Última revisión
21/08/2026
Cuenta 129. Resultado del ejercicio: cierre y aplicación
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Orden: contable
Fecha última revisión: 21/08/2026
La cuenta 129 recoge el beneficio o la pérdida del ejercicio cerrado hasta que se aprueba y contabiliza su aplicación.
Contenido y finalidad de la cuenta 129
La cuenta 129. Resultado del ejercicio, integrada en el subgrupo 12, «Resultados pendientes de aplicación», recoge el resultado positivo o negativo del último ejercicio cerrado mientras se encuentre pendiente de aplicación.
Su saldo procede de la regularización de las cuentas de gestión. Al cierre, los saldos de las cuentas de los grupos 6, «Compras y gastos», y 7, «Ventas e ingresos», se cancelan contra la cuenta 129. De este modo, la diferencia entre los ingresos y los gastos imputados a la cuenta de pérdidas y ganancias queda reflejada como beneficio o pérdida del ejercicio.
La cuenta presenta:
- Saldo acreedor, cuando los ingresos superan a los gastos y existe beneficio.
- Saldo deudor, cuando los gastos superan a los ingresos y existe pérdida.
A TENER EN CUENTA. Los ingresos y gastos que, conforme a la norma de registro y valoración aplicable, deban reconocerse directamente en el patrimonio neto no se trasladan a la cuenta 129 mientras no proceda su transferencia a la cuenta de pérdidas y ganancias.
Ubicación en las cuentas anuales
La cuenta 129 figura en el balance dentro del patrimonio neto, en el apartado A-1) Fondos propios y en la partida VII. Resultado del ejercicio. El beneficio se presenta con signo positivo y la pérdida, al constituir una disminución de los fondos propios, con signo negativo.
El importe debe coincidir con el resultado del ejercicio mostrado en la cuenta de pérdidas y ganancias. Su posterior aplicación se refleja en el estado de cambios en el patrimonio neto, diferenciando el traspaso a reservas, la compensación de pérdidas, los dividendos y los restantes destinos acordados.
Funcionamiento contable
Determinación del resultado al cierre
La cuenta 129 interviene en la regularización contable del siguiente modo:
- Se abona con cargo a las cuentas de los grupos 6 y 7 que presenten saldo acreedor.
- Se carga con abono a las cuentas de los grupos 6 y 7 que presenten saldo deudor.
Aunque lo habitual es que las cuentas de gastos presenten saldo deudor y las cuentas