Última revisión
03/02/2022
Sentencia CIVIL Nº 400/2019, Juzgados de lo Mercantil - Barcelona, Sección 3, Rec 856/2017 de 30 de Diciembre de 2019
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Orden: Civil
Fecha: 30 de Diciembre de 2019
Tribunal: Juzgados de lo Mercantil - Barcelona
Ponente: GIMENEZ GARCIA, ISABEL
Nº de sentencia: 400/2019
Núm. Cendoj: 08019470032019100003
Núm. Ecli: ES:JMB:2019:5362
Núm. Roj: SJM B 5362:2019
Encabezamiento
Avenida Gran Via de les Corts Catalanes, 111, Edifici C, planta 12 - Barcelona - C.P.: 08075
TEL.: 935549463
FAX: 935549563
N.I.G.: 0801947120178006027
Materia: Otras de acciones ante adm. Sociales, miembros consejos y liq. Sociedades mercantiles
Entidad bancaria BANCO SANTANDER:
Para ingresos en caja. Concepto: 2237000004085617
Pagos por transferencia bancaria: IBAN ES 55 0049 3569 9200 0500 1274.
Beneficiario: Juzgado de lo Mercantil nº 03 de Barcelona
Concepto: 2237000004085617
Parte demandante/ejecutante: OIL ALBERA, S.L.
Procurador/a: Jesus-miguel Acin Biota
Abogado/a: Virginia Rodriguez Bardal Parte demandada/ejecutada: GONDOLAS DEL EBRO, S.L. , Felicisimo
Procurador/a:
Abogado/a:
En la Ciudad de Barcelona a 30 de diciembre de 2019.
Vistos por la Sra. Dª. ISABEL GIMENEZ GARCIA, Magistrada-Jueza sustituta del Juzgado Mercantil nº 3 de los de Barcelona, los presentes autos de juicio ordinario seguido en este Juzgado bajo el número 12553/2018 -D3, promovidos a instancia de ALIMENTBARNA, S.L. y en su representación del Procuradora de los Tribunales Dª. ROSER CASTELLO LASAUCA y en su defensa Letrada Dª. ANA VELEZ COSTA contra NOVA-CARN SABADELL 2016, S.L. y contra D. Gines, incomparecidos.
Antecedentes
PRIMERO.- Por la representación del actor se presentó demanda de juicio ordinario, arreglada a las prescripciones legales ejercitando acción de responsabilidad de los administradores, de conformidad con lo dispuesto en el artículos 363 de la Ley de Sociedades de Capital (LSC), acción que dirige contra el codemandado en su condición de administrador único, al no haber instado la disolución de la sociedad, concurriendo causa, en el plazo legalmente previsto y, subsidiariamente la individual del art. 241LSC. Tras exponer los fundamentos de derecho que consideró oportunos y que se dan por reproducidos suplicó se dictara sentencia por la que se condene a las codemandadas solidariamente a pagar a la actora la cantidad de 20.843,14€ en concepto de principal que adeuda la mercantil y solidariamente el administrador, acumulando la responsabilidad individual y objetiva.
SEGUNDO.- Repartida la demanda a este Juzgado se emplazó a los demandados, no compareciendo NOVA-CARN SABADELL 2016, S.L. ni D. Gines, siendo ambos declarados en rebeldía.
TERCERO.- Convocándose a las partes a la audiencia previa al juicio prevista por la Ley, compareció la demandante; tras fijar los hechos controvertidos, se propuso como única prueba la documental que fue declarada pertinente, quedando, conforme el apartado 8º del art. 429, las actuaciones para sentencia.
CUARTO.- En la tramitación del procedimiento se han observado las prescripciones legales, salvo el plazo para dictar sentencia como consecuencia del cúmulo de asuntos que pesan sobre este Juzgado.
Fundamentos
PRIMERO.-
Por la actora se ejercita acción de reclamación de cantidad contra la mercantil demandada y se acumula la responsabilidad de los administradores de la mercantil de conformidad con lo dispuesto en el artículo 363 de la Ley de Sociedades de Capital (LSC), acción que dirige contra los codemandados en su condición de administrador único. Esta responsabilidad por deudas originariamente ajenas al patrimonio del administrador social, ya que lo eran de la sociedad, se origina en el artículo 367LSC, que previene una responsabilidad de naturaleza objetiva y 'ex lege', que tiene lugar cuando concurriendo alguna de las causas de disolución del art. 363 de la Ley de Sociedades de Capital (LSC) -, los administradores incumplen el deber de convocar la junta para promover formalmente la liquidación y disolución en plazo de 2 meses, según dispone el art. 262.2 TRLSA.
