Última revisión
19/08/2021
Sentencia SOCIAL Nº 235/2021, Juzgado de lo Social - Barcelona, Sección 13, Rec 171/2021 de 26 de Mayo de 2021
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Orden: Social
Fecha: 26 de Mayo de 2021
Tribunal: Juzgado de lo Social Barcelona
Ponente: VIVAS GONZALEZ, JUAN JOSE
Nº de sentencia: 235/2021
Núm. Cendoj: 08019440132021100127
Núm. Ecli: ES:JSO:2021:3107
Núm. Roj: SJSO 3107:2021
Encabezamiento
Avenida Gran Via de les Corts Catalanes, 111, edifici S - Barcelona - C.P.: 08075
TEL.: 938874520
FAX: 938844916
E-MAIL: social13.barcelona@xij.gencat.cat
N.I.G.: 0801944420218008266
Materia: Prestaciones
Entidad bancaria BANCO SANTANDER:
Para ingresos en caja. Concepto: 5213000000017121
Pagos por transferencia bancaria: IBAN ES55 0049 3569 9200 0500 1274.
Beneficiario: Juzgado de lo Social nº 13 de Barcelona
Concepto: 5213000000017121
Parte demandante/ejecutante: Javier
Abogado/a: ANNA MARIA RIUS SOLA
Parte demandada/ejecutada: INSTITUT NACIONAL DE LA SEGURETAT SOCIAL (INSS)
En Barcelona a 26 de Mayo de 2021.
Vistos por mi D. JUAN JOSÉ VIVAS GONZÁLEZ, Magistrado-Juez Titular del Juzgado de lo Social número trece de Barcelona, los presentes autos sobre INCAPACIDAD PERMANENTE ABSOLUTA subsidiariamente INCAPACIDAD PERMANENTE TOTAL DERIVADA DE ACCIDENTE NO LABORAL, tramitados bajo el núm
Antecedentes
La parte demandada se opuso a la demanda por los motivos que tuvo por conveniente, terminando por interesar la desestimación de la misma.
Asimismo indicó que en caso de estimarse la demanda, la base reguladora ascendería a 848,71 euros/mes, con fecha de efectos económicos el 10/11/2020, reconociendo que la profesión habitual de D. Javier, era la de CONSTRUCCIÓN EDIFICIOS ASCENSORISTA- RETA. Del mismo modo admitió que las dolencias de las que estaba aquejado el actor eran las referidas en el hecho quinto de la demanda si bien discutiendo la gravedad y limitaciones que las mismas provocan al mismo.
Fijados los hechos controvertidos, y practicadas las pruebas que se estimaron pertinentes y útiles, por las defensas se formularon conclusiones quedando los autos vistos para el dictado de sentencia.
Hechos
(Hechos que resultan de los folios 13 al 37 de las actuaciones).
(Hechos que resultan del folio 23 y 24 de las actuaciones).
(Hechos que resultan del folio 16 de las actuaciones).
En los antecedentes de hecho de dicha resolución se consignaron los siguientes hechos:
'I. Esta Dirección Provincial resolvió en 09/11/2020 denegar el derecho a la prestación por no encontrarse en situación de incapacidad permanente en ningún grado de incapacidad, derivada de accidente no laboral y porque está al descubierto en el pago de las cuotas a la Seguridad Social, y se extinguió la situación de incapacidad temporal con efectos 09/11/2020.
2: Contra esa resolución, Javier interpone una reclamación previa por considerar que Se le debe declarar una incapacidad permanente en el grado de absoluta, subsidiariamente total, subsidiariamente parcial, derivada de accidente no laboral con efectos de 11/11/2020.
3, Su profesión habitual o actividad laboral es construcción edificios-ascensorista.
4. Las lesiones que padece fueron valoradas objetivamente por la Subdireceió General. d'Avaluacions Médiques (SGAM) en 14/10/2020.
5. No se aportan pruebas médicas suficientes que desvirtúen o modifiquen la valoración médica efectuada en su día de las lesiones que le afectan.
