Última revisión
09/04/2025
Sentencia Penal 26/2025 Audiencia Provincial de Murcia. Tribunal Jurado, Rec. 2/2023 de 03 de febrero del 2025
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Orden: Penal
Fecha: 03 de Febrero de 2025
Tribunal: Audiencia Provincial. Tribunal Jurado
Ponente: ENRIQUE DOMINGUEZ LOPEZ
Nº de sentencia: 26/2025
Núm. Cendoj: 30030381002025100001
Núm. Ecli: ES:APMU:2025:44
Núm. Roj: SAP MU 44:2025
Encabezamiento
Procedimiento: Tribunal del Jurado nº 2/2023
En Cartagena, a tres de febrero de 2025.
El Tribunal del Jurado, integrado por la Ilmo. Sr. don Enrique Domínguez López, como Magistrado-Presidente, y por los Jurados que se indican más adelante, ha visto en juicio oral y público seguido en el
Letrados Sres. Martínez Belmonte y Martínez Miñarro. Ha intervenido el Ministerio Fiscal.
Los Jurados han sido:
1.- D. Martin
2.- D. Maximo
3.- D. Modesto
4.- D. Nicolas
5.- D. Olegario
6.- Dª Eulalia
7.- D. Patricio (portavoz)
8.- D. Primitivo
9.- D. Remigio
Antecedentes
Elevada la causa a esta Audiencia Provincial de Murcia, se dictó el correspondiente Auto de hechos justiciables, y se procedió al correspondiente sorteo de candidatos a Jurado y se señalaron días para el desarrollo de las sesiones del juicio.
- Asesinato, a la pena de 25 años de prisión con inhabilitación absoluta durante el tiempo de la condena.
- Detención ilegal, a la pena de 6 años de prisión con inhabilitación especial para el derecho de sufragio pasivo durante el tiempo de la condena.
- Daños mediante incendio a la pena de 3 años de prisión con inhabilitación especial para el derecho de sufragio pasivo durante el tiempo de la condena.
Además, para María Purificación (respecto a la que, en los dos primeros delitos apreciaba la agravante de parentesco, cuya inclusión no fue admitida por los motivos que constan en el acta videográfica) interesaba la condena como autora de un delito de conducción sin permiso a la pena de 18 meses de multa con cuota diaria de diez euros y, para Gaspar, la imposición de la pena de un año de prisión como autor de un delito de quebrantamiento de condena (concurriendo la agravante de reincidencia) con inhabilitación especial para el derecho de sufragio pasivo durante el tiempo de la condena.
En cuanto a las responsabilidades civiles, las cuantías indemnizatorias las fijó en 120.000 euros para la madre de Luis María, en 150.000 euros para la hija menor, en 70.000 euros para la hermana con la que vivía y en 50.000 euros para el hermano con el que no convivía. Asimismo interesaba que a los herederos del fallecido se les indemnizara en el valor del vehículo de su propiedad, que fijaba en 17.642 euros.
Las partes acusadoras integradas, por un lado, por los dos hermanos y por la madre del fallecido, y por otro, por la hija del mismo, modificaron sus conclusiones provisionales y calificaron los hechos de forma análoga al Ministerio Fiscal, fijando la responsabilidad civil en un total (incluyendo el daño moral) de 350.000 euros para la hija menor, 220.000 euros para la madre, 130.000 euros para la hermana conviviente y 110.000 euros para el hermano que no residía con el fallecido. Asimismo interesaban que a los herederos del fallecido se les indemnizara en el valor del vehículo de su propiedad, que fijaban en 17.642 euros.
La defensa del acusado, modificaba igualmente sus conclusiones y calificaba los hechos como únicamente constitutivos de un delito de homicidio y de otro delito de daños mediante incendio, fijando las penas procedentes en siete años de prisión para el primero, y de seis meses de prisión para el segundo, al afirmar que concurrían las atenuantes de dilaciones indebidas, arrebato u obcecación, drogadicción, confesión y la de incapacidad y dependencia severa.
Los acusados, en el derecho a su última palabra, no desearon efectuar manifestación alguna.
