Sentencia Social 1533/202...e del 2023

Última revisión
07/03/2024

Sentencia Social 1533/2023 Tribunal Superior de Justicia de Canarias . Sala de lo Social, Rec. 820/2023 de 09 de noviembre del 2023

nuevo

GPT Iberley IA

Copiloto jurídico

Relacionados:

Tiempo de lectura: 45 min

Orden: Social

Fecha: 09 de Noviembre de 2023

Tribunal: TSJ Canarias

Ponente: MARIA JESUS GARCIA HERNANDEZ

Nº de sentencia: 1533/2023

Núm. Cendoj: 35016340012023101300

Núm. Ecli: ES:TSJICAN:2023:3697

Núm. Roj: STSJ ICAN 3697:2023


Encabezamiento

?

TRIBUNAL SUPERIOR DE JUSTICIA. SALA DE LO SOCIAL

Plaza de San Agustín Nº 6

Las Palmas de Gran Canaria

Teléfono: 928 30 64 00

Fax.: 928 30 64 08

Email: socialtsj.lpa@justiciaencanarias.org

Rollo: Recursos de Suplicación

Nº Rollo: 0000820/2023

NIG: 3501644420210010996

Materia: Derechos fundamentales

Resolución:Sentencia 001533/2023

Proc. origen: Despidos / Ceses en general Nº proc. origen: 0000986/2021-00

Órgano origen: Juzgado de lo Social Nº 2 de Las Palmas de Gran Canaria

Demandado: FOGASA; Abogado: ABOGACÍA DEL ESTADO DE FOGASA LAS PALMAS

Recurrente: Fernando; Abogado: MARIA DE LOS ANGELES MARTIN BLANCO

Recurrido: CENTRO TECNICO DE AGENTES DE SEGUROS, AGENCIA DE SEGUROS, SA; Abogado: MARIA DEL MAR ROPERO CAMPOS

Recurrido: SANTA LUCIA SA, COMPAÑÍA DE SEGUROS Y REASEGUROS; Abogado: SERGIO GARCIA RUIZ

?

En Las Palmas de Gran Canaria, a 9 de noviembre de 2023.

La Sala de lo Social del Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Autónoma de CANARIAS en Las Palmas de Gran Canaria formada por los Ilmos. Sres. Magistrados D. ÓSCAR GONZÁLEZ PRIETO, D.ª MARÍA JESÚS GARCÍA HERNÁNDEZ y D.ª YOLANDA ÁLVAREZ DEL VAYO ALONSO, ha pronunciado

EN NOMBRE DEL REY

la siguiente

SENTENCIA

En el Recurso de Suplicación núm. 0000820/2023, interpuesto por D. Fernando, frente a Sentencia 000051/2023 del Juzgado de lo Social Nº 2 de Las Palmas de Gran Canaria en los Autos Nº 0000986/2021-00 en reclamación de Derechos fundamentales siendo Ponente la ILMA. SRA. D.ª MARÍA JESÚS GARCÍA HERNÁNDEZ.

Antecedentes

PRIMERO.- Según consta en Autos, se presentó demanda por D. Fernando, en reclamación de Derechos fundamentales siendo demandados CENTRO TECNICO DE AGENTES DE SEGUROS, AGENCIA DE SEGUROS, SA, SANTA LUCIA SA, COMPAÑÍA DE SEGUROS Y REASEGUROS y FOGASA y celebrado juicio y dictada Sentencia ?desestimatoria el 23 de enero de 2023 por el Juzgado de referencia.

SEGUNDO.- En la citada Sentencia y como hechos probados, se declaran los siguientes:

"PRIMERO.- El actor suscribió contrato nombramiento de subagente con el Agente DIRECCION000, C.B. el 01/03/1996, en La Palmas de Gran Canaria, para realizar personalmente la actividad mercantil de promoción y mediación de Seguros o colaborar con el Agente en los supuestos de esta actividad.

(No controvertido y documento 3.a del ramo de prueba de la parte actora).

SEGUNDO.- El convenio colectivo aplicable es el de Trabajo de Ámbito Estatal del Sector de la Mediación de Seguros Privados (Años 2019-2022) (BOE núm. 6, Martes 7 de enero de 2020)

(Documento nº 4.c del ramo de prueba de la parte actora).

TERCERO.- En fecha 1 de abril de 2005, Santa Lucía, S.A., Compañía de Seguros y Centro Técnico de Agentes de Seguros, Agencia de Seguros, S.A. (CTAS, S.A.) suscriben un contrato mercantil de agencia de seguros, por el que se le nombra a CTAS, S.A como agencia de seguros de la Cía. de seguros Santa Lucía para la demarcación de la provincia de Las Palmas.

(Documento nº 1 del ramo de prueba de la codemandada Santa Lucía, S.A.).

CUARTO.- Con fecha, 01/02/2019, el actor suscribe contrato de nombramiento de colaborador externo pasando a formar parte de la red de colaboradores externos de la Sociedad de Mediación CENTRO TÉCNICO DE AGENTES DE SEGUROS (CTAS), que, como consecuencia del fallecimiento del anterior agente Dña. Loreto, pasó a ser el único agente de mediación, en exclusiva, para SANTALUCÍA en Canarias.

En el contrato suscrito entre el actor y CTAS, cuyo contenido se da aquí íntegramente por reproducido al constar obrante en autos, en la cláusula general segunda del mismo, se dispone que:

"Las función del Colaborador consistirán en conseguir la captación de operaciones de seguros y clientela para la Agencia de Seguros dentro de su demarcación como Agencia de Seguros Exclusiva de SANTA LUCÍA, S.A., por cuantos medios lícitos estén a su alcance así como funciones auxiliares de tramitación administrativa (.)

El Colaborador externo, en su actividad, actuará bajo criterios organizativos propios con las limitaciones impuestas en la Ley 26/2006, de Mediación de Seguros y Reaseguros Privados, en el la Ley 12/1992, de Contrato de Agencia, y Ley 20/2007 el Estatuto del Trabajo Autónomo. (.)