6.Inició un proceso de incapacidad temporal el 31/07/2018, y agotó el subsidio el 26/01/2020 por haber transcurrido el .
plazo máximo de 545 días, si bien se prorrogó hasta la fecha de la resolución de la incapacidad permanente.
7.La base reguladora mensual, a efectos de la incapacidad permanente total, absoluta o gran invalidez es de 848,71 €.
El periodo de bases es de 12/2016 a 12/2018.
8.Está al descubierto en el pago de cuotas del régimen especial de autónomos en 12/2018.'.
(Hechos resultantes del folio 36 de las actuaciones).
En el acto de juicio D. Javier, con NIF NUM000 abandono la solicitud de grado de incapacidad permanente absoluta derivada de accidente no laboral.
(Hechos que resultan del folio 1 al 9 de las actuaciones).
(Hechos probados al existir conformidad -ex artículo 281.3 de la LEC y resultar del folio 22 reverso de las actuaciones).
(Hechos que resultan del folio 63 de las actuaciones).
1/.-Espondiloartrosis vertebral de predominio lumbar sin compromiso radicular.
2/.-Consumo de substancias tóxicas
(Hechos que resultan de admisión de las partes y de los folios 23, 24, 50, 51, 53, 64 y 65 de las actuaciones).
Fundamentos
La parte demandante impugna la resolución dictada por la Dirección Provincial de Barcelona del INSS de fecha 09/11/2020, que acordó que no procedía reconocer grado de incapacidad permanente alguno, y resolución del mismo órgano de fecha 19/01/2021 que desestimó la reclamación previa en vía administrativa planteada por la parte actora en la que interesaba el reconocimiento de los grados de incapacidad permanente solicitados.
Los argumentos esgrimidos por la parte actora, fueron que el conjunto de patologías que padece el mismo suponen un obstáculo insalvable para la realización de su profesión habitual ( al haber desistido en el acto de juicio de la petición de incapacidad permanente absoluta derivada de accidente no laboral).
El INSS se opuso a la demanda interesando la confirmación de las resoluciones impugnadas al no concurrir los presupuestos legales para el reconocimiento del grado de incapacidad interesado, y al estar el actor en situación de descubierto.
Asimismo indicó que en caso de estimarse la demanda, la base reguladora de la incapacidad permanente total derivada de accidente no laboral, ascendería a 848,71 euros/mes, con fecha de efectos económicos el 10/11/2020, reconociendo que la profesión habitual de D. Javier, era la de CONSTRUCCIÓN EDIFICIOS ASCENSORISTA- RETA. Del mismo modo admitió que las dolencias de las que estaba aquejado el actor eran las referidas en el hecho quinto de la demanda si bien discutiendo la gravedad y limitaciones que las mismas provocan al mismo.
El objeto de la presente litis, de conformidad con expuesto por los Letrados intervinientes en su escritos de demanda y contestación a la misma, y las matizaciones realizadas en el acto de juicio, no siendo discutidas las dolencias ( se admite que son las contenidas en el hecho quinto de la demanda) hechos controvertidos serian, la gravedad de tales dolencias, las limitaciones que las mismas provocan en la capacidad laboral de la actora y si estás la hacían tributaria del grado de incapacidad permanente total solicitado.
También era controvertido entre las partes si la parte actora estaba en situación de descubierto o no.
Son pruebas propuestas y practicadas a instancia de las partes, la documental propuesta por la partes, expediente administrativo, y pericial, en los términos que obran en la grabación.
Al amparo de lo dispuesto en el artículo 97.2 de la LRJS, se indica que los hechos declarados probados en la presente son el resultado de la valoración conjunta y conforme a las reglas de la sana critica de la prueba practicada, teniendo en cuenta lo dispuesto por la LEC en los artículos 319 y 326 de la LEC, cuanto a los documentos públicos y privados y expediente administrativo, y articulo 348 de la LEC en cuanto a las periciales propuestas, así como y el artículo 281.3 de la LEC y 85.2 de la LRJS, y art 405.2 de la LEC en cuanto a los hechos respecto de los que existía conformidad o no han sido negados por la parte demandada.
