Última revisión
15/02/2024
Sentencia Social 105/2024 Tribunal Supremo. Sala de lo Social, Rec. 4763/2022 de 24 de enero del 2024
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Orden: Social
Fecha: 24 de Enero de 2024
Tribunal: Tribunal Supremo
Ponente: ANGEL ANTONIO BLASCO PELLICER
Nº de sentencia: 105/2024
Núm. Cendoj: 28079140012024100068
Núm. Ecli: ES:TS:2024:301
Núm. Roj: STS 301:2024
Encabezamiento
Fecha de sentencia: 24/01/2024
Tipo de procedimiento: UNIFICACIÓN DOCTRINA
Número del procedimiento: 4763/2022
Fallo/Acuerdo:
Fecha de Votación y Fallo: 24/01/2024
Ponente: Excmo. Sr. D. Ángel Blasco Pellicer
Procedencia: T.S.J.PAIS VASCO SOCIAL
Letrado de la Administración de Justicia: Ilmo. Sr. D. Alfonso Lozano De Benito
Transcrito por: rhz
Nota:
UNIFICACIÓN DOCTRINA núm.: 4763/2022
Ponente: Excmo. Sr. D. Ángel Blasco Pellicer
Letrado de la Administración de Justicia: Ilmo. Sr. D. Alfonso Lozano De Benito
Excmos. Sres. y Excma. Sra.
D. Antonio V. Sempere Navarro
D. Ángel Blasco Pellicer
D. Sebastián Moralo Gallego
D.ª María Luz García Paredes
En Madrid, a 24 de enero de 2024.
Esta Sala ha visto el recurso de casación para la unificación de doctrina interpuesto por el Letrado Don Blas Oliet Palá, actuando en representación de Doña Bernarda contra la sentencia dictada el 3 de junio de 2022 por la Sala de lo Social del Tribunal Superior de Justicia del País Vasco en el recurso de suplicación núm. 1069/2022 formulado contra la sentencia del Juzgado de lo Social núm. 3 de San Sebastián de fecha 14 de enero de 2022 en autos núm. 7/2021, que resolvió la demanda en materia de reclamación de cantidad interpuesta por Doña Bernarda frente a las entidades KUTXABANK SA, ENTIDAD DE PREVISION SOCIAL LANUAR BAT, ENTIDAD DE PREVISION SOCIAL LANAUR HIRU, KUTXABANAK PENSIONES SAU ENTIDAD GESTORA DE FONDOS DE PENSIONES.
Han comparecido como parte recurrida las entidades KUTXABANK SA, ENTIDAD DE PREVISION SOCIAL LANUAR BAT, ENTIDAD DE PREVISION SOCIAL LANAUR HIRU asistidas y representadas por el Letrado Don Javier Aristondo Maruri, y KUTXABANAK PENSIONES SAU ENTIDAD GESTORA DE FONDOS DE PENSIONES asistida y representada por el Letrado Don Julen Fonseca Gatzagaetxebarría.
Ha sido ponente el Excmo. Sr. D. Ángel Blasco Pellicer.
Antecedentes
"PRIMERO. Que Doña Bernarda comenzó a prestar servicios por orden y cuenta de la empresa CAJA MUNICIPAL DE SAN SEBASTIÁN desde el día 2 de octubre de 1987, mediante un contrato temporal de prácticas (RD 1992/1984, de 31 de octubre). Que dicho contrato fue renovándose sucesivamente, hasta que se formalizó su contrato indefinido con fecha 7 de abril de 1989.
SEGUNDO. Que CAJA MUNICIPAL DE SAN SEBASTIAN se fusionó con la CAJA PROVINCIAL DE GUIPÚZCOA mediante acuerdos de sus Asambleas de 23 de junio de 1990, formalizados en Escritura Pública de 1 de diciembre de 1990, pasando a denominarse Caja de Ahorros y Monte de Piedad de Guipúzcoa y San Sebastián -Gipuzkoa eta Donostiako Aurrezki Kutxa, KUTXA. Que la entidad resultante se subrogó en los contratos de trabajo de los trabajadores procedentes de ambas Empresas.
TERCERO. Que como consecuencia de la fusión se formalizó con fecha 2 de julio de 1990, un Acuerdo de Homologación de las condiciones laborales de las plantillas de las dos Cajas, suscrito por la Dirección y por los Sindicatos representados en la Empresa CC.OO, Pixkanaka-Kaskari, ELA e Independientes.
