Última revisión
06/10/2023
Sentencia Contencioso-Administrativo 608/2023 Tribunal Superior de Justicia de Comunidad de Madrid . Sala de lo Contencioso-Administrativo, Rec. 1697/2022 de 14 de julio del 2023
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Orden: Administrativo
Fecha: 14 de Julio de 2023
Tribunal: TSJ Madrid
Ponente: MARIA DEL PILAR GARCIA RUIZ
Nº de sentencia: 608/2023
Núm. Cendoj: 28079330082023100621
Núm. Ecli: ES:TSJM:2023:9199
Núm. Roj: STSJ M 9199:2023
Encabezamiento
Sala de lo Contencioso-Administrativo
33010280
TRIBUNAL SUPERIOR DE JUSTICIA DE MADRID
SALA DE LO CONTENCIOSO-ADMINISTRATIVO
SECCIÓN OCTAVA
RECURSO DE APELACIÓN Nº 1697/2022
Ilmo/as. Sr/as.
Presidenta:
Dª Amparo Guilló Sánchez-Galiano
Magistrado/as:
Dª Juana Patricia Rivas Moreno
Dª Ana María Jimena Calleja
Dª María del Pilar García Ruiz
D. Rafael Villafáñez Gallego
En Madrid, a catorce de julio de dos mil veintitrés.
VISTO por la Sección Octava de la Sala de lo Contencioso-Administrativo del Tribunal Superior de Justicia de Madrid el Recurso de Apelación nº 1697/2022 que ante la misma pende de resolución, interpuesto Dª Antonia, representada por la Procuradora de los Tribunales Dª María Esperanza Álvaro Mateo, bajo la dirección técnica del Letrado D. Jesús V. Santiago Fernández, frente a la Sentencia de fecha 3 de octubre de 2022, dictada por el Juzgado de lo Contencioso-Administrativo número 15 de Madrid, en el Procedimiento Ordinario nº 246/2022, seguido a instancias de la misma persona aquí apelante contra la Resolución nº 3521/2021, de la Dirección Gerencia de la Agencia de la Vivienda Social de la Comunidad de Madrid, desestimatoria del recurso de reposición formulado contra la anterior Resolución nº 1982/2019, de 13 de mayo, de la misma Dirección Gerencia citada.
Ha sido parte apelada la Comunidad de Madrid (Agencia de Vivienda Social) representada y asistida por la Letrada de sus Servicios Jurídicos.
Antecedentes
Ha sido Ponente la Magistrada Ilma. Sra. Dª María del Pilar García Ruiz, quien expresa el parecer de la Sala.
Fundamentos
La sentencia apelada desestimó el recurso contencioso administrativo interpuesto por Dª Antonia contra la Resolución nº 3521/2021, de la Dirección Gerencia de la Agencia de la Vivienda Social de la Comunidad de Madrid, desestimatoria del recurso de reposición formulado contra la anterior Resolución nº 1982/2019, de 13 de mayo, de la misma Dirección Gerencia citada, que acordó denegar la solicitud de regularización formulada en relación con la vivienda sita en DIRECCION000, CALLE000, nº NUM000, propiedad de la citada Agencia.
Para fundamento de su decisión, la Juzgadora de instancia expuso los antecedentes que consideró de interés así como la normativa en la que se fundamentaría reproduciendo, en particular lo dispuesto en el artículo 14.Cinco de la Ley 9/2015, de 28 de diciembre, de Medidas Fiscales y Administrativas.
Con tales bases, entra a resolver el recurso resaltando, en particular, que la actora no cumple con el requisito exigido en la normativa aplicable, respecto a la acreditación de la residencia en la vivienda en cuestión de forma ininterrumpida durante, al menos, un año antes a la fecha de 1 de enero de 2016. Y ello porque la documental obrante en el proceso es tan sólo un volante de empadronamiento que acreditaría la ocupación de la vivienda tan sólo desde el 26 de abril de 2017.
