solemnidad, ser expreso, no ambiguo y perfectamente delimitado, definiendo de forma inequívoca la intención y situación del que lo realiza. Lo que no puede predicarse de los supuestos en que hay error, ignorancia, conocimiento equivocado o mera tolerancia'.

Terceiro.-Volcando as pautas anteriores sobre o caso axuizado resulta indiscutible a importancia que para o xogo da doutrina dos actos propios terían os tres faxes, de datas 27 de outubro de 2009, 30 de agosto de 2010 e 18 de maio de 2011, que a parte actora achegou co seu escrito de demanda, por ser os tres expresivos, en definitiva,dunha disconformidade da demandante coas liquidacións das comisións feitas pola demandada para as obras que nesas cartas se reseñan. Ou por decilo doutro xeito, se non déramos por auténticos eses documentos, e como non habería practicamente outros nos que constasen esas discrepancias, a tese da parte demandada, da modificación das comisións pactadas no contrato de comisión, tería maiores posibilidades de triunfar, pois de non exteriorizarse esas diverxencias -insistimos-, dificilmente sería explicable unha conformidade xeralizada da demandante coas liquidacións realizadas pola comitente, partindo de comisións variables e diversas das do contrato de comisión mercantil de 10 de febreiro de 1995, e que suporían un quebranto moi notable dos dereitos da comisionista, comparativamente coas comisións reseñadas en tal contrato. En definitiva, no primeiro suposto, da falta dos faxes, o silencio continuado da comisionista sería un vehemente elemento indiciario ou un acto da mesma, expresivos dunha conformidade coas liquidacións da principal. Pois ben, chegados a este punto do discurso esta Sala descarta a autenticidade dos faxes discutidos polos motivos que seguidamente expoñemos.

Primeiramente, cómpre lembrar a postura, cambiante e ata contradictoria, observada durante a lite pola demandante, pois mentres que na demanda defende a tese da inexistencia dun pacto de modificación das comisións inicialmente estipuladas, sen reservas nin excepcións de ningún tipo, logo, ante a constancia de proba documental en contrario, admite a existencia de anexos nos que acordábanse comisións distintas, ainda que minimice ese tratamento diferenciado a períodos concretos e diversos, sen ofrecer explicación satisfactoria, sen embargo, a esa discriminación. E ese posicionamento, errático e rectificado, da actora non pode, loxicamente, favorecerlle (máxime se, como logo veremos, existen outros datos que empañan máis ainda a súa versión inicial, da inmodificabilidades da procentaxe das comisións), por contravir os mandatos claridade, precisión, boa fe e preclusión e exhaustividade, proclamados legalmente para todo acto procesual de parte -en esencia, artigos 247, 399. 2, 400 e 405. 1 e 2 da L. A. C.-.

En segundo lugar, non pode tampouco ignorar este tribunal a postura, serodia, da demandante na manifestación da súa disconformidade coas liquidacións a través dos faxes cuestionados. En efecto, non semella lóxico, dada a súa trascendencia económica, que polo que fai, por exemplo, ao anexo de 12 de agosto de 2008, se demore a pertinente reclamación ata o fax de 27 de outubro de 2009, é dicir, durante algo máis de catorce meses. E algo semellante ocurre coas dúas reclamacións posteriores.

En terceiro termo, e en fonda relación coa anterior reflexión, na propia redacción das cartas remitidas por fax latexa o recoñecemento da modificación das comisións. Non noutro sentido cabe entender as alusións ao 'anexo' de liquidación, ou ás 'comisións propostas', nun contexto alonxado dunha comisión sempre fixa e invariable.

Pero é que existen, en cuarto lugar, outros dous feitos, estes xa definitivos, que poñen ainda máis en cuestión a versión de disconformidade da comisionista coas liquidacións realizadas pola comitente. Estámonos refeir, dunha parte, á forma de transmisión observada neses faxes, e doutra, ás datas dos mesmos en relación coas das obras a liquidar que relatan. Examinamos estes dous feitos coa debida separación, comezando por aquel primeiro.

