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11/04/2008
Dictamen del Consejo Consultivo de Illes Balears núm 076/2008 del 11 de abril del 2008
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Órgano: Consejo Consultivo de Illes Balears
Fecha: 11/04/2008
Num. Resolución: 076/2008
Resumen
DICTAMEN núm. 76/2008, relatiu a la reclamació per responsabilitat patrimonial del Servei de Salut de les Illes Balears formulada per la senyora D. O. G., mare d?I. C. O.*Ponente/s:
Joan Oliver Araujo
Contestacion
DICTAMEN núm. 76/2008, relatiu a la reclamació per responsabilitat patrimonial
del Servei de Salut de les Illes Balears formulada per la senyora D. O. G., mare
d?I. C. O.*
I. ANTECEDENTS
1. El 13 de juny de 2005, la senyora D. O. G., mare d?I. C. O., va presentar una petició
d?indemnització pels danys soferts per la mort del seu fill, de 12 mesos, el 13 d?abril de
2004. I. C. O. fou ingressat a l?Hospital Son Dureta per una hepatitis el 8 d?abril de
2004 i fou donat d?alta l?11 d?abril del mateix any. Dos dies després d?haver sortit de la
clínica ?és a dir, el 13 d?abril? la mare el va portar al Centre de Salut de l?Escola
Graduada, on el nin morí quasi a l?acte. Amb posterioritat, li practicaren l?autòpsia, el
resultat de la qual manifestava que la causa de la defunció havia estat una peritonitis.
Atès tot això, la mare d?I. C. O. entén que hi ha responsabilitat patrimonial del Servei de
Salut de les Illes Balears perquè li donaren l?alta hospitalària massa prest. Per això,
demana que se la indemnitzi en la quantitat (sense desglossar) de 210.354 euros.
Amb l?escrit de reclamació presentà l?informe de l?autòpsia, i també una fotocòpia de la
pàgina cinc del Diario de Mallorca de 18 d?agost de 2004, en què el titular era:
«Denuncian la muerte de un niño dos días después de recibir el alta en Son Dureta».
2. Figura en l?expedient una diligència de la instructora, de 21 de juny de 2005, en què
es fa constar que, amb anterioritat a la data en què va tenir registre d?entrada la petició
d?indemnització, ja «s?havia recopilat en aquesta unitat documentació relativa al cas,
per haver tingut coneixement del mateix pels medis de comunicació social». La dita
documentació fou incorporada en l?expedient de responsabilitat patrimonial que ara
s?iniciava i, en conseqüència, es numerava de bell nou.
3. Vista la reclamació per responsabilitat patrimonial, la secretària general del Servei de
Salut de les Illes Balears va comunicar a la interessada, amb registre de sortida també de
dia 21 de juny de 2005, una sèrie d?aspectes sobre el procediment que acabava d?iniciarse
: el nomenament de l?instructor, l?òrgan competent per dictar la resolució definitiva,
el termini per resoldre expressament la seva petició, el sentit del silenci administratiu,
etc.
4. La instructora va demanar que se li trametés la documentació sobre l?expedient del
nin, especialment els informes dels facultatius que hi van intervenir i la història clínica.
Així, dins aquesta, hi consta l?informe de la doctora M. P. V., la metgessa que el va
atendre en el PAC de l?Escola Graduada, que exposa (en un escrit sense data) el
següent:
*Ponència de l?Hble. Sr. Joan Oliver Araujo, conseller.
Se trata de paciente varón de unos 12 meses de edad que fue traído al PAC de
Escuela Graduada, el lunes de Pascua sobre las 5:30 AM (sería la madrugada del
lunes al martes). Llegó en brazos de su padre ¿?, refiriendo que no respiraba.
En el área de urgencias nos encontrábamos la enfermera I. T. y yo misma quienes en
el acto cogimos al lactante y empezamos a examinarlo.
Comprobamos que efectivamente el lactante no respiraba por lo que pedimos al
celador Sr. P. J. que avisara al 061 para solicitar una U.V.I. móvil.
Pusimos al lactante encima de la camilla en la zona de emergencias del PAC,
realizamos la maniobra frente-mentón, el niño seguía sin respirar, objetivamos resto
de vómito en la cavidad oral por lo que procedimos a la aspiración.
Seguidamente al comprobar que no había ningún cuerpo extraño en la vía aérea
procedimos a cinco insuflaciones suaves y largas que fueron efectivas ya que el
tórax se elevó.
Tras las insuflaciones efectivas pasamos a comprobar la circulación del niño
intentando palpar su pulso carotídeo primero y braquial después ya que no
estábamos seguras de la edad del paciente.
Al no objetivar pulso iniciamos maniobras de masaje cardíaco como si de un
lactante se tratara, con una relación de compresiones y ventilaciones de 5:1.
Como éramos sólo dos reanimadores, no teníamos «Ambú» pediátrico ni aguja de
punción intraósea ni práctica en la intubación orotraqueal pediátrica ni posibilidad
de acceso venoso, ya que el paciente estaba colapsado, decidimos continuar
haciendo una RCP básica correcta, en pocos minutos llegó el personal de la UVI
móvil que iniciaron una RCP avanzada que tampoco fue efectiva.
En ningún momento de la reanimación el paciente recuperó la respiración y el ritmo
cardíaco que llegamos a objetivar en el monitor nunca tuvo una frecuencia superior
a 60 latidos por minuto.
Al dar por finalizadas las maniobras de RCP el 061, permaneciendo nosotras en todo
momento en el área de emergencias prestando ayuda en todo lo que se nos solicitó
(tanto nosotras como nuestros compañeros que habían llegado de un aviso
domiciliario), quedamos tan afectadas por el hecho del exitus del paciente que ni se
me ocurrió escribir la hoja de PAC que hacemos a cada paciente que es visitado en
nuestro centro.
Revisando los hechos hemos visto que todo sucedió tan rápido que los datos del
paciente tampoco fueron introducidos en el ordenador del PAC.