El Jurado, una vez deliberados los hechos sometidos a su resolución y tras la correspondiente votación, emitió el veredicto en los términos que resultan en el acta extendida a tal efecto, que se leyó en audiencia pública por el Sr. Portavoz del Jurado, y que fue incorporada a los autos, conforme a la cual resultaron los hechos que a continuación se consignarán y por la que se declaraba a los acusados:
- María Purificación culpable de los delitos de asesinato, detención ilegal, daños por incendio y conducción sin permiso.
- Gaspar, culpable de los delitos de asesinato, detención ilegal, daños por incendio y quebrantamiento de condena.
El Jurado apreció en todos los delitos la concurrencia de la circunstancia atenuante de dilaciones indebidas y, en el de quebrantamiento de condena, además, la agravante de reincidencia, y que no concurrían las demás atenuantes propuestas por las defensas, oponiéndose a la concesión de los beneficios de remisión condicional de la condena y a la petición de indulto en esta Sentencia.
Las defensas de los acusados pidieron que las penas fueran las mínimas imponibles en cada caso, considerando expresamente la defensa de la acusada que debería rebajarse las penas en dos grados al estimar como muy cualificada la atenuante de dilaciones indebidas.
Hechos
A últimas horas de la madrugada del 23 de agosto de 2021, fue hallado ardiendo el Hyundai Tucson con matrícula NUM000 en las inmediaciones de las instalaciones de la empresa agrícola DIRECCION005, que están situadas cerca de la pedanía de DIRECCION001 (Cartagena), en cuyo interior se encontraba el cuerpo calcinado de su propietario Luis María (nacido el NUM001 de 1986), persona que había mantenido una relación con María Purificación.
HECHOS RELATIVOS A Gaspar
Sobre las 02:39 horas de la mañana del veintitrés de agosto de 2021, Gaspar (nacido el NUM002 de 1996) acudió, tras recibir una llamada de su pareja María Purificación, a un lugar solitario próximo a la finca DIRECCION005, en el que estaba María Purificación con Luis María y se inició una pelea con Luis María, en la que, entre otras cosas, Luis María fue golpeado con una llave inglesa en la cabeza.
Tras ello, subieron los tres en el vehículo Hyundai que era conducido por María Purificación y se dirigieron hacia la carretera DIRECCION002 y cuando se encontraban en el kilómetro NUM003 de la misma, pararon en un camino de tierra, bajaron Gaspar y Luis María del coche y se inició otra discusión en la que Gaspar volvió a golpear en la cabeza a Luis María, tras lo que éste intentó huir por lo que María Purificación recogió a Gaspar con el coche, dirigiendo el coche hacia Luis María para atropellarlo con de común acuerdo con Gaspar, aplastándole contra una valla lo que ocasionó a Luis María graves lesiones cuya concreta entidad no ha podido ser determinadas, más allá de la fractura de una vértebra dorsal e impedirle andar.
Una vez que se encontraban de nuevo cerca de la empresa " DIRECCION005." decidieron María Purificación y Gaspar quemar el coche, prendiéndole fuego al vehículo con Luis María sentado su interior en la parte trasera derecha, asumiendo cuanto menos los acusados que podía estar vivo y que con su acción iban a ocasionarle la muerte, falleciendo Luis María, como consecuencia de las quemaduras y la inhalación de humo.
Gaspar, al ejecutar el anterior hecho, buscó anular las posibilidades de defensa por parte de la víctima aprovechándose de su estado y sus circunstancias, para asegurar la ejecución del delito, al conocer su grave estado, imposibilidad de huir y cerrar las puertas del coche, aprovechándose el acusado conscientemente de esa circunstancia para cometer los hechos.
El Hyundai matricula NUM000 quedó totalmente calcinado como consecuencia del incendio provocado intencionadamente por los acusados de común acuerdo.
El 23 de agosto de 2021, Gaspar tenía en vigor una pena de alejamiento respecto a María Purificación con la que no podía comunicar, ni acercarse a menos de 300 metros de la misma, habiendo sido requerido para su cumplimiento, a pesar de lo cual mantenía en esas fechas una relación con María Purificación.
