Última revisión
06/10/2023
Sentencia Civil 1781/2023 Audiencia Provincial Civil de Madrid nº 28, Rec. 6015/2021 de 29 de junio del 2023
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Orden: Civil
Fecha: 29 de Junio de 2023
Tribunal: AP Madrid
Ponente: MARIA PAZ PEREZ RUA
Nº de sentencia: 1781/2023
Núm. Cendoj: 28079370282023102222
Núm. Ecli: ES:APM:2023:11205
Núm. Roj: SAP M 11205:2023
Encabezamiento
Audiencia Provincial Civil de Madrid
Sección 28 Refuerzo
c/ Santiago de Compostela, 100 - 28035
Tfno.: 914931830
Fax: 912749985
37007740
Autos de Procedimiento Ordinario 9042/2017
PROCURADOR D./Dña. SHARON RODRIGUEZ DE CASTRO RINCON
PROCURADOR D./Dña. MARIA DEL ROCIO SAMPERE MENESES
D. RAMÓN BADIOLA DÍEZ
D. ALFONSO CARRION MATAMOROS
Dña. MARIA PAZ PEREZ RUA
En Madrid, a veintinueve de junio de dos mil veintitrés.
La Sección 28 Bis de Refuerzo de la Ilma. Audiencia Provincial de esta Capital, constituida por los Sres. que al margen se expresan, ha visto en trámite de apelación los presentes autos civiles Procedimiento Ordinario 9042/2017 seguidos en el Juzgado de 1ª Instancia Nº 101 BIS Cláusulas- de Madrid a instancia de D. Fulgencio, y Dña. Felicisima apelante - demandante, representado por la Procuradora Dña. SHARON RODRIGUEZ DE CASTRO RINCON contra BANKINTER SA apelado - demandado, representado por la Procuradora Dña. MARIA DEL ROCIO SAMPERE MENESES; todo ello en virtud del recurso de apelación interpuesto contra Sentencia dictada por el mencionado Juzgado, de fecha 28/02/2019.
Se aceptan y se dan por reproducidos en lo esencial, los antecedentes de hecho de la Sentencia impugnada en cuanto se relacionan con la misma.
VISTO, Siendo Magistrado Ponente
Antecedentes
Fundamentos
A lo que hay que añadir que, la información que tiene que recibir el consumidor es necesario se traslade a la documentación entregada, que evidentemente, más allá de los tecnicismos propios del sector, no puede incurrir en contradicción, ni inducir a error al cliente que acude a la entidad confiado en que la misma va a actuar con la profesionalidad y lealtad informativa que le es exigible.
Siendo necesario que se personalice para así asegurarse la entidad financiera el completo y cabal conocimiento, por parte del cliente del funcionamiento del préstamo multidivisa. Por estas razones, es imprescindible que el banco informe al cliente sobre la carga económica que en caso de fluctuación de la divisa le podría suponer, en euros, tanto el pago de las cuotas de amortización, como el pago del capital pendiente de amortizar al que debería hacer frente en caso de vencimiento anticipado del préstamo, o la trascendencia que el incremento del capital pendiente de amortizar, computado en euros, le supondrá en caso de que pretenda cambiar desde la divisa al euro.
La prueba y contenido corresponde a la entidad que ofrece la financiación, ya que ésta es la que diseña el producto y lo ofrece al cliente, debiendo realizar por ello el esfuerzo necesario para que éstos comprendan el alcance necesario de su decisión. Siendo tal principio general una consecuencia del deber general de actuar conforme a las exigencias de la buena fe, que se contiene en el artículo 7 del CC y en el Derecho de contratos, en concreto en el artículo 1:201 de los Principios de Derecho Europeo de Contratos.
La falta de información no puede ser suplida por el notario, dado que tal y como indicó el TS en su sentencia de 15 de noviembre del 2017, la información facilitada por el fedatario público es cumulativa de la que tiene que suministrar la entidad demandada en fase precontractual y nunca sustitutiva de la misma, información precontractual que, en éste caso, como se ha dicho no se facilitó.
En cuanto al ámbito de protección de la hipoteca multidivisa, tanto el TJUE, como el Tribunal Supremo, niegan que estuviera incluida en el ámbito de protección de la normativa MIFID y que deba regularse por la Directiva de productos financieros MIFID ya que se trata de un préstamo y no de un producto de inversión.
