Última revisión
13/02/2015
Retracto legal. Adquisición preferente en el derecho arrendaticio. Doctrina aplicable. Sentencia del Tribunal Supremo de 14 de enero de 2015, número 539/2014, Sección 1. Recurso número 2432/2012.
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Orden: Civil
Fecha: 14 de Enero de 2015
Tribunal: Tribunal Supremo
Ponente: ORDUÑA MORENO, FRANCISCO JAVIER
Nº de sentencia: 539/2014
Núm. Cendoj: 28079110012015100009
Núm. Ecli: ES:TS:2015:125
Núm. Roj: STS 125/2015
Encabezamiento
En la Villa de Madrid, a catorce de Enero de dos mil quince.
Visto por la Sala Primera del Tribunal Supremo, integrada por los Magistrados al margen indicados, los recursos de casación e infracción procesal interpuesto contra la sentencia dictada en recurso de apelación núm. 145/2012 por la Sección 5ª de la Audiencia Provincial de Granada , como consecuencia de autos de juicio ordinario núm. 988/2009, seguidos ante el Juzgado de Primera Instancia número 3 de Motril (Granada), cuyo recurso fue preparado ante la citada Audiencia por el procurador don Antonio Manuel Leyva Muñoz en nombre y representación de don Teodulfo , compareciendo en esta alzada en su nombre y representación la procuradora doña Amalia Jiménez Andosilla en calidad de recurrente y la procuradora doña Sandra Orero Bermejo en nombre y representación de COSTA KIS, S.L. en calidad de recurrido.
Antecedentes
Primero.- Por infracción de las normas aplicables, al amparo de los artículos 477. 2. 3 º y 477.3 LEC . .
Segundo.- Por infracción de las normas aplicables, al amparo de los artículos 477. 2. 3 º y 477.3 LEC .
Tercero.- Infracción de las normas aplicables, al amparo de los artículos 477. 2. 3 º y artículo 477.3 LEC .
Primero.- Infracción artículo 218 LEC y artículos 207 y 222 LEC .
Segundo.- Infracción por inaplicación artículo 209. 3 º y 4 º y 218 LEC . Artículo 469.1. 2º LEC .
Ha sido Ponente el Magistrado Excmo. Sr. D.
Fundamentos
A) El arrendatario, demandado en este procedimiento, don Teodulfo , suscribió un contrato de arrendamiento de local con la entidad 'Depiflex S.L., con fecha de 1 de marzo de 1994.
B) En el año 1996, dicha entidad aportó dicho local a la mercantil 'Costa Kis, S.L.', extremo que se comunicó al demandado sin que ejercitara acción alguna al respecto.
C) El 9 de agosto de 2002, se constituyó la sociedad 'Rodantino S.L.', siendo sus socios la anterior entidad 'Costa Kis S.L.' y otras dos personas físicas, de suerte que la mercantil, en pago de su participación, aportó el local litigioso sin que, esta vez, se le comunicara al arrendatario.
D) Pocos días antes de expirar el plazo pactado para la finalización del arrendamiento, que tenía una duración de 10 años, el arrendatario recibió el requerimiento notarial sobre la terminación del mismo, conociendo en este momento la transmisión operada en virtud de aportación del local realizada en favor de la mercantil 'Rodantino S.L.', por lo que formuló demanda el 27 de febrero de 2004 solicitando la nulidad de la transmisión y ejercitando el derecho de adquisición preferente sobre dicho local, realizando la debida consignación del precio (33.000 euros).
E) Desestimada la acción en Primera Instancia, fue posteriormente estimada por la Audiencia Provincial en sentencia de 7 de abril de 2006 , recurrida en casación, el recurso resultó inadmitido el 4 de noviembre de 2008, con la consiguiente firmeza de la sentencia de la Audiencia. Para esta sentencia, la transmisión del bien se produjo con la consignación o pago realizado por el arrendatario en marzo de 2004, determinando la liberación de la obligación de abono de la renta estipulada, situación posteriormente reconocida judicialmente. También considera que se produce la cosa juzgada para la aquí actora, la entidad 'Costa Kis, S.L.' aplicando la doctrina jurisprudencial del levantamiento del velo y declarar que en la práctica se trataba de un mismo ente que actuó con ánimo defrautario frente a terceros.
Con estos antecedentes, el arrendatario dejó de pagar las rentas desde la fecha de la sentencia de la Audiencia, reclamándose en los presentes autos las rentas impagadas desde esa fecha hasta noviembre de 2008, fecha de la firmeza de la referida sentencia.
