Última revisión
04/09/2025
Sentencia Civil 216/2025 Audiencia Provincial Civil de Barcelona nº 4, Rec. 1117/2023 de 12 de marzo del 2025
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Orden: Civil
Fecha: 12 de Marzo de 2025
Tribunal: Audiencia Provincial Civil nº 4
Ponente: FRANCISCO DE PAULA PUIG BLANES
Nº de sentencia: 216/2025
Núm. Cendoj: 08019370042025100483
Núm. Ecli: ES:APB:2025:5962
Núm. Roj: SAP B 5962:2025
Encabezamiento
Calle Roger de Flor, 62-68, Quarta planta - Barcelona - C.P.: 08013
TEL.: 935672160
FAX: 935672169
EMAIL:aps4.barcelona@xij.gencat.cat
N.I.G.: 0818742120208121810
Materia: Juicio Ordinario
Entidad bancaria BANCO SANTANDER:
Para ingresos en caja. Concepto: 0650000012111723
Pagos por transferencia bancaria: IBAN ES55 0049 3569 9200 0500 1274.
Beneficiario: Sección nº 04 de la Audiencia Provincial de Barcelona. Civil
Concepto: 0650000012111723
Parte recurrente/Solicitante: Leoncio, Eliseo
Procurador/a: Mª Dolors Alavedra Berenguer, Mª Dolors Alavedra Berenguer
Abogado/a:
Parte recurrida: INMOBILIARIA ANCORA, S.A
Procurador/a:
Abogado/a:
Federico Holgado Madruga Francisco de Paula Puig Blanes
Roberto García Ceniceros
Barcelona, 12 de marzo de 2025
Antecedentes
"FALLO: Estimo parcialmente la demanda interpuesta por la Procuradora Mª. Dolors Alavedra Berenguer, en nombre y representación de Eliseo e Leoncio -quienes ocuparon la posición procesal del fallecido Sr. Jeronimo- y, en consecuencia, debo condenar y condeno a la parte demandada, Inmobiliaria Áncora, S.A., a abonar a la parte actora la cantidad de 3.678 euros, más los intereses legales desde la interposición de la demanda.
No se efectúa especial pronunciamiento en materia de costas".
Se señaló fecha para la celebración de la deliberación, votación y fallo que ha tenido lugar el 6.03.2025.
Se designó ponente al magistrado Francisco de Paula Puig Blanes.
Fundamentos
Por parte de Leoncio y Eliseo, se interpone recurso de apelación contra la sentencia por la cual fue estimada parcialmente la demanda presentada frente a Inmobiliaria Áncora SA.
En la demanda presentada por Leoncio, actuando en representación de su padre Jeronimo se expone que el segundo es arrendatario en virtud de contrato de 1.05.1970 del inmueble sito en la DIRECCION000 de Sabadell siendo la propietaria/arrendadora Inmobiliaria Áncora SA que se señala hacía años que había desaparecido "de facto" haciéndose cargo el demandante de determinados gastos que considera debían ser a cargo de la propiedad habiéndose ya interpuesto una demanda previa en relación a parte de tales gastos que dio lugar al juicio ordinario 781/2008 del Juzgado de Primera Instancia nº 6 de Sabadell que dictó sentencia estimatoria parcial el 26.05.2010 por la que se condenaba a la demandada a abonar al demandante la cantidad de 9.721,13 €.
Dado que la demandada se señala está disuelta, se precisa que no ha sido posible hacer un requerimiento extrajudicial previo para la asunción de estos costes, reclamándose en esta causa los siguientes:
- IBI 2001 a 2018: 1.237,73 €.
- Derramas por gastos extraordinarios de la comunidad de propietarios: 3.678 €.
- Cambio de instalación eléctrica, agua y termo eléctrico: 5.409,42 €.
- Material cambio de cocina: 1.073,61 €.
En base a ello se interesó la condena de la demandada al pago a la demandante de 11.398,76 € mas intereses y costas.
La demandada fue emplazada por edictos ante el resultado negativo de los intentos de notificación personal como se refleja en diligencias de 2.09.2020; 21.10.2020 y 15.12.2020 (tras la obtención de la información por medio del punto neutro judicial).
Ante el fallecimiento del demandante Jeronimo el 9.01.2021, tras la aportación de la documentación correspondiente, por decreto de 21.06.2021 se acordó que la posición de parte demandante la pasaban a ocupar Leoncio y Eliseo.
Tras la celebración de la audiencia previa el 3.06.2022, se dictó sentencia que es estimatoria parcial de la demanda. La misma considera exigibles las derramas de la comunidad de propietarios, si bien no lo que es la reclamación del IBI ante la fecha del contrato y el régimen operativo, el no haberse aportado el contrato que fijare un determinado régimen de pago, nada haberse reclamado al respecto en el procedimiento anterior y no constar reclamación o queja de la parte arrendataria. En lo que se refiere a las reparaciones tampoco considera exigible su monto al no constar la necesidad mas allá de la antigüedad del piso no pudiéndose descartar que se trate de mejoras. En base a ello se condena a la demandada a abonar a los demandantes la cantidad de 3.678 € e intereses desde la interposición de la demanda, sin hacer condena en costas.