Pudiendo citarse a tales efectos la sentencia de 3 de diciembre de 2015, asunto Banif Plus Bank del TJUE y las sentencias del Tribunal Supremo de 1 de julio de 2016, 2 de febrero de 2017, 31 de octubre de 2018, entre otras, señalando en concreto en sentencia de 15 de noviembre de 2017, que "
1. No es un producto que deba regularse por la Directiva de productos financieros MIFID ya que se trata de un préstamo y no de un producto de inversión, aunque se trata de un producto complejo a efectos del control de transparencia derivado de la aplicación de la Directiva sobre cláusulas abusivas.
2. Las denominadas cláusulas multidivisas no son clausulas negociadas, sino condiciones generales de contratación, que no pierden tal carácter, por la existencia de negociación en diversos aspectos, como ocurre en el presente caso.
3. El control de transparencia tiene por objeto que el consumidor pueda conocer con sencillez tanto la carga económica que realmente le supone el contrato celebrado, como la carga jurídica del mismo.
4. Es necesaria la constatación de que se informó a los consumidores sobre los riesgos específicos de este producto, lo que supone un plus de información.
5. La información debe ser facilitada por la entidad financiera y ha de ser pre contractual.
1. La cantidad de dinero que le va a prestar el banco está denominada en una moneda distinta al Euro (franco suizos, yenes, etc...). Por tanto, si le entregan la cantidad en euros es por su contravalor en las divisas convertibles en España. Por ejemplo, si le dan 100 € pero referido al dólar y un dólar, en ese momento vale dos euros, el cliente le debe al banco 50 $.
2. El pago, tanto del principal como de las cuotas, lo tiene que hacer en esa moneda diferente al euro, bien comprándola, en su entidad o en cualquier otra, anticipadamente o en cada pago.
3. Es posible que el banco le cobre una comisión por la adquisición de moneda extranjera.
4. Al tener que pagar en dicha moneda extranjera, eso implica que en cada compra que realice estará sujeto al cambio del momento y, evidentemente puede tener distinto valor que en el momento de la concesión. Por tanto, no puede conocer la cantidad de dinero en euros a pagar en cada momento hasta que no compra la divisa necesaria.
5. La incertidumbre derivada de la fluctuación afecta tanto al capital, como a los intereses, tanto de las cuotas periódicas como, en su caso, de las anticipadas.
6. Puede suceder que no se cumpla la percepción propia de un consumidor medio que concierta un préstamo consistente en que, a medida que va abonando cuotas de amortización, el importe del capital pendiente de amortizar, y con ello la carga económica del préstamo irá disminuyendo (sentencias 608/2017, de 15 de noviembre, y 599/2018, de 31 de octubre). Pues en los casos que el cliente quiera cambiar de moneda de referencia en el préstamo a lo largo de su vida se verá afectado por la evolución del tipo de cambio entre el euro y la divisa inicialmente elegida desde que la escogió y el momento del cambio, en todo el capital pendiente y de manera permanente. Es decir, que un préstamo de 100¥ iniciales, con un cambio en el momento de la concesión de 1¥ / 1€ y por tanto con un contravalor inicial de 100€ que, tras un periodo de tiempo, tiene un capital pendiente de 80¥ con un cambio actual de 1¥ / 1,5€. Si el cliente quiere cambiar su préstamo a euros su capital pendiente será 80*1,5=120€.
7. El tipo de interés al que se va a referenciar el préstamo no es necesariamente el que tiene que ver con la economía española.
8. Puede que las cuotas, fruto de la fluctuación del tipo de cambio, varíen tanto al alza que es posible que no pueda hacer frente a los pagos.
9. También debe ser informado, en su caso, de que la devaluación, por encima de ciertos límites, del euro frente a la divisa extranjera otorga al banco la facultad de exigir nuevas garantías, así como de las consecuencias de no prestar esas garantías suplementarias.
10. Que ese riesgo de impago derivado de la fluctuación de la divisa puede suponer que el banco tenga que cancelar anticipadamente el préstamo hipotecario, lo que supone no solo una comisión adicional sino, en su caso, la pérdida de la vivienda.
Por tanto, el cliente tiene que entender que, pese a que se mueve en un país que tiene una moneda y un tipo de interés, está contratando un préstamo en otra moneda y en otro tipo de interés, que pueden incluso no ser coincidentes. Siendo así que la entidad debe asegurarse que el cliente está en condiciones de entender perfectamente el mercado de divisas, porque va a operar con diferentes monedas y asegurarse que comprende cuales pueden ser sus consecuencias financieras, es decir, cómo va repercutir en su economía y la trascendencia de las mismas, teniendo perfecto conocimiento de dicho mercado para poder en un momento determinado, analizando conjuntamente la evolución de la divisa y del tipo de interés, decidir sobre el cambio de moneda.
