Última revisión
09/07/2024
Sentencia Contencioso-Administrativo 311/2024 Tribunal Superior de Justicia de Comunidad de Madrid. Sala de lo Contencioso-Administrativo. Sección Quinta, Rec. 1247/2021 de 30 de abril del 2024
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Orden: Administrativo
Fecha: 30 de Abril de 2024
Tribunal: TSJ Madrid
Ponente: JUAN PEDRO QUINTANA CARRETERO
Nº de sentencia: 311/2024
Núm. Cendoj: 28079330052024100299
Núm. Ecli: ES:TSJM:2024:5248
Núm. Roj: STSJ M 5248:2024
Encabezamiento
Sala de lo Contencioso-Administrativo
C/ General Castaños, 1, Planta 1 - 28004
33009730
PROCURADOR D. JAVIER DEL CAMPO MORENO
Sr. ABOGADO DEL ESTADO
Presidente:
Magistrados:
En Madrid, a treinta de abril de dos mil veinticuatro.
Vistos por la Sección de Apoyo a la Sección Quinta de la Sala de lo Contencioso-Administrativo del Tribunal Superior de Justicia de Madrid los autos del recurso contencioso-administrativo número 1247/2021 interpuesto por el Procurador don Javier del Campo Moreno, en nombre y representación de don Jesús Carlos, bajo la dirección técnica del Abogado don José Javier Galán Ruiz, contra la resolución del Tribunal Económico-Administrativo Regional de Madrid, de 31 de marzo de 2021, que desestima la reclamación número NUM000, interpuesta contra la desestimación del recurso de reposición, presentado frente al acuerdo de liquidación de la Agencia Estatal de Administración Tributaria (AEAT) en relación con el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF) correspondiente al ejercicio 2017.
Ha sido parte demandada en las presentes actuaciones la Administración del Estado, representada y defendida por la Abogacía del Estado.
Antecedentes
Las alegaciones de la parte demandante en defensa de su pretensión son, en síntesis, que ha justificado suficientemente el cumplimiento de las condiciones citadas en los artículos 7 apartado p) de la Ley del IRPF, en virtud del cual se consideran exentos los rendimientos percibidos por los trabajos realizados de manera efectiva en el extranjero, mediante los documentos que presentó ante la AEAT y el TEARM.
Las alegaciones de la Administración demandada en sustento de su pretensión se centran en reiterar el contenido de la resolución económico-administrativa recurrida.
Habiéndose solicitado el recibimiento del pleito a prueba, se acordó dicho trámite mediante auto de fecha 31 de enero de 2022, se ha practicado la prueba admitida de la propuesta por las partes, con el resultado que consta en los autos.
Concluso el término probatorio, se dio traslado a las partes, por su orden, para que formularan conclusiones, trámite que evacuaron mediante la presentación de sendos escritos en los que concretaron y reiteraron sus respectivos pedimentos.
Fundamentos
El presente recurso contencioso-administrativo tiene por objeto la resolución del Tribunal Económico-Administrativo Regional de Madrid, de 31 de marzo de 2021, que desestima la reclamación número NUM000, interpuesta contra la desestimación del recurso de reposición (N° de recurso: 2019GRC07290054N), presentado frente al acuerdo de liquidación (N° de liquidación: NUM001) de la Agencia Estatal de Administración Tributaria (AEAT) en relación con el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF) correspondiente al ejercicio 2017, siendo la cuantía de la reclamación de 907,64 euros.
La
No obstante, justifica la desestimación de la reclamación económico-administrativa del siguiente modo:
Las alegaciones de la
Por lo que respecta a las razones esgrimidas por la resolución del TEARM para desestimar la reclamación, afirma que el demandante no ha percibido otras rentas en Arabia Saudí y que las únicas que ha percibido son las que se detallan en su certificado de ingresos y retenciones, lo que acredita con el certificado aportado con el escrito de demanda de la compañía para la que trabajaba.