Frente a dicha Sentencia se alza en este recurso de apelación Dª Antonia quien, a través de su representación procesal, articula, en esencia, los siguientes motivos impugnatorios:
Se basa el primer motivo impugnatorio del recurso en la falta de motivación e incongruencia omisiva de la Sentencia apelada. Y ello porque, dice la apelante, no ha tenido en cuenta la invocación del derecho contenido en el artículo 47 de la Constitución y el mandato que con él se dirige a los poderes públicos.
En el segundo motivo, la apelante afirma que la Sentencia de instancia no ha tenido en cuenta su situación personal y familiar, insistiendo aquí en la falta de motivación de la Resolución administrativa recurrida.
La parte apelada se ha opuesto al recurso solicitando la confirmación de la sentencia de instancia. Para ello, se remite a los fundamentos de la Sentencia apelada aderezado su escrito de oposición con los razonamientos que su representación procesal añadió, insistiendo, en particular, en que la apelante no niega el incumplimiento del requisito de la residencia en la vivienda en cuestión durante el tiempo normativamente exigido y sin que se pueda considerar, a los efectos de la regularización solicitada, la situación personal y familiar alegada.
Para comenzar el examen y decisión de los motivos impugnatorios vertidos en el recurso de apelación habremos de recordar que este medio de impugnación de resoluciones judiciales tiene por objeto la depuración de un resultado procesal obtenido en la instancia de tal modo que el escrito de alegaciones del apelante ha de contener una crítica de la sentencia impugnada que es la que debe servir de base para la pretensión sustitutoria de pronunciamiento judicial recaído en primera instancia.
La jurisprudencia (entre otras muchas, las antiguas SSTS de 24 de noviembre de 1987, 5 de diciembre de 1988, 20 de diciembre de 1989, 5 de julio de 1991, 14 de abril de 1993) ha venido reiterando que en el recurso de apelación se transmite al Tribunal ad quem la plena competencia para revisar y decidir todas las cuestiones planteadas, por lo que no puede revisar de oficio los razonamientos de la sentencia apelada al margen de los motivos esgrimidos por el apelante como fundamento de su pretensión, que requiere la individualización de los motivos opuestos a fin de que puedan examinarse dentro de los límites y en congruencia con los términos en que esta venga ejercitada, sin que baste con que se reproduzcan los fundamentos utilizados en la primera instancia, puesto que en el recurso de apelación lo que ha de ponerse de manifiesto es la improcedencia de que se dictara la sentencia en el sentido en que se produjo. Por tanto, el enjuiciamiento de esta Sala debe limitarse al estudio de los motivos alegados por la parte recurrente en el presente recurso de apelación, sin extender su enjuiciamiento a otros que fueron objeto de discusión y debate en la instancia.
En concreto y de fechas más recientes, es ilustrativa de esta doctrina jurisprudencial, entre otras muchas, la STS de 12 de enero de 2021 (Rec. Cas. 1832/2019) en la que el Alto Tribunal dice lo siguiente:
El detenido examen del recurso de apelación y de los motivos impugnatorios en que se basa conducirá, lo podemos anunciar ya, a su desestimación por las razones que expondremos a continuación.
1.- El artículo 14 de la Ley 9/2015, de 28 de diciembre, de medidas fiscales y administrativas de la Comunidad de Madrid, (vigente a la fecha a la que se contraen estas actuaciones) estableció un régimen excepcional de alquiler de viviendas por la Agencia de Vivienda Social de la Comunidad de Madrid a favor de ocupantes, sin título suficiente, anteriores al 1 de enero de 2016. Ello porque, conforme a la Exposición de Motivos, "[l]a situación económica de los últimos años ha supuesto, entre otras consecuencias, el aumento de personas en situación de riesgo de exclusión social, lo que aconseja limitar la medida del desalojo, siempre que, conforme a ley fuera posible. Para ello, se establece un nuevo régimen de alquiler de viviendas propiedad de la Agencia de Vivienda Social de la Comunidad de Madrid habitadas sin título suficiente, en calidad de domicilio familiar permanente, con anterioridad al 1 de enero de 2016. Los interesados habrán de cumplir con determinados requisitos, entre ellos, los establecidos en el Decreto 19/2006, de 9 de febrero, por el que se regula el proceso de adjudicación de viviendas del Instituto de la Vivienda de Madrid o normativa que le sustituya. Asimismo, las viviendas otorgadas en arrendamiento conforme a este régimen excepcional mantendrán su calificación como vivienda protegida".
