Compatibilidad del recargo por infracción de medidas seguridad con la indemnización por daños y perjuicios.

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  • Estado: Redacción actual VIGENTE
  • Orden: Laboral
  • Fecha última revisión: 29/02/2016

Compatibilidad del recargo por infracción de medidas seguridad con la indemnización por daños y perjuicios. A la hora de fijar la indemnización por daños y perjuicios no puede tomarse en consideración las cantidades satisfechas al trabajador por recargo ante faltas de medidas seguridad por el empresario . Es decir, la fijación previa del recargo no debe incidir en el quantum de la responsabilidad civil por daños.

Compatibilidad del recargo por infracción de medidas seguridad con la indemnización por daños y perjuicios.

La normativa vigente se encarga, por partida doble, de declarar expresamente la compatibilidad entre estas dos responsabilidades. Por una parte, el apdo. 3, Art. 42 ,LPRL nos indica que:

“(l)as responsabilidades administrativas que se deriven del procedimiento sancionador serán compatibles con las indemnizaciones por los daños y perjuicios causados y de recargo de las prestaciones económicas del sistema de Seguridad Social que puedan ser fijadas por el órgano competente de conformidad con lo previsto en la normativa reguladora de dicho sistema”.

Y, por otra parte, el propio apdo. 3, Art. 164 ,LGSS, que regula el recargo de prestaciones señala que:

"La responsabilidad que regula este artículo es independiente y compatible con las de todo orden, incluso penal, que puedan derivarse de la infracción”.

Para dar una adecuada solución a la posibilidad/imposibilidad de la compatibilidad del recargo con otras responsabilidades, debe partirse, en primer lugar, de lo preceptuado en el Art. 164 ,LGSS y de su interpretación jurisprudencial.

En la reiterada norma de nuestro ordenamiento de Seguridad Social, se establece a favor del trabajador accidentado un recargo de las prestaciones económicas en caso de accidente de trabajo y enfermedad profesional, disponiendo que "todas las prestaciones económicas que tengan su causa en accidente de trabajo o enfermedad profesional se aumentarán, según la gravedad de la falta, de un 30 a un 50 por 100, cuando la lesión se produzca por máquinas, artefactos o en instalaciones, centros o lugares de trabajo que carezcan de los dispositivos de precaución reglamentarios, los tengan inutilizados o en malas condiciones, o cuando no se hayan observado las medidas generales o particulares de seguridad e higiene en el trabajo, o las elementales de salubridad o las de adecuación personal a cada trabajo, habida cuenta de sus características y de la edad, sexo y demás condiciones del trabajador", que tal responsabilidad del pago del recargo "recaerá directamente sobre el empresario infractor y no podrá ser objeto de seguro alguno, siendo nulo de pleno derecho cualquier pacto o contrato que se realice para cubrirla, compensarla o transmitirla", y, como se declara expresamente, esta responsabilidad es "independiente y compatible con las de todo orden, incluso penal, que puedan derivarse de la infracción".

La esencial regla de independencia y compatibilidad ex art. 123.3 LGSS, cabe entenderla reflejada y refrendada en el ulterior art. 42.3 de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales, cuando dispone que "las responsabilidades administrativas que se deriven del procedimiento sancionador serán compatibles con las indemnizaciones por los daños y perjuicios causados y de recargo de prestaciones económicas del sistema de la Seguridad Social que puedan ser fijadas por el órgano competente de conformidad con lo previsto en la normativa reguladora de dicho sistema". Este precepto claramente distingue tres tipos de responsabilidades que declara compatibles: a) las responsabilidades administrativas derivadas del procedimiento sancionador; b) las indemnizaciones por los daños y perjuicios causados; y c) las indemnizaciones de recargo de prestaciones económicas. También en otras normas, éstas de carácter reglamentario, se interpreta y reitera que el recargo de prestaciones "es compatible con la responsabilidad administrativa, penal o civil que derive de los hechos constitutivos de la infracción" (Art. 27 ,Real Decreto 928/1998 de 14 de mayo).

