Sentencia Penal Nº 966/20...re de 2019

Última revisión
17/09/2017

Sentencia Penal Nº 966/2019, Audiencia Provincial de Barcelona, Sección 22, Rec 145/2019 de 10 de Diciembre de 2019

nuevo

GPT Iberley IA

Copiloto jurídico


Relacionados:

Tiempo de lectura: 28 min

Orden: Penal

Fecha: 10 de Diciembre de 2019

Tribunal: AP - Barcelona

Ponente: URÍA MARTÍNEZ, JOAN FRANCESC

Nº de sentencia: 966/2019

Núm. Cendoj: 08019370222019100997

Núm. Ecli: ES:APB:2019:16578

Núm. Roj: SAP B 16578:2019

Resumen:
Delito de lesiones y de maltrato habitual. Violencia de género.

Encabezamiento

Audiència Provincial de Barcelona

Secció Vint-i-dosena

Rotlle apel·lació penal núm. 145/2019 - A

Referència de procedència:

JUTJAT PENAL 7 BARCELONA

Procediment Abreujat núm. 109/2019

Data sentència recorreguda: 16/04/2019

SENTÈNCIA NÚM. 966/2019

Magistrats/des:

Joan Francesc Uría Martínez

Maria Josep Feliu Morell

Patricia Martínez Madero

La dicta la Secció Vint-i-dosena de l'Audiència Provincial de Barcelona en recurs d'apel·lació núm. 145/2019, interposat contra la Sentència pronunciada pel Jutjat Penal 7 Barcelona en data 16/04/2019, en procediment Abreujat núm. 109/2019. Han estat parts per l'acusació particular Marí Jose representada per Joana Mª Miquel Fageda i defensada per Gerard Cormenzana Alaña, l'acusat Hilario representat per José Manuel Puig Abos i defensat per Juan Antonio Ruiz Pinazo, i el Ministeri Fiscal. D'aquesta sentència, que expressa l'opinió del Tribunal, ha estat ponent D. Joan Francesc Uria Martínez.

Barcelona, deu de desembre de dos mil dinou.

Antecedentes

Primer. El 16 d'abril d'enguany el Jutjat Penal núm. 7 de Barcelona dictà sentència amb la decisió següent: 'Que debo condenar y condeno a Hilario, como autor responsable de: Un delito de maltrato habitual del art 173.2 párrafo segundo del C.P ., con la concurrencia de la circunstancia atenuante analógica de drogadicción del art 21.7 en relación con los arts 21.2 y 20.2 del C.P ., a la pena de un año y dos meses de prisión, la privación del derecho a la tenencia y porte de armas por tiempo de tres años y seis meses, con la prohibición de aproximarse a menos de 1000 metros de la víctima Marí Jose, su domicilio, lugar de trabajo o cualquier otro que ésta frecuente o comunicarse con ella por cualquier medio por un periodo de tiempo superior en un año a la pena privativa de libertad.

Un delito de lesiones en el ámbito familiar del art 153.1 y 3 del C.P ., con la concurrencia de la circunstancia atenuante analógica de drogadicción del art 21.7 en relación con los arts 21.2 y 20.2 del C.P ., a la pena de diez meses de prisión, la privación del derecho a la tenencia y porte de armas por tiempo de un año y seis meses, con la prohibición de aproximarse a menos de 1000 metros de la víctima Marí Jose, su domicilio, lugar de trabajo o cualquier otro que ésta frecuente o comunicarse con ella por cualquier medio por un periodo de tiempo superior en un año a la pena privativa de libertad.

Un delito de maltrato en el ámbito doméstico del art 153.1 y 3 del C.P ., con la concurrencia de la circunstancia atenuante analógica de drogadicción del art 21.7 en relación con los arts 21.2 y 20.2 del C.P ., a la pena de diez meses de prisión, la privación del derecho a la tenencia y porte de armas por tiempo de un año y seis meses, con la prohibición de aproximarse a menos de 1000 metros de la víctima Marí Jose, su domicilio, lugar de trabajo o cualquier otro que ésta frecuente o comunicarse con ella por cualquier medio por un periodo de tiempo superior en un año a la pena privativa de libertad.

