Sentencia Penal Nº 70/201...zo de 2012

Última revisión
10/01/2013

Sentencia Penal Nº 70/2012, Audiencia Provincial de Pontevedra, Sección 2, Rec 179/2012 de 05 de Marzo de 2012

nuevo

GPT Iberley IA

Copiloto jurídico


Relacionados:

Tiempo de lectura: 18 min

Orden: Penal

Fecha: 05 de Marzo de 2012

Tribunal: AP - Pontevedra

Ponente: BARREIRO PRADO, JOSE JUAN RAMON

Nº de sentencia: 70/2012

Núm. Cendoj: 36038370022012100070

Resumen:
IMPAGO DE PENSIONES

Encabezamiento

AUD.PROVINCIAL SECCION N. 2

PONTEVEDRA

SENTENCIA: 00070/2012

AUD.PROVINCIAL SECCION N. 2 de PONTEVEDRA

2252E81A

Domicilio: ROSALIA DE CASTRO NÚM. 5

Telf: 986.80.51.19

Fax: 986.80.51.14

Modelo: 213050

N.I.G.: 36060 41 2 2011 0000022

RP ROLLO: APELACION PROCTO. ABREVIADO 0000179 /2012 I

Juzgado procedencia: XDO. DO PENAL N. 1 de PONTEVEDRA

Procedimiento de origen: PROCEDIMIENTO ABREVIADO 0000147 /2011

RECURRENTE: Jesús Ángel

Procurador/a: ANTONIO FERNANDEZ GARCIA

Letrado/a: MANUEL PEREZ-BATALLON ORDOÑEZ

RECURRIDO/A: MINISTERIO FISCAL FISCAL

Procurador/a:

Letrado/a:

SENTENZA NÚM. 70

==========================================================

MAXISTRADOS/AS:

Ilmo. Sr. don José Juan Barreiro Prado, presidente

Ilma. Sra. dona Rosa del Carmen Collazo Lugo

Ilma. Sra. dona Rosario Cimadevila Cea

==========================================================

PONTEVEDRA, cinco de marzo de dos mil doce

Visto pola Sección Segunda desta Audiencia Provincial, na causa instruída co número 147/11, o recurso de apelación interposto por Jesús Ángel , representado polo procurador ANTONIO FERNÁNDEZ GARCIA e defendido polo letrado MANUEL PÉREZ BATALLON ORDOÑEZ, contra a sentenza ditada polo Xulgado do Penal núm. 1 de Pontevedra. Constituíronse como partes o mencionado recorrente (como acusado) e o Ministerio Fiscal, na representación que lle é propia, e actuou como relator o maxistrado don José Juan Barreiro Prado.

Antecedentes

Primeiro.- No acto do xuízo oral de referencia ditouse unha sentenza con data do cuxa parte dispositiva é do teor literal seguinte:

"QUE DEBO CONDENAR Y CONDENO a D. Jesús Ángel , como autor criminalmente responsable de un DELITO DE IMPAGO DE PRESTACIONES ECONÓMICAS ESTABLECIDAS EN RESOLUCIÓN JUDICIAL, a la pena de SIETE MESES DE MULTA con una cuota diaria de SEIS EUROS, haciendo un total de MIL DOSCIENTOS SESENTA EUROS, apercibiéndole de que en caso de impago quedará sujeto a una responsabilidad personal subsidiaria de un día de privación de libertad por cada dos cuotas diarias de multa no satisfechas, condenándolo asimismo al abono de las costas del juicio.

En concepto de responsabilidad civil, Jesús Ángel indemnizará a Tatiana en la suma de 2.740 euros, más los intereses del artículo 576 de la LEC ".

E, como feitos probados , recóllense expresamente os da sentenza contra a que se apela:

"PRIMERO.- Por auto de fecha 10 de marzo de 2010, dictado por el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción nº Tres de Villagarcía en el procedimiento de medidas provisionales 115/10, se estableció a cargo del acusado Jesús Ángel , mayor de edad y sin antecedentes penales, la obligación de satisfacer la suma de 200 euros mensuales durante los meses de marzo y abril de 2010, y a partir del mes de mayo de dicho año un 25% de su salario neto o prestación que percibiera por cualquier concepto, y ello en concepto de pensión de alimentos para sus hijos.

SEGUNDO.- D. Jesús Ángel , a pesar de conocer la obligación de pago de las cantidades referidas en el Hecho Probado anterior y tener capacidad económica para ello, no abonó las correspondientes a los meses de septiembre de 2010 a marzo de 2011, habiendo satisfecho los tres meses siguientes, abril a junio de 2011, 200 euros en cada uno de ellos".

Segundo.- Contra a devandita sentenza, a representación procesual do recorrente interpuxo un recurso de apelación, que formalizou expondo as alegacións que constan no seu escrito, o cal está unido ás actuacións.