Con relación a este singular recargo en las prestaciones, la jurisprudencia unificadora de la Sala IV, entre otras, ha sentado las siguientes líneas generales básicas:

  • a) EL RECARGO OSTENTA UN CARÁCTER SANCIONADOR y, por ende, el precepto legal regulador de este aumento porcentual ha de ser interpretado restrictivamente, por lo que, partiendo de aquella naturaleza, se ha declarado que, como regla, no se aplica el recargo a las mejoras voluntarias de la acción protectora, pues aunque estén incluidas en el área protectora de la Seguridad Social y participen de los caracteres que ostentan las prestaciones propias de ésta no supone que les sean de aplicación todas las disposiciones reguladoras de las prestaciones propias e imperativas de la Seguridad Social (entre otras, SSTS/IV 20-III-1997 –recurso 2730/1996, 11-VII-1997 -recurso 719/1997).
  • b) Si afirma que EL RECARGO "ES UNA PENA O SANCIÓN QUE SE AÑADE A UNA PROPIA PRESTACIÓN, previamente establecida y cuya imputación sólo es atribuible, en forma exclusiva, a la empresa incumplidora de sus deberes en materia de seguridad e higiene en el trabajo" (entre otras, SSTS/IV 8-III-1993 -recurso 953/1992, 7-II-1994 -recurso 966/1993, 8-II-1994 -recurso 3760/1992, 9-II-1994 - recurso 821/1993, 12-II-1994 -recurso 293/1993, 20-V-1994 -recurso 3187/1993).
  • c) Se trata de RESPONSABILIDAD EMPRESARIAL CUASI-OBJETIVA con escasa incidencia de la conducta del trabajador, como se afirmó con relación a la intrascendencia de la falta de negativa a realizar los trabajos sin la protección requerida en un supuesto de accidente laboral de un trabajador con cargo de colaboración en materia de seguridad e higiene ( STS/IV 6-V-1998 -recurso 2318/1997).
  • d) En orden a su abono, ESTÁ EXENTO DE RESPONSABILIDAD EL INSS COMO SUCESOR DEL FONDO DE GARANTÍA DE ACCIDENTES DE TRABAJO, recayendo la responsabilidad directa y exclusivamente sobre el empresario, lo que se fundamenta como una consecuencia de su carácter sancionatorio. Además, el referido carácter del recargo y su no configuración como una verdadera prestación de la Seguridad Social, impide pueda ser objeto de aseguramiento público o privado (entre otras, SSTS 8-03-1993 (R.  953/1992), 16-09-1993 (R. 2339/1992), 31-01-1994 (R. 4028/1992), 7-02-1994 (R. 966/1993), 8-02-1994 (R. 3760/1992), 9-02-1994 (R. 821/1993), 12-02-1994 (R. 293/1993), 23-03-1994 -R. 2686/1993, 20-05-1994 (R. 3187/1993), 22-09-1994 (R. 801/1994).
  •  e) En la vía del recurso judicial, es dable controlar la cuantía porcentual del recargo fijada por Juez de instancia, habiéndose declarado que la Sala de lo Social del TSJ que conoce del recurso de suplicación puede modificar la cuantía porcentual del recargo de prestaciones fijada en la instancia cuando el recargo impuesto no guarde manifiestamente proporción con la directriz legal de fijarse en atención a la "gravedad de la falta" (STS 19-01-1996 (R. 536/1995)). NO SE HACE, POR TANTO, REFERENCIA EN LA DOCTRINA JURISPRUDENCIAL A LA PROPORCIONALIDAD DE LA CUANTÍA DEL RECARGO CON LA GRAVEDAD DEL DAÑO CAUSADO AL trabajador accidentado o con su situación de necesidad derivada de las consecuencias de la contingencia profesional sufrida, sino con la gravedad de la infracción cometida por el empresario.
  • f) En orden a la problemática especifica del alcance de la responsabilidad empresarial sobre el recargo en caso de CONTRATAS Y SUBCONTRATAS, se constituye como elemento decisivo para determinar la responsabilidad de los empresarios concurrentes la idea del "empresario infractor", al que atribuye la responsabilidad el apdo.2, Art. 164 ,LGSS ( SSTS/IV 18-04-1992 (R.1178/1991) y 16-09-1997 (R 136/1997)).
  • Limites derecho de restitución: no compensación con cantidades abonadas en concepto de recargo por infracción medidas seguridad. STS 14/02/2001 (R. 130/2000) TS, Sala de lo Social, de 14/02/2001, Rec. 130/2000