Tras la primera pelea, Gaspar y María Purificación introdujeron a Luis María en el vehículo sin dejarle decidir a donde se dirigía y sin llevarlo a un hospital, consiguiendo Luis María bajarse del mismo y huir y, tras el atropello, volver a ser introducido en el asiento de la parte de atrás del coche por Gaspar y María Purificación, impidiéndole salir del mismo, no llevándolo a un hospital a pesar de sus peticiones y su grave estado, conduciendo María Purificación el turismo desde el lugar del atropello a una finca situada a unos 500 metros de DIRECCION003.
Concurre en todos los hechos imputados al acusado, la atenuante de dilaciones indebidas, al haberse producido en la tramitación del procedimiento paralizaciones y retrasos anormales, con una duración injustificada, especialmente teniendo en cuenta la repetición del juicio y que se trata de una causa con preso.
Concurre en el hecho delictivo de quebrantamiento de condena imputado al acusado, la circunstancia agravante de reincidencia, al haber sido condenado anteriormente el acusado por el mismo delito por Sentencia firme de diecinueve de agosto de 2021 y no haber sido cancelados los antecedentes penales.
Aproximadamente a la 01:00 de la mañana del 23 de agosto de 2021 María Purificación (nacida el NUM004 de 2003) pasó por la vivienda de DIRECCION004 y acudió con él en un lugar solitario próximo a la finca DIRECCION005, desde donde llamó a las 02:39 horas a su pareja Gaspar, quien acudió al mismo y en el que se inició una pelea con Luis María, en la que, entre otras cosas, Luis María fue golpeado con una llave inglesa en la cabeza.
Tras ello, subieron los tres en el vehículo Hyundai que era conducido por María Purificación y se dirigieron hacia la carretera DIRECCION002 y cuando se encontraban en el kilometro NUM003 de la misma, pararon en un camino de tierra, bajaron Gaspar y Luis María del coche y se inició otra discusión en la que Gaspar volvió a golpear en la cabeza a Luis María, tras lo que éste intentó huir por lo que María Purificación recogió a Gaspar con el coche y, ya con los dos acusados en el interior, ambos decidieron atropellar a Luis María, aplastándole contra una valla lo que ocasionó a Luis María graves lesiones cuya concreta entidad no ha podido ser determinadas, más allá de la fractura de una vértebra dorsal.
Una vez se encontraban otra vez cerca de la empresa " DIRECCION005." decidieron María Purificación y Gaspar quemar el coche, prendiéndole fuego al vehículo con Luis María sentado su interior en la parte trasera derecha, asumiendo cuanto menos los dos acusados que Luis María podía estar vivo y que con su acción iban a ocasionarle la muerte, falleciendo Luis María, como consecuencia de las quemaduras y la inhalación de humo.
María Purificación, al ejecutar el anterior hecho, buscó anular las posibilidades de defensa por parte de la víctima, aprovechándose de su estado y sus circunstancias, para asegurar la ejecución del delito, al conocer su grave estado, imposibilidad de huir y cerrar las puertas del coche, aprovechándose el acusado conscientemente de esa circunstancia para cometer los hechos.
El Hyundai matricula NUM000 quedó totalmente calcinado como consecuencia del incendio provocado intencionadamente por los acusados de común acuerdo.
Tras la primera pelea, Gaspar y María Purificación introdujeron a Luis María en el vehículo sin dejarle decidir a donde se dirigía y sin llevarlo a un hospital, consiguiendo Luis María bajarse del mismo y huir y, tras el atropello, volver a ser introducido en el asiento de la parte de atrás del coche por Gaspar y María Purificación, impidiéndole salir del mismo, no llevándolo a un hospital a pesar de sus peticiones y su grave estado, conduciendo María Purificación el turismo desde el lugar del atropello a una finca situada a unos 500 metros de DIRECCION003.
María Purificación carecía de permiso de conducir que la habilitara para pilotar el turismo Hyundai el 23 de agosto de 2021.
Concurre en los hechos imputados a la acusada, la atenuante de dilaciones indebidas, al haberse producido en la tramitación del procedimiento paralizaciones y retrasos anormales con una duración injustificada, especialmente teniendo en cuenta la repetición del juicio y que se trata de una causa con preso
Luis María, había nacido el NUM001 de 1986 y tenia los siguientes familiares directos:
- Una hija, Apolonia, nacida el NUM005 de 2011.