A9 El Colaborador percibirá los incentivos a la producción y/ comisiones que se detallan en los ANEXOS de este Contrato que se abonarán sobre la Prima de Tarifa de las pólizas captadas una vez formalizadas por la Agencia de Seguros y cobrado el recibo.

(.)

C) En el supuesto de haber percibido incentivos variables por una operación que después resulte fallida, se efectuarán los oportunos reajustes y las correspondientes deducciones de las futuras retribuciones del Colaborador.

D) Asimismo, el colaborador responderá ante la Agencia, en cualquier caso, de los recibos o cantidades que le sean entregados.

E) ASUNCIÓM DEL RIEGSO Y VENTURA: Si con ocasión de la actividad de cobro de recibos, al Colaborador le hubieran hecho entrega por parte del tomador, o persona relacionada con éste, de cuantía o importe alguno, quedará obligado a ingresar y liquidar dicho importe en la Agencia o en la entidad bancaria designada al efecto. Es decir, el colaborador responderá y asumirá personalmente el montante de la cuantía percibida por el cobro de los recibos cuando ésta no hubiese podido ser ingresada o liquidada en la Agencia, aún por motivos ajenos a la voluntad del colaborador (robo, pérdida, sustracción, etc.)

El Colaborador deberá rendir cuentas al Mediador de Seguros de las cantidades que haya recaudad por cuenta del mismo/a semanal, quincenal, o mensualmente,."

La zona de influencia del actor era en Vecindario, teniendo una zona geográfica asignada, aunque con flexibilidad para la contratación de nuevas pólizas.

(Documento 3.b del ramo de prueba de la parte actora y testifical).

QUINTO.- Los fondos, cuestionarios, impresos y cuantos elementos, material y documentos, con valor o sin él, que obren en poder del actor, como colaborador externo entregados por la Agencia de Seguros, otros Agentes, asegurados o Colaboradores de Santa Lucía, S.A., a consecuencia de su actividad bajo su custodia y responsabilidad se consideran en condición y calidad de depósito.

El actor cobra mensualmente mediante comisión e incentivos económicos su colaboración en las operaciones de seguros conseguidas, una vez formalizadas por la Agencia y cobrado el recibo, y en las funciones de tramitación administrativa encomendadas; respondiendo ante la Agencia de los recibos cantidades que le sean entregadas, con asunción del riesgo y ventura sobre el montante de la cuantía recibida por los recibos cobrados cando ésta no haya sido ingresada o liquidada en la Agencia CTAS, S.A., aún por motivos ajenos a su voluntad.

(Documentos nº 1 aportado por la parte demandada CTAS,S.A. y documento nº 2 aportado por la parte actora, ambos de sus respectivos ramos de prueba).

SEXTO.- Con una periodicidad mensual, el actor firma a Centro Técnico de Agentes de Seguros, S.A. el documento de aceptación del encargo de cobro de recibos domiciliarios del mes correspondiente, por el que el actor gestionará "el cobro de los recibos domiciliarios que se le entreguen del mes correspondiente, con arreglo a sus propios criterios organizativos, de forma que el colaborador decide cuando y como cobra los recibos, así como el tiempo que dedica a la actividad.

Con la aceptación del encargo, el colaborador asume el riesgo y ventura del resultado de la gestión(.)

La empresa no asumirá, en modo alguno, ni compensará a colaborador por los gastos personales en los que hubiere incurrido con ocasión del encargo aceptado.

Asimismo, el colaborador externo asume íntegramente la responsabilidad anterior, con independencia de que haya realizado personalmente la gestión de cobro o haya decidido contar con la colaboración de un tercero."

(Documento 5 del ramo de prueba de la parte demandada CTAS, S.A.).

SÉPTIMO.- Las comisiones mercantiles que el actor cobraba por sus servicios eran variables en función de cada concepto sobre las pólizas de seguro.

(Documento 4 del ramo de prueba de la parte demandada CTAS,S.A.).

OCTAVO.- El actor no cobraba kilometrajes ni gastos derivados de su actividad como colaborador externo de CTAS, S.A., e, igualmente, según sus criterios organizativos, el propio actor se organizaba la distribución del tiempo que dedicaba a su actividad y que desarrollaba como colaborador externo de CTAS,S.A.

El actor no recibía abono alguno en concepto de los gastos generados por sus servicios como colaborador externo de la demandada CTAS, S.A.

(Documentos nº 4, nº 7 y nº 8, con la relación de pagos de kilometrajes, gastos, solicitudes de vacaciones y registros de jornada de los trabajadores laborales de CTAS, S.A., no figurando el actor en ninguno de ellos, aportados por la demandada CTAS, S.A. en su ramo de prueba y testifical).

NOVENO.- Por la situación excepcional de estado de Alarma a nivel nacional declarado por el RD 463/2020, de 14 de marzo, derivado de la crisis sanitaria por la pandemia de COVID-19, la demandada CTAS,S.A. expide con fecha 30 de marzo un documento al actor, necesario durante el periodo de confinamiento para que pudiera desplazarse lo imprescindible con el fin de seguir realizando sus servicios de colaboración externa para la demandada.

(Documento 5.c del ramo de prueba de la parte actora).

DÉCIMO.- Durante el periodo del citado estado de alarma nacional declarado, la demandada CTAS,S.A. acordó el 1 de abril de 2020 de manera individual con cada colaborador, y transitoriamente, que realizaran la gestión oportuna para facilitar la domiciliación bancaria para el cobro de recibos, de manera temporal y extraordinaria, a los asegurados de la Cía. de seguros Santa Lucía, S.A. a través de domiciliación bancaria, hasta que cesara el estado de alarma y, una vez concluyera el mismo y la consiguiente

restricción de movimiento, se iniciarían los trámites de retorno de los recibos domiciliados, excepcionalmente, en banco, a su situación original, ofreciéndole a los colaboradores externos la posibilidad de mantener el acuerdo vigente, con todos sus efectos, incluidos los de mantenimiento de las condiciones de comisionamiento, hasta el 31 de diciembre de 2020.