Las alegaciones de la
La cuestión jurídica ahora controvertida, consiste en determinar si resulta procedente la exención de los rendimientos del trabajo percibidos por el recurrente por trabajos realizados en el extranjero como empleado de la empresa AYESA INGENIERÍA Y ARQUITECTURA, S.A.U., para las empresas no residentes que señala.
Exponemos a continuación régimen jurídico de la exención controvertida.
El artículo 7.p) de la Ley 35/2006, de 28 de noviembre, del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas y de modificación parcial de las leyes de los Impuestos sobre Sociedades, sobre la Renta de no Residentes y sobre el Patrimonio (LIRPF), recoge entre las rentas exentas del impuesto las siguientes:
La norma que acabamos de transcribir parcialmente es objeto de desarrollo en el artículo 6 del Real Decreto 439/2007, de 30 de marzo, por el que se aprueba el Reglamento del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas y se modifica el Reglamento de Planes y Fondos de Pensiones, aprobado por Real Decreto 304/2004, de 20 de febrero que, en lo que nos concierne a la exención de los rendimientos percibidos por trabajos realizados en el extranjero expresa lo siguiente:
Según este último precepto
Por su parte, el artículo 16.5 del Real Decreto Legislativo 4/2004, de 5 de marzo, por el que se aprobó el Texto Refundido de la Ley del Impuesto sobre Sociedades [de modo prácticamente coincidente con el contenido del vigente art. 18.5 de la Ley 27/2014, de 27 de noviembre, del Impuesto sobre Sociedades], dispone lo siguiente:
Con el objeto de proceder a una correcta interpretación de la normativa expuesta, resulta conveniente recordar que, tratándose de una exención, no cabe la analogía para extender más allá de sus términos estrictos su ámbito, al igual que ocurre con el hecho imponible y los demás beneficios o incentivos fiscales, tal y como establece el artículo 14 de la Ley 58/2003, de 17 de diciembre, General Tributaria (LGT)
Por consiguiente, el tenor literal de las normas expuestas pone de manifiesto que la aplicación de la exención examinada requiere que los servicios se hayan prestado de manera efectiva, que se haya producido un desplazamiento al extranjero a tal fin y, cuando se trata de prestaciones de servicios entre entidades vinculadas, que el trabajo realizado produzca una ventaja o utilidad para su destinatario, es decir, para la entidad no residente receptora.
Así, en primer lugar, para que proceda la aplicación pretendida es necesario que se trate de un rendimiento derivado de un trabajo realizado para una empresa o entidad no residente en España o un establecimiento permanente radicado en el extranjero, es decir, que el destinatario o beneficiario del trabajo prestado por el trabajador desplazado sea la empresa o entidad no residente o un establecimiento permanente radicado en el extranjero.
Desde luego, el artículo 7.p) LIRPF no exige la existencia de dos compañías distintas: la empleadora, residente, y la extranjera a cuyo favor se realiza una prestación de servicios. Más sencillamente, como señala la STS de 20 de octubre de 2016 (Recurso de Casación núm. 4786/2011)
Igualmente, en segundo lugar, para entender que el trabajo se ha prestado de manera efectiva en el extranjero, se requiere tanto un desplazamiento del trabajador fuera del territorio español, como que el centro de trabajo se ubique, al menos de forma temporal, fuera de España.