Terceiro.- Logo de trasladarlle o escrito de formalización do recurso ao Ministerio Fiscal presentouse por éste escrito de impugnación baseándose en que a sentenza obxecto de recurso se axusta plenamente a dereito e solicitouse a súa confirmación.

Cuarto.- O xulgado do penal referido anteriormente remitiu a este Tribunal os autos orixinais con todos os escritos presentados para a sustanciación do recurso.

Hechos

Aceptamos e damos por reproducidos os feitos que se declaran probados na sentenza obxecto de recurso.

Fundamentos

Primeiro.- O acusado Jesús Ángel recorre en apelación contra a sentenza que na instancia o condenou como autor responsable dun delito de abandono de familia na súa modalidade de non pagamento das pensións, previsto e penado no artigo 227.1 do Código penal . O fiscal oponse frontalmente ao posible acollemento do anterior recurso.

Segundo.- Resulta incompatible a mestura de alegacións que con frecuencia vimos observando nos diversos recursos. Así, dentro do único motivo de apelación, xúntanse a infracción da presunción de inocencia que inicialmente amparaba ao acusado, o erro por parte do maxistrado xuíz da instancia na valoración da proba, e a suposta existencia de dúbidas que abocarían ao autor da resolución xudicial que se combate ao inexorable pronunciamento absolutorio. A pretendida vulneración do artigo 24.2 da Constitución española -presunción de inocencia- suporía a inexistencia de probas de cargo contra o acusado. E o erro na valoración das probas xusto parte da nidia admisión da súa existencia, mais viciadas dun erro interpretativo do que se discrepa. Por outra parte, o principio in dubio pro reo non resulta aplicable cando, precisamente, o xuíz non albisca dúbidas verbo do resultado do material probatorio practicado perante el coa súa insubstituíble inmediación.

Con relación a isto último, cómpre lembrar que só se xustifica o principio in dubio pro reo nos casos nos que o Tribunal formule dúbidas ou recoñeza a existencia de dúbidas na valoración das probas sobre os feitos, e as resolva en contra do acusado ( SSTS. 999/2007, do 12 de xullo , 677/2006 , do 22 de xuño, 1125/2001, do 12 de xullo , 2295/2001, do 4 de decembro , 479/2003 e 836/2004, do 5 de xullo , 1051/2004, do 28 de setembro). Segundo todas estas sentenzas, o principio unicamente pode estimarse infrinxido cando, recoñecendo o tribunal sentenciador a existencia dunha dúbida sobre a concorrencia dalgún dos elementos integradores do tipo ou sobre a participación do acusado, opta pola solución máis prexudicial para este; pero non cando, como sucede no caso actual, o Tribunal sentenciador non alberga dúbida ningunha.

A recente STS 53/2011, do 10 de febreiro , exprésao moito mellor:

El principio "in dubio pro reo", presuponiendo la previa existencia de la presunción de inocencia, se desenvuelve en el campo de la estricta valoración de las pruebas, es decir de la apreciación de la eficacia demostrativa por el Tribunal de instancia a quien compete su valoración la conciencia para formar su convicción sobre la verdad de los hechos ( art. 741 LECr ).

Reitera la jurisprudencia que el principio informador del sistema probatorio que se acuña bajo la fórmula del "in dubio pro reo" es una máxima dirigida al órgano decisor para que atempere la valoración de la prueba a criterios favorables al acusado cuando su contenido arroje alguna duda sobre su virtualidad inculpatoria; presupone, por tanto, la existencia de actividad probatoria válida con signo incriminador, pero cuya consistencia ofrece resquicios que pueden ser decididos de forma favorable a la persona del acusado.

El principio in dubio pro reo, se diferencia de la presunción de inocencia en que se dirige al Juzgador como norma de interpretación para establecer que en aquellos casos en los que a pesar de haberse realizado una actividad probatoria normal, tales pruebas dejasen duda en el ánimo del Juzgador, se incline a favor de la tesis que beneficie al acusado ( STS. 45/97 de 16.1 ).

Desde la perspectiva constitucional la diferencia entre presunción de inocencia y la regla in dubio pro reo resulta necesaria en la medida que la presunción de inocencia ha sido configurada por el art. 24.2 como garantía procesal del imputado y derecho fundamental del ciudadano protegido por la vía de amparo, lo que no ocurre con la regla in dubio pro reo, condición o exigencia "subjetiva" del convencimiento del órgano judicial en la valoración de la prueba inculpatoria existente aportada al proceso. Este principio sólo entra en juego, cuando efectivamente, practicada la prueba, ésta no ha desvirtuado la presunción de inocencia, pertenece a las facultades valorativas del juzgador de instancia, no constituye precepto constitucional y su excepcional invocación casacional solo es admisible cuando resulta vulnerado su aspecto normativo, es decir "en la medida en la que esté acreditado que el Tribunal ha condenado a pesar de la duda" ( SSTS. 70/98 de 26.1 , 699/2000 de 12.4 ).