Esta previsión que rompe el régimen general de limitación de la responsabilidad en este tipo de entidades, y por ende es de interpretación restrictiva, debe quedar terminantemente probada en todos sus extremos.
SEGUNDO.-
De los artículos 352, 337, 339 y 341 del Código de Comercio se deriva que será mercantil la compraventa de bienes muebles para revenderla, bien en la misma forma que se compraron o en otra diferente, con ánimo de lucrarse en la reventa; siendo obligación del vendedor, entre otras, las de entregar las mercaderías vendidas en el plazo pactado para ello o en defecto de pacto ponerlas a disposición del comprador dentro de las veinticuatro horas siguientes al contrato; por su parte el comprador tiene la obligación de pagar el precio al contado, o en los plazos convenidos desde que las mercaderías vendidas le son entregadas o quedan a su disposición, y caso de incurrir en demora del pago del precio queda constituido el comprador en la obligación de pagar el interés de la cantidad que adeuda al comprador. En el ámbito de la compraventa mercantil se establece un deber de denunciar con rapidez la existencia de los vicios o defectos de la cosa vendida, pues en caso contrario decae la posibilidad de reclamar contra el vendedor.
En cuanto a la acción principal, la demanda tiene su origen en la mercancía suministrada a la entidad mercantil demandada resultando un saldo deudor, según se expone en la demanda, por la cantidad reclamada.
La realidad de la venta ha quedado debidamente acreditada, no sólo por medio de los documentos que se acompañan a la demanda sino también de la no contradicción de dicho hecho por la entidad demanda.
En consecuencia, no cabe otro pronunciamiento que el estimatorio de la demanda principal, de conformidad con las normas y principios que regulan la carga de la prueba, pues, acreditada la existencia de la obligación, a la parte demandada incumbía la carga de probar la existencia de algún hecho extintivo, impeditivo o excluyente.
Debe analizarse, a continuación, si la responsabilidad debe recaer o no en quienes son o han sido administradores sociales.
La actora reclama la condena de D. Gines en tanto que administrador de derecho solidario, por entender que concurren los requisitos legales de conformidad con el art. 363 LSC, lo que debe ser analizado en relación con los diversos elementos de prueba aportados al proceso.
1.- Existencia de la deuda social que se reclama - presupuesto previo para poder trasladar la responsabilidad patrimonial por tal deuda, art. 1.911CC, del patrimonio de la sociedad al del administrador -. Consta acreditada la existencia de la misma, tal y como es de ver del fundamento anterior.
2.- Condición de administrador social de la deudora de los codemandados, que consta de la información del Registro Mercantil aportada por la actora (documento número 46 aportado por la actora junto con su demanda).
Así, D. Gines ostentar el cargo desde el 07/03/2016.
3.- Concurrencia de una causa de disolución en la sociedad. Las causas de disolución se encuentran previstas en el art. 260 TRLSA ó 104 LSRL- hoy recogido en el artículo 363 de la Ley de Sociedades de Capital (LSC) -. La concurrencia de la causa referida al cese de actividad durante tiempo superior a un año (documento nº 47).
Al efecto de acreditar la causa de disolución ha de recordarse que pese a ser un hecho constitutivo de la pretensión, art. 217.2LEC, cuya carga de prueba corresponde a la parte actora, no puede olvidarse que la existencia de la causa de disolución social es un hecho interno a la vida de la sociedad, ente al que es ajeno el acreedor. Ello implica que la facilidad probatoria para la parte actora, por disponibilidad y facilidad probatoria, derivada de proximidad a las fuentes de prueba, no sea máxima, art. 217.5LEC, lo que debe conllevar a una valoración amplia de los indicios generales de prueba que le sea susceptible de aportar a dicha parte actora.
4.- Omisión por el administrador del deber de promover el trámite de disolución y liquidación de la sociedad, ajustando así la realidad jurídica registral a la fáctica, ofreciendo con ello una seguridad suficiente en el tráfico jurídico.
Como se desprende de la certificación del Registro Mercantil, no se ha procedido a la disolución jurídica de la sociedad demandada, por lo que sostiene la actora que los demandados incumplieron las obligaciones que les afectaban en tanto que administradores de la sociedad toda vez que, al no convocar la junta para acordar la disolución de la sociedad en el plazo de dos meses que establece el art. 262 del TRLSA.
