Sentencia Penal Nº 324/20...io de 2013

Última revisión
09/04/2014

Sentencia Penal Nº 324/2013, Audiencia Provincial de Madrid, Tribunal Jurado, Rec 1/2013 de 10 de Julio de 2013

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Orden: Penal

Fecha: 10 de Julio de 2013

Tribunal: AP - Madrid

Ponente: TORROJA RIBERA, LUCIA MARIA

Nº de sentencia: 324/2013

Núm. Cendoj: 28079381002013100020


Encabezamiento

AUDIENCIA PROVINCIAL DE MADRID

Sección nº 2

Rollo: 1 /2013 My

Órgano Procedencia: JDO. 1A.INST.E INSTRUCCION N. 5 de NAVALCARNERO

Proc. Origen: nº 1 /2012

SENTENCIA Nº 324/2013

ILMA. SRA. MAGISTRADA PRESIDENTE

DÑA. LUCIA MARIA TORROJA RIBERA

En MADRID, a diez de julio de dos mil trece.

Vista ante la Magistrada Presidente del Tribunal del Jurado la presente causa seguida por los trámites de la Ley Orgánica del Tribunal del Jurado número 1/2013, procedente del Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 5 de Navalcarnero (Madrid) por delitos de homicidio, lesiones y amenazas

.- contra Fausto Nazario , nacido en Madrid el día NUM012 de 1980, hijo de Maximo Faustino y Laura Salome , vecino de Valdemoro, CALLE003 , número NUM013 , piso NUM014 NUM015 , con DNI número NUM016 , mayor de edad, con antecedentes penales no computables y privado de libertad por esta causa desde el día 17 de septiembre de 2011.

Estando representado por la Procuradora Dña. María Isabel Mirones Escobar y defendido por el Letrado D. Julio Fernández Arandilla.

.- contra Cesareo Maximino , nacido en Madrid el día NUM017 de 1987, hijo de Laureano Eduardo y de Sonsoles Caridad , vecino de Navalcarnero (Madrid), CALLE004 , número NUM018 , piso NUM019 , NUM019 , con DNI número NUM020 , mayor de edad, sin antecedentes penales y privado de libertad por esta causa desde el día 5 de julio de 2013.

Estando representado por el Procurador D. Luis José García Barrenechea y defendido por el Letrado D. José María Pedregal Gutiérrez.

.- contra Eutimio Laureano , nacido en Madrid el día NUM021 de 1985, hijo de Severiano Cesar y de Aurelia Lina , vecino de Sevilla La Nueva, CALLE005 , número NUM022 , con DNI número NUM023 , mayor de edad, sin antecedentes penales y privado de libertad por esta causa desde el día 5 de julio de 2013.

Estando representado por el Procurador D. David Martin Ibeas y defendido por el Letrado D. Alfonso Granado López.

.- y contra Fructuoso Justo , nacido en Marruecos el día NUM012 de 1987, hijo de Maximino Hipolito y Enma Rosario , vecino de Sevilla la Nueva (Madrid), AVENIDA001 , número NUM024 , piso NUM025 , con pasaporte número NUM026 , mayor de edad, sin antecedentes penales, en situación administrativa irregular en España y privado de libertad por esta causa desde el día 5 de julio de 2013.

Estando representado por la Procuradora Dña. Leticia Chipirras Trenado y defendido por la Letrado Dña. Paloma García Sánchez.

Siendo parte acusadora el Ministerio Fiscal, y como Acusación Particular, doña Estrella Belen y don Casiano Octavio , representados por el Procurador D. Gabriel María de Diego Quevedo y defendidos por el Letrado D. Javier Caballero Moreno y don Prudencio Herminio , representado por la Procuradora Dña. María Azucena Meleiro Godino y defendido por el Letrado D. Iván Sánchez Arbaizar, siendo ponente la Magistrada Presidente Ilma. Sra. Dña. LUCIA MARIA TORROJA RIBERA .

Dicta la presente resolución, a la que sirven de base a los siguientes:

Antecedentes

PRIMERO.-Por el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 5 de Navalcarnero (Madrid) se remitió a la Audiencia Provincial de Madrid el procedimiento de la Ley Orgánica del Tribunal del Jurado seguido en dicho órgano judicial con el número 1/2012, que fue turnado a esta Sección Segunda, donde se registró con el número de rollo 1/2013.

SEGUNDO.-Tras la personación de las partes ante esta Sección Segunda, se fijaron por Auto de fecha 20 de marzo de 2013 los Hechos Justiciables, señalándose para el comienzo de las sesiones del juicio oral el día 17 de junio de 2013.

TERCERO.-El Ministerio Fiscal en sus conclusiones provisionales calificó los hechos como constitutivos de un delito de homicidio del artículo 138 del Código Penal y de un delito de lesiones previsto y penado en los artículos 147 y 148.1º del Código Penal , siendo responsables en concepto de autores el acusado Fausto Nazario como autor y los acusados Cesareo Maximino , Eutimio Laureano y Fructuoso Justo como cooperadores necesarios del primer delito, conforme a lo dispuesto en los artículos 27 y 28 del Código Penal y el acusado Cesareo Maximino del segundo delito en concepto de autor, no concurriendo en los acusados circunstancias modificativas de la responsabilidad criminal, procediendo imponer al acusado Fausto Nazario por el primer delito, la pena de 15 años de prisión con inhabilitación absoluta durante el tiempo de la condena, conforme a lo dispuesto en el artículo 55 del Código Penal y a los acusados Cesareo Maximino , Eutimio Laureano y Fructuoso Justo por el primer delito, la pena de 12 años de prisión con inhabilitación absoluta durante el tiempo de la condena, conforme al artículo 55 del Código Penal , procediendo, asimismo, imponer al acusado Cesareo Maximino por el segundo delito, la pena de cuatro años de prisión con inhabilitación especial para el derecho de sufragio pasivo durante el tiempo de la condena, debiendo indemnizar los acusados Fausto Nazario , Cesareo Maximino , Eutimio Laureano y Fructuoso Justo a doña Estrella Belen y a don Casiano Octavio , padres de Porfirio Saturnino , en la cantidad de 204.341,16 € y debiendo indemnizar el acusado Cesareo Maximino a don Prudencio Herminio por las lesiones causadas en la cantidad de 1000 € y por la secuela en la cantidad de 764,61 €, incrementándose dichas cantidades con el interés legal, de conformidad con lo dispuesto en el artículo 576 de la Ley de Enjuiciamiento Civil .

En sus conclusiones definitivas el Ministerio Fiscal modificó las anteriores en el sentido de considerar los hechos como constitutivos de un delito de amenazas previsto y penado en el artículo 169.2º del Código Penal , de un delito de homicidio previsto y penado en el artículo 138 del Código Penal y de un delito de lesiones previsto y penado en los artículos 147 y 148.1º del Código Penal , siendo responsables del delito de homicidio Fausto Nazario en concepto de autor y Cesareo Maximino , Fructuoso Justo y Eutimio Laureano en concepto de cooperadores necesarios; del delito de amenazas, Fausto Nazario y Cesareo Maximino en concepto de autores y del delito de lesiones, Cesareo Maximino en concepto de autor, conforme a lo dispuesto en el artículo 28 del Código Penal , concurriendo en el acusado Fausto Nazario la circunstancia agravante de auxilio de otras personas prevista en el artículo 22.2º del Código Penal y procediendo imponer a Fausto Nazario por el delito de homicidio, la pena de 15 años de prisión con la accesoria de inhabilitación absoluta durante el tiempo de la condena y por el delito de amenazas, la pena de dos años de prisión con la accesoria de inhabilitación especial para el ejercicio del derecho de sufragio pasivo durante el tiempo de la condena; a Cesareo Maximino , por el delito de homicidio, la pena de 12 años de prisión con la accesoria de inhabilitación absoluta durante el tiempo de la condena; por el delito de lesiones, la pena de cuatro años de prisión con la accesoria de inhabilitación especial para el ejercicio del derecho de sufragio pasivo durante el tiempo de la condena y por el delito de amenazas, la pena de dos años de prisión con la accesoria de inhabilitación especial para el ejercicio del derecho de sufragio pasivo durante el tiempo de la condena; a Fructuoso Justo , por el delito de homicidio, la pena de 12 años de prisión con la accesoria de inhabilitación absoluta durante el tiempo de la condena y a Eutimio Laureano por el delito de homicidio, la pena de 12 años de prisión con la accesoria de inhabilitación absoluta durante el tiempo de la condena.

Asimismo, entendía que procedía imponer a todos ellos, conforme a lo dispuesto en los artículos 57 y 48 del Código Penal , la pena accesoria de privación del derecho a residir en Sevilla La Nueva y la prohibición de aproximarse o comunicarse por cualquier medio de comunicación o medio informático o telemático, contacto escrito, verbal o visual con doña Estrella Belen , con don Casiano Octavio y con don Valeriano Nazario , padres y hermano del fallecido Porfirio Saturnino , así como con el lesionado don Prudencio Herminio , durante un tiempo superior en diez años al de la duración de la pena de prisión que se imponga en sentencia.

Asimismo, procedía imponer a los acusados conjunta y solidariamente las costas del proceso, conforme al artículo 123 del Código Penal , incluidas las de la Acusación Particular, debiendo los acusados indemnizar conjunta y solidariamente a doña Estrella Belen y a don Casiano Octavio en la cantidad de 233.445,46 € por los perjuicios causados por la muerte de su hijo Porfirio Saturnino y debiendo el acusado Cesareo Maximino indemnizar a don Prudencio Herminio en la cantidad de 1.000 € por los días de sanidad de las lesiones causadas y en 764,61 € por las secuelas, cantidades a las que será aplicable lo dispuesto en el artículo 576 de la Ley de Enjuiciamiento Civil en lo relativo al interés legal.

CUARTO.-La Acusación Particular formulada por doña Estrella Belen , don Casiano Octavio y don Prudencio Herminio , en sus conclusiones provisionales calificó los hechos como constitutivos de un delito de asesinato del artículo 139.1, de un delito de lesiones de los artículos 147.1 y 148.1 y de un delito de amenazas no condicionales del artículo 169.2º, todos ellos del Código Penal , siendo responsables en concepto de autores Fausto Nazario como coautor material de los delitos de asesinato y de amenazas no condicionales, de acuerdo con lo dispuesto en los artículos 27 y 28 del Código Penal , el acusado Cesareo Maximino en concepto de coautor de los delitos de asesinato y amenazas condicionales y en concepto de autor del delito de lesiones, de acuerdo con los artículos 27 y 28 del Código Penal , el acusado Fructuoso Justo como responsable en concepto de cómplice de los delitos de asesinato y lesiones, de acuerdo con los artículos 27 y 28 del Código Penal y el acusado Eutimio Laureano en concepto de cómplice de los delitos de asesinato y lesiones, de acuerdo con los artículos 27 y 28 del Código Penal , no concurriendo en los acusados circunstancias modificativas de la responsabilidad penal, y procediendo imponer al acusado Fausto Nazario por el delito de asesinato consumado, la pena de 20 años de prisión y por el delito de amenazas no condicionales, la pena de dos años de prisión; al acusado Cesareo Maximino por el delito de asesinato consumado, la pena de 15 años de prisión; por el delito de amenazas no condicionales, la pena de dos años de prisión y por el delito de lesiones, la pena de dos años de prisión; al acusado Fructuoso Justo , por el delito de asesinato, la pena de ocho años de prisión y por el delito de lesiones, la pena de dos años de prisión; al acusado Eutimio Laureano , por el delito de asesinato, la pena de siete años y seis meses de prisión y por el delito de lesiones, la pena de un año de prisión, debiendo indemnizar todos ellos conjunta y solidariamente a los herederos perjudicados por la muerte de don Porfirio Saturnino en la cantidad de 233.435,46 € y a Prudencio Herminio en la cantidad de 1.437,55 € por las lesiones y secuelas causadas, modificándolas en el acto del juicio oral en el sentido de adherirse totalmente a las peticiones del Ministerio Fiscal y a su escrito de acusación, solicitando la consideración de todos los acusados como cooperadores necesarios.

QUINTO.-La defensa del acusado Fausto Nazario en sus conclusiones definitivas calificó los hechos como no constitutivos de delito alguno, no concurriendo circunstancias modificativas de la responsabilidad criminal o, subsidiariamente, la circunstancia atenuante del hecho de poner de manifiesto las infracciones pertinentes, del artículo 21.4 del Código Penal , procediendo dictar veredicto de no culpabilidad y sentencia absolutoria con todos los pronunciamientos favorables respecto de su patrocinado, no declarándose responsabilidad civil alguna, solicitando, tras el veredicto del Jurado, la absolución de su patrocinado y la apreciación del artículo 21.4 para el caso de condena, aún no reconociendo la autoría, así como la apreciación de la drogadicción de Fausto Nazario .

SEXTO.-La defensa del acusado Cesareo Maximino en sus conclusiones definitivas calificó los hechos como no constitutivos de delito alguno, no concurriendo circunstancias modificativas de la responsabilidad penal, solicitando, tras el veredicto del Jurado, la imposición de la pena mínima para su patrocinado.

SEPTIMO.-La defensa del acusado Eutimio Laureano en sus conclusiones provisionales calificó los hechos como no constitutivos de delito alguno, no concurriendo circunstancias modificativas de la responsabilidad criminal y procediendo la libre absolución de su patrocinado con todos los pronunciamientos favorables y costas de oficio, sin responsabilidad civil alguna, modificándolas en el acto del juicio oral en el sentido de, alternativamente, solicitar la apreciación de la circunstancia atenuante de drogadicción del artículo 21.2 del Código Penal , solicitando, tras el veredicto del Jurado, la imposición de la pena mínima para su patrocinado.

OCTAVO.-La defensa del acusado Fructuoso Justo en sus conclusiones definitivas calificó los hechos como no constitutivos de ilícito alguno, no concurriendo circunstancias modificativas de la responsabilidad criminal, procediendo la libre absolución de su patrocinado con todos los pronunciamientos favorables y costas de oficio, sin responsabilidad civil alguna, solicitando, tras el veredicto del Jurado, la imposición de la pena mínima para su patrocinado.

NOVENO.-Los miembros del Tribunal del Jurado cumplimentaron el objeto del veredicto que se les propuso, que fue leído en audiencia pública por el portavoz del mismo y su contenido fue de culpabilidad de los acusados por el delito de homicidio que se imputaba a Fausto Nazario , a Cesareo Maximino , a Eutimio Laureano y a Fructuoso Justo y por el delito de lesiones que se imputaba a Cesareo Maximino , por unanimidad, habiéndose observado en la tramitación del presente procedimiento las prescripciones legales procedentes y habiéndose mostrado el Jurado desfavorable a la suspensión de la ejecución de la condena y a la proposición del indulto para los acusados.

DECIMO.-Una vez recaído el veredicto, cesó el Jurado en sus funciones, habiendo informado las partes sobre las penas a imponer, quedando el juicio visto para sentencia, declarándose que:

El Jurado ha declarado por unanimidad, a excepción del Hecho Tercero, que fue aprobado por mayoría de 5 votos, los siguientes:


PRIMERO.-Que el día 16 de septiembre de 2011, sobre las 4 horas, Fausto Nazario , mayor de edad y con antecedentes penales no computables a efectos de reincidencia, acudió a la calle Mayor de la localidad de Sevilla La Nueva (Madrid) en compañía del acusado Cesareo Maximino , mayor de edad y sin antecedentes penales, y se inició una discusión entre ambos, Porfirio Saturnino y varios amigos de éste con motivo del procedimiento penal que se encuentra pendiente entre Fausto Nazario y uno de los amigos de Porfirio Saturnino , Carlos Marcial . Fausto Nazario abandonó el lugar minutos después, profiriendo expresiones amenazantes contra aquéllos e indicando que regresaría más tarde.

SEGUNDO.-Sobre las 6 horas del mismo día, Fausto Nazario y Cesareo Maximino se encontraron en la calle con los hermanos Martin Hermenegildo y Adrian Gerardo y con Efrain Torcuato y Fausto Nazario les manifestó que iba a encargar a terceros la muerte de los hermanos Porfirio Saturnino y Valeriano Nazario , del resto de sus amigos, así como de Bernardo Dario , a lo que Cesareo Maximino le indicó que no hacía falta avisar a nadie, que cogían un pincho y los mataban ellos.

TERCERO.-Posteriormente, sobre las 6:10 horas, Fausto Nazario llamó por teléfono a Eutimio Laureano para que le proporcionara cocaína, diciéndole éste que él no podía hacerlo, pero que lo haría Fructuoso Justo , que residía en el mismo domicilio que el anterior, personándose Fausto Nazario y Cesareo Maximino en el domicilio de los otros dos acusados a tal efecto, si bien Cesareo Maximino permaneció en el vehículo, sin subir al domicilio.

CUARTO.-Posteriormente, convinieron todos ellos en atacar a Porfirio Saturnino y sus amigos, mediando la intervención de armas blancas por parte de Fausto Nazario y Cesareo Maximino .

QUINTO.-Sobre las 7:15 horas, los cuatro acusados, a bordo del vehículo de Fausto Nazario , se personaron en la Plaza de España de Sevilla La Nueva, donde Porfirio Saturnino y sus amigos se encontraban esperando a fin de desayunar en el bar 'El Estanco', descendiendo los cuatro del vehículo, portando Fausto Nazario y Cesareo Maximino sendas navajas y Fructuoso Justo un cinturón de cuero con una hebilla ovalada de metal, dirigiéndose hacia Porfirio Saturnino y sus amigos, abordando Fausto Nazario a Porfirio Saturnino , quien se encontraba con sus facultades intelectivas y volitivas notablemente mermadas por la previa ingesta de alcohol, pues tenía una tasa de alcohol en sangre de 2,12 g/l, procediendo Fausto Nazario a asestarle varias puñaladas, mientras Porfirio Saturnino trataba de defenderse con sus brazos, propinándole, en un momento dado, una puñalada en el tórax a la altura de la mamila izquierda, con la intención de causarle la muerte o previendo la probabilidad de causársela, produciéndole una herida inciso punzante de trayecto único que le atravesó la caja torácica anterior, penetrando en el espacio intercostal izquierdo, entre la cuarta y la quinta costilla, atravesando el pericardio y el ventrículo izquierdo y seccionando la arteria coronaria descendente anterior, causándole la muerte.

Porfirio Saturnino resultó también con dos lesiones excoriadas en la ceja derecha; una equimosis erosiva eritematosa en el dorso de la raíz nasal; una equimosis redondeada de color violáceo de 0,6 × 1 cm y una herida punzante de 0,3 cm que penetró en la epidermis, ambas en la base lateral derecha del cuello; una herida cortante de 1,5 cm de largo en la región lateral inferoexterna del brazo izquierdo, en la que se aprecia la cola de ataque en la parte proximal y la cola terminal en la parte distal; dos heridas cortantes transversales al eje del brazo y casi paralelas entre sí, de 5 cm y 2,5 cm, respectivamente, en las regiones medial y antero inferior del antebrazo izquierdo con cola terminal de ataque del lado cubital del antebrazo y cuatro equimosis redondeadas con leve erosión en dos de ellas en la zona interna del codo izquierdo.

SEXTO.-Mientras Fausto Nazario asestaba cuchilladas a Porfirio Saturnino , Cesareo Maximino impedía a Prudencio Herminio auxiliar al primero, agrediéndole con un objeto punzante que portaba, que le clavó en la cara lateroexterna del muslo izquierdo, causándole una herida incisa de 1 cm, de la que tardó en sanar diez días, durante los cuales estuvo impedido para sus ocupaciones habituales, precisando tratamiento quirúrgico consistente en sutura de la herida.

SEPTIMO.-Mientras Fausto Nazario asestaba cuchilladas a Porfirio Saturnino , Fructuoso Justo impedía al hermano de Porfirio Saturnino , Valeriano Nazario , y a su amigo Carlos Marcial , auxiliar a Porfirio Saturnino , esgrimiendo el cinturón de cuero con hebilla metálica a modo de látigo y golpeando con el mismo a ambos, no pudiéndose aproximarse éstos a Porfirio Saturnino y Fausto Nazario .

OCTAVO.-Mientras Fausto Nazario asestaba cuchilladas a Porfirio Saturnino , Eutimio Laureano se movía de un lado a otro, empujando e impidiendo acercarse a Porfirio Saturnino y a Fausto Nazario a cuantos intentaban hacerlo.

NOVENO.- Porfirio Saturnino , nacido el día NUM027 de 1986, deja como familiares más cercanos a sus padres, doña Estrella Belen y don Casiano Octavio y a su hermano gemelo don Valeriano Nazario .

DECIMO.-No ha quedado acreditado que Fausto Nazario ni Eutimio Laureano actuaran el día de los hechos con sus facultades volitivas e intelectivas mermadas por la previa ingesta de cocaína, sustancia a la que no consta que fueran adictos en aquella fecha.

UNDÉCIMO.-Por estos hechos Fausto Nazario se encuentra en prisión preventiva desde el día 18 de Septiembre de 2011 y Cesareo Maximino , Eutimio Laureano y Fructuoso Justo desde el día 5 de Julio de 2013.

A los anteriores hechos resultan de aplicación los siguientes:


Fundamentos

PRIMERO.-De acuerdo con el veredicto emitido por el Jurado, los hechos declarados probados son constitutivos de un delito de homicidio previsto y penado en el artículo 138 del Código Penal y de un delito de lesiones previsto y penado en los artículos 147 y 148.1º del Código Penal .

El artículo 138 del Código Penal señala: 'El que matare a otro será castigado como reo de homicidio con la pena de prisión de diez a quince años'.

El elemento anímico que caracteriza el tipo penal no es exclusivamente el dolo específico de matar o 'ánimus necandi', sino el dolo homicida, el cual tiene dos modalidades: el dolo directo de primer grado, constituido por el deseo y la voluntad de dar muerte, y el dolo eventual, que surge cuando el sujeto activo se representa como probable la eventualidad de la muerte, aunque este resultado no sea el deseado, a pesar de lo cual persiste en dicha acción.

Los tres elementos de los que, por vía de prueba de indicios, se infiere la existencia del ánimo de matar son: a) medio adecuado para producir la muerte, b) lugar donde incide el golpe y c) intensidad del golpe. También el dolo eventual basta para configurar el elemento subjetivo propio de la tentativa.

Se han establecido como signos externos de la voluntad de matar, entre otros y como más significativos: a) los antecedentes de hecho y las relaciones entre el autor y la víctima; b) la clase de arma utilizada; c) la zona o zonas del cuerpo a que se dirige la agresión; d) el número de golpes inferidos; e) las palabras que acompañaron al ataque; f) las condiciones de lugar y tiempo y circunstancias conexas o concomitantes con la acción; g) la causa o motivación de la misma y h) la entidad y gravedad de las heridas causadas.

Entre los criterios enumerados, que no integran una lista cerrada, ostentan un valor de primer grado, según la doctrina de la Sala Segunda del Tribunal Supremo, la naturaleza del arma empleada, la zona anatómica atacada y el potencial resultado letal de las lesiones infligidas.

En el caso de autos el 'ánimus necandi' se deduce necesariamente tanto de las amenazas de muerte vertidas a lo largo de la noche por el acusado contra quien luego resultó su víctima, motivadas por el hecho de ser testigo de un juicio que iba a celebrarse contra él por una previa agresión a un amigo de la víctima, como por el arma utilizada, una navaja, la zona del cuerpo a la que se dirigió la agresión, en concreto, el corazón de la víctima, los diversos golpes que le propinó con la navaja y la entidad de las heridas causadas.

En cuanto al delito de lesiones previsto y penado en el artículo 147.1, el mismo señala que: 'El que, por cualquier medio o procedimiento, causare a otro una lesión que menoscabe su integridad corporal o su salud física o mental, será castigado como reo del delito de lesiones con la pena de prisión de seis meses a tres años, siempre que la lesión requiera objetivamente para su sanidad, además de la primera asistencia facultativa, tratamiento médico o quirúrgico. La siempre vigilancia o seguimiento facultativo del curso de la lesión no se considerará tratamiento médico'.

Por su parte, el artículo 148 señala que: 'Las lesiones previstas en el apartado 1 del artículo anterior podrán ser castigadas con la pena de prisión de dos a cinco años, atendiendo al resultado causado o riesgo producido: 1º Si en la agresión se hubieren utilizado armas, instrumentos, objetos, medios, métodos o formas concretamente peligrosas para la vida o salud, física o psíquica, del lesionado'.

El delito de lesiones requiere un elemento objetivo: la lesión causada a la víctima y un elemento subjetivo consistente en un dolo genérico de lesionar o, más de acuerdo con el texto actualmente vigente, un dolo de menoscabar la integridad corporal o la salud física o mental de la víctima, tanto si el agente ha querido directamente el resultado como si éste se ha representado la posibilidad del resultado y, a pesar de ello, lo ha aceptado y continuado con la realización de la acción (dolo eventual).

En el caso de autos, la lesiones causadas por el acusado Cesareo Maximino a Prudencio Herminio son imputables a título de dolo al primero, dado que el mismo conoció íntegramente el riesgo implícito en su acción, puesto que supo que propinaba un navajazo en el muslo izquierdo a Prudencio Herminio y supo también la fuerza que imprimió al golpe propinado con la navaja, por lo que es evidente que no pudo dejar de pensar que la lesión que produciría tendría que ser proporcionada a la gravedad de la puñalada propinada en la zona del cuerpo a la que fue aplicada.

El resultado producido, por otra parte, no excedió de lo que, según la experiencia, cabría esperar de la acción peligrosa llevada a cabo. Por lo tanto, el acusado, al saber que su acción importaba el peligro que luego se concretó en el resultado y que tal peligro superaba el riesgo permitido, obró con un dolo del delito por el que ha sido condenado.

El dolo de las lesiones no requiere una representación exacta de las consecuencias de la acción en el cuerpo de la víctima, ya que sólo se requiere que el resultado sea una concreción posible del peligro contenido en la acción.

El acusado empuñó el arma para disuadir a Prudencio Herminio de prestar cualquier tipo de auxilio a Porfirio Saturnino , que estaba siendo apuñalado por su correo, Fausto Nazario , y a tal fin dirigió el arma hacia el muslo izquierdo de Prudencio Herminio , clavándole la navaja en el mismo, tras lo cual Prudencio Herminio quedó paralizado por el miedo.

Han quedado acreditados, pues, la acción comisiva, el daño causado en el cuerpo del agredido y la relación de causalidad entre una y otro, siendo las lesiones sufridas por la víctima constitutivas de delito puesto que requirieron, además de la primera asistencia facultativa, tratamiento quirúrgico consistente en la sutura de la herida, siendo tales lesiones imputables a título de dolo a Cesareo Maximino , que agredió voluntariamente a Prudencio Herminio con la intención de producirle un menoscabo en su integridad o en su salud física.

La doctrina del Tribunal Supremo considera que las lesiones que precisan de la aplicación de puntos de sutura obligan a entender la existencia de tratamiento quirúrgico, ya que es evidente que, por simple que fuera tal intervención, se trató de una actividad médica reparadora con uso de mecanismos quirúrgicos, aunque se tratase de cirugía menor, que constituye el tratamiento quirúrgico que, agregado a la primera asistencia, tipifica el hecho como delito.

Por otra parte, concurre en el supuesto de autos la circunstancia del artículo 148.1º del Código Penal , al haberse utilizado en la agresión un arma blanca susceptible de causar daño y concretamente peligrosa para la vida o la salud física o psíquica del lesionado.

Por armas han de entenderse tanto las de fuego como las llamadas armas blancas, entre las que se encuentran los cuchillos, puñales y navajas, excluyendo de entre éstas solo las que sean de miniatura, fijando como criterio común a todas ellas el aumento de la capacidad lesiva del agente y el peligro de mayor gravedad del daño sufrido por la víctima.

Una prolongada jurisprudencia de la Sala Segunda del Tribunal Supremo ha aplicado la calificación de arma a toda clase de objetos con capacidad de punzar o pinchar, como son los cuchillos, puñales, machetes, navajas, destornilladores y tenedores y que, con respecto al delito de lesiones, sean concretamente peligrosos para la vida o la salud física de la persona lesionada, como lo ha sido el arma empleada en el caso de autos, al causar la penetración de la navaja en el muslo izquierdo de Prudencio Herminio una herida de 1 cm que requirió de tratamiento médico quirúrgico consistente en puntos de sutura, de la que la víctima tardó en sanar 10 días, quedándole como secuela una cicatriz de hiperpigmentación en el lugar de los puntos de sutura con perjuicio estético ligero.

SEGUNDO.-El Tribunal del Jurado ha considerado como autores del delito de homicidio previsto y penado en el artículo 138 del Código Penal a los cuatro acusados, en el caso de Fausto Nazario como autor material y en el caso de Cesareo Maximino , Eutimio Laureano y Fructuoso Justo como autores por cooperación necesaria.

Para ello se basó el Tribunal del Jurado en las siguientes pruebas aportadas en el proceso:

En cuanto al Hecho Primero del Objeto del Veredicto: en la declaración prestada por Cesareo Maximino ante la Guardia Civil el día 18 de septiembre de 2011, aportada al acto de la vista en la sesión del día 18 de junio de 2013, la declaración prestada por Bernardo Dario el día 19 de junio de 2013, la prestada por Martin Hermenegildo , por Efrain Torcuato , por Leopoldo Virgilio , por Prudencio Herminio y por Gerardo Teofilo el día 20 de junio de 2013 y por Valeriano Nazario el día 21 de junio de 2013, entendiendo que todos siguen una línea coincidente de los hechos y ponen de manifiesto la existencia de amenazas.