En concreto, el artículo 14 de la citada Ley 9/2015, establecía lo siguiente, en lo que resulta de aplicación en este caso:
"Régimen excepcional de alquiler de viviendas por la Agencia de Vivienda Social de la Comunidad de Madrid a favor de ocupantes sin título suficiente anteriores al 1 de enero de 2016
Uno. Objeto.
1. Es objeto del presente artículo establecer las reglas en virtud de las cuales la Agencia de Vivienda Social de la Comunidad de Madrid podrá otorgar, con carácter excepcional, contratos de arrendamiento, en favor de ocupantes sin título suficiente, que acrediten entre otros requisitos, residir desde antes del 1 de enero de 2016 de manera continuada e ininterrumpida siempre que concurran las restantes condiciones que se señalan en los apartados siguientes.
2. Las normas previstas en este artículo serán aplicables a las viviendas o grupos de viviendas cuyos derechos de propiedad o cualesquiera otros correspondan a la Agencia de Vivienda Social.
(...)
Cinco. Condiciones generales.
(...)
4. Tampoco podrá suscribirse contrato de arrendamiento, cuando consten sentencias judiciales condenatorias consecuencia de conflictos vecinales o informes de la Agencia de Vivienda Social o de cualquier otro órgano administrativo acreditativos de conflictividad vecinal de los que resulte responsable el solicitante u otro miembro de la unidad familiar".
La medida prevista en el artículo reproducido tiene un carácter excepcional para quienes acrediten, entre otros requisitos, el relativo a la residencia en la vivienda en cuestión desde antes del 1 de enero de 2016 de manera continuada e ininterrumpida por un plazo no inferior a un año anterior a dicha fecha, y siempre que concurran las restantes condiciones que se señalan en los apartados siguientes.
De igual modo, cabe destacar cómo el precepto legal reproducido otorga a la Comunidad de Madrid, ejercida a través de su Agencia de Vivienda Social, la potestad de proceder, de manera excepcional, a regularizar la situación de las ocupaciones ilegales de viviendas sociales mediante la suscripción con los ocupantes de un contrato de arrendamiento. Como toda medida excepcional, para adoptar la misma se debe exigir con un mayor rigor la concurrencia de todos y cada uno de los requisitos previstos en la norma, y, además, que no se incurra en causa de denegación.
Esta regularización excepcional se estableció por Ley precisamente para dar respuesta a una urgente necesidad social, dado que la situación de crisis económica había abocado a muchas personas y familias a situaciones de riesgo de exclusión social. Y precisamente por ser muchas las familias afectadas, la Administración debe ejercitar esta potestad en cumplimiento estricto de la norma que la regula, como toda potestad discrecional, sin incurrir en arbitrariedad.
Esta Sala ya ha expresado en diversas sentencias relativas al proceso de regularización de viviendas sin título que la Comunidad de Madrid había normativizado en varias ocasiones algunos procesos de regularización de viviendas ocupadas sin título; entre ellos, los previstos en el Decreto 25/1995, de 16 de marzo, o a nivel legislativo, en la Ley 18/2000, de 27 de diciembre, de Medidas Fiscales y Administrativas, y en la que aquí y ahora nos ocupa, la Ley 9/2015, de 28 de diciembre, de Medidas Fiscales y Administrativas. Y es que, como se dijo también en la Sentencia de esta Sala, de 16 de junio de 2016 (Rec. Apel. 201/2016)
En la medida, pues, en que nos encontramos ante una potestad discrecional, partimos de la consideración de que pueden existir situaciones en las cuales aun concurriendo todos los requisitos legales la Administración opte motivadamente por denegar una regularización, de modo que, con más razón, la Administración podrá denegar en los supuestos en que concurra una causa legal para ello. En concreto, y respecto al caso que aquí nos concierne, el artículo 14, apartado Cinco, punto 4, de la Ley 9/2015, de 28 de diciembre, no permite proceder del modo expuesto en relación con personas que hayan dado lugar a conflictividad vecinal, acreditada la misma por cualquiera de estos tres cauces: sentencias judiciales, informes de la propia Agencia de Vivienda Social o por informe de cualquier otro órgano administrativo.