Partiendo de tales consideraciones, han resultado probados los siguientes hechos:
(Hechos que resultan de los folios 13 al 37 de las actuaciones).
(Hechos que resultan del folio 23 y 24 de las actuaciones).
(Hechos que resultan del folio 16 de las actuaciones).
En los antecedentes de hecho de dicha resolución se consignaron los siguientes hechos:
'I. Esta Dirección Provincial resolvió en 09/11/2020 denegar el derecho a la prestación por no encontrarse en situación de incapacidad permanente en ningún grado de incapacidad, derivada de accidente no laboral y porque está al descubierto en el pago de las cuotas a la Seguridad Social, y se extinguió la situación de incapacidad temporal con efectos 09/11/2020.
2: Contra esa resolución, Javier interpone una reclamación previa por considerar que Se le debe declarar una incapacidad permanente en el grado de absoluta, subsidiariamente total, subsidiariamente parcial, derivada de accidente no laboral con efectos de 11/11/2020.
3, Su profesión habitual o actividad laboral es construcción edificios-ascensorista.
4. Las lesiones que padece fueron valoradas objetivamente por la Subdireceió General. d'Avaluacions Médiques (SGAM) en 14/10/2020.
5. No se aportan pruebas médicas suficientes que desvirtúen o modifiquen la valoración médica efectuada en su día de las lesiones que le afectan.
6.Inició un proceso de incapacidad temporal el 31/07/2018, y agotó el subsidio el 26/01/2020 por haber transcurrido el .
plazo máximo de 545 días, si bien se prorrogó hasta la fecha de la resolución de la incapacidad permanente.
7.La base reguladora mensual, a efectos de la incapacidad permanente total, absoluta o gran invalidez es de 848,71 €.
El periodo de bases es de 12/2016 a 12/2018.
8.Está al descubierto en el pago de cuotas del régimen especial de autónomos en 12/2018.'.
(Hechos resultantes del folio 36 de las actuaciones).
En el acto de juicio D. Javier, con NIF NUM000 abandono la solicitud de grado de incapacidad permanente absoluta derivada de accidente no laboral.
(Hechos que resultan del folio 1 al 9 de las actuaciones).
(Hechos probados al existir conformidad -ex artículo 281.3 de la LEC y resultar del folio 22 reverso de las actuaciones).
(Hechos que resultan del folio 63 de las actuaciones).
Según el art. 194.1 del Real Decreto Legislativo 8/2015, de 30 de octubre, por el que se aprueba el texto refundido de la Ley General de la Seguridad Social, 'la incapacidad permanente, cualquiera que sea su causa determinante, se clasificará, en función del porcentaje de reducción de la capacidad de trabajo del interesado, valorado de acuerdo con la lista de enfermedades que se apruebe reglamentariamente en los siguientes grados: a) Incapacidad permanente parcial; b) Incapacidad permanente total; c) Incapacidad permanente absoluta; y, d) Gran invalidez.
Conforme la Disposición Transitoria Vigésimo Sexta del TRLGSS, hasta que no se desarrolle reglamentariamente dicho artículo, será de aplicación la siguiente redacción:
1. La incapacidad permanente, cualquiera que sea su causa determinante, se clasificará con arreglo a los siguientes grados:
a) Incapacidad permanente parcial para la profesión habitual.
b) Incapacidad permanente total para la profesión habitual.
c) Incapacidad permanente absoluta para todo trabajo.
d) Gran invalidez.
2. Se entenderá por profesión habitual, en caso de accidente, sea o no de trabajo, la desempeñada normalmente por el trabajador al tiempo de sufrirlo. En caso de enfermedad común o profesional, aquella a la que el trabajador dedicaba su actividad fundamental durante el período de tiempo, anterior a la iniciación de la incapacidad, que reglamentariamente se determine.