Un delito de lesiones del art 148.4 en relación con el art 147.1 del C.P . con la concurrencia de la circunstancia atenuante analógica de drogadicción del art 21.7 en relación con los arts 21.2 y 20.2 del C.P ., a la pena de tres años de prisión, con la prohibición de aproximarse a menos de 1000 metros de la víctima Marí Jose, su domicilio, lugar de trabajo o cualquier otro que ésta frecuente o comunicarse con ella por cualquier medio por un periodo de tiempo superior en un año a la pena privativa de libertad.

Todo ello con la imposición de las costas, incluidas las de la acusación.

Hilario indemnizará a Marí Jose en la suma de 3.010 euros por los daños y perjuicios ocasionados, con los intereses legales del art 576 de la L.e.c.

Procede la libre absolución por el delito continuado leve de injurias leves regulado en el art. 173.4 en relación con el art 74 del C.P .'.

A la sentència es declaren provats els fets següents: 'que Hilario, natural de la república Dominicana, con NIE NUM000, con autorización de residencia de larga duración, sin que le consten medios de vida en territorio español ni ninguna circunstancia de arraigo en el mismo, mayor de edad y carente de antecedentes penales, pareja sentimental de Marí Jose, con una relación estable que iniciaron aproximadamente en verano de 2017 con convivencia intermitente, habiendo residido en la CALLE000 nº NUM001 piso NUM002 puerta NUM001 y posteriormente en la AVENIDA000 n° NUM003, piso NUM004 puerta NUM005 ambos en la localidad de Barcelona.

Que Hilario ha venido consumiendo por vía nasal cocaína de forma esporádica, con una leve afectación de sus facultades volitivas y cognitivas.

Se ha acreditado que desde el inicio de la relación sentimental, Hilario con ánimo de quebrantar la salud psíquica y física sentimental de Marí Jose, la denigraba, con comentarios machistas .y mostrando superioridad hacia ella insultándola con palabras tales como puta así como con ánimo amedrentador le dijera que le iba a dar un golpe en la cabeza o que si le denunciaba. La iba a matar y que iba a matar a sus hijos, habiéndola golpeado con puñetazos y. golpes en cabeza, de forma frecuente, cuando mantenían algún tipo de discusión, que le rompiera objetos personales, como su ropa y bolsos diciéndole que ella no podía tener cosas bonitas, comportándose de forma celosa y controladora mostrándose enfadado cuando miraba a otros hombres, dejándola salir en contadas ocasiones sola a la calle y cuando lo hacía incluso a la vuelta le ponía la mano encima de la zona genital diciéndole que era para comprobar si había mantenido relaciones sexuales con otros hombres, sin que Marí Jose opusiera oposición alguna por la situación de sometimiento a la que se veía abocada.

Sobre las 3,30 horas del día 3 de mayo de 2.018 Hilario y Marí Jose en el interior del domicilio común sito en la AVENIDA000 nº NUM003, piso NUM004 puerta NUM005 de Barcelona una discusión y Hilario con ánimo de menoscabar la integridad física de Marí Jose le propinó puñetazos en la cabeza, le tiró del pelo y le agarró de ambos brazos; y le ocasionó equimosis en brazo, y antebrazo derecho, equimosis, escoriaciones y erosiones en brazo, antebrazo y mano izquierda, contusiones, erosiones en base pirámide nasal, labias y mucosa oral; contusiones en región parietal derecha y occipital, equimosis en pierna izquierda y muslo derecho, que precisaron para su sanidad una única asistencia facultativa y que tardaron en sanar 15 días, de los cuales 3 estuvo incapacitada para el ejercicio de sus ocupaciones habituales.

Durante la madrugada del día 11 al 12 de septiembre e de 2018 Hilario y Marí Jose en la localidad de Castellón acudieron a un bar y estando allí un individuo que se dirigió a ella en árabe, y que al regresar al domicilio en el que estaban conviviendo sito en la CALLE001 nº NUM006, piso NUM004 puerta NUM007 de esa localidad, Hilario con el propósito de menospreciar a Marí Jose mostrando su actitud celosa y controladora le espeto 'es una puta, tú no me respetas' y con ánimo de menoscabar la integridad física de su pareja le estiró del pelo, le dio empujones y manotazos por el cuerpo, sin llegar a causarle lesión.