- Su madre Clara nacida el NUM006 de 1965, con la que convivía Luis María.
- Dos hermanos llamados Jaime
(nacido en 1991) y Celestina (nacida en 1998), conviviendo el fallecido con ésta.
El Hyundai Tucson con matrícula NUM000 era propiedad de Luis María, y su valor, cuando fue totalmente quemado, era de 17.642 euros.
Fundamentos
los acusados, después de tener una pelea con Luis María y, también tras ella, atropellarle con un coche, lo introducen en su interior gravemente herido (no podía caminar y tenía una vértebra rota), no llevándole a un hospital a pesar de sus peticiones y no dejándole bajar del turismo (algo que ya habían efectuado antes del atropello). A continuación, vuelven a las inmediaciones del lugar donde comenzó la discusión y prenden fuego al vehículo estando Luis María malherido en su interior con las puertas cerradas, lo que unido a sus heridas, y especialmente a su imposibilidad de moverse, le impide salir del coche y defenderse mínimamente, falleciendo como consecuencia del incendio por las heridas, quemaduras y la inhalación de humo. A esta conclusión llegan los Jurados por lo manifestado por los acusados que, aun sin reconocer ninguno de ellos ser la persona que prende fuego al turismo y afirmar que creían que Luis María estaba ya fallecido, lo cierto es que admiten que se produjo una discusión con la víctima y que estaba herido cuando iba en el coche tras el atropello (respecto al mismo, María Purificación sostiene que fue accidental), no dando una explicación racional de porqué no lo llevaron a un hospital (estaban a un cuarto de hora de un hospital de primer nivel en Cartagena), reconociendo Gaspar que decidieron quemar el coche y que le prendió fuego María Purificación (ésta sostiene que fue Gaspar), aunque creyendo que Luis María estaba ya fallecido.
Y tampoco es creíble que, en el momento de incendiar de común acuerdo al coche, estando Luis María gravemente herido en su interior y sin posibilidad alguna de salir del Hyundai, (reconocen los acusados que tras el atropello no podía caminar), al prenderle fuego María Purificación y Gaspar, creyeran que ya había fallecido Luis María, (el Capitán de la Guardia Civil, instructor de las diligencias, relató en la Sala que Gaspar les había contado que él era el que había pegado fuego al coche de acuerdo con María Purificación, aunque creyendo que estaba muerto Luis María, reiterado esto y lo anterior por otro de los agentes), siendo muy ilustrativo lo manifestado por los médicos forenses, no sólo respecto a que Luis María estaba vivo en ese momento (así se recoge en el informe de autopsia del acontecimiento 703 y que establece la causa de la muerte como violenta homicida), sino a que al encontrarse con una vértebra rota y con vida (respiró humo del incendio, algo que tarda en generarse y entrar en los pulmones y pasar a la sangre al menos unos minutos, desde que se prende fuego), resulta que necesariamente tuvieron que saber, que estaba vivo (o al menos asumir que podía estarlo y que iba a fallecer durante el incendio) por cuanto la víctima, en ese estado, hubo de moverse o cuanto menos quejarse pues, como muy gráfica y oportunamente indicó uno de los Sres. Médicos Forenses, un cadáver ni se mueve ni se queja, por lo que los acusados eran plenamente conscientes (o al menos lo suponían) de la situación de Luis María (vivo y malherido, sin posibilidad de defensa) cuando deciden quemar el coche con él dentro, cerrando, además, las puertas (así relatan que lo hallaron los agentes que acudieron al lugar), lo que implica una anulación total de las posibilidades de defensa del acusado, algo que lleva a que, el homicidio (doloso), pase a ser un asesinato con alevosía. Y otro elemento más para llegar a la conclusión del grave estado de Luis María es que estaba sentado en el asiento trasero (no pudiendo según los Sres. Médicos forenses ser puesto en esa posición si estaba en coma o ya fallecido) cuando fue hallado carbonizado por lo que ni siquiera pudo intentar salir del vehículo o moverse en su interior, lo que incide en la ausencia de reales posibilidades de defensa. Señalar que la conclusión de que se produjo la respiración de humo por Luis María (y, por tanto, estando vivo durante el incendio), resulta de que tenía en sangre un 19% de carboxihemoglobina (análisis que figura en el acontecimiento 623 y se cita en el informe de autopsia), cantidad tóxica al superar el 10% estableciéndose en el informe de autopsia ratificado en juicio (textualmente) que "