2.- En relación con el caso concreto que aquí nos ocupa, no aprecia la Sala el vicio de incongruencia omisiva en el que se basa el primer motivo impugnatorio del recurso de apelación.
Ha de recordarse con el Tribunal Supremo, entre otras muchas, en su STS de 3 de abril de 2018 (Rec. Cas. 3503/2015) que la incongruencia existe "
En este caso, el examen de los razonamientos contenidos en la Sentencia apelada pone claramente de manifiesto que lo en ella resuelto es correlativo con las pretensiones ejercitadas en la demanda, sin que el tratamiento detallado de todas y cada una de las alegaciones formuladas en el escrito rector pueda considerarse como elemento integrador del vicio de incongruencia denunciado. Lo que la Sentencia recurrida hace es resolver, valorando la documental que obra en autos, que no se da en este caso el primero y principal de los requisitos exigidos por la normativa aplicable para poder proceder a la regularización solicitada por lo que, de modo coherente, rechaza las pretensiones de la demanda sin necesidad de examinar el resto de las alegaciones vertidas en ella.
En cualquier caso, dado que la apelante ha invocado también la concurrencia de una determinada situación personal y familiar, al tiempo que lo dispuesto en el artículo 47 de la Constitución para hacer valer el derecho a una vivienda digna, convendrá recordar ahora cuál es la doctrina sentada ya de modo reiterado por esta Sala respecto a estas concretas alegaciones en casos análogos al que aquí nos ocupa.
Hemos dicho y reiteramos ahora que el artículo 47 de la Constitución Española proclama el derecho para los españoles a una vivienda digna y adecuada y ordena a los poderes públicos hacerlo efectivo; un precepto que forma parte del Capítulo III del Título I de la C.E. y que, por tanto, no está amparado por las garantías del art. 53 1º y 2º (lo que supone la imposibilidad de acceder por vía directa mediante un recurso de amparo ante el Tribunal Constitucional en caso de vulneración del mismo), ni tampoco por la del 81 de la C.E.
A lo anterior cabe añadir que el Tribunal Constitucional en su STC 152/1988, de 20 de julio, señaló que la "
Ciertamente resulta constante la jurisprudencia del TC que impide que los derechos sociales puedan ser apelados ante los tribunales ordinarios por un procedimiento basado en los principios de preferencia y sumariedad y, en su caso, a través del recurso de amparo ( STC 35/83; 53/85; 152/88; ATC 139/81; 356/83; 552/83). Del artículo 53.3 de la C.E., así como de una serie de sentencias de dicho Tribunal (entre ellas, las SSTC 113/1989; 222/1992; 47/1993; 89/1994), se deduce que el derecho a la vivienda como auténtico derecho subjetivo depende, en realidad, del alcance de las leyes de desarrollo del mismo. Por ello, por más eficacia obligatoria que pueda tener, lo cierto es que un principio rector de la política social o económica, como el relativo al derecho a la vivienda, no obliga a los poderes públicos a ninguna prestación o actividad concreta que dé lugar a un cierto resultado material -ni podría hacerlo por otra parte, sin alterar el reparto constitucional de poderes entre el poder judicial y el poder legislativo/ejecutivo-, sino que únicamente obliga a establecer, en función de las políticas presupuestarias, unos medios materiales y/o normativos idóneos para alcanzar un rango de posibles resultados compatibles con la consecución de dicho fin: el acceso de los titulares de este derecho a una vivienda digna. Y de estos medios, los únicos que está obligado a establecer el legislador, incurriendo en inconstitucionalidad por omisión en caso de no hacerlo, son los de carácter normativo, es decir, un marco legal que garantice la dignidad de la vivienda a la que accedan los individuos y la no desposesión de la misma al margen del debido proceso legal, o de una forma discriminatoria o arbitraria, en correspondencia con lo establecido por el Comité de seguimiento del Pacto de Derechos Económicos sociales y culturales con respecto al art. 11 de dicho Pacto, dada la eficacia jurídica vinculante del mismo como criterio interpretativo del alcance obligatorio del art. 47 CE y como fuente de derechos subjetivos de carácter legal internacional ( art. 96 CE)".