E) No obstante lo anterior, la entidad 'Rodantino S.L.' continuó reclamaciones judiciales contra el arrendatario. En este sentido interpuso demanda de resolución del contrato que posteriormente fue objeto de desistimiento. Asimismo también interpuso demanda de desahucio y reclamación de cantidad (Autos 246/2005, del Juzgado de Primera Instancia nº 3) recayendo, tras la suspensión decretada por la cuestión de prejudicialidad civil, el Auto de 25 de mayo de 2009 por el que se declaraba la firmeza de la sentencia de la Audiencia, con fecha de noviembre de 2008. Por último, la citada entidad también interpuso demanda de reclamación de cantidad, de la que la actual demanda resulta una clara reiteración, ante el Juzgado de Primera Instancia nº 1 de Motril (Autos de juicio ordinario 356/2007), recayendo sentencia firme, el 15 de junio de 2009 , declarándose la validez de la adjudicación preferente realizada y considerando que la anterior sentencia firme vino a reconocer (declarar) el retracto realizado por el arrendatario.
Por su parte, la sentencia de la Audiencia, con estimación del recurso de apelación de la entidad mercantil, revoca la anterior resolución. Así, en relación a la excepción de cosa juzgada, considerada que no concurre de forma plena al estarse ante una reclamación cualitativamente idéntica, pero cuantitativamente diferente; además de seguirse por entidades mercantiles diferentes. Mientras que en el fondo del asunto, y con base al alcance temporal de la sentencia que declara el retracto, considera que el retracto legal no opera de forma automática la adquisición de la propiedad en tanto no se haya efectuado la subrogación mediante el otorgamiento del correspondiente título y se transfiera la posesión de la cosa y, con cita de la STS de 10 de febrero de 1966 , concluye que ha de prosperar la demanda que inició el presente procedimiento, por cuanto a la fecha del Auto del Tribunal Supremo, que dotó de firmeza a la sentencia de la Audiencia, aun no se había producido la transmisión de la propiedad, estando pendiente de otorgarse la escritura pública y liquidación de las sumas a entregar por el retrayente.
En efecto, de los antecedentes judiciales obrantes en el presente caso, y en atención al concepto asentado de la causa de pedir (causa petendi), como hechos constitutivos con relevancia jurídica que sirvan de fundamento a la petición y que delimitan, individualizan e identifican la pretensión procesal, se desprende que en el presente procedimiento se ha vuelto a discutir los mismos hechos que dieron relevancia al fondo del asunto ya planteado, esto es, la determinación del efecto adquisitivo derivado del derecho de adquisición preferente, ejercitado por el arrendatario, y su incidencia en la relación contractual precedente tras las oportaciones y cambios operados entre las referidas sociedades arrendadoras; extremos que fueron objeto de un primer enjuiciamiento por la Audiencia Provincial de Granada, Sección Cuarta, de 7 de abril de 2006 , cuya resolución ya es firme, y que posteriormente, en este caso por la mercantil 'Rodantino S.L.', como parte actora, fueron replanteados ante el Juzgado de Primera Instancia, número uno, de Motril, recayendo sentencia firme, el 15 de junio de 2009 , con similar fallo al contemplado por la sentencia de la Audiencia.
De ahí, por una parte, que resulte incorrecto el planteamiento de la sentencia recurrida que, una vez admite la identidad 'cualitativa' de la reclamación objeto del pleito, respecto a la sentencia de 15 de junio, que recordamos trae causa de lo ya resuelto por la anterior sentencia de la Audiencia de Granada, resuelve en sentido contrario por entender que la reclamación es 'cuantitativamente' diferente; cuando dicha diferencia, tal y como alega la parte recurrente, para nada afecta o altera la relación de identidad de la cuestión planteada sustanciándose, únicamente, en una mera actualización de las rentas reclamadas.
Por otra parte, y en parecidos términos, tampoco puede sostenerse que la excepción de cosa juzgada no opere, en el presente caso, con relación al presupuesto de la identidad de los sujetos participantes, toda vez que dicho extremo fue objeto de valoración por las anteriores resoluciones declarándose, entre otras cosas, que ambas mercantiles se identificaban en la práctica en un mismo ente, representadas por la misma persona y actuando con claro ánimo defrautario respecto a terceros; hechos probados que, sin ser desvirtuados por la sentencia recurrida, constituyen un antecedentes lógico y necesario de su fallo; extrapolable también al plano sustantivo de la razón decisoria (ratio decadendi) en la medida en que el efecto prejudicial de la cosa juzgada también se extiende a los razonamientos de la sentencia, cuando constituyen el fundamento de la razón de decidir; caso que nos ocupa con la aplicación, tampoco desvirtuada, de la doctrina del levantamiento del velo.