A mesma mecánica, separada, entre as cartas e os xustificantes de remisión, impide declarar como certa a correspondencia entre aquelas e estes (documentos números 5, 83 e 84, acompañados coa demanda, aos folios 56 a 58 e 152 a 155). Pero é que, ainda máis, a parte demandada achega ao proceso dos xustificantes de recepción de faxes remitidos pola demandante, das mesmas datas (27-10-2009 e 18-5-2011), horas ( 9), e minutos (19 e 37), referencias identificativas que, a diferenza dos faxes reportados pola demandante, aparecen incorporadas ao corpo dos escritos enviados, escritos, en fin, de contidos totalmente diversos aos supostamente remitidos por este último litigante. En definitiva, consideramos como reais os faxes aportados pola demandada, non só porque presentan unha maior dose de fidedignidade, derivada da incorporación ao propio documento das datas e demáis elementos identificadores, tal como queda dito, senón incluso porque a demandante non puxo realmente en cuestión a estes últimos, impugnando a súa autenticidade, ou reprochando á contraparte un comportamento falsario. E a inferencia que alcanzamos neste punto non vese desvirtuada pola proba pericial practicada a instancia da demandante, que analizaremos inmeditamente.

Por último, e xa para pechar o exame da proba documental representada polos faxes achegados pola actora, e rexeitar a súa autenticidade, cabe destacar a incompatibilidade das datas dos mesmos cas datas dalgunha das obras que refiren, facéndose preciso agora traer a colación sobre este extremo a previsión do propio contrato de comisión, o que, na súa cláusula quinta, despois de indicar que a liquidación das comisións realizarase o dia 10 do mes seguinte sobre as operacións pechadas no mes anterior, engade, no que para nós ten aquí especial interese, que 'sempre e cando Precón, S. A. tiver cobrado en metálico ou obrasen no seu poder os medios ou documentos de pagamento do cliente admitidos por aquela, tales como cheques ou letras de cambio'. Por conseguinte, e conforme a esa pactada mecánica, tan só as operacións ou as obras previamente concertadas -ou pechadas, en elocuente expresión do contrato-, e ata unha vez pagadas ou asegurado o pagamento mediante o libramento daqueles efectos, levarían a unha liquidación posterior das correspondentes comisións, o que ademáis resultaba máis natural, e obrigado se cabe, se a cláusula engadía como outro presuposto para o devengo das comisións que os pagamentos non resultasen fallidos. En definitiva, non podía haber liquidación de comisións sen obras antecedentes, previamente facturadas -a obra e a comisión- e pagadas, en metálico ou mediante títulos. Pois ben, e contrariamente ao estipulado, é á lóxica, os faxes mencionan obras -algunhas- que son posteriores aos mesmos. Así ocurre: A) Polo que fai ao fax de 30 de agosto de 2010, ao comprender as obras de Porto de Melle, referencia 9041091, que facturouse posteriormente, concretamente, a factura propiamente dita da obra o día 31 de xaneiro do ano seguinte (folio 95), e a factura da comisión o día 31 de agosto deste último ano (folio 101); e as obras de Naves Nigrán, referencia 16693, con data de facturación da obra de 31 de maio de 2011 (folio 87) -ignoramos exactamente a data da facturación das comisións pois ao parecer houbo compensacións con obras e comisións anteriores (folio 88)-. B) Respecto do fax de 18 de maio de 2011, ao comprender igualmente as obras de Frigoríficos Oya, referencia 9063791, coas facturas respectivas de obra e de comisións, de 13 e 30 de xuño dese ano (folios 110 e 112); e as obras de Tedeco, referencia 22391, con facturas de obra e de liquidación da oportuna comisión, de datas 26 de maio e 31 de xullo de 2011. Derradeiramente, a actora non ofrece ningunha explicación satisfactoria ás anomalía observadas, de faxes de datas anteriores ás obras expresadas.

A xeito de recapitulación, os xustificantes de remisións de faxes que se aportaron coa demanda non poden corresponderse coas cartas igualmente achegadas. Atopámonos, en definitiva, ante unha probanza preconstituida mediante o emprego duns xustificantes de remisión de faxes referidos a contidos distintos das cartas litixiosas. Conclusión que non vemos desdita polo informe prestado polo perito, D. Gumersindo , por escrito e completado logo oralmente no acto do xuizo.

Cuarto.-O informe pericial rendido polo perito designado pola parte demandante presenta importantes e inexplicables carencias que o inhabilitan xa se máis. Estámonos referir, por unha banda, a que o perito non examinou os aparatos, receptor e transmisor dos faxes, cando semellaba natural e obrigado que a comprobación das súas respectivas características sería unha importante fonte de información, de relevancia decisiva para formular as conclusións. E doutra, que non partíu dos documentos obxecto da pericia que obran no procedimento, ou o que é igual, que tomou en consideración soamente os documentos que a propia parte actora lle facilitou.