(Documentos 6.a y 6.c del ramo de prueba de la parte actora y bloque documental nº 3- acuerdo temporal de domiciliación bancaria de recibos y comisionamiento- del ramo de prueba de la parte demandada CTAS, S.A.).

UNDÉCIMO.- En fecha 26 de marzo de 2021, varios colaboradores externos de la demandada CTAS,S.A., entre los que se encontraba el actor, remitieron escrito de denuncia ante la Inspección de trabajo y Seguridad Social ante los despidos tanto de personal laboral estando de baja médica como de disolución de contratos con autónomos, y denuncian que CTAS,S.A., aprovechando la situación generada por la pandemia, hubo utilizado a los cobradores de pólizas a domicilio con otros fines y exigencias no contemplados en el contrato inicial, y todo ello por si pudiera revelar una relación laboral y no mercantil de los colaboradores externos.

(Documento nº 6. i del ramo de prueba de la parte actora).

DUODÉCIMO.- Con fecha 18/10/2021, los denunciantes, colaboradores externos de la demandada CTAS, S.A., entre los que se encontraba el actor, presentaron Papeleta de conciliación ante el SEMAC, misma fecha en la que presentaban una demanda de reconocimiento de derecho de existencia de relación laboral ante la jurisdicción social demandando a CTAS,S.A., la Cía. de seguros Santa Lucía, S.A y Cdad. Hereditaria de los fallecidos D. Cosme y Dña. Loreto.

Celebrándose el acto de conciliación ante el SMAC el día 12 de enero de 2022, con resultado de sin avenencia.

(Documentos nº 8.c, 8.d y 8.g del ramo de prueba de la parte actora).

DÉCIMO TERCERO.- Con fecha 23 de noviembre de 2021, la demandada CTAS, S.A. remite comunicación escrita al actor, cuyo contenido íntegro se da aquí por reproducido al constar en autos, expresando lo siguiente:

"Con arreglo a lo dispuesto en el clausulado del contrato de nombramiento de colaborador externo que tiene suscrito con esta sociedad en lo referente a causas de extinción del vínculo contractual, lamentamos comunicar que hemos tomado la decisión de rescindir dicho vínculo con fecha de efectos de 23 de noviembre de 2021.

(.)

A la vista de los resultados comerciales de la Agencia con la que Usted colabora, hemos podido constatar que sus funciones mercantiles de captación comercial de nuevas pólizas suponen un 15,15% de la aportación productiva acumulada durante el aña 2021 y de un 8,47% de primas:

(.)

Así las cosas, sobre la base de este dato comercial, de conformidad con lo establecido en el clausulado del contrato mercantil suscrito entre las partes para desarrollar la actividad de Colaborador Externo, hemos decidido extinguir unilateralmente dicho contrato con efectos del día 23 de noviembre de 2021, ya que el mantenimiento de su contrato mercantil no es rentable para esta sociedad. "

A tal efecto, deberá usted efectuar las operaciones contables, saldando y liquidando lo que estuviera pendiente así como proceder a la devolución de los fondos, depósitos, recibos y efectos que tuviera en su poder, así como toda la documentación que se le hubiera podido entregar hasta el momento."

(Documento nº 1 del ramo de prueba de la parte actora y documento nº 6 el ramo de prueba de la demandada CTAS, S.A.).

DÉCIMO CUARTO.- El actor no ostenta ni ha ostentado la condición de representante de los trabajadores ni está afiliado a ningún sindicato.

(No controvertido)

DÉCIMO QUINTO.- Con fecha 30/11/2021, el actor presenta papeleta de conciliación ante el SEMAC, y el día 21 de enero de 2022 tuvo lugar la celebración del acto de conciliación ante el Servicio de Mediación, Arbitraje y Conciliación de la Dirección General de Trabajo, (SEMAC), con resultado de " Sin avenencia."

(Acta del acto de conciliación celebrado ante el SEMAC aportado por la parte actora, obrante en autos)."

TERCERO.- El Fallo de la Sentencia de instancia literalmente dice:"Que estimando la excepción de incompetencia de jurisdicción opuesta por la demandada, DEBO DESESTIMAR Y DESESTIMO la demanda interpuesta por D. Fernando, frente a CENTRO TÉCNICO DE AGENTES DE SEGUROS, AGENCIA DE SEGUROS, S.A. (CTAS, S.A.), SANTA LUCÍA, S.A., COMPAÑÍA DE SEGUROS Y REASEGUROS, y FONDO DE GARANTÍA SALARIAL (FOGASA), sobre despido, ABSOLVIENDO a las codemandadas de todas las pretensiones deducidas en su contra, dejando a salvo su derecho a ejercitar sus derechos ante la jurisdicción competente que es la civil."

CUARTO.- Que contra dicha Sentencia se interpuso Recurso de Suplicación por D. Fernando, y recibidos los Autos por esta Sala, se formó el oportuno rollo y pase a la Ponente, señalándose para deliberación, votación y fallo.

Fundamentos

PRIMERO.- Por el Juzgado de instancia se dictó sentencia que declaraba la falta de competencia de la Jurisdicción Social para conocer de la pretensión del demandante, por entender que la relación jurídica existente entre las partes era de carácter mercantil.

La parte demandante formaliza recurso de suplicación, en el que se articulan varios motivos de revisión fáctica y censura jurídica, todo ello en los términos que obran en autos, a fin de que se revoque la sentencia de instancia y se estimen las pretensiones del demandante, recurso que se impugna de contrario.

SEGUNDO.- Por el cauce del apartado b) del artículo 193 de la LRJS interesa la recurrente incorporar al relato fáctico tres nuevos ordinales para los que propone la siguiente redacción:

A.- Cuarto bis: "La oficina de CTAS SA tenía un horario de atención al colaborador externo. El actor tenía disponibilidad para acudir diariamente a las oficinas de la empresa"

Apoyo probatorio: documento al folio 139

B.- Octavo bis: "El actor figura como cobrador en la intranet de Santa Lucía"

Apoyo probatorio: documento al folio 144

C.- Quinto bis: "Entre los documentos entregados por la Agencia de Seguros al actor a consecuencia de su actividad se incluyen partes de incidencias"

Apoyo probatorio: documento al folio 243.