La estimación del motivo comporta la estimación del recuso interpuesto, sin necesidad de entrar en el análisis del segundo motivo formulado.
Esto supone, conforme a lo alegado en los motivos formulados por la parte recurrente, principalmente con relación al primero de ellos, que fuera de perspectivas parciales entremos en el análisis completo que define el curso del fenómeno adquisitivo que se deriva del ejercicio de derecho de adquisición preferente, llevado a cabo por el arrendatario en el presente caso.
La vigencia de la autonomía privada como principio en el campo de las relaciones jurídico-reales comporta, como regla general, que estas relaciones y, con ellas, el efecto adquisitivo, se constituyen en virtud de la voluntad negocial acompañada del esquema básico que impone nuestro sistema adquisitivo ( artículo 609 del Código Civil con relación al título y el modo).
Sin embargo, esta regla general no es de carácter absoluto y presenta claras excepciones que permiten considerar que en determinados casos se produce una constitución heterónoma de la relación jurídico-real y, por tanto, una transmisión de carácter forzoso que escapa de la voluntad negocial como eje rector o impulsor de la relación jurídica establecida.
En estos supuestos, que resultan muy variados, el curso del efecto adquisitivo presenta también notables diferencias en atención a la configuración normativa que los define. Así, en algunos casos, supuesto de la servidumbre natural de aguas contemplada en el artículo 552 del Código Civil , la relación jurídico-real es creada directa y plenamente por la disposición normativa. En otros casos, la mayoría, el esquema o curso adquisitivo varía pues la misma se limita a configurar las circunstancias o presupuestos para la constitución de la relación jurídico-real, concediendo al beneficiario el derecho a exigir dicha constitución de la relación jurídico-real y paralelamente imponer al afectado el deber de instrumentarla o llevarla a cabo; cuestión que, en unas ocasiones, comporta la tramitación de un procedimiento administrativo o judicial al respecto (servidumbre de acueducto, artículo 557 del Código y servidumbre de paso , artículo 554, respectivamente), y en otras, el derecho a exigir su constitución ya mediante el cumplimiento voluntario del deber impuesto, o su pertinente cumplimiento por la reclamación judicial que proceda, caso de las denominadas hipotecas legales. En todos estos supuestos, a diferencia de lo visto en la servidumbre natural de aguas, la relación jurídico- real no se crea de un modo directo, sino a través de los pertinentes procedimientos administrativos o judiciales y, en su caso, con el cumplimiento obligacional del deber impuesto a estos efectos; de forma que a través de este cumplimiento instrumental se sigue el esquema básico de nuestro sistema adquisitivo y se produce el efecto jurídico-real proyectado.
Aunque este curso de constitución indirecta o complementaria resulta también aplicable, por lo general, a los casos de transmisión forzosa del dominio, no obstante, y he aquí la fundamentación relevante, dicho curso del fenómeno adquisitivo también puede resultar modalizado o particularizado, a su vez, en atención a la configuración que del mismo realice la disposición normativa.
Como vemos a continuación, esta modalización del régimen adquisitivo es lo que ocurre en la transmisión forzosa que se produce por el ejercicio del derecho de adquisición preferente, llevado a cabo por el titular del derecho arrendaticio.
El fenómeno adquisitivo que se deriva del derecho de adquisición preferente que la ley otorga al arrendatario queda configurado, de forma sustantiva, por los presupuestos que el Código Civil contempla al respecto en la correlación de los artículos 1518 y 1521 . De la interpretación sistemática de los mismos se desprende que, si bien el efecto adquisitivo no se produce de un modo directo y pleno por obra de la norma, no obstante, su producción queda modalizada, a diferencia de los supuestos anteriores, por el propio efecto subrogatorio que contempla el artículo 1521 ('derecho a subrogarse, con las mismas condiciones estipuladas en el contrato, en lugar del que adquiere una cosa por compra o dación en pago') y por el cumplimiento por el arrendatario del referente obligacional de dicho pago, extremo que lleva a cabo con la correspondiente consignación al vendedor del precio de la venta y demás elementos previstos en el artículo 1518 del Código Civil .
Se comprende, de este modo, la innecesariedad de la realización de un acto posterior de específica transmisión del dominio, pues el esquema básico transmisivo que impone nuestro sistema y, con él, el efecto adquisitivo, queda embebido en la propia consumación y función traslativa que se infiere del originario contrato de compraventa realizado por el arrendador, en cuya estructura y eficacia, también la traslativa, se subroga el arrendatario que ejercita su derecho y consuma la relación negocial con la correspondiente consignación o pago realizada a favor del arrendador y propietario del inmueble.