CUARTO. Que tras la fusión en el año 1990 de ambas cajas, se reconocieron por la Entidad resultante de la fusión, es decir, por la Caja de Ahorros y Monte de Piedad de Guipúzcoa y San Sebastián -KUTXA-, los derechos que en materia de previsión social complementaria habían sido regulados por los Convenios Colectivos precedentes de ambas Entidades.
QUINTO. Que con fecha 28 de diciembre de 1990 quedó constituida a instancia de KUTXA, la entidad EPSV LANAUR HIRU, con el fin de instrumentalizar un sistema de previsión voluntaria, en régimen de aportación definida tal y como dispone el artículo 15 de sus Estatutos. Que este sistema estaba previsto para los empleados ingresados a partir del 27 de mayo de 1988 como empleados de ambas entidades fusionadas, como consecuencia de los derechos reconocidos en los convenios colectivos en vigor a dicha fecha, es decir, los derechos contemplados en el Convenio de la Caja Provincial de 9 de mayo de 1988 y el Convenio de la Caja Municipal de 27 de mayo de 1988.
SEXTO. Que mediante escritura pública de 28 de diciembre de 1990 a instancia de la entidad KUTXA quedó también constituida la entidad EPSV LANAUR BAT, de fecha 28 de diciembre de 1990, con el fin de instrumentalizar un sistema de previsión voluntaria, en régimen de aportación definida tal y como dispone el artículo 16 de sus Estatutos. Que este sistema estaba previsto para los empleados que fueren trabajadores fijos a fecha 27 de mayo de 1988, en tanto que empleados de ambas entidades fusionadas, como consecuencia de los derechos reconocidos en los convenios colectivos en vigor a dicha fecha, que no eran otros que los de 9 de mayo de 1988 y 27 de mayo de 1988, correspondientes a la CAJA PROVINCIAL y MUNICIPAL, respectivamente.
SEPTIMO. Que la parte actora comunicó a la entidad financiera el día 26 de diciembre de 1989, su decisión de ejercitar la opción por la constitución de Plan de Pensiones con la dotación establecida en el Convenio, quedando adscrita a la EPSV LANAUR HIRU.
OCTAVO. Que el I Convenio Colectivo de la Empresa fusionada KUTXA, para el periodo 1991-1993(Boletín Oficial de Guipúzcoa de 8 de marzo de 1991), contiene el denominado "Estatuto del Empleado de Kutxa", que estableció las normas de aplicación a las relaciones laborales de los empleados procedentes de las dos Cajas tras la fusión. Que en el Capítulo sobre Previsión Social, se regula un régimen de mejora de prestaciones económicas del Régimen General de la Seguridad Social, estableciéndose la fecha de 27-5-1988, como elemento determinante para establecer los derechos de los empleados en materia de Complemento de Jubilación.
NOVENO. Que a los trabajadores ingresados con anterioridad a 27 de mayo de 1988, se les reconocieron los siguientes derechos en materia de jubilación (artículo 66):
1. El empleado ingresado en la Caja de origen y perteneciente a su plantilla antes del 27 de mayo de 1988, y que se jubile a los 65 años de edad, con la salvedad que se hace en el punto 2 siguiente, y el Régimen General de la Seguridad Social le reconozca derecho a pensión de jubilación, tendrá derecho a que se le complemente dicha pensión hasta alcanzar el 100% de sus haberes devengados en los doce últimos meses anteriores al mes en que se produzca la jubilación.
2. Al personal incorporado en la plantilla de la Caja de origen, a partir de 23 de febrero de 1972 y antes del 26 de mayo de 1988, se le confiere excepcionalmente derecho al complemento que le correspondiese de acuerdo con la norma anterior y con los requisitos de edad y permanencia que a continuación se expresan:
- -65 años de edad y 25 de servicio..............................100%
- -65 años de edad y 20 de servicio..............................90%
- -65 años de edad y 15 de servicio..............................80%
- -65 años de edad y 10 de servicio..............................70%
DECIMO. Que a los trabajadores ingresados después de 26 de mayo de 1988 se les reconocieron las prestaciones complementarias contempladas en el art. 69, y en concreto se les mantuvo el derecho de opción sobre dos sistemas alternativos, a saber:
1) Bien constituir un Plan de Pensión con una dotación anual de 109.908 pesetas para 1990 -de acuerdo con el Pacto de Homologación- y siguientes, hasta su jubilación con el tope de 65 años de edad;
2) Bien establecer Seguro Colectivo de Vida, por un capital asegurado, siendo la aportación de la Entidad el pago de la prima correspondiente de 109.980 pesetas para 1990, de acuerdo con el Pacto de Homologación y siguientes, hasta su jubilación, con el tope de 65 años de edad. Que el resto de la prima, si fuese superior por voluntad del interesado, resultaría a su exclusivo cargo.