Leoncio y Eliseo interponen recurso de apelación en el que entienden que difieren de las conclusiones de la sentencia de primera instancia en cuanto a los aspectos de la reclamación que la misma no atiende y en concreto los referentes a las obras que señalan no son mejoras y tenían un carácter necesario no habiendo podido requerir a la demandada de cara a su realización al estar disuelta. También estiman exigible el monto del IBI sin que sea obstáculo a la reclamación el que en el procedimiento anterior sobre ello no se reclamase al afectar a otros conceptos.
Estas son las dos pretensiones objeto del recurso de apelación que se vieron desestimadas en la sentencia de primera instancia.
De cara a dar respuesta a las mismas cabe señalar con carácter previo que como ya se indica en la sentencia apelada que la situación de rebeldía, dado que en el sistema procesal vigente no es obligatoria la comparecencia o personación de la parte demandada, no implica allanamiento ni libera al actor de la carga de la prueba de los hechos constitutivos de su pretensión ( art. 496 LEC) , pudiéndose reflejar al efecto lo indicado a título de ejemplo en la STS 308/2022 de 19 de abril de 2022 (ECLI:ES:TS:2022:1563):
Igualmente cabe indicar que como resulta de la información aportada del Registro Mercantil, la demandada consta que está disuelta (no liquidada) habiéndose procedido a cancelar sus asientos el 14.10.1996. Ello no es obstáculo para reconocerle su capacidad para ser parte como se indica en la STS 324/2017 de 24 de mayo de 2017 (ECLI:ES:TS:2017:1991).
En estas actuaciones se reclama por la parte actora el importe de los IBI referentes a la vivienda arrendada del periodo comprendido entre los años 2001 a 2018.
Respecto de los mismos se aportan los justificantes de pago que aparecen a nombre de la demandada (se acompaña nota simple del Registro de la Propiedad de Sabadell de 16.06.2015 en la que ello consta) en cuyo pie se refleja el cobro y la fecha en que ello se hizo (ello sucede en cuanto a los recibos hasta 2011), considerando que el hecho de contar la parte actora con estos justificantes acredita la realidad de haberlos la misma satisfecho. Los posteriores (desde 2012), si bien siguen constando a nombre de la demandada que es la titular del inmueble, ya están domiciliados en un primer momento en una cuenta de la que los titulares eran Jeronimo, Leoncio y Eliseo (hasta el de 2017) y en cuanto al de 2018 en otra en la que aparecen como titulares Leoncio y Clara. La suma de los mismos asciende a los 1.237,73 € que se reclaman.
Dada la fecha de disolución de la sociedad (1996) y la del primero de los recibos (2001), no se considera posible que los demandantes/apelantes hubieren requerido de pago a la demandada, sin que el hecho de no haberse reclamado en el procedimiento previo que dio lugar al juicio ordinario 781/2008 del Juzgado de Primera Instancia nº 6 de Sabadell (la demanda se presentó en mayo de 2008) constituya un acto propio ( art. 111-8 CCCat.) del que quepa derivar una aceptación de la obligación de asumir el pago, ya que en aquel proceso se reclamaron determinadas reparaciones en la vivienda y el concepto aquí reclamado es diferente, lo que supone que el elemento del carácter inequívoco que requiere la operativa de la doctrina de los actos propios no se estima aquí concurrente. Tampoco se considera lo es (y por el mismo motivo) el mero paso del tiempo (el primer recibo reclamado en esta causa es de 2001 habiéndose presentado la demanda el 2.07.2020).
En cuanto a si el pago corresponde a la propiedad o la parte arrendataria, la sentencia de primera instancia precisa que el contrato de alquiler se celebró en mayo de 1970, motivo por el que, al tratarse de un arrendamiento anterior a la entrada en vigor del RDL 2/1985, el pago del IBI corresponde al arrendatario, sin que en el contrato de arrendamiento (que se destaca que no se aporta íntegramente) se advierta que se pactara expresamente que la satisfacción del mencionado impuesto corriera a cargo del arrendador.
En relación a esta argumentación de la sentencia, nada específico se indica en el recurso de apelación y a la problemática planteada se da respuesta en la Disposición Transitoria Segunda LAU/1994 referida a los contratos de arrendamiento de vivienda celebrados con anterioridad al 9 de mayo de 1985 que en su apartado 10.2 indica lo siguiente:
De ello deriva que para contratos como el aquí considerado, dada su fecha (1.07.1970) el pago del IBI (en este caso de ejercicios posteriores a la entrada en vigor de la LAU/1994 pues se trata de los ejercicios 2001 a 2018) corresponde al arrendatario hasta el punto de existir doctrina jurisprudencial conforme a la que el impago del IBI en estos casos es causa de desahucio. Ello se refleja en la STS 183/2010 de 18 de marzo de 2010 (ECLI:ES:TS:2010:1134) que indica:
Ello supone que al afectar la reclamación a un concepto (el IBI) cuyo pago cabe repercutir al arrendatario conforme al régimen legal que se acaba de transcribir, el hecho de haberlo el mismo abonado no puede determinar un derecho a verse reembolsado por el arrendador, con lo que el recurso de apelación referente a este elemento debe verse desestimado.
