Última revisión
14/09/2022
Sentencia CIVIL Nº 76/2022, Juzgados de lo Mercantil - Murcia, Sección 2, Rec 40/2022 de 18 de Mayo de 2022
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Orden: Civil
Fecha: 18 de Mayo de 2022
Tribunal: Juzgados de lo Mercantil - Murcia
Ponente: CANO MARCO, FRANCISCO
Nº de sentencia: 76/2022
Núm. Cendoj: 30030470022022100064
Núm. Ecli: ES:JMMU:2022:7494
Núm. Roj: SJM MU 7494:2022
Encabezamiento
JDO. DE LO MERCANTIL N. 2
MURCIA
SENTENCIA: 00076/2022
-
AVDA. DE LA JUSTICIA S/N, FASE 2, MÓDULO 2,2ª PLANTA, CP. 30011 MURCIA
Teléfono:968277312 Fax:968277325
Correo electrónico:mercantil2.murcia@justicia.es
Equipo/usuario: AGP
Modelo: S40000
N.I.G.: 30030 47 1 2022 0000102
JVB JUICIO VERBAL 0000040 /2022
Procedimiento origen: /
Sobre OTRAS MATERIAS
DEMANDANTE D/ña. Germán
Procurador/a Sr/a.
Abogado/a Sr/a.
DEMANDADO D/ña. ROYAL AIR MAROC
Procurador/a Sr/a.
Abogado/a Sr/a.
S E N T E N C I A
JUICIO VERBAL 0000040 /2022.
Lugar: MURCIA.
Fecha: dieciocho de mayo de dos mil veintidós.
Vistos por mí, Francisco Cano Marco, Magistrado- Juez del Juzgado de lo Mercantil nº 2 de Murcia, los presentes autos de Juicio Verbal 40/2022, promovidos por Germán contra ROYAL AIR MAROC , declarada en rebeldía, en este juicio que versa sobre contrato de transporte, y atendiendo a los siguientes:
Antecedentes
PRIMERO: Que por la representación de la parte actora se formuló demanda en la cual solicitaba que se dictara sentencia por la que se condene a la demandada a abonar al actor la suma de la cantidad de OCHOCIENTOS SIETE EUROS CON SESENTA Y CUATRO CÉNTIMOS DE EURO (807,64€) más los intereses moratorios correspondientes devengados y al reintegro de las costas procesales, si las hubiere.
SEGUNDO: Admitida a trámite la demanda, se dio traslado a la parte demandada que no contestó a la misma.
TERCERO: No solicitada la celebración de vista, ni considerada procedente su celebración quedaron los autos pendientes de dictar sentencia.
CUARTO: Que en la sustanciación del presente juicio se han observado las prescripciones legales y demás de pertinente aplicación al supuesto de autos salvo el plazo para dictar sentencia debido a la acumulación de asuntos existente en este juzgado.
Fundamentos
PRIMERO:Ejercitada acción de conformidad con el Reglamento ( CE) 261/2004 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 11 de febrero de 2004, por el que se establecen normas comunes sobre compensación y asistencia a los pasajeros aéreos en caso de denegación de embarque y de cancelación o gran retraso de vuelos, conviene recordar que la citada norma ha sido interpretada por la STJCE de 19 de noviembre de 2009, nº 28/2013 ( asuntos acumulados C-402/07 y C- 432/07) en el sentido de que 'los pasajeros de los vuelos retrasados pueden invocar el derecho a compensación previsto en el artículo 7 del Reglamento nº 261/2004 cuando soportan, en relación con el vuelo, una pérdida de tiempo igual o superior a tres horas, es decir, cuando llegan al destino final tres o más horas después de la hora de llegada inicialmente prevista por el transportista aéreo.'
En el presente caso, la parte actora afirma en su demanda;
El pasajero es titular del derecho de compensación por la cancelación sufrida cuando tenía previsto viajar el día 24 de abril de 2019 en el vuelo número NUM000, con salida desde el aeropuerto de Malaga Airport, Malaga (AGP) hasta el aeropuerto de Mohamed V Airport, Casablanca (CMN), con código de reserva NUM001.
Dicho trayecto tenía prevista la hora de partida a las 13:55 horas y la llegada a su destino final a las 14:40 horas, según se desprende de la documental aportada.