Los datos propuestos resultan directamente de la documental relacionada, pero carecen de relevancia para mutar el sentido del pronunciamiento, por lo que se desestiman las tres solicitudes.

TERCERO., Por el cauce de censura jurídica, apartado c) artículo 193 LRJS, la recurrente atribuye a la sentencia infracción de los artículos 1, 8, 26 y 44 ET, 70 y 71 del Convenio colectico de ámbito estatal para las empresas de mediación de seguros privados 2019-2022 , 85 LRJS, 401 LEC y de la doctrina jurisprudencial que cita.

La determinación del orden jurisdiccional competente es cuestión de orden público, y consecuentemente la Sala no está limitada en su exámen a los motivos de recurso.

Como se advierte en sentencia de 20 de julio de 2023, rec. 463/2023, esta Sala ha tenido ya ocasión de resolver otros recursos idénticos al que ahora nos ocupa, interpuestos respectivamente contra sentencias de instancia que igualmente declaraban la falta de competencia de la Jurisdicción Social para conocer de la demanda de otras personas en las que la situación fáctica era la misma: sentencias de fecha 19/03/2021, recaída en el recurso de suplicación nº 1018/2020, la sentencia de 20/07/2021, recaída en el recurso de suplicación nº 584/2021, la sentencia de fecha 3 de marzo de 2022, rec. 1822/2021, la sentencia de fecha 19/1/23, recurso 1882/2022, la sentencia de 2/02/23, rec. 1979/22 y la sentencia de 9 de marzo de 2023 (rec 2082/2022).

En nuestra sentencia de fecha 26 de mayo de 2022, rec. 376/22 - que precisamente recoge la juzgadora en fundamento de su conclusión - nos pronunciamos en los siguientes términos:

"...- Por el cauce de la letra c) del art. 193 de la LRJS la parte denuncia la infracción de los arts. 1.1 , 8.1 y 50.c), 55.1 y 56 del ET y, en un último motivo que trae causa del anterior, cita sentencias del Tribunal Supremo que justifican, a su juicio, la doctrina de aplicación a la relación acreditada en orden a declarar su naturaleza laboral, y que señala como infringidas.

Los argumentos del recurrente suponen, en primer término, sostener la laboralidad de la relación, para luego denunciar que ha existido un incumplimiento grave de sus obligaciones de seguridad social por los demandados como empleadores, que justificaría la resolución del contrato de trabajo conforme al art. 50.1 c) del ET, y además, un despido tácito que apoya en la no entrega de los recibos para cobro por parte de Centro Técnico de Agentes de Seguros, SA.

El presupuesto para examinar la acción de resolución de contrato la acumulada de despido, es la declaración de laboralidad. Sin estimación de la misma no tiene esta Sala competencia para conocer de la extinción del contrato.

En cuanto al contrato de agencia esta Sala ha dicho en sentencia de 9 de enero de 2019, recurso 1091/2018:

"Así pues, en nuestro ordenamiento jurídico hasta el año 1.992 existían 3 figuras que intervenían en la mediación mercantil, a saber:

- El agente comercial, regulado por el derecho mercantil que era un verdadero empresario de la mediación y que respondía del buen fin de los operaciones.

- El mediador dependiente del empresario, con relación laboral común y sometido al Derecho Laboral común y,

- El representante de comercio, configurado como una figura intermedia, sometido a un estatuto laboral especial (Real Decreto 1438/85).

Publicada la Ley 12/92 y regulada en la misma el contrato de agencia , se mantienen las tres figuras anteriores, pero desaparece la nota esencial que servía para diferencias al agente del representante que era el hecho de que esto no asumía el riesgo y ventura de la operación, de ahí que la Ley trate de establecer como criterio diferencial el de la dependencia; presumiendo en su artículo 2 que existe dependencia cuando quién se dedique a promover actos u operaciones de comercio por cuenta ajena o a promoverlos y concluirlos no pueda organizar su actividad profesional ni el tiempo dedicado a la misma conforme a sus propios criterios.

Este criterio que no pasa de ser una presunción iuris tantum no resulta en modo alguno decisivo porque la característica mas acusada de la mediación externa es su libertad de actuación, pues existen unas instrucciones generales que se han de cumplimentar, pero no hay una vigilancia directa de la actividad, existe un margen amplio de autonomía, no existe horario, el control es periódico a través de partes, de informes o de visitas, y la empresa, o mejor, el empresario suele residir en otro lugar lo que hace difícil el control directo, pues ni se ficha, ni se tiene despacho en la empresa, ni se acude a diario a la misma.

Por ello, salvo en supuestos muy concretos el criterio ha de ser el puramente formal, a saber, habría que estar a lo que el contrato disponga, y a falta de contrato deberá operar la presunción del artículo 8 del Estatuto de los Trabajadores, que presume la existencia de contrato de trabajo allí donde exista prestación de servicios y retribución, y será el empresario que cuestione la existencia de relación laboral quién deberá probar que se trata una prestación de servicios de otra naturaleza".

En el caso de autos consta, a partir del relato de los hechos probados de la sentencia de instancia, que fueron suscritos dos contratos mercantiles de colaboración en la actividad de captación de operaciones de seguros y cobro domiciliario de recibos, el primero con la comunidad de bienes DIRECCION000 en fecha de 1 de marzo de 1991, y el segundo con el Centro Técnico de Agentes de Seguro el 7 de febrero de 2019.