El principio "in dubio pro reo" -dice la STS. 666/2010 de 14.7 - nos señala cual debe ser la decisión en los supuestos de duda, pero no puede determinar la aparición de dudas donde no las hay, existiendo prueba de cargo suficiente y válida, si el Tribunal sentenciador expresa su convicción sin duda razonable alguna, el referido principio carece de aplicación ( SSTS. 709/97 de 21.5 , 1667/2002 de 16.10 , 1060/2003 de 21.7 ). En este sentido la STS 999/2007 de 26.11 con cita de la STS. 939/98 de 13.7 , ya recordaba que "el principio in dubio pro reo no tiene acceso a la casación por suponer una valoración de la prueba que está vedada a las partes con arreglo a lo establecido en el artículo 741 de la Ley de Enjuiciamiento Criminal , pero esta doctrina quiebra cuando es la propia Sala sentenciadora la que en sus razonamientos nos muestra unas dudas evidentes. En estos casos sí es posible examinar en casación la existencia y aplicación de tal principio favorable al reo. Por tanto, el principio in dubio pro reo sí puede ser invocado para fundamentar la casación, cuando resulte vulnerado su aspecto normativo, es decir, en la medida en la que esté acreditado que el Tribunal ha condenado a pesar de su duda. Por el contrario, no cabe invocarlo para exigir al Tribunal que dude, ni para pedir a los jueces que no duden. La duda del Tribunal, como tal, no es una cuestión revisable en casación, dado que el principio in dubio pro reo no establece en qué supuestos los jueces tienen el deber de dudar, sino cómo se debe proceder en el caso de duda ( SSTS 1186/1995, 1 de diciembre , 1037/1995, 27 de diciembre ).

A STS 1016/2010, do 24 de novembro , tamén resulta ben esclarecedora respecto disto:

El principio in dubio pro reo se diferencia de la presunción de inocencia en que se dirige al Juzgador como norma de interpretación, para establecer que en aquellos otros casos en los que, a pesar de haberse realizado una actividad probatoria normal, tales pruebas dejasen duda en el ánimo del Juzgador, se incline a favor de la tesis que beneficie al procesado.

Desde la perspectiva constitucional la diferencia entre la presunción de inocencia y la regla in dubio pro reo resulta necesaria en la medida que la presunción de inocencia ha sido configurada por el art. 24.2 como garantía procesal del imputado y derecho fundamental del ciudadano protegible por la vía de amparo, lo que no ocurre con la regla in dubio pro reo, condición o exigencia "subjetiva" del convencimiento del órgano judicial en la valoración de la prueba inculpatoria existente aportada al proceso ( STC. 20.2.89 ). Este sólo entra en juego cuando, efectivamente practicada la prueba, ésta no ha desvirtuado la presunción de inocencia, ( STC. 14.3.91 ). El in dubio pro reo pertenece a las facultades del Juzgador de instancia. No constituye precepto constitucional y su excepcional invocación casacional solo es admisible cuando resulta vulnerado su aspecto normativo, es decir -en términos de la Sentencia de 1-12-92 )- "en la medida en la que esté acreditado que el Tribunal ha condenado a pesar de su duda ( SSTS. 70/98 de 26.1 y 699/2000 de 12.4 ). El principio «in dubio pro reo», presuponiendo la previa existencia de la presunción de inocencia, se desenvuelve en el campo de la estricta valoración de las pruebas, es decir de la apreciación de la eficacia demostrativa por el Tribunal a quien compete su valoración en conciencia para formar su convicción sobre la verdad de los hechos ( STS. 1317/2005 de 11.11 ). Aunque durante algún tiempo la jurisprudencia durante algún tiempo ha entendido que el principio in dubio pro reo no era un derecho alegable al considerar que no tenía engarce con ningún derecho fundamental y que en realidad, se trataba de un principio interpretativo y que por tanto no tenía acceso a la casación, sin embargo en la actualidad tal posición se encuentra abandonada. Hoy día la jurisprudencia reconoce que el principio in dubio pro reo forma parte del derecho a la presunción de inocencia y es atendible en casación. Ahora bien solo se justifica en aquellos casos en los que el Tribunal haya planteado o reconocido la existencia de dudas en la valoración de la prueba sobre los hechos y las hayas resuelto en contra del acusado ( SSTS. 1125/2001 de 12.7 , 2295/2001 de 4.12 , 479/2003 , 836/2004 de 5.7 , 1051/2004 de 27.9 ).

En este sentido debe señalarse que este principio es una condición o exigencia subjetiva del convencimiento del órgano judicial en la valoración de la prueba inculpatoria existente aportada al proceso, de forma que si no es plena la convicción judicial se impone el fallo absolutorio ( STS. 960/2009 de 16-10 ).