No obstante, como se declara en las SSTS de 28 de marzo de 2019, Recurso de Casación núm. 3772/2017 y Recurso de Casación núm. 3774/2017, conviene aclarar que el artículo 7, letra p), LIRPF, no contempla cuál debe ser la naturaleza de los trabajos ni exige una determinada duración o permanencia en los desplazamientos. En particular, no prohíbe que se trate de labores de supervisión o coordinación. Tampoco reclama que los viajes al extranjero sean prolongados o tengan lugar de forma continuada, sin interrupciones, por lo que, en principio, no se pueden descartar los traslados esporádicos o incluso puntuales fuera del territorio nacional, lo que no resulta incompatible con la finalidad de la exención, que no es otra que internacionalización del capital humano con residencia en España, reduciendo la presión fiscal de quienes sin dejar de ser residentes se trasladan temporalmente a trabajar al extranjero. De hecho, ni el precepto legal (artículo 7.p) ni el correlativo reglamentario (artículo 6.2) especifican límite mínimo alguno de días
Por último, en tercer lugar, cuando la prestación de servicios en el extranjero tiene lugar en el seno de un grupo de empresas, debe analizarse cada caso, atendiendo a sus concretas circunstancias y a la naturaleza de los servicios prestados, para determinar si se trata de servicios que redundan en beneficio de todo el grupo de empresas, partiendo de la premisa de que los servicios generen un valor añadido a las entidades no residentes, a fin de considerar que se trata de trabajos prestados para la entidad no residente. Dicho de otro modo, ha de acreditarse que la actividad desempeñada en favor de la entidad no residente suponga un interés económico o comercial, de manera que la empresa no residente hubiera estado dispuesta a pagar a otra empresa independiente por el servicio prestado por implicar para la misma una ventaja o utilidad.
Ahora bien, tal y como se declara en las SSTS de 28 de marzo de 2019, Recurso de Casación núm. 3772/2017 y Recurso de Casación núm. 3774/2017, aunque la norma deja claro que las labores de que se trate deben efectuarse físicamente fuera del territorio de España por un trabajador por cuenta ajena; y resulta asimismo manifiesto que los trabajos deben tener en todo caso como destinatario a una entidad no residente en nuestro país o un establecimiento permanente situado fuera del mismo, en modo alguno reclama que dichos destinatarios de los trabajos del sujeto pasivo del IRPF sean los únicos beneficiarios de los mismos. Las sentencias citadas afirman tajantemente que la norma
Razonan esta conclusión las sentencias referidas del siguiente modo:
Por todo ello, concluyen las indicadas sentencias, respondiendo a la cuestión casacional objetiva que suscitaba el auto de admisión del recurso de casación, que
Recientemente la Sentencia de la Sección 2ª de la Sala de lo Contencioso-Administrativo del Tribunal Supremo de 20 de junio de 2022 (Recurso de casación núm. 3468/2020), ha matizado, por lo que atañe a la interpretación de las normas legales que prevén exenciones tributarias, lo siguiente:
"[C]
[...]
Sobre esta misma exención del art. 7 p) LIRPF, la Sentencia de la Sección 2ª de la Sala de lo Contencioso-Administrativo del Tribunal Supremo de 28 de marzo de 2019 (Recurso de casación núm. 3774/2017) precisó que "[l]
Por último, particularmente relevantes resultan los criterios interpretativos generales sobre esta exención establecidos por la jurisprudencia, que sintetiza la Sentencia de la Sección 2ª de la Sala Tercera del Tribunal Supremo, de 13 de diciembre de 2022 (Recurso: 707/2021), y trascribimos a continuación, aunque con ello reiteremos ahora criterios jurisprudenciales ya expresados anteriormente:
"
Naturalmente, como se ha reiterado por esta Sala, Sección 5ª (véase, por todas, la sentencia de 15 de enero de 2019, Recurso contencioso-administrativo núm. 223/2017) para entender cumplidos los requisitos expresados no basta con hacer constar en el certificado emitido por la empresa prestadora o receptora del servicio que el interesado cumple todas las condiciones del art. 7.p) de la Ley del IRPF, pues corresponde a la Sala analizar los concretos servicios prestados para decidir si han representado o no una ventaja o utilidad para la sociedad residente en el extranjero y establecer así las oportunas consecuencias en el ámbito tributario. Esto no significa negar validez como elemento de prueba al certificado emitido por la empresa, sino delimitar su eficacia jurídica, ya que el contenido de ese documento tiene que ser valorado por el órgano jurisdiccional para decidir si es procedente aplicar o no la exención fiscal reclamada.
Sentado lo anterior, conviene hacer algunas consideraciones sobre la carga de la prueba en el ámbito tributario.