El contenido de ambos contratos, su clausulado, corresponde al propio de una colaboración de carácter mercantil, sin elemento que permita identificar circunstancias laborales en el desempeño de la actividad, así:

-Contrato de 2019: se celebra para la captación de operaciones de seguros, cobro domiciliario de recibos de prima, conforme a criterios organizativos propios del colaborador externo y en la demarcación geográfica asignada, el sistema de retribución es a comisión, pactándose los supuestos en los que no se devenga comisión, así como la asunción del riesgo y ventura , de modo que el colaborador responde y asume personalmente el montante de la cuantía percibida por el cobro de los recibos cuando ésta no hubiese podido ser ingresada o liquidada en la Agencia, aún por motivos ajenos a la voluntad del colaborador (robo, pérdida, sustracción, etc.). Se pacta la rendición de cuentas semanal, quincenal o mensual de las cantidades recaudadas y su puesta a disposición.

-Contrato de 1991: Se nombra al actor subagente para que realice personalmente la actividad mercantil de promoción y mediación de seguros o colabore con el agente en los supuestos precisos. La colaboración del subagente consistirá en conseguir operaciones de seguros para la Agencia, dentro de su demarcación, personalmente como con la colaboración de Inspectores de Producción y otros subagentes, lo que llevará implícito las funciones: extensión de las solicitudes de seguros y aplicación de las tarifas, conjunto de gestiones que se desarrollan y que concluyen en la formalización de las pólizas y suplementos y, en su caso, gestión de cobro de recibos de primas y su liquidación, e información y tramitación de incidencias en relación con las pólizas por él gestionadas y de las que le sea encomendado el cobro de recibos de primas. Durante la vigencia del contrato, el subagente no podrá colaborar con otro Agente de Seguros para operar en los mismos seguros a que se refiere este contrato. Y por las operaciones de seguros que obtenga personalmente sin ninguna colaboración y por las gestiones de cobro de recibos de primas que se le encomienden, el Agente abonará la comisión pactada. Si la operación de seguro precisa de colaboración con inspectores o subagentes el Agente determinará en cada caso la comisión que corresponda percibir a cada uno en función de su intervención. El subagente queda personalmente obligado a responder del buen fin de la operación, asumiendo el riesgo y ventura de la misma.

Desde un punto de vista material, en ambos casos, el actor llevaba a cabo el cobro de los recibos que le eran previamente entregados, en el ámbito territorial pactado, sin sujeción a jornada, horario, vacaciones o permisos. No le era proporcionado por el Centro Técnico de Agentes ni por la Comunidad de Bienes material, dispositivo o instrumento alguno para el desarrollo de su actividad profesional. Semanal o quincenalmente acudía a las oficinas del agente para liquidación de cobros efectuados. Allí no tenía despacho o espacio reservado, limitándose a la rendición de cuentas y entrega recepción de recibos, sin estar en posibilidad de uso de aplicación o programa informático alguno de las demandadas, resultando ajeno en cualquier sentido a la organización de las mismas. La Comunidad de Bienes impartía formación que era voluntaria, el Centro Técnico no. En cuanto al pago de retribución, ésta se llevaba a cabo por medio de comisiones, que en caso de Centro Técnico no venían dadas por porcentajes fijos sino en función de los recibos efectivamente cobrados.

En definitiva, no concurren circunstancias que permitan apreciar ajenidad ni dependencia en la relación sostenida, primero con la comunidad de bienes, y luego con el Centro Técnico. Como tampoco resulta del motivo valoraciones que permitan desvirtuar las que se llevan a cabo por el Juez de instancia, pues realmente lo que hace el recurrente a lo largo de este motivo es, además de una inadecuada revisión de los hechos probados carente de toda forma, apoyar su alegato en el dictado, hace más de 15 años, de una serie de sentencias que declararon relación laboral los contratos suscritos por la misma comunidad de bienes con otros trabajadores, lo cual, como ya se ha explicado, no justifica que la situación de aquellos casos sea equiparable a la del demandante, no alcanzando el efecto positivo de la cosa juzgada al caso de autos, por falta de identidad en las partes.

Tales circunstancias, las que determinaron la laboralidad de la relación de otros trabajadores con la comunidad codemandada, no identifican la relación como laboral en el supuesto examinado. El recurrente actuaba llevando a cabo su labor de intermediación con absoluta libertad, de modo que no estaba sujeto a horario, no cumplía con una jornada de trabajo, ni solicitada de la demandada vacaciones o permisos. Era él quien organizaba su propia agenda. Mantenía contacto periódico con las demandadas en cada periodo, pero no resulta que su finalidad fuera la de control de la actividad ni la imposición de órdenes de trabajo. No se llevaban a cabo diariamente estas visitas al centro de la contratante, ni conllevaban una dación de cuenta por parte del recurrente de las visitas efectuadas, siendo consecuencia del contrato de colaboración firmado, al ostentar la empresa contratante del servicio el derecho a conocer los resultados de la actividad encomendada.

En igual sentido sentencia de esta sala (SSTSJª de Canarias-LP recurso 81/2017 de 15 de marzo de 2017).

No apareciendo claramente las notas de dependencia y ajenidad habrá que estar a la realidad de un contrato mercantil, que configura una prestación de servicios excluida del ámbito laboral, lo que supone desestimar el recurso, no concurriendo las infracciones denunciadas de normas sustantivoa o jurisprudencia.»

Con base en lo razonado en dichas sentencias, que por lo arriba expuesto son plenamente extrapolables al caso que nos ocupa, el presente recurso ha de ser también desestimado.

En la sentencia de 20 de julio de 2023, además se examina el alcance que al caso podría tener la sentencia de la Sala IV del Tribunal Supremo de fecha 3 de marzo de 2020, rec 3354/2017, expresando:

El supuesto de hecho contemplado es el de un contrato de arrendamiento de servicios para la actividad de distribución de productos de seguros de una agencia de seguros dedicada a la comercialización, exclusivamente, de seguros de la entidad SANTA LUCÍA. La actividad desarrollada por el contratante era la del cobro de recibos que se le entregaban en la agencia y que se correspondía con pólizas suscritas con SANTA LUCÍA. La gestión del cobro se circunscribía a una determinada zona, con liquidación mensual, devolución de incobrados y remuración en función de comisiones sobre lo gestionado y cobrado. Posteriormente el contrato de arrendamiento de servicios fue sustituido por un contrato de nombramiento de auxiliar externo, para captación de clientela para el agente como agente exclusivo de Santa Lucía.