UNDECIMO. Que las prestaciones complementarias definidas de Incapacidad Laboral Transitoria, Invalidez Provisional, Incapacidad permanente total, absoluta y gran invalidez reguladas en los artículos 63 y 64, y las prestaciones correspondientes a la de viudedad y orfandad reguladas en el artículo 71, eran iguales para los dos colectivos de trabajadores, anteriores y posteriores a 27 de mayo de 1988.
Que los haberes a tener en cuenta para calcular los complementos de prestaciones son los conceptos salariales recogidos en el artículo 34.1 ("Salario y complementos salariales personales, de puesto de trabajo, de calidad o cantidad de trabajo y de vencimiento periódico superior al mes"), excepto complementos en especie (artículo 61).
DUODECIMO. Que en el art. 10 del II Convenio Colectivo de la CAJA DE AHORROS Y MONTE DE PIEDAD DE GIPUZKOA Y SAN SEBASTIÁN ("KUTXA"), para los años 1994-1996, suscrito el 18 de octubre de 1994, se dispuso que se procedía a la transformación de los compromisos de jubilación en el ámbito de la EPSV LANAUR BAT, pasando de ser de un sistema de prestación definida a un sistema de aportación definida. Que dicha transformación fue aprobada por unanimidad por la Asamblea General Extraordinaria de la EPSV. Que se mantiene la EPSV LANAUR BAT creada en diciembre de 1990 bajo el I Convenio Colectivo para gestionar el régimen complementario. Que los trabajadores ingresados después de 26 de mayo de 1988, mantienen un régimen de aportación definida, con aportaciones anuales de la empresa que se cuantifican bajo la gestión de la otra EPSV LANAUR HIRU, también creada a finales de 1990.
DECIMOTERCERO. Que tras la posterior fusión en el año 2011 de las tres Cajas de Ahorro Vascas, BBK, Kutxa y Caja Vital, la Entidad resultante, KUTXABANK S.A., se subrogó en los contratos de trabajo de los empleados de las Cajas fusionadas, entre los que se encontraba el contrato de la parte demandante, con reconocimiento expreso de los derechos en materia de previsión social.
DECIMOCUARTO. Que la parte demandante mantiene en la actualidad su relación laboral con KUTXABANK S.A., y no ha solicitado el abono de sus derechos en la EPSV del sistema de empleo a la que está adscrita."
En dicha sentencia consta el siguiente fallo:
"QUE DEBO DESESTIMAR Y DESESTIMO la demanda interpuesta por Doña Bernarda contra KUTXABANK S.A., KUTXABANK PENSIONES S.A.U. ENTIDAD GESTORA DE FONDOS DE PENSIONES y contra las entidades ENTIDAD DE PREVISION SOCIAL LANAUR BAT y ENTIDAD DE PREVISION SOCIAL LANAUR HIRU, ABSOLVIENDO a las entidades codemandadas de las pretensiones deducidas en su contra."
"Que desestimando el recurso de Suplicación interpuesto por Doña Bernarda frente a la sentencia de 14 de Enero de 2022 (autos 7/21) dictada por el Juzgado de lo Social nº 3 de Guipuzcoa en procedimiento instado por la recurrente contra Kutxabank S.A., Kutxabank Pensiones S.A.U. Entidad Gestora de Fondos de Pensiones y las Entidades de Previsión Social Lanaur Bat y Lanaur Hiru, debemos confirmar la resolución impugnada."
Por el Letrado D. Julen Fonseca Garzagaetxebarria en representación de Kutxabank Penisones S.A.U. Entidad Gestora de Fondos de Pensiones; y por el Letrado D. Javier Aristondo Maruri en representación de Lanaur Bat Entidad de Previsión Voluntaria de Empleo, Lanaur Hiru Entidad de Previsión Voluntaria de Empleo y Kutxabank S.A. se presentaron sendos escritos de impugnación, y por el Ministerio Fiscal se emitió informe en el sentido de considerar que "El recurso formalizado debe ser estimado en cuanto a los motivos primero, segundo y cuarto, desestimando el tercero por falta de contradicción. También debe desestimarse las causas de KUTXABANK."