Tenía un vuelo el día 24 para asistir al día siguiente a una reunión de trabajo en Agadir, el mismo día del vuelo me comunicaron que éste se cancelaba hasta el día siguiente a las 17h por lo que el motivo del viaje ya no tenía sentido, no pudiendo asistir a la reunión de trabajo que tenía programada y suponiendo para mi unos gastos que no tenía previsto, además de perder el dinero entregado en las reservas de hotel para la asistencia de la anteriormente mencionada reunión ocasionándome un gran perjuicio al ni tan siquiera abonarme la aerolínea el reembolso de los billetes.
Con la documentación aportada resultan acreditados los hechos indicados en la demanda y solicitando la actora la oportuna compensación económica en aplicación del artículo 7 del Reglamento, debe accederse a lo solicitado teniendo en cuenta la distancia existente y que no existe alegación ni prueba alguna de que la cancelación se produzca debido a circunstancias extraordinarias que no podrían haberse evitado en los términos del artículo 5 del Reglamento que pudieran excluir la aplicación del citado artículo 7.
En base a lo anterior la demanda debe ser íntegramente estimada en la suma reclamada por pasajero conforme a las cuantías prevista para casos como el presente en el Reglamento Comunitario.
SEGUNDO:Solicitada la cuantía adicional de 557,63 € en atención a los siguientes: Reserva de hotel (164,54 €) y Billete del vuelo (393,09 €) , es cierto que sobre estos gastos adicionales ha existido doctrina judicial contradictoria, siendo que la SAP de Madrid de 27 de enero de 2012 indicaba;
'Las sumas a percibir en aplicación del Reglamento no constituyen una deuda abstracta y desvinculada de su finalidad natural, sino que tienen un sentido y una naturaleza indemnizatoria en la medida en que su propósito no es otro que el de reparar los quebrantos de todo tipo -incluido también el posible daño moral- que el pasajero pueda haber padecido a consecuencia de la incidencia aeronáutica correspondiente. Su única singularidad estriba en que se trata de un sistema que, hasta las sumas predeterminadas, dispensa al pasajero de acreditar la realidad y naturaleza del daño, pero obvio es decir que ello no priva a dicho sistema de su naturaleza y de su finalidad reparadora o resarcitoria. En otras palabras, una cosa es que el pasajero tenga, en todo caso, derecho a percibir las compensaciones que contempla el Reglamento CE 261/2004 y otra bien distinta es que los concretos quebrantos patrimoniales o morales que el pasajero logre acreditar como consecutivos a la incidencia aérea de que se trate constituyan cantidades adicionales que deban necesariamente agregarse al importe de aquellas compensaciones reglamentarias, interpretación esta que debemos rechazar.'
Con posterioridad, la propia AP de Madrid, haciéndose eco de la jurisprudencia del TJUE cambió de postura, y en SAP de 20 de marzo de 2015 afirmaba;
La sentencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea de 23 de octubre de 2012 (Nelson y otros, asuntos acumulados C-581/10 y C-629/10), que altera en diversos aspectos el punto de vista que venía manteniendo al respecto esta Sala, se pronuncia en relación con el problema de que se trata en los siguientes términos:
'49 A este respecto procede precisar que, al igual que las molestias mencionadas en la sentencia IATA y ELFAA, antes citada, no cabe calificar una pérdida de tiempo de «daño ocasionado por retrasos» en el sentido de lo dispuesto en el artículo 19 del Convenio de Montreal y, por ese motivo, no está comprendida en el ámbito de aplicación del artículo 29 del Convenio.
50 En efecto, el artículo 19 de este Convenio exige, en particular, que el daño se haya generado a raíz de un retraso , que exista un nexo causal entre el retraso y el daño, y que el daño esté individualizado en función de los distintos perjuicios que sufra cada pasajero.
51 Pues bien, en primer lugar, una pérdida de tiempo no es un daño generado a raíz de un retraso , sino que constituye una molestia, al igual que otras molestias que subyacen a las situaciones de denegación de embarque, de cancelación de vuelo y de gran retraso y que acompañan a estas situaciones, como las incomodidades o el hecho de verse temporalmente privado de los medios de comunicación disponibles normalmente.
52 Asimismo, todos los pasajeros de vuelos retrasados sufren de la misma forma la pérdida de tiempo y, por consiguiente, es posible ponerle remedio mediante una medida estandarizada, sin que sea necesario llevar a cabo una apreciación concreta de la situación individual de cada pasajero afectado. Por lo tanto, este tipo de medidas pueden aplicarse inmediatamente.