COMPENSACIÓN ECONÓMICA POR LOS DAÑOS Y PERJUICIOS SUFRIDOS A CONSECUENCIA DEL ACCIDENTE DE TRABAJO

En orden a la compensación económica por los daños y perjuicios sufridos a consecuencia del accidente de trabajo, la jurisprudencia unificadora del Tribunal Supremo viene proclamando que el TRABAJADOR ACCIDENTADO O SUS CAUSAHABIENTES TIENEN, COMO REGLA, DERECHO A SU REPARACIÓN ÍNTEGRA, ASÍ COMO QUE LAS CONSECUENCIAS DAÑOSAS DE LOS ACCIDENTES DE TRABAJO NO AFECTAN SOLO AL ÁMBITO LABORAL Y A LA MERMA DE CAPACIDAD DE TAL NATURALEZA QUE PUEDA SUFRIR EL TRABAJADOR ACCIDENTADO, sino que pueden repercutir perjudicialmente en múltiples aspectos o facetas de su vida personal, familiar o social de aquél y de las que personas que del mismo dependan; también se proclama que los perjudicados no deben enriquecerse injustamente percibiendo indemnizaciones por encima del límite racional de una compensación plena.

Sobre la problemática de los límites del derecho a la restitución la jurisprudencia unificadora, en su STS 17-02-1999 (R.  2085/1998), con apoyo en la doctrina precedente, declara que:

  • a) A falta de norma legal expresa en materia laboral la indemnización, en principio, alcanzará sin limitación los daños y perjuicios que como derivados del accidente de trabajo se acrediten, aunque para facilitar la prueba o para formar el criterio judicial valorativo los órganos judiciales puedan acudir analógicamente, como posibilita el apdo. 1, Art. 4 ,Código Civil, a otras normas del ordenamiento jurídico que ante determinadas secuelas o daños establezcan unos módulos indemnizatorios.
  • b) Como manifestación del principio general de nuestro ordenamiento jurídico, deducible, entre otros, de los Art. 1101,Art. 1902 ,Código Civil, que obliga a todo aquel que causa un daño a otro a repararlo, cabe afirmar que en el ámbito laboral y a falta de norma legal expresa que baremice las indemnizaciones o establezca topes a su cuantía, en principio, la indemnización procedente deberá ser adecuada, proporcionada y suficiente para alcanzar a reparar o compensar plenamente todos los daños y perjuicios (daño emergente, lucro cesante, daños materiales y morales), que como derivados del accidente de trabajo se acrediten sufridos en las esferas personal, laboral, familiar y social.
  • c) Del referido principio se deduce la exigencia de proporcionalidad entre el daño y la reparación y, "a sensu contrario", que la reparación - dejando aparte supuestos o aspectos excepcionales, de matiz más próximo al sancionatorio, como puede acontecer respecto al recargo de prestaciones por infracción de medidas de seguridad ex art. 123 LGSS -, no debe exceder del daño o perjuicio sufrido o, dicho de otro modo, que los dañados o perjudicados no deben enriquecerse injustamente percibiendo indemnizaciones por encima del límite racional de una compensación plena.
  • d) "Aunque la jurisprudencia civil reitera ... que `la responsabilidad aquiliana es compatible con la derivada de la relación de trabajo, tratándose de dualidad de pretensiones, no incompatibles entre sí` (entre otras muchas, SSTS 5-11-1995, 6-02-1996, 11-11-1997 -R.3207/1993, 13-07-1998 – R.1299/1994), podemos entender que tal compatibilidad no implica duplicidad en el derecho al percibo de indemnizaciones reparadoras por el mismo aspecto o ámbito del daño o perjuicio sufrido de estar con una de ellas completamente reparados o compensados tales daños o perjuicios".