Fundamentos
Consta que la demandante inició su relación laboral con la Caja de Ahorros Municipal de San Sebastián el 2 de octubre de 1987 bajo la modalidad de contrato temporal en prácticas; el 7 de abril de 1989 adquirió la condición de indefinida. El Convenio Colectivo de la Caja de Ahorros Municipal de San Sebastián de 27 de mayo de 1988, establece en su artículo 26 lo siguiente: "(...) para mayor garantía de los derechos a complemento de pensión, en las condiciones actualmente vigentes, del colectivo de empleados que componen la plantilla fija del personal de la Caja, en número de 603 empleados fijos al momento de la firma de este convenio (....) se compromete a dedicar los recursos necesarios para la adecuada cobertura del pasivo actuarial devengado en concepto del citado complemento de pensión de este colectivo de empleados, y a efectuar en ejercicios sucesivos las dotaciones necesarias para atender totalmente sus compromisos sumidos en materia de previsión social". Para el personal fijo ingresado después de la entrada en vigor del Convenio dará una opción a los nuevos empleados para elegir entre plan de pensiones con la dotación anual de 95.000 pts., en 1998, de 100.00 pts. y 1989 y siguientes hasta su jubilación, con el tope de 65 años. Resultando el resto de la prima, si fuese superior por voluntad del interesado, a su exclusivo cargo. (...)". La demandante optó por constituir un plan de pensiones con la dotación establecida en el convenio colectivo.
Previamente a la fusión de la Caja Municipal y de la Caja Provincial de Guipúzcoa se firmó un Acuerdo de homologación de condiciones por el que las partes se comprometen a respetar el sistema acordado en los respectivos convenios. Tras la fusión se firmó el I Convenio Caja de Ahorros y Monte de Piedad de Guipúzcoa y San Sebastián (en adelante Kutxa) para los años 1991 a 1993, el cual recoge en su artículo 66 el complemento de jubilación para empleados fijos antes de 27 de mayo de 1988 bajo modalidad de prestación definida y en el artículo 69 dispone, para el personal ingresado como fijo con posterioridad al 26 de mayo de 1988, la opción entre un plan de pensiones o un seguro colectivo. El Consejo de Administración de la Kutxa, en sesión celebrada el día 13 de diciembre de 1990, acordó la constitución de tres entidades de previsión social voluntaria con las denominaciones de Lanaur Bat, Lanaur Bi y Lanaur Hiru, acogidas a la legislación de autonómica, para dar cobertura a los compromisos existentes con su personal como consecuencia del convenio colectivo en materia de previsión social.
Consta la escritura de Constitución de la E.P.S.V. Lanaur Bat, para al colectivo de empleados en activo e incorporados antes del 27 de mayo de 1988 en la Kutxa. El artículo 3 de los Estatutos del Plan de Previsión Lanaur Bat establece como objeto el de satisfacer las pensiones y las prestaciones económicas siguientes: Jubilación, invalidez, fallecimiento en sus derivaciones de viudedad, orfandad y otras a los empleados de la caja con contrato de trabajo indefinido que se declaren beneficiarios de estas. Consta la escritura de constitución de la E.P.S.V. Voluntaria Lanaur HIRU que se identifica con el Plan de Previsión de la Entidad de previsión social voluntaria para el colectivo de empleados ingresados con posterioridad al convenio de 27 de mayo de 1988 en la Kutxa. La disposición adicional primera recoge que las prestaciones son consecuencia de los derechos reconocidos en los convenios firmados y sus estatutos. El preacuerdo de fecha 11 de agosto de 1994 de la mesa negociadora del II Convenio Colectivo de la Kutxa para los años 1994/1996 establece, en su acuerdo décimo tercero, la transformación del sistema de prestación definida de Lanaur Bat a un sistema de aportación definida.
La sentencia recurrida estima que no resulta aplicable al caso la doctrina de la sentencia del Tribunal Constitucional 104/2004, de 28 de Junio, ahora invocada como de contraste, puesto que no fue la condición de trabajadora temporal en aquella fecha de 1991 lo que determinó su adscripción a la entidad que gestiona la aportación definida (Lanaur Hiru) en vez de a la que gestiona el sistema de prestación definida (Lanaur Bat), sino que la adscripción a uno u otro depende de que las aportaciones económicas a practicar por la empresa se encuentran vinculadas al grado de probabilidad de que se produzca el hecho causante, esto es, la jubilación con al menos 10 años de antigüedad del trabajador, por lo que no es igual para los trabajadores temporales frente a los fijos. Añade la sentencia transcrita que así se pactó con los representantes legales de los trabajadores en el convenio colectivo de 1988 y en los posteriores, y si bien este hecho teóricamente no representaría obstáculo alguno para considerar la existencia de discriminación en los convenios por razón de la naturaleza temporal del vínculo contractual, ha de tenerse en cuenta que el trato que se dispensa a los trabajadores que a 30 de mayo de 1988 eran temporales, no es peor, sino solo diferente, en razón a lo ya expuesto (lo que de por sí hace decaer la tesis de la discriminación). Finalmente, se estima que la demandante ha admitido pacíficamente durante 32 años su adscripción sin reclamación alguna, conformando así una buena fe que queda rota con su tardía pretensión.