Consta també en l?expedient l?informe mèdic del doctor E. K., un dels pediatres que van
atendre el lactant els dies en què estigué ingressat per hepatitis a l?Hospital Son Dureta.
En aquest informe, entre d?altres coses, consta el següent:
8/4/2004
Motivo de consulta:
Paciente de 12 meses de edad que consulta por irritabilidad, pérdida de apetito y
catarro respiratorio de 5 días de evolución.
Antecedentes de enfermedad actual:
Paciente que concurre a urgencias el día 3 de abril de 2004 por dolor a la palpación
en zona inguino-escrotal. Atendido por cirujano infantil quien diagnostica hernia
inguino-escrotal y reduce la misma. Se cita a I.C. con cirugía infantil el día 14/4.
Antecedentes personales:
1. Fisura labio-palatina congénita.
2. Fractura parietal derecha (19/12).
3. Fractura diafisiaria de fémur derecho (19/12).
[En l?informe d?alta de dia 13 d?abril, en l?apartat «Antecedentes personales», es pot
llegir: «A los 10 meses fue ingresado por múltiples traumatismos y diagnóstico de
fracturas biparietal de cráneo y fractura de fémur»].
Exámenes complementarios: [?]
Hepatitis vírica.
Tratamiento al Ingreso:
Dieta blanda y analgésicos según necesidad.
9/4/2004. Primer día de hospitalización
Presenta diarrea con deposiciones verdosas abundantes, siguió irritable y sin
vómitos. Enfermería deja documentado que el paciente se encuentra en buen estado
general y comiendo bien.
La pediatra de guardia lo encuentra en buen estado general, con el abdomen blando
e indoloro y fauces congestivas. Reafirma el diagnóstico de hepatitis vírica y
escabiosis (sarna), indicando el comienzo del tratamiento para ésta última con
permetrina local. La misma facultativa apunta en la historia clínica que el niño se
encuentra solo en su habitación lo que le lleva a buscar a la madre en la sala de
partos. La madre le refiere (está documentado en la historia) que tiene el temor de
que «lo que le ocurre a su hijo pueda ser culpa de ella» y también refiere «tener
problemas personales», por lo que no cuenta con apoyo familiar, por lo que el niño
se encuentra solo durante la hospitalización.
10/4/2004. Segundo día de hospitalización
Lo vio el pediatra de guardia (Dr. F. F.) quien lo encuentra mejorado. Reafirma el
diagnóstico de hepatitis y plantea la posibilidad de dar el alta al día siguiente. Se
realiza nueva analítica recibiendo los siguientes resultados: [?]. Se concluye en una
mejoría clínica y analítica.
11/04/2004. Tercer día de hospitalización
Recibo el pase de guardia del día anterior con el alta pendiente del paciente.
9.30 h. Encuentro al paciente en muy buen estado general, animado jugando de pie
en su cuna.
Examen físico: Lesiones cutáneas generalizadas compatibles con sarna (en
tratamiento). Ap Respiratorio: Normal. Abdomen: Normal. Las enfermeras informan
(documentado en la H.C.) que el paciente come bien y que acababa de tomarse un
biberón de leche, con buena tolerancia. Dada la buena evolución clínica y analítica
del paciente, con transaminasas en franco descenso decido dar el alta.
12.30 h. Vuelvo a ver el paciente que aún no lo han retirado, para informar sobre el
alta y que lo puedan retirar (la madre era dada de alta a su vez con su hijo recién
nacido). Lo encuentro jugando en su cuna. Insisto en la necesidad de hacer la
interconsulta con Gastroenterología y Dermatología.
El paciente se retiró por la tarde en buen estado general y examen físico normal.
En l?informe elaborat per la metgessa adjunta del Servei de Pediatria de l?Hospital
Universitari Son Dureta, doctora M. N. R., que també va tractar el nin quan era a
l?hospital, s?afirma:
El día 9 de abril de 2004 [?] comencé mi jornada de guardia [?]. En la planta
cuarta del edificio maternoinfantil (EB4A), se hallaba ingresado el lactante de 12
meses I. C. O. [sobre el primer llinatge del nin hi ha reiteradament certes
incorreccions]. Acudió a Urgencias de Pediatría del Hospital Son Dureta el 8/04/04
a las 14.00 h [?] se ingresó con diagnóstico de hepatitis vírica.
Como antecedentes personales, destacan fisura labio-palatina intervenida y fracturas
parietal derecha y femoral derecha (19/12/03). Una semana antes del ingreso
(3/04/04) fue tratado en Urgencias de nuestro centro por hernia inguinoescrotal [?].
Cuando entré en la habitación del paciente, acompañada de la enfermera, encontré al
niño en la cuna sin la compañía de ningún adulto. Al preguntar a la enfermera, ésta
me informó que la madre estaba ingresada en la habitación 601 (EB6A) del edificio
maternoinfantil, tras haber dado a luz a otro hijo. También se me informó de que
ningún otro familiar podía cuidar y acompañar al paciente. A continuación, exploré
al niño: tenía aceptable estado general, buen color e hidratación de piel y mucosas,
destacando una erupción cutánea generalizada compatible con escabiosis (o sarna).
La auscultación cardiopulmonar era normal, el abdomen blando, depresible y no
doloroso en ese momento, y el sistema neurológico, normal. Se apreciaba la cicatriz
de la intervención correctora de la fisura labio-palatina, estando la orofaringe algo
enrojecida, pero sin exudados ni aftas. Los tímpanos eran normales.
Desde el ingreso, el niño había permanecido afebril. Las enfermeras de aquel turno y
de los precedentes (que vigilaban al niño en ausencia de familiares) comentaron que
el niño estaba algo irritable y que emitía heces semilíquidas verdosas. No había
vomitado y su ingesta era adecuada. La valoración de síntomas subjetivos como el
dolor, el apetito y otros fue incompleta dada la ausencia de familiares que
conocieran bien al niño.