Dispone el artículo 105 LGT, en consonancia con el artículo 217 de la Ley de Enjuiciamiento Civil, lo siguiente:
La STS de 12 de febrero de 2015 (Recurso de Casación núm. 2859/2013) se resalta, citando números precedentes, que en el siempre difícil equilibrio en que ha de mantenerse la carga de la prueba, la jurisprudencia ha venido interpretando el artículo 114 de la Ley General Tributaria de 1963, tanto en el procedimiento de gestión como en el de resolución de reclamaciones, quien haga valer su derecho deberá probar los hechos normalmente constitutivos del mismo, equivalente del 105.1 de la Ley 58/2003, en el sentido de que, normalmente, la Administración ha de probar la existencia del hecho imponible y de los elementos que sirvan para cuantificarlos y el particular los hechos que le beneficien como los constitutivos de exenciones y beneficios fiscales y los no sujetos, entre otros.
Acerca de esta cuestión, el Tribunal Supremo en Sentencia de 19 de marzo de 2007 (Recurso de Casación núm. 6169/2001) - distingue en relación con la carga de la prueba en el Derecho tributario dos criterios del siguiente modo:
Previsión esta última, acorde con lo dispuesto en el artículo 217.6 de la Ley de Enjuiciamiento Civil que modera la aplicación de las reglas sobre carga de la prueba con arreglo a la disponibilidad y facilidad probatoria que corresponde a cada una de las partes.
Resulta evidente que, para la aplicación de la exención de rendimientos del trabajo pretendida, el sujeto pasivo debe acreditar el cumplimiento de los requisitos exigidos legalmente para ello pues, al tratarse de un beneficio fiscal, sobre el mismo recae la carga de la prueba, según establece el art. 105 LGT.
Sentado lo anterior acerca del alcance de la cuestión controvertida en este procedimiento, el régimen jurídico legal y reglamentario aplicable al caso y la jurisprudencia que lo interpreta, así como las reglas que deben presidir la distribución de la carga de la prueba en el supuesto que nos atañe, procede ahora abordar el examen de la prueba practicada y del expediente administrativo, conforme a lo alegado por las partes, con el objeto de resolver el objeto de esta litis.
La parte demandante aportó una serie de documentos para justificar el cumplimiento de los requisitos exigidos para gozar de la exención tributaria controvertida, que se resumen del siguiente modo:
- Certificado expedido por representante de la entidad AYESA INGENIERÍA Y ARQUITECTURA, S.A.U. en el que manifiesta que ha percibido de la misma 3.104,89 euros durante 2017 (hasta la finalización de su relación laboral con la compañía el 20-01-2017), con motivo de haberse desplazado al extranjero para la prestación de servicios de apoyo a la gestión y consultoría.
Se adjunta cuadro con el nombre de la empresa destinataria (AYESA KSA), país al que se desplaza (Arabia Saudí), fechas de estancia (del 04-01-2017 al 18-01-2017) y duración de los desplazamientos (15 días en total).
Se indica que los desplazamientos han tenido como finalidad generar un interés económico y/o comercial en la entidad no residente en España, y que los servicios prestados consistieron en servicios de gestión para el diseño de los sistemas de telecomunicaciones de las Líneas 4, 5 y 6 del Metro de Riyadh (red de área local, sistemas anti-intrusión, sistemas de telefonía e interfonía, sistema cerrado de televisión y sistemas de meteorología).
Se añade que, siendo el criterio legal de reparto proporcional para la imputación del salario, la retribución correspondiente a los días de realización efectiva de trabajos en el extranjero asciende a 2.328,67 euros (3.104,89/365x15) y que se expide el certificado en relación con la posible exención regulada en el artículo 7 p) de la Ley del IRPF.
- Justificación documental de la realidad de los desplazamientos realizados.
- Contrato de expatriación, aportado en vía económico administrativa, que lleva fecha de 12 de noviembre de 2015, en el que se determina que el mismo se expide para formalizar el acuerdo en relación al desplazamiento temporal del reclamante a Riad desde AYESA INGENIAERÍA Y ARQUITECTURA, S.A.U. La fecha de inicio del desplazamiento temporal, de 12 meses de duración, se fija el día 13 de noviembre de 2015, fecha a partir de la cual todas las condiciones de ese contrato se hacen efectivas hasta el momento de su regreso a España.