Tras identificar la normativa de aplicación ( artículo 8 de la Ley 26/2006, de 17 de julio, de mediación de seguros y reaseguros privados que vino a sustituir al anterior articulo 7.3 de la Ley 9/1992 relativo a los denominados subagentes de seguros) actualmente derogada por el Real Decreto Ley 3/2020, de 4 de febrero, de medidas urgentes por el que se incorporan al ordenamiento jurídico español diversas directivas de la Unión Europea en el ámbito de la contratación pública en determinados sectores; de seguros privados, de planes y fondos de pensiones, del ámbito tributario y de litigios fiscales, se concluye que el legislador admite la posibilidad de que la relación jurídica de los auxiliares externos y los mediadores de seguros se articule mediante un contrato mercantil en atención a las circunstancias particulares del sector, difícilmente admisible en cualquier otro ámbito de actividad. Y es que se concluye que el objeto de tal específica contratación es la prestación de trabajo y aportación de mano de obra, sin disponer de infraestructura empresarial propia, con el sometimiento al ámbito de organización y dirección de un tercero.

La problemática surge, según la sentencia referida, "...cuando se concierta formalmente esa clase singular de contrato mercantil, pero su verdadero contenido no se corresponde en realidad con las funciones efectivamente desempeñadas por quien ha sido contratado bajo esa fórmula y no se dedica sin embargo a la captación de clientes y distribución de productos de seguros, sino, tan solo y únicamente, al mero y simple cobro domiciliario de los recibos derivados de las pólizas de seguros de la cartera de los agentes de seguros para los que trabajan.."

Se mantiene, refiere la resolución, el criterio contenido entre otras en la sentencia de 21 dejunio de 2011, rec 2355/2010, pues no se trata de una actividad de mediación de seguros que con carácter instrumental atienda a tareas de cobro, sino de una actividad fundamental de cobro que se completa con otras labores secundarias, entre las que ocasionalmente puede darse la suscripción de algún producto en el círculo de los afectados por el cobro y otras personas relacionadas con ellos, quedando la controversia circunscrita en determinar si las condiciones en que se ha prestado efectivamente el trabajo eran las propias de una actividad por cuenta ajena incluida en el art. 1.1 del ET

En definitiva, concluye que el simple y mero cobro domiciliario de recibos constituye relación laboral, concurriendo su carácter voluntario y retribuido, se encuentra presente la nota de ajeneidad porque es la empresa aseguradora la que, mediante una cesión anticipada, se apropia de la utilidad patrimonial del trabajo a cambio de la retribución, y se aprecia el requisito de la dependencia, porque, aunque no exista jornada ni horario, es la empresa la que encarga mensualmente el trabajo dentro de la zona; hay presencia periódica en el establecimiento empresarial, manteniendo el agente el control sobre la dirección y organización del núcleo esencial de la actividad, que no es otra que la de realizar la gestión de cobro a domicilio de los recibos que le encarga, con independencia de que eventualmente y de forma residual pudiera realizar alguna otra actividad complementaria e incluso de captación. A todo ello añade el carácter personalísimo de la prestación de servicios ya que el trabajador carece de la posibilidad de ser sustituido y encomendar sus tareas a terceros a su libre voluntad, sin que tampoco disponga de cualquier infraestructura propia a tal efecto.

No obstante la aparente similitud entre el asunto que nos ocupa y los contemplados por la Sala IV, entendemos que concurren especiales circunstancias que nos han de permitir mantener el criterio ya anunciado. Hemos de partir del relato de hechos probados de la sentencia impugnada, fundamentalmente de los hechos séptimo a décimo, que nos permitirán posteriormente analizar la confluencia de los elementos típicos de la relación laboral.

El tenor literal de los hechos probados séptimo y décimo es el que sigue:

"SÉPTIMO.-- Tras el fallecimiento de Dña. Loreto, el día 1 de noviembre de 2018, y tras distintas vicisitudes y comunicaciones entre los herederos de la fallecida y la entidad Santa Lucía SA, la posición de Agente fue ocupada por la entidad CENTRO TÉCNICO DE AGENTES DE SEGUROS SA, al menos desde el 5 de febrero de 2019. La cartera de clientes continuó siendo de la titularidad de Santa Lucía, no produciéndose traspaso de clientes entre ambas agencias, ni de medios materiales.

En fecha 7 de febrero de 2019 la entidad CENTRO TÉCNICO DE AGENTES DE SEGUROS SA comunicó al actor su intención de incorporarle a su red de colaboradores externos en las mismas condiciones que rigen su contrato de agencia, firmando el actor su conformidad con las condiciones para la incorporación a CTAS.

Se suscribió contrato de colaborador externo entre CENTRO TÉCNICO DE AGENTES DE SEGUROS SA y el actor (contrato de colaboración mercantil) el 1/2/19, en la actividad fundamental de captación de operaciones de seguros y cobro domiciliario de los recibos de prima, conforme a criterios organizativos propios del colaborador externo.

Se establece un sistema de retribución a comisión, pactándose los supuestos en los que no se devengaría comisión, así como la asunción del riesgo y ventura "si con ocasión de la actividad de cobro de recibos, al colaborador le hubieran hecho entrega por parte de tomador o persona relacionada con éste, de cuantía o importe alguno, quedará obligado a ingresar y liquidar dicho importe en la Agencia o en la entidad bancaria designada al efecto. Es decir, el colaborador responderá y asumirá personalmente el montante de la cuantía percibida por el cobro de los recibos cuando ésta no hubiese podido ser ingresada o liquidada en la Agencia, aún por motivos ajenos a la voluntad del colaborador (robo, pérdida, sustracción, etc.).

Se pactó la rendición de cuentas semanal, quincenal o mensual de las cantidades recaudadas y su puesta a disposición.