También es relevante la inspección ocular efectuada por la Guardia Civil y las gestiones e investigaciones de los agentes (acontecimientos 17 y 237 del testimonio), habiendo dado pormenorizadas explicaciones de la misma los agentes de la Guardia Civil que la efectúan, relatando varios de ellos, cómo en el momento de la detención de los acusados en un piso de DIRECCION006, a las pocas horas de los hechos, afirmó María Purificación, que "
Asimismo, hay que hacer referencia a lo expuesto por los hermanos y por la madre del fallecido (y por Jose Ignacio, amigo del mismo) que refieren reiteradas amenazas de muerte anteriores de los acusados a Luis María, incluyendo, expresamente lo de ser quemado, siendo muy significativa una que, por teléfono, le realizaron cuando estaba visitando en un hospital de Cartagena, la tarde anterior a los hechos, a un amigo enfermo. Además, la expareja de Luis María afirma que su hija común le relataba cómo María Purificación amenazaba a su padre, reconociendo incluso haber escuchado expresiones similares hacia el fallecido, la pareja de la madre de María Purificación.
Nada de lo expuesto por los familiares de la acusada en el juicio, deja sin efecto lo hasta aquí razonado, ni el resto de las conclusiones a las que llegan los Jurados, que tampoco se ven afectadas, como se verá, por los informe psicológicos y de trabajadores sociales emitidos sobre la acusada.
el Jurado dudas sobre su comisión. Lo acaecido antes y después del atropello intencionado, según las conclusiones del instructor de las diligencias, conlleva que Luis María (ya herido, algo que se agravó especialmente tras ser alcanzado por el coche), es llevado en el turismo por los acusados y, cuando intenta escapar, tras una nueva pelea, proceden a atropellarlo (no accidentalmente pues implicó desviar el coche desde la carretera aun camino paralelo para alcanzarlo y aplastarlo con una valla, según los agentes) causando graves lesiones, introduciéndolo en el vehículo (cuando no podía andar y tenía rota una vértebra) no llevándolo al hospital y conduciéndolo hasta el lugar (distante varios kilómetros estando recogidos los tres escenarios de los hechos y el recorrido seguido en el acontecimiento 918, habiendo sido explicado en el juicio, entre otros agentes, por el Sargento Jefe del Laboratorio de Criminalística de la Guardia Civil en Murcia), donde dolosamente, le dieron muerte, siendo relevante que después de la llamada que hace la víctima a su hermana indicándole que le estaban dando una paliza (y que se produjo cuando estaban en la zona del atropello), ésta intenta llamar a su hermano en reiteradas ocasiones, lo que concuerda con las diferentes llamadas (intentos, en realidad) que han podido ser acreditadas y que se realizan con el móvil de Luis María situado en repetidores distintos, lo que concuerda con el hecho de ese trasladarlo de un lugar a otro tras el atropello sin poder pedir ayuda o comunicarse, hasta llegar al lugar en el que fue asesinado en un recorrido que aproximadamente ha sido reflejado por los agentes de la Guardia Civil documentalmente y que obra en el citado acontecimiento 918, lo que no hace sino confirmar lo expuesto. Pues bien, en ese espacio temporal, la víctima fue privada de su libertad deambulatoria, queriendo incluso huir lo que le fue impedido con el atropello y, tras él, se llega a una situación similar de privación de la libertad de Luis María pues, por unos hechos causados intencionadamente por los acusados, no lo llevan a un hospital, desatendiendo de su estado y sus peticiones. A estas conclusiones se llega, como se ha expuesto, no solo por lo manifestado por las partes acusadas, sino por los informes periciales sobre posicionamiento de los móviles, la reconstrucción de los hechos, y por lo declarado por la hermana del fallecido en el juicio que relata cómo habló con Luis María cuando ya se encontraba herido y pedía ayuda, por los múltiples intentos de comunicación entre ambos, que no pudieron llevarse a cabo.