Sobre las 01,30 horas del día 13 de septiembre de 2018, cuando Hilario y Marí Jose llegaron en al anterior domicilio de Castellón, tras haber estado en un bar, Hilario le dijo a Marí Jose le dijo que entrara en la habitación y una vez que cerró la puerta, nuevamente con ánimo de menospreciar a su pareja mostrando su actitud celosa y controladora le recriminó que el dueño del bar la estuviera mirando, descalificándola y con el ánimo de menoscabar la integridad física de ella, cogió unos alicates pequeños de cortar las uñas y se las clavó en la base del primer dedo de la mano izquierda, y al empezar a sangrar le volvió a decir que le mirara a los ojos, y le volvió a agredir con el móvil en la cabeza , le estiró del cabello y le dio manotazos y puñetazos por el cuerpo , le rompió la ropa y la tiró al suelo, mientras la descalificaba; que Hilario aprovechando que Marí Jose estaba tendida en el suelo de espaldas cogió una toalla, la rompió con las manos y se la puso alrededor del cuello consiguiendo interponer una mano Marí Jose antes de que, Hilario empezara a apretar, y él apretaba con la toalla y le daba fuertes patadas en la espalda en el lado derecho; que Hilario hacía caso omiso a las súplicas de Marí Jose, que ella empezó a vomitar, momento en el que le acercó una nevera para que vomitara y le dio una pastilla que él consumía 'rivotril' para tranquilizarla, y al escupirla Hilario e dio un bofetón ; que le dio otra pastilla a Marí Jose que ella escondió y así logró tranquilizar; como consecuencia de estos hechos, Marí Jose sufrió cefalea postraumática, hematoma preorbitario dreceho y edema en labio superior, equimosis en cuello, fractura de la séptima costilla derecha, doble excoriación en el codo derecho, hematoma en cara lateral del antebrazo derecho, hematoma en dorso de la mano derecha, dolor sin impotencia funcional en el tercer dedo de la mano derecha, herida incisa en la base del primer dedo de la mano izquierda, hematoma en ,la cara lateral de la muñeca izquierda, hematoma en el brazo izquierdo, erosión en la ingle y en la cadera derecha, hematoma en la cara posterior de la pierna derecha, excoriación longitudinal en cara anterior de pierna derecha, hematoma en cara posterior de la pierna izquierda, precisando para su sanidad de tratamiento médico-ortopédico consistente en colocación de una faja costal o traumaflex necesario para la resolución de la fractura costal, tardando encurar 30 días en los que estuvo imposibilitada para sus ocupaciones habituales y restándole como secuela fractura de costilla/esternón con neuralgias intercostales esporádicas.'.

Segon.Formulat recurs d'apel·lació per la representació processal de Hilario, el Jutjat l'admeté a tràmit, hi donà curs i finalment va remetre les actuacions a aquest Tribunal per a la decisió. Al recurs s'oposaren el Ministeri Fiscal i la representació processal de Marí Jose.


Acceptem el relat de fets declarats provats en la sentència recorreguda, excepte els apartats tercer i cinquè, que comencen 'Se ha acreditado que desde el inicio de la relación' i 'Durante la madrugada del día 11 al 12', que substituïm pels següents, al mateix ordre: 'Des de l'inici de la relació sentimental van haver-hi alts i baixos.' i 'A començament del mes de setembre de 2018, Hilario i Marí Jose estaven passant una temporada al domicili d'un amic del primer, situat a Castelló, CALLE001, núm. NUM006, NUM004- NUM007, on aquells van dormir la nit de l'11 al 12.'.


Fundamentos

Primer.L'apel·lant combat la sentència dictada en primera instància enunciant tres motius d'impugnació: 'quebranto de las normas o garantías procesales que ha generado indefensión', 'error en la apreciación de la prueba' i 'infracción de las normas del ordenamiento jurídico', infracció aquesta referida a 'la circunstancia atenuante analógica de drogadicción del art. 21.7 en relación con los art. 21.2 y 20.2 del CP ' i a l'agravació 'que prevé el articulo 153.3 del CP ', 'al no haber quedado acreditado que los hechos ocurrieran en el domicilio familiar común o en el domicilio de la víctima'.