53 Por último, no existe necesariamente un nexo causal entre el retraso efectivo, por una parte, y la pérdida de tiempo considerada pertinente para afirmar la existencia de un derecho a compensación al amparo de lo dispuesto en el Reglamento nº 261/2004 o para calcular el importe de dicha compensación, por otra parte.
54 En efecto, la obligación especial de compensación impuesta por el Reglamento nº 261/2004 no resulta de cualquier retaso efectivo, sino únicamente del que ocasiona una pérdida de tiempo igual o superior a tres horas en relación con la hora de llegada inicialmente prevista. Por otra parte, mientras que la magnitud del retraso constituye normalmente un factor que aumenta la probabilidad de daños más importantes, la compensación a tanto alzado concedida en virtud de dicho Reglamento, permanece inalterada a este respecto, puesto que la duración del retraso efectivo por encima de las tres horas no se tiene en cuenta al calcular el importe de la compensación adeudada en virtud del artículo 7 del Reglamento nº 261/2004 .
55 En estas circunstancias, la pérdida de tiempo subyacente al retraso de un vuelo, que constituye una molestia en el sentido de lo dispuesto en el Reglamento nº 261/2004 y que no puede ser calificada de «daño ocasionado por retrasos», en el sentido de lo dispuesto en el artículo 19 del Convenio de Montreal , no está comprendida en el ámbito de aplicación del artículo 29 de dicho Convenio.
56 Por consiguiente, la obligación que resulta del Reglamento nº 261/2004, destinada a compensar a los pasajeros de vuelos que sufran un gran retraso , es compatible con el artículo 29 del Convenio de Montreal .
57 Además, procede señalar que la obligación de compensación que se desprende del Reglamento nº 261/2004 complementa al artículo 29 del Convenio de Montreal en la medida en que se sitúa en un momento previo al que resulta de lo dispuesto en este artículo (en este sentido, véase la sentencia IATA y ELFAA, antes citada, apartado 46).
58 De ello se deduce que la obligación de compensación en sí misma no impide que los pasajeros afectados, en el caso en que el mismo retraso les cause también daños individuales que den derecho a una indemnización, puedan ejercitar, además, las acciones de indemnización individual de dichos daños en las circunstancias previstas en el Convenio de Montreal (véase, en este sentido, la sentencia IATA y ELFAA, antes citada, apartados 44 y 47)'.
En definitiva, se comparta o no dicho punto de vista, lo que el TJUE nos indica es que el mal que están llamadas a compensar las indemnizaciones previstas en el Reglamento en supuestos de cancelación y retraso consiste en la 'pérdida del tiempo', y que ese mal no constituye un daño causalmente vinculado al retraso sino que se trata de una 'molestia', de tal manera que esa molestia consistente en la pérdida del tiempo, que es idéntica para todos los pasajeros, no es la misma molestia que aquellas 'otras molestias que subyacen a las situaciones de denegación de embarque, de cancelación de vuelo y de gran retraso y que acompañan a estas situaciones, como las incomodidades o el hecho de verse temporalmente privado de los medios de comunicación disponibles normalmente'. En consecuencia, el daño moral consecutivo a una hipótesis de cancelación o de retraso no se identifica con el mal consistente en la 'pérdida del tiempo' y resulta indemnizable con independencia de las compensaciones que el Reglamento contempla. En particular, resultaría exigible con fundamento en los Arts. 19 y 29 del Convenio de Montreal sin que de su montante pueda efectuarse la deducción que contempla el Art. 12-1 del Reglamento CE 261/2004 .'
Y si bien, este pronunciamiento pudiera quedar referido únicamente al daño moral la posterior SAP de Madrid de 14 de julio de 2017 viene a establecer con claridad la posibilidad de indemnizar otros daños no morales como cuantía adicional a la suma establecida en el Reglamente cuando afirma;
Dicho criterio ha sido establecido por la sentencia del Tribunal de Justicia de fecha 23 de octubre de 2012, asuntos acumulados C-581/2010 y C-629/2010 ( apartado 59) al declarar que el artículo 12 del Reglamento nº 261/2004 , bajo la rúbrica 'Compensación suplementaria', pretende completar la aplicación de las medidas previstas en dicho Reglamento, de modo que los pasajeros sean compensados por la totalidad del perjuicio que hayan sufrido a causa del incumplimiento, por parte del transportista aéreo , de sus obligaciones contractuales. Esta disposición permite así al juez nacional condenar al transportista aéreo a indemnizar el perjuicio resultante para los pasajeros del incumplimiento del contrato de transporte aéreo sobre la base de un fundamento jurídico distinto del Reglamento nº 261/2004, es decir, en particular, en las condiciones previstas por el Convenio de Montreal o por el Derecho nacional.