El actor suscribió el contrato sin reserva alguna. ( d. 2 y 4 actor y 10 empresa y primera testifical empresa)"

OCTAVO.--La entidad SANTA LUCÍA SA comunicó a todos sus agentes que el artículo 4 del RD 304/204, Reglamento de la Ley 10/2010 de prevención del blanqueo de capitales y de la financiación del terrorismo, establece como medidas normales de diligencia debida la identificación formal de que se identifiquen mediante documentos fehacientes, la identidad de cuantas personas físicas intervengan en relaciones de negocio o intervenir en cualesquiera operaciones ocasionales cuyo importe sea igual o superior a 1.000 euros. Asimismo, los artículos 2 a 8 de la mencionada ley 10/2010, viene a insistir en la necesidad de identificación a las personas que intervienen en operaciones susceptibles de actuar en operaciones incluidas en el ámbito de aplicación de la ley, reiterando dicha necesidad el artículo 5 del Reglamento. CENTRO TÉCNICO DE AGENTES DE SEGUROS, en su condición de agente mediador en exclusiva y, consecuentemente, depositario de las cuantías recaudadas por la gestión de cobros de recibos en domicilio del asegurado, tal y como dispone el artículo 6.2 de la Ley 26/2006 de Mediación en Seguros Privados, viene obligado a identificar a las personas que intervengan en el proceso de cobro domiciliario aún cuando se trate de profesionales vinculados por contrato de agencia. Para dicha identificación, con arreglo a lo previsto en el artículo 9 de la Ley de Contrato de Agencia, su sociedad, como agente de seguros en exclusiva, deberá actuar conforme a los criterios técnicos que pudiéramos establecer para la distribución de nuestro catálogo de productos; en este sentido, UD deberá articular todas cuantas medidas estén a su alcance para identificar en cada proceso de gestión de cobro domiciliario aquellos profesionales que se ocupen tanto directamente como por la colaboración de terceros previamente identificados de dicha gestión, debiendo suscribir a tal efecto un documento de hoja de encargo donde consten los datos personales del colaborador, así como cualesquiera otras circunstancias que sirvan para identificar el importe mensual encomendado para la gestión de cobro y la asunción personal de dicho trabajo por el colaborador. Finalmente, ningún colaborador podrá ejecutar la actividad de cobro domiciliario sin antes haber suscrito el documento de encargo, so riesgo de incurrir en responsabilidad por incumplimiento del artículo 9 de la Ley 26/2006 de Mediación en Seguros Privados.

NOVENO.---Relacionado con la anterior comunicación y en el ámbito de la "sistemática16 comercial" se estableció la obligación y necesidad de entregar al colaborador externo la "hoja de encargo" donde figura que el colaborador acepta el encargo de la agencia para gestionar el cobro de los recibos domiciliarios que se le entregan del mes correspondiente con arreglo a su propios criterios organizativos, de forma que el colaborador decide cuando y como cobra los recibos, así como el tiempo que dedica a la actividad y que el colaborador asume el riesgo y ventura del resultado de la gestión, asumiendo personalmente los descuadres existentes y respondiendo de la diferencia entre el importe final liquidado en la agencia y el total importe de los recibos domiciliarios cuya gestión de cobro ha aceptado, no compensando la empresa al colaborador los gastos personales en los que hubiera incurrido con ocasión del encargo aceptado y que el colaborador podía realizar pesonalmente la gestión o contar con la colaboración de un tercero. En dichas hojas se indicaba el importe total de los recibos y el de los recibos pendientes del mes anterior. ( d.11 empresa y primera y segunda testifical empresa)

DÉCIMO.--El actor gestionaba el cobro de los recibos que se le entregaban, atendía a clientes. Se le retribuía mediante el sistema de comisiones, no por porcentajes fijos, sino en función de los recibos efectivamente cobrados. El actor no tenía un horario que cumplir, no4 registraba su jornada, ni se le fijaba la ruta diaria que debía seguir para la atención de los clientes, ni disponía de un sitio fijo asignado en las oficinas de la empresa. No se realizaba un control diario de las operaciones realizadas, ni se le impartían instrucciones de cómo dirigirse a los clientes. El actor realizaba una liquidación semanal de los recibos en la oficina o fuera de ésta. No solicitaba el disfrute de sus vacaciones. No se le facilitaba material para la realización de sus funciones ( tablet, coche), ni se le compensaban los gastos en los que hubiera incurrido. Carecía de acceso a los aplicativos de la empresa para recoger información sobre los clientes. Esta información era facilitada por el Inspector o un administrativo de la empresa. El actor tenía una zona asignada pero podía gestionar también recibos de otras zonas. El actor puede delegar la realización de sus funciones en otra persona. ( segunda testifical empresa)".

La sentencia de instancia efectúa un análisis formal y material para concluir en la extrema relajación de los requisitos de dependencia y ajeneidad que impiden calificar la relación como laboral.

Formalmente, el contrato suscrito quedaría sustraído del ámbito de la laboralidad, comprendiendo la actividad fundamental de captación de operaciones de seguros y cobro domiciliario de los recibos de prima, conforme a criterios organizativos propios del colaborador externo, quien dirige la dinámica de la actividad, asumiendo el riesgo y ventura del resultado de la gestión, sin compensación por los gastos que el desarrollo de la actividad pudiera acarrear y pudiendo delegar en terceros la ejecución del encargo o gestión. La ajenidad, dependencia y carácter personalísimo de la prestación se difuminan hasta el punto de desaparecer, lo que excluiría la naturaleza laboral de la relación.