La sentencia de primera instancia no considera procedentes estos conceptos indicando que la razón de ser de ello es el no constar su necesidad mas allá de la antigüedad del piso no pudiéndose descartar que se trate de mejoras, valoración de la que difieren los apelantes quienes señalan que las obras no son mejoras y tenían un carácter necesario.
Tales obras constan en los documentos aportados que son las siguientes facturas:
- Factura de "Peñas Instalaciones" de 24.04.2015 por materiales y trabajos para la modificación de agua en la instalación del baño: 1.510.08 €.
- Factura de "Peñas instalaciones" de 24.04.2015 por materiales y trabajos realizados para la instalación eléctrica de vivienda: 5.409,42 €
- Material para cambio de cocina con facturas de Colell SA (dos de 17.04.2015), Ikea (1.04.2015), Bricomart (8.04.2015 y 17.04.2015)
De estos documentos resulta que lo reclamado (por el detalle de los conceptos que aparecen en los documentos que se acaban de exponer) son una reforma de un baño, el cambio del sistema eléctrico de toda la vivienda y unos materiales que se señala son para la reforma de la cocina.
En cuanto al régimen jurídico aplicable, en el recurso de apelación se hace referencia a la Disposición Transitoria Tercera de la LAU que se refiere a los contratos de arrendamiento de local de negocio, celebrados antes del 9 de mayo de 1985 y el presente es un contrato de arrendamiento de vivienda (así se identifica el inmueble arrendado en el contrato de 1.05.1970).
Junto a ello citan los apelantes el art. 117 LAU/1964, precepto asimismo mencionado en la demanda. El mismo viene referido a la resolución del contrato de subarriendo siendo el precepto que regula el régimen de las reparaciones necesarias en la LAU/1964 el art. 107 (se trata de un mero error material), si bien este régimen se ha visto precisado por la Disposición transitoria segunda LAU/1994 que es la referente a los contratos de arrendamiento de vivienda celebrados con anterioridad al 9 de mayo de 1985.
La misma tras señalar que los contratos de arrendamiento de vivienda celebrados antes del 9 de mayo de 1985 que subsistan en la fecha de entrada en vigor de la LAU/1994, continuarán rigiéndose por las normas relativas al contrato de inquilinato del texto refundido de la Ley de Arrendamientos Urbanos de 1964, ello se produce a salvo de las modificaciones contenidas en los apartados siguientes de la propia disposición transitoria que se refieren a las obras de reparación necesarias en el 10.3 que es del siguiente tenor:
De este último régimen deriva una posibilidad de repercusión a la parte arrendataria del coste total de las obras de reparación necesarias en 10 años.
En cuanto a las obras no necesarias que se hayan podido llevar a cabo por la parte arrendataria, su coste no es repercutible a la propiedad y quedan en beneficio de la finca tal y como establece el art. 114, 7ª LAU/1964 que sigue siendo de aplicación conforme a lo previsto en la Disposición Transitoria Segunda A.1 LAU/1994.
En este caso como indica la sentencia de primera instancia, no consta acreditado que la reforma del baño, sistema eléctrico y cocina fueren reparaciones necesarias dado que ninguna prueba consta practicada al efecto mas allá de la aportación de las facturas (la misma podría haber venido determinada por los profesionales que intervinieron en las reparaciones a fin de indicar el estado de la vivienda, la práctica de una prueba pericial u otra que hubiere entendido adecuada la parte actora).
Esta problemática probatoria debe afectar a la parte actora pues viene referida a un hecho constitutivo de su demanda conforme a las normas que en materia de prueba se contienen en el art. 217 LEC, lo que implica que la conclusión a la que se llega en la sentencia de primera instancia no pueda sino verse compartida en esta sede de apelación debiéndose por ello ver desestimado el recurso presentado.
Vistos los preceptos legales citados y demás de general aplicación
Fallo
Con
Se decreta la pérdida, en su caso, del depósito que pudieran haber constituido los apelantes de conformidad con lo establecido en la Disposición Adicional 15ª de la LOPJ.
Contra la presente sentencia cabe recurso de casación a interponer, en su caso, ante esta Sección, en el plazo de veinte días, constituyendo el depósito correspondiente. Conforme a la Ley 4/2012, de 5 de marzo, del Parlamento de Cataluña, si hubiese de fundamentarse el recurso, aunque sea en parte, en infracción del ordenamiento jurídico catalán, cabría recurso de casación, en caso de apreciarse contradicción con la jurisprudencia del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña o del antiguo Tribunal de Casación de Cataluña, o por falta de dicha jurisprudencia.
Notifíquese la presente sentencia y remítase testimonio de la misma, junto con los autos principales al Juzgado de procedencia, para su ejecución y cumplimiento.
Así por ésta nuestra sentencia, de la que se unirá certificación al Rollo, lo pronunciamos, mandamos y firmamos.
Los Magistrados :
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