El darrer motiu del recurs no té cap sentit, perquè, d'una banda, a la sentencia apel·lada ja s'aprecia la concurrència de 'la circunstancia atenuante analógica de drogadicción del art. 21.7 en relación con los art. 21.2 y 20.2 del CP ', de manera que no se sap quina norma es predica infringida, ni per què, doncs l'únic que diu el recurrent és que per aquella circumstància 'procedería la aplicación de la pena mínima', sense argumentar que s'hagi imposat pena superior a la imposable, ni justificar que dintre de la pena imposable efectués la jutgessa a quo una valoració errònia de les circumstàncies del cas per determinar la pena concreta dintre dels límits de la pena imposable, quan és a la jutgessa a quo a qui la llei atribueix la facultat de determinar la pena concreta a imposar i ja va considerar amb un criteri pro reu força lax la concurrència d'aquella circumstància en relació a tots els delictes; i d'altra banda, quan a l'agravació 'que prevé el articulo 153.3 del CP ', aquest és un aspecte que s'hauria d'incloure dins el segon motiu del recurs, excepte en relació a l'habitatge de Castelló, que es podrà discutir si era o no domicili dels implicats, perquè en relació al fet del 3 de maig de 2018 es declara provat a la sentència combatuda que es produí 'en el interior del domicilio común sito en... Barcelona'.

De tota manera, el recurrent al·lega més coses, concretament que la jutgessa a quo fixà indemnització a favor de Marí Jose, quan aquesta manifestà al plenari que no reclamava diners ni res; que li produí indefensió, per vulneració del principi acusatori, el fet que als escrits d'acusació no es concretessin quins fets 'había que tener en cuenta para determinar el resultado causado'; i que 'llevar una faja... en ningún momento fue necesario para la cura de la víctima'.

Segon.El primer motiu del recurs és inacceptable, perquè del que a hores d'ara realment es pot queixar l'apel·lant és de que s'hagin observat les normes processals relacionades amb la proposició i pràctica de la prova.

Al recurs d'apel·lació es proposà prova testifical a practicar en aquesta segona instància, prova que aquest Tribunal admeté perquè aquell l'havia proposat a l'escrit de defensa, i li va ser admesa però no es practicà a la primera instància. La prova proposada era la testifical d' Remedios, què en la proposició de la prova a l'escrit de defensa es va dir tenia domicili a Sant Esteve de Sesrovires, determinació de domicili que és carga que l' article 656 de la Llei d'enjudiciament criminal (LECr) imposa a la part que proposa el testimoni, precepte que també disposa que la part proponent de la prova testifical manifesti, a la proposició, si el testimoni proposat ha d'ésser citat judicialment o s'encarregarà ella de fer-lo concórrer.

Com l'apel·lant res no digué sobre això últim, el Lletrat de l'Administració de Justícia, en senyalar dia para la pràctica de la prova, disposà, en diligència d'ordenació de 3 de juliol, que la testimoni fos citada per la representació processal de l'apel·lant, i aquesta, en ser-li notificada la diligència, presentà escrit argumentant, entre altres coses, que la testimoni no residia en aquesta ciutat de Barcelona, i demanant que la citació es fes 'por medio de la representación de Marí Jose', i ací ho disposà el Lletrat de l'Administració de Justícia en diligència d'ordenació de 31 de juliol. Com el representant causídic de l'acusació particular manifestà impossibilitat d'entregar la cèdula de citació per no disposar de la adreça de la testimoni, el Lletrat de l'Administració de Justícia, per diligència d'ordenació de 4 de setembre, disposà la citació judicial d'aquesta en el domicili manifestat per la defensa quan proposà la prova en primera instància, i la citació no es va poder practicar per no ser la destinatària coneguda en l'adreça indicada, el que se li va fer saber al recurrent perquè aportés el domicili en que s'havia de citar la testimoni, com estableix l' article 656 LECr, i no ho feu, demanant que es cités la testimoni mitjançant els Mossos d'Esquadra, trucant-la per telèfon o requerint l'acusadora particular a que aportés l'adreça, pretensions a les que respongué aquesta Secció en providència de 3 d'octubre recordant a la proponent de la prova que sobre ella recau la càrrega processal d'aportació i que no pertoca a l'òrgan d'enjudiciament fer esbrinaments que, en el seu cas, s'haurien d'haver fet en fase d'instrucció, essent en aquest sentit ben esclaridor l' article 178 LECr, que preveu que sigui el jutge d'instructor, i no pas el de l'enjudiciament, qui, en cas de no tenir el testimoni domicili conegut, ordeni el que convingui per al seu esbrinament.