  • e) De la jurisprudencia social es dable deducir análogos principios tendentes a evitar duplicidades indemnizatorias. En esta línea cabría invocar, entre otras, las SSTS 30-09-1997 (R. 22/1997), 2-02-1998 (R.124/1997) y, fundamentalmente, la STS 10-11-1998 (R. 4078/1997 - TS, Sala de lo Civil, nº 970/2003, de 22/10/2003, Rec. 4078/1997 -), en la que aborda la cuestión de los límites del derecho a la restitución y la posibilidad de ejercicio de distintos tipos de acciones para alcanzar el resarcimiento de un daño, según las circunstancias de hecho que pueden servir de apoyo a esa pretensión de indemnización, afirmándose que, ante la pluralidad de vías procesales para obtener la reparación de tal tipo de daños, son criterios esenciales a respetar que "a) existe un solo daño que hay que compensar o indemnizar, sin perjuicio de las distintas reclamaciones que puedan plantearse; y b) debe existir también, en principio un límite en la reparación del daño, conforme a las previsiones del Código Civil, aplicables a todo el ordenamiento"; que, entre las dos opciones que plantea, en orden a concretar si ante el hecho de poderse utilizar acciones de distinta naturaleza "si las mismas al ser compatibles ... son igualmente independientes, en el sentido de ser autónomas para fijar el importe de la indemnización, sin tener en cuenta las cantidades ya reconocidas anteriormente con esa misma finalidad de resarcir el perjuicio patrimonial o para compensar el daño moral", "o si, por el contrario, estamos ante formas o modos de resolver la misma pretensión aunque tengan lugar ante vías jurisdiccionales o procedimiento diversos, que han de ser estimadas como partes de un total indemnizatorio, y por ello las cantidades ya recibidas han de computarse para fijar el cuantum total", se inclina por esta segunda, argumentado que el cuantum indemnizatorio ha de ser único, concluyendo que "no puede hablarse que estemos en presencia de dos vías de reclamación compatibles y complementarias y al mismo tiempo independientes, en el sentido de ser autónomas para fijar el importe de la indemnización, sin tener en cuenta lo que ya se hubiera recibido con esa misma finalidad de resarcir el perjuicio, pues estamos ante formas de resolver la única pretensión indemnizatoria, aunque tenga lugar ante vías jurisdiccionales o procedimientos diversos que han de ser estimadas formando parte de un total indemnizatorio".
  • f) Concluyendo que "para la determinación de la indemnización de los daños y perjuicios de toda índole derivados de un accidente de trabajo deben detraerse o computarse las prestaciones reconocidas en base a la normativa protectora de la Seguridad Social, en especial cuando se deba determinar el importe de la indemnización derivada de los perjuicios afectantes al ámbito profesional o laboral del accidentado".
  • g) La STS 02/10/2000 (R. 2393/1999) ha interpretado el apdo. 3, Art. 164 ,LGSS, concordante con ulterior apdo. 3, Art. 42 ,LPRL. El Alto Tribunal estudia si para la determinación de la cuantía de la indemnización por los daños y perjuicios de toda índole derivados de un accidente de trabajo deben detraerse o computarse las cantidades que deba abonar la empresa infractora de las medidas de prevención de riesgos laborales determinantes del accidente en concepto de "recargo de las prestaciones económicas" ex art. 123 LGSS o si, por el contrario, dicho recargo es independiente de esta indemnización.