También resulta palmaria la comisión por María Purificación de un delito de conducción sin permiso, pues ella misma reconoce que pilotó el Hyundai de Luis María, y resulta de la causa que no tenía carné, según informó la DGT (acontecimiento 405). Respecto a Gaspar, el quebrantamiento de condena al acercarse a María Purificación incumpliendo la pena de alejamiento es evidente pues consta en el testimonio (hoja histórico penal y testimonios de las ejecutorias) que había sido condenado a esa pena con una duración de dos años, el uno de junio de 2021 y había sido requerido para su cumplimiento, aun estando en vigor la misma cuando ocurrieron los hechos.
Respecto a ésta ( art. 21.6ª del Código Penal) , ha de tenerse en cuenta que nos encontramos ante un procedimiento con dos personas privadas de libertad desde la incoación del mismo el veintitrés de agosto de 2021 y que, fue remitido a esta Audiencia Provincial el veintiuno de febrero de 2023, dictándose Sentencia el catorce de noviembre de 2023 que fue recurrida por la defensa de la acusada. Y esa apelación, con una tramitación sencilla, no fue elevada hasta el dos de abril de 2024 (fundamentalmente por problemas en el sistema técnico de grabación de las sesiones), dictándose sentencia estimatoria de la misma declarando la "
También alegó la defensa de Gaspar la concurrencia de la atenuante de confesión o reconocimiento de hechos. Pues bien, lo declarado probado y no probado por el Jurado no es compatible con lo que sostiene la defensa, pues lo cierto es que, aun cuando el acusado indicó a los agentes donde estaba el lugar del atropello, facilitando con ellos la investigación, tampoco puede ser considerado como relevante pues en el plenario se declaró por los guardias civiles que, sin esa manifestación, habrían encontrado también ellos el mismo posteriormente, y sin que esas manifestaciones, como otras cuando estaba detenido, fueran especialmente relevantes para descubrir lo que había sucedido.
Asimismo, la defensa de Gaspar alegó como atenuantes su situación de dependencia a tóxicos y su consumo horas antes de los hechos, junto a una situación de discapacidad intelectual, encajándolas en la apreciación de dos atenuantes. El jurado, no consideró que concurrieran ninguna de las dos pues no se ha probado una concreta influencia de la ingesta de alcohol y drogas (sí consta acreditado que se tomaron) ni que la situación de minusvalía tuviera incidencia en lo acaecido, a pesar de ser reconocido como dependiente severo y padecer un retraso mental leve (acontecimientos 682 y 588), ante lo elemental de los hechos cometidos y la capacidad para conocer que eran ilícitos y actuar conforme a esa comprensión, pues, como indica en su informe la médico forense (acontecimiento 588) "
Por último, tampoco puede hablarse de atenuante de arrebato u obcecación pues nada se ha probado a la existencia de estímulos o razones tan poderosas que hayan afectado al acusado a la hora de cometer los hechos. Que tenía una mala relación con la víctima, es obvio y que eso afectaba a su relación con María Purificación, también. Pero en modo alguno se sostiene que en el hecho de agredir, atropellar, detener ilegalmente y quemar vivo dentro de un coche, haya tenido una influencia en cuanto a haber actuado por arrebato u obcecación, al igual que en el hecho de quebrantar una pena de alejamiento respecto a la acusada.
En lo que se refiere a la agravante de reincidencia que se estima que concurre en el quebrantamiento de condena cometido por Gaspar, poco puede añadirse al hecho de haber sido condenado por ese mismo delito por Sentencia firme, cuatro días antes de ocurrir los hechos ahora enjuiciados.
En lo que afecta a María Purificación, no puede apreciarse la circunstancia atenuante de miedo insuperable, según el jurado. Ni consta que actuara ante la situación de miedo que una posible reacción de Gaspar le podía generar (aun cuando había sido víctima de violencia por su parte), ni cabe afirmar que se sintiera presionada por ello o coartada al tomar las decisiones, en este caso, de conducir sin carné, participar en el atropello de Luis María, privarlo de su libertad deambulatoria y quemar un coche, con él en su interior, acabando con su vida.