I és que, efectivament, la finalitat primària de la instrucció és, com comença dient l' article 299 LECr, la preparació del judici oral, un aspecte essencial de la qual és la relacionada amb la proposició de la prova, i és en fase d'instrucció on s'ha de promoure la pràctica dels esbrinaments necessaris per poder donar efectiu compliment a l'obligació que imposa l' article 656 LECr.

Això no obstant, finalment el Tribunal, fent una activitat pròpia de la instrucció per afavorir la pràctica de la prova, tot i la passivitat del recurrent, el qual ni tan sols al·legà haver intentat, amb èxit o sense, contactar amb la testimoni mitjançant el telèfon o l'adreça de correu electrònic que segons ell podien emprar-se per comunicar amb ella, disposà, a l'empara de l' article 178 LECr, l'esbrinament per la policia judicial del domicili de la testimoni, esbrinament què ha resultat infructuós.

Conseqüentment, escau desestimar el primer motiu del recurs.

Tercer.Per donar resposta al segon motiu de recurs cal examinar la gravació digital del judici oral, que constitueix l'acta del plenari, i d'aquest examen resulta que en aquest acte es van practicar les proves següents: 1) interrogatori de l'acusat (primers 24 minuts de l'arxiu que conté la gravació de les proves); 2) declaració de l'acusadora particular (minuts 25 a 50); 3) pericial medicoforense (minut 51); 4) testifical de Delia (minuts 52 a 55), dels agents de la Policia Local de Castelló amb carnets professionals núm. NUM008 (minuts 58 i 59) i NUM009 (primers 3 minuts de l'arxiu següent) i d' Ernesto (minuts 3 a 17); i 4) documental, que les parts donaren per reproduïda (minut 18).

La jutgessa a quo fonamentà la seva convicció sobre els fets que declarà provats pràcticament, per no dir quasi exclusivament, en la declaració de l'acusadora particular, que caracteritzà de 'testigo cualificado, dada su condición de sujeto pasivo del delito' i, digué, 'debe primar frente a la... del acusado', punt de partida que no podem compartir per la potencialitat inversora de la càrrega de la prova que comporta, ja que la presumpció constitucional d'innocència que empara interinament l'acusat es veuria soscavada si la declaració de l'acusadora gaudís del privilegi de la credibilitat només pel fet de la seva presumpta 'condición de sujeto pasivo del delito', condició presumpta perquè si s'afirma d'entrada que l'acusadora és víctima de l'acusat, a aquest no se l'atribueix ni la condició ni de presumpte victimari, sinó la consideració de victimari, directament, quedant en no res la presumpció d'innocència.

Com deia l' STS 1422/2011, de 29 de desembre, 'la declaración de la víctima, desde planteamientos de carácter general, puede ser tenida como prueba de cargo suficiente para enervar la presunción de inocencia aun cuando sea la única prueba disponible, según ha reconocido en numerosas ocasiones la jurisprudencia de esta Sala y la del Tribunal Constitucional. Pero debe ser valorada con cautela, pues se trata de un testigo que de alguna forma está implicado en la cuestión, máxime cuando su testimonio es la noticia del delito y con mayor razón aun cuando se persona en la causa y no sólo mantiene una versión determinada de lo ocurrido, sino que apoyándose en ella, sostiene una pretensión punitiva'; i l' STS 1367/2011, de 20 de desembre, aprofundí sobre aquest particular dient: 'por lo que se refiere a la declaración de la víctima, debe recordarse, como hace la STS nº 409/2004, de 24 de marzo , la oportuna reflexión de esta Sala (STS de 24 de noviembre de 1987 , nº 104/02 de 29 de enero y 2035/02 de 4 de diciembre ) de que 'nadie debe padecer el perjuicio de que el suceso que motiva el procedimiento penal se desarrolle en la intimidad de la víctima y del inculpado, so pena de propiciar situaciones de incuestionable impunidad'. Por ello... es doctrina reiterada la que tiene declarada la aptitud de la sola declaración de la víctima para provocar el decaimiento de la presunción de inocencia ( SSTS 434/99 , 486/99 , 862/2000 , 104/2002 , 470/2003 ; SSTC 201/89 , 160/90 , 229/91 , 64/94 , 16/2000 , entre otras), siempre que concurran ciertos requisitos -constitutivos de meros criterios y no reglas de valoración- como:

a) Ausencia de incredibilidad subjetiva, lo que excluye todo móvil de resentimiento, enfrentamiento o venganza.

b) Verosimilitud que se da cuando las corroboraciones periféricas abonan por la realidad del hecho.

c) Persistencia y firmeza del testimonio.