EXCLUSIÓN DE LA POSIBLE COMPENSACIÓN O REDUCCIÓN DE LA INDEMNIZACIÓN POR EL DAÑO O PERJUICIO SUFRIDO A CONSECUENCIA DEL ACCIDENTE DE TRABAJO DEL DENOMINADO RECARGO DE PRESTACIONESPOR INFRACCIÓN DE MEDIDAS DE SEGURIDAD

La razón esencial de la exclusión de la posible compensación o reducción de la indemnización por el daño o perjuicio sufrido a consecuencia del accidente de trabajo del denominado recargo de prestaciones por infracción de medidas de seguridad ex art. 123 LGSS deriva de su propia finalidad, la que se dejaría vacía de contenido si se procediera a la deducción pretendida por la empresa recurrente. En efecto:

  • a) La finalidad del recargo, en una sociedad en la que se mantienen unos altos índices de siniestrabilidad laboral, es la de evitar accidentes de trabajo originados por infracciones empresariales de la normativa de riesgos laborales, imputables, por tanto, al "empresario infractor", el que de haber adoptado previamente las oportunas medidas pudiera haber evitado el evento dañoso acaecido a los trabajadores incluidos en su circulo organizativo.
  • b) Se pretende impulsar coercitivamente de forma indirecta el cumplimiento del deber empresarial de seguridad, incrementando específicamente sus responsabilidades con el propósito de que a la empresa no le resulte menos gravoso indemnizar al accidentado que adoptar las medidas oportunas para evitar riesgos de accidente.
  • c) Ese específico plus de responsabilidad, que se carga de forma directa sobre el empresario, prohibiendo su cobertura por terceros, su compensación o transmisión, se declara independiente y compatible con las responsabilidades de todo otro orden, y en vez de redundar en beneficio del patrimonio de la Seguridad Social para integrar un posible fondo compensador de accidentes de trabajo, se determina legalmente que sea el accidentado o sus causahabientes, como personas que han sufrido directamente la infracción empresarial, y dentro de los límites establecidos en función exclusiva a la gravedad de la infracción y no del daño, quienes vean incrementadas las prestaciones económicas ordinarias a las que tengan derecho y con independencia del concreto perjuicio realmente sufrido.
  • d) La posible coexistencia del recargo con una sanción administrativa no comportaría vulneración del principio "non bis in idem", pues conforme a la jurisprudencia constitucional "la regla 'non bis in idem' no siempre imposibilita la sanción de unos mismos hechos por autoridades de distinto orden y que los contemplen, por ello, desde perspectivas diferentes (por ejemplo, como ilícito penal y como infracción administrativa o laboral)" y que por su misma naturaleza "sólo podrá invocarse en el caso de duplicidad de sanciones, frente al intento de sancionar de nuevo, desde la misma perspectiva de defensa social, unos hechos ya sancionados, o como medio para obtener la anulación de la sanción posterior" (STC 159/1985, de 25 de noviembre), en tesis concordante con la jurisprudencia ordinaria (entre otras, STS/III 30-V-2000), destacándose doctrinalmente que es indudable que recargo de prestaciones y sanción administrativa no contemplan el hecho desde "la misma perspectiva de defensa social", pues mientras el recargo crea una relación indemnizatoria empresario-perjudicado, la sanción administrativa se incardina en la potestad estatal de imponer la protección a los trabajadores.
  • e) De consistir el recargo ahora analizado en una mera indemnización y siendo ésta, en su caso, a cargo exclusivo de la empresa y en favor del accidentado o de sus beneficiarios, carecería de fundamento legal la actual intervención inicial de la Entidad Gestora en vía administrativa resolviendo sobre su procedencia y porcentaje del incremento (letra e) art. 1.1, Real Decreto 1300/1995 de 21 de agosto); pues en tal caso, despojado el recargo de su aspecto público o sancionador, se estaría ante un simple litigio entre particulares del que sólo podrían directamente conocer los órganos jurisdiccionales, procedimiento una indemnización por daños y perjuicios derivados de un accidente de trabajo podría invocarse en el ulterior expediente administrativo de determinación de la existencia de infracción de medidas de seguridad e imposición de recargo sobre las prestaciones, así como en el posterior procedimiento impugnatorio, que los daños causados ya estaban plenamente compensados con aquélla indemnización lo que impediría entrar a conocer de la cuestión de la procedencia o improcedencia del recargo. Evidenciando que si se integra la indemnización de daños y perjuicios con el importe del posible recargo no existiría esa responsabilidad en el pago del recargo "independiente ... con las de todo orden ... que puedan derivarse de la infracción" como preceptúa el citado Art. 123 ,LGSS.
  • g) En suma, nuestro ordenamiento de Seguridad Social, ante dos accidentes de trabajo de los que hubieran derivado en abstracto idénticos daños y perjuicios para los trabajadores afectados, uno originado por una conducta empresarial infractora de medidas de seguridad y otro en el que no concurra tal infracción, quiere que exista una desigualdad, que es dable calificar de objetiva y razonable, en orden a las indemnizaciones de cualquier naturaleza a percibir por el accidentado o sus causahabientes, las que deberán ser superiores en el supuesto en que concurran declaradas infracciones trascendentes en materia de seguridad e higiene o de riesgos laborales. La referida desigualdad desaparecería, por motivos distintos a los de la gravedad de la infracción, de seguirse la tesis contraria a la que ahora se establece.

COMO CONCLUSIÓN PUEDE DECIRSE QUE, SI BIEN LA INDEMNIZACIÓN NO PUEDE SER SUPERIOR AL PERJUICIO QUE REPARA, LA COMPLEJA Y DIFERENTE NATURALEZA JURÍDICA DEL RECARGO, ASÍ COMO LA EXPRESA DECLARACIÓN LEGAL DE COMPATIBILIDAD E INDEPENDENCIA DE INDEMNIZACIÓN Y RECARGO, HACEN QUE NO SEA POTSJ Comunidad Valenciana, Sala de lo Social, nº 1364/2004, de 04/05/2004, Rec. 1206/2004, TSJ Comunidad Valenciana, Sala de lo Social, nº 867/2004, de 23/03/2004, Rec. 684/2004, TSJ Cataluña, de 14/02/2000, TS, de 17/07/2007, TS, Sala de lo Social, de 17/07/2007, Rec. 513/2006, TS, Sala de lo Social, de 17/07/2007, Rec. 513/2006 y TS, Sala de lo Social, de 03/10/2007, Rec. 2451/2006

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Cuantía de la indemnización
Responsabilidad civil
Compensación económica
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