Mi impresión diagnóstica provisional fue de transaminitis-hepatitis y sarna. Valoré
el tratamiento y las pruebas complementarias hechas el día previo (analíticas y
radiografía abdominal), y decidí añadir otros estudios diagnósticos (para profundizar
en el diagnóstico y vigilar la evolución): solicité cultivos de heces (coprocultivos) y
una nueva analítica para el día siguiente (hemograma, coagulación, bioquímica
sérica completa). Además, dejé anotado (como recordatorio para el día siguiente)
que se podría llamar al Servicio de Microbiología para saber si estaban disponibles
las serologías infecciosas realizadas al ingreso.
Como tratamiento mantuve la dieta blanda, las medidas de vigilancia y el
ibuprofeno, y añadí permetrina como terapia para la escabiosis.
Preocupada por un lactante pequeño que no contaba con la compañía de sus padres o
familiares, hablé con la madre del niño y con su abuela materna, en varias ocasiones
a lo largo del día (ver mi hoja de evolución con las horas y las anotaciones al
respecto). De las conversaciones con la madre del niño destacan [?] su pregunta
acerca de si la enfermedad del niño era por culpa suya, y sus problemas personales.
Como pediatra, le expliqué la importancia de que el niño estuviera acompañado,
tanto por motivos emocionales como médicos, y obtuve su compromiso para
solucionar la situación. Finalmente, supe que la pareja actual de la madre se haría
cargo del paciente durante la noche.
Durante el resto de la guardia no se me informó de ninguna novedad respecto al
paciente, manteniendo éste constantes normales y estado general conservado. Pasé la
guardia al compañero que entraba de servicio el día 10/04/04 sin nuevas incidencias
respecto a este niño.
En l?informe de l?alta mèdica d?I. C. O., de 13 d?abril de 2004, es manifesta que «llamó
la atención durante el ingreso que el paciente se hallara la mayor parte del tiempo solo,
con la corta asistencia de su abuelo». A més a més, es deia que «al tercer día de ingreso,
dada la buena evolución clínica y del estado general, así como la disminución de las
transaminasas hepáticas, se decide alta con las siguientes recomendaciones: 1. Control
por su pediatra. 2. Acudir con los resultados de las serologías pendientes que se
enviarán por correo junto con el informe final a CCEE Gastroenterología y
Dermatología Infantil, previa petición de fecha y hora».
5. La instructora va demanar a la Gerència de l?Hospital Son Dureta que informàs sobre
la «fractura cerrada de diáfisis del fémur», que consta en el full de dades com a episodi
produït el 16 de gener de 2004 i en l?informe de l?alta mèdica de 13 d?abril, on també es
descriuen ?com a antecedents personals? que als deu mesos el menor havia estat
ingressat per múltiples traumatismes. En resposta a aquest requeriment, el 19 de
desembre de 2005, el gerent de l?Hospital Son Dureta li va remetre les fotocòpies de
tota la història clínica anterior als fets actuals. En la dita història clínica, hi consta que la
mare del menor acudí a l?hospital perquè el lactant, de vuit mesos en aquell moment,
havia caigut de la trona, d?un metre d?altura més o menys, tot i que la mare va
manifestar que ella no ho havia vist, que només havia sentit el renou. A resultes de la
caiguda, el nin sofrí fractures cranial i de fèmur.
6. Mitjançant un ofici de la instructora de 10 de gener de 2006, es requeria la reclamant
que aportàs la documentació relativa a les diligències prèvies del procediment abreujat
X, que havia iniciat mitjançant una denúncia el pare biològic d?I. C. O., a conseqüència
de la mort del menor, davant el Jutjat d?Instrucció número X de Palma. Aquesta
documentació es va presentar el 20 de febrer de 2007, afirmant que «a la fi s?ha
aconseguit, ja que no era possible la seva localització als arxius del Jutjat».
De la documentació esmentada es desprèn que la mare del menor mort estava separada
del pare biològic d?aquest, el senyor B. C., i que el dia dels fets la mare va anar al
bressol per veure el nin i observà que no respirava, per la qual cosa el portà ràpidament
al PAC de l?Escola Graduada, on el seu fill morí tot seguit. També hi consta l?informe
del resultat de l?autòpsia, en què es confirma que la causa de la mort del lactant va ser la
peritonitis. En l?informe del Servei d?Histopatologia de l?Institut Nacional de
Toxicologia i Ciències Forenses del Ministeri de Justícia (Barcelona) s?afirma que el
diagnòstic histopatològic era el de «peritonitis aguda de afectación serosa multivisceral
sin evidencia de vólvulo, invaginación, lesiones en mucosa de tracto digestivo,
patología de vía biliar o apendicitis aguda purulenta». Mitjançant la interlocutòria de 14
de juny de 2004 del Jutjat d?Instrucció núm. X de Palma, es van arxivar les diligències
«por no ser el hecho denunciado constitutivo de infracción penal».
7. A petició de la instructora, l?advocada de la reclamant va acreditar la representació
amb què actuava, i també l?autenticitat de la signatura que constava en la reclamació, ja
que aquesta venia signada «P.O.» però no s?identificava la persona que la signava.
8. Consta també en l?expedient la tramesa a la inspectora mèdica, que així ho havia
requerit, de les còpies dels resultats de les determinacions serològiques sol·licitades
durant l?ingrés d?I. C. O. del 8 a l?11 d?abril de 2004 (serologies per a CMV, HBV,
HCV, HIV i adenovirus).
9. L?assessoria mèdica D. va emetre un informe mèdic, a instàncies de l?entitat
asseguradora del Servei de Salut de les Illes Balears, que es va incorporar en
l?expedient. D?aquest informe interessa destacar el contingut següent (les cursives són
de l?original):
La peritonitis es una inflamación de la cavidad peritoneal debida a una infección,
traumatismos o irritantes químicos como la bilis, el jugo pancreático o los jugos
intestinales. En general se presenta de forma aguda y puede ser localizada o difusa.