Por último, en cuanto a la invocación de la situación en que se hallaría la menor que habitan en la vivienda cuya regularización se ha denegado por la Administración autonómica, es doctrina consolidada de esta Sala la de que la presencia de menores que pudieran quedar en situación de desamparo en cuanto a la vivienda, como consecuencia de la ejecución de una eventual resolución administrativa relativa al desalojo de la que ilegalmente ocupan, ha de ser ciertamente contemplada pero para la adopción, en su momento, de las cautelas y prevenciones necesarias, dirigidas garantizar la debida atención de estas situaciones por los órganos de la Administración demandada que tienen competencia directa en la materia. Sin embargo, lo que nunca ha dicho esta Sección es que tal presencia de menores en la vivienda ocupada sin título alguno pueda ser una circunstancia que lleve a la Administración, menos aún, si cabe, a los órganos jurisdiccionales, a desconocer la obligada observancia de la normativa sobre regularización de situaciones en que algunas personas se encuentran cuando ocupan viviendas públicas sin título para ello.
Como ya se ha dicho y ahora reiteramos, la presencia de un menor de edad, esté o no en acreditada situación de riesgo de exclusión social, se habrá de tener en cuenta ineludiblemente por los órganos administrativos competentes para el preciso momento en que se vaya a proceder, si fuera necesario, a la ejecución de una resolución de desalojo pero lo que no puede es servir,
En consecuencia, la imposibilidad de acoger alguno de los motivos impugnatorios en que se ha basado el presente recurso de apelación conduce necesariamente a su desestimación y, con ello, a la íntegra confirmación de la Sentencia de instancia.
De conformidad con lo previsto en el artículo 139.2 de la Ley Reguladora de esta Jurisdicción, no procede hacer un especial pronunciamiento en cuanto a las costas causadas en esta apelación.
Por el contrario, la desestimación del recurso contencioso administrativo interpuesto en la instancia debe conducir, conforme al apartado 1 del mismo precepto legal citado, a la imposición a la parte demandante de las allí causadas, si bien, moduladas, a tenor del apartado cuarto del repetido artículo 139, a la cantidad máxima de ochocientos euros por los conceptos de honorarios de Abogado y derechos de Procurador, más la cantidad que en concepto de IVA corresponda a la cuantía fijada.
Vistos los preceptos citados y demás de general y pertinente aplicación,
Fallo
1.- DESESTIMAR el recurso de apelación nº 1697/2022 interpuesto por la representación procesal de Dª Antonia frente a la Sentencia de fecha 3 de octubre de 2022, dictada por el Juzgado de lo Contencioso-Administrativo número 15 de Madrid, en el Procedimiento Ordinario nº 246/2022; Sentencia que confirmamos.
2.- Con imposición a la parte apelante de las costas causadas en el presente recurso, en los términos expresados en el Fundamento de Derecho correlativo de esta Sentencia.
La presente sentencia es susceptible de recurso de casación, que deberá prepararse ante esta Sala en el plazo de
Dicho depósito habrá de realizarse mediante el ingreso de su importe en la Cuenta de Depósitos y Consignaciones de esta Sección, cuenta-expediente nº 2582-0000-85-1697-22 (Banco de Santander, Sucursal c/ Barquillo nº 49), especificando en el campo
Por esta nuestra Sentencia, de la que se extenderá testimonio para su unión a los autos, lo pronunciamos, mandamos y firmamos.
La difusión del texto de esta resolución a partes no interesadas en el proceso en el que ha sido dictada sólo podrá llevarse a cabo previa disociación de los datos de carácter personal que los mismos contuvieran y con pleno respeto al derecho a la intimidad, a los derechos de las personas que requieran un especial deber de tutela o a la garantía del anonimato de las víctimas o perjudicados, cuando proceda.
Los datos personales incluidos en esta resolución no podrán ser cedidos, ni comunicados con fines contrarios a las leyes.