3. Se entenderá por incapacidad permanente parcial para la profesión habitual la que, sin alcanzar el grado de total, ocasione al trabajador una disminución no inferior al 33 por ciento en su rendimiento normal para dicha profesión, sin impedirle la realización de las tareas fundamentales de la misma.
4. Se entenderá por incapacidad permanente total para la profesión habitual la que inhabilite al trabajador para la realización de todas o de las fundamentales tareas de dicha profesión, siempre que pueda dedicarse a otra distinta.
5. Se entenderá por incapacidad permanente absoluta para todo trabajo la que inhabilite por completo al trabajador para toda profesión u oficio.
6. Se entenderá por gran invalidez la situación del trabajador afecto de incapacidad permanente y que, por consecuencia de pérdidas anatómicas o funcionales, necesite la asistencia de otra persona para los actos más esenciales de la vida, tales como vestirse, desplazarse, comer o análogos.'
Dos. Hasta que no se desarrolle reglamentariamente dicho artículo, todas las referencias que en este texto refundido y en las demás disposiciones se realizasen a la 'incapacidad permanente parcial' deberán entenderse hechas a la 'incapacidad permanente parcial para la profesión habitual'; las que se realizasen a la 'incapacidad permanente total' deberán entenderse hechas a la 'incapacidad permanente total para la profesión habitual'; y las hechas a la 'incapacidad permanente absoluta', a la 'incapacidad permanente absoluta para todo trabajo'.'.
Sobre los grados de incapacidad permanente debemos de citar la sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León de Burgos, Sala de lo Social, Sentencia 164/2020 de 7 May. 2020, Rec. 133/2020 que sintetiza muy bien los criterios y presupuestos a tener en cuenta para el reconocimiento de tales grados de incapacidad permanente razonando:'
1) Alteración grave de la salud, lo que hace referencia a que las diversas enfermedades deben ser intelectualmente integradas y valorarse la totalidad de ellas en su conjunto, de tal modo, que aunque los diversos padecimientos que integren su estado patológico, considerados aisladamente, no determinen un grado de incapacidad, sí pueden llevar a tal conclusión, si se ponderan y valoran conjuntamente, con independencia de la contingencia, común o profesional, que las haya originado; exige también la norma un tratamiento médico previo y el alta en dicho tratamiento, cuya no finalización impide, temporalmente, la valoración.
2) El carácter objetivable de las reducciones anatómicas o funcionales ('susceptibles de determinación objetiva'), lo que implica la exigencia de que se pueda fijar un diagnóstico médico, de forma indudable de acuerdo con los criterios comúnmente aceptados de la ciencia médica, y huyendo de las meras especulaciones subjetivas, o de las vaguedades, inconcreciones o descripciones carentes de base científica.
3) La condición permanente y previsiblemente definitivas de las lesiones, esto es, incurables, irreversibles; siendo suficiente una previsión seria de irreversibilidad para fijar el concepto de invalidez permanente, ya que, al no ser la Medicina una ciencia exacta, sino fundamentalmente empírica, resulta difícil la absoluta certeza del pronóstico, que no puede emitirse sino en términos de probabilidad. Por eso, el precepto que se comenta añade que 'no obstará a tal calificación la posibilidad de recuperación de la capacidad laboral del inválido si dicha posibilidad se estima médicamente como incierta o a largo plazo.
4) La gravedad de las reducciones, desde la perspectiva de su incidencia laboral, hasta el punto de 'que disminuyan o anulen' su capacidad laboral en función de la profesión habitual o del grado de incapacidad que se postule; constituyéndose éste en el requisito central de la incapacidad permanente, pues resulta intrascendente una lesión -por grave que sea- que no incide en la capacidad laboral. A su vez, como luego se verá, según que el grado de afectación de la capacidad laboral sea mayor o menor, estaremos ante uno u otro grado de la misma.