Como recuerda la STS nº 1033/2009, de 20 de octubre , junto con la reiteración de esa posibilidad que ofrece la declaración de la víctima para ejercer como prueba de cargo sustancial y preferente, hemos venido reforzando los anteriores requisitos, añadiendo además la ineludible concurrencia de algún dato, ajeno y externo a la persona del declarante y a sus manifestaciones; que, sin necesidad de constituir por sí mismo prueba bastante para la condena, sirva al menos de ratificación objetiva a la versión de quien se presenta como víctima del delito'.

En el cas examinat es clar que, no obstant la credibilitat incondicionada que sembla atorgar-se al testimoniatge de l'acusadora particular a la sentència apel·lada, a llarg del procediment llurs manifestacions no s'han tingut totes soles per suficients per l'afirmació dels càrrecs que ella dirigí contra l'investigat, ni a nivell indiciari, i tant és així que no s'ha seguit procediment penal ni per delicte d'abús o agressió sexual, no obstant haver manifestat a la denúncia, desprès ratificada a presència judicial, que el denunciat , en alguna ocasió en què havia sortit sola de casa, en tornar 'le introducía un dedo en sus genitales para comprobar si había mantenido relaciones sexuales' (foli 53), ni per delicte de detenció il·legal, no obstant haver denunciat que aquell 'no le permite que salga del domicilio si no es acompañada en todo momento por él', i dir que l'havia retingut a l'habitatge de Castelló, sense deixar-la sortir, habitatge del qual finalment va poder escapar. Que al llarg del procediment no es prenguessin fil per randa totes les manifestacions de la denunciant respon, ben segur, a la necessitat de disposar, per afirmar indiciàriament els càrrecs, d'algun element més que llurs manifestacions, les quals, per cert, presenten algunes contradiccions, com que a la declaració judicial a Castelló manifestà que abans de l'agressió patida a aquella ciutat el setembre de 2018 'nunca ha ido al médico, que la primera vez ha sido ahora' (foli 108), quan consta a les actuacions un comunicat mèdic al Jutjat de Guàrdia de Barcelona, sobre l'assistència de què aquella va ser objecte del 3 de maig de 2018 per unes lesions causades, segons manifestacions de l'explorada, per la seva parella (foli 254).

Conseqüentment, podem compartir la valoració que de les proves personals efectuà la jutgessa a quo en tots aquells aspectes en què la declaració de l'acusació particular al plenari gaudeix de corroboracions, siguin directes o indirectes, aquestes de caràcter objectiu, perquè, cal recordar, l'òrgan de la primera instància és qui està en millors condicions per valorar les proves de caràcter personal que es produeixen al judici oral, per raó de la immediació amb la producció de la font de coneixement, i la valoració feta per aquell l'ha de respectar l'òrgan d'apel·lació sempre que no resulti absurda, il·lògica o arbitrària, defectes que no es poden predicar quan a la valoració que del testimoniatge de l'acusadora particular efectuà la jutgessa a quo en tot allò que gaudeix d'una mínima corroboració.

Així doncs, admetem que entre acusat i acusadora particular existia relació afectiva de parella no només perquè la dona així ho hagi declarat sempre, sinó també perquè, no obstant la caracterització de la relació que en la seva declaració al plenari donà l'acusat, aquest reconegué en fase d'instrucció que ' Marí Jose es su pareja desde hace un año y medio aproximadamente' (foli 118), i el testimoni Ernesto reiterà al judici oral el que havia declarat en fase d'instrucció, a saber, que l'acusat s'instal·là a casa seva, a Castelló, i uns dies desprès li demanà si podia venir la seva parella, i no només li contestà que sí, sinó que els deixà la seva habitació, perquè ell no tenia parella, testimoniatge que també posa de manifests el caràcter masclista de la relació que acusat i acusadora mantenien, i el posat controlador de l'home, ja que anant pel carrer tots tres, l'acusat deia a la dona que es portés bé i no li fes passar vergonya per com anava vestida, i li donà una jaqueta perquè es tapés l'escot, i la discussió del 13 de setembre s'inicià perquè en un bar un home s'atansà a la dona i li parlà en àrab, la qual cosa, segons el testimoni, no agradà a l'acusat, perquè no entenia el que aquests deien.