Tal apariencia sería insuficiente, debiendo imponerse la realidad sobre la mera formalidad. Y nuestra realidad es la expresada en el relato de hechos probados, que ha permanecido indemne pese a las pretensiones revisorias intentadas sin éxito. La imagen que extraemos de tal relato describe una relación de prestación de servicios dirigida principal, que no exclusivamente, a la gestión del cobro de recibos. En dicha actividad, quien asume la gestión dispone de absoluta libertad de organización, de diseñar la dinámica de la prestación, en relación al cuándo y al cómo, sin recibir instrucción, indicación u orden alguna por parte del agente de seguros. La delimitación geográfica constituye un elemento que contextualiza el alcance de la prestación contratada sin incidir en la naturaleza de la relación, sin perjuicio de evidenciarse la posibilidad de gestión de recibos en distinta zona, eliminando el carácter esencial de tal elemento delimitador. El contratante disponía de los elementos esenciales de la prestación, ordenaba el tiempo de actividad y descanso en función de su voluntad, diseñaba sus propias rutas y no disponía de espacio identificado como centro de trabajo. Los gastos derivados de su ejecución se sufragaban por el propio contratante, sin compensación alguna, remunerándose la actividad en función de los recibos efectivamente gestionados y no porcentajes fijos, siendo la "rendición de cuentas" la consecuencia del carácter bilateral y sinalagmático de la relación, liquidándose periódicamente las respectivas prestaciones.

Consta la asunción del riesgo y ventura de la gestión, responsabilizándose personalmente de la cuantía percibida en concepto de gestión de cobro, en el caso de no alcanzar la cuantía percibida el destino que le es propio. Es más, el "extorno" no es una mera previsión, constando acreditado que al demandante se le practicaron extornos por operaciones en las que intermedió y que finalmente no fueron contratadas, de modo que las comisiones que le fueron abonadas se de dedujeron con posterioridad (hecho probado13 decimotercero). Y el carácter personalísimo de la prestación desaparece, cuando se constata la posibilidad de delegar la realización de funciones en otra persona (hecho probado décimo in fine), evidenciándose la existencia de una infraestructura empresarial, siquiera mínima.

Por último, no es posible afirmar que nos encontramos ante una actividad que consista en el mero y simple cobro domiciliario, si atendemos tanto el tenor literal del contrato, que incluye la captación de operaciones de seguros al mismo nivel que el cobro domiciliario de los recibos de prima, como la atención de clientes (hecho probado décimo) y la intermediación en operaciones (hecho probado decimotercero), sin que pueda concluirse que tales actividades revistieran carácter residual, aunque sí secundario.

En definitiva, no es la actividad la que determina la naturaleza de la prestación, sino las circunstancias concretas de su desarrollo y ejecución. Los elementos que configuran la relación laboral se han de manifestar de forma evidente, y aunque alguno de ellos pueda aparecer desdibujado en función de la actividad y la evolución de la técnica, su concurrencia es necesaria. En el supuesto que nos ocupa, mantenemos como mantuvo la magistrada de instancia que no concurren los elementos de dependencia, ajenidad y carácter personalísimo de la prestación, lo que no supone que nos alejemos del criterio contenido en la unificada doctrina sino su estricta aplicación en función de las circunstancias de la prestación que han sido reveladas."

Criterio mantenido en nuestra posterior sentencia de fecha 16 de junio de 2022, rec 624/2022.

Proyectando lo anterior a la cuestión planteada, los mismos razonamientos han de ser aplicados, por elementales razones de seguridad jurídica, razón por la que el recurso ha de ser desestimado y confirmada la sentencia de instancia.

CUARTO. No procede pronunciamiento en materia de costas procesales.

Vistos los preceptos citados y demás de general y pertinente aplicación.

Fallo

?Desestimamos el recurso de suplicación interpuesto por D. Fernando contra la Sentencia de 23 de enero de 2023 dictada por el Juzgado de lo Social Nº 2 de Las Palmas de Gran Canaria sobre Despido, la cual confirmamos íntegramente. Sin costas.

Devuélvanse los autos originales al Juzgado de lo Social Nº 2 de Las Palmas de Gran Canaria, con testimonio de la presente una vez notificada y firme a las partes.

ADVERTENCIAS LEGALES

Contra esta sentencia cabe Recurso de Casación para Unificación de doctrina, que se preparará por las partes o el Ministerio Fiscal por escrito ante esta Sala de lo Social dentro de los DIEZ DÍAS siguientes a la notificación de la sentencia de acuerdo con lo dispuesto en los artículos 220 y 221 de la Ley 36/2011 de 11 de Octubre, Reguladora de la Jurisdicción Social.

Para su admisión será indispensable que todo recurrente que no tenga la condición de trabajador o causahabiente suyo, o beneficiario del régimen público de la Seguridad Social, y no goce del beneficio de justicia gratuita efectúe, dentro del plazo de preparación del recurso, el depósito de 600 € previsto en el artículo 229, con las excepciones previstas en el párrafo 4º, así como así como el importe de la condena, dentro del mismo plazo, según lo previsto en el artículo 230, presentando los correspondientes resguardos acreditativos de haberse ingresado en el BANCO DE SANTANDER c/c ?Las Palmas nº 3537/0000/66/0820/23 el nº de expediente compuesto por cuatro dígitos, y los dos últimos dígitos del año al que corresponde el expediente pudiéndose sustituir dicha consignación en metálico por el aseguramiento mediante aval bancario en el que se hará constar la responsabilidad solidaria del avalista, y que habrá de aportarse en el mismo plazo. Si la condena consistiere en constituir el capital-coste de una pensión de Seguridad Social, el ingreso de éste habrá de hacerlo en la Tesorería General de la Seguridad Social.

Para el supuesto de ingreso por transferencia bancaria, deberá realizarse la misma al siguiente número de cuenta:

IBAN ES55 0049 3569 9200 0500 1274

Consignándose en el campo Beneficiario la Cuenta de la Sala y en Observaciones o Concepto de la Transferencia los 16 dígitos que corresponden al procedimiento.

Notifíquese la Sentencia a la Fiscalía de este Tribunal y líbrese testimonio para su unión al rollo de su razón, incorporándose original al Libro de Sentencias.

Así por esta nuestra Sentencia, lo pronunciamos, mandamos y firmamos.

Fórmate con Colex en esta materia. Ver libros relacionados.