Los demandantes, que eran trabajadores temporales a 30 de mayo de 1986, y que obtuvieron la fijeza con posterioridad, se oponen a ser incluidos en el Subplan 2 por entender que, una vez ganada la fijeza, también cumplían la condición de haber ingresado antes de esa fecha, entendiendo que la interpretación hecha por la empresa, y avalada por las sentencias dictadas por la Audiencia Nacional y por esta Sala IV en casación (Rec. 4314/1997), en el sentido de que el "ingreso" se refiere al momento en que se adquirió la fijeza, carece de justificación objetiva y razonable, haciendo de peor condición a los trabajadores que tuvieron la condición de temporales. Estima el Tribunal Constitucional que la consideración como fecha de ingreso en la empresa aquélla en la que los trabajadores alcanzaron la condición de fijeza supone desconocer a efectos del sistema de previsión social complementaria la vinculación laboral establecida hasta dicho momento y los servicios prestados por los trabajadores temporales, por lo que se les hace de peor respecto de los indefinidos, perjudicando a los primeros, sin que para ello concurra circunstancia alguna relacionada con la naturaleza del trabajo, ni con la duración de la prestación de los servicios previos a la incorporación al plan, ni con la edad del trabajador o cualquier otra circunstancia personal relevante del mismo, ni con las previsiones de vinculación futura a la empresa, ni, en fin, con cualquiera otra condición o circunstancia a la que pudiera atribuirse una influencia de cualquier naturaleza en orden a la configuración y articulación del sistema de previsión. Es, única y exclusivamente, el dato de la modalidad de contratación en el inicio de la relación laboral el que se ha tenido en cuenta para articular la diferencia de tratamiento, computando el período de tiempo correspondiente en el caso de los contratos por tiempo indefinido y no haciéndolo en el de los contratos de duración determinada o temporales.
En consecuencia, estima la sentencia de contraste que el reconocimiento de derechos diferentes a trabajadores de la misma empresa cuya situación en el momento de la incorporación al plan puede ser idéntica, por el solo hecho de que durante una fase determinada de su relación laboral con la empresa, anterior a la fecha de incorporación al plan, sus respectivas modalidades de contratación desde el punto de vista de la duración del contrato fueran diferentes, no puede considerarse una diferenciación basada en una justificación razonable, puesto que no descansa en ninguna razón objetiva justificada y relevante sino simplemente en una valoración de los trabajadores temporales respecto de los fijos, haciendo a los primeros de peor condición que los segundos hasta el punto de considerar que no ingresaron realmente en la empresa sino desde el momento en que adquirieron la condición de fijos, perjudicando con ello sus intereses en relación con sus derechos de pensión futuros.
El problema para la apreciación de la contradicción reside en la interpretación del inciso "Siempre que se cumplan los presupuestos del número anterior referidos a la pretensión de tutela de tales derechos o libertades", que puede interpretarse de dos formas. Una sería que se trata de una remisión simple y pura a la prescripción del art. 219.1 LRJS sobre la exigencia de "hechos, fundamentos y pretensiones sustancialmente iguales", igualdad sustancial en el substrato previo a los respectivos fallos (de la sentencia recurrida y de la de contraste) que, como se sabe, se exige con rigor por nuestra jurisprudencia. Pero tal interpretación debe ser rechazada pues conduciría a vaciar de contenido la apertura realizada por el art. 219.2 LRJS cuya evidente finalidad es la de facilitar y potenciar una adecuación de la doctrina jurisdiccional ordinaria a la doctrina constitucional, finalidad que difícilmente se alcanzaría si se exigiera esa igualdad sustancial en hechos, fundamentos y pretensiones entre las sentencias comparadas, la sentencia ordinaria y la sentencia constitucional; y más difícil aún sería si la sentencia que se aporta como contradictoria es una procedente de un órgano jurisdiccional internacional o comunitario. Por eso la interpretación correcta es la que se desprende de la segunda parte del inciso que hemos subrayado: esa igualdad sustancial debe venir referida a la pretensión de tutela del derecho constitucional de que se trate, de suerte que el derecho constitucional invocado y eventualmente vulnerado por la sentencia recurrida sea el mismo sobre cuyo alcance establece doctrina diversa la sentencia aportada como contradictoria en situaciones homogéneas ( SSTS de 14 de noviembre de 2014 Rcud.1839/2013; de 20 de enero de 2015, Rcud.740/2014; de 14 de julio de 2016 Rcud.3761/2014 y las que en ellas se citan).