Esta modalización del curso adquisitivo que se deriva del derecho de adquisición preferente, que le asiste al arrendatario, resulta, como se ha señalado, plenamente concorde con nuestro sistema adquisitivo. Obsérvese, por una parte, que la innecesariedad de un posterior acto o negocio de transmisión del dominio concuerda con la innecesariedad del traspaso posesorio, habida cuenta de la posesión del inmueble que ya disfruta el arrendatario y que le sirve a los efectos del cambio operado en el concepto de dicha posesión; ahora como titular del derecho de dominio. Del mismo modo, por otra parte, y en contra de lo considerado por la sentencia recurrida, que la elevación a escritura pública del contrato de compraventa a favor del arrendatario, aparte de la señalada innecesariedad para el efecto transmisivo, tampoco constituye un presupuesto para la eficacia jurídico-real que se derive del contrato de compraventa; que se produce sin necesidad de la misma ( STS 16 de septiembre de 2014, núm. 303/2014 ).
En suma, lo anteriormente expuesto también concuerda con el especial régimen de eficacia frente a terceros que acompaña el ejercicio de este derecho de adquisición preferente, que no necesita de su previa inscripción para afectar al posible tercer adquirente ( artículo 37.3 LH ). A lo que hay que añadir la reciente doctrina jurisprudencial de esta Sala (STS de 11 de julio de 2012, núm. 450/2012 ) por la que no debe entender que la aplicación de esta figura deba ser objeto de una interpretación restrictiva más allá de la concurrencia de los presupuestos y requisitos legales exigibles para su realización.
Conforme a lo anterior, debe señalarse que el reconocimiento judicial, que acompaña a esta figura en aquellos casos en donde su ejercicio resulta discutido, tampoco escapa a la configuración sustantiva que delimita el curso adquisitivo que se deriva del ejercicio de este derecho, de forma que incide, necesariamente, en la naturaleza y alcance del reconocimiento judicial que se produzca al respecto.
En efecto, determinado de este modo el efecto jurídico adquisitivo se comprende que el alcance del reconocimiento judicial que recaiga al respecto se limite a declarar la transmisión dominical que, conforme a la interpretación sistemática de los artículos 1518 y 1521 del Código Civil analizada, ya se ha producido materialmente con la consumación del contrato de compraventa y la correspondiente consignación realizada por el arrendatario, sin que, por tanto, presente un alcance constitutivo, ya respecto de la sentencia firme, o bien desde la firmeza de la sentencia, con relación a situación jurídico-real previamente creada; todo ello con fundamento a la modalización del curso adquisitivo analizado.
Extremo que, en el presente caso, nos lleva a que la transmisión del bien se produjo el 4 de marzo de 2004, momento en el que el arrendatario efectuó la consignación según la documentación aportada al procedimiento; tal y como declara la sentencia de Primera Instancia.
1. Por aplicación del artículo 398.2 LEC . no procede hacer expresa imposición del recurso extraordinario por infracción procesal y del recurso de casación.
2. Conforme a lo solicitado, no procede hacer expresa imposición de costas de apelación.
Por lo expuesto, en nombre del Rey y por la autoridad conferida por el pueblo español.
Fallo
1. Haber lugar a los recursos extraordinario por infracción procesal y de casación interpuestos por la representación procesal de don Teodulfo contra la sentencia dictada, con fecha 29 de junio de 2012, por la Audiencia Provincial de Granada, Sección 5ª, en el rollo de apelación nº 145/2012 , que casamos y anulamos, para confirmar en su lugar la sentencia dictada por el Juzgado de Primera Instancia nº 3 de Motril, de 8 de abril de 2011 , dimanante de los autos de juicio ordinario nº 988/2009.
2. Se fija como doctrina jurisprudencial de esta Sala que el fenómeno adquisitivo que se deriva del ejercicio de adquisición preferente del arrendatario de vivienda o local de negocios se produce cuando se realiza el pertinente pago a través de la consignación, según lo previsto en los artículos 1518 y 1521 del Código Civil .
3. No procede hacer expresa imposición de costas de los recursos extraordinario por infracción procesal y de casación interpuestos.
4. No procede hacer expresa imposición de costas de apelación.
Así por esta nuestra sentencia, que se insertará en la COLECCIÓN LEGISLATIVA pasándose al efecto las copias necesarias, lo pronunciamos, mandamos y firmamos