También indicaba el Tribunal del Jurado que Carlos Marcial , en su declaración prestada el día 21 de junio de 2013, si bien no estuvo presente en el momento de las amenazas, citaba como motivo principal del enfrentamiento el hecho de que Fausto Nazario había manifestado que retirasen la denuncia Carlos Marcial y sus testigos porque, como no la retirasen, por un cabezazo de mierda no iba a ir a la cárcel, así como que les iba a matar a todos, que eran sus testigos.

En la declaración prestada por Cesareo Maximino ante la Guardia Civil, éste manifestó que en la tarde-noche del día 15 de septiembre de 2011 estuvo en su casa hasta las 21 horas y luego se fue con Fausto Nazario a Sevilla La Nueva. Que eran las fiestas y estuvieron tomando algo. Que, sobre las 2 horas de la madrugada, fue el primer encuentro con la peña del chico, que iban vestidos de rojo y blanco. Que Fausto Nazario y uno de ellos estuvieron discutiendo por una denuncia anterior que había contra Fausto Nazario , porque hacía un año Fausto Nazario había agredido a uno de los chicos. Que discutieron, sin llegar a ningún tipo de contacto físico, retiró a Fausto Nazario y se fueron los dos del lugar. Que este primer encuentro se produjo en la plaza del pueblo y que Fausto Nazario y los otros chicos amenazaron con que se iban a buscar y se iban a matar.

Que, sobre las 6 h de la madrugada, fueron a buscar a otro chico que también está detenido y fueron los tres a comprar tabaco a la plaza. Que Fausto Nazario bajó y estuvieron discutiendo con los chicos de la peña unos cinco o diez minutos, que salió más gente del bar y empezaron a pegar a Fausto Nazario . Que, cuando subieron al coche, preguntó a Fausto Nazario de qué era tanta sangre, le cogió la mano y vio que tenía un cuchillo en la mano, lo cogió y lo tiró en la calle San Isidro, en un descampado. Que le preguntó a Fausto Nazario de qué era la sangre y él le dijo que creía que había pinchado a alguien, por lo que le aconsejó que fuera al Cuartel de Navalcarnero. Que Fausto Nazario le dijo que el cuchillo lo tenía en el bolsillo del pantalón de atrás cuando se bajó del coche.

Que, cuando fueron a la plaza, en la casa de Eutimio Laureano se habían montado dos personas, una de ellas marroquí. Que en el primer encuentro le ayudó a separar de los miembros de la peña a Fausto Nazario un hombre mayor que cree que es el dueño de la discoteca de Sevilla La Nueva. Que Fausto Nazario hablaba con los gemelos tranquilamente y quien empezó a chillar fue otro chico de esa peña, chillando luego los dos. Que antes de irse, Fausto Nazario dijo: 'ya nos veremos, te voy a matar' y similares. Que tras el incidente, Fausto Nazario decía que había pinchado a alguno y otras veces, que no sabía si había pinchado a alguno. Que en el primer encuentro oyó a Fausto Nazario decir que no tenían que haberle denunciado por la agresión a Carlos Marcial , que lo podían haber arreglado. Que Fausto Nazario fue el último en abandonar la pelea, que le decían que se fuera de allí, pero él no quería irse.

Que él no pinchó a nadie, que no lleva nunca navaja y que el único que pudo pinchar a los chicos fue Fausto Nazario , ninguno de los otros tres. Que durante la pelea no vio que Fausto Nazario estuviera pinchando a nadie, ni que tuviera cuchillo, ya que, de ser así, se lo habría intentado quitar cuanto antes y que no prestó ningún tipo de auxilio a la víctima fallecida y al resto de heridos porque no sabía en principio que hubiera alguno apuñalado.

Que solamente tuvo lesiones Fausto Nazario , ya que los otros tres no se pegaron con nadie y que aconsejó a Fausto Nazario que se presentase en el Cuartel de la Guardia Civil de Navalcarnero, ya que hablaba de que había podido pinchar a alguien y que, cuando fueron a la casa de Eutimio Laureano , él se quedó en el vehículo y entró Fausto Nazario , que estuvo dentro como una hora u hora y media antes de salir con los otros dos, que subieron al vehículo.

En la declaración prestada por Bernardo Dario en la sesión del día 19 de junio de 2013, el mismo manifestó que conocía a las dos partes implicadas en el hecho porque son todos vecinos del pueblo y ha tenido allí una discoteca, si bien no ha tenido especial amistad con ninguno de ellos. Era el primer día de las fiestas del año 2012 en el pueblo y en la plaza montan una barra. Abrió a partir de las 12 h de la noche y la gente empezó a venir a tomar algo. A las 4 h de la mañana apareció Fausto Nazario con el coche, aparcó y se montó una tangana no sabe por qué motivo. Consiguió que Fausto Nazario se tranquilizara un poco y se metiera en el coche. Salió de allí diciendo que iba a volver.

A las 7 h volvió a aparecer en su coche con tres personas dentro y salió muy alterado, preguntándole por los gemelos, por Porfirio Saturnino y Valeriano Nazario , manifestando que venía a cargárselos. Le dijo que se tranquilizara y se fuera a su casa.

A los cinco minutos oyó que llegaba un coche, se abrieron las puertas, salieron varias personas que encontraron a un grupo y ahí comenzó una pelea. Fueron directamente hacia el grupo de la peña, que no estaba haciendo absolutamente nada y normalmente es un grupo que se comporta muy bien. La actitud del grupo de la peña La Fuga era defenderse, los que realmente venían a buscar jaleo eran ellos. Pasaron unos minutos y empezó a escuchar que había un problema, que tenían heridas. Escuchó: 'tapónalo, tapónalo'. Las cuatro personas que habían aparecido volvieron rápidamente al coche y salieron disparadas. Vio un arma blanca, estaba a unos 50 metros y la vio. Porfirio Saturnino se desvaneció en el bar 'El Estanco' y se avisó a Emergencias.

El primer encuentro cree que sería hacia las 4 h de la madrugada. En ese momento, Fausto Nazario llegó en coche, lo paró y se bajó y cree que vio a una persona con él, pero en el conflicto dicha persona se mantuvo al margen y no podría decir quién era. Los chicos de la peña estaban en la barra, aprovechan todos los años para reunirse, verse y pasárselo bien. Es un grupo que jamás ha tenido problemas con él, al contrario. Fausto Nazario estaba muy alterado y amenazaba. Fausto Nazario hablaba de los gemelos, pero ellos eran una piña y, al ver a Fausto Nazario así, se juntaron y no pasó nada. Consiguió calmar a Fausto Nazario y se fue, pero dijo que volvería. Cuando se estaba metiendo en el coche, dijo: '¿dónde vais a estar?, ¿vais a estar por aquí?', en un tono amenazante. Tuvo que insistir bastante para que se metiera en el coche porque no quería irse y tuvo que agarrarle para que entrara en el coche.

Cerca de las 7 h de la mañana, cuando estaba recogiendo la barra, apareció de nuevo Fausto Nazario y le preguntó por los gemelos, que dónde estaban y él le dijo: ' Fausto Nazario , vete a tu casa'. Le dijo: '¿dónde están?, que vengo a cargármelos'. Esas palabras las tiene en la cabeza desde ese día por todo lo que sucedió después. Entonces Fausto Nazario se fue en su coche. Iba con tres personas, los cuatro asientos estaban ocupados.

A los cinco minutos, un coche salió de la calle donde estaba, dio la vuelta a la plaza y llegó a la calle. Imagina que les vio en la puerta de 'El Estanco' y les localizó. Oyó cómo se abrían dos puertas y que bajaban del coche cuatro personas. Bajaron todos a la vez y con paso rápido, con decisión. En ese momento no vio armas a esas personas. Él estaba a 50 ó 60 metros y era de noche, la plaza estaba iluminada y el Ayuntamiento, también. Los chicos de la peña estaban cerca del bar 'El Estanco', su actitud era como estaban habitualmente, pasándoselo bien y sin problemas, esperando para desayunar en 'El Estanco', que era lo que hacían todos los años. Los que tenían la intención de agredir eran los que salieron del coche. Fue todo bastante rápido, no puede concretar si fue uno contra todos o todos contra todos. Cuando oyó: 'tapónalo', se asustó y se acercó. Y vio que Porfirio Saturnino se desvanecía. Oyó lo de 'tapónalo, tapónalo' antes de que se retiraran las cuatro personas, estando en la pelea. Se fueron rápido al coche y todos a la vez. El vehículo salió rápido. Vio el brillo de un arma de perfil, era un arma blanca y la vio en la mano de una persona. Está seguro de que era un arma blanca.

Había oído algo de un enfrentamiento entre un chico de la peña y Fausto Nazario , por una agresión. Las dos veces que vio a Fausto Nazario estaba bastante alterado. Los chicos de la peña La Fuga no se meten en líos ni peleas. Son trabajadores, correctos, buenos amigos y buenos clientes. La pelea fue rápida, duró entre dos y tres minutos.

A Fausto Nazario le conocía porque tenía bares de copas y una discoteca en el pueblo. Cuando Fausto Nazario paró con su coche y empezó a enfrentarse con el grupo estaba muy alterado, gritando y amenazando. Fausto Nazario estaba obcecado con los gemelos. Les dijo que regresaría, que dónde iban a estar. No hay más gemelos en la peña ni en el pueblo. Sólo Porfirio Saturnino y Valeriano Nazario . A Fausto Nazario le conocía también por su apodo, ' Sardina '. Ha tenido problemas con él en los bares de copas y le ha tenido que echar alguna vez y de mala manera antes de estos hechos por malos comportamientos, comportamientos agresivos. Escuchó: 'te voy a buscar, ya te cogeré'. Se refería a los gemelos. Antes de que viniera estaban bien y el problema lo trajo él. Desde la barra hasta el bar 'El Estanco' tiene vista directa y la Plaza estaba iluminada.

La segunda vez que llegó Fausto Nazario en el coche, preguntó 'dónde están los gemelos, donde está Porfirio Saturnino , que voy a cargármelo'. Así lo dijo en el Juzgado y lo ratifica. Y le dijo que se fuera a casa a descansar y que no buscara problemas. El vehículo salió rápidamente, dio la vuelta y pensó que se habían marchado pero, a los cinco minutos, escuchó que el coche llegó, frenó y se bajaron. Identificó a Fausto Nazario , a los otros no los conocía. No vio que Fausto Nazario llevara ningún bolsito en la mano, ni que tirara algún objeto al cerrar la puerta. Oyó el frenazo del coche, dos golpes de puertas y vio a esas personas caminando. No creía que fueran a matar a nadie. Cuando oyó lo de 'tapónalo' tomó conciencia de la gravedad de los hechos. Entre que oyó esto y que los cuatro se marcharon pasaron segundos. No puede decir qué persona llevaba el arma ni en qué mano, aunque sí sabe que era un arma que empuñaba por el mango, con la hoja hacia atrás, a medida que braceaba para ir al coche.

En la primera ocasión estuvo por lo menos un cuarto de hora intentando que Fausto Nazario se metiera en el coche y, durante ese tiempo, seguía insultando y amenazando al grupo, en particular a Porfirio Saturnino y a Valeriano Nazario , hasta que por fin se vio un poco acorralado, vio que todo el mundo estaba en contra de él y que él estaba solo. Fausto Nazario amenazó con que volvería.

En la segunda ocasión, Fausto Nazario le preguntó dónde estaban los gemelos y se marchó de nuevo para volver al rato, que fue cuando se bajaron del coche y se fueron a por el grupo de La Fuga claramente. Desde que se bajaron del coche hasta que escuchó 'tapónalo', transcurrieron tres o cuatro minutos. Entonces pensó que había pasado algo, se dio la vuelta, vio el arma y fue cuando se preocupó. Porfirio Saturnino entró por su propio pie al bar. El cuchillo que vio tenía las medidas suficientes como para poder saber que era un arma blanca a 60 metros de distancia. No vio claramente a Fausto Nazario atacar a Porfirio Saturnino , lo que vio fue una pelea. Estaban pegándose entre todos, aunque la situación vino por parte de los cuatro que salieron del coche y fueron claramente a por ellos, defendiéndose el grupo. En esta ocasión estaban Prudencio Herminio y Leopoldo Virgilio , pero a las 4 h de la mañana no sabe exactamente si estaban o no Gerardo Teofilo y Carlos Marcial . Había un grupo, pero iban y venían. Valeriano Nazario cree que sí estaba y Porfirio Saturnino también. Habría unas cinco o seis personas, miembros de la peña y, ante las amenazas, animaban a Fausto Nazario a que se fuera, le decían: 'márchate, que estás molestando', pero no recuerda que insultaran y no le amenazaron en ningún momento.

Cuando Fausto Nazario le preguntó a las 7 h de la mañana dónde estaban los gemelos, Fausto Nazario no les veía y él tampoco sabía que estaban en la puerta de 'El Estanco', no les había visto. A esas horas sólo estaban los de la peña en la puerta de 'El Estanco'. Él no vio a nadie trabajar por la zona, es posible que hubiera un barrendero, pero no está seguro. No lo recuerda. No vio que ninguno de La Fuga esgrimiera un palo o una escoba de barrendero y no vio a nadie agredir a otra persona con una escoba. Vio que Prudencio Herminio tenía una herida, pero no le comentó quién le había pinchado.

Pensó que era su obligación presentarse como testigo, habló con la Guardia Civil y dio sus datos para declarar a la Guardia Civil en la plaza. Estaba trabajando y no tomó alcohol. Sólo agua. En cuanto al arma blanca, vio perfectamente el filo de la misma y, aunque lleva gafas graduadas, ve bien, no tiene ninguna limitación de visión de ningún tipo, ni problemas de visión. La pelea se produjo más o menos a la mitad, entre el bar 'El Estanco' y el coche. El grupo de la peña es un grupo majo. Cree que los chicos de la peña estaban más cerca de 'El Estanco'. Cuando llegó Fausto Nazario , ellos se levantaron porque sabían que venían a por ellos. Dieron voces, aunque no sabe lo que dijeron. Sólo estaba ese grupo en la Plaza. No sabe exactamente si eran los mismos miembros de la peña los que estaban a las 4 h y los que estaban a las 7 h. No vende tabaco en la barra.

En cuanto a la declaración de Martin Hermenegildo , en la vista celebrada el día 20 de junio de 2013, señaló que en la madrugada del día 16 de septiembre de 2011 estuvieron toda la noche en la plaza del Ayuntamiento. Era el día previo al inicio de las fiestas del pueblo y en la plaza había un grupo de gente. Había una barra del bar, en el exterior, de Bernardo Dario . Estaban allí los que no trabajaban al día siguiente o los que no tenía clase. Estaban bien y, sobre las 4 h, bajando de la calle del Ayuntamiento que da con la pared de un bar que se llama Santa Lorena, paró un vehículo Saxo azul oscuro y de él se bajó el que conocía por ' Sardina ', dando voces y amenazando a la gente. Subió por la calle por la que estaban ellos, amenazando a Carlos Marcial y a Porfirio Saturnino y decía: 'me han citado, me han citado'. Subía andando y por el camino se interpuso Porfirio Saturnino y dijo que dejara de amenazar a Laureano Abilio , que no le había hecho nada y que ya le tenía bastante machacado. Él contestó que les iba a matar, que les iba a matar. Recuerda sólo a Bernardo Dario , no más caras, y alguien más sujetándole y él también sujetó y consiguieron meterle en el coche. Había otro chico moreno en el coche, que le decía a Fausto Nazario que se metiera en el coche y se fueran ya.

Una hora después, Efrain Torcuato , su hermano Adrian Gerardo y él iban a su casa, por una calle que cree que se llama General Asensio. Efrain Torcuato iba unos metros adelantado, luego iba él con su hermano. Paró un coche, bajó ' Sardina ' y dijo que se acercase, pero él le dijo que no y se acercó ' Sardina ', diciendo en tono calmado si sabía quién era él. Él le contestó que le conocía del pueblo. Su hermano se acercó a él y Fausto Nazario le preguntó si conocía a Porfirio Saturnino y él le dijo que sí. Él dijo que no sabía con quién se metía, que él tenía treinta y tantos años, refiriéndose que él no era un don nadie. Les dijo: 'mira cómo visto, mis Dockers' y que se había criado entre gitanos y que a él no se le vacilaba. Le dijo también que se había acercado a él porque era el que más calmado estuvo cuando le metieron en el coche y que supieran el hijo puta del calvo y los mellizos que les iba a matar. Le decía que se calmara y él le contestaba que iba a ir a su casa, iba a llamar a cuatro amigos, a coger unos pinchos y que iban a matar al hijo puta. Él le dijo que ya no había nadie y que se fuera a su casa. ' Sardina ' les ofreció su teléfono y dijo: 'llámale y dile que le voy a matar'. Le dijo que no había motivos, que lo suyo era calmarse y que se fuera a su casa. Oyó a Fausto Nazario hablar por teléfono.

Él no pertenece a la peña La Fuga, es del pueblo de al lado y tiene otra peña. Conocía a Porfirio Saturnino de haber jugado cuatro años en un equipo de fútbol. Han jugado contra los mismos equipos y le saludaba. Él vive en Villanueva de Perales. A las 4 h de la madrugada estaban Porfirio Saturnino , el fallecido y los que estaban con él cuando llegó Fausto Nazario y se bajó del coche. Hablaba Porfirio Saturnino con Prudencio Herminio sobre el fútbol y la vida, con su hermano y varios amigos de su peña. Bernardo Dario estaba en la barra.

La segunda vez que se encontró con Fausto Nazario seria sobre las 5 h, aproximadamente. Fausto Nazario estaba con otra persona a la que no conocía, pero que intervino. Cuando dijo que iba a ir a por cuatro amigos, la otra persona dijo: 'déjate de llamar amigos, vamos, nos encargamos tu y yo, vamos a coger unos pinchos y les matamos'. No era una frase para calmar, lo decía convencido. Lo interpretó como una frase amenazante. Se fueron todos a casa. Él no estaba con Porfirio Saturnino . Estaba con su grupo. De ese grupo sólo tenía el número de Laureano Abilio y sabía que Laureano Abilio estaba en su casa. Se enteró del problema con Fausto Nazario esa noche porque preguntó y se lo explicaron. No pertenece a la peña La Fuga. Laureano Abilio es el único amigo que tiene en común con ellos y al que más conocía de la peña era a Laureano Abilio . A los otros les conoce del pueblo, de saludarles y de jugar contra ellos al fútbol. No sabía que a Laureano Abilio le habían pegado. Él algún fin de semana va a ese pueblo.

En cuanto a las divergencias existentes entre su primera declaración y la que hace hoy, ese día no llevaba reloj y primero dijo una hora, pero luego pensó que les habían echado de la discoteca antes, porque al día siguiente no era fiesta y vio que la hora era más tardía. Se enteró de lo sucedido el día siguiente por la mañana. A las 10:30 h de la mañana. Relacionó lo que sucedió la noche anterior con los hechos que posteriormente ocurrieron. Nadie le obligó a declarar y todo lo que ha declarado lo ha hecho voluntariamente y es la verdad.

En cuanto a la segunda amenaza que ha referido, Fausto Nazario hablaba de matar al señor de la barra del bar, Bernardo Dario . Decía: 'me han citado, me han citado'. Esto fue a las 4 h de la mañana y, como Bernardo Dario le metió en el coche junto con él y otra persona, supuso que esa era la razón que tenía para hacerle algo. Pensó que Porfirio Saturnino se habría ido a su casa y que, si Fausto Nazario le buscaba, Porfirio Saturnino estaría en su casa y que Fausto Nazario se tiraría toda la noche buscándole. No pensó que pudieran encontrarse. Fausto Nazario , cuando se encontró con él, empezó normal, pero luego fue subiendo el tono. No le vio ningún bolso a Fausto Nazario . Había otra persona más con Fausto Nazario , Cesareo Maximino (en ese momento le señaló en la Sala). No le conocía de nada y sus palabras fueron: 'déjate de llamar a gente, vamos tú y yo, cogemos unos pinchos y les matamos'. Esto lo escuchó también su hermano, aunque se dirigía a él. Cuando Fausto Nazario le llamó, tenía miedo, no quería acercarse, no había hablado nunca con él, pero tenía miedo por lo que conocía previamente de ese chico. Había tenido incidentes con un chico de su pueblo, de Villanueva de Perales. Y en Sevilla La Nueva, con un primo suyo que trabajaba en un garito y tuvo que echarle del mismo.

Ratifica sus declaraciones del día 16 de septiembre ante la Guardia Civil y del día 14 de octubre de 2011 en el Juzgado, con las salvedades que hay. No pensaba que Fausto Nazario fuera a matar a nadie, no creía que una persona pudiera matar a otra. Cuando vio a Fausto Nazario , con sus antecedentes, hablando por teléfono, pensó que iba en serio, pero no tenía el teléfono del amenazado y sabía que estaba en su casa. Sí dio importancia a las amenazas. Cuando metieron a Fausto Nazario en el coche él, Bernardo Dario y otros más, Fausto Nazario gritaba y amenazaba. Decía: 'me han citado y les voy a matar'. Los del grupo no insultaban. Cuando vio bajarse del coche a Fausto Nazario , pensó que iba a por él y, cuando habló, vio que no le iba a hacer nada, que su rabia no iba contra él. Fausto Nazario no llevaba armas cuando habló con él. Primero bajó él del coche y luego bajó el otro.

Cuando prestó declaración el día 16 de septiembre estaba más nervioso y se le olvidó alguna cosa. El día 14 de octubre, en el Juzgado de Instrucción, se acordaba de más cosas y dijo lo mismo que hoy, que cuando ' Sardina ' se bajó, empezó a gritar, diciendo: 'me han citado, os voy a matar', dirigiéndose a Porfirio Saturnino . Hubo varias amenazas de muerte. Cuando conoce los hechos, va a la Plaza del pueblo, donde estaba la gente, habla con su hermano y deciden subir a declarar. Habló con Laureano Abilio , le contó lo que le había pasado la noche antes y Laureano Abilio le dijo que fuera a declarar. Laureano Abilio le dijo que los agresores eran cuatro y que llevaban dos navajas y un cinturón. Con anterioridad a que metieran en el coche a Fausto Nazario , no sabía lo que había sucedido entre éste y Laureano Abilio , pero después se lo contaron por encima. Esa noche no consumió alcohol. Al día siguiente tenía partido y sólo bebió Coca-Cola. Cuando habló con Fausto Nazario , no percibió que estuviera bebido o que hubiera consumido algo. Desde la barra de Bernardo Dario hasta el bar 'El Estanco' hay visibilidad clara, se ve perfecto. Habrá como 20 metros.

Efrain Torcuato declaró en la sesión del día 20 de junio de 2013 que la gente de la peña eran conocidos suyos. Que vivía en Villanueva de Perales y conocía de vista a Fausto Nazario . Era el primer día de fiesta en Sevilla La Nueva. A las 4 h de la mañana, aproximadamente, en la Plaza vio una pelea, vio que estaba Fausto Nazario y gente de la peña La Fuga y gente que se metía a separar. Vio que los separaron, Fausto Nazario se fue y cuando él y los hermanos Adrian Gerardo y Martin Hermenegildo se iban a sus coches, para irse a sus casas, Fausto Nazario llegó y paró su coche. Les indicó que avisaran a Martin Hermenegildo de que iba a por él. Recuerda a Valeriano Nazario y a Porfirio Saturnino , no recuerda a ningún miembro más de la peña La Fuga que estuviera allí. A Bernardo Dario le conoce de ser camarero y de que tenía un local en el pueblo. En la Plaza, Fausto Nazario paró su coche y se encaró con varios, no recuerda con quién, y uno de los que se metía a separar era Bernardo Dario . En ese enfrentamiento no estaba lo suficientemente cerca para escuchar si hubo insultos o amenazas. De una parte estaba Fausto Nazario y de la otra parte, recuerda ver un poco a Valeriano Nazario y a Porfirio Saturnino y ver que alguno más se metía a separar. No recuerda si hubo puñetazos o agresión física.

En el segundo episodio había pasado una hora o 45 minutos, iban a casa, tenían los coches aparcados detrás de la Avenida del General Asensio. Fausto Nazario paró su coche cerca del chino, se bajó, él anduvo unos metros más y vio a Martin Hermenegildo y a Adrian Gerardo hablar con él y escuchó cómo Fausto Nazario decía que avisaran a Porfirio Saturnino de que iba a ir a por ellos. Con Fausto Nazario estaba alguien más, pero en aquel momento él no le conocía. La persona que estaba con Fausto Nazario era el acusado Cesareo Maximino (le señaló en la Sala). No llegó a escuchar lo que decía Cesareo Maximino , sólo recuerda que se bajó del coche. Él se había adelantado como unos 20 ó 30 m respecto de los hermanos, pero escuchó bien lo que dijo Fausto Nazario , con claridad.

Nadie le ha indicado lo que tenía que decir hoy. En el Juzgado declaró libremente y fue libremente. Ratifica sus declaraciones. No tenía amistad con los intervinientes. No conocía a Fausto Nazario , ni tenía referencias sobre él. Más tarde se enteró de algún tema que pasó entre los gemelos y Fausto Nazario . No escuchó amenazas ni vio nada en la barra. La barra estaba en un callejón, es una barra portátil que se instala en las fiestas y da acceso directo a la vista de la plaza del pueblo. Cuando se iba a su casa, hacia su vehículo, notó que Fausto Nazario estaba nervioso. Recordaba los hechos mejor el día de su declaración y supone que aportaría más datos que ahora, que ha pasado mucho tiempo. Decidió acudir a declarar al Juzgado, porque le indicó gente, sobre todo Martin Hermenegildo y Adrian Gerardo , que declarara lo que vio y lo hizo voluntariamente. Nadie le ha pedido que venga a declarar.

En el segundo incidente, oyó a Fausto Nazario indicar a los hermanos y a él que avisaran a Porfirio Saturnino de que iba a ir a por él. La primera vez que vio a Fausto Nazario fue en el segundo incidente. A la media hora ó tres cuartos de hora le llamó por teléfono un conocido de Villanueva de Perales y, tras el conocimiento del suceso, contactó con los hermanos esa misma mañana e incluso subió al lugar de los hechos. Allí coincidió con ellos, que estaban en la plaza. En la plaza no habló con ningún miembro de la peña. Los hermanos le dijeron que habían declarado y que habían dicho en su declaración que también él estaba con ellos y que las autoridades dijeron que ya le llamarían. Cuando hizo su declaración, dijo que Fausto Nazario iba andando y no refirió que fuera en el vehículo, pero no se trata de ningún error, puesto que le preguntaron cómo iba Fausto Nazario y respondió que iba andando, porque, evidentemente, no les habló desde el coche. Las expresiones que oyó con claridad fueron vertidas por Fausto Nazario , no escuchó expresiones por parte de Cesareo Maximino . Tomó un par de whiskies, nada más, porque tenía que conducir 8 km. No cree que Martin Hermenegildo y Adrian Gerardo tuvieran amistad con gente de la peña y no sabe por qué Fausto Nazario se dirigió a los hermanos.

Leopoldo Virgilio manifestó en la sesión del día 20 de junio de 2013 que era amigo desde la infancia de Porfirio Saturnino . Que al día siguiente empezaban las fiestas patronales y esa noche era la preparación de las fiestas. Decidieron quedar para juntarse y salir a tomar algo a la plaza del pueblo. Ese verano algunos amigos estaban en el extranjero, trabajando en Inglaterra durante un año, aprendiendo inglés, y Porfirio Saturnino estuvo trabajando en Menorca para ganar dinero y pagar la matrícula de la Universidad del año siguiente. Era una noche algo especial porque era un reencuentro de un grupo de amigos. Estuvieron gran parte de la noche hablando con vecinos de la localidad, poniéndose al día, cambiando las vivencias. Había una barra y en una de las calles antiguas, cerca del Ayuntamiento, había música en la barra. Era un poco el lugar de reunión de los vecinos, donde se juntaban esa noche.

Cerca de las 4 h de la madrugada, cuando estaban allí reunidos, vieron que, de pronto, bajaba un coche por la calle Sevilla, parando al final de la calle, donde estaban ellos. Se bajaron dos. Uno de ellos era el acusado, ' Sardina ', que se bajó el primero y comenzó a proferir gritos a su grupo, refiriéndose a que le habían llamado la atención, cuando no era así. Comenzó a ir hacia ellos con actitud alterada, muy nervioso, provocando, refiriéndose constantemente a las personas que habían ido a calmarle, Porfirio Saturnino y su hermano. Se bajaron dos del coche, ' Sardina ' y Cesareo Maximino . Fausto Nazario , que conducía el coche, se bajó primero y era el que estaba más nervioso. Profería gritos e insultos y se centraron en las personas que fueron a calmar los ánimos, los hermanos. Porfirio Saturnino le decía que se calmara, que no le habían dicho nada, que se marchara, que no querían problemas, pero no entraba en razón, continuaba muy nervioso, muy alterado y con actitud agresiva. Bernardo Dario , el encargado de la barra, ayudó a reducir a ' Sardina ' y le introdujo en el coche. ' Sardina ' profirió gritos y amenazas, diciendo al grupo: 'ya veréis luego, os vais a enterar, esto no se va a quedar así'. La otra persona se metió en el coche por su propio pie y se marcharon. Ellos continuaron en la barra del bar.