En ese sentido, procede primeramente resaltar que la doctrina jurisprudencial emanada de la Sala de lo Social del Tribunal Supremo, ha venido elaborando cuáles son los contornos de la protección invalidante de nuestro Sistema de la Seguridad Social, y en su consecuencia, cómo debe de realizarse la valoración de las dolencias del trabajador que, siendo objetivables, sean tenidas previsiblemente como definitivas, tal y como finalmente queden judicialmente acreditadas, que son las que conforman las que tienen que ser, a esos efectos, tenidas en cuenta ( artículo 134.1 de la LGSS EDL 1994/16443).
Doctrina ésta, que hasta el momento, cabe que se pueda resumir en los siguientes términos:
a) Que debe de acomodarse la decisión que en cada supuesto se deba de adoptar, a un necesario proceso de individualización, en atención a cuáles sean las concretas particularidades del caso a enjuiciar.
b) Que, dado el carácter marcadamente profesional de nuestro Sistema de protección social en relación con la invalidez, lo que interesa valorar es, cual sea la capacidad laboral residual que, las secuelas que han sido tenidas como definitivas, permiten al afectado. Y ello, bien sea para la que haya venido siendo su profesión habitual hasta el momento de acaecer la incidencia presuntamente invalidante, o bien, en general, para cualquier otra actividad u oficio. De donde derivará una u otra calificación de las mismas, de acuerdo con los distintos tipos invalidantes que vienen legalmente previstos, actualmente en el artículo 137 de la LGSS EDL 1994/16443.
c) Que esa valoración de teórica capacidad laboral, tiene que verificarse teniendo en cuenta que, la prestación de un trabajo o actividad, debe ser realizado en condiciones normales de habitualidad, a los efectos de que, con un esfuerzo normal, se pueda obtener el rendimiento que sea razonablemente exigible; sin que por lo tanto, sea preciso para ello la adición, por parte del sujeto afectado, de un sobreesfuerzo que deba ser tenido como especial, y además, prestando ese trabajo concreto, o desarrollada la actividad, tanto con la necesaria profesionalidad, como conforme a las exigencias normales de continuidad, dedicación y eficacia, que son legalmente exigibles, y consecuentemente, con desempeño de un modo continuo y de acuerdo con la jornada laboral que sea la ordinaria en el sector de actividad o en la empresa concreta.
d) Así como, finalmente, el desempeño de la teórica actividad, no debe de implicar un incremento del riesgo físico, propio o ajeno, de compañeros de trabajo o de terceros.
... Sentado lo anterior debemos de señalar que es doctrina reiterada de los distintos Tribunales Superiores de Justicia, que se habrá de entender por incapacidad permanente total conforme el artículo 137.4 de la LGSS, las dolencias que inhabiliten al trabajador para la realización de todas o las más fundamentales tareas de su profesión, siempre que pueda dedicarse a otra distinta.
Tal como se declara por el artículo 137.1 de la LGSS, se entenderá por incapacidad permanente total para la profesión habitual la que inhabilite al trabajador para la realización de todas o las más fundamentales tareas de dicha profesión, siempre que pueda dedicarse a otra distinta. De acuerdo con el artículo 136 de la LGSS, la invalidez permanente configurada en la acción protectora de la Seguridad Social es de tipo profesional y por ello, para su debida calificación hay que partir de las lesiones que presenta el beneficiario y ponerlas en relación con su actividad laboral para comprobar las dificultades que provocan en la ejecución de tareas específicas para su profesión, y proceder a declarar la invalidez permanente total cuando inhabiliten para desarrollar todas o las más fundamentales tareas de su profesión habitual, con un mínimo de capacidad o eficacia y con rendimiento económico aprovechable y sin que se trata de la mera posibilidad de ejercicio esporádico de una determinada tarea, sino de su realización conforme a las exigencias de continuidad, dedicación y eficacia. Reiterada doctrina jurisprudencial que, interpretando el art. 137.5 de la Ley General de la Seguridad Social , ha declarado que debe reconocerse el grado de incapacidad permanente absoluta cuando las secuelas del accidente o de la enfermedad, definitivas e irreversibles impidan al trabajador prestar cualquiera de los quehaceres retribuidos que ofrezca el mundo laboral, no pudiendo ser entendido ello a través de una interpretación literal y rígida que nos llevaría a la imposibilidad de su aplicación, y sí por el contrario, en forma flexible para su adaptación a las cambiantes formas en que la actualidad laboral se muestra, valorando primordialmente la real capacidad de trabajo residual que el enfermo conserva, y teniendo en cuenta que el desempeño de todo trabajo retribuido lleva consigo el sometimiento a una disciplina laboral, trabajo que siempre se requiere ha de desarrollarse con profesionalidad y de modo continuo no susceptible de fases de reposo y de fases de actividad.