I admetem que els fets agressius dels dies 3 de maig i 13 de setembre de 2018 es produïren com a la sentència apel·lada es declara provat, perquè la declaració de la lesionada sobre els fets productors de les lesions que patí gaudeix de corroboracions objectives perifèriques, consistents en els informes mèdics d'assistència i medicoforenses que consten als folis 67 a 70, 111, 112, 233 a 237, 254 i 284, a més d'emmarcar-se en el tipus de relació que posà de relleu el testimoni Ernesto, i produir-se les lesions del 13 de setembre poc desprès de l'incident del bar a què feu esment aquest mateix testimoni, i que tots tres tornessin a casa.

Pel contrari, no podem considerar provades agressions a la dona a Castelló un o dos dies abans de les produïdes el 13 de setembre, que no gaudeixen de corroboració i potser la imputació es degui a una confusió de dates (nit del 12/matinada del 13), ni agressions físiques o verbals persistents a la dona, al domicili comú, a Barcelona, a banda de la del 3 de maig, perquè tampoc no gaudeixen de corroboració de cap mena, ja que encara que la testimoni Delia, germana de l'acusadora particular, declarés que en una ocasió demanà a l'acusat què havia fet a la seva germana, el cert és que reconegué que ni ella, ni la seva altra germana havien vist mai l'acusat, amb el qual només havia parlat aquell cop, i tampoc tenia més notícia de la vida de l'acusadora particular amb l'acusat, de manera que el seu testimoniatge difícilment podria confirmar ni tan sols quin tipus de relació existia entre aquests.

En definitiva, escau estimar parcialment el motiu de recurs examinat en aquest fonament per deixar sense efecte la declaració de fets provats de la sentència apel·lada quan als aspectes relacionats amb la imputació de maltractament habitual i maltractament en l'àmbit domèstic succeït el 12 de setembre de 2018, injustos dels quals, conseqüentment, escau absoldre l'acusat.

Quart.Al tercer motiu del recurs, enunciat 'infracción de las normas del ordenamiento jurídico', l'apel·lant es refereix a 'la circunstancia atenuante analógica de drogadicción del art. 21.7 en relación con los art. 21.2 y 20.2 del CP ' i a l'agravació 'que prevé el articulo 153.3 del CP ', 'al no haber quedado acreditado que los hechos ocurrieran en el domicilio familiar común o en el domicilio de la víctima'.

D'això ja hem tractat anteriorment, i ara només cal insistir en que cap de les queixes expressades al tercer motiu de recurs té raó d'ésser, perquè a la sentència apel·lada s'aprecia la circumstància atenuant predicada pel recurrent, que no ha de determinar la imposició de la pena mínima imposable, sinó la imposició de la pena en la meitat inferior de la pena abstracta ( article 66.1.1a del Codi penal -Cp-), i dins d'aquest límit imposà la jutgessa a quo les penes pels delictes de lesions en l'àmbit familiar de l' article 153.1 i 3 Cp, i de lesions dels articles 147.1 i 148.4 Cp; i sí va quedar provat, per les raons abans exposades, que els fets del 3 de maig de 2018 succeïren al domicili comú, ja que la declaració de la víctima va ser concloent també en que l'acusat li propinà els cops quan ja eren a casa, i la seva versió sobre aquest incident no es pot escindir per donar credibilitat només a la part directament relacionable als vestigis que la corroboren, com si de la resta es pogués predicar llur falsedat.

Cinquè.Com dèiem al final del fonament jurídic primer, el recurrent també es queixà de que la jutgessa a quo fixà indemnització a favor de Marí Jose, quan aquesta manifestà al plenari que no reclamava diners ni res; al·legà que li produí indefensió, per vulneració del principi acusatori, el fet que als escrits d'acusació no es concretessin quins fets 'había que tener en cuenta para determinar el resultado causado'; i afirmà que 'llevar una faja... en ningún momento fue necesario para la cura de la víctima'.