Asimismo, la referida sentencia declara que la obligación que resulta del Reglamento (CE) nº 261/2004, destinada a compensar a los pasajeros de vuelos que sufran un gran retraso , es compatible con el artículo 29 del Convenio de Montreal (apartado 56) y añade: '... la obligación de compensación en sí misma no impide que los pasajeros afectados, en el caso en que el mismo retraso les cause también daños individuales que den derecho a una indemnización, puedan ejercitar, además, las acciones de indemnización individual de dichos daños en las circunstancias previstas en el Convenio de Montreal(apartado 58).
Por lo demás, la compensación que fija el Reglamento y que se aplica al supuesto de retraso igual o superior a tres horas tiene carácter de mínimo y se concede sin necesidad de acreditar los concretos daños y perjuicios sufridos por el pasajero.
Como aclara la citada sentencia del Tribunal de Justicia, dicha compensación repara la pérdida de tiempo derivada del retraso . Se trata de una molestia que debe ser compensada de manera estandarizada con apoyo en el Reglamento, 'pero no cabe calificar una pérdida de tiempo de 'daño ocasionado por retrasos' en el sentido de lo dispuesto en el artículo 19 del Convenio de Montreal y, por ese motivo, no está comprendida en el ámbito de aplicación del artículo 29 del Convenio.' (apartado 49).
Debe tenerse en cuenta también que: 'la pérdida de tiempo subyacente al retraso de un vuelo, que constituye una molestia en el sentido de lo dispuesto en el Reglamento nº 261/2004 y que no puede ser calificada de 'daño ocasionado por retrasos', en el sentido de lo dispuesto en el artículo 19 del Convenio de Montreal , no está comprendida en el ámbito de aplicación del artículo 29 de dicho Convenio'(apartado 55).
En definitiva, como hemos señalado en otras resoluciones, como la sentencia de fecha 20 de marzo de 2015, lo que el Tribunal de Justicia establece es que la compensación del Reglamento repara la molestia consistente en la 'pérdida del tiempo'y que esa molestia no constituye un daño causalmente vinculado al retraso , de forma que el daño moral o material consecutivo a los supuestos de denegación de embarque, cancelación o de gran retraso no se identifica con la molestia consistente en la 'pérdida del tiempo'y, por tanto, resulta indemnizable con independencia de las compensaciones que el Reglamento establece y, concretamente, con fundamento en el derecho nacional o en los artículos 19 y 29 del Convenio de Montreal , sin que de su importe pueda deducirse la compensación que fija el artículo 12.1 del Reglamento (CE) 261/2004.'
Visto lo anterior, y asumiendo este juzgador la doctrina judicial transcrita, procede estimar íntegramente la demanda condenando a la demandada a abonar los adicionales gastos que se encuentran documentalmente acreditados.
TERCERO:En cuanto a las costas, procede su imposición a la empresa demandada, de conformidad con lo dispuesto en el artículo 394 de la Ley de Enjuiciamiento Civil, en la medida en que la demanda se ha estimado íntegramente.
Vistos los preceptos legales citados y demás de concordante y general aplicación al caso de autos
Fallo
Que estimando el suplico de la demanda promovida por Germán contra ROYAL AIR MAROC , declarada en rebeldía , debo condenar y condeno a la demandada a abonar al actor la suma de 807,64 euros más intereses legales desde la demanda y costas.
Notifíquese a las partes.
Contra esta sentencia no cabe interponer recurso alguno. Artículo 455.1 Ley de Enjuiciamiento Civil.
Así por esta mi sentencia, de la que se expedirá testimonio para su unión a los autos y cuyo original se incluirá en el libro de sentencias, lo pronuncio, mando y firmo.
PUBLICACIÓN.- La anterior sentencia ha sido dada, leída y publicada por el Sr. Juez que la suscribe hallándose celebrando audiencia pública en el día de su fecha. Doy fe que obra en autos.