Las peritonitis infecciosas, dependiendo de su origen, suelen clasificarse como
primarias, secundarias y terciarias. La peritonitis primaria o espontánea no está
relacionada con ningún foco intraabdominal o perforación del tubo digestivo [?]
La peritonitis es una infección frecuente en pediatría, y representa una importante
causa de morbilidad en niños [?] La peritonitis primaria es menos frecuente y
ocurre sin una fuente de infección intraabdominal evidente. Raramente se presenta
en niños previamente sanos.
La peritonitis primaria es una infección rara en la infancia, responsable del 1 al 3%
aproximadamente de todas las emergencias pediátricas abdominales. Afecta
preferentemente a huéspedes comprometidos, con susceptibilidad aumentada a
algunos microorganismos. La peritonitis primaria en niños sanos es infrecuente,
aunque existen trabajos aislados que la documentan. Esta entidad se caracteriza por
afectar preferentemente a pequeños de 4 a 9 años y es más común en niñas (75%).
La mortalidad oscila según distintos autores entre el 5 y el 15%. [?]
El inicio del cuadro es agudo. En la mayoría de los pacientes tienen 24h o menos de
evolución de los síntomas en el momento del diagnóstico. Como destacan todos los
trabajos, los signos y síntomas de presentación son fiebre, dolor abdominal, vómitos
y diarrea. El dolor es de aparición rápida y puede ser súbito como en la úlcera
perforada o instaurarse a lo largo de varias horas como en la apendicitis. Aunque
en el momento del inicio es localizado, se generaliza con rapidez, los movimientos e
incluso la respiración lo agravan y en la medida que progresa en el tiempo aparece la
rigidez abdominal.
Desde un principio se hace presente estado febril (39º), taquicardia, náuseas y el
vómito, aparece deshidratación manifestada por sed y oliguria, hay distensión y
silencio abdominal como expresiones del íleo paralítico. Inicialmente el paciente
permanece alerta e irritable, pero si no se establece rápidamente el tratamiento, se
torna obnubilado en forma paulatina. [?]
A propósito de este caso: el menor I. C. O falleció como consecuencia de una
peritonitis primaria, enfermedad rara en pediatría y que conlleva una alta mortalidad.
Tal y como hemos visto en este apartado, la peritonitis primaria presenta su
sintomatología generalmente en menos de 24 horas. Estos síntomas se caracterizan
por fiebre elevada, taquicardia, dolor intenso y de rápida progresión en abdomen,
que se puede acompañar de vómitos, irritabilidad y posterior obnubilación.
Desconocemos si el menor manifestó alguno de estos síntomas durante las horas
precedentes a su fallecimiento.
Cuando el niño fue dado de alta (11/4/04) presentaba una clara mejoría clínica y
analítica de la patología que había ocasionado su ingreso (hepatitis, sarna), no
manifestando ningún signo ni síntoma que hiciera sospechar el cuadro de desarrollo
48 horas más tarde ya que se encontraba contento, afebril, sin dolor abdominal,
tolerando bien la comida. Y en la analítica practicada el 10/04 (3 días antes de su
fallecimiento) tampoco se observaba ningún dato que pusiera de manifiesto la
presencia de una patología tan grave como una peritonitis (existía una mejoría de
todos los parámetros, disminución de la leucocitosis, de las transaminasas?).
Tampoco en la autopsia se ha puesto de manifiesto la presencia de algún dato que
relacionara la hepatitis que el menor presentaba (ausencia alteración hepática y en
la vías biliares, no ascitis,?) como causa de la peritonitis que presentó
posteriormente.
Consideramos, por tanto, que no hay ningún dato clínico ni analítico que indique
que la peritonitis primaria que presentó el menor a las 48 horas del alta
hospitalaria esté en relación o sea consecuencia de la enfermedad por la que el
menor fue ingresado. Siendo, por tanto, una entidad patológica diferente que
desarrolló el menor, con bastante probabilidad, a la salida del Hospital y que, por
tanto, no podía prevenirse.
10. La inspectora mèdica també va emetre un informe el 15 de juny de 2007 en el sentit
de desestimar la petició d?indemnització. Concretament, sobre l?evolució del cas que ara
ens ocupa, va informar (les cursives són de l?original):
El niño fue conducido la madrugada del 13/4/2004 al PAC de Escuela Graduada, en
parada cardiorrespiratoria con cianosis y frialdad, de duración indeterminada. Se
iniciaron maniobras de reanimación, que se prolongaron durante 60 minutos, sin que
recuperara la respiración en ningún momento, tras lo que se certificó la defunción.
Dada la evolución conocida de esta enfermedad (menor de 24 h, con dolor intenso
creciente, fiebre elevada, y deterioro progresivo del estado general) y dados los
resultados de la autopsia que constató inflamación generalizada y evolucionada del
peritoneo (multivisceral), el cuadro debió evolucionar durante varias horas. En un
niño pequeño el dolor se manifiesta como llanto incontenible, los otros síntomas de
la peritonitis primaria son también evidentes: fiebre alta, rechazo del alimento,
postración, sintomatología digestiva, en forma de vómitos y diarrea, y deterioro
progresivo del estado general.
Los padres no solicitaron asistencia mientras duró dicha sintomatología y no
consultaron hasta que el niño estaba en parada cardiovascular, o ya muerto.
Existen en la historia clínica indicios de posibles faltas del debido cuidado por parte
de la familia y otras de mayor gravedad. El niño presentó un politraumatismo a los
10 meses de edad, que no ha sido suficientemente aclarado. Presentó fractura
parietal derecha en el cráneo, junto con fractura del fémur izquierdo; el mecanismo
de producción, según su madre, fue una caída desde la trona (1 metro de altura), sin
estar ella presente. De cara a depurar responsabilidades, y dado que existe otro
menor [I. C. O. té una germana nascuda l?any 2000], se debería valorar el caso por
un traumatólogo forense, ya que la caída por su propio peso, de un lactante, desde
un metro de altura, es un mecanismo de bajo impacto, que no suele producir lesiones
óseas, dado que el cráneo todavía no está consolidado. Lo que más llama la atención
es que coexista con una fractura de fémur contralateral, que revela un impacto en esa
zona y que no se corresponde con el mecanismo explicado por la familia. Los
estudios forenses practicados iban dirigidos a conocer la causa de la muerte,
probablemente no conocieran los antecedentes registrados en la historia clínica.