No volvieron a saber nada hasta después, cuando cerró la barra de la calle. Lo que hicieron era una costumbre desde hace mucho, la de ir a desayunar en el bar de la plaza, el bar 'El Estanco'. Fue cerca de las 7:15 h ó 7:30 h de la mañana. Había habido cambios de personas, había gente que se fue a casa y otra persona que venía de trabajar, Carlos Marcial , que llegó en ese momento y se unió a ellos. Cuando estaban dentro del bar y llegó Carlos Marcial , Valeriano Nazario y él se quedaron con él y salieron fuera para hablar del altercado sucedido a las 4 h. Le pusieron al tanto porque eran conscientes de que Carlos Marcial había sido víctima de una agresión por parte de Fausto Nazario .

Mientras estaban fuera, en la puerta del bar, Carlos Marcial y él vieron que el mismo coche que se había acercado a las 4 h de la mañana paró en la esquina de la calle que baja de la calle San Isidro. Se bajó Fausto Nazario con tres más, uno era Cesareo Maximino , el que había estado antes con él, y otros dos, en total cuatro, y fueron a su posición a la puerta del bar. La primera persona que venía era ' Sardina ', que se acercaba a paso ligero, por delante del resto, con un arma blanca en la mano derecha, mostrándola. Era una navaja y la llevaba a la altura de la cadera, mostrándola, y al mismo tiempo diciendo: '¿ahora quién es el gallito?'. Cuando las personas que estaban dentro del bar escucharon el jaleo, salieron fuera. El primero que iba hacia el grupo era Porfirio Saturnino y se acercó a la dirección en la que venía ' Sardina '. Intentó calmar los ánimos de manera pacífica, totalmente tranquilizadora. Dijo que no había dicho nada, que se tranquilizara, que les dejara en paz, que no había ningún problema.

Él, en cuanto vio que venían con navajas, se metió dentro del bar a llamar a la Policía desde su móvil. Cuando el resto de sus amigos salía del bar y ellos entraban dentro, fue testigo de cómo Porfirio Saturnino se encontraba con esta persona de frente. No le dio tiempo a reaccionar y esta persona, agresiva, le dio empujones y golpes con la mano derecha, en la que llevaba el arma, abalanzándose directamente sobre su amigo Porfirio Saturnino . En ese momento estaban entrando en el bar para llamar a la Policía y decir lo que sucedía, que necesitaban que vinieran ya. Cuando salieron del bar, esta persona estaba totalmente encima de Porfirio Saturnino y continuaba asestándole golpes con la mano derecha. Su amigo intentaba defenderse como podía, protegerse el pecho con sus brazos, pero no podía hacer nada, estaba indefenso.

El resto de sus amigos se acercaron a intentar defenderle y las personas que llegaron con el agresor hacían todo lo posible para que no se acercaran a defender, intentaban agredir a los que se acercaban, los llevaban aparte, no les dejaban ayudar a su amigo. Él estaba sobrepasado por la situación porque nunca había vivido nada así y se paralizó del miedo, se mantuvo al margen, paralizado y pidiendo ayuda, intentando que eso parase lo antes posible. Pasó todo muy rápido. Cuando Carlos Marcial consiguió acercarse a la posición donde estaba su amigo en el suelo, le asistió y ayudó todo lo que pudo y el resto de sus amigos, el hermano de Carlos Marcial , hicieron lo mismo.

Desde su posición tenía una visión general de lo que ocurría. Recuerda ver a Prudencio Herminio apartado del grupo, como a unos cinco metros del punto donde estaban ellos, enfrentado con Cesareo Maximino . Les vió apartados, a una distancia un poco más amplia del resto del grupo y vio que Cesareo Maximino portaba también algo en su mano derecha, un objeto afilado que no sabría decir lo que era.

Otra persona que vio que intervino en la agresión fue la persona marroquí. Le vio agredir a uno de sus amigos, que no podría decir quién era, colocado en el suelo intentando protegerse, con una especie de cinturón que llevaba en la mano.

Y poco a poco, las personas fueron dirigiéndose hacia el coche, los agresores salieron corriendo. El último que salió hacia el coche fue el primero que vino, ' Sardina '. Salieron corriendo en dirección al coche y no pudo ver más porque se metieron todos dentro del bar. Fue dentro del bar cuando se dieron cuenta de que Prudencio Herminio tenía una puñalada en la nalga y Porfirio Saturnino , que había entrado por su pie en el bar, se sentó en una silla y empezó a marearse. Se desmayó e intentaron ayudarle, le tumbaron en el suelo, le buscaron heridas y se dieron cuenta de que debajo del pecho izquierdo, del pezón, tenía un agujero en la camiseta. Le levantaron la camiseta y vieron un agujero en su pecho. El grupo de amigos eran todos de la peña La Fuga. Estaban Porfirio Saturnino , Valeriano Nazario , Prudencio Herminio , Gerardo Teofilo y Fausto Nazario . A Fausto Nazario no le conocía de antes.

En su declaración en la Guardia Civil, cinco horas después de los hechos, identificó a Cesareo Maximino como una persona árabe por sus rasgos faciales, porque es muy moreno de piel y porque pensó que era de origen árabe, puesto que no le conocía de antes. Cuando llegaron, estaban él, Valeriano Nazario y Laureano Abilio fuera del bar y Porfirio Saturnino , Gerardo Teofilo y Prudencio Herminio dentro. De vista conocía también a Fructuoso Justo , aunque conocía más a su hermano porque era camarero de ese mismo bar. A Fructuoso Justo no le había visto con anterioridad, pero es parecido a su hermano, que se llama Aquilino Urbano . Al cuarto le conocía de vista, aunque no conocía su nombre, pero le había visto por el pueblo. Son las cuatro personas que están hoy acusadas. La única persona que puede identificar que llevaba una navaja era Fausto Nazario . Pero vió que el resto de personas portaban algunas armas, que en ese momento no pudo identificar porque fue todo muy rápido. A Fausto Nazario le vio asestando golpes repetidos con la mano derecha, en la que portaba el arma, pero no vio penetrar la hoja de la navaja en el pecho de su amigo. Le dio muchísimos golpes con la mano en la que portaba el arma en poco tiempo y vio también sangre y le parece evidente que uno de sus golpes produjo una herida mortal.

No vio a Cesareo Maximino apuñalar a Prudencio Herminio , ni esgrimir el arma hacia Prudencio Herminio . Cuando declaró en la Guardia Civil dijo que el que portaba en la mano la navaja era Fausto Nazario y que los otros llevaban algo en la mano, pero no sabía decir qué y en su segunda declaración, en el Juzgado, dijo que a Cesareo Maximino también le vio un arma. En su primera declaración dijo que llevaba un objeto en la mano, aunque no sabría identificar qué clase de objeto era, pero vio que era un objeto afilado de tamaño no muy grande. No sabía si era una navaja, un punzón o un cuchillo. Pocas horas después de la muerte de su amigo, él no estaba en condiciones de reaccionar, era como una pesadilla, no podía hacer suficiente memoria para dar todos los detalles de lo que vio. Era muy duro y lo único que quería era terminar las preguntas, después de toda la noche sin dormir y de un trauma como el que acababa de sufrir. Su cabeza no daba para más. Cuando declaró en el cuartel de la Guardia Civil estaba muy nervioso, muy alterado, no terminaba de creerse lo que había pasado. No tenía nada claros los hechos, no veía posible que su amigo ya no estuviera entre ellos, se encontraba desolado. Estaba fatal.

La persona de origen marroquí llevaba un objeto alargado enrollado en su mano derecha, con el que asestaba golpes. Si no lo declaró en la primera ocasión, no se acordaba del detalle, pero durante el tiempo que pasó hasta su segunda declaración, hubo muchas imágenes y hechos que le llegaron a posteriori sobre esa noche. Pudo refrescar un poco todo lo que había pasado. Sucedió todo muy rápido.

La persona a la que vio agrediendo a Porfirio Saturnino más repetidamente fue ' Sardina ', al que vio con un arma blanca en la mano, dando golpes a la altura del pecho a su amigo. Porfirio Saturnino se protegía con el brazo izquierdo y hubo contacto del arma con su cuerpo en varias ocasiones. Aunque estaba alejado de donde estaba sucediendo todo, vio todavía más alejado a Prudencio Herminio , enfrentado con Cesareo Maximino , que portaba un objeto en la mano derecha. Les vio enfrentados el uno con el otro, a una distancia considerable del resto y está seguro de que Cesareo Maximino portaba un objeto punzante. Eutimio Laureano , Cesareo Maximino y Fructuoso Justo impedían que ayudaran a Porfirio Saturnino . Recuerda a uno de sus amigos, que estaba en suelo y que, cuando intentó acercarse a Porfirio Saturnino , Fructuoso Justo le dio golpes con el objeto que llevaba. Cuando intentó acercarse a Porfirio Saturnino , ' Sardina ' estaba encima de Porfirio Saturnino y el resto de los amigos de Fausto Nazario no intervenían, pero, cuando vieron que el resto de los amigos de Porfirio Saturnino se acercaron hasta ese punto, intervinieron y propinaban golpes. De la intervención de Eutimio Laureano no tiene recuerdo.

No estaba bajo los efectos del alcohol ese día. Había bebido durante la noche, pero no una cantidad tan grande como para influir en su percepción de los hechos. La luz que había era suficiente. Estaba amaneciendo, eran las 7:30 h de la mañana y la iluminación del lugar de los hechos era suficiente para apreciar todos los detalles que ha relatado. Detalla lo que vivió, vio y escuchó y es tan objetivo como lo está contando. Es consciente de que había una amenaza previa, clara y grave contra Porfirio Saturnino , porque Porfirio Saturnino era testigo de un juicio que tenía pendiente Fausto Nazario con Carlos Marcial . Porfirio Saturnino , en las dos ocasiones, tanto a las 4 h como a las 7 h de la mañana, iba a calmar los ánimos y en una actitud conciliadora hacia el agresor. Es posible que, al dirigirse más a él, se lanzara a por él para intentar que no fuera contra Carlos Marcial .

La agresión fue a dos metros de la puerta del bar. Ellos vinieron hacia su posición, el coche estaba más lejos de la pelea. Cree que se trataba de una navaja de tipo mariposa, de las que se abren, de color plateado. El arma la vio claramente y la portaba Fausto Nazario . El otro acusado, Cesareo Maximino , portaba un objeto que no puede determinar, de menor tamaño, pero también afilado. Porfirio Saturnino no estuvo enfrentado con otra persona que no fuera ' Sardina '. La única persona que se enfrentó, encaró y golpeó a Porfirio Saturnino fue Fausto Nazario . Está seguro. No pudieron separarles cuando él y Carlos Marcial salieron del bar. Entre varios de sus amigos pudieron apartar a Fausto Nazario de encima de Porfirio Saturnino . La actitud de los otros acusados fue la de impedir que llegaran a Porfirio Saturnino . Si no hubieran estado ellos, hubieran podido separar a Fausto Nazario y a Porfirio Saturnino antes de lo que lo hicieron. Fueron ellos los que vinieron con insultos y amenazas y, finalmente, las agresiones.

En un primer momento no intervienen todos, sólo es Fausto Nazario contra Porfirio Saturnino y luego intervino el resto. No pudieron evitar la muerte de su amigo, no pudieron hacer nada. Fue ' Sardina ' el que mató a Porfirio Saturnino , se encuentra en esta Sala (lo señaló en ese momento). Ese día la única persona que vio más cerca de Prudencio Herminio fue a Cesareo Maximino . Al entrar en el bar vio que Prudencio Herminio sangraba por su nalga izquierda. No vio el momento en que se le causó la herida, pero vio a Cesareo Maximino con un objeto afilado en su mano y a Prudencio Herminio y Cesareo Maximino separados del resto y enfrentados (en ese momento señaló al acusado Cesareo Maximino ). La persona que iba armado con un cinturón era el acusado Fructuoso Justo (al que también señaló). Había una cuarta persona que también estuvo involucrada, que fue Eutimio Laureano (al que también señaló), pero no recordaba sus actos ni el punto en el que se encontraba.

A las 7 h de la mañana Fausto Nazario no profirió ninguna amenaza, se acercó a su posición con la navaja en la mano, exhibiéndola y diciendo: '¿ahora quién es el gallito?', en actitud muy agresiva. Carlos Marcial fue hacia Porfirio Saturnino , que estaba en el suelo siendo agredido y comenzó a defenderle. Fausto Nazario estaba encima, a una distancia lo suficientemente amplia para maniobrar con sus brazos y seguir agrediendo a Porfirio Saturnino . Dio varios navajazos, pero no pudo apreciar el momento en que la navaja se introdujo en el corazón de su amigo, porque fue todo muy rápido y no apreció todos los detalles de los golpes que vio. Carlos Marcial ayudó a su amigo con contundencia, dando golpes a Fausto Nazario . A él no le agredieron. No participó en la pelea. Estuvo siempre a distancia, a dos o tres metros de la pelea. Los cuatro agresores se fueron corriendo y el último en irse fue el primer agresor, Fausto Nazario .

No recuerda haber dado a la Guardia Civil los nombres de los agresores, ya que no les conocía, sólo conocía el nombre de Fausto Nazario , el resto no. Prudencio Herminio no le dijo quién le había agredido, le dijo que le habían apuñalado, que alguien le había pinchado, sin especificar. En el momento en que ocurrieron los hechos no vio a ningún barrendero. Desde la barra de Bernardo Dario se ve el bar 'El Estanco'. No salieron a fumar un cigarro a la puerta del bar porque ninguno de la peña fumaba. Las personas que estaban fuera del bar eran Carlos Marcial , Valeriano Nazario y él cuando llegó el coche. Sabe que Fausto Nazario había agredido a Carlos Marcial de un cabezazo en la nariz.

No había nadie que esgrimiera el palo de una escoba, ni que golpeara a Fausto Nazario con el palo de una escoba. La única persona que tuvo contacto físico con Fausto Nazario fue Porfirio Saturnino , porque Fausto Nazario agredía a éste y después Carlos Marcial , porque fue a defender a Porfirio Saturnino . Carlos Marcial fue a defender a Porfirio Saturnino y actuó con contundencia, con golpes. Intuye que alguna lesión le causaría, pero no sabe qué lesión tendría Fausto Nazario . Carlos Marcial golpeó a Fausto Nazario y podría ser la causa de alguna de las lesiones que tuviera Fausto Nazario .

Fue recordando los hechos poco a poco, a medida que pasaban los días y le venían imágenes a la cabeza. Realizó dos reconocimientos fotográficos y en el segundo reconoció a Eutimio Laureano , a Cesareo Maximino y a Fausto Nazario . Al principio no reconoció a Eutimio Laureano porque le había visto sólo en una o dos ocasiones, paseando por el pueblo. En el reconocimiento de la tarde tuvo tiempo de tranquilizarse y pensar mejor.

No es cierto que los miembros de la peña La Fuga acometieran a Fausto Nazario ni que le propinaran una paliza ni que alguno de ellos cogiera un palo y golpeara varias veces a Fausto Nazario con él, no siendo cierto tampoco que Fausto Nazario estuviera en posición fetal defendiéndose de ninguna agresión. Había sangre de Porfirio Saturnino en el suelo. Vio que Fausto Nazario dio muchos golpes con la navaja, que impactaron en el cuerpo de Porfirio Saturnino y, cuando estaban en el bar, vio una herida profunda bajo el pezón izquierdo y cortes en el antebrazo izquierdo de Porfirio Saturnino . Fausto Nazario empuñaba la navaja en su mano derecha, con la empuñadura en el puño y la hoja hacia afuera, de forma que se veía la hoja. No vio que Eutimio Laureano tuviera ningún arma.

Ese día consumió varios vasos de calimocho con Coca Cola, unos cinco, eran de tamaño normal, no eran grandes. Cree que, cuando salieron los cuatro del coche, sabían lo que iban a hacer, que iban a asesinar. Estaban muy alterados, en actitud agresiva y portaban armas blancas. El segundo de los objetos era un objeto afilado, no podía ser un bolígrafo ni un cigarro ni un móvil. La parte que vio era afilada y brillante.

Vio a Fructuoso Justo con un objeto enrollado en su mano, golpeando a una persona que estaba en el suelo, aunque no vio qué persona era la que estaba en el suelo. Esa persona estaba en el suelo recibiendo golpes. A Carlos Marcial nadie le impidió auxiliar a Porfirio Saturnino , consiguió auxiliarle. Fructuoso Justo daba golpes con un objeto que tenía en su mano. Fructuoso Justo es el hermano de la persona que era camarero en el bar y le sitúa en el lugar de los hechos sin dudas. No sabe qué intenciones tenía Fructuoso Justo cuando daba los golpes. Dio el nombre de otro marroquí porque llegó cuando ya habían acabado los hechos. No oyó que alguien gritase que se taponara la herida. No sitúa a Valeriano Nazario en la pelea, podría ser la persona que estaban en suelo siendo agredida por Fructuoso Justo o intentando separar a Porfirio Saturnino de su agresor. La imagen de Valeriano Nazario no la tiene clara.

En la sesión del día 20 de junio de 2013 Prudencio Herminio manifestó que tenía amistad con todos sus amigos y no tenía relación con la otra parte, conociendo de vista a los hermanos Adrian Gerardo y Martin Hermenegildo y a Efrain Torcuato , así como a Bernardo Dario . No indicó a sus amigos lo que tenían que declarar. Todo comenzó un jueves, sobre las 10 de la noche. Al salir de trabajar, llamó a Porfirio Saturnino . Era un día antes del comienzo de las fiestas de Sevilla La Nueva, que es un evento importante para ellos, porque queda siempre un grupo de amigos y es un punto de unión, donde se junta la peña y lo viven con intensidad. Quedan en la plaza y todos se ponen el traje de la peña, un polo rojo y un pantalón blanco, para pasar una noche de diversión. Son un grupo muy unido, de amigos que se conocen todos desde la infancia y esa noche, con más motivo, porque hacía mucho que no veían a Porfirio Saturnino , que llevaba tres meses trabajando en Menorca y Gerardo Teofilo también llevaba tiempo fuera del pueblo.

Toda la noche transcurrió con normalidad, divirtiéndose, contándose anécdotas, como siempre hacen, sin percances ni altercados, hasta que a las 4 h de la mañana, se encontraban en una barra contigua a la plaza, en un callejón que une la carretera con la plaza. Paró un Citroën AX de color azul oscuro y se bajaron dos personas, uno de ellos bastante alterado, en gran estado de nerviosismo, y le escuchó decir: '¿qué miráis?', en un tono bastante amenazante, y se puso hablar con Porfirio Saturnino . Porfirio Saturnino tenía una gran capacidad para hacer amigos donde iba, era muy extrovertido. Se pararon a hablar y su grupo de amigos estaba en la barra, había más gente tomando algo. Todo el mundo se alertó de lo que sucedía. Bernardo Dario estaba en la barra, no quería incidentes en su barra y acudió rápidamente a separar a estos individuos para que no pasara nada. Cuando les separa y les lleva hacia su coche, uno de ellos pierde las formas, está fuera de sí, empieza a gritar numerosos insultos y amenazas, de las cuales recuerda dos: 'esto no va a quedar así' y 'te mato'. Así hasta que se metieron en el coche. Ya no les volvieron a ver y continuaron su noche, divirtiéndose y contando sus anécdotas.

Sobre las 6:30 h decidieron ir a un bar a desayunar, al bar 'El Estanco', que es uno de los primeros que abre y está al lado de la plaza. Entraron allí a desayunar tranquilamente hasta que a las 7 h se incorporó un amigo que trabajaba de noche y llegó al bar. Salieron del bar. Estaban fuera hablando Valeriano Nazario , Carlos Marcial y Leopoldo Virgilio y dentro estaban Porfirio Saturnino , Gerardo Teofilo y él. Al poco tiempo oye que tanto Valeriano Nazario como Carlos Marcial les llaman y les dicen: 'venid, venid'. Rápidamente salió del bar, detrás de Porfirio Saturnino y luego salió Gerardo Teofilo . Miraron hacia la derecha y encontraron que venían de frente cuatro individuos, uno de ellos un poco más adelantado, y como Porfirio Saturnino era el primero, se lo encontró de frente y, sin mediar palabra por parte de su agresor, éste se abalanzó sobre él con un cuchillo en la mano y le golpeó en el pecho. Porfirio Saturnino , como acto instintivo, intentó defenderse, quitárselo de encima, pero no lo consiguió, hasta que cayeron los dos al suelo, con el agresor encima.

Él salió corriendo en su defensa, intentó quitárselo de encima pero, cuando intentó separarlos, notó una quemazón muy grande y un fuerte golpe en su pierna izquierda, se giró y vio a una persona, su agresor, con algo en la mano, escondiéndolo y diciéndole: 'ahora qué'. Ante esta situación se quedó paralizado, no supo cómo reaccionar. Por un lado estaban apuñalando a su amigo y por otro, tenía enfrente a una persona con algo en la mano que había notado que le había dado muy fuerte en su pierna izquierda. Todo fue muy rápido, pasó en dos o tres minutos. En ese momento vinieron Gerardo Teofilo y Carlos Marcial y, como eran más, los agresores se separaron un poco y ya pudieron separar a Porfirio Saturnino .

Ellos se fueron por un lado y ellos fueron andando hasta el bar. Allí se preguntaron todos y comprobaron si estaban bien. Cuando bajó un escalón, miró su pierna y estaba toda llena de sangre, desde el muslo hasta el tobillo. Se asustó bastante, se bajó el pantalón y vio que tenía un corte de arma blanca a la altura del glúteo. Acto seguido, Porfirio Saturnino , que estaba sentado en una silla, se desplomó inconsciente. Vio cómo la camiseta de Porfirio Saturnino tenía mucha sangre, inmediatamente se la quitaron. Estaba ya tendido en el suelo, vio sendos cortes en el pecho, uno un poco desplazado a la izquierda, a la altura del corazón y en los antebrazos. Enseguida dejó de respirar y perdió el pulso. Sabe que esos son momentos vitales y que el porcentaje de vida aumenta bastante, por lo cual hizo maniobras de reanimación junto a un Policía que llegó en ese momento. El Policía realizaba las compresiones y él, las ventilaciones, hasta que llegaron los medios sanitarios y fue, sin ninguna duda, el peor momento de su vida. Uno de sus mejores amigos se estaba muriendo en sus brazos mientras otro de sus mejores amigos, su hermano, cogía su cabeza, ante la mirada atónita del resto de amigos que estaban allí. Eso es lo que pasó esa noche.

A las 4 h de la madrugada recuerda que, de su grupo de amigos y conocidos, estaban Gerardo Teofilo , Leopoldo Virgilio , Valeriano Nazario , Porfirio Saturnino y él. Estaba también Bernardo Dario . No recuerda a los hermanos Adrian Gerardo y Martin Hermenegildo en ese momento. Del coche bajaron dos personas, ' Sardina ' y Cesareo Maximino . A Fausto Nazario le conocía de oídas y le había visto alguna vez por Sevilla La Nueva. Era consciente de que Fausto Nazario había roto la nariz a Laureano Abilio tiempo atrás. Vio que se bajaron del coche, sobre todo ' Sardina ', con actitud muy amenazante, de gran nerviosismo, alegando: '¿qué miráis?'. Empezó a hablar con Porfirio Saturnino y no escuchó más de la conversación. A la otra persona, Cesareo Maximino , era la primera vez que la veía. Su nombre lo ha conocido después. A las 4 h de la mañana, Cesareo Maximino intervino poco. Fausto Nazario dijo: 'esto no va a quedar así, te mato'. Previamente había hablado con Porfirio Saturnino , pero no puede asegurar que se dirigiera a Porfirio Saturnino , pero él sabía que Porfirio Saturnino iba a declarar por el juicio que tenía Fausto Nazario con Carlos Marcial . Fausto Nazario estaba fuera de sí, dijo numerosas amenazas e insultos.

Cuando declaró en el Juzgado de Instrucción número 5 de Navalcarnero, el día 13 de octubre, se refirió en su declaración a que Cesareo Maximino también participó, porque para él estaban juntos, aunque no recuerda que Cesareo Maximino dijera nada.

A las 7 h de la madrugada estaban en el bar 'El Estanco'. Se incorporó Carlos Marcial , que había estado trabajando. En las inmediaciones del bar estaban ellos seis y el camarero. Él estaba dentro cuando llegaron estas personas. Oyó a Carlos Marcial y a Valeriano Nazario decir: 'venid'. Tenía de frente a Valeriano Nazario y, cuando giró hacia la derecha, vio a los cuatro individuos que venían de frente, a escasos metros del bar. Esos cuatro individuos son los hoy acusados. Está seguro. A Fructuoso Justo nunca le había visto, a Eutimio Laureano le había visto en el pueblo. Cuando declaró ante la Guardia Civil, dijo que los que salieron del coche eran cinco porque a los dos que se bajaron en un primer momento se unieron otros tres. Cuando él salió, vio a cuatro personas, pero no las vio venir previamente, sino que, al salir, se los encontró. Acto seguido, cuando se produjo la agresión, vio a otro más, que en un primer momento creía que estaba con ellos y luego ya se dio cuenta de que no. No sabría decir si era una persona que pasaba por ahí. Si esa persona reside en Sevilla La Nueva, se llama Leoncio Gabino y su primera impresión fue que podía estar junto a ellos. Fueron momentos muy intensos y no le daba tiempo a procesar esta información. Más adelante descartó a esa persona, cuando con la mente más fría, asimilando todo, se fue acordando con más detalle de cómo sucedieron los hechos.

Fausto Nazario inmediatamente se abalanzó sobre Porfirio Saturnino , cayeron al suelo, Porfirio Saturnino intentaba quitárselo de encima y entonces vio cómo Fausto Nazario asestaba golpes a Porfirio Saturnino y Porfirio Saturnino intentaba quitarse de esos golpes. No pudo ver más porque notó que le pinchaban fuerte en la pierna y se giró. Fausto Nazario empuñaba algo y asestaba golpes de arriba abajo con algo en el puño y el brazo en movimientos descendentes y ascendentes, como si clavara algo. En ese momento no vio el arma. Vio la navaja cuando salieron y Fausto Nazario se abalanzó sobre Porfirio Saturnino , en el momento de iniciarse la agresión.

Declaró a las 10 h de la mañana del día de los hechos, estando ingresado en el Hospital de Alcorcón por la herida que se le causó. Después de vivir un suceso tan traumático como ese, estaba muy confuso, no tenía nada claro, todo fue muy rápido. La policía judicial le interrogó antes de que le curasen la herida, le habían dado sedantes por su estado de nerviosismo y ansiedad. Cuando estaba declarando, se durmió. La policía judicial le despertó y le presionó un poco para acabar cuanto antes. Cuando asimiló que no iba a poder volver a ver a su amigo, con la mente más fría, muchos más detalles vinieron a su mente. En el Hospital declaró que no vio un arma y luego dijo que vio el arma en manos de Fausto Nazario porque en el Hospital estaba muy confundido y no tenía nada claro lo que había pasado. Las palabras de Cesareo Maximino fueron: 'y ahora qué'. No pudo ver nada, vio que él escondía algo en la mano. La posición de la mano de Cesareo Maximino era con el brazo a un lado y el puño cerrado hacia atrás, como escondiendo algo en esa mano. Fructuoso Justo estaba como a tres metros de él, con Valeriano Nazario , dándole con un cinturón. A Eutimio Laureano no le ubica dónde estaba en esos momentos.

Intentaron auxiliar a Porfirio Saturnino de la manera más rápida posible, pero no pudieron. Cuando le clavaron la navaja en la pierna, se quedó paralizado y no pudo hacer nada porque tenía a una persona delante de él con algo en la mano que no sabía lo que era. Cesareo Maximino estaba su izquierda y Fructuoso Justo no dejaba que Valeriano Nazario se aproximara a Porfirio Saturnino . Veía que Valeriano Nazario sólo podía intentar librarse de Fructuoso Justo , que estaba con el cinturón. Su intención era acercarse a Porfirio Saturnino e intentar quitar a Fausto Nazario para que dejara de agredirle. En ese momento, que pasó muy rápido, no se dio cuenta de la gravedad de la agresión. Pensó en auxiliar a su amigo como fuese, pero no pensó en la gravedad de la agresión. En un primer momento, cuando vio cómo Fausto Nazario daba golpes a Porfirio Saturnino , no vio que hiciera los cortes, los vio en el bar, cuando le quitó la camiseta. Lo que está declarando es todo lo que recuerda y lo que vio esa noche. Vio claramente cómo se abalanzó la primera vez Fausto Nazario sobre Porfirio Saturnino . Vio que asestaba los golpes, pero inmediatamente se giró porque le habían pinchado. Exactamente no vio cómo se produjeron los cortes. Fue en el bar, cuando levantó la camiseta, cuando vio los cortes. No vio cómo se fueron las personas que salieron corriendo del vehículo. Recuerda que Carlos Marcial vino y ahí fue cuando entre Carlos Marcial y Gerardo Teofilo consiguieron liberar a Porfirio Saturnino . En ese momento él estaba enfrentado con Cesareo Maximino . Cuando se marcharon esas personas, entraron en el bar, Porfirio Saturnino se desplomó y apareció la Policía Local. No recuerda a la Guardia Civil en el local. Lo que recuerda es estar con la Policía Local, haciendo las maniobras de RCP. En esos momentos estaba muy conmocionado. Lo que ha declarado ha sido toda la verdad. Cuando prestó declaración estaba en una camilla y tenía una vía puesta. Él estuvo con Porfirio Saturnino hasta el final. No recuerda a la Guardia Civil en ese momento porque su único objetivo era intentar salvar la vida de su amigo.