Y lo expuesto respecto a Gaspar sobre el consumo de drogas, puede aplicarse a María Purificación, en cuanto podía haber consumido alcohol y cannabis antes de los hechos, pero ello no conlleva sin más una influencia en su capacidad cognitiva o de decisión, ni es equiparable a una atenuante, tal y como sostiene el jurado y se recoge en el informe médico forense que obra en el acontecimiento 402.
Por último, tampoco puede hablarse de que María Purificación sufriera alteraciones en la percepción desde la infancia que le alteraban la conciencia de la realidad. La acusada y diversos testigos admitieron que tuvo diversos problemas familiares siendo niña, siendo eso algo que puede tener trascendencia en el desarrollo de la persona, pero nada se ha probado, ni siquiera indiciariamente, que permita sostener que sus capacidades intelectivas o volitivas estaban, ni siquiera, mínimamente afectadas por esta circunstancia.
Con ello se integra la motivación del veredicto que debe ser lo suficientemente explícita para que el Magistrado Presidente pueda cumplir con la obligación de concretar la existencia de pruebas que le impone el art. 70.2 de la Ley ( Sentencias del Tribunal Supremo de veinticuatro de julio y de once de septiembre de 2000, y de once de junio de 2001, entre otras), así ha sucedido en este caso como ya se ha expuesto y tras valorar los Jurados tanto las declaraciones testificales, como la de la acusada y de los peritos y los documentos obrantes en la causa, quedando integrado el veredicto en la Sentencia.
Respecto a María Purificación, se estima que en los delitos de asesinato, daños y detención ilegal, la pena a imponer debe ser cercana al mínimo legal en cada caso, pero considerándose como más adecuada las de, respectivamente, dieciséis años y cuatro meses de prisión por el asesinato, un año y cuatro meses de prisión por los daños mediante incendio y cuatro años y cuatro meses de prisión, por cuanto el Jurado considera que es ella la que hace la llamada a Gaspar para que acudiese de madrugada al lugar solitario en el que se encontraba con Luis María, donde además, se ha afirmado que quedaba con el fallecido en ocasiones, con el que había mantenido una relación, lo que se estima que, a los efectos de una mayor culpabilidad, aunque sea en una pequeña diferencia sobre la actuación del otro coacusado, debe ser valorado, a lo que se une que ninguna situación de discapacidad intelectual consta en la misma, a diferencia del otro autor de los hechos, estando aun así las penas impuestas a María Purificación muy próximas al mínimo legal, y situadas en la mitad inferior de la, a su vez, mitad inferior de la pena de cada tipo penal, que ha de imponerse al concurrir una circunstancia atenuante.
En lo que atañe al delito de conducción sin permiso, manteniendo la multa en la extensión mínima de doce meses, se establece la cuota diaria en seis euros, suma moderada al no apreciarse ninguna especial capacidad económica de la acusada que justifique un importe mayor y que es cercana al mínimo del art. 50.3 del Código Penal, y sin que proceda fijar responsabilidad personal por impago, conforme al art. 53.3 del Código Penal.
En el caso de Gaspar, se considera que no procede una pena distinta a la mínima legal de cada tipo penal (quince años para el asesinato del art. 139.1.1ª del Código Penal, cuatro años para la detención ilegal del art. 163.1 del Código Penal, un año para los daños por incendio de los arts. 266.1 del Código Penal y seis meses de prisión para el quebrantamiento de condena del art. 468.2 del Código Penal) , al concurrir la atenuante de dilaciones indebidas y teniendo en cuenta las condiciones personales del culpable, pues no puede olvidarse que, aun no habiéndose apreciado atenuante alguna al respecto, es una persona con discapacidad, con una situación de dependencia severa grado dos, reconocida por el IMAS (acontecimiento 682), adicto a tóxicos desde 2013 (acontecimiento 683) y que ha necesitado un facilitador en toda su intervención procesal, a lo que se une su (aunque reducida) colaboración con los agentes nada más ocurrir los hechos. Cierto es que en el quebrantamiento de condena también concurre la reincidencia, pero se estima que ello no es óbice para no aplicar lo razonado, a tenor de la intensidad de lo expuesto y las disposiciones legales sobre el particular.