Per tot això, va concloure que l?assistència sanitària prestada a l?Hospital Universitari
Son Dureta, al PAC de l?Escola Graduada i pel Servei del 061 va ser en tot moment
correcta i que no hi ha relació de causalitat entre la mort del nin i el funcionament del
servei públic sanitari.
11. A continuació, consta una nota de règim intern de la instructora a la secretària
general del Servei de Salut de les Illes Balears en què, en vista de «l?existència d?indicis
de possibles faltes de cura del menor i altres de més greus», i atès que hi ha un altre
menor a la família, demana que es consideri si és convenient donar-ne part a la Fiscalia,
als efectes oportuns.
12. Mitjançant un escrit de la instructora del procediment administratiu, el 14 d?agost de
2007 es va concedir a la interessada el tràmit d?audiència. En concret, la informava que
disposava d?un termini de quinze dies per obtenir còpies dels documents que formen
part de l?expedient, formular les al·legacions que tingués per convenients, aportar els
documents i les justificacions que estimàs pertinents, i proposar la terminació
convencional del procediment.
13. El 27 de setembre de 2007, la representant de la senyora D. O. G. va acudir al Servei
de Salut de les Illes Balears per obtenir una còpia completa de l?expedient i, el 2
d?octubre, va presentar un breu escrit d?al·legacions del tenor literal següent:
? Aquesta part no ha negat la correcció de l?assistència de Son Dureta, PAC i 061,
sí en canvi la seva insuficiència, així com no haver esgotat tots els mitjans del que es
disposa o se suposa que han de disposar (a Son Dureta, sense cap dubte, es
disposen).
? Mai fou practicada ecografia d?abdomen, la prova de major sensibilitat i
específica en casos com el nostre.
? L?alta s?hagués pogut prorrogar un o dos dies més, no només per les
circumstàncies socials com que la mare es trobava de part al mateix centre, sinó
també perquè es tracta d?un lactant amb l?increment d?atencions que això suposa, o
com a mínim citar-lo després de l?alta per comprovar-hi l?estat, com tampoc es va
fer (això tot i haver millorat, com es desprèn de les analítiques efectuades).
? Crida l?atenció com la metgessa no elabora full de PAC ni tampoc consta a
l?ordinador, obligació per a cada pacient del Servei d?Urgències, pel motiu de que ni
se li va ocórrer, com ella mateixa subscriu a un informe on no consta ni la data ni la
signatura de la infermera anomenada, com tampoc hi havia els mitjans propis
d?urgències com un simple «Ambú».
? Creiem per tot l?exposat, entre d?altres, que hagués pogut ser evitat el fatídic
desenllaç.
De igual manera acceptaríem una reducció considerable de la proposta
indemnitzatòria.
14. El 29 de novembre de 2007, la instructora va formular la proposta de resolució en el
sentit de desestimar la reclamació presentada per la senyora D. O. G. Al seu parer, de
les dades exposades resulta «que la actuación de los médicos que trataron el paciente
fue la correcta y conforme a la lex artis, tanto en el tratamiento que pusieron al menor
como al dar el alta hospitalaria cuando desaparecieron los síntomas clínicos y se
objetivó una mejora en la analítica, ya que ni la edad del niño, ni el sexo, ni la ausencia
de síntomas, ni los datos analíticos en el momento del alta podían hacer intuir la
patología que desarrollaría con posterioridad».
15. El president de les Illes Balears, a instàncies del conseller de Salut i Consum, va
demanar el dictamen al Consell Consultiu. Aquesta sol·licitud tingué registre d?entrada
a la nostra seu el dia 11 de gener de 2008.
II. CONSIDERACIONS JURÍDIQUES
Primera
D?acord amb el que disposa l?article 10.10.a de la Llei 5/1993, de 15 de juny, en la
redacció que n?efectuà la Llei 6/2000, de 31 de maig, el dictamen del Consell Consultiu
de les Illes Balears és preceptiu en els procediments tramitats per les administracions
públiques de les Illes Balears referits a reclamacions per responsabilitat patrimonial la
quantia de les quals sigui superior a 3.000 euros, com és el cas que ara ens ocupa, ja que
la quantia que demana la senyora D. O. G. és de 210.354 euros
Segona
La present reclamació no s?ha interposat formalment dins el termini d?un any legalment
establert, d?acord amb l?article 142.5 de la Llei 30/1992, de 26 de novembre, de règim
jurídic de les administracions públiques i del procediment administratiu comú
(LRJPAC). En efecte, la mort del nin va tenir lloc el 13 d?abril de 2004 i la reclamació
es va presentar el 13 de juny de 2005, és a dir, quan ja havia transcorregut el termini de
prescripció d?un any. No obstant això, en els antecedents s?ha vist com la denuncia de la
mort del nin ja s?havia fet pública el 18 d?agost de 2004, quan es va publicar la notícia
en el Diario de Mallorca. A més, l?Administració també havia tingut coneixement
d?aquesta voluntat de reclamar, atès que així consta en la diligència que va estendre la
instructora a l?inici del procediment. Finalment, per defensar el caràcter no extemporani
de la reclamació, s?ha de recordar que, en relació amb la mort d?I. C. O., el Jutjat
d?Instrucció número X de Palma havia iniciat el procediment abreujat X/2004.