5.- Fijación del momento de nacimiento de la deuda, en relación con la existencia de la causa de disolución. Las facturas impagadas por la mercantil corresponden al año 2016 (documentos nº 2 a 44 aportados por la parte actora).
De acuerdo con lo dispuesto en el art. 262.5 TRLSA, sólo responde el administrador de las deudas sociales nacidas con posterioridad a la causa de disolución. No obstante, el propio precepto - en su segundo párrafo - contiene una presunción legal (iuris tantum) de nacimiento de la deuda tras la aparición de la causa de disolución, salvo prueba en contrario por el administrador, actividad probatoria de desvirtuación que no se ha realizado en este caso.
Por todo ello, ha de prosperar la pretensión de la parte actora y ha de predicarse la responsabilidad solidaria por la deuda reclamada de los administradores demandados.
CUARTO.-
La actora acumula la acción individual de responsabilidad del administrador D. Gines por entender que concurren los requisitos legales de conformidad con el art. 241 de la LSC.
Tal y como se ha pronunciado la SAPBarcelona, Secc 15, de fecha 21/06/2018: '
'(P)ara que pueda imputarse a la administradora el impago de una deuda social, como daño ocasionado directamente a la sociedad acreedora, [...] debe existir un incumplimiento más nítido de un deber legal al que pueda anudarse de forma directa el impago de la deuda social.
'De otro modo, si los tribunales no afinan en esta exigencia, corremos el riesgo de atribuir a los administradores la responsabilidad por el impago de las deudas sociales en caso de insolvencia de la compañía, cuando no es esta la mens legis. La ley, cuando ha querido imputar a los administradores la responsabilidad solidaria por el impago de las deudas sociales en caso de incumplimiento del deber de promover la disolución de la sociedad, ha restringido esta responsabilidad a los créditos posteriores a la aparición de la causa de disolución ( art. 367LSC). Si fuera de estos casos, se pretende, como hace la demandante en su demanda, reclamar de la administradora la responsabilidad por el impago de sus créditos frente a la sociedad, debe hacerse un esfuerzo argumentativo, del que carece la demanda, por mostrar la incidencia directa del incumplimiento de un deber legal cualificado en la falta de cobro de aquellos créditos. [...]
'En nuestro caso, en realidad, se está imputando al administrador el impago de las deudas sociales con la demandada, sin que tal impago sea directamente imputable, con carácter general, al administrador. Ni siquiera cuando la sociedad deviene en causa de disolución por pérdidas y no es formalmente disuelta, a no ser que conste que caso de haberlo sido, sí hubiera sido posible al acreedor hacerse cobro de su crédito. Para ello hay que hacer un esfuerzo cuando menos argumentativo (sin perjuicio de trasladarle a los administradores las consecuencias de la carga de la prueba de la situación patrimonial de la sociedad en cada momento) [...]'.
'En nuestro caso, afirma el TS en la STS 253/2016, en realidad, se está imputando al administrador el impago de las deudas sociales con la demandada, sin que tal impago sea directamente imputable, con carácter general, al administrador.
Pues bien, en el presente supuesto no se ha desplegado por el actor el esfuerzo argumentativo que la Jurisprudencia exige, por lo que debe ser desestimada la condena al administrador por la acción individual del art. 241LEC.
QUINTO.-
Que igualmente deberá ser condenada la parte demandada al pago de los intereses desde la fecha de impago de las facturas hasta su efectivo pago de conformidad con la Ley 3/2004 por la que se establecen medidas de lucha contra la morosidad en las operaciones comerciales.
SEXTO.-
Debe estarse al artículo 394 de la Ley de Enjuiciamiento Civil y al vencimiento objetivo respecto a las costas procesales.
V I S T O S los preceptos citados y demás de pertinente aplicación al caso de autos
Fallo
Que estimando la demanda interpuesta por ALIMENTBARNA, S.L. y en su representación del Procuradora de los Tribunales Dª. ROSER CASTELLO LASAUCA y en su defensa Letrada Dª. VIRGINA RODRIGUEZ BARDAL contra NOVA-CARN SABADELL 2016, S.L. y contra D. Gines debo condenar y condeno solidariamente a las demandadas a que paguen a la actora la suma de 20.843,14 euros, con más los intereses y costas procesales causadas.
Contra la presente sentencia, que no es firme, cabe interponer ante este Juzgado recurso de apelación en el plazo de 20 días siguientes a su notificación.