El artículo 211.1 LRJS en su párrafo segundo, tras establecer que en el escrito de impugnación del recurso, se desarrollarán por separado los distintos motivos de impugnación, correlativos a los de casación formulados de contrario y las causas de inadmisión que estime concurrentes, añade que, en su caso, podrán desarrollarse, también, "otros motivos subsidiarios de fundamentación del fallo de la sentencia recurrida o eventuales rectificaciones de hechos que, con independencia de los fundamentos aplicados por ésta, pudieran igualmente sustentar la estimación de las pretensiones de la parte impugnante, observando análogos requisitos que los exigidos para la formalización del recurso". Así, se admitirán únicamente dos tipos de motivos, los que soliciten revisiones fácticas o los que sean subsidiarios de fundamentación del fallo de la sentencia recurrida, de modo que, con independencia de los fundamentos aplicados por ésta, pudieran igualmente sustentar la estimación de las pretensiones de la parte impugnante.
En cuanto a los motivos subsidiarios de fundamentación del fallo, que es lo que pretende la impugnante del recurso, la norma exige proponer los motivos separadamente, fundamentarlos legal o jurisprudencialmente, y exponer las razones que asisten a su estimación. Esto es, el legislador ha marcado una línea entre lo que debe ser objeto del escrito de formalización del recurso y lo que, sin necesidad de ser parte recurrente, debe hacerse valer en el escrito de impugnación del recurso. Para el primero, se parte de la existencia de un pronunciamiento que "aparentemente" es favorable para la parte pero que, realmente, le perjudica. El segundo, calificado como "trámite de impugnación eventual de la sentencia", que se otorga a quien no es recurrente, se restringe a motivos subsidiarios de fundamentación del fallo de la sentencia recurrida. Pero resulta imprescindible que sean realmente motivos subsidiarios, de suerte que no cabe cuestionar el fallo ni por tanto solicitar uno diverso, pues para ello también debería haberse recurrido la sentencia ( SSTS de 20 de abril de 2015, Rec. 354/2014; de 22 de julio de 2015, Rec. 130/2014 y 31 de julio de 2019, Rec. 287/2018). En consecuencia, no procede defender en el escrito de impugnación la caducidad que fue rechazada en instancia ( STS de 14 de septiembre de 2016, Rec. 247/2015; de 21 de febrero de 2020, Rec. 144/2019) o la inadecuación de procedimiento que fue desestimada en la sentencia recurrida ( SSTS de 10 de junio de 2020, Rec. 230/2018.; de 12 de marzo de 2020, Rec. 209/2018 y de 19 de enero de 2021, Rec. 167/2019).
Aplicando la doctrina expuesta, vamos a desestimar la cuestión previa alegada por la empresa demanda, porque en la misma no se está denunciando una falta de respuesta a la excepción de inadecuación de procedimiento y de prescripción, alegada en el acto del juicio; sino que se está cuestionando la respuesta dada por la sentencia recurrida a las citadas excepciones, lo que no puede reclamarse por la vía del art. 211.1 LRJS, sino mediante el recurso correspondiente, porque su eventual estimación no reforzaría el fallo, que es la finalidad del mencionado precepto tal y como mantuvimos en STS 12 de marzo de 2020, Rec. 209/18.
En dicha resolución recordábamos que el artículo 219.2 LRJS dispone que la sentencia que resuelva el recurso se limitará, en dicho punto de contradicción, a conceder o denegar la tutela del derecho libertad invocados, en función de la aplicabilidad de dicha doctrina al supuesto planteado.