En el momento de la contratación, D. Fulgencio era peón, con estudios de formación profesional y Dña. Felicisima administrativa, sin que se acredite que desarrollaran actividad económica o inversora alguna. Carecían de conocimientos financieros especializados en el momento de la contratación del préstamo hipotecario, y no se ha probado que se dedique a actividad alguna en este sector. La carencia de estos conocimientos especializados es relevante, y por ello resulta erróneo considerar que, de la mera lectura de las cláusulas del contrato, el consumidor pueda llegar a entender cómo funciona la multidivisa y los riesgos que de la misma se derivan para el prestatario, más allá del simple conocimiento superficial del producto que pueda tener el consumidor medio. Es necesario entrar a considerar un segundo nivel, la información precontractual.
En relación a la prueba:
1. No hay constancia en la causa de que se entregara a la demandante folleto explicativo del funcionamiento del producto con tiempo suficiente para su estudio, para la posible formulación de dudas, asesoramiento por terceros y con ejemplos numéricos de lo que les sucedería en el supuesto, después acontecido, de revalorización de la moneda nominal frente a la funcional, es decir que para obtener las divisas necesarias para amortizar el préstamo, el consumidor -que cobra en euros- precisa un número mayor de su divisa con el consiguiente incremento de la carga económica que ello supone.
2. El contrato, carece de los referidos ejemplos dinámicos, y no permite considerar cumplimentado el deber informativo que incumbía a la entidad bancaria. Sin que a ello se oponga respecto a la escritura pública, según la reciente STS n 608/17 y las que en ella se citan: - la intervención notarial en el otorgamiento (FJ 8º apartados 36 a 39 y SsTS 138/15 y 367/17). En cuanto a la oferta vinculante, que se dice notarialmente, ofrecida por la entidad bancaria anteriormente no consta su contenido por lo que se ignora en que consistió la misma.
3. En todo caso, de los documentos obrantes en las actuaciones podría deducirse, que la parte demandante era conocedora de que el préstamo estaba referenciado a una divisa extranjera, que tenían una opción de cambio de divisa que podían hacer efectiva bajo determinadas condiciones, y se hacía una genérica alusión a los riesgos derivados del producto que a criterio de esta Sala puede superar el control de incorporación, pero no el de transparencia. Para que así fuere es preciso un plus de información, una efectiva puesta en conocimiento de los demandantes de las consecuencias que la fluctuación de las cotizaciones de la divisa de referencia respecto del euro podía suponer en el funcionamiento del préstamo, advirtiendo del posible incremento, no sólo de las cuotas de amortización, sino también del capital del préstamo. Es este, sin duda, el riesgo esencial de esta clase de préstamos hipotecarios, y de los términos de oferta o de la escritura nada se desprende que la actora fuera informada.
4. En cuanto al hecho de que fue el cliente el que acudió a la entidad a solicitar este tipo de préstamo, la solicitud no significa conocimiento y no elimina las características de este tipo de cláusulas como son la generalidad, la predisposición y la imposición (así lo señala el Tribunal Supremo en Sentencia núm. 599/2018, de 31 de octubre).
5. En cuanto al documento que la entidad denomina como de primera disposición, doc. nº 2, la propia entidad lo encabeza como "SOLICITUD DE PRESTAMO EN DIVISAS CON GARANTIA HIPOTECARIA" y en él, lo que se comunica al cliente es como se va a calcular el contravalor de la cantidad entregada en el momento de la primera disposición del préstamo, la posibilidad de cancelación del banco de la primera disposición si no se formaliza el préstamo, la posible cancelación por parte de la entidad, cuando el contravalor del préstamo supera al inicialmente pactado y la exoneración de responsabilidad del banco. Datos todos ellos que no acreditan ni suplen la explicación del funcionamiento de una hipoteca multidivisa, pero no los escenarios que podrían darse en función de la evolución de la cotización de la divisa de referencia con ejemplos dinámicos, en relación con el euro. Es más no consta explicación del contenido del documento en términos que el cliente, no instruido en finanzas pueda entender, amén de la exoneración de responsabilidad a la que hace referencia BANKINTER, rechazada por nuestra jurisprudencia.