A Las 4 h de la mañana presenció las amenazas, que eran muy ciertas, pero no puede asegurar si iban contra Porfirio Saturnino . El arma que llevaba en la mano Fausto Nazario era larga y metálica, no puede decir más. La única persona a la que vio con un arma y que estuvo cerca de Porfirio Saturnino fue Fausto Nazario . Fausto Nazario fue la única persona que pudo clavar el cuchillo a Porfirio Saturnino . En su opinión, no les dejaron auxiliar a Porfirio Saturnino , excepto Eutimio Laureano , que no lo recuerda. El resto de acusados no les dejaba auxiliar a Porfirio Saturnino . Tiene la certeza de que quien le propinó el navajazo en la pierna fue Cesareo Maximino , está absolutamente seguro. Es la única persona que estuvo cerca de él (lo señala en ese momento). Se dio cuenta del golpe que recibió dentro del bar, cuando se encontró una herida. El que mató a Porfirio Saturnino fue ' Sardina ' y Cesareo Maximino fue el que le dio una cuchillada en el muslo, sin ningún género de dudas. No vio a más personas armadas ese día.

Fructuoso Justo llevaba un cinturón, le vio con el cinturón extendido y dando a Valeriano Nazario . Después de recibir el golpe en el muslo, él no pudo acercarse a Porfirio Saturnino . Cuando quiso volverse a acercar, ya se separó todo, ellos se fueron hacia el bar y los otros se marcharon. Él no pudo agredir a nadie. Todo mundo quería auxiliar a Porfirio Saturnino porque todo el mundo veía cómo sufría la agresión. Fausto Nazario no se lanzó contra ninguno más, no vio que se lanzara ni contra Valeriano Nazario ni contra Carlos Marcial . En el Hospital, no se encontraba en condiciones de declarar, pero no recuerda si se lo dijo a los agentes. Vio que había un palo en el suelo. Cuando declaró en el Hospital no tenía imágenes claras. Cuando salieron del local, se los encontraron de frente y vio la hoja, la empuñadura no la vio. Antes de caer al suelo, Porfirio Saturnino forcejeó, intentando quitarse a Fausto Nazario . Vio que Fausto Nazario llevaba la navaja al principio, en el momento del forcejeo no vio la navaja. Cree que le pusieron una vía, pero no lo puede asegurar porque estaba en un estado de confusión. Recuerda que le pincharon en el brazo y que se estaba durmiendo. No sabe si le colocaron una vía o sólo le sacaron sangre. Se estaba quedando dormido.

Entre la declaración ante la Guardia Civil y la declaración judicial tenía claro cómo habían sucedido los hechos, sin ningún género de dudas. Sus amigos actuaron como pudieron para intentar auxiliar a Porfirio Saturnino y actuaron con contundencia, de forma enérgica. No recuerda quién pegó puñetazos y patadas, pero piensa que cualquier persona a la que estén apuñalando a su amigo actuaría para poder auxiliarle. No vio si Valeriano Nazario se acercó a Fausto Nazario y a Porfirio Saturnino y tampoco vio si Carlos Marcial se acercó a ambos. No había ningún barrendero, aunque sabe que había un palo en el suelo, pero no había nadie con el palo ni sabe de dónde salió el palo ni si se usó para agredir a nadie. No vio si agredían con el palo a Fausto Nazario ni vio a ninguno de sus compañeros utilizar el palo sobre Fausto Nazario . Ninguno de la peña La Fuga le comentó que golpeara a Fausto Nazario con un palo. No vio a nadie golpear a Fausto Nazario .

La hoja de la navaja que vio tendría 8 ó 10 cm y era muy estrecha. No sabía quién era Leoncio Gabino . Leoncio Gabino estaba en lugar de los hechos, aunque no le vio participando en la agresión. Pensó que Leoncio Gabino estaba con ellos y más adelante se dio cuenta de que no. Luego conoció el incidente entre Fausto Nazario y Carlos Marcial , antes no lo sabía. En el bar estaba él junto con Gerardo Teofilo y con Porfirio Saturnino . A Leopoldo Virgilio no le vio entrar en el bar. Localiza a Fructuoso Justo porque, cuando le clavaron la navaja, se giró y le vio de frente, a tres metros. Vio delante de él a Cesareo Maximino y tres metros delante de él estaban Fructuoso Justo y Valeriano Nazario . Ninguno de ellos fuma.

Bernardo Dario tenía una barra en un callejón aledaño a la plaza y en este callejón se ve el bar 'El Estanco'. Él bebió, pero es triatleta profesional y no suele beber mucho alcohol. Tomó cuatro o cinco cervezas alternando con Coca Colas. El resto de compañeros sí bebieron, aunque no puede recordar lo que bebió cada uno. No podría decir lo que bebió Porfirio Saturnino . No recuerda haber escuchado: 'tapónalo, tapónalo', ni fuera ni dentro del bar. No sabe si a esas horas habría otro establecimiento abierto para comprar tabaco porque no es fumador. A Leoncio Gabino lo mencionaron porque le conocen de allí. Esta totalmente seguro de que Fructuoso Justo participó en los hechos. Fructuoso Justo hacía de barrera delante de Porfirio Saturnino .

No elaboraron entre todos una declaración diferente a la que todos practicaron en sede policial. En su primera declaración estaba fuera de sí y le comentaron que había dos navajas y él siguió manteniendo que sólo vio una. En el Juzgado dijo que Fructuoso Justo estaba con el cinturón en la mano, pero no dijo nada de que propinase golpes. Fructuoso Justo estaba dando a Valeriano Nazario con el cinturón. Le vio con el cinturón extendido y le vio con Valeriano Nazario , aunque no sabe exactamente cómo le daba a Valeriano Nazario , si en el pecho o en la espalda. Recuerda ver a Fructuoso Justo con Valeriano Nazario con el cinturón extendido en la mano, a unos tres metros de él. Los cuatro impidieron que auxiliaran a Porfirio Saturnino y estaban emparejados con sus amigos. En la declaración que hizo en el Hospital no estaba en condiciones, estaba prácticamente dormido, le dieron la hoja y la firmó sin pensar en más. En su primera declaración declaró lo que vio tras un estado de shock y por eso la firmó.

Gerardo Teofilo declaró en la sesión del día 20 de junio de 2013 que tiene relación de amistad con Prudencio Herminio , Carlos Marcial , su hermano, Valeriano Nazario y Porfirio Saturnino y que conocía a Fausto Nazario sólo de oídas. Que los hermanos Adrian Gerardo y Martin Hermenegildo eran conocidos, pero no eran amigos, y que a Bernardo Dario , el dueño del bar, le conocía de haber ido a sus bares. Que nunca le han indicado lo que tenía que declarar ni se puso en contacto con ninguno de sus amigos para indicarle lo que tenía que declarar.

En esas fechas vivía en Inglaterra y había venido de Liverpool, Valeriano Nazario de Barcelona y Porfirio Saturnino de Menorca. El día 15 de septiembre cenó en casa de Valeriano Nazario con su hermano. Sobre las 10 h de la noche, su hermano les llevó a la plaza del pueblo porque empezaba a trabajar por la noche. Estaban hablando con gente del pueblo a la que hacía mucho tiempo que no veían. Aparcó un coche, salieron del coche Fausto Nazario y Cesareo Maximino . Fausto Nazario dijo que por qué le habían chillado y que qué pasaba. En ese momento no sabía quién era y alguien le dijo que era ' Sardina ', con el que su hermano tuvo un altercado hacía dos años. Él no había estado en ese altercado, porque había estado un año y pico en Inglaterra y no le había visto ni le conocía. Fausto Nazario empezó a amenazarles, diciendo que, si hizo eso a su hermano, era porque lo merecía. Seguramente Fausto Nazario no sabía que Carlos Marcial era su hermano. Empezó a hablar de Carlos Marcial , conocido en el pueblo como Laureano Abilio y le dijeron que no querían más discusiones. Les amenazó diciendo que iba a volver en un rato y que verían lo que iba a pasar. Llegó Bernardo Dario y le dijo que se fuera, que molestaba a la gente. Al cabo de un tiempo estaba allí discutiendo con todo el mundo. Cesareo Maximino no recuerda que dijera nada.

Se marcharon y a las 7 h de la mañana ellos siempre iban a desayunar al bar 'El Estanco'. Su hermano salía de trabajar a las 7:15 h. Llevaban diez minutos en el bar Prudencio Herminio , Porfirio Saturnino y él y entraron Valeriano Nazario y su hermano y dijeron: 'salid, que vamos a llamar a la Policía'. Fueron a calmar a esas personas que habían salido del coche. Primero salió Porfirio Saturnino , luego Prudencio Herminio y luego él. A cuatro metros del restaurante vio a Fausto Nazario y a Cesareo Maximino con la mano atrás, intentando ocultar algo. Porfirio Saturnino fue el primero que fue a intentar hablar con él, pero no dejó ni tiempo de hablar ni de nada. Se abalanzó Fausto Nazario sobre Porfirio Saturnino , se cayeron al suelo y empezaron a dar vueltas. Cesareo Maximino se abalanzó sobre Prudencio Herminio .

Al cabo de diez segundos de estar en el suelo dando vueltas, le cogió la muñeca a Fausto Nazario porque vio la navaja en su mano y vio que estaba intentando clavar la navaja a Porfirio Saturnino . No vio que se la llegara a clavar, pero sí que lo intentaba. Le inmovilizó para que no pudiera mover la articulación y que dejase a Porfirio Saturnino . Al cabo de pocos segundos, su hermano vio que estaba Fausto Nazario con él. Siempre tenía la mano de Fausto Nazario cogida para que no pudiera hacer el movimiento para clavar la navaja. Entre él y su hermano inmovilizaron a Fausto Nazario para que no pudiera hacer nada.

Porfirio Saturnino se levantó por su pie y ellos se quedaron hasta que se fueron. Creyó que no pasaba nada. Se fueron para dentro del bar. Cuando entraron en el bar, Porfirio Saturnino se sentó en una silla, respiraba mal, le quitaron el polo y tenía una herida debajo del pezón izquierdo. Prudencio Herminio sabía reanimar. Le dijo que se tumbara e intentó hacerle la reanimación. A los cinco minutos llegó la Policía y el Policía y Prudencio Herminio le hicieron la reanimación. Al cabo de una hora llegó la ambulancia y les mandó salir. Valeriano Nazario y él salieron a hablar con su madre, que salía de trabajar y le contaron lo que había pasado. Valeriano Nazario fue a hablar con la ambulancia e hizo un gesto como de que su hermano había muerto y al cabo de unos minutos la Guardia Civil les dijo que eran testigos y que tenían que declarar.

El primer encuentro fue a las 4 h de la mañana. Estaban en una barra, que llevaba Bernardo Dario . Estaban su hermano, él y más gente del pueblo, Martin Hermenegildo , Adrian Gerardo y unas quince personas más. Se bajó de un coche el que conocen como ' Sardina ', al cual él no conocía. Sus amigos dijeron: 'éste es ' Sardina ' y él mismo dijo: 'yo soy ' Sardina '. Cuando declaró ante la Guardia Civil, dijo que el acompañante de Fausto Nazario era árabe y alto y se lo pareció por lo moreno y por los rasgos, que le pareció que podían ser de árabe.

A las 7 h de la mañana no vio la llegada de estas personas a la plaza. Vio a cinco metros de la puerta del bar a Cesareo Maximino y a Fausto Nazario con la mano en la espalda. Los otros estaban detrás de ellos. Los hoy acusados son los que vio en ese momento, está seguro. A Eutimio Laureano le conocía de vista y Fructuoso Justo no le sonaba de nada. Cuando declaró ante la Guardia Civil que vio portar a Fausto Nazario una navaja y amenazar a su grupo, dijo que le vio la navaja porque a los dos segundos ya había sacado la navaja. La vio, la tenía escondida y a continuación la exhibió y amenazó a él y a su grupo. Empezó a amenazar y recuerda que dijo: 'voy a volver', con actitud amenazante. Una vez que exhibió la navaja, se abalanzó sobre Porfirio Saturnino , cayeron al suelo y fueron cambiando de posición, como revolcándose, con Fausto Nazario encima. Vio un objeto plateado en la mano de Fausto Nazario , se asustó y fue a ayudar a Porfirio Saturnino y le cogió la muñeca a Fausto Nazario para que no siguiera. Antes de coger la muñeca, vio la navaja encima de Porfirio Saturnino . Porfirio Saturnino tenía más heridas, además de la mortal. Vio gestos de acuchillar, pero lo que no vio es cómo entró la navaja. Fausto Nazario movía su brazo para clavar la navaja a Porfirio Saturnino .

El único que tuvo contacto de los cuatro con Porfirio Saturnino fue Fausto Nazario . Porfirio Saturnino intentaba defenderse, pero no recuerda si levantó algún brazo o hizo algo así. Vio algo plateado cuando se produjo el forcejeo y sospechó que era la navaja que había visto antes. Le agarró la muñeca a Fausto Nazario y se quedó inmóvil, con la mano izquierda no tenía nada que hacer. Intentaba que no moviera la mano y Fausto Nazario intentó clavársela a él también. Él le tenía la mano cogida. Obviamente, si lo hubiera dejado libre, hubiera clavado la navaja a Porfirio Saturnino . Esta seguro. Le tenía cogida la muñeca. Después de agarrarle la muñeca, no vio que el objeto punzante volviera a impactar contra Porfirio Saturnino . Las cuchilladas se produjeron antes. Intervinieron él y su hermano para intentar detener a Fausto Nazario , intentaron inmovilizar a Fausto Nazario para que no pudiera moverse. Lo único que hizo fue agarrarlo por la muñeca.

Cuando vio que Porfirio Saturnino se levantó por su pie y se metió en el restaurante, se metieron todos. Cesareo Maximino estaba con Prudencio Herminio , pero él estaba pendiente de Fausto Nazario . Fructuoso Justo estaba con Valeriano Nazario , no vio exactamente lo que hacía. No llegó a ver otro instrumento punzante en la mano de nadie. A Fausto Nazario en un primer momento le vio la mano escondida detrás y luego, al enzarzarse con Porfirio Saturnino , sacó la navaja y la vio. No vio cómo se clavó la navaja en el cuerpo de Porfirio Saturnino . Estaba nervioso. Hacía dos horas que se había muerto su amigo y en su primera declaración pudo omitir detalles. El estado de él y de sus amigos dentro del bar era de nerviosismo, llorando y deseando que no fuera nada grave. Cuando la Guardia Civil dijo que tenían que declarar, supo que había muerto.

Todo lo que ha declarado hoy es lo que presenció ese día, es la verdad de lo que vio él. Las personas a las que está acusando son los hoy acusados. Está seguro. Vio la navaja, pero la tenía sujeta, intentando que no le hiciera nada a él. Tenía la hoja plateada. Es la persona que más cerca estuvo del arma. Está absolutamente seguro. Sufrió arañazos, pero no quiso denunciar nada. Algunos de sus compañeros no quisieron denunciar porque estaban más preocupados por su amigo.

En el primer episodio escuchó claramente las amenazas, eran graves, de que iba a volver y que ya verían lo que iba a pasar y está seguro de que partían de Fausto Nazario . En el bar 'El Estanco' vio cómo se abalanzó sobre Porfirio Saturnino , vio el movimiento de la mano que hizo Fausto Nazario , lo hizo dos o tres veces. El único que tuvo contacto con Porfirio Saturnino fue Fausto Nazario . Los que quitaron de encima de Porfirio Saturnino a Fausto Nazario fueron él y su hermano. Cesareo Maximino estuvo siempre al frente de Prudencio Herminio . Eutimio Laureano sabe que estaba ahí porque le conocía de vista, pero no recuerda que se acercara. A Fructuoso Justo le vio con Valeriano Nazario . No vio si tenía algo en la mano. Cuando llegaron los cuatro, venían a un paso rápido. Porfirio Saturnino estaba el primero nada más llegar Fausto Nazario . Ni habló, directamente fue a por él. La participación de los acusados evitó que sus amigos pudieran ayudar porque uno estaba con Prudencio Herminio , que era Cesareo Maximino , y otro con Valeriano Nazario .

Fausto Nazario mató a Porfirio Saturnino . Está seguro. La persona que describió como un árabe que llevaba una chaqueta azul está en la Sala y es el acusado Cesareo Maximino (al que señaló en ese momento). Tuvo que ser el que hirió a Prudencio Herminio porque era el único que estaba cerca de Prudencio Herminio . No lo vio, pero tuvo que ser así. Los que iban con Fausto Nazario venían a por ellos, en busca de pelea, a por él y sus amigos. Cuando fue a auxiliar a Porfirio Saturnino , no tuvo más contacto con el resto de los acusados.

Valeriano Nazario también quiso auxiliar a su hermano, pero Fructuoso Justo (al que señaló en ese momento) estaba con Valeriano Nazario , pegándole. No recuerda la actitud de Eutimio Laureano . No puede decir el momento exacto del apuñalamiento en el corazón porque no vio cómo se clavaba. Sujetó la muñeca de la mano derecha de Fausto Nazario con su mano derecha. No vio el mango ni la hoja en ese momento porque estaba oscuro y tampoco vio sangre. Su hermano vino a inmovilizar a Fausto Nazario y le inmovilizaron entre él y su hermano. Fausto Nazario estaba en suelo. Él vio la navaja después de que empezara Fausto Nazario a pelear con Porfirio Saturnino y de que rodaran por el suelo. Dijo que Cesareo Maximino es fuerte, porque es más alto que él y más ancho y que sea delgado no quiere decir que no sea fuerte. Cuando vio a Fausto Nazario , llevaba la navaja detrás y a los dos segundos la sacó. A él nadie le impidió acercarse a Fausto Nazario . A su hermano se lo impidió Fructuoso Justo , cuando intentó acercarse a Fausto Nazario . Nunca antes le habían preguntado esto. Su hermano fue directamente a ayudarle. Cuando agarró la muñeca de Fausto Nazario , éste estaba encima de Porfirio Saturnino y él estaba de pie, detrás. Cuando llegó su hermano a ayudarle, a los diez segundos, se levantó Porfirio Saturnino . Su hermano tuvo una actuación contundente hacia Fausto Nazario , que no consistió en golpearlo. No vio si alguien golpeó a Fausto Nazario . No vio a un barrendero. No golpeó con el palo de una escoba a Fausto Nazario . No escuchó a nadie decir: 'tapónalo, tapónalo'.

El día de los hechos bebió alcohol, calimocho, tres o cuatro vasos. Medio litro compartido. Porfirio Saturnino , Valeriano Nazario , Prudencio Herminio y más amigos consumieron bebidas. Drogas, no. Cuando se inicia el incidente, él estaba dentro del bar, no vio salir ni a Fausto Nazario ni a Cesareo Maximino . Cesareo Maximino y Fausto Nazario iban delante y Fructuoso Justo y Eutimio Laureano estaban detrás. Vio revolcándose a Porfirio Saturnino y a Fausto Nazario y, cuando estaba Fausto Nazario encima de Porfirio Saturnino , le cogió la mano a Fausto Nazario . Su hermano acudió también a ayudar y hubo un momento en que estuvieron él, su hermano y Porfirio Saturnino , cuando le cogió la mano a Fausto Nazario . Su hermano estaba encima de Fausto Nazario , intentando que no se moviera.

Su hermano tuvo un incidente con Fausto Nazario , éste le dio un cabezazo y le rompió la nariz. No ha presenciado ningún enfrentamiento entre su hermano y Fausto Nazario . Le han dicho que Fausto Nazario le rompió la nariz a su hermano, pero no fue testigo del hecho. Se lo ha dicho su hermano. No vio si Fausto Nazario tenía lesiones. Ninguno de sus amigos ni él llevaban armas. Los otros venían en busca de pelea, por la actitud que tenían. Se abalanzaron sobre sus amigos sin mediar palabra. Supone que habían hablado los cuatro antes. Le cuesta creer que fueran a por tabaco. Identificó a Leoncio Gabino porque no sabía de qué parte estaba. En su declaración ante la Guardia Civil no se habló de Fructuoso Justo . Es en su declaración judicial cuando reconoce a Fructuoso Justo . Siempre ha dicho que con Valeriano Nazario estaba un árabe y ahora sabe que se llama Fructuoso Justo . Es Fructuoso Justo . Fructuoso Justo daba puñetazos a Valeriano Nazario . Lo vio, pero no conocía a esa persona. Valeriano Nazario estaba con alguien. Estaban enzarzados Valeriano Nazario y Fructuoso Justo , no pudo verlo bien. A él nadie le agredió. Cesareo Maximino estaba con Prudencio Herminio .

El día 21 de junio de 2013 Valeriano Nazario manifestó que conocía a Eutimio Laureano de vista y que al asesino de su hermano le había visto por el pueblo dos o tres veces. Es hermano del fallecido y el día 15, jueves, llegó a Madrid por la tarde. Estaba viviendo en Barcelona y su hermano y sus amigos fueron a recogerle a la Estación. Hacia un verano que no veía ni a su hermano ni a sus amigos y era un reencuentro con ellos. Fueron a cenar a su casa. Su hermano le enseñó todas sus cosas nuevas de fútbol, muy contento. Trabajaba para poder ir a la Universidad. Después de cenar, Carlos Marcial les llevó al pueblo. Estuvieron en una Urbanización. Carlos Marcial entraba a trabajar y les dejó en la plaza del pueblo, donde habían quedado con amigos de la peña para tomar algo. Bajaron a la barra del callejón contiguo a la plaza.

De pronto, paró un Citroën AX y se bajó el asesino de su hermano y otro que está hoy aquí. El primero se dirigió a su hermano, él sabía quién era y le dijo a su hermano que no tenía que hablar con él. Se empezó a poner más agresivo, insultando, diciéndole que le iba a rajar, con amenazas constantes hasta que consiguieron meterle en el coche entre ellos e Bernardo Dario . El que iba con Fausto Nazario se bajó del coche, pero no dijo nada. Siguieron las fiestas felices y no le dieron importancia.

Cerca de las 6 h de la mañana fueron a desayunar al bar 'El Estanco', en la plaza. Es una especie de tradición ir al bar donde suele ir todo el mundo. Estaban allí desayunando y su hermano llamó a Carlos Marcial porque no tenían coche y él le dijo que le esperaran. A las 7 h y poco llegó Carlos Marcial . Estaban dentro del bar. Empezó a contarle a Carlos Marcial lo que había sucedido con ese individuo a las 4 horas. Leopoldo Virgilio estaba con ellos. Aparcó un coche en la esquina de la plaza y se bajaron los cuatro acusados. Fueron directamente hacia ellos, vio dos navajas a dos de ellos y le dijo a Carlos Marcial que llamase a la Policía, que venían con navajas. Se fueron hacia ellos a paso ligero. Salieron su hermano y Gerardo Teofilo . Cuando ellos estaban a dos metros, se quedó paralizado y su hermano se acercó al asesino, diciéndole: 'tranquilo, que no pasa nada', igual que a las 4 h, pero él se abalanzó sobre su hermano con una navaja en la mano. Vio a su hermano con el otro encima. Fue a ayudar a su hermano y Fructuoso Justo empezó a agredirle con el cinturón y no pudo acercarse a su hermano.

Prudencio Herminio salió al lado de su hermano, intentando ayudar, y no pudo porque estaba Cesareo Maximino impidiéndole que ayudara y Eutimio Laureano estaba allí también. Todo fue muy rápido, duró unos dos minutos. En el momento en que salieron del bar Carlos Marcial y Leopoldo Virgilio , que acababan de llamar a la Policía, vio a Carlos Marcial que iba corriendo para quitar al otro de encima de su hermano. Los otros tres se echaron hacia atrás, corrieron a su coche y dejaron a su hermano. Fausto Nazario seguía con la mano con la navaja y fue cuando pudieron quitar a Fausto Nazario de encima de su hermano y abandonaron el lugar.

Ellos entraron todos al bar, su hermano entró andando al bar. Tenía cortes en un brazo, se sentó en una silla y tenía los paletos partidos. Se los había partido jugando al fútbol y se los volvió a partir Fausto Nazario con la violencia con la que le atacó. Y le dijo: 'otra vez los dientes'. Su hermano se tira hacia atrás, le levantaron la camiseta y vieron el navajazo. Llegó la Policía Local y su hermano tenía pulso, al rato los ojos se le volvieron y se le fue el pulso. El Policía Local estuvo mucho tiempo haciendo la RCP y Prudencio Herminio , que tenía un navajazo, era el que ayudaba en la reanimación, pero ya estaba muerto y les sacaron de allí a todos. Cuando su hermano estaba tendido en el suelo, Prudencio Herminio y el Policía le reanimaban y él estaba con la cabeza de su hermano, hablándole y diciéndole que saliera de ésta.

En el primer episodio, en el enfrentamiento de las 4 h de la madrugada, en la barra de Bernardo Dario , eran unos seis de la peña. Los seis que estaban después y, además, Fausto Nazario , otro amigo y más gente que no recuerda. De los que estaban a las 7 h de la mañana en el bar 'El Estanco', estaban todos menos Carlos Marcial , que estaba trabajando. A las 4 h de la mañana Fausto Nazario gritaba todo el tiempo, muy agresivo, no paraba de amenazar. Decía que les iba a rajar a todos y que ya volvería. Se dirigía a su hermano en concreto y también a él. Le consta que iba a por su hermano porque era testigo del juicio de Carlos Marcial , al que Fausto Nazario le rompió la nariz. Siempre andaba así, que quitara la denuncia o los mataba a todos, etc. Pero no eran conscientes de lo que podía pasar.

En esas fechas él vivía en Barcelona y Carlos Marcial le contó el incidente. Su hermano nunca le dijo nada. No sabe si por no preocupar a nadie, porque no tuvieran miedo o no se sintiera amenazado. Fausto Nazario dijo que, si le había roto la nariz a su amigo, sería por algo. No oyó la conversación que tuvo con su hermano Fausto Nazario . Él se acercó y le dijo: 'no tienes nada que hablar con ese hombre, que ya sabes lo que le ha hecho a Carlos Marcial '.

A las 7 h de la mañana, en el bar 'El Estanco', además de los amigos de la peña y después los acusados, recuerda que había una persona mayor en una esquina, que fue por lo que le dijo a Carlos Marcial : 'vamos para afuera, que te lo cuento más tranquilo'. Cuando llegó el coche, estaban fuera Carlos Marcial y él y dentro estaban su hermano y Prudencio Herminio . Vio salir del coche a los cuatro, salieron juntos, con las navajas en la mano, avanzando hacia ellos. Decían: 'qué pasa ahora, qué pasa ahora'.

Cuando declaró ante la Guardia Civil, a las 9:45 horas del día 16 de septiembre, dijo que al único que vio que portaba navaja era a Fausto Nazario , pero en su posterior declaración judicial dijo que vio dos navajas, la de Fausto Nazario y otra a Cesareo Maximino . Esto es así. La primera vez que declaró acababan de matar a su hermano, todo fue muy confuso y rápido y pasados unos días estaba más consciente de lo que había pasado. Está seguro de que, cuando bajaron del coche, se acercaron tanto Fausto Nazario como Cesareo Maximino y llevaban una navaja en la mano. Ambos llevaban los brazos extendidos y portando la navaja y se veía la hoja. La llevaban en la mano derecha los dos. Iban a la par, más o menos, los cuatro. Lo que vio al asesino era una hoja plateada, larga y estrecha. La otra era afilada, plateada y más corta. No llegó a ver la empuñadura de ellas.

Lo que ocurrió fue que su hermano intentó tranquilizar los ánimos, salió del bar, se los encontró de frente y les dijo: 'tranquilos, que no pasa nada', directamente a su asesino y Fausto Nazario se abalanzó sobre su hermano, forcejeó y fueron cayendo hasta que consiguió tirarle al suelo y caer encima de su hermano. No vio cómo se produjo el apuñalamiento. Cuando les ve caer, su hermano cae boca arriba, con su asesino encima con la navaja en la mano. Enseguida Fructuoso Justo , con el cinturón en la mano, empieza darle latigazos. Veía que Fausto Nazario estaba encima de su hermano, pero no podía hacer nada porque intentaba defenderse del otro individuo. No pudo ver cómo golpeaba con el cuchillo a su hermano, sólo pudo verle encima con la navaja en la mano. Sólo Fausto Nazario estuvo en contacto con su hermano.

Cuando Fausto Nazario estaba encima de Porfirio Saturnino , vio a Prudencio Herminio al lado de su hermano, intentando auxiliarle, pero Cesareo Maximino no le dejó, le impidió acercarse. Eutimio Laureano estaba allí, pero no le ubica. Eutimio Laureano lo que hacía era moverse por la zona y no se emparejó con ninguno.

A Cesareo Maximino no le vio con detalle la navaja en la mano, pero sabe que estaba enfrentado con Prudencio Herminio y Fructuoso Justo se bajó del coche, se quitó el cinturón y lo utilizó dando latigazos con el cinturón. Él miraba a su hermano con la intención de ir hacia él, pero no pudo.