D?altra banda, s?ha de subratllar que la reclamant és una persona que té la condició
d?interessada, d?acord amb l?article 31 de la Llei 30/1992 esmentada. Tanmateix, no hi
ha en l?expedient cap document acreditatiu de la relació de parentesc. Durant la fase
d?instrucció s?hauria d?haver demanat la justificació d?aquest punt, però, atès que
l?Administració dóna per cert que la reclamant és la mare del nin mort, el Consell
Consultiu no ho discutirà.
Pel que fa a la competència per resoldre el procediment, hem de recordar la doctrina
segons la qual, i atesa la disposició transitòria quarta de la Llei 5/2003, de 4 d?abril, de
salut de les Illes Balears (introduïda per la Llei 10/2003, de 22 de desembre, de mesures
tributàries i administratives), l?òrgan competent per dictar la resolució que posi fi als
procediments iniciats a partir de l?1 de gener de 2004, com en el cas que ara ens ocupa,
és el director general del Servei de Salut de les Illes Balears o l?òrgan de direcció
d?aquest ens.
Tercera
La responsabilitat patrimonial de l?Administració pública, que troba els seus
antecedents immediats en la Llei d?expropiació forçosa de 16 de desembre de 1954 i en
l?article 40 de la Llei de règim jurídic de l?Administració de l?Estat (de 26 de juliol de
1957), gaudeix avui de reconeixement constitucional en l?article 106.2 de la nostra
norma suprema, quan estableix que «els particulars, en els termes establerts per la llei,
tindran dret a ser indemnitzats per qualsevol lesió que pateixin en qualsevol dels seus
béns i drets, llevat dels casos de força major, sempre que la lesió sigui conseqüència del
funcionament dels serveis públics». El desenvolupament ordinari d?aquesta institució és
en el títol X de la Llei 30/1992, de 26 de novembre, amb les modificacions introduïdes
per la Llei 4/1999, de 13 de gener, i en el Reial decret 429/1993, de 26 de març, pel qual
s?aprova el reglament dels procediments de les administracions públiques en matèria de
responsabilitat patrimonial.
El naixement de la denominada responsabilitat patrimonial de l?Administració pública,
en el context que formen els articles 106.2 de la Constitució i 139 i següents de la
LRJPAC, queda condicionat al compliment d?uns requisits prou coneguts, la formulació
invariable dels quals constitueix una constant de la jurisprudència del Tribunal Suprem i
de la doctrina d?aquest Consell Consultiu:
a) La realitat efectiva de la lesió o del perjudici causat, avaluable econòmicament i
individualitzat respecte d?una persona o un grup de persones.
b) La lesió és conseqüència del funcionament normal o anormal dels serveis públics en
una relació directa, immediata i exclusiva de causa i efecte.
c) L?absència de força major.
d) El perjudicat (o lesionat) no té el deure jurídic de suportar el mal.
Quan aquesta responsabilitat s?imputa a l?Administració sanitària, la doctrina i la
jurisprudència, mogudes pels canvis legislatius i per una lògica prudència en la
valoració dels interessos en joc, han elaborat criteris que permeten concloure que, en el
camp de la medicina curativa, els usuaris dels serveis sanitaris, com a regla general, no
poden aspirar a un resultat de curació absoluta o conforme a les seves expectatives, ja
que solament poden exigir:
? Una aplicació correcta de tots els mitjans i remeis sanitaris a l?abast en el lloc i el
moment de l?assistència mèdica.
? La informació al pacient o, si pertoca, als familiars del diagnòstic de la malaltia o la
lesió, del pronòstic que del tractament es pugui esperar, dels mitjans de curació i riscs
que se?n puguin derivar i, si és el cas, de la insuficiència dels mitjans disponibles per
donar opció a continuar el tractament en un altre lloc.
? Continuar el tractament fins que sigui possible donar l?alta i informar dels riscs
d?abandonar-lo voluntàriament.
Com ha assenyalat reiteradament aquest Consell Consultiu (per exemple en el Dictamen
51/2004, de 6 de maig, reproduït també en el Dictamen 61/2004):
Perquè es declari la responsabilitat patrimonial de l?Administració sanitària resulta
imprescindible que el resultat [?] sigui imputable a l?activitat administrativa, la
qual cosa no depèn únicament de l?existència de la relació de causalitat, sinó que és
necessària la concurrència d?altres requisits com una actuació mèdica fora de la lex
artis. Això és així perquè l?obligació del professional de la medicina és de mitjans i
no de resultats, és a dir, és una obligació de donar la deguda assistència sanitària i no
de garantir, en tot cas, la curació del malalt.
La lex artis constitueix el paràmetre que ha de permetre delimitar els casos en què el
pacient no té el deure jurídic de suportar el dany d?aquells en què sí que el té. En efecte,
si els serveis públics sanitaris han respectat la lex artis, no és procedent l?estimació de la
reclamació per responsabilitat patrimonial, perquè hi ha un títol que obliga el pacient a
suportar el dany. En cas contrari, s?exigiria a l?Administració garantir sempre la curació
del pacient, la qual cosa desgraciadament és impossible.
Quarta
La responsabilitat patrimonial de l?Administració sanitària que demana la mare
d?I. C. O. es fonamenta en la presumpta relació de causalitat entre la mort del bebè i el
funcionament del servei públic sanitari. Contra aquesta afirmació, la inspectora mèdica
va informar que totes i cada una de les assistències que es van donar al pacient foren
correctes i conforme a la lex artis ad hoc. Valoració que, en termes generals, aquest
Consell Consultiu comparteix, perquè entén que ha quedat prou justificat ?a través dels
informes mèdics que s?han emès i de la història clínica d?I. C. O.? que l?actuació
mèdica a l?Hospital Son Dureta fou correcta en tots els aspectes. En efecte, durant el seu
ingrés per hepatitis (8-11 d?abril de 2004) estigué ben atès i l?actuació mèdica fou la que
corresponia segons les normes deontològiques d?aquesta professió. La pediatra que
l?atengué els primers dies li va fer tot tipus de proves i es preocupà no tant sols del seu
estat físic, sinó també del seu estat emocional. Recordem els termes en què s?expressa
en el seu informe:
Mi impresión diagnóstica provisional fue de transaminitis-hepatitis y sarna. Valoré
el tratamiento y las pruebas complementarias hechas el día previo (analíticas y
radiografía abdominal), y decidí añadir otros estudios diagnósticos (para profundizar
en el diagnóstico y vigilar la evolución): solicité cultivos de heces (coprocultivos) y
una nueva analítica para el día siguiente (hemograma, coagulación, bioquímica
sérica completa). Además dejé anotado (como recordatorio para el día siguiente) que
se podría llamar al Servicio de Microbiología para saber si estaban disponibles las
serologías infecciosas realizadas al ingreso.