Como funciones a desempeñar se indican las de "Leader Engineer".
El contrato establece que Ayesa mantendrá el pago de su salario desde origen, en cambio, todas las prestaciones que se produzcan con motivo de la expatriación se pagarán en destino, siempre que la normativa migratoria lo permita, y que las condiciones económicas de la expatriación son las siguientes: Pago de un complemento del 30% sobre el salario bruto anual, con el objetivo de que se vena compensadas las diferencias de calidad de vida entre el país de destino y origen; puesta a disposición del empleado de una vivienda, inclusión en una póliza de gastos médicos de expatriados; seis viajes de ida y vuelta por cada año de trabajo real y efectivo, además de los traslados; un bono de hasta 1.000 euros anuales, justificados, con el objetivo de ayudar al empleado a cumplir con todas las obligaciones y requerimientos de impuestos y revisión anual de los conceptos de retribución pagados en moneda distinta del euro y compensar las devaluaciones de esa moneda frente al euros superiores al 15%.
Conviene recordar que la resolución del TEARM recurrida, a diferencia de lo afirmado en la liquidación provisional impugnada, reconoce que la documentación aportada por el reclamante justifica que el reclamante se ha desplazado al extranjero a prestar servicios para una entidad no residente en el proyecto que figura en el certificado, indicando como razón para desestimar la reclamación económico-administrativa sus dudas acerca de si el reclamante había percibido cantidades en destino que no han sido ni incluidas en la autoliquidación presentada ni comunicadas a la Administración tributaria para poder realizar el cálculo de la exención del artículo 7 p), consideración que le lleva a no admitir las cantidades propuestas por el reclamante. Ello supone que, implícitamente, admite el cumplimiento de los requisitos previstos en el precepto legal citado, si bien entiende no justificada debidamente la cantidad percibida por el reclamante.
En definitiva, la cuestión controvertida no gira en torno al cumplimiento de los requisitos exigidos para que el reclamante goce de la exención reconocida en el artículo 7, letra p) de la LIRPF, sino en la determinación de la cuantía a considerar exenta.
Por tanto, debemos centrar la cuestión controvertida, fundamentalmente, sobre las objeciones puestas por el TEARM en la resolución recurrida, pues la concurrencia del resto de los requisitos para la obtención del beneficio fiscal no resulta discutida.
No obstante, para despejar cualquier duda al respecto conviene señalar que, a juicio de la Sala, se estima acreditado que los trabajos desarrollados por el recurrente en el ejercicio controvertido fueron efectuados para una entidad no residente en España, cumpliendo los requisitos exigidos por el artículo 7, letra p) de la LIRPF.
En efecto, conviene recordar que nuestra jurisprudencia ha reiterado que la norma no impone una concreta naturaleza de los trabajos, ni exige una determinada duración o permanencia en los desplazamientos, pudiendo consistir en meras labores supervisión o coordinación y desarrollarse en viajes al extranjero que no sean prolongados o tengan lugar de forma no continuada, con interrupciones, no descartándose los traslados esporádicos o incluso puntuales fuera del territorio nacional.
Y ello es así, dado que la finalidad de la exención fiscal que nos ocupa debe inspirar la interpretación del precepto legal que la regula: la internacionalización del capital humano con residencia en España, reduciendo la presión fiscal de quienes sin dejar de ser residentes se trasladan temporalmente a trabajar al extranjero.
Abordando el examen de aquellos requisitos legales que resultan controvertidos, ha de afirmarse que la documentación antes reseñada, aportada por el demandante, justifica en favor de que concreta entidad, con establecimiento permanente en el extranjero, se prestaron los servicios por el obligado tributario, y concreta los servicios prestados por el actor en los desplazamientos al extranjero, como empleado expatriado de AYESA INGENIERÍA Y ARQUITECTURA, S.A.U.