Él estaba entre su hermano y el bar 'El Estanco' y Fructuoso Justo se interponía, dándole latigazos, no paraba de golpearle. Esa agresión de Fructuoso Justo hacia él le impidió auxiliar a su hermano porque, si no, hubiera podido acercarse. No pudo hacerlo hasta que Fructuoso Justo se retiró al coche, que es cuando pudo acercarse a su hermano. No podía ver nada porque Fructuoso Justo estaba dando con el cinturón a diestro y siniestro. Él tuvo moratones en el costado, se dio cuenta de ello el día posterior. Cuando fue a ducharse, lo vio. No fue al médico a que le examinase porque estaba pensando en enterrar a su hermano y no estaba para ir al médico.

Conoce a los hermanos Martin Hermenegildo y Adrian Gerardo de vista y a Bernardo Dario también de vista, pero no tiene relación de amistad estrecha con estas personas. Nadie de su familia o cercano a ella ha indicado a nadie lo que tiene que declarar, ni han encargado al Letrado de su familia para que actúe como intermediario de ellos.

No recuerda con qué parte del cinturón le golpeaba Fructuoso Justo . Cuando salió del bar, Carlos Marcial estaba a su lado y no le extrañaría nada que Fructuoso Justo también le diera a él. El que estaba con su hermano era Gerardo Teofilo y, posteriormente, cuando salió del bar, Carlos Marcial . Estaba defendiéndose porque Fructuoso Justo seguía golpeándole con el cinturón y sólo veía un bulto que estaba en el suelo. Cuando se acercó, vio que Fausto Nazario le daba puñetazos y patadas a su hermano y estaba asesinándole. Quitaron a Fausto Nazario de encima de Porfirio Saturnino como pudieron.

En su primera declaración estaba en estado de shock. No escuchó la frase: 'tapónalo'. La peña son unos treinta amigos que se conocen casi todos de toda la vida. Fueron juntos al colegio, desde los cuatro años alguno de ellos, como Leopoldo Virgilio . Es un pueblo con mucha tradición de peñas, gente buena que tiene amigos y hacen peñas. Nunca ha habido altercados en las fiestas de Sevilla La Nueva. Se la conoce por los que vienen de fuera por el buen ambiente que hay en las peñas.

A las 4 h de la mañana estaba todo el mundo tranquilamente tomando algo. En su primera declaración manifestó que apareció ' Sardina ' con otra persona que llevaba una chaqueta azul, al que no conocía de nada. Esa persona es el acusado llamado Cesareo Maximino (al que señaló en dicho acto). Cuando empezó la discusión, escuchó que repetía que ya volvería, que les iba a rajar, a pinchar, eran amenazas constantes.

Todo venía del problema del año 2009, en el que él no estuvo. Conocía el caso porque su amigo Carlos Marcial le contó que Fausto Nazario le había roto la nariz. Habían oído que había un proceso judicial contra ' Sardina ' y esperaban el juicio para que su hermano fuese testigo. Su hermano nunca le dijo que estuviera amenazado, se ha enterado después. Laureano Abilio y Cesar Urbano , el Policía, que acompañó a Carlos Marcial al hospital y a su hermano, sí lo sabía. En la barra no hablaron nada de esto y al episodio de las 4 h no le dieron importancia. Consiguieron varias personas que ' Sardina ' abandonase la barra a las 4 h, ayudando para que se metiera en el coche y se marchara. Bernardo Dario ayudó a meterle en el coche. Su hermano habló con Fausto Nazario . Su hermano hablaba con todo el mundo. No escuchó la conversación que mantuvo con Fausto Nazario , pero se acercó a él y le dijo que no hablara con Fausto Nazario . Cuando llegó Laureano Abilio de trabajar le contó lo que había pasado, que a las 4 h de la mañana había venido el que le rompió la nariz y lo que había pasado. De sus amigos, Carlos Marcial era el único que sabía el tipo de persona que era Fausto Nazario y le tenía miedo porque una vez, en el año 2010, un fin de semana que venía al mes, cuando trabajaba en Barcelona, estaban en la puerta de una discoteca y Carlos Marcial se vino abajo y le dijo que ' Sardina ' era el que le rompió la nariz y que no podía verle. Nadie le ha preguntado esto antes.

En su primera declaración estaba hundido, no podía pensar en nada porque acababan de matar a su hermano. Le venían imágenes pero, como no conocía a la mitad de la gente, no podía concretar. No fue consciente de que estaba allí la Guardia Civil. Desde la barra de Bernardo Dario hasta el bar 'El Estanco' hay una línea recta, unos 40 ó 50 metros, con una visión perfecta. En la plaza no había casi nadie y estaba en silencio. Además de los seis que eran de su peña, no había más gente porque las fiestas empezaban el viernes. Él había tomado calimocho y Coca-Cola. Cuando cerró la barra Bernardo Dario , fueron andando al bar y esperaron en la plaza hasta que abrieron el bar. Abrieron el bar, entraron ellos sobre las 6:30 h, cada uno pidió lo que quiso y hablaban. Su hermano llamó a Carlos Marcial para que les fuera a buscar y le esperaron, llegó a las 7:10 h y salió con él a la puerta a contarle lo que había sucedido a las 4 h.

Estaban en la puerta del bar y oyó cómo un coche pegaba un frenazo y unos portazos. Miraron y vieron que se bajaban cuatro del coche. Estaba amaneciendo. Eran los cuatro acusados que están hoy aquí, sin lugar a dudas. Iban los cuatro a la par, más o menos, pero Fausto Nazario un poquito más avanzado. Su hermano salió primero del bar, se los encontró de frente, a unos dos o tres metros. Los cuatro estaban entre el bar y el coche, más cerca del bar. Él y sus amigos no avanzaron. Su hermano salió, giró hacia la derecha y se los encontró. Vio las armas cuando los cuatro se bajaron del coche, una la llevaba Cesareo Maximino y la otra la llevaba Fausto Nazario .

Venían los cuatro en paralelo, a su derecha. Primero Fausto Nazario , luego Cesareo Maximino y después, Eutimio Laureano . Vio dos armas, dos hojas, una hoja metálica y otra más estrecha y larga, que portaba el asesino, la llevaba empuñándola, mostrándola, y Cesareo Maximino , igual. Su hermano salió del bar, se los encontró a dos metros y dijo: 'tranquilos, no pasa nada'. Y entonces se abalanzó uno de ellos y los otros se pusieron alrededor. A él Fructuoso Justo le sacudió con el cinturón. Los otros estaban ahí, impidiendo que el resto de sus amigos y él mismo pudieran socorrer a su hermano. Cuando paró el coche, estaban tres de ellos en la puerta del bar, pero se metieron Leopoldo Virgilio y Carlos Marcial a llamar dentro del bar. Puede ser que estuvieran cuatro y cuatro. Porfirio Saturnino con Fausto Nazario , él con Fructuoso Justo , Prudencio Herminio con Cesareo Maximino , y Gerardo Teofilo estaba intentando defender a su hermano, justo al lado. Eutimio Laureano estaba por allí, pero no le empareja con nadie. No vio si Eutimio Laureano cogió un palo, pero es posible, no le extrañaría nada.

Entiende que había un acuerdo por parte de los cuatro. Entiende que esas personas, con las amenazas que se vertieron a las 4 h de la mañana y que aparecieron después con navajas en la mano, tenían una intención clara. No cree que fueran a comprar tabaco con dos navajas en la mano. No vio cómo apuñalaba a su hermano, vio que Fausto Nazario estaba encima de su hermano con una navaja en la mano. Nadie que no fuera Fausto Nazario pudo apuñalar a su hermano, ninguno de los otros tres tuvieron contacto con su hermano y ninguno de su grupo de amigos llevaba armas. Fue todo muy rápido, la pelea duraría dos o tres minutos. Su hermano estaba a su izquierda, con Fausto Nazario encima. Él estaba con Fructuoso Justo y detrás estaba Prudencio Herminio con Cesareo Maximino y Eutimio Laureano moviéndose. Fructuoso Justo le controlaba a él con el cinturón.

Las lesiones que ha tenido no las ha denunciado, aunque le hubiera gustado. Las vio a posteriori y era un moratón que con los días se pasó. No vio cuándo clavaron la navaja a Prudencio Herminio , pero le vio enfrentado con Cesareo Maximino . Dentro del bar, se dieron cuenta de que Prudencio Herminio tenía un navajazo en el muslo. No había nadie enfrentado con Prudencio Herminio que no fuese Cesareo Maximino , aunque puede ser que también fuera Fructuoso Justo , que estaba allí. En la plaza no vio sangre en el suelo, de hecho su hermano se levantó andando y no fue consciente de la herida hasta que se desplomó dentro del bar, que fue cuando vio el navajazo que tenía su hermano. Cuando se levantó, su hermano dijo que estaba bien, que le habían dado, pero no sabía dónde. Entre Gerardo Teofilo y Carlos Marcial consiguieron que su hermano se zafara del agresor. Tuvieron que golpear al agresor para que se quitase de encima, tirar de él, porque no había manera. No tiene dudas respecto de quién mató a su hermano, ni de la participación de los otros acusados. Está convencido. Si hubiese venido sólo Fausto Nazario , su hermano estaría vivo.

El que portaba la otra navaja era Cesareo Maximino (al que señaló en la Sala). El asesino de su hermano fue Fausto Nazario (al que señaló en la Sala). El que hirió con arma blanca, según lo que pudo ver, fue el acusado Cesareo Maximino (al que señaló). El acusado Fructuoso Justo (al que señaló), impidió auxiliar a su hermano, en concreto se lo impidió a él. Eutimio Laureano también impidió auxiliar a amigos de su grupo y a él en concreto. A Eutimio Laureano no le ubica con nadie en concreto porque se movía (lo señaló en la Sala).

Era su hermano gemelo y era un gran amigo, eran exactos físicamente. Después de su muerte, se enteraron de que eran gemelos iguales genéticamente, porque ellos creían que eran mellizos. En su grupo no hay más gemelos.

Fausto Nazario cayó sobre Porfirio Saturnino , los vio a su izquierda, pero no con detalle. Gerardo Teofilo salió detrás de su hermano e intentó ayudarle cuando salió del bar, desde el cual había llamado a la Policía. No vio con detalle cómo logró Gerardo Teofilo sujetar la mano con el cuchillo que portaba Fausto Nazario . Vio que estaba intentando quitar de encima a Fausto Nazario de su hermano. Carlos Marcial y Gerardo Teofilo no entraron en contacto con su hermano, que estaba tumbado boca arriba en el suelo. No vio a un barrendero por la plaza, aunque alguno de sus amigos sí que le vio. No vio que alguien agrediese con un palo de escoba en la cabeza a Fausto Nazario .

En su declaración en el Juzgado, un mes más tarde, tenía más claro lo que sucedió. Lo ha recordado después. El estaba con Fructuoso Justo , pero veía lo que sucedía con su hermano y vio que le amenazaban con un cuchillo y que estaba a su izquierda. Le vio en el suelo con la otra persona encima. También veía a Prudencio Herminio y que Eutimio Laureano se movía de izquierda a derecha. Si en su primera declaración no dijo las amenazas que vertió Fausto Nazario , fue por el estado en que se encontraba, pero recuerda muchísimas amenazas e insultos y ya las ha relatado. Cesar Urbano no estaba a las 7h ni a las 4h de la mañana. A las 7h no vio a Bernardo Dario . No fuman. No le consta que a los hermanos Martin Hermenegildo y Adrian Gerardo alguien de su peña les manifestase el incidente de Carlos Marcial con Fausto Nazario .

Al principio lo vio todo como una pelea, con un grupo de gente contra otro grupo de gente, pero no hubo ni puñetazos ni pelea, fue ir a por su hermano e intentar defenderse. La peña La Fuga agredió al asesino. Gerardo Teofilo no pegó a Fausto Nazario , imposible porque le veía. Carlos Marcial salió después y, lo mismo que él, pegó con contundencia a Fausto Nazario , aunque no utilizaron el palo de una escoba. Leopoldo Virgilio , cuando salió del bar, se quedó paralizado y no intervino. Es una persona muy tranquila. Prudencio Herminio es imposible que agrediera a Fausto Nazario . Cuando los otros tres se fueron, fueron todos para quitar de encima a Fausto Nazario y él agredió a Fausto Nazario . Como Fausto Nazario estaba encima de su hermano con una navaja, fueron a quitarle de la manera que pudieron él y sus amigos. Su hermano tenía navajazos en los brazos. No puede precisar si alguno de la peña sujetó la mano de Fausto Nazario que portaba la navaja, fue todo muy rápido. Vio a Fausto Nazario encima de su hermano y a sus amigos intentando quitárselo de en medio. Lo quitaron como pudieron, si había que dar puñetazos o patadas, como se pudiera. El día de los hechos bebió calimocho, que compartían entre todos, y un par de copas de ron.

No duda de quién mató a su hermano ni de la participación de los demás.

Eutimio Laureano se movía por allí, evitando que el resto se acercase a su hermano, sujetaba al resto de sus amigos con los brazos, pasaba de unos a otros, pero no vio con detalle a quién sujetaba. No se emparejó con nadie.

Reconoce sin dudas a Fructuoso Justo como la persona que le agredió y le produjo un moratón en el costado. Al principio no declaró que Fructuoso Justo era uno de los posibles agresores porque no le conocía de nada y en el grupo hubo dos marroquíes. Había un marroquí del pueblo al que sí conoce, pero que no intervino. En su primera declaración no mencionó a Fructuoso Justo porque estaba muy afectado y, al identificar a los supuestos agresores, no habló de Fructuoso Justo , habló de cuatro o cinco personas, entre las cuales había dos marroquíes, Leoncio Gabino también. Hizo un reconocimiento fotográfico, en el cual reconoció sin dudas a Fausto Nazario y dijo que fue quien llevaba la navaja en la mano y apuñaló a su hermano. También reconoció a Eutimio Laureano como uno del grupo que agredió a él y a sus amigos. A Fructuoso Justo no le conocía y no le identificó en ninguna foto. Puede ser que no se expresara bien. Fructuoso Justo estaba dando con el cinturón y daba latigazos y le consta que le dio con el cinturón a Carlos Marcial . Cuando vio a Fructuoso Justo , éste se quitó el cinturón tirando de él. No recuerda con qué parte del cinturón le dio. Estaba un metro al lado de su hermano, pero no se pudo zafar y ayudarle. Si lo hubiera podido hacer, lo hubiera hecho.

En la declaración que prestó en la sesión del día 21 de junio de 2013, Carlos Marcial manifestó que cenó el día 15 de septiembre con los mellizos y les dejó en el pueblo porque desde la Urbanización hasta el pueblo hay unos pocos kilómetros. Es hermano de Gerardo Teofilo . Él tenía el turno de noche y, al terminar el turno, recibió una llamada de Porfirio Saturnino , que le dijo que fuera a buscarles, que no tenían coche. Estaba cansado pero le dijo que sí. Cuando llegó al pueblo, serían las 7:10 h y en ese momento entró en el bar 'El Estanco'. Valeriano Nazario le dijo que se fuera para afuera, que le iba a contar que habían tenido una discusión con Fausto Nazario a las 4 h. Estaba intentando contárselo cuando llegaron ellos.

Aparcaron en una esquina de la calle José Antonio y se bajaron los cuatro a la vez. El primero era Fausto Nazario , con una navaja, el segundo era Cesareo Maximino , con otra navaja que llevaba empuñada y a la que no veía el mango. Fausto Nazario la iba enseñando de forma intimidatoria y el mango de la navaja era plateado. Eutimio Laureano y Fructuoso Justo iban detrás. Fructuoso Justo iba con un cinturón y Eutimio Laureano no recuerda que llevara nada.

Valeriano Nazario le dijo: 'entra rápido'. Él tenía un juicio pendiente, se asustó y entró al bar. Se quedó en estado de shock, llamó al 091 y comentó dónde estaban y que venían unas personas con armas y que podía pasar algo. Pasaron la llamada a la Policía y le dijo a la Policía que por favor viniera rápido. Colgó y salió. Al salir, se encontró con Fausto Nazario encima de su mejor amigo, asestándole varias puñaladas, empujando el puñal y dándole puñaladas en el brazo. Había sangre de Porfirio Saturnino . Se puso muy nervioso. Su hermano le cogía de un lado apartándole, pero no podía con él. Es más bajito y estaban Eutimio Laureano y Fructuoso Justo bloqueándole. Él se acercó y, como estaba Eutimio Laureano en el lateral izquierdo y Fructuoso Justo en el lateral derecho, tuvo que entrar con mucha fuerza. Le bloquearon, se balanceó sobre Fausto Nazario y le quitó de en medio a Porfirio Saturnino que, cuando estaba liberado, salió fuera. Estaban los dos tirados en el suelo. Eutimio Laureano cogió a Fausto Nazario y le metió en el coche.

Se metieron dentro del bar y vieron que Prudencio Herminio tenía una puñalada en la pierna y que Porfirio Saturnino tenía otra debajo del pezón, en el pecho. Se le pusieron los ojos blancos, hacia arriba. Le pusieron en el suelo y Prudencio Herminio le hizo reanimación con un Policía. Llegó más gente, la Guardia Civil acordonó la zona y les echaron. Llamaron a sus padres y recuerda poco más. Cuando llegaron estas personas en el coche, Porfirio Saturnino , Prudencio Herminio y su hermano estaban dentro del bar y fuera estaban él y Valeriano Nazario . Dijo en voz alta que iba a llamar a la Policía porque llevaban navajas. Lo dijo de forma audible, en alto, porque estaba asustado.

Porfirio Saturnino y Cesar Urbano eran testigos de lo que ocurrió en el año 2009, cuando Fausto Nazario le dió un cabezazo que le dejó inconsciente. Desde entonces, él tenía miedo a Fausto Nazario . Desde el año 2009 hasta la fecha de la muerte de Porfirio Saturnino , Fausto Nazario le dijo muchísimas veces que no pusiera la denuncia, que la retirase, que por un cabezazo de mierda él no iba a la cárcel, que les iba a matar a todos, fuera quien fuese quien declarase contra él. Sus palabras eran muy duras, con ensañamiento, con ira, con rabia.

Cuando declaró en las dependencias de la Guardia Civil, a las 16 horas de los hechos, describió a Cesareo Maximino como árabe porque tiene la tez morena. Le parecía árabe. También dijo que llevaba una chaqueta azul. No conocía a Cesareo Maximino , nunca le había visto. Cuando entró al bar para avisar, Fausto Nazario no había empezado y no sabe si habían hablado o no Fausto Nazario y Porfirio Saturnino . A Eutimio Laureano le pareció verle algo, lo estuvo pensando detenidamente y llegó a la conclusión de que no vio a Eutimio Laureano con nada cuando salió. Cuando salió del bar, Fausto Nazario estaba sobre Porfirio Saturnino , Porfirio Saturnino estaba boca arriba y ' Sardina ' le miraba a él de frente, al balancearse. Veía su cara de ensañamiento y rabia. Fausto Nazario apuñalaba a Porfirio Saturnino de arriba abajo y de lado a lado, en varias direcciones, le daba en los brazos. Fausto Nazario llevaba el arma en la mano, la vio con claridad. Está completamente seguro. Luego perdió de vista la navaja. Se abalanzó sobre él porque ya era consciente de que estaba apuñalando a Porfirio Saturnino . Vio que estaba dando con el arma en los brazos a Porfirio Saturnino , pero no vio la navaja dentro del corazón de Porfirio Saturnino . La vio siempre por los lados, cómo penetraba por los lados.

Cuando salió del bar vio a Prudencio Herminio y a Cesareo Maximino a la derecha y a Eutimio Laureano y Fructuoso Justo en medio. Fructuoso Justo le daba con el cinturón todo el rato y por eso Eutimio Laureano tenía más facilidad para poder coger a Fausto Nazario y largarse. Cesareo Maximino estaba con Prudencio Herminio . Cuando bajaron del coche, vio el arma a Cesareo Maximino y a Cesareo Maximino intentando dar con la navaja a Prudencio Herminio , pero no le vio utilizar el arma en la pelea. A él le golpeaba Fructuoso Justo con la hebilla del cinturón. Cuando el corrió a quitar a Fausto Nazario de encima de Porfirio Saturnino , Fructuoso Justo se abalanzó sobre él y le dio con el cinturón. Eutimio Laureano le impidió auxiliar a Porfirio Saturnino , pero, como no llevaba arma, pudo entrar mejor. Le bloqueaban el camino, estaban justo delante de Fausto Nazario , su amigo y su hermano. En cuanto Fructuoso Justo le vio, corrió hacia ellos. Tanto él como su hermano ayudaron a Porfirio Saturnino y le quitaron de encima a Fausto Nazario .

Vio cómo su hermano Gerardo Teofilo ayudaba a Porfirio Saturnino . Cogió a Fausto Nazario por el brazo donde tenía el arma, el brazo derecho, y sujetó el arma a Fausto Nazario . Le cogió por el hombro, le tenía con el brazo hacia atrás, pero Fausto Nazario seguía moviendo el brazo y su hermano no podía con él. Él fue en ayuda de su amigo y su hermano. Entró con un golpe contundente, con toda su fuerza, ya que había tres personas impidiéndolo, Eutimio Laureano , Fructuoso Justo y Fausto Nazario y empujó. Igual que Valeriano Nazario cuando intervino. Él tuvo contacto físico con Porfirio Saturnino , pero no llevaba ninguna navaja encima. No pudo acuchillar a Porfirio Saturnino . Él venía de frente, se cayó y las piernas de Porfirio Saturnino y las suyas entraron en contacto. Él nunca ha llevado navaja. No escuchó: 'tapónalo, tapónalo', pero sí decía: 'sujétalo, sujétalo, que tiene un arma y no la veo'. No vio a Cesareo Maximino apuñalar a Prudencio Herminio , pero sí lo vio a medio metro de Prudencio Herminio , esgrimiendo el arma. Cuando los cuatro se bajaron del coche, oyeron amenazas y que les decían: 'ahora qué pasa, quién es el gallito'. Otras veces Fausto Nazario había dicho que les iba a matar, pero ese día sólo dijo esa frase y fue cuando Valeriano Nazario le dijo que se fuera, que venían con armas.

Declaró en la Guardia Civil que el arma de Fausto Nazario podía ser de mariposa, tenía dos filos a ambos lados. La de Cesareo Maximino sólo tenía un filo a un lado. Conoce a los hermanos Martin Hermenegildo y Adrian Gerardo , a Efrain Torcuato y a Bernardo Dario , pero no tiene amistad con ellos. Nadie, ni la familia ni los amigos, se han puesto en contacto con él para indicarle lo que tiene que declarar, ni ha actuado ningún Letrado como intermediario.

La primera declaración la prestó cuatro horas después del fallecimiento de Porfirio Saturnino , se encontraba muy mal. Acababa de morir su mejor amigo y, cuando declaró, no tenía una idea clara de los hechos, estaba en estado de shock. Dio detalles muy concretos de algunas cosas, pero no pudo dar otros y eso explica las diferencias entre sus declaraciones. La pelea duraría dos o tres minutos. Ha declarado la verdad.

A las 7 h de la mañana vio las armas a unos tres metros y vio que la de Fausto Nazario era metálica, con ambos filos a los lados. Era larga y finita, de mariposa. Vio el gesto de apuñalar claramente, con rabia, con ira y gritando. Porfirio Saturnino sólo alargaba su brazo y cuando él salió, cree que ya le había apuñalado en el corazón porque veía que Porfirio Saturnino tenía muy poca fuerza. Vio los cortes en los brazos, con sangre. Fausto Nazario empuñaba el arma a los lados, intentando clavarla y Porfirio Saturnino estaba tumbado boca arriba. Su hermano estaba intentando ayudar, tirando de Fausto Nazario y ahí, en ese momento, estaban Eutimio Laureano y Fructuoso Justo , que le bloqueaban el paso. Cuando llegó y arremetió, entró entre Eutimio Laureano y Fructuoso Justo . Eutimio Laureano no tenía armas y Fructuoso Justo estaba con el cinturón. Cuando llegó, ayudó a su hermano, empujaron y Porfirio Saturnino quedó liberado y le dijo su hermano: 'sujétalo, sujétalo' y vino Fructuoso Justo y le dio con el cinturón. Dijo: 'sujétalo, sujétalo' a su hermano para que sujetara a Fausto Nazario , que tenía el arma, para que no pudiera hacer nada. Fructuoso Justo le dio con el cinturón de nuevo y Eutimio Laureano se acercó, cogió a Fausto Nazario , le levantó y se lo llevó.

Cree que Cesareo Maximino salió el primero, después Fructuoso Justo y Eutimio Laureano y Fausto Nazario el último. El coche arrancó deprisa y se fueron. Prudencio Herminio dijo que tenía dolor y Porfirio Saturnino se sentó en la silla, no podía ni hablar, tenía heridas en el brazo. Vieron sangre en la camiseta, le subieron la camiseta y vieron un navajazo en el pezón. Tiene la absoluta certeza de que fue Fausto Nazario quien apuñaló a Porfirio Saturnino y está también seguro de que había dos armas y de que participaron en los hechos de forma conjunta los cuatro, que sabían lo que hacían entre ellos, cada uno a su manera. Los que venían con navajas sabían a lo que venían. No iban a por tabaco. Cuando fue a auxiliar a Porfirio Saturnino , cree que ya se había producido el apuñalamiento en el corazón, por la forma de actuar de Porfirio Saturnino . Se encontraba muy débil, no podía ni mover los brazos, estaba como paralizado, no pensaba lo que estaba pasando. Cuando le liberó, vio que se levantó, pero muy débil. Cree que eso ocurrió antes de que Fausto Nazario cruzara la navaja en los brazos de Porfirio Saturnino .

Señaló en la Sala a Fausto Nazario como la persona que mató a Porfirio Saturnino , a Cesareo Maximino como la persona que hirió a Prudencio Herminio y a Eutimio Laureano y Fructuoso Justo como las personas que impidieron auxiliar a Porfirio Saturnino . Vio a Fausto Nazario apuñalar a Porfirio Saturnino en los brazos. Cuando salió, vio a su amigo débil y cree que era porque le había apuñalado al principio. Porfirio Saturnino entró por su propio pie en el bar, pero no recorrió más de tres o cuatro metros. El arma que llevaba Fausto Nazario era muy fina, de doble filo. La de Cesareo Maximino , de un solo filo. Entre su hermano Gerardo Teofilo y él consiguieron inmovilizar a Fausto Nazario y le decía a su hermano que le sujetase, mientras Fructuoso Justo le daba con el cinturón.

En su primera declaración no conocía a Fructuoso Justo , no le había visto nunca. Al día siguiente se enteró de que era hermano de Aquilino Urbano , un camarero que trabaja en el bar. Puede ser que se lo dijera la dueña del bar 'El Estanco'. El día 17 de septiembre de 2011, a las 8:20 horas, manifestó que se había enterado de que la persona árabe que también participó en los hechos se llamaba Fructuoso Justo . Puede que se lo dijera la gente del pueblo. Mucha gente se lo dijo por la calle y no sabe quién es el primero que se lo dijo. Toda la gente del pueblo estaba volcada con ellos. En su primera declaración habló de un árabe con chaqueta azul y en la segunda, de un árabe que se llama Fructuoso Justo . La chaqueta azul metalizado o clarito la llevaba Cesareo Maximino .

Conoce a Salvador Moises , de jugar al fútbol con su hermano, pero nunca ha hablado con Salvador Moises , es muy tímido. Ninguno fumaba. Él no tomó cervezas y no sabe lo que tomó el resto de sus compañeros. Él entró, saludó y no le dio tiempo ni a tomar un trago. Él nunca ha tenido navajas, pero sabía el nombre de la navaja mariposa. No sabe si Fausto Nazario sufrió lesiones por estos hechos, pero es un chico que siempre se autolesiona porque su madre trabaja en un ambulatorio y, cuando tiene movidas, sabe que su madre le consigue partes médicos. Ese día no vio a un barrendero, no cogió el palo de una escoba ni agredió a Fausto Nazario . Tampoco vio a su hermano Gerardo Teofilo agredir a Fausto Nazario con el palo de una escoba.

Eutimio Laureano le bloqueaba para que no llegara a Porfirio Saturnino , pero entró con mucha fuerza y le superó, mientras Fructuoso Justo iba dándole. Eutimio Laureano le bloqueó menos que Fructuoso Justo , pero también le bloqueó. No vio la navaja penetrar en el corazón de Porfirio Saturnino , pero las demás puñaladas en los brazos sí las vio. Su hermano cogió el brazo de Fausto Nazario y muchas veces se le escapaba.

En su declaración ante la Guardia Civil habló de un árabe y un desconocido. El desconocido era Fructuoso Justo , que sí tiene aspecto de árabe. En aquel momento identificó por la chaqueta a Cesareo Maximino . Cuando declaró estaba en estado de shock, pero no se lo dijo a los agentes. Inicialmente no dijo que Fructuoso Justo le agredió con un cinturón porque acababan de matar a su amigo, pero sí le pegó. Cuando vio a Fructuoso Justo bajar del coche, venía en segundo plano y tenía un cinturón enrollado. Lo vio a tres o cuatro metros. Vio que estaba quitándose el cinturón por el camino. Manejó el cinturón como si fuera un látigo y le pegó con el cinturón todo el tiempo, con la hebilla, en la cara, en el hombro y, cuando se abalanzó sobre Fausto Nazario , le dió también en la espalda y en los hombros. No pensó en ir al médico porque no le empezó a doler hasta los dos días o al día siguiente, pero no pensaba en el dolor. No pensaba en sus moratones cuando entró con fuerza para salvar a su amigo, le dio igual que hubiera cinturones, pero Fructuoso Justo le dio con el cinturón, con la hebilla. Él no tocó ni a Fructuoso Justo ni a Eutimio Laureano . Pasó rápido y, cuando vio salir con el cinturón a Fructuoso Justo , le dio tiempo a darle dos veces y, cuando estaba tirado en el suelo, le dio cuatro o cinco veces más.