Pero ao carón destas deficiencias, irreconciliables coa cientificidade de toda pericia, observamos igualmente no perito un inxustificado tratamento discriminatorio entre os documentos da parte actora e da parte demandada, supervalorando entón aqueles primeiros fronte aos segundos, co argumento de que soamente os da demandante eran orixinais. Sen embargo, non quedando ao técnico máis alternativa -ante as preguntas que lle foron formuladas sobre este extremo-, que a de admitir que realmente todos os documentos eran copias -ou fotocopias-, salva a súa inicial e inexacta afirmación decindo que estaba falar de documentos manuscritos, en referencia aos achegados pola demandante. A explicación non parece rigurosa. E se todos os documentos non son orixinais, o sentido das súas conclusións debería ser dispar, alomenos parcialmente, e o perito, sen embargo, non as modifica no informe oral.

Por último, non deixa de ser chamativo o capítulo das conclusións do perito, tanto na forma como no fondo. En canto á forma, porque emprega unha doble negación canda fala da documental da demandante, e unha negación seguida dunha afirmación do caso dos doucumentos achegados pola demandada ('non é posible.... non afirmar...', e 'non é posible....afirmar...'). Se non se quere crear confusión, o perito debeu empregar a mesma forma, negativa seguida de positiva, para as dúas documentais. E polo que fai ao fondo, non podemos compartir a súa calificacción, de 'totalmente irrelevante', do feito da coincidencia das datas, horas e minutos dos dous bloques de faxes, mediante unha xustificación, de que podía haber una 'configuración horaria notablemente distinta', tan puramente conxeturada, como inusual (todos os faxes dunha mesma franxa horaria solen ter naturalmente a mesma hora), e ata non invocada pola parte demandante, quen non puxo en cuestión -reiterámolo- a bondade dos faxes da contraparte.

Por todo o dito, descartamos este informe.

Quinto.-As probas, testemuñal e documental dos anexos, refrendan a tese de que as porcentaxes das comisións (do 5% e 1,5%), lonxe de ser sempre e invariablemente as mesmas, se modificaron durante a relación contractual.

Efectivamente, as tres testemuñas que declararon nesta lite, D. Jon , D. Justo e Dona Adela confirman a versión da comitente demandada, da variabilidade das comisións. E sen descoñecer os vencellos laborais entre aquelas e esta, o que debe levarmos a tomar en conta as súas manifestacións con especial cautela e reserva, non obviamos esta proba pois apreciamos nas testemuñas un relato o suficientemente espontáneo, detallado, rico en explicacións, coherente e substancialmente contexte, para darlles credibilidade. E das súas coincidentes declaracións destacamos dúas. Dunha parte, que a porcentaxe das comisións variaba segundo o importe definitivo da obra axustada finalmente con cada cliente. E doutra, que para os casos de que houber discrepancia sobre as porcentaxes, extendíase unha factura rectificativa, previa negociación das partes. Pois ben, o certo é que tanto a primeira afirmación como a segunda aparecen documentalmente contrastadas a través dos acordos ou anexos.

Se incorporaron ao proceso anexos, uns dos anos 2001 a 2006 (folios 475 a 538), e outros referidos aos anos 2007 e 2008 (folios 587 a 594), asinados todos eles polas dúas partes litigantes. Pois ben, o contido deses anexos non poden ser máis expresivo verbo dunha coxuntura de comisións cambiante -para todos eses anos-. O que veñen dicir estes anexos é, en resumo, que a pesar de terse pactado a comisión do 5%, 'debido a ter que axustar o prezo de venda', acordábase unha comisión distinta, contificándose exactamente o seu importe en cada caso. A claridade, inequivocidade e multiplicidade dos anexos ou acordos excusan de máis reflexións xa que, por último, non atopamos explicación -e a parte demandante non a da- para que non estivese seguir co mesmo criterio, máis equitativo e mantido durante tantos anos, do axuste do importe da comisión ao prezo finalmente pactado co cliente para cada obra. Derradeiramente, o feito de que non houber anexos escritos posteriores a aqueles anos atoparía a súa explicación, razoable, de que, ante a nova e consolidada situación creada, e por razóns, ademáis, da confianza existente entre a comitente e os comisionistas, as comisións para cada obra se concretaban vía telefónica, emails ou faxes, extendéndose, en caso de discrepancia, facturas rectificativas, explicacións, atendibles, ofrecidas pola parte demandada, e refrendadas, tal como deixouse sentado, polas probas documental e testemuñal, das tres testemuñas propostas pola parte demandada, e cuxas declaracións non foron desvirtuadas, nin intentadas desvirtuar, pola actora, mediante a proposición, por exemplo, dunha proba testemuñal alternativa, dos restantes comisionistas -ata sete, segundo parece, contadas aquelas tres-, que xa non traballarían para a comitente, sen que, en fin, e por outra banda, tomemos en consideración a carta confeccionada polo comisionista, D. Patricio (folio 875), pois con independencia de que as súas manifestacións virían igualmente a reforzar a tese da demandada, non está ratificado o documento nin respectouse o principio de contradición, chamándoo á lite para que depuxera como testemuña.