Al respecto, algunos hechos resultan incuestionables ya que derivan directamente del relato de hechos probados y resultan especialmente decisivos para la resolución del recurso. Así: la demandante ingresó en la Caja de San Sebastián mediante contrato temporal en prácticas el 2 de octubre de 1987 y su contrato se renovó o en sucesivas ocasiones hasta que se formalizó contrato indefinido el 7 de abril de 1989. La empleadora se fusionó, posteriormente, con otras Cajas dando lugar a KUTXABANC SA. En el ámbito de la entidad demandada existen tres entidades de previsión social voluntaria con las denominaciones de Lanaur Bat, Lanaur Bi y Lanaur Hiru, acogidas a la legislación de autonómica, para dar cobertura a los compromisos existentes con su personal como consecuencia del convenio colectivo en materia de previsión social. Lanaur Bat y Lanaur Hiru fueron constituidas en diciembre de 1990. La primera está destinada al personal ingresado antes del 27 de mayo de 1988 y la segunda para el personal ingresado a partir de dicha fecha, teniendo ambos sistemas de previsión social voluntaria distintos derechos prestacionales derivados de las distintas aportaciones comprometidas. Esta distinción de sistemas de previsión que configuran derechos distintos se estableció, primeramente, en el Convenio Colectivo de la caja de Ahorros y Monte de Piedad de Guipúzcoa y San Sebastián (KUTXA) y, posteriormente, en los diferentes convenios de KUTXABANC, SA.
Resulta necesario poner de relieve que la trabajadora actora ya era empleada de la Caja cuando se establecieron los dos sistemas de previsión que aquí interesan y que su adscripción al sistema Lanaur Hiru fue debida a que, a pesar de ser empleada de la Caja en la fecha establecida en el Convenio Colectivo (27 de mayo de 1988), no tenía entonces la condición de trabajadora con contrato indefinido, condición que sólo adquirió un tiempo después. Se trataba de una trabajadora temporal por lo que en dicha fecha no se le adscribió al sistema Lanaur Bat por no ser indefinida. No se trata, por tanto, de una trabajadora que ingresara con posterioridad a la fecha prevista en el Convenio; se trataba de una trabajadora con contrato en vigor anterior, por lo que su adscripción al sistema Lanaur Hiru y no al Lanaur Bat fue debida, exclusivamente, a su condición de trabajadora temporal en la fecha prevista en el Convenio. Consecuentemente, su condición de trabajadora temporal se convirtió en el elemento decisivo de su no adscripción al sistema de previsión que ahora solicita.
Nuestra jurisprudencia se ha referido ya en diversas ocasiones a la cuestión relativa a las diferencias de tratamiento entre trabajadores fijos y trabajadores temporales. Al respecto, el marco jurídico a tener en cuenta para la resolución de esta cuestión viene perfectamente resumido en el artículo 15.6 ET cuando establece que "Los trabajadores con contratos temporales y de duración determinada tendrán los mismos derechos que los trabajadores con contratos de duración indefinida, sin perjuicio de las particularidades específicas de cada una de las modalidades contractuales en materia de extinción del contrato y de aquellas expresamente previstas en la ley en relación con los contratos formativos".
Con carácter más general, esa protección del derecho a la igualdad viene consagrada en Directiva 199/70, de 28 de junio de 1999, relativa al Acuerdo marco sobre el trabajo de duración determinada, que, tiene por objeto precisamente el establecimiento de "un marco general para garantizar la igualdad de trato a los trabajadores con un contrato de duración determinada, protegiéndolos contra la discriminación" y garantiza la no discriminación entre los trabajadores de duración determinada y los fijos comparables.
Resulta contrario al artículo 14 CE que se configure a los trabajadores temporales como colectivo en una posición de segundo orden en relación con los trabajadores con contratos de duración indefinida de tal manera que no es admisible atribuir a estos últimos un estatuto jurídico que venga en considerarlos como los que tienen categoría de Trabajadores de pleno derecho en la empresa, en contraposición a la atribución a los temporales de un estatuto más limitado o incompleto, puesto que tanto unos como otros pertenecen durante la vigencia de su contrato a la plantilla de la empresa para la que prestan sus servicios, sin que resulte admisible ninguna diferencia de tratamiento que no esté justificada por razones objetivas ( STC 104/2004, de 28 de junio). De lo que concluimos que la modalidad de la adscripción temporal o fija a la empresa no puede, por sí misma, justificar el distinto tratamiento de esos dos grupos de trabajadores, ya que su impacto o resultado destruye la proporcionalidad derivada de la duración de los respectivos contratos, y haría de peor condición artificiosamente a quienes ya lo son por la temporalidad de su empleo ( STC 177/1993, de 31 de mayo). En suma, cualquier excepción al criterio de igualación expuesto, entre los trabajadores con contratos de duración determinada y los trabajadores fijos comparables, debe estar fundada en razones objetivas ( SSTS 352/2018, de 2 de abril, Rec. 27/2017 y 178/2019, de 6 de marzo, Rec. 8/2018).