De la declaración de estos testigos resultó acreditada, a juicio del Tribunal del Jurado, la existencia de las amenazas que Fausto Nazario venía vertiendo desde que tuvo conocimiento de que había sido citado para el acto del juicio oral que tenía su origen en una agresión consistente en un cabezazo propinado por él mismo a Carlos Marcial en la noche del día 1 de noviembre de 2009, del cual habían sido testigos al fallecido Porfirio Saturnino y también Cesar Urbano , habiendo indicado Fausto Nazario , en reiteradas ocasiones con anterioridad a la noche en que mató a Porfirio Saturnino , tanto a éste como a su hermano Valeriano Nazario y a los restantes componentes de la peña La Fuga, que retiraran la denuncia, que por un cabezazo de mierda no iba a ir a la cárcel, que ya verían, que les iba a matar, amenazas que también vertió contra Bernardo Dario , probablemente con motivo de haber sido éste una de las personas que consiguió meter en el coche a Fausto Nazario para que se retirarse de la plaza tras las amenazas que nuevamente vertió sobre las 4 h del día de los hechos contra los componentes de la peña.

Así, Bernardo Dario declaró que Fausto Nazario dijo esa noche, a las 7 h, que venía a cargarse a los gemelos, a Porfirio Saturnino y a Valeriano Nazario y que vio un arma blanca que llevaba uno de los atacantes en la mano, con el filo hacia atrás y que a las 4h había manifestado Fausto Nazario que dónde estaba Porfirio Saturnino , que iba a cargárselo y que volvería, en tono amenazante.

Prudencio Herminio dijo que a las 4 h Fausto Nazario profirió amenazas hacia Porfirio Saturnino : 'esto no va a quedar así' y 'te mato' porque Fausto Nazario sabía que Porfirio Saturnino iba a declarar en el juicio de aquél con Carlos Marcial .

Gerardo Teofilo declaró que Fausto Nazario les amenazó y les dijo que verían lo que iba a pasar, que volvería en un rato y que Carlos Marcial se lo merecía (el cabezazo que le dio en el año 2009).

Valeriano Nazario manifestó que Fausto Nazario le dijo a Porfirio Saturnino que le iba a rajar.

Carlos Marcial declaró que Fausto Nazario manifestó que por un cabezazo de mierda, no iba a ir a la cárcel, que iba a matar a los que declarasen y que retirasen la denuncia en reiteradas ocasiones, así como que Porfirio Saturnino y Cesar Urbano fueron testigos del cabezazo.

También en su declaración ante la Guardia Civil, Cesareo Maximino reconoció la existencia de amenazas de Fausto Nazario hacia los miembros de la peña, a los que manifestó que les iba a matar.

TERCERO.-En cuanto al Hecho Segundo del Objeto del Veredicto, el Tribunal del Jurado lo tuvo por probado por las declaraciones de los hermanos Adrian Gerardo y Martin Hermenegildo y de Efrain Torcuato .

Los hermanos Martin Hermenegildo y Adrian Gerardo declararon ante la Guardia Civil y en el Juzgado de Instrucción número 5 de Navalcarnero (Madrid), como consta a los folios 55 a 68, haber presenciado el incidente ocurrido en la plaza del Ayuntamiento de Sevilla La Nueva a las 4 h de la madrugada entre Porfirio Saturnino y Fausto Nazario con motivo de las amenazas vertidas por Fausto Nazario contra Carlos Marcial , así como que, poco después, cuando se iban a su casa, fueron abordados por Fausto Nazario , que les indicó que iba a matar a Porfirio Saturnino y a sus amigos, declarando en el mismo sentido en el Juzgado de Instrucción Efrain Torcuato , como consta en los folios 69 y 70.

Asimismo, tuvo el Jurado por acreditado de las declaraciones en el plenario de los hermanos Martin Hermenegildo y Adrian Gerardo , así como de la declaración de Efrain Torcuato , que Fausto Nazario dijo a los mismos que avisaran a Porfirio Saturnino de que iba a ir a por él.

En su declaración prestada en el acto del juicio oral el día 20 de junio de 2013, Adrian Gerardo manifestó que estaban en las fiestas de Sevilla La Nueva, cerca del Ayuntamiento. Que vieron llegar un coche, se bajó Fausto Nazario y dijo cosas. Viendo que había una reyerta, fueron a separar y unos metieron a Fausto Nazario en el coche y otros, a Porfirio Saturnino . Fausto Nazario empezó a amenazar, diciendo que eso no iba a quedar así, que ya verían luego. Él iba con su hermano. Fausto Nazario cruzó el coche, se bajó y le dijo que le había visto antes y que le dijese a Porfirio Saturnino que le iba a matar, que él iba a dormir en la cárcel, pero Porfirio Saturnino , bajo tierra. Que cogieran su móvil y le avisaran. Fausto Nazario les hizo un gesto como ofreciéndoles su propio móvil. Fausto Nazario dijo que él conocía a mucha gente, que iba a llamar a amigos y a matar y Cesareo Maximino dijo que no hacía falta nadie, que ellos dos iban a casa a coger pinchos y los mataban ellos. Serían sobre las 4 h.

Él estaba con Porfirio Saturnino , su hermano, Valeriano Nazario , Prudencio Herminio y Efrain Torcuato , cree que también. De La Fuga no recuerda a más. Estaba Bernardo Dario , el camarero, en la barra. No pertenece a esa peña. Residía en Villanueva de Perales y no tenía relación de amistad con Porfirio Saturnino y la peña. Se conocen de verse por el pueblo y haber hablado alguna vez con ellos. No tenía el teléfono de ninguno. A Fausto Nazario le ha visto tres veces en su vida. Cuando llegó Fausto Nazario con el coche, le dijo cosas a Porfirio Saturnino , Porfirio Saturnino le dijo que le dejase en paz y el otro le amenazó. Las frases que dijo tenían contenido amenazante. Fausto Nazario estaba con Cesareo Maximino , al que conocía de vista.

En el primer episodio, Cesareo Maximino se bajó del coche y se quedó quieto. No intervino en la reyerta. Había oído que Fausto Nazario era conflictivo, de hecho una de las veces que le vió con anterioridad amenazó a un amigo suyo. ' Sardina ' siempre está igual con las amenazas. Las veces que le ha visto ha sido amenazando a alguien. Fausto Nazario estaba agresivo y su tono era amenazante. Cesareo Maximino le dijo a Fausto Nazario que iban a casa y cogían unos pinchos, pero no lo dijo para calmar a Fausto Nazario .

En el segundo episodio estaban Efrain Torcuato , su hermano y él. Efrain Torcuato estaba un poco alejado, a unos 20 metros de ellos. Ratifica sus declaraciones. Se enteró de lo sucedido a la mañana siguiente. Hablaron con gente que conocía a Porfirio Saturnino y ellos les contaron lo que había pasado con su hermano y él la noche anterior y les dijeron que fueran a denunciar. Declararon en la Guardia Civil por separado. Las personas que iban en el vehículo eran Fausto Nazario (al que señaló en ese momento en la Sala), que se bajó del coche y Cesareo Maximino (al que señaló también en dicho acto). Cesareo Maximino era el copiloto y Fausto Nazario , el que conducía. Fausto Nazario llamó a su hermano y, al acercarse él, se dirigió a los dos, aunque miraba más a su hermano que a él porque en la primera reyerta su hermano separó, se lo llevó al coche e intentó tranquilizarlo. Les mostró el móvil y les dijo que llamaran. Tenía temor y le dijo a su hermano que si podían conseguir el número, pero no sabían de nadie y pensaron que, como se había quedado aquello vacío, no estarían por ahí. No sabe lo que Cesareo Maximino oyó ni lo que vio. Estaba un poco alejado de ellos. No era amigo de Porfirio Saturnino . En la Guardia Civil dijo que no se tomó muy en serio las amenazas de ' Sardina ' porque en las ocasiones anteriores siempre le había visto amenazando, aunque en esta ocasión le pareció demasiado fuerte como para llevarlo a cabo. Cuando hablaron con Fausto Nazario , no vieron que llevase armas. La conversación con Fausto Nazario fue relajada por parte de él y su hermano, pero no por parte de Fausto Nazario .

A las 4 h de la mañana, en la barra, estaban Porfirio Saturnino , Prudencio Herminio y más gente de la peña La Fuga, puede ser que unos cinco de esa peña y, entre ellos, estaba Valeriano Nazario . Laureano Abilio no estaba en ese momento. Conoce a Laureano Abilio de vista del pueblo y de haber hablado con él un par de veces. No conocía el problema que hubo entre Laureano Abilio y Fausto Nazario , lo supo después de lo sucedido. No sabe si el día siguiente o cuánto tiempo después. En el incidente de las 4 h, en su declaración en el Juzgado no se refirió a la existencia de una amenaza de muerte en el primer momento, porque en aquel momento no tenía las ideas tan claras y seguro que se dejó algún detalle.

En el segundo episodio, las amenazas de muerte se las dijo directamente a su hermano y a él. Al cabo de un mes y pico de prestar su primera declaración, dijo que ' Sardina ' se fue hacia Porfirio Saturnino porque tenía las ideas más claras y estaba menos nervioso. Enterarse de que han matado a alguien que has visto y con el que has hablado no es algo agradable ni que ocurra todos los días y por eso reaccionó así. Después de ocurridos los hechos, no sabe si estaban Laureano Abilio o Valeriano Nazario y no recuerda si habló con algún miembro de la peña La Fuga. Comentaron lo que había pasado por encima, que estaban en la Plaza, en 'El Estanco' y se bajó Fausto Nazario a por ellos y que hubo una pelea o lo que fuese. A Cesareo Maximino solo le conocía de vista. Hasta que no le mostraron las fotos, no relacionó la cara con ese nombre. Sí que reconoció a Fausto Nazario . En lugar de decir que era Cesareo Maximino , habló de un señor con piercing y una camiseta azul. A él no le dijo nadie que era Cesareo Maximino . No es cierto que haya hablado con gente de la peña La Fuga o con Abogados y familiares y que le hayan indicado lo que tiene que declarar, puesto que nadie le ha dicho lo que tiene que decir. El día de los hechos bebió ron, dos o tres copas. No vio si Fausto Nazario o Cesareo Maximino habían bebido algo. Él no estaba bajo los efectos del alcohol porque había bebido ron, dos o tres copas, pero había pasado tiempo. No percibió que Fausto Nazario ni Cesareo Maximino estuvieran bajo los efectos del alcohol. Estuvo en la barra de Bernardo Dario . Desde la barra hasta 'El Estanco' puede haber unos 40 ó 50 m y hay buena visibilidad desde la barra del bar hasta 'El Estanco'.

Adrian Gerardo y Porfirio Saturnino declararon que Fausto Nazario les dijo a las 4h del día 16 de Septiembre de 2011 que iba a matar al Culebras ( Bernardo Dario ) y a los mellizos, que llamaran a los mellizos y les dijera que les iba a matar. Que él dormiría en la cárcel, pero Porfirio Saturnino , bajo tierra. Que iba a ir a su casa, a llamar a cuatro amigos, a coger unos pinchos y matarles, a lo que Cesareo Maximino le respondió que no hacía falta avisar a nadie, que cogían unos pinchos y los mataban ellos.

Tales hechos pudieran ser constitutivos de un delito de amenazas no condicionales del artículo 169.2º del Código Penal . Ahora bien, los hechos no fueron introducidos en el objeto del veredicto, habida cuenta de que en el escrito de conclusiones definitivas elaborado conjuntamente por el Ministerio Fiscal y la Acusación Particular, a diferencia de que lo que ocurría en el escrito de conclusiones provisionales de la Acusación Particular, no se recogían las concretas amenazas que sobre las 4 horas del día 16 de septiembre de 2011 Fausto Nazario profirió contra Porfirio Saturnino y sus amigos, limitándose el escrito de conclusiones definitivas de ambas acusaciones a señalar que Fausto Nazario profirió expresiones amenazantes y que indicó que regresaría más tarde, sin que se recogiera el contenido de tales expresiones. Dicha inconcreción impedía atribuir a éstas la consideración de delito o falta, o incluso de hecho ilícito alguno, motivo por el cual se puso en conocimiento del Ministerio Fiscal y la Acusación Particular tal circunstancia y la exclusión del delito de amenazas del objeto del veredicto, sin que ni el Ministerio Fiscal ni la Acusación Particular manifestasen objeción alguna a dicha exclusión ni solicitasen su inclusión.

Ahora bien, el Tribunal del Jurado también consideró como constitutivo de amenazas el contenido de la conversación que se desarrolló ante los hermanos Martin Hermenegildo y Adrian Gerardo y Efrain Torcuato entre Fausto Nazario y Cesareo Maximino , cuando el primero manifestó que iba a encargar a terceros la muerte de los hermanos Porfirio Saturnino y Valeriano Nazario , así como de Bernardo Dario , respondiéndole el segundo que no hacía falta que llamara a nadie, que ellos mismos cogerían unos pinchos y les matarían.

Esta conversación pone de manifiesto el concierto criminal al que ya en la madrugada del día 16 de septiembre de 2011 habían llegado ambos acusados, Fausto Nazario y Cesareo Maximino , pero no puede ser considerada como constitutiva de un delito de amenazas, en tanto en cuanto que dichas expresiones no fueron dirigidas por los mismos a ninguna de las personas a quienes iban destinadas, ni, por tanto, llegaron a conocimiento de las mismas.

CUARTO.-En cuanto al Hecho Tercero del Objeto del Veredicto, el Tribunal del Jurado lo tuvo por acreditado por las declaraciones de los cuatro acusados, que, como después se verá, indicaron que Fausto Nazario llamó a Eutimio Laureano para que le proporcionara cocaína y fue a su domicilio para hacerse con ella, proporcionándosela Fructuoso Justo a Eutimio Laureano y éste, a Fausto Nazario .

QUINTO.-En cuanto al concierto criminal existente entre los cuatro acusados, de las declaraciones de los anteriores testigos ha quedado acreditado que, en presencia de Martin Hermenegildo y Adrian Gerardo y de Efrain Torcuato , Fausto Nazario manifestó que iba a encargar a terceros la muerte de los hermanos Porfirio Saturnino Valeriano Nazario , así como del que denominó ' Culebras ' ( Bernardo Dario ), respondiéndole Cesareo Maximino que no hacía falta avisar a nadie, que ellos cogían unos pinchos y los mataban.

Por lo que se refiere a los otros dos acusados, Eutimio Laureano y Fructuoso Justo , los testigos de los hechos manifestaron con claridad que, cuando a las 7 h de la mañana, los cuatro acusados llegaron a la Plaza de España de Sevilla La Nueva, se bajaron del vehículo de Fausto Nazario , yendo provistos de sendas navajas Fausto Nazario y Cesareo Maximino , en tanto que Fructuoso Justo se quitaba del pantalón y empuñaba un cinturón, dirigiéndose Fausto Nazario directamente hacia Porfirio Saturnino , en tanto que los otros tres acusados se encargaban de impedir que este último fuese auxiliado por cualquiera de sus amigos o por su propio hermano.

Así, Fructuoso Justo utilizaba el cinturón a modo de látigo, con el cual golpeó en reiteradas ocasiones a Valeriano Nazario y a Carlos Marcial , impidiéndoles aproximarse al lugar en el que se encontraban Fausto Nazario y Porfirio Saturnino , como reconoció el propio acusado en el acto del juicio oral, en la sesión del día 18 de junio de 2013, en la cual manifestó que sacó su cinturón para defenderse, lo envolvió en su mano y se quedó listo para defenderse.

De igual forma, Valeriano Nazario manifestó que Fructuoso Justo bajó del coche y se quitó el cinturón y que le impidió acercarse a Porfirio Saturnino para auxiliarle, dándole reiterados golpes con el cinturón a modo de látigo, interponiéndose entre él y su hermano y sin parar de golpearle, impidiéndole auxiliar a su hermano y causándole moratones. Señaló también que Fructuoso Justo también dio con el látigo a Carlos Marcial .

También indicó Carlos Marcial que Fructuoso Justo le daba con el cinturón todo el rato, impidiéndole acercarse a Porfirio Saturnino , bloqueándole el paso, así como que ya bajó del coche con el cinturón enrollado, tras quitárselo por el camino y que le pegó con la hebilla en la cara, en el hombro y en la espalda, al menos en siete ocasiones, causándole moratones, así como que Fructuoso Justo bloqueó a su hermano Gerardo Teofilo para que no accediese a Porfirio Saturnino . Y que, cuando Fructuoso Justo les vio a él y a Gerardo Teofilo ir hacia Porfirio Saturnino , corrió hacia ellos y les dio varios latigazos.

En el mismo sentido se manifestaron Leopoldo Virgilio , que vio a Fructuoso Justo golpear con el cinturón a uno de sus amigos, que indicó que posiblemente fuera Valeriano Nazario , estando dicho amigo acurrucado en el suelo, intentando protegerse, llevando Fructuoso Justo el cinturón en la mano derecha y asestando golpes con él a dicho amigo cuando intentaba acercarse a Porfirio Saturnino ; Prudencio Herminio , que indicó que vio a Fructuoso Justo pegando a Valeriano Nazario con el cinturón, impidiéndole asistir a Porfirio Saturnino y haciendo de barrera delante de éste y Gerardo Teofilo , que indicó que vio a Fructuoso Justo con Valeriano Nazario y con Carlos Marcial y que aquél evitó que estos ayudaran a Porfirio Saturnino , impidiéndoles acercarse a Porfirio Saturnino y viendo que daba puñetazos a Valeriano Nazario .

Mientras, Cesareo Maximino se encaraba con Prudencio Herminio , cuando éste intentó acudir hacia Porfirio Saturnino , propinándole un pinchazo en el muslo izquierdo, tras lo cual le dijo: 'y ahora qué', quedándose éste paralizado, impidiendo así que auxiliase a Porfirio Saturnino , actuación que también presenciaron Leopoldo Virgilio y Carlos Marcial .

Leopoldo Virgilio indicó que vio a Cesareo Maximino con un objeto afilado y punzante en la mano derecha, enfrentado a Prudencio Herminio y Carlos Marcial declaró que vio a Cesareo Maximino con Prudencio Herminio , a medio metro, esgrimiendo aquél un arma, una navaja de un filo, con la que intentaba dar a Prudencio Herminio . Por su parte, Gerardo Teofilo declaró que Cesareo Maximino se abalanzó sobre Prudencio Herminio , permaneciendo siempre al frente de Prudencio Herminio . Y Valeriano Nazario declaró que vio a Cesareo Maximino enfrentado con Prudencio Herminio , que éste intentó ayudar, pero Cesareo Maximino se lo impidió, hiriéndole con un arma blanca.

De igual modo, Eutimio Laureano se movía entre los componentes de ambos grupos e impedía a Carlos Marcial y a Valeriano Nazario acercarse a Porfirio Saturnino para auxiliarle.

En cuanto a la intervención de Eutimio Laureano , las declaraciones de Valeriano Nazario y de Carlos Marcial fueron expresivas de su intervención en los hechos, puesto que los otros testigos, dada la rapidez con que se sucedieron los mismos, sólo pudieron concretar que el mismo se encontraba en el lugar, pero no qué intervención concreta tuvo, manifestando estos dos últimos que se movía de derecha a izquierda y de un lado a otro por la zona para impedirles auxiliar a Porfirio Saturnino y que les impidió acercarse a éste, señalando Valeriano Nazario que Eutimio Laureano sujetaba por los brazos a sus amigos, pasando de unos a otros, sin emparejarse con nadie, para evitar que el resto se acercasen a Porfirio Saturnino , así como que Prudencio Herminio intentó ayudar, pero Eutimio Laureano se lo impidió, al igual que Cesareo Maximino .

Igualmente, Leopoldo Virgilio y Valeriano Nazario coincidieron en que el propósito criminal de los acusados estuvo claro desde el primer momento, indicando también ambos que, de haber acudido sólo Fausto Nazario al lugar de los hechos, no hubiera conseguido su propósito de dar muerte a Porfirio Saturnino , puesto que los otros tres acusados impidieron que ellos ayudasen a Porfirio Saturnino , bloqueándoles el acceso al mismo, que estaba siendo apuñalado por Fausto Nazario .

Leopoldo Virgilio declaró que las acompañantes de Fausto Nazario no les dejaron acercarse a Porfirio Saturnino , que les llevaban aparte, intentaban agredirles y no les dejaron ayudar a Porfirio Saturnino , así como que, sin su intervención, hubieran podido separar a éste de Fausto Nazario .

También dijo Leopoldo Virgilio que los cuatro sabían que iban a asesinar.

Prudencio Herminio dijo que los cuatro impidieron que auxiliaran a Porfirio Saturnino y estaban emparejados con los amigos de éste, así como que estaban de acuerdo.

Gerardo Teofilo indicó que evitaron que ayudaran a Porfirio Saturnino , porque Cesareo Maximino se dedicó a Prudencio Herminio y Fructuoso Justo se lo impidió a Carlos Marcial y a Valeriano Nazario . Prudencio Herminio dijo que intentó defender a Porfirio Saturnino , paro Cesareo Maximino le agredió.

También indicó Valeriano Nazario que creía que los cuatro estaban de acuerdo por las amenazas previas y por las navajas que llevaban y que, de haber ido solo Fausto Nazario , su hermano seguiría vivo, así como que no dudaba de quién mató a su hermano y de la participación de los demás.

Carlos Marcial declaró que los cuatro tuvieron una participación conjunta y que los cuatro sabían lo que hacían entre ellos, cada uno a su manera. Que Fausto Nazario asesinó a Porfirio Saturnino , Cesareo Maximino hirió a Prudencio Herminio y Eutimio Laureano y Fructuoso Justo impidieron auxiliar a Porfirio Saturnino .

De igual modo, los amigos de Porfirio Saturnino , Leopoldo Virgilio , Prudencio Herminio , Gerardo Teofilo , Carlos Marcial y el hermano de Porfirio Saturnino , Valeriano Nazario , manifestaron que la única persona que estuvo en contacto con éste fue Fausto Nazario y que fue el único que pudo propinarle la puñalada que ocasionó su muerte.

Leopoldo Virgilio manifestó que Fausto Nazario se bajó del coche exhibiendo un arma en su mano derecha y que ' Sardina ' mató a Porfirio Saturnino , que le dio muchísimos golpes con la navaja en poco tiempo.

Prudencio Herminio dijo que vio a Fausto Nazario asestar golpes a Porfirio Saturnino de arriba abajo y que al único que vio con un arma cerca de Porfirio Saturnino fue a Fausto Nazario .

Gerardo Teofilo refirió que Fausto Nazario exhibió una navaja y se abalanzó sobre Porfirio Saturnino , que sólo Fausto Nazario tuvo contacto con Porfirio Saturnino y que Fausto Nazario mató a Porfirio Saturnino .

Valeriano Nazario declaró que vio dos navajas, más pequeña la de Cesareo Maximino y que sólo Fausto Nazario estuvo en contacto con su hermano y pudo apuñalarle.

Carlos Marcial manifestó que Fausto Nazario apuñaló de arriba abajo y de derecha a izquierda a Porfirio Saturnino con un arma de dos filos, de mariposa y muy fina, y que Fausto Nazario fue el que apuñaló a Porfirio Saturnino . Que ninguno de los otros tres lo hizo.

El propio Cesareo Maximino indicó en su declaración ante la Guardia Civil que el único que pudo pinchar a los chicos fue Fausto Nazario .

La versión que proporcionaron los acusados sobre los hechos no ofreció la más mínima credibilidad.

Así, Fausto Nazario manifestó que no había tenido problemas con nadie y que nunca amenazó a nadie. Que fue al bar 'El Estanco' a comprar tabaco y que iba con una bolsita en la que tenía guardado un cuchillo. Que los miembros de la peña La Fuga se echaron encima suyo y que entre todos le dieron una paliza, pero que no utilizó el arma que llevaba. Que, aunque le llaman ' Sardina ', no ha tenido peleas, así como que no tiene antecedentes penales (lo cual, obviamente, no es cierto, pues obra a los folios 144 a 147 la hoja histórico penal de dicho acusado, de la que resulta que ha sido condenado por un delito de conducción bajo la influencia de bebidas alcohólicas, por un delito de negativa a realizar las pruebas de detección de alcohol o drogas, por un delito de robo de uso de vehículo de motor y por un delito de conducción sin permiso o retirado cautelar o definitivamente).

Que fue a la plaza porque quería seguir la fiesta y comprar tabaco, reconociendo que sacó el cuchillo para intimidar en su encuentro con los miembros de la peña a las 7 h de la mañana. También indicó que llamó a Eutimio Laureano para ir a su casa a por droga que le iba a proporcionar Fructuoso Justo y que la cocaína le tranquiliza. Que ese día consumió la cocaína y se quedó muy tranquilo. Que, cuando sacó el cuchillo, lo puso con el filo hacia la palma de su mano y tiró la bolsa.

No explicó por qué, si muchas personas se dirigieron de forma agresiva hacia él, en lugar de sacar el cuchillo, no volvió a meterse en el coche y se marchó del lugar.

Sin embargo, en su declaración judicial había manifestado que el cuchillo lo sacó cuando estaba en el suelo porque le estaban pegando varios, contradicción ésta que no supo explicar.

Igualmente dijo que abandonó el lugar conduciendo con el cuchillo en la mano y que se lo quitó Cesareo Maximino , que lo tiró por la ventana y negó haber dicho a nadie que creía que había pinchado a alguien, indicando que no lo pudo decir porque no pinchó a nadie, extremo éste en el que fue contradicho por Cesareo Maximino .

Tampoco supo explicar por qué tenía la camiseta y los pantalones con sangre del fallecido Porfirio Saturnino . Afirmó que la cocaína que había consumido no le afectó nada. También negó, frente a lo declarado ante la Guardia Civil, que Fructuoso Justo llevara un cinturón, e incluso llegó a manifestar que en el Hospital no le dieron puntos porque era 'el malo', volviendo a indicar nuevamente que sacó el cuchillo para intimidar al salir del coche (esto es, no cuando estaba en el suelo y le agredían).

También señaló que Porfirio Saturnino había bebido muchísimo, que se tambaleaba y que llegó a apoyar la cabeza en su hombro y que, cuando fueron a casa de Eutimio Laureano y de Fructuoso Justo , Cesareo Maximino se quedó en el coche. Asimismo, negó que tuviese novia en Sevilla La Nueva, pese a lo que había declarado en el Juzgado de Instrucción el día 18 de septiembre de 2011, admitiendo que Cesareo Maximino era su amigo, cosa que negó en el acto del juicio oral, en el cual manifestó que sólo había quedado con Cesareo Maximino en dos ocasiones.

En el Juzgado de Instrucción dijo que, cuando subió a la casa de Eutimio Laureano y Fructuoso Justo , Cesareo Maximino se quedó en el coche y que tardaría unos 10 ó 15 minutos, espacio temporal que Cesareo Maximino amplió hasta una hora u hora y media. Que ese día se dirigían a comprar tabaco y que después tenía intención de ir a Valdemoro a hacer unas cosas con su familia (esto es, que no quería seguir de fiesta en la localidad de Sevilla La Nueva, como afirmó en el acto del juicio oral). E igualmente indicó que el cuerpo le dolía mucho por los golpes, pero que no tenía heridas en el cuerpo, frente a lo que manifestó en el acto del juicio oral, en el que declaró que fue acuchillado en la pierna izquierda.

Cesareo Maximino , por su parte, manifestó que fueron al bar a comprar tabaco para Fausto Nazario y que ocho personas se tiraron a por Fausto Nazario , intentando también agredirle a él, así como que les lanzaron botellines cuando se iban en el coche, pese a que no se encontró rastro alguno de cristales en el suelo de la plaza. También indicó que le quitó el cuchillo a Fausto Nazario y que lo lanzó por la ventana e indicó que no hubo amenazas entre ellos y los miembros de la peña La Fuga, pese a que en el cuartel de la Guardia Civil y en el Juzgado de Instrucción declaró que hubo amenazas de muerte por parte de ambos.

Asimismo, afirmó que había consumido cocaína y alcohol y que, durante la pelea, su participación consistió en agarrar y apartar a la gente para que no pegasen a Fausto Nazario , así como que vio que Fructuoso Justo llevaba un cinturón en la mano.

También indicó que preguntó a Fausto Nazario si había pinchado a alguien y que él le dijo que no sabía si había pinchado a alguien. Sin embargo, en el Juzgado de Instrucción manifestó que Fausto Nazario reconoció que había pinchado a alguien.

Indicó que conocía a Fausto Nazario desde hacía un año y que se veían cada dos meses, contrariamente a lo manifestado por Fausto Nazario , que indicó que sólo habían quedado para salir en dos ocasiones.

Alegó que consumió medio gramo de cocaína y que no subió a la casa de Fructuoso Justo y de Eutimio Laureano , permaneciendo media hora en el coche esperando, aunque en su declaración ante la Guardia Civil y en el Juzgado manifestó que estuvo en el coche esperando una hora u hora y media.