No obstante debemos precisar que de este principio no se deduce que el acusado tenga derecho a que el Tribunal en ciertas circunstancias dude. El derecho que se deriva de este principio se concreta en que el Tribunal que realmente ha dudado no está autorizado a condenar y, sólo en este aspecto normativo cabe fundamentar un motivo de casación en el principio in dubio pro reo ( STS. 444/2001 de 22.3 ). Es verdad que en ocasiones el Tribunal de instancia no plantea la cuestión así, por ello es preciso un examen más pormenorizado para averiguar si, en efecto, se ha infringido dicho principio. Por ejemplo, si toda la prueba la constituye un solo y testigo y éste ha dudado sobre la autoría del acusado, se infringiría dicho principio si el Tribunal, a pesar de ello, esto es, de las dudas del testigo hubiera condenado, pues es claro que de las diversas posibilidades optó por la más perjudicial para el acusado.

Pois ben, a aplicación de todo o anterior ao caso que nos ocupa abócanos ao inexorable rexeitamento do motivo consistente na vulneración do principio in dubio pro reo. Abonda con ler a sentenza contra a que se apela para, dun xeito ben doado, chegar á conclusión de que o maxistrado xuíz autor dela, lonxe de abrigar dúbidas respecto do material probatorio perante el practicado, quedou firmemente convencido da concorrencia dos elementos do tipo penal do que era acusado o agora apelante e da autoría deste. Ao longo da súa resolución, o xulgador da instancia debulla exhaustivamente a capacidade económica de Jesús Ángel para facer fronte ao pagamento das pensións alimentarias a prol dos seus fillos; o pacto ao que precisamente chegaron en tal sentido o propio acusado e a súa dona, Tatiana , cando este xa percibía unha prestación do estado belga de pouco máis de 1300 €; os ingresos parciais que tivo a ben facer cando quixo e os gastos de diversa índole que se demostraron -máis de 500 € por aluguer, débedas cunha compañía telefónica por uns 600 €, outra de 300 € cunha entidade bancaria, etc.-.

Terceiro.- Rexeitamos tamén a solicitude do apelante consistente en que se aprecie a eximente completa ou incompleta de estado de necesidade e, como moi cualificada, a de confesión ou colaboración coa Xustiza que, como simple, xa lle foi aplicada na instancia. Os mesmos ingresos, gastos e débedas anteriormente referidos que integraban o patrimonio persoal do acusado resultan notoriamente incompatibles co seu suposto estado de necesidade. Incluso, como apunta o fiscal na súa oposición ao recurso de apelación, no mes de xaneiro de 2011 -no que na fase de instrución prestou declaración o acusado como imputado- confesou que era pintor de profesión e que estaba cobrando o paro, e nin no referido mes nin en febreiro e marzo de 2011 fixo o pagamento de ningunha cantidade. E a circunstancia da confesión, apreciada polo feito de que o acusado compareceu voluntariamente para prestar declaración o mesmo día da incoación das dilixencias previas, non reviste os caracteres de cualificación que se reclaman para unha maior atenuación da pena.

En canto á individualización desta, a imposición de sete meses de multa cunha cota de 6 €/día garda relación tanto coa prevista no tipo - artigo 227.1 do Código penal - coma coa apreciación da amentada circunstancia atenuante - artigo 66.1.1ª do Código penal -. Así mesmo, a cota diaria por tal importe amósase tamén xusta e proporcional, canto máis cando, como dixemos, por ningures consta o suposto estado de miseria ou indixencia económica por parte do acusado.

Cuarto.- As custas da presente alzada impoñémosllas á parte apelante por mor do rexeitamento do seu recurso.

Vistos os artigos de xeral e pertinente aplicación,

Fallo

Que debemos DESESTIMAR o recurso de apelación interposto pola representación procesual de Jesús Ángel , contra a sentenza ditada con data do 21 de setembro de 2011, no procedimento abreviado núm. 147/11, polo Xulgado do Penal núm. 1 de Pontevedra , e CONFIRMAR esta sentenza, con imposición das custas desta alzada á parte recorrente.

A presente resolución é firme e contra ela non cabe recurso ningún.

Lévese testimuño da presente resolución ás actuacións, que se devolverán ao xulgado de procedencia para a sua execución e eficacia.

Así o pronunciamos, mandamos e asinamos, mediante esta sentenza, da que se levará certificación ao rolo de sala e que se anotará nos rexistros correspondentes.

PUBLICACIÓN.- A anterior sentenza foi lida e publicada no día da data, polo maxistrado don José Juan Barreiro Prado, durante a audiencia pública. Dou fe.

Fórmate con Colex en esta materia. Ver libros relacionados.