6. En cuanto al correo electrónico que figura como doc. Nº 7, lo único que se desprende del mismo es que se envió por parte del Sr. Abelardo, empleado de la entidad financiera al consumidor, una descripción de la hipoteca, incluyendo, sólo referencia a los beneficios de la misma, tal y como se puede leer en el mismo y haciendo constar, que se trata de un préstamo normal y corriente por lo que no se entiende completa la información, induciendo además a evidente error, el calificarlo como un préstamo normal y corriente.
7. El testimonio del empleado de la entidad, además de las dudas sobre su objetividad, que contiene respuestas generales, no se apoyó en documento alguno que conste recepcionado por los demandantes, que evidencie lo expuesto, desconociéndose así su extensión y contenido, siendo así que únicamente consta explicación por remisión a una documentación que no culmina las exigencias a las que se ha hecho referencia.
Por tanto, el déficit de información es patente, evidenciándose que el exigible "plus de información" no se cumple en este caso. La información adaptada al perfil del prestatario sobre los riesgos reales era esencial para que pudiera valorar la conveniencia de suscribir este producto, y tiene trascendental importancia en la contratación de este producto por la circunstancia de que dándose determinadas circunstancias en el mercado de divisas, ello podría incidir muy negativamente en el préstamo hipotecario, por cuanto no sólo se incrementarían las cuotas de amortización, que es lo que razonablemente puede esperar un prestatario en una hipoteca suscrita en España y referenciada al euro, sino también el capital pendiente de amortizar, riesgo que en este caso ofrece una especial importancia, hasta el punto de que el Tribunal Supremo lo ha destacado en la referida sentencia 3677/2018, de 31 de octubre, diciendo que "Esa información era necesaria para que los prestatarios pudieran haber adoptado una decisión fundada y prudente y pudieran haber comprendido los efectos en las cuotas de una fuerte depreciación de la moneda en la que recibían sus ingresos. Así lo declaran las sentencias del TJUE Andriciuc y OTP Bank, Bank que exigen una información adecuada sobre las consecuencias que puede llegar a tener la materialización de este riesgo, sobre todo en los casos en que el consumidor prestatario no perciba sus ingresos en la divisa", debiendo revocarse la sentencia de instancia al considerar esta Sala error patente en la valoración de la prueba.
En el caso de la hipoteca multidivisa, la nulidad parcial del contrato es perfectamente admisible puesto que la nulidad de la cláusula en la que se recoge la divisa a la que se referenciará el préstamo hipotecario permite la continuidad de la vigencia del mismo, el cual continuará, en ausencia de pacto específico, referenciado al euro, como divisa de curso legal en España.
En consecuencia, se estima la demanda y se declara que la cantidad adeudada es el saldo vivo de la hipoteca, resultante de disminuir al importe prestado de 108.000 Euros, el importe que debieran haber abonado si desde el inicio el préstamo hubiera operado en euros, y que se determinará en ejecución de sentencia, debiendo reintegrarse a los actores dicho exceso en metálico, cantidad que igualmente se determinará en ejecución de sentencia, comprendiendo las que se hayan devengado desde el inicio, con los intereses legalmente establecidos desde la fecha de cada cobro.
En materia de costas, la estimación de la demanda conlleva la imposición de las causadas en la instancia a la parte demandada, al no existir dudas de hecho o de derecho que justifique otro pronunciamiento ( art. 394.1 LEC).
La estimación del recurso determina la no imposición a la parte apelante de las costas de esta alzada por mor del art. 398 de la LEC.
Vistos los artículos citados y demás de general y pertinente aplicación.
Fallo
No se hace expreso pronunciamiento sobre el pago de las costas de la segunda instancia, con devolución del depósito constituido para recurrir. ( Disposición Adicional 15ª de la Ley Orgánica 6/1985 de 1 de Julio, del Poder Judicial, introducida por la Ley Orgánica 1/2009, de 3 de noviembre, complementaria de la ley de reforma de la legislación procesal para la implantación de la nueva oficina judicial).
Remítase testimonio de la presente Resolución al Juzgado de procedencia para su conocimiento y efectos.
Así, por esta nuestra Sentencia, lo pronunciamos, mandamos y firmamos.
La difusión del texto de esta resolución a partes no interesadas en el proceso en el que ha sido dictada sólo podrá llevarse a cabo previa disociación de los datos de carácter personal que los mismos contuvieran y con pleno respeto al derecho a la intimidad, a los derechos de las personas que requieran un especial deber de tutela o a la garantía del anonimato de las víctimas o perjudicados, cuando proceda.
Los datos personales incluidos en esta resolución no podrán ser cedidos, ni comunicados con fines contrarios a las leyes.