Ante la Guardia Civil manifestó que el único que pudo que pinchar a los chicos fue Fausto Nazario . Que vio a Fructuoso Justo con el cinturón enrollado en la mano, quitando a la gente. Y que no vio el cuchillo en la mano de Fausto Nazario hasta que se montaron en el coche, así como que no había ninguna persona tendida en el suelo sangrando y que a la única persona que vio en el suelo fue a Fausto Nazario , que era la única persona que tenía sangre. También manifestó que Eutimio Laureano estaba apartando gente, al igual que él y no supo explicar la contradicción existente entre su declaración ante la Guardia Civil, en la que manifestó que los chicos de la peña se echaron para atrás, siendo tantos y que se fueron todos para el interior del bar y lo que dijo en el plenario, al rectificar en el sentido de que se retiraron una vez que habían pegado a Fausto Nazario .

Tampoco explicó por qué no declaró antes de la vista que los chicos de la peña les habían lanzado botellines, negándose a contestar a dicha pregunta. Indicó que no vio que los de la peña La Fuga llevasen armas, pero que uno de ellos llevaba una escoba y señaló que en el pueblo de Sevilla La Nueva conocen a Fausto Nazario con el apodo de ' Sardina ' porque cada vez que toma alcohol o cocaína es muy conflictivo.

En el plenario, Fructuoso Justo manifestó que declaró ante la Guardia Civil sin intérprete ni Abogado. Que en casa de Eutimio Laureano consumieron cocaína y que luego se fue con ellos. Que Fausto Nazario fue para consumir cocaína con Eutimio Laureano y luego les invitó a acompañarle para comprar tabaco. Que un grupo de personas dieron una paliza a Fausto Nazario y querían apartarles y que uno le dio con un palo a él y sacó su cinturón para defenderse, que envolvió el cinturón en su mano y se quedó listo para defenderse. Que Fausto Nazario subió sólo a la casa de Eutimio Laureano y que su amigo se quedó en el coche, así como que Fausto Nazario solía guardar droga en su casa y que llevaba cerca de cinco meses viviendo en el domicilio de Eutimio Laureano . Que acompañaron a Fausto Nazario a comprar tabaco, pese a las horas de la madrugada que eran, porque eran compañeros de consumo. Que en la pelea, en ningún momento vio ninguna navaja o cuchillo. Afirmó también que, cuando declaró ante la Guardia Civil, negó que conociera a Fausto Nazario y a Eutimio Laureano , así como que viviera en la casa de Eutimio Laureano y que estuviera en el vehículo de Fausto Nazario porque tenía miedo, dado que no tiene papeles y, además, estaba bajo los efectos de la droga. Y que en el Juzgado de Instrucción también declaró bajo los efectos de la cocaína.

Que ese día pudo consumir un gramo de cocaína y que a él los efectos de la cocaína le duran dos días. Que en la pelea no vio bien a Eutimio Laureano , no le vio participando en la pelea. Que lleva nueve años viviendo en España, pero no sabe hablar español. Que se fueron del lugar de la pelea antes de que llegara la Policía, aunque en su declaración ante la Guardia Civil dijo que, cuando llegó la Policía, todavía se estaban peleando, manifestando que lo que declaró en el Juzgado es falso. Que vio a Fausto Nazario con sangre en la ropa, pese a que en el Juzgado de Instrucción dijo que no vio sangre en la ropa de nadie, lo que explicó manifestando que, como declaró bajo los efectos de las drogas, no sabía lo que estaba diciendo.

También indicó que no ratificaba la declaración que prestó en el Juzgado de Instrucción porque no estaba conforme con lo que declaró ante el Juez y que tampoco ratificaba su declaración ante la Guardia Civil. Admitió que lo declarado en el plenario era totalmente contradictorio con lo que había declarado en sede judicial con Abogado y con intérprete y ante la Guardia Civil. Indicó que el cinturón se le rompió en el momento en que lo arrancó y que no llegó a usarlo. Que, en el momento de arrancarlo, lo envolvió en su mano y se echó hacia atrás. También indicó que no suele hablar con Cesareo Maximino y el resto y que no habló con ellos nada en toda la noche. Que sacó el cinturón para defender a Fausto Nazario y para defenderse él. Que tenía la idea de ir a por tabaco y volver a casa, punto en el que se contradijo con las declaraciones de Fausto Nazario , que declaró que pensaba continuar la fiesta. Que Fausto Nazario salió a comprar tabaco y ellos salieron del coche cuando ya le estaban pegando.

Sin embargo, en su declaración ante la Guardia Civil negó haber vivido con Eutimio Laureano , haber estado en ningún momento en casa de Eutimio Laureano o haber estado esa noche con los demás acusados, indicando que sólo conocía de vista a Fausto Nazario , a Eutimio Laureano y a Cesareo Maximino . Negó haber montado en el vehículo de Fausto Nazario y también que llevara ningún cinturón ese día, así como poseer ningún cinturón de la marca Armani con la hebilla plateada, admitiendo finalmente que vio la pelea, en la cual no vio arma alguna. Esta declaración se efectuó en presencia de Letrado, pero no de intérprete.

En su declaración en el Juzgado de Instrucción, asistido de Letrado y de intérprete, manifestó que se ratificaba en su declaración ante la Guardia Civil. Que no conocía a Fausto Nazario , aunque sí a una persona conocida como ' Sardina '. Que no conocía a Eutimio Laureano , aunque después manifestó que le conocía sólo de vista y que nunca había estado en su casa (en la que, sin embargo, vivía desde hacía cinco meses), negando que viese a Eutimio Laureano esa noche, para indicar después que sí le vio, pero no recordaba a qué hora. También indicó que sólo estuvo en las inmediaciones del bar 'El Estanco' a las 2 h de la mañana, para indicar después que estuvo también sobre las 6 h de la mañana, matizando después que en esta segunda ocasión no estuvo en el bar, sino en la plaza.

Afirmó también que vio una pelea entre ' Sardina ' y otros chicos y que vio a Eutimio Laureano en la pelea. Que sólo estaba mirando y que no participó en la pelea separando a la gente y que vio sólo a ' Sardina ' y otros dos que estaban en el suelo, que tenían una camiseta de la peña, pero que no vio que nadie tuviera sangre en la ropa.

Finalmente, en su declaración ante la Guardia Civil dijo que era jardinero ocasional, en el Juzgado de Instrucción que se dedicaba a hacer chapuzas y en el plenario que había trabajado en unos chalets y en una cafetería con su hermano.

Las declaraciones de Fructuoso Justo no pudieron ser más contradictorias, incoherentes, inverosímiles e inveraces.

En su declaración en el plenario, Eutimio Laureano manifestó que esa noche le llamó Fausto Nazario a las 6 h de la mañana porque necesitaba cocaína y que le dijo que a lo mejor se la podía conseguir. Que le llamó Fausto Nazario otra vez y le dijo que la tenía en su casa. Le abrió la puerta, entraron en su casa, le enseñó el huerto, las gallinas, los conejos, el jardín, subieron a por la droga y estuvieron un rato consumiéndola. Fausto Nazario estuvo en el baño y luego le dijo que si le acercaba a comprar tabaco y se fueron a comprar tabaco. Aparcaron el coche en la plaza y bajó Fausto Nazario a comprar tabaco. Oyó que empezaba a discutir con otras personas y salió a calmar las cosas, cogió a Fausto Nazario por el pecho, empujándole y llevándole al coche e intentó tranquilizar a los otros. Una persona se abalanzó por encima de él (pese a que Eutimio Laureano es de elevada estatura) y pegó a Fausto Nazario . Todos le rodearon, pero no le hicieron nada y todos pegaron a Fausto Nazario , le tiraron al suelo y le pegaron una paliza. Luego levantó a Fausto Nazario y se fueron al coche y entonces empezaron a tirarles botellas de Fanta y Coca Cola, de cristal.

Cuando llegó Fausto Nazario a su casa, Fructuoso Justo estaba medio dormido arriba y subió a llamarle porque tenía algo de Fausto Nazario . La cocaína era de Fausto Nazario y no sabía que Fausto Nazario solía dejarla en esa casa para su consumo. Acto seguido, manifestó que el que necesitaba tabaco era él, no Fausto Nazario . Que había otra persona además de Fausto Nazario en el coche, pero que era la primera vez que le veía. Que Fausto Nazario se bajó al bar 'El Estanco' delante de él y él iba detrás y se ofreció a comprar el tabaco. Que no sabe si Fausto Nazario llevaba una bolsa. Que había consumido. Que cree que Prudencio Herminio golpeó con una escoba de barrendero a Fausto Nazario y que no vio cuchillos hasta el final de la pelea, cuando se levantó Fausto Nazario del suelo con las manos llenas de sangre y el cuchillo en la mano, con la hoja cogida hacia la mano, con la que se había cortado.

Luego dijo que no recordaba si vio a Fausto Nazario con el cuchillo, que lo que vio es que tenía las manos cortadas y que había dicho hacía un momento lo contrario porque se había puesto nervioso. Que ' Sardina ' tenía sangre en la ropa y en las manos, procedente de sus manos, de los brazos y de la cabeza. Que él tenía algunas gotas de sangre en sus zapatillas, que supone que le caerían de las manos de Fausto Nazario y que eran gotas puntuales. Que vio que Fructuoso Justo llevaba un cinturón en la mano, enrollado en el puño, pero no le vio utilizarlo. Que iban a comprar tabaco, pero no tenía pensamiento de quedarse (extremo en el cual también se contradijo con Fausto Nazario ). Que Fausto Nazario estuvo en su casa como un cuarto de hora o media hora (en este punto no coincide ni con lo declarado por Fausto Nazario ni con lo que declaró Cesareo Maximino ) y que luego fueron a por tabaco, que era para él ( Fausto Nazario dijo, a su vez, que el tabaco era para él).

Que le dio dinero a Fausto Nazario y que Fructuoso Justo y él sí hablan, que se entienden chapurreando porque él habla muy poco español ( Fructuoso Justo declaró que no habló con ninguno de los tres esa noche porque no sabe español). Que compartió cinco meses piso con él. Que uno pegó a Fausto Nazario y después fueron todos a pegarle, tirándole al suelo. Que Fausto Nazario en su casa tomó la cocaína para tranquilizarse. Que a él no le pegó nadie ni el pegó a nadie. Que lo de las botellas no lo manifestó en el Juzgado de Instrucción. Que desde la plaza hasta su casa hay 300 metros y que decidieron ir a por tabaco en coche. Que no vio que los gemelos o su grupo llevaran armas y que, cuando Prudencio Herminio le dio con el palo en la cabeza a Fausto Nazario , se quedó inconsciente y que siguieron golpeándole. Que no se pusieron de acuerdo para agredir a nadie y que no vio si alguien llevaba algún cuchillo. Que no vio a Porfirio Saturnino tumbado en el suelo fuera del bar y que no vio si Fructuoso Justo utilizaba el cinturón. Que lleva consumiendo cocaína bastante tiempo, unos siete años, y haschish nueve años y se considera enfermo, dependiente. Que cuando ocurrió el incidente estaba bajo los efectos de la droga.

En su declaración ante la Guardia Civil manifestó que Fausto Nazario le llamó porque necesitaba cocaína y que conoce a una persona que la proporcionaba, que habló con un chaval que vivía en su casa y le dijo que la podía conseguir. Que cuando Fructuoso Justo la consiguió, llamó a Fausto Nazario y le dijo que ya había conseguido la cocaína. Fausto Nazario fue a su casa. Que sólo entró Fausto Nazario y estuvo unos cinco minutos nada más (en contradicción con lo que declararía en el plenario y con lo declarado por Fausto Nazario y Cesareo Maximino ). Que se llevó la coca y no la consumió dentro de la casa (luego, en el Juzgado, indicó lo contrario).

Que él le dijo a Fausto Nazario si le podía comprar tabaco y se fue a comprar tabaco con Fausto Nazario y otras dos personas, Fructuoso Justo y Cesareo Maximino . Que fueron en coche a comprar tabaco a la plaza, al bar 'El Estanco', porque es el único que está abierto a esa hora. Que le dejó el dinero a Fausto Nazario y éste fue el que bajó a comprar tabaco. Que Fausto Nazario no llevaba ninguna bandolera ni bolsita (extremo éste en el que se contradice con lo manifestado por Fausto Nazario ) y que se bajó cuando vio a Fausto Nazario discutir con otras personas. Que uno de los gemelos pegó a Fausto Nazario y otro de la peña le quitó el palo de barrendero y pegó con él a Fausto Nazario .

Que vio a un señor con el pelo canoso separando a la gente (señor al que no volvió a referirse y al que tampoco mencionó nadie más) y que nunca vio a Fausto Nazario con un cuchillo. Que vió que Fructuoso Justo llevaba un cinturón en la mano, pero no vio si Cesareo Maximino llevaba algún arma. Que Fausto Nazario tenía sangre por todos lados y que vio tirar algo por la ventana, pero no vio que fuera un cuchillo. Que en el coche estuvo hablando con Fructuoso Justo de todo lo que había pasado (anteriormente había dicho que se entendía muy mal con Fructuoso Justo porque éste hablaba muy poco español y Fructuoso Justo , a su vez, declaró que no habló con ninguno de sus correos esa noche). Que no recuerda que Fausto Nazario dijese que había pinchado a alguien, aunque puede ser que lo dijera. Que vio que Fructuoso Justo llevara el cinturón en la mano después de la pelea.

Las declaraciones de Eutimio Laureano están también plagadas de contradicciones, inexactitudes y falsedades y no resultan creíbles, sino inverosímiles.

SEXTO.-Los Hechos Quinto, Sexto, Séptimo y Octavo del Objeto del Veredicto han quedado acreditados de las declaraciones de los ya referidos testigos.

Bernardo Dario declaró que vio un arma en la mano de uno de los acusados, Leopoldo Virgilio dijo que Fausto Nazario exhibía el arma en su mano derecha, Carlos Marcial declaró que Fausto Nazario llevaba un arma de dos filos, de mariposa y muy fina y estos dos últimos, Prudencio Herminio , Gerardo Teofilo y Valeriano Nazario describieron con claridad la participación en los hechos de los cuatro acusados.

Como señaló el Tribunal del Jurado, a la vista del informe definitivo de la autopsia, ha de indicarse que la muerte de Porfirio Saturnino se produjo como consecuencia de una lesión causada por arma blanca que penetró en el tórax izquierdo, a nivel precordial, de trayectoria única. La lesión atravesó la pared torácica anterior por el espacio intercostal comprendido entre la cuarta y la quinta costilla izquierda, perforando el saco pericárdico y penetrando en el ventrículo izquierdo por su pared anterior, próxima al tabique interventricular y seccionando la arteria descendente anterior. Como consecuencia de la herida recibida, se produjo una hemorragia masiva, saliendo la sangre del ventrículo izquierdo hacia el saco pericárdico y el espacio pleural. La presencia de sangre en dichos lugares provocó un colapso cardíaco con taponamiento y subsiguiente shock cardiogénico, además de insuficiencia ventilatoria por el colapso del pulmón izquierdo.

También concluía el informe que la lesión mortal se correspondía con el corte que presentaba la camiseta que vestía la víctima y deducía que la victima trató de defenderse de la agresión porque tenía heridas cortantes en la zona anterointerna del antebrazo izquierdo, que son típicas heridas de defensa, al levantar el brazo en un intento de evitar que el arma alcance lugares más vulnerables del cuerpo.

Asimismo, presentaba lesiones en el miembro superior izquierdo y en la región del codo, consistentes en cuatro pequeños hematomas redondeados con erosión en dos de ellos, que inducen a pensar que fue sujetado con fuerza por una persona. También presentaba tres golpes en la región facial: una contusión por objeto romo en la raíz nasal y dos contusiones encima de la ceja derecha, que podrían corresponder a un objeto de borde aristado, presentando también una herida cortante en el brazo izquierdo y dos lesiones en la base derecha del cuello: un hematoma redondeado y un herida punzante de poca profundidad, compatible con la que produce un objeto de punta afilada.

Ha de señalarse también, como indicó el Tribunal del Jurado, que las facultades volitivas e intelectivas de la víctima, Porfirio Saturnino , estaban mermadas por la ingesta de alcohol, puesto que, como se recoge en el informe emitido por el Instituto Nacional de Toxicología y Ciencias Forenses, se detectó 2,12 l/g en la sangre de la víctima y 2,39 g/l en el humor vítreo de la misma.

El estado de embriaguez de la víctima contribuyó sin duda a que Porfirio Saturnino opusiera una menor resistencia a la agresión de la que fue objeto por parte de Fausto Nazario .

SÉPTIMO.-El Hecho Sexto de objeto del Veredicto quedó acreditado según el Tribunal del Jurado por el testimonio de la víctima, los informes médicos y las declaraciones de Leopoldo Virgilio y Carlos Marcial .

Las lesiones sufridas por Prudencio Herminio consistieron en una herida incisa de 1 cm en la cara latero externa del muslo izquierdo, de la que tardó en sanar diez días, durante los cuales estuvo impedido para sus actividades diarias, precisando una asistencia facultativa para evaluación, así como puntos de sutura y quedándole como secuela una cicatriz con hiperpigmentación en el lugar de los puntos de sutura, causante de un perjuicio estético ligero, según el informe evacuado por la Médico Forense adscrita al Juzgado de Instrucción número 5 de Navalcarnero y los demás informes médicos que obran en las actuaciones.

Prudencio Herminio manifestó en el plenario con absoluta seguridad que fue Cesareo Maximino la persona que le apuñaló en el muslo, causando sus lesiones, indicando Carlos Marcial y Leopoldo Virgilio en el acto del plenario, que vieron enfrentados a Cesareo Maximino y a Prudencio Herminio , indicando también Carlos Marcial que vio a Cesareo Maximino con el arma cuando se bajó del coche, que no vio la agresión, pero vio a Cesareo Maximino con la navaja en su mano y a medio metro de Prudencio Herminio , identificando en el plenario, a su vez, Valeriano Nazario a Cesareo Maximino como la persona que hirió a Prudencio Herminio .

En su declaración en el Juzgado de Instrucción de Navalcarnero numero 5, Leopoldo Virgilio manifestó que, cuando Cesareo Maximino bajó del coche de Fausto Nazario , llevaba un objeto afilado en la mano y que vio a Cesareo Maximino con Prudencio Herminio , pero no vio si Cesareo Maximino atacó con algún tipo de arma a Prudencio Herminio , en tanto que en igual sede, Prudencio Herminio manifestó que vio que Cesareo Maximino llevaba algo en la mano, aunque no pudo distinguir lo que era. Que, al recibir la herida en el glúteo, se giró y vio justo detrás de él a Cesareo Maximino y que éste le dijo: 'y ahora, qué'.

En el plenario, Leopoldo Virgilio manifestó que vio a Prudencio Herminio apartado del grupo, a unos cinco metros del punto donde estaban ellos, donde se produjo la mayoría de los acontecimientos, enfrentado con Cesareo Maximino . Vio que Cesareo Maximino portaba algo en su mano derecha, un objeto afilado y punzante, y que dentro del bar se dieron cuenta de que Prudencio Herminio tenía una puñalada en la nalga.

Prudencio Herminio declaró en el plenario que la persona que le asestó el golpe en el muslo fue el acusado Cesareo Maximino . Que notó quemazón y un fuerte golpe en la pierna izquierda, se giró y vio a la persona que tenía delante, Cesareo Maximino , que le dijo: 'y ahora, qué'. Que tenía la certeza de que quien le propinó el navajazo en la pierna fue Cesareo Maximino , que estaba absolutamente seguro y que fue la única persona que estuvo cerca de él. Que se dio cuenta del golpe que recibió dentro del bar, en el cual se encontró una herida.

Todos estos testimonios coinciden en señalar a Cesareo Maximino como el autor de las lesiones sufridas por Prudencio Herminio .

OCTAVO.-En cuanto al Hecho Séptimo del objeto del veredicto, esto es, en cuanto al hecho de que Fructuoso Justo impidió al hermano de Porfirio Saturnino , Valeriano Nazario y a su amigo Carlos Marcial , auxiliar a Porfirio Saturnino , esgrimiendo un cinturón de cuero con una hebilla metálica a modo de látigo, golpeando con el mismo a ambos, no pudiéndose aproximarse estos a Porfirio Saturnino y a Fausto Nazario , como indicó el Tribunal del Jurado, tal hecho ha quedado probado por las declaraciones de Valeriano Nazario , de Carlos Marcial , de Prudencio Herminio , de Leopoldo Virgilio y de las propias declaraciones del acusado Fructuoso Justo , quedando reforzadas dichas declaraciones por la aparición en el lugar de los hechos de la hebilla metálica del cinturón junto con un trozo de cuero del mismo, en los cuales se encontró el ADN del acusado, como consta en el informe emitido por el Departamento de Biología del Servicio de Criminalística de la Guardia Civil obrante a los folios 216 y siguientes, que concluyó que había restos orgánicos en una hebilla del cinturón marca Armani recogido en el suelo de la Plaza de España de Sevilla La Nueva, en el que se obtuvieron dos perfiles genéticos de varón, uno de los cuales coincidía con el de Fructuoso Justo .

En el acto del juicio oral, Valeriano Nazario manifestó que, cuando fue a ayudar a su hermano, Fructuoso Justo empezó a agredirle con el cinturón y no pudo acercarse a él. Que, cuando vio caer a su hermano boca arriba y a Fausto Nazario encima con la navaja en la mano, enseguida Fructuoso Justo , con el cinturón en la mano, empezó a darle latigazos y no pudo hacer nada porque intentaba defenderse de este individuo. Que Fructuoso Justo , cuando se bajó del coche, se quitó el cinturón, tirando de él y que después lo utilizó dando latigazos, sin parar de golpearle. Que la agresión de Fructuoso Justo hacia él le impidió auxiliar a su hermano, porque si no, hubiera podido acercarse y no pudo hacerlo hasta que Fructuoso Justo se retiró al coche. Que no podía ver nada porque Fructuoso Justo estaba dando con el cinturón a diestro y siniestro y que tuvo moratones en el costado, que se vio el día siguiente, cuando fue a ducharse. Que no recuerda con qué parte del cinturón le golpeaba Fructuoso Justo y que Carlos Marcial estaba a su lado, tras salir del bar, y que no le extrañaría que Fructuoso Justo también le diera a él con el cinturón. Reconoció sin dudas en el acto del plenario a Fructuoso Justo como la persona que le agredió y le causó un moratón en el costado, que le impidió llegar a su hermano y que dio latigazos con el cinturón, alcanzándoles a él y a Carlos Marcial .

En igual sede, Carlos Marcial manifestó que, cuando bajaron del vehículo, Fructuoso Justo iba con un cinturón y que Fructuoso Justo le golpeó con el cinturón, con la hebilla. Que estaba con el cinturón mientras él corría a quitar a Fausto Nazario de encima de Porfirio Saturnino , que se abalanzó sobre él y le dio con el cinturón. Que, en cuanto le vio, Fructuoso Justo corrió hacia ellos y que Fructuoso Justo le impedía acercarse a Porfirio Saturnino . Que, cuando arremetió entre Eutimio Laureano y Fructuoso Justo para liberar a Porfirio Saturnino , vino Fructuoso Justo y le arreó con el cinturón y que continuó golpeándole mientras sujetaba a Fausto Nazario , para que no pudiera hacerle nada a Porfirio Saturnino . Que Fructuoso Justo le dio con el cinturón todo el tiempo, utilizándolo en forma de látigo, dándole con la hebilla en la cara y en el hombro y que, cuando se abalanzó sobre Porfirio Saturnino , le dio también por la espalda y por los hombros. Que Fructuoso Justo le arreó por todos lados con el cinturón, pero él no pensaba en sus moratones, que notó al cabo de uno o dos días. Que Fructuoso Justo trataba de impedirle que entrase con fuerza para liberar a Porfirio Saturnino y le dio con el cinturón mientras se abalanzaba sobre Fausto Nazario con la hebilla. También declaró que, cuando le vió salir con el cinturón, a Fructuoso Justo le dio tiempo a darle dos veces y, cuando él estaba tirado en el suelo, le dio cuatro o cinco veces más.

En el plenario, Leopoldo Virgilio manifestó que la actuación de Cesareo Maximino , Eutimio Laureano y Fructuoso Justo impidió que ayudaran a Porfirio Saturnino y que, si ellos no hubieran estado, hubieran podido separar a Fausto Nazario y a Porfirio Saturnino antes de lo que lo hicieron, pronunciándose en idéntico sentido Valeriano Nazario , que manifestó que, si Fausto Nazario hubiera ido solo, su hermano estaría vivo, que los tres acompañantes de Fausto Nazario le impidieron auxiliar a su hermano y que creía que todos ellos se habían puesto previamente de acuerdo para matar a Porfirio Saturnino .

También señaló Leopoldo Virgilio que vio los golpes que daba Fructuoso Justo con un objeto que tenía en su mano. Que vio a una persona que estaba en el suelo, a la que Fructuoso Justo impedía auxiliar a Porfirio Saturnino , golpeándola. Que esa persona estaba en el suelo, recibiendo golpes de Fructuoso Justo y que no sabía las intenciones que tenía Fructuoso Justo cuando daba esos golpes, así como que sitúa a Fructuoso Justo en el lugar de los hechos sin dudas.

Prudencio Herminio manifestó en el acto del juicio oral que vio a Fructuoso Justo a tres metros de él, con Valeriano Nazario , dándole con un cinturón. Que Fructuoso Justo no dejaba que Valeriano Nazario se aproximara a Porfirio Saturnino . Que veía que Valeriano Nazario sólo podía intentar liberarse de Fructuoso Justo , que estaba con el cinturón. Que, al igual que Cesareo Maximino , impidió que auxiliara a Porfirio Saturnino . Que llevaba un cinturón, lo tenía extendido y le daba a Valeriano Nazario . Que vio a Fructuoso Justo dando a Valeriano Nazario con el cinturón extendido. Que no vio si le daba exactamente en el pecho o en la espalda, pero recuerda a Fructuoso Justo con Valeriano Nazario , con el cinturón extendido en la mano, más o menos a tres metros de él. Y que los cuatro acusados impedían que auxiliaran a Porfirio Saturnino y que no les dejaron salvar a Porfirio Saturnino porque, si no, no hubieran entrado emparejados con sus amigos.

El propio Fructuoso Justo en su declaración en el plenario manifestó que se quitó el cinturón porque quería apartar a la gente de Fausto Nazario , que se preparó con el cinturón en la mano para defenderse, que envolvió el cinturón en su mano y se quedó listo para la defensa.

La contribución de Fructuoso Justo resultó decisiva para que Fausto Nazario consiguiera su objetivo de dar muerte a Porfirio Saturnino ya que, nada más apearse del vehículo en el que viajaba con Fausto Nazario , se quitó el cinturón que llevaba, un cinturón de cuero provisto de una hebilla ovalada metálica de cierto peso y lo esgrimió a modo de látigo, golpeando con el mismo no sólo al hermano de Porfirio Saturnino , Valeriano Nazario , sino también a Carlos Marcial , a los cuales impidió aproximarse al lugar en el que se encontraba Fausto Nazario , colocado encima de Porfirio Saturnino , que yacía en el suelo, mientras Fausto Nazario le propinaba diversos navajazos, reiterando Fructuoso Justo sus latigazos contra uno y otro, a los que golpeó en los hombros, en la cabeza, en la espalda y en otras partes de sus cuerpos, causándoles moratones de los cuales ambos se percataron al día siguiente de los hechos.

Ambos testigos manifestaron que, de no haber mediado la intervención de Fructuoso Justo , hubieran podido liberar a Porfirio Saturnino del acometimiento de Fausto Nazario , de modo que, sin la intervención de Fructuoso Justo , quizá Porfirio Saturnino hubiese podido conservar la vida.

NOVENO.-En cuanto al Hecho Octavo del veredicto, relativo al hecho de que mientras Fausto Nazario estaba acuchillando a Porfirio Saturnino , Eutimio Laureano se movía de un lado a otro, empujando e impidiendo acercarse a Porfirio Saturnino y Fausto Nazario , a cuantos intentaban hacerlo, a juicio del Tribunal del Jurado tal extremo ha quedado acreditado por las declaraciones de Carlos Marcial prestadas el día 21 de junio de 2013.

Dicho testigo manifestó que Eutimio Laureano y Fructuoso Justo les bloquearon a él y a Gerardo Teofilo el acceso a Porfirio Saturnino porque Fructuoso Justo le daba con el cinturón todo el rato y Eutimio Laureano también le impidió acercarse a auxiliar a Porfirio Saturnino , bloqueándole tanto Eutimio Laureano como Fructuoso Justo el paso.

En el plenario, dicho testigo manifestó que, cuando Fausto Nazario estaba encima de Porfirio Saturnino , asestándole varias puñaladas en el brazo y en otras partes del cuerpo, Fructuoso Justo estaba a su lado derecho y Eutimio Laureano a su lado izquierdo, bloqueándole, por lo que tuvo que entrar con mucha fuerza para liberar a Porfirio Saturnino . Que Eutimio Laureano le impidió auxiliar a Porfirio Saturnino , bloqueándole el camino de acceso al mismo y que, cuando entró con un golpe contundente para quitar de encima de Porfirio Saturnino a Fausto Nazario había tres personas impidiéndolo: Eutimio Laureano , Fructuoso Justo y el propio Fausto Nazario . Que, en un momento dado, estando Porfirio Saturnino tumbado boca arriba y su hermano intentando ayudarle, tirando de Fausto Nazario , estaban Eutimio Laureano y Fructuoso Justo bloqueando el paso, por lo que tuvo que arremeter entre ambos.