Como tratamiento mantuve la dieta blanda, las medidas de vigilancia y el
ibuprofeno, y añadí permetrina como terapia para la escabiosis.
Però, com hem dit abans, la doctora M. N. R. va anar més enllà de la cura física i, atès
que el nin estava tot sol durant el seu ingrés hospitalari, la qual cosa no era gens
convenient, va anar a veure la mare per saber què passava. Aquesta li va explicar els
problemes que tenia, i en la història clínica la pediatra va anotar que la mare li havia dit
que el pare biològic del nin no volia fer-se?n càrrec, que la padrina no podia tenir-ne
cura perquè n?havia d?atendre un altre, però que aquell vespre la seva actual parella se
n?ocuparia, d?I. C. O. L?actuació mèdica durant l?ingrés fou, per tant, correcta i
adequada.
A més a més, la mare d?I. C. O. afirma que hi ha una relació de causalitat entre l?alta
hospitalària prematura per hepatitis i la mort del nin. No obstant això, també ha quedat
demostrat de forma indiscutible ?per l?autòpsia i les altres proves? que I. C. O. va
morir per una peritonitis primària i no per l?hepatitis. La peritonitis que sofrí el nin no té
cap connexió amb l?hepatitis. Així es manifesta, de forma convincent, l?informe emès
per D. «Cuando el niño fue dado de alta (11/4/04) presentaba una clara mejoría clínica y
analítica de la patología que había ocasionado su ingreso (hepatitis, sarna), no
manifestando ningún signo ni síntoma que hiciera sospechar el cuadro que desarrolló 48
horas más tarde, ya que se encontraba contento, afebril, sin dolor abdominal, tolerando
bien la comida». I hi afegeix: «En la analítica practicada el 10/04 (3 días antes de su
fallecimiento) tampoco se observaba ningún dato que pusiera de manifiesto la presencia
de una patología tan grave como una peritonitis (existía una mejoría de todos los
parámetros, disminución de la leucocitosis, de las transaminasas?). Tampoco en la
autopsia se ha puesto de manifiesto la presencia de algún dato que relacionara la
hepatitis que el menor presentaba (ausencia alteración hepática y en la vías biliares, no
ascitis,?) como causa de la peritonitis que presentó posteriormente». Per tot això,
conclou considerant que «no hay ningún dato clínico ni analítico que indique que la
peritonitis primaria que presentó el menor a las 48 horas del alta hospitalaria esté en
relación o sea consecuencia de la enfermedad por la que el menor fue ingresado.
Siendo, por tanto, una entidad patológica diferente que desarrolló el menor, con bastante
probabilidad, a la salida del Hospital y que, por tanto, no podía prevenirse».
En aquest mateix sentit es manifesta l?informe del pediatra que li va donar l?alta. En
efecte, el tercer dia d?hospitalització va trobar que el nin estava «en muy buen estado
general, animado jugando de pie en su cuna». De l?examen físic que li va practicar
només va trobar les lesions cutànies generalitzades compatibles amb la sarna, que estava
ja en tractament. La respiració i l?abdomen eren normals. Les infermeres havien
informat que el lactant menjava bé i que acabava de beure?s un biberó de llet amb bona
tolerància. En vista d?aquesta bona evolució clínica, i atès que les transaminases estaven
en franca baixada, el pediatra va decidir donar-li l?alta. Això ho feia el matí damunt les
9.30h, però resulta que a les 12.30h el va tornar visitar un altre cop, ja que el nin encara
hi era perquè ningú l?havia anat a cercar: «Vuelvo a ver el paciente que aún no lo han
retirado, para informar sobre el alta y que lo puedan retirar (la madre era dada de alta a
su vez con su hijo recién nacido). Lo encuentro jugando en su cuna. Insisto en la
necesidad de hacer la interconsulta con Gastroenterología y Dermatología. El paciente
se retiró por la tarde en buen estado general y examen físico normal».
Pel que fa a l?assistència mèdica rebuda per I. C. O. al PAC de l?Escola Graduada, que
inicialment la reclamant no critica, però més tard també la qualifica de deficient, s?han
de fer algunes precisions. En primer lloc, el nin va arribar al PAC en parada
cardiovascular, gairebé mort o ja mort del tot. Això va ser a causa de la deixadesa de la
seva mare que no va atendre el signes alarmants del fill durant les hores prèvies al fatal
desenllaç (com diu la inspectora mèdica, «en un niño pequeño el dolor se manifiesta
como llanto incontenible, los otros síntomas de la peritonitis primaria son también
evidentes: fiebre alta, rechazo del alimento, postración, sintomatología digestiva, en
forma de vómitos y diarrea, y deterioro progresivo del estado general. Los padres no
solicitaron asistencia mientras duró dicha sintomatología y no consultaron hasta que el
niño estaba en parada cardiovascular, o ya muerto»). En segon lloc, davant símptomes
tan alarmants com els que presentava el nin, va ser una irresponsabilitat dur-lo a un
PAC, on com tothom sap els mitjans humans i tècnics són molt limitats, ja que calia
dur-lo a Urgències d?un hospital. En tercer lloc, les deficiències de la metgessa del PAC
(no escriure el full del PAC que es fa per cada pacient que hi acudeix i no introduir les
dades a l?ordinador) són en tot cas errades de caràcter merament burocràtic i que es
produeixen després de la mort d?I. C. O.; no tenen res a veure, doncs, amb la desgracia
produïda.