La primera queixa és pertinent i cal atendre-la, perquè efectivament l'acusadora particular manifestà categòricament al judici oral: 'no reclamo dinero, ni nada, reclamo que me deje tranquila', de manera que resultà incongruent atorgar indemnització a qui expressament manifestà no voler-la, encara que incomprensiblement, no només el Ministeri Fiscal, sinó també la pròpia direcció lletrada de l'acusació particular fes cas omís de la voluntat de la seva principal, en tràmit de conclusions.

L'al·legació sobre vulneració del principi acusatori, per contra, no té cap ni peus, perquè a les conclusions primeres dels escrits d'acusació (folis 287 i 288, el del Ministeri Fiscal, i 302 i 303, el de l'acusació particular) s'exposaren ben clarament els actes agressius que s'imputaven a l'acusat, succeïts el 13 de setembre, i els resultats lesius produïts per aquest actes. Altra cosa podria dir-se dels fets relacionats amb l'acusació per delicte de maltractament habitual, però no és aquest el debat que plantejà l'apel·lant, ni seria pertinent un cop hem tingut per no provats aquests fets.

Finalment, el recurrent podrà plantejar totes les objeccions que vulgui sobre la utilitat de la faixa, però el dictamen medicoforense va ser concloent i no deixà marge de dubte quan a la lesió consistent en fractura costal: 'aunque el reposo es una medida conservadora (y/o la colocación de una faja costal o traumaflex) es un tratamiento objetivamente necesariopara la resolución de dicha lesión por lo que se puede considerar un tratamiento posterior(en concreto un tratamiento médico- ortopédico)' (els subratllats són del metge forense), i si la defensa volia qüestionar aquest dictamen pericial el que hauria d'haver fet era proposar una prova pericial contradictòria, amb un pèrit que sostingués una opinió oposada a la del metge forense, el que no feu, i, com feu, no proposar el mateix pèrit oficial que havia emès el dictamen que al recurs pretén que el tribunal desautoritzi, quan institucionalment no gaudeix dels coneixements especialitzats pertinents per raonar la dissidència.

En definitiva, escau estimar parcialment el recurs formulat per tal de deixar sense efecte les condemnes per delicte de maltractament habitual i per delicte de maltractament en l'àmbit familiar, així com a indemnitzar l'acusadora particular, i confirmar la sentència apel·lada en la resta de pronunciaments.

Sisè.Essent que estimem parcialment el recurs, escau declarar d'ofici les costes processals causades en aquesta segona instància.

Fallo

1. Estimem parcialment el recurs d'apel·lació expressat a l'antecedent de fet segon d'aquesta resolució.

2. Revoquem parcialment la sentència apel·lada.

3. Mantenim els pronunciaments condemnatoris de la sentència apel·lada relatius al delicte de lesions en l'àmbit familiar de l' article 153.1 i 3 Cp, al delicte de lesions dels articles 147.1 i 148.4 Cp, i al pagament de les costes de la primera instància.

4. Absolem lliurement Hilario dels delictes de maltractament habitual i de maltractament en l'àmbit familiar, dels articles 173.2, paràgraf 2n i 153.1 i 3 Cp, respectivament, dels quals va ésser acusat pel Ministeri Fiscal i la representació processal de Marí Jose.

5. Deixem sense efecte el pronunciament sobre responsabilitat civil.

6. Declarem d'ofici les costes processals causades en aquesta segona instància.

Aquesta sentència no és ferma, i contra la mateixa es pot interposà recurs de cassació per infracció de llei si es considera que, atesos els fets que es declaren provats en la resolució, s'ha infringit un precepte penal de caràcter substantiu o una altra norma jurídica del mateix caràcter que hagi de ser observada en l'aplicació de la llei penal, preparant el recurs mitjançant un escrit autoritzat per un advocat i un procurador, si el recurrent no és el Ministeri fiscal, escrit presentat dins dels cinc dies següents al de l'última notificació de la sentència, i en el qual s'ha de demanar testimoniatge de la sentència i manifestar la classe de recurs que s'intenti utilitzar.

Així ho disposa el Tribunal i ho signen els magistrats que el formen.


Fórmate con Colex en esta materia. Ver libros relacionados.