Que está seguro de que participaron en los hechos de forma conjunta los cuatro y que sabían lo que hacían entre ellos, a su juicio, cada uno a su manera. Que los que venían con navajas sabían a lo que venían y no iban a por tabaco.

También Valeriano Nazario manifestó que Eutimio Laureano se movía de izquierda a derecha y que le impidió auxiliar a su hermano, evitando que el resto de sus amigos se acercasen a Porfirio Saturnino , sujetándoles por los brazos.

También indicó el Tribunal del Jurado que los agentes de la Guardia Civil con carnet profesional número NUM028 y NUM029 manifestaron en la diligencia de exposición de hechos haber visto marcas de forcejeo rojizas en la espalda y en el cuello de Eutimio Laureano , según consta al folio 14, y que, cuando los agentes se personaron en el domicilio de Eutimio Laureano a las 10:05 horas del día de los hechos, observaron también restos de sangre en su mano izquierda y en las zapatillas deportivas que llevaba, así como restos de sangre en la acera de la calle, a la altura de la puerta de su domicilio y en el rellano de la puerta de acceso al interior de la vivienda.

Señaló también el Tribunal del Jurado que el agente con carnet profesional número NUM028 ratificó las diligencias en la sesión del día 19 de junio de 2013, en la cual el mismo manifestó que, cuando fue a localizar a los presuntos responsables de la muerte de Porfirio Saturnino en sus domicilios, al llegar al domicilio de Eutimio Laureano y llamar a la puerta, les atendió una persona que estaba completamente manchada de sangre, viendo también en la acera sangre y ofreciendo el mismo cierta resistencia a acompañarles a las dependencias policiales. También indicó que tenía sangre en las zapatillas que vestía y en la mano izquierda, así como marcas de agarre, de rozaduras, como de forcejeo o rozamiento por una posible pelea.

También indicó el Tribunal del Jurado que obraban a los folios 131 y 132 de las actuaciones fotografías de la ropa y las zapatillas que portaba el día de los hechos Eutimio Laureano , así como de las zonas enrojecidas que presentaba en la zona derecha del cuello y en la espalda, tomándose muestras de la sangre de sus zapatillas para el análisis de la misma.

DÉCIMO.-En cuanto al Hecho Noveno, entendió el Tribunal del Jurado que estaba demostrado por los documentos aportados en la causa, el certificado de defunción de Porfirio Saturnino , obrante a los folios 4 y 5 y su DNI, obrante al folio 3.

UNDÉCIMO.-De los hechos declarados probados el Tribunal del Jurado consideró responsable en concepto de autor al acusado Fausto Nazario y, como cooperadores necesarios a Cesareo Maximino , Eutimio Laureano y Fructuoso Justo .

Si bien Fausto Nazario fue el autor material de la puñalada que causó la muerte de Porfirio Saturnino , así como del resto de las que presentaba, el resto de los acusados se hallaba previamente de acuerdo con el mismo para dar muerte entre todos ellos a Porfirio Saturnino , existiendo entre todos un concierto o unidad de voluntades, un vínculo de solidaridad que les hace igualmente responsables y en el mismo grado, porque, aunque la intervención de cada uno de ellos fue diferente, todos ellos coadyuvaron de modo eficaz y directo a la persecución del fin propuesto, con independencia de los actos que individualmente realizó cada uno de ellos, como consecuencia de la distribución de funciones, dado que todos ellos ostentaron el condominio del hecho.

Como señala la jurisprudencia del Tribunal Supremo, cada coautor, sobre la base de un acuerdo previo o simultáneo, expreso o tácito, tiene el dominio funcional, que es una consecuencia de la actividad que aporta a la fase ejecutiva y que lo sitúa en una posición desde la que domina el hecho al mismo tiempo y conjuntamente con los demás coautores y así, tal aportación es de tal naturaleza, según el plan perseguido en el hecho concreto, que no resulta prescindible.

En el caso de autos, el Tribunal del Jurado ha considerado que todos los acusados se pusieron previamente de acuerdo y ello pudo suceder bien cuando Fausto Nazario , Eutimio Laureano y Fructuoso Justo se montaron en el coche de Fausto Nazario , en el cual se encontraba Cesareo Maximino , bien durante el trayecto desde la casa de éste hasta la plaza del pueblo, en la que ocurrieron los hechos, o incluso antes, a lo largo de la noche, bien telefónicamente o de cualquier otra forma.

En el caso de autos, entre Fausto Nazario y Cesareo Maximino es obvio que este concierto existía ya desde las 4 h de la mañana, puesto que los hermanos Adrian Gerardo y Martin Hermenegildo oyeron a Fausto Nazario decir que iba a buscar a alguien para matar a Porfirio Saturnino , contestándole Cesareo Maximino que no hacía falta que buscase a nadie, que aquellos mismos se encargarían de hacerlo con unos pinchos.

Existiendo ya este concierto entre los dos acusados Fausto Nazario y Cesareo Maximino , que iban provistos de sendas navajas, no cabe duda de que tanto Eutimio Laureano como Fructuoso Justo se sumaron al mismo, puesto que los mismos se encargaron, una vez que llegaron a la plaza y mientras Fausto Nazario acometía a Porfirio Saturnino , de impedir y obstaculizar que cualquiera de los amigos o incluso el hermano de Porfirio Saturnino , Valeriano Nazario , pudieran acercarse a Fausto Nazario y a Porfirio Saturnino para auxiliar a éste ultimo.

A tal fin, Cesareo Maximino se enfrentó con Prudencio Herminio , al cual propinó un navajazo en el muslo izquierdo, quedándose éste paralizado, con lo cual eliminó cualquier posibilidad de que el mismo pudiese acudir en auxilio de Porfirio Saturnino .

Al mismo tiempo, Fructuoso Justo , esgrimiendo el cinturón que se había quitado de la cintura nada más bajar del coche de Fausto Nazario , tomó el mismo y lo utilizó a modo de látigo, golpeando con la hebilla del mismo, ovalada, metálica y de cierto peso, tanto a Carlos Marcial como al propio Valeriano Nazario , recibiendo éstos numerosos golpes en sus cuerpos, cuando intentaban aproximarse al lugar en el que Fausto Nazario , encima de Porfirio Saturnino , le propinaba numerosas cuchilladas.

De igual forma, Eutimio Laureano , cuy envergadura física es importante, moviéndose de un lado a otro y empujando y sujetando a los amigos y al hermano de Porfirio Saturnino , impidió tanto a Valeriano Nazario como a Carlos Marcial aproximarse a Porfirio Saturnino para auxiliarle.

Todo ello revela un concierto entre los cuatro acusados encaminado a la consecución de la muerte de Porfirio Saturnino . En este punto, ha de destacarse el hecho de que los cuatro bajaron del coche de Fausto Nazario , en el que habían llegado al lugar de los hechos, al mismo tiempo, portando Cesareo Maximino y Fausto Nazario sendas navajas y Fructuoso Justo el cinturón que utilizó a modo de látigo y dirigiéndose todos ellos directamente hacia Porfirio Saturnino y sus amigos.

La narración urdida por los cuatro acusados en el sentido de que fueron los miembros de la peña La Fuga los que agredieron a Fausto Nazario no reviste el más mínimo análisis, puesto que ninguno de los acusados ha sabido explicar el motivo concreto de su presencia en la plaza a las 7 h de la mañana, manifestando Fausto Nazario que iban a por tabaco para él, en tanto que Eutimio Laureano manifestó que el tabaco era para él y Cesareo Maximino y Fructuoso Justo , que incluso se encontraba durmiendo cuando Fausto Nazario llegó a la casa de Eutimio Laureano para que éste le proporcionara la droga, que al parecer Fausto Nazario guardaba en la casa de Eutimio Laureano y que le proporcionaba Fructuoso Justo , se unieron a los otros dos, sin que ninguno de ellos haya definido con qué fin lo hicieron, puesto que Fructuoso Justo dice que pensaba acompañar a los otros tres, porque eran consumidores todos ellos de droga, a comprar el tabaco y regresar después a su casa, pese a que según sus propias declaraciones, no habló con ninguno de ellos en toda la noche por desconocer el idioma español, lo cual resulta difícil de creer, dada su larga permanencia en nuestro país.

En cuanto a Fausto Nazario , si bien en un principio manifestó que iba al bar 'El Estanco' a comprar tabaco para él y a continuar con la fiesta, después indicó que pensaba comprar el tabaco y marcharse a Valdemoro, donde tenía que hacer unas cosas con su familia.

Eutimio Laureano , en cambio, dijo que pensaba comprar el tabaco para él, pero que fue Fausto Nazario quien salió a adquirirlo con dinero que le había proporcionado él.

En definitiva, ninguno de ellos explica el verdadero motivo por el cual se personaron a las 7 h de la mañana en la Plaza de España de la localidad de Sevilla La Nueva, que no era otro que el de dar muerte a Porfirio Saturnino , debiendo de tenerse en cuenta que Fausto Nazario profirió amenazas serias de muerte a lo largo de toda la noche y en presencia de diferentes testigos contra quien después resultó su víctima mortal.

Estas amenazas fueron declaradas probadas por el Tribunal del Jurado, pese a que no pudieran incluirse en el Objeto del Veredicto por la indefinición del escrito de acusación respecto de las mismas, como ya se indicó anteriormente.

Los cuatro acusados son autores, puesto que, si bien fue Fausto Nazario el que propinó el navajazo mortal a Porfirio Saturnino , Cesareo Maximino , Fructuoso Justo y Eutimio Laureano cooperaron a la ejecución de este hecho de forma necesaria.

A este respecto, varios de los testigos miembros de la peña La Fuga, incluído el propio hermano del fallecido, Valeriano Nazario , manifestaron que, si Fausto Nazario hubiera acudido sólo a la plaza y no hubiese sido ayudado por los otros tres acusados, Porfirio Saturnino hubiera sido auxiliado por los mismos y no hubiera fallecido.

En cuanto a Fausto Nazario , como indicaba el Tribunal del Jurado en el Hecho Decimocuarto, ha quedado acreditado que el mismo es culpable de la muerte de Porfirio Saturnino , no sólo por las declaraciones de los testigos del hecho, ya analizadas, sino también por el informe pericial de los especialistas del Departamento de Química y Medio Ambiente del Servicio de Criminalística de la Guardia Civil, que examinaron el cuchillo y la camiseta que Porfirio Saturnino llevaba en el momento de su muerte, concluyendo que el arma presentada era compatible con los cortes producidos en la camiseta de la víctima.

En dicho informe, obrante a los folios 209 a 214, se concluye que la rotura presente en la zona del tórax de la camiseta de la víctima tiene características propias de un corte producido por un arma blanca de un filo, compatible con el cuchillo remitido u otro con similares características.

Igualmente tuvieron en cuenta los miembros del Jurado los informes periciales de los especialistas del Departamento de Biología del Servicio de Criminalística de la Guardia Civil, obrantes a los folios 216 a 225, que concluyeron que en la camiseta que llevaba el día de los hechos Fausto Nazario se obtuvo una mezcla de perfiles genéticos compatibles con el de Fausto Nazario y con el de Porfirio Saturnino .

También señalaron los miembros del Tribunal del Jurado que, según el informe definitivo de la autopsia, la muerte de Porfirio Saturnino fue una muerte violenta de etiología médico legal homicida.

Asimismo, indicó el Jurado que la única persona que estuvo en contacto directo con Porfirio Saturnino fue el acusado Fausto Nazario , siendo este último el único que pudo causarle la muerte.

Así lo declararon, como ya se ha indicado, los testigos Prudencio Herminio , Valeriano Nazario , Gerardo Teofilo , Carlos Marcial , Leopoldo Virgilio , que comparecieron al acto del juicio oral y ratificaron sus anteriores declaraciones prestadas ante la Guardia Civil y en el Juzgado de Instrucción de Navalcarnero, de forma sustancialmente idéntica, salvo omisiones que quedaron ampliamente explicadas por los mismos en el plenario y que resultan perfectamente lógicas a la vista del impacto emocional que tanto en el hermano como en los amigos del fallecido produjo la muerte del mismo, siendo las declaraciones de dichos testigos persistentes en la incriminación, ausentes de móviles espurios, o lo que es lo mismo, de motivos que incredibilidad subjetiva y plenamente verosímiles.

DUODÉCIMO.-Según el Tribunal del Jurado, concurre en Fausto Nazario la circunstancia agravante de la responsabilidad criminal de aprovechar el auxilio de otras personas prevista en el artículo 22.2º del Código Penal , ya que en el caso de autos Fausto Nazario aprovechó el auxilio de sus correos para debilitar la defensa que pudiera hacer el ofendido, así como su hermano y sus amigos, en lo que constituye una modalidad del abuso de superioridad, ya que Fausto Nazario compareció en el lugar de los hechos acompañado de los otros tres acusados con la finalidad, no tanto de asegurar la indefensión de Porfirio Saturnino , sino principalmente de impedir el auxilio de las personas que sabía que con él se encontraban.

DECIMOTERCERO.-Según el Tribunal del Jurado, no concurre en el acusado Fausto Nazario la circunstancia atenuante de drogadicción, al no haber quedado acreditado que el mismo actuase el día de los hechos a causa de su la adicción a dichas sustancias, teniendo así sus facultades volitivas e intelectivas mermadas.

Tampoco ha quedado acreditado que dicho acusado fuese adicto a la cocaína en aquellas fechas, puesto que de la documentación obrante al folio 159 resulta que no fue posible realizar el análisis del consumo de droga en el cabello de Fausto Nazario y, por otra parte, según el informe emitido por el facultativo del Centro Penitenciario de Madrid IV, Navalcarnero, (folio 160) únicamente consta que Fausto Nazario manifestó a su ingreso en prisión ser consumidor de Haschish y de cocaína desde el año 1996 y haber ser seguido en el CAD de Villaverde, así como haber estado ingresado en un centro en Cantabria.

Al folio 252 obra un informe de un centro de atención ambulatoria de Proyecto Hombre, indicando que Fausto Nazario ingresó en dicho centro el día 11 de octubre de 2005 a fin de realizar un tratamiento de rehabilitación de su drogodependencia, siendo su principal sustancia de abuso la cocaína, según refirió a su ingreso, abandonando el tratamiento el día 20 de noviembre de 2005, integrándose nuevamente en el programa diurno el día 7 de diciembre de 2005, permaneciendo en el mismo hasta el día 3 de enero de 2006, en que abandonó el tratamiento.

Al folio 253 obra un informe de TAVAD S.L., según el cual Fausto Nazario estuvo ingresado desde el día 6 de febrero de 2006 hasta el día 8 del mismo mes y posteriormente ingresó en un programa psicoterapéutico de deshabituación y rehabilitación en régimen ambulatorio, recibiendo el alta el día 18 de marzo de 2006, continuando con el programa psicoterapéutico de deshabituación, realizando 21 de las 27 sesiones que completaban dicho programa, abandonando voluntariamente el tratamiento el día 11 de octubre de 2006.

Al folio 254, el médico don Gervasio Obdulio , de la comunidad terapéutica Los Lares de Santander informaba de que Fausto Nazario ingresó en el centro día 14 de enero de 2008, derivado desde el Centro de Atención al Drogodependiente de Villaverde del Ayuntamiento de Madrid, para recibir tratamiento en régimen de internado por sus problemas de adicción, manteniéndose abstinente y recibiendo el alta terapéutica el día 3 de julio de 2008.

Según sus propias manifestaciones, Fausto Nazario consumió 1 g de cocaína el día de los hechos, manifestando el mismo en el acto del juicio oral que el efecto que produce en él la cocaína es el de tranquilizarle y que ese día no se encontraba afectado por dicha sustancia.

Como reitera la jurisprudencia del Tribunal Supremo, la mera condición de drogodependiente no supone la apreciación de circunstancia alguna modificativa de la responsabilidad criminal al respecto, puesto que ha de quedar demostrada la afectación en las facultades intelectivas y volitivas del sujeto como consecuencia de dicha drogodependencia.

De igual forma, los hermanos Martin Hermenegildo y Adrian Gerardo manifestaron que, cuando hablaron con Fausto Nazario , no percibieron que el mismo estuviera bebido o que hubiera consumido algo.

DECIMOCUARTO.-En cuanto a la atenuante solicitada tras la emisión del veredicto por el Tribunal del Jurado por la defensa de Fausto Nazario , del artículo 21.4 del Código Penal , que no fue incluida en el objeto del veredicto puesto que el propio Letrado del mismo solicitó su exclusión, por entender que Fausto Nazario no había acudido al Puesto de la Guardia Civil a confesar su infracción a las autoridades, sino a formular denuncia por la supuesta paliza que había padecido, es obvio que no puede apreciarse, puesto que ni siquiera el Tribunal del Jurado llegó a pronunciarse sobre la misma, no comprendiéndose la incongruente postura de la defensa de Fausto Nazario a este respecto.

DECIMOQUINTO.-Respecto de la atenuante de drogodependencia que solicitaba la defensa de Eutimio Laureano , que el Tribunal del Jurado estimó que no concurría, ha de señalarse que la única mención contenida en las actuaciones respecto de la misma viene constituída por un fax que fue aportado por su defensa en la sesión del día 18 de junio, de fecha 4 de junio de 2013, y emitido por un trabajador social y una psicóloga clínica, indicando que Eutimio Laureano recibió tratamiento en el Centro de Atención Integral al Drogodependencia (CAID Norte) de la Agencia Antidroga de la Comunidad de Madrid desde el día 10 de abril de 2013. Este informe, pues, se efectuó un año y medio después de acaecidos los hechos objeto del procedimiento y, por tanto, no puede acreditar extremo alguno relativo al día de los hechos.

Por otro lado, el informe se basa en meras referencias efectuadas por Eutimio Laureano y no ha sido emitido por ningún facultativo, sino por un trabajador social y una psicóloga clínica, que no se encuentran facultados para hacer un diagnóstico como el que consta al folio 2 de dicho informe y que no ha sido tampoco ratificado en el acto del juicio oral.

DECIMOSEXTO.-En cuanto a la penalidad, respecto al delito de homicidio, el Ministerio Fiscal y la Acusación Particular solicitaban para Fausto Nazario la imposición de la pena de 15 años de prisión e inhabilitación absoluta; para Cesareo Maximino por el delito de homicidio, la pena de 12 años de prisión e inhabilitación absoluta, y por el delito de lesiones, la pena de cuatro años de prisión e inhabilitación especial para el ejercicio del derecho de sufragio pasivo durante el tiempo de la condena; para Fructuoso Justo por el delito de homicidio, la pena de 12 años de prisión e inhabilitación absoluta y para Eutimio Laureano por el delito de homicidio, la pena de 12 años de prisión e inhabilitación absoluta, así como para todos ellos la prohibición del derecho a residir en Sevilla La Nueva y la prohibición de aproximarse o comunicarse con los padres y el hermano de la víctima y con el lesionado Prudencio Herminio por un tiempo superior en diez años al de la duración de la pena de prisión a imponer.

El artículo 118 del Código Penal castiga al que matare a otro, como reo de homicidio, con la pena de prisión de 10 a 15 años.

Dado que en el acusado Fausto Nazario concurre la circunstancia agravante de auxilio de otras personas contemplada en el artículo 22.2º del Código Penal , así como el hecho de que el mismo, pese a no tener antecedentes penales computables en esta causa, ha sido ya condenado como autor de varios delitos y teniendo también en cuenta las circunstancias que rodearon el hecho, en concreto que la víctima fue objeto de constantes amenazas durante la noche de los hechos por parte del acusado, derivadas del mero hecho de haber sido testigo en un procedimiento penal que contra él se seguía por unas lesiones causadas a uno de sus amigos y que el acusado, según sus propias declaraciones, conocía el hecho de su embriaguez, circunstancia que mermaba sus posibilidades de defensa, se estima proporcionada a la gravedad de los hechos y de las circunstancias que rodearon a los mismos la imposición de la pena de 15 años de prisión con la accesoria de inhabilitación absoluta durante el tiempo de la condena, así como la pena accesoria prevista en los artículos 57 y 48 del Código Penal , de prohibición de residir en la localidad de Sevilla La Nueva, así como la de prohibición de aproximarse o comunicarse por cualquier medio de comunicación o medio informático o telemático, contacto escrito, verbal o visual, con doña Estrella Belen , don Casiano Octavio , don Valeriano Nazario y don Prudencio Herminio por el tiempo de 25 años.

Respecto de la pena a imponer a Cesareo Maximino por el delito de homicidio, habida cuenta de que no concurren en el mismo circunstancias atenuantes ni agravantes, se estima procedente la imposición de la pena en su grado medio, en atención al grado de cooperación prestada por el mismo en la muerte de Porfirio Saturnino , considerándose adecuada la pena de 12 años de prisión solicitada por el Ministerio Fiscal y la Acusación Particular, con la accesoria de inhabilitación absoluta durante el tiempo de la condena.

En cuanto al delito de lesiones, el artículo 148.1º del Código Penal prevé para las lesiones causadas con armas la pena de prisión de dos a cinco años.

Se estima proporcionada, habida cuenta de que no concurren en el acusado circunstancias atenuantes ni agravantes y de que la lesión causada no revistió especial gravedad, por una parte, y de que, por otra parte, el acusado no tenía necesidad alguna de emplear el arma que portaba, acuchillando a Prudencio Herminio , en su objetivo de impedir que auxiliase a Porfirio Saturnino , la pena de tres años de prisión con inhabilitación especial para el ejercicio del derecho de sufragio pasivo durante el tiempo de la condena.

Asimismo, se le impondrán las mismas penas accesorias que a Fausto Nazario en cuanto a la prohibición de residir en Sevilla La Nueva y de aproximarse o comunicarse con los padres y el hermano de Porfirio Saturnino , así como con Prudencio Herminio por el tiempo de 22 años.

En cuanto a Fructuoso Justo , por el delito de homicidio, dada la ausencia de antecedentes penales del mismo, así como de circunstancias agravantes y atenuantes y habida cuenta de su decisiva contribución al resultado fatal de la muerte de Porfirio Saturnino y la acusada brutalidad demostrada por el mismo al utilizar su cinturón a modo de látigo y propinar con la hebilla del mismo reiterados golpes al hermano de la víctima y a Carlos Marcial , se estima procedente imponerle la pena de 12 años de prisión e inhabilitación absoluta durante el tiempo de la condena, así como la de prohibición de residir en la localidad de Sevilla La Nueva y de aproximarse o comunicarse con los padres y el hermano de Porfirio Saturnino , así como con Prudencio Herminio durante el tiempo de 22 años.

En cuanto a Eutimio Laureano , por el delito de homicidio se estima proporcionada la pena de 11 años de prisión e inhabilitación absoluta durante el tiempo de la condena, así como prohibición de residir en la localidad de Sevilla La Nueva y de aproximarse o comunicarse con los padres y el hermano de Porfirio Saturnino y con Prudencio Herminio durante el tiempo de 22 años, habida cuenta de que no concurren en el mismo circunstancias atenuantes ni agravantes y de su contribución en la muerte de Porfirio Saturnino , que, si bien fue decisiva para el resultado letal, demostró una menor agresividad que la del resto de sus correos, al no llevar armas y limitar su actuación a bloquear el paso y sujetar al hermano y los amigos de la víctima.

DECIMOSEPTIMO.-Responsabilidad civil.

Toda persona criminalmente responsable de un delito o falta lo es también civilmente, conforme establece el artículo 116 del Código Penal .

En concepto de responsabilidad civil, el Ministerio Fiscal y la Acusación Particular solicitaron que los acusados indemnizasen conjunta y solidariamente a doña Estrella Belen y a don Casiano Octavio , padres del fallecido Porfirio Saturnino , en la cantidad de 233.445,46 € y, asimismo, que el acusado Cesareo Maximino indemnizase en dicho concepto a don Prudencio Herminio en la cantidad de 1.000 € por los días de sanidad de las lesiones causadas y en la de 764,61 € por la secuela sufrida.

Se estima procedente la concesión de dichas cantidades, habida cuenta de que las mismas no han sido impugnadas por ninguna de las defensas de los acusados y de que se consideran proporcionadas a la magnitud del daño causado a los padres de la víctima, así como al período de duración de las lesiones sufridas y la secuela causada a Prudencio Herminio .

DECIMOCTAVO.-Prisión preventiva.

A los efectos de la pena a cumplir, debe de tenerse en cuenta el tiempo de prisión provisional de abono de la misma, tal y como determina el art. 58 del Código Penal .

DECIMONOVENO.-Costas.

En cuanto a las costas procesales devengadas en esta instancia, procede su imposición a los acusados, a tenor de lo establecido en los arts. 123 y 124 del Código Penal y 240 de la LECrim .

Deben incluirse las costas causadas por la Acusación Particular, puesto que la regla general supone imponer las mismas, salvo cuando la intervención de ésta haya sido notoriamente superflua, inútil o gravemente perturbadora o también cuando las peticiones fueran absolutamente heterogéneas con las del Ministerio Fiscal ( Sentencia del Tribunal Supremo de fecha 12 de abril de 2006 , entre otras).

En el caso de autos, dicha imposición se encuentra justificada por el hecho de que las peticiones de la Acusación Particular fueran absolutamente homogéneas con las del Ministerio Fiscal en cuanto a los delitos imputados a los acusados, en cuanto a las penas solicitadas e incluso en cuanto a la responsabilidad civil.

Vistos los artículos citados y demás de general y pertinente aplicación al caso,

Fallo

Que debo condenar y condenoa Fausto Nazario como responsable en concepto de autor de un delito de homicidio, a Cesareo Maximino como responsable en concepto de autor por cooperación necesaria de un delito de homicidio y de un delito de lesiones, a Eutimio Laureano como responsable en concepto de autor por cooperación necesaria de un delito de homicidio y a Fructuoso Justo como responsable en concepto de autor por cooperación necesaria de un delito de homicidio, con la concurrencia de la circunstancia agravante de la responsabilidad criminal de auxilio de otras personas en Fausto Nazario , a la pena de 15 años de prisióne inhabilitación absoluta durante el tiempo de la condena para Fausto Nazario , a la pena de 12 años de prisióncon la accesoria de inhabilitación absoluta durante el tiempo de la condena por el delito de homicidio y a la de tres años de prisióncon la accesoria que inhabilitación especial para el ejercicio del derecho de sufragio pasivo durante el tiempo de la condena por el delito de lesiones para Cesareo Maximino , a la pena de 11 años de prisióncon la accesoria de inhabilitación absoluta durante el tiempo de la condena por el delito de homicidio para Eutimio Laureano y a la pena de 12 años de prisióncon la accesoria de inhabilitación absoluta durante el tiempo de la condena por el delito de homicidio para Fructuoso Justo , procediendo imponer a todos ellos la pena accesoria de prohibición del derecho a residir en Sevilla La Nueva y prohibición de aproximarse o comunicarse por cualquier medio de comunicación o medio informático o telemático, contacto escrito, verbal o visual con doña Estrella Belen , con don Casiano Octavio , con don Valeriano Nazario y con don Prudencio Herminio por el tiempo de 25 años para Fausto Nazario , de 22 años para Cesareo Maximino y Fructuoso Justo y de 21 años para Eutimio Laureano , debiendo indemnizar todos ellos conjunta y solidariamente a doña Estrella Belen y a don Casiano Octavio en la cantidad de 233.445,46 € por los perjuicios causados por la muerte de su hijo Porfirio Saturnino y, asimismo, el acusado Cesareo Maximino deberá indemnizar a don Prudencio Herminio en la cantidad de 1.764,61 €, con aplicación de lo dispuesto en el artículo 576 de la Ley de Enjuiciamiento Civil respecto a dichas cantidades, debiendo, asimismo, abonar todos ellos por partes iguales las costas causadas en esta instancia, incluidas las causadas por la Acusación Particular, siéndoles de abono el tiempo de prisión preventiva sufrida en la causa.

Dedúzcase testimonio de particulares por si la conducta observada por Fidela Debora y Donato Rafael en la sesión del juicio oral celebrada el día 5 de julio de 2013 pudiera ser constitutiva de un delito de desórdenes públicos previsto y penado en el artículo 558 del Código Penal , remitiéndose a tal efecto al Juzgado de Instrucción de Guardia el acta de la sesión y el DVD correspondiente al día referido.

Concede el Tribunal expresa autorización a doña Estrella Belen , a don Casiano Octavio , a don Valeriano Nazario , padres y hermano, respectivamente, y a los amigos del fallecido Porfirio Saturnino presentes en dicha sesión, para proceder por un delito de injurias contra los anteriormente referidos, Fidela Debora y Donato Rafael .

Únase a esta resolución el acta del Jurado.

Notifíquese esta sentencia a las partes, haciéndoles saber que contra la misma pueden interponer Recurso de apelación ante la Sala de lo Civil y Penal del Tribunal Superior de Justicia, en el plazo de DIEZ DIAS, a contar desde la última notificación.

Así, por esta Sentencia, de la que se llevará certificación al Rollo de Sala y se anotará en los Registros correspondientes lo pronuncio, mando y firmo.

PUBLICACION.-Leída y publicada fue la anterior Sentencia por la Magistrada Ilma. Sra. Dña. LUCIA MARIA TORROJA RIBERA ,estando celebrando audiencia pública. Doy fe.


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