Por lo que atañe a los servicios prestados la compañía filial AYESA KSA, como afirma el demandante, tenían por objeto generar un interés económico y/o comercial en la entidad no residente en España, y que los servicios prestados consistieron en servicios de gestión para el diseño de los sistemas de telecomunicaciones de las Líneas 4, 5 y 6 del Metro de Riyadh (red de área local, sistemas anti-intrusión, sistemas de telefonía e interfonía, sistema cerrado de televisión y sistemas de meteorología), con independencia de que también beneficiaran al grupo empresarial en su conjunto y no solo a la filial receptora de los mismos.
Naturalmente, la naturaleza de los servicios prestados y las funciones desarrolladas en dichos cometidos por el obligado tributario, ponen de manifiesto que, con independencia de que también beneficiaran al grupo empresarial en su conjunto, reportaban un beneficio o valor añadido para las entidades no residentes destinatarias de tales trabajos, empresas filiales receptoras de los mismos.
Por todo ello, no cabe duda del derecho del reclamante a gozar de la exención tributaria controvertida, con todos los efectos a ello inherentes.
Sentado lo anterior, el cálculo de las cantidades exentas, debe realizarse de conformidad con el artículo 6.2 del Reglamento del IRPF, que establece que:
Dicho esto, y por lo que atañe a las retribuciones percibidas por el demandante con motivo de dichos desplazamientos y los servicios prestado a la compañía residente en el extranjero, el demandante justifica documentalmente que no ha percibido otras rentas en Arabia Saudí y que las únicas que ha percibido son las que se detallan en su certificado de ingresos y retenciones, lo que acredita con el certificado aportado con el escrito de demanda de la compañía para la que trabajaba.
En dicho certificado, firmado por el apoderado de AYESA INGENIERÍA Y ARQUITECTURA, S.A.U., se indica que durante el ejercicio 2017, el demandante, como empleado de esa compañía, percibió una retribución bruta anual de 3.104,89 euros, tal y como ya se acreditó en el anterior certificado expedido con fecha 23 de enero de 2017.
Añade que si bien en el contrato de expatriación, firmado con fecha 12 de noviembre de 2015, se especifica, en el apartado 1 del punto D. Condiciones económicas, que
A continuación, a este respecto, se certifica que D. Jesús Carlos no percibió ningún tipo de retribución adicional en destino durante el ejercicio 2017, siendo el único importe percibido la retribución bruta anual de 3.104,89 euros anteriormente mencionada.
Consecuentemente, estima la Sala acreditado que las únicas cantidades que el demandante ha percibido por los servicios prestados en el año 2017, como empleado de la compañía indicada, son las que se detallan en su certificado de ingresos y retenciones, concretamente 3.104,89 euros.
En consecuencia, procede la estimación del recurso contencioso-administrativo.
De conformidad con lo dispuesto en el artículo 139.1 de la Ley Jurisdiccional, no procede imponer las costas causadas en este procedimiento, al apreciarse que el caso presentara serias dudas de hecho, que solo han sido despejadas por la parte demandante con la documentación aportada en sede judicial.
Fallo
La presente sentencia es susceptible de recurso de casación, que deberá prepararse ante esta Sala en el plazo de
Dicho depósito habrá de realizarse mediante el ingreso de su importe en la Cuenta de Depósitos y Consignaciones de esta Sección, cuenta-expediente nº 2610-0000-93-1247-21 (Banco de Santander, Sucursal c/ Barquillo nº 49), especificando en el campo
Así por esta nuestra Sentencia, lo pronunciamos, mandamos y firmamos.
La difusión del texto de esta resolución a partes no interesadas en el proceso en el que ha sido dictada sólo podrá llevarse a cabo previa disociación de los datos de carácter personal que los mismos contuvieran y con pleno respeto al derecho a la intimidad, a los derechos de las personas que requieran un especial deber de tutela o a la garantía del anonimato de las víctimas o perjudicados, cuando proceda.
Los datos personales incluidos en esta resolución no podrán ser cedidos, ni comunicados con fines contrarios a las leyes.