Ha quedat ben palès, doncs, que l?assistència mèdica va ser l?adequada segons la lex
artis i, fins i tot, ens atrevim a manifestar que no tant sols va ser la correcta, sinó que
també va ser sensible a les circumstàncies emocionals d?I. C. O. En conclusió, es pot
afirmar que, segons els informes i els altres documents que consten en l?expedient,
l?assistència rebuda del sistema sanitari públic fou adequada d?acord amb els actuals
coneixements de la ciència. Per tot això, aquest Consell Consultiu ha de concloure que
no pot prosperar la sol·licitud d?indemnització formulada per la reclamant.
Cinquena
Com hem vist al llarg d?aquest dictamen, els fets que es descriuen són prou greus com
per no fer alguna consideració afegida, a parer nostre ben important.
I. C. O. va morir a causa d?una peritonitis primària. Aquesta malaltia és, segons D., una
«enfermedad rara en pediatría y que conlleva una alta mortalidad [?] la peritonitis
primaria presenta su sintomatología generalmente en menos de 24 horas. Estos síntomas
se caracterizan por fiebre elevada, taquicardia, dolor intenso y de rápida progresión en
abdomen, que se puede acompañar de vómitos, irritabilidad y posterior obnubilación.
Desconocemos si el menor manifestó alguno de estos síntomas durante las horas
precedentes a su fallecimiento». En aquest sentit, i amb tota lògica, la inspectora mèdica
hi afegeix que: «dada la evolución conocida de esta enfermedad (menor de 24 h, con
dolor intenso creciente, fiebre elevada, y deterioro progresivo del estado general) y
dados los resultados de la autopsia que constató inflamación generalizada y
evolucionada del peritoneo (multivisceral), el cuadro debió evolucionar durante varias
horas. En un niño pequeño el dolor se manifiesta como llanto incontenible, los otros
síntomas de la peritonitis primaria son también evidentes: fiebre alta, rechazo del
alimento, postración, sintomatología digestiva, en forma de vómitos y diarrea, y
deterioro progresivo del estado general. Los padres no solicitaron asistencia mientras
duró dicha sintomatología y no consultaron hasta que el niño estaba en parada
cardiovascular, o ya muerto». El nin va arribar al PAC sense respirar i així ho va
reconèixer la mare mateixa, que l?hi dugué. La doctora que el va atendre d?Urgències en
el PAC d?Escola Graduada va informar que «en ningún momento de la reanimación, el
paciente recuperó la respiración y el ritmo cardíaco que llegamos a objetivar en el
monitor nunca tuvo una frecuencia superior a 60 latidos por minuto».
Tot això ens fa plantejar la possibilitat d?una negligència de la mare o falta de cura
respecte del nin. Com s?ha vist al llarg de l?expedient, no és la primera vegada que
aquesta falta de cura es manifesta. Basta recordar que el nin estava tot sol a l?habitació
de l?hospital quan va estar ingressat tres dies per hepatitis, o les fractures que presentà
(de crani i de fèmur) a conseqüència, segons va manifestar la mare, d?haver caigut de la
trona, a un metre d?altura, més o menys. El sol fet de deixar un nin de vuit mesos tot sol
sense fermar-lo a la cadireta ja implica una negligència de la mare; però, el que més
preocupa a aquest Consell Consultiu són les consideracions de la inspectora mèdica
sobre els indicis de maltractaments:
Existen en la historia clínica indicios de posibles faltas del debido cuidado por parte
de la familia y otras de mayor gravedad. El niño presentó un politraumatismo a los
10 meses de edad, que no ha sido suficientemente aclarado. Presentó fractura
parietal derecha en el cráneo, junto con fractura del fémur izquierdo; el mecanismo
de producción, según su madre, fue una caída desde la trona (1 metro de altura), sin
estar ella presente. De cara a depurar responsabilidades, y dado que existe otro
menor [I. C. O. té una germana nascuda l?any 2000], se debería valorar el caso por
un traumatólogo forense, ya que la caída por su propio peso, de un lactante, desde
un metro de altura, es un mecanismo de bajo impacto, que no suele producir lesiones
óseas, dado que el cráneo todavía no está consolidado. Lo que más llama la atención
es que coexista con una fractura de fémur contralateral, que revela un impacto en esa
zona y que no se corresponde con el mecanismo explicado por la familia. Los
estudios forenses practicados iban dirigidos a conocer la causa de la muerte,
probablemente no conocieran los antecedentes registrados en la historia clínica.
En l?antecedent número 11 d?aquest dictamen es recull la preocupació de la instructora
sobre aquests indicis de falta de cura o, fins i tot, de maltractaments en el menor mort.
Així ho va comunicar a la secretària general del Servei de Salut de les Illes Balears
perquè ho posés en coneixement, si esqueia, de la Fiscalia. Malgrat això, no consta cap
resposta sobre aquesta petició, sia perquè no s?ha fet res sia perquè no s?ha incorporat
en l?expedient que s?ha tramés al Consell Consultiu. En tot cas, aquesta institució no pot
deixar de banda la petició de la instructora i manifesta el seu criteri quant a la
conveniència que aquest expedient arribi a la Fiscalia perquè es duguin a terme les
indagacions oportunes.
III. CONCLUSIONS
1a. El president de les Illes Balears està legitimat per formular la consulta i el Consell
Consultiu és competent per emetre?n el dictamen, amb caràcter preceptiu.
2a. Pertoca desestimar la reclamació de responsabilitat patrimonial formulada per la
senyora D. O. G.
3a. La resolució que dicti el director gerent del Servei de Salut de les Illes Balears en
aquest procediment ha d?incloure la fórmula ritual que pertoqui, de conformitat amb
l?article 3.3 de la Llei 5/1993, de 5 de juny.
Palma, 11 d?abril de 2008