Tampoco resulta justificación adecuada que las previsiones que analizamos sean fruto de la autonomía colectiva por estar incluidas en un convenio colectivo, circunstancia que no puede justificar, por si misma, que aquellas previsiones sean contrarias al principio de igualdad y discriminatorias debido a que descansan sobre la naturaleza del contrato, temporal o indefinida. El reconocimiento constitucional del derecho a la negociación colectiva de los representantes de trabajadores y empresarios así como de la fuerza vinculante de los convenios colectivos ( artículo 37.1 CE) se efectúa en el marco del respeto a la Constitución y a la ley ( artículos 3.1.b y 85.1 ET), sin que el hecho de que el conjunto del convenio mejore las condiciones de trabajo que de aquéllos instrumentos normativos se derivan permita discriminar a los trabajadores en función de la naturaleza de su contrato en un momento determinado y dejar sin efecto las garantías que emanan del artículo 14 CE y del artículo 15.6 ET.
Tampoco resulta estimable el argumento de los impugnantes del recurso que descansa en el dato de que la trabajadora demandante ha admitido pacíficamente durante un largo período de tiempo su adscripción al sistema Lanaur Hiru, sin que, al respecto, haya formulado reclamación alguna sobre tal adscripción. De entrada, resulta que tal consideración en nada afecta al carácter discriminatorio de la previsión convencional y de la aplicación que las demandadas han venido efectuando. La persistencia en el tiempo de la vulneración del principio de igualdad no puede sanar la infracción del derecho fundamental con el argumento de que la víctima de la violación del derecho no ha reclamado. De la inactividad de la demandante no puede inferirse la existencia de un acto propio susceptible de consolidar una situación jurídica que, en sí misma, es contraria a la norma constitucional y, aunque al respecto hubiera habido un acto expreso -que no lo hay-, tampoco el mismo podría generar una renuncia a las consecuencias de la aplicación del derecho en cuestión dado que los derechos fundamentales son, esencialmente, indisponibles con carácter general, imposibilidad de disposición cuya intensidad es mayor, si cabe, en el seno de la relación laboral.
No habiendo prescrito la facultad de reclamar el derecho que se invoca y la adscripción de la demandante al sistema de previsión que le hubiera correspondido de no haber mediado la ilegal previsión discriminatoria del personal temporal, resulta obvio que la reclamación debe ser analizada y resuelta conforme a derecho.
De conformidad con lo dispuesto en el artículo 235 LRJS no procede efectuar pronunciamiento alguno sobre imposición de costas.
Fallo
Por todo lo expuesto, en nombre del Rey y por la autoridad que le confiere la Constitución, esta Sala ha decidido :
1.- Estimar el recurso de casación para la unificación de doctrina interpuesto por el Letrado el Letrado Don Blas Oliet Palá, actuando en representación de Doña Bernarda.
2.- Casar y anular la sentencia dictada el 3 de junio de 2022 por la Sala de lo Social del Tribunal Superior de Justicia del País Vasco, en el recurso de suplicación núm. 1069/2022.
3.- Resolver el debate en suplicación estimando el de tal clase entablado por la actora y, al efecto, anular y revocar en parte la sentencia del Juzgado de lo Social núm. 3 de San Sebastián, de fecha 14 de enero de 2022, autos núm. 7/2021.
4.- Estimar la demanda interpuesta por Doña Bernarda y condenar a Kutxabank Pensiones S.A.U. Entidad Gestora de Fondos de Pensiones, Lanaur Bat Entidad de Previsión Voluntaria de Empleo, Lanaur Hiru Entidad de Previsión Voluntaria de Empleo y Kutxabank S.A, a reconocer y aplicar el derecho de la demandante a ser adscrita en la EPSV LANAUR BAT con efectos retroactivos a la fecha de su constitución y con las consecuencias jurídicas y económicas inherentes a dicha integración, con abono de las cantidades establecidas en la demanda en los términos establecidos en el Fundamento de Derecho sexto de la presente resolución.
5.- Mantener los pronunciamientos de la sentencia de instancia relativos a la desestimación de las excepciones formuladas por las demandadas.
6.- No efectuar pronunciamiento alguno sobre imposición de costas.
Notifíquese esta resolución a las partes e insértese en la colección legislativa.
Así se acuerda y firma.