Sexto.-Por todo o razoado, e dado que a pretensión da parte demandante ten a súa causa de pedir na comisión, invariable, do 5%, que declaramos non axustada á realidade negocial dos contendentes, debemos estimar o recurso da comitente demandada, e rexeitar integramente a demanda.

Sétimo.-A estimación do recurso de apelación conleva non facernos unha especial declaración sobre as custas procesuais desta alzada (artigo 398 da L. A.C.). E sen embargo o rexeitamento da demanda, non facemos unha especial pronuncia verbo das custas da primeira instancia, dadas as serias dúbidas de feito que se nós presentaron sobre a cuestión do importe das comisións , dúbidas que foron precisamente as que conduxeron a rexeitar a pretensión da comisionista actora (artigo 394).

Por todo o exposto, e pola autoridade que a este Tribunal lle outorgan a Constitución e o pobo español,

Fallo

Que con estimación do recurso de apelación promovido por PREFABRICACIONES Y CONTRATA, S.A, representada pola procuradora Dña Paz Barreras Vázquez contra a sentenza ditada polo Xulgado de Primeira Instancia núm. 3 de vigo o día 13/11/2016, rexeitamos a demanda reitora deste preito, formulada por DIRECCION000 ,CB, sen facermos unha especial declaración sobre as custas procesuais de ningunha das dúas instancias.

Dada a condición, non galega, do Letrado da parte demandada, e sendo entón presumible que descoñeza o noso idioma, procedáse á traducción da sentenza ao castelán.

MODO DE IMPUGNACIÓN: Contra a presente sentenza cabe interpoñer recurso de casación por tratarse dun proceso que presenta interese casacional, sobre a base do establecido no art.º 477 da LEC , debendo interpoñer dentro dos vinte días seguintes á súa notificación na forma establecida no art.º 479 da LEC . Asímesmo cabe interpoñer recurso extraordinario por Infracción Procesual sobre a base do establecido no art.º 468 da LAC, debendo interpoñer dentro dos vinte días seguintes a súa notificación na forma establecido no artº 479 da LAC.

NOTA INFORMATIVA: Conforme á D.A. Décimo quinta da L.O.P.J ., para a admisión do recurso deberase acreditar ter constituído, na conta de depósitos e consignacións deste órgano, un depósito de 50 euros, salvo que o recorrente sexa: beneficiario de xustiza gratuíta, o Ministerio Fiscal, o Estado, Comunidade Autónoma, entidade local ou organismo autónomo dependente.

O depósito deberá constituílo ingresando a citada cantidade no BANCO SANTANDER, Sucursal c/ Coruña, na conta deste expediente 0915000012006714, salvo que o recorrente sexa: beneficiario de xustiza gratuita, o Ministerio Fiscal, o Estado, Comunidade Autónoma, entidade local e organismo autónomo dependente. Se o ingreso se efectúa a medio de transferencia o núm. De conta IBAN é o seguinte: ES55 3569 9200 0500 1274 facendo constar no xustificante de ingreso e como concepto o número de conta expediente antes salientado.

Esta é a nosa sentenza, que asinamos, e que se redacta en galego consonte o establecido no art. 3.2 e 3 da Constitución española ; no art. 5.1 , 2 e 3 do Estatuto de autonomía para Galicia, aprobado pola Lei orgánica 1/1981, do 6 de abril ; e nos arts. 1 , 2 , 6.3 , e 7.2 e 3 da Lei 3/1983 , do 15 de xuño, da Comunidade Autónoma de Galicia, de normalización lingüística.

Notifíqueselles ás partes a presente resolución.

Devólvanselle os autos orixinais ó xulgado do que proceden, cun testemuño desta sentenza para o seu coñecemento e cumprimento.


Fórmate con Colex en esta materia. Ver libros relacionados.