Las penas impuestas por el asesinato implican la de inhabilitación absoluta y, el resto de las de prisión la de inhabilitación especial para el derecho de sufragio pasivo durante el tiempo de la condena, según lo previsto en los arts. 55 y 56 del Código Penal.
Por lo que se refiere al Hyundai, procede indemnizar a los herederos del propietario fallecido en su valor de 17.642 euros, según el informe pericial del acontecimiento 769 modificado por su autor en el juicio, al haber quedado el coche totalmente calcinado e inservible tras el incendio.
María Purificación y Gaspar, como coautores de los delitos de detención ilegal, daños por incendio y asesinato, responderán solidariamente de las cantidades indicadas según el art. 116.2 del Código Penal.
Tampoco se aprecian razones para proceder a la deducción de testimonio interesada tras la declaración en el plenario de la madre de la acusada, visto lo razonado en esta Sentencia.
Vistos los artículos citados y demás de general aplicación, de acuerdo con el veredicto emitido por el Tribunal del Jurado, y en virtud de la Autoridad que me confiere la Constitución de la Nación española,
Fallo
Que conforme al veredicto dictado por el Tribunal del Jurado, debo condenar y condeno a los acusados:
- María Purificación como autora civil y criminalmente responsable, concurriendo la atenuante simple de dilaciones indebidas, de los delitos de:
Asesinato, a la pena de dieciséis años y cuatro meses de prisión con inhabilitación absoluta durante el tiempo de la condena.
Detención ilegal, a la pena de cuatro años y cuatro meses de prisión con inhabilitación especial para el derecho de sufragio pasivo durante el tiempo de la condena.
Daños por incendio, a la pena de un año y cuatro meses de prisión con inhabilitación especial para el derecho de sufragio pasivo durante el tiempo de la condena.
Conducción sin permiso, a la pena de doce meses multa con cuota diaria de seis euros.
- Gaspar como autor civil y criminalmente responsable, concurriendo la atenuante simple de dilaciones indebidas, de los delitos de:
Asesinato, a la pena de quince años de prisión con inhabilitación absoluta durante el tiempo de la condena.
Detención ilegal, a la pena de cuatro años de prisión con inhabilitación especial para el derecho de sufragio pasivo durante el tiempo de la condena.
Daños por incendio, a la pena de un año de prisión con inhabilitación especial para el derecho de sufragio pasivo durante el tiempo de la condena.
Quebrantamiento de condena, con la concurrencia, además de la referida atenuante, de la agravante de reincidencia, a la pena de seis meses de prisión con inhabilitación especial para el derecho de sufragio pasivo durante el tiempo de la condena.
María Purificación y Gaspar indemnizarán conjunta y solidariamente:
- A Apolonia con 350.000 euros.
- A Clara con 220.000 euros.
- A Jaime con 110.000 euros.
- A Celestina con 130.000 euros.
- Con 17.642 euros a los herederos de Luis María.
Las cantidades fijadas, devengarán desde el día de hoy los intereses del art. 576 de la Ley de Enjuiciamiento Civil.
Se impone a los condenados el pago de las costas procesales, incluidas las de la acusación particular.
Para el cumplimiento de la pena privativa de libertad impuestas a María Purificación y Gaspar les será de abono el tiempo en el que ha estado privada provisionalmente de ella en esta causa.
Una vez firme la presente resolución, comuníquese al Registro Central de Penados y Rebeldes.
Notifíquese esta Sentencia a las partes indicándoles que contra la misma cabe recurso de apelación ante la Sala de lo Civil y Penal del Tribunal Superior de Justicia de la Región de Murcia, que ha de interponerse ante esta misma Audiencia Provincial dentro de los diez días hábiles siguientes a la última notificación.
Así por esta mi Sentencia, dictada en el procedimiento nº 2/2023, lo pronuncio, mando y firmo.