Como mantiene la jurisprudencia, deberá declararse la invalidez absoluta cuando resulte una inhabilitación completa del trabajador para toda profesión u oficio, al no estar en condiciones de acometer ningún quehacer productivo, porque las aptitudes que le restan carecen de suficiente relevancia en el mundo económico para concertar alguna relación de trabajo retribuida ( STS de 18-1- 1988 y de 25-1-1988), implicando no sólo la posibilidad de trasladarse al lugar de trabajo por sus propios medios y permanecer en él durante toda la jornada ( STS de 25-3-1988) y efectuar allí cualquier tarea, sino la de llevarla a cabo con un mínimo de profesionalidad, rendimiento y eficacia, actuando de acuerdo con las exigencias, de todo orden, que comporta la integración en una empresa, en régimen de dependencia de un empresario, dentro de un orden preestablecido y en interrelación con los quehaceres de otros compañeros ( STS de 12-7-1986 y de 30-9- 1986), por cuanto no es posible pensar que en el amplio campo de las actividades laborales exista alguna en la que no sean exigibles esos mínimos de dedicación, diligencia y atención que son indispensables en el más simple de los oficios y en la última de las categorías profesionales, salvo que se den un singular afán de superación y espíritu de sacrificio por parte del trabajador y un grado intenso de tolerancia en el empresario pues, de no coincidir ambos, no cabe mantener como relaciones laborales normales aquellas en las que se ofrezcan tales carencias ( STS de 21-1-1988).
Por tanto, no se trata de la mera posibilidad del ejercicio esporádico de una determinada tarea, sino de su realización conforme a las exigencias mínimas de continuidad, dedicación y eficacia ( STS de 6-2-1987), y estando por ello incapacitado para asumir cualquier género de responsabilidad laboral, por liviana o sencilla que sea la profesión u oficio elegido ( STS de 29-09-87). En consecuencia, habrá invalidez permanente absoluta siempre que las condiciones funcionales médicamente objetivables del trabajador le inhabiliten para cualquier trabajo que tenga una retribución ordinaria dentro del ámbito laboral ( STS de 23-3-1988 y de 12-4-1988). Es en tal sentido que se ha declarado que lo preceptuado en el artículo 137.5 de la LGSS EDL 1994/16443 no debe ser objeto de una interpretación literal y rígida, que llevaría a una imposibilidad de su aplicación, sino que ha de serlo de forma flexible.'
Para la valoración de la prueba y en especial la documental médica hemos de tener en cuenta las siguientes consideraciones establecidas por la jurisprudencia.
En este sentido la sentencia del TSJ Galicia, Sala de lo Social, Sec. 1.ª, de 11 de mayo de 2018 que indica
Pero además, ante informes médicos discrepantes, ha de otorgarse prevalencia a los públicos que a los privados, por la mayor objetividad de aquellos, salvo que estos últimos por su particular rigor científico o especial cualificación profesional de su autor, estén dotados de su poder o fuerza de convicción características que no concurren en la presente ocasión.'.
Por lo que se refiere a los informes periciales la sentencia del Tribunal Superior de Justicia, Sala de lo Social, sentencia nº 5539/2020 de fecha 11/12/2020 indicaba que
Sentado lo anterior, debemos indicar que las dolencias que afectan a la parte actora, tras la valoración de la prueba practicada, hechos admitidos y documental obrante a los folios 23, 24, 50, 51, 53, 64 y 65 de las actuaciones son las siguientes:
1/.-Espondiloartrosis vertebral de predominio lumbar sin compromiso radicular.
2/.-Consumo de substancias tóxicas.
Una vez determinadas las dolencias de la parte actora debemos indicar que valorada la prueba documental médica obrante en autos, debemos concluir que la parte actora no acreditó ser tributario del grado de incapacidad permanente total para el ejercicio de su profesión habitual derivada de accidente no laboral y ello en base a las siguientes consideraciones:
1/.- En cuanto a la dolencia de índole lumbar debemos indicar que el informe de ICAM de fecha 14/10/2020 señala que si bien las dolencias de índole lumbar ( protrusión discal) existen, las mismas no presentan compromiso radicular ni limitan la capacidad laboral del actor. De hecho en el apartado de exploración de dicho informe se indica ' no signos radiculares, refiere lumbalgia a la elevación de ambas piernas de forma asimétricas; bragard negativo; punta talón normal, deambulación conservada.
Dicho informe es emitido por un organismo público, e independiente. Dicho informe no ha resultado desvirtuado con la actividad probatoria desarrollada por la parte actora dado que todos los informes médicos aportados por dicha parte son de fecha anterior a la fecha del informe de ICAM, son informes del año 2018 y 2019 que no reflejan el estado actual del actor. Debiendo por tanto primar lo indicado por el ICAM.
Igualmente la receta médica se refiere a medicación prescrita desde el año 2019 hasta el mes de mayo de 2020, desde dicha fecha no consta cual es la medicación que toma el actor ( folios 54 al 57 de las actuaciones).
2/.- Por lo que se refiere a la dolencia consumo de sustancias tóxicas, debemos indicar que dicha dolencia se declara probada por el reconocimiento de la parte demandada, si bien no se acredita con la prueba practicada que la misma provoque limitaciones tales al actor que le impidan el desempeño de su profesión habitual con regularidad, rendimientos y profesionalidad.
Por último y para ambas dolencias, debemos aclarar que el informe pericial aportado por la parte actora no forma convicción en el juzgador dado que las conclusiones contenidas en el mismo no se infieren de la documental médica obrante en autos, a la vista de lo razonado en los puntos anteriores.
Por todo lo expuesto, procede desestimar la demanda con confirmación de las resoluciones de la D.P. del INSS de Barcelona de fecha 09/11/2020 y 19/01/2021 que fueron impugnadas.
VISTOS los artículos citados y demás de general aplicación al caso.
Fallo
Que debo desestimar y desestimo la demanda formulada por D. Javier, con NIF NUM000, asistido de la letrada Dª ANNA RUIS SOLÁ, frente al INSTITUTO NACIONAL DE LA SEGURIDAD SOCIAL, defendido y representado por la Letrada del Cuerpo de la Administración de la Seguridad Social Dª ROSA FÉLIX SÁNCHEZ RODRÍGUEZ, por los motivos expuestos en los fundamentos jurídicos de la presente, todo ello con confirmación de las resoluciones de la D.P del INSS de Barcelona de fecha 09/11/2020 y 19/01/2021 que fueron objeto de impugnación en el presente.
En materia de costas no se hacen pronunciamientos.
Notifíquese la presente resolución a las partes. Esta sentencia no es firme, cabe contra ella recurso de suplicación ante la Sala de lo Social del TSJ de Cataluña, que deberá ser anunciado ante este Juzgado en el plazo de cinco días desde su notificación, en el modo y forma previstos en la Ley Reguladora de la Jurisdicción Social, arts. 194 y 196. Al interponer el recurso, todo el que no tenga la condición de trabajador o causahabiente suyo o beneficiario del régimen público de la Seguridad Social o, en su caso, beneficiario de la asistencia jurídica gratuita entregará resguardo de haber constituido deposito en la cuenta de depósitos y consignaciones que este Juzgado ( art. 229.1.a) Ley Reguladora de la Jurisdicción Social).
Así por esta mi sentencia la pronuncio, mando y firmo juzgando en la instancia.
El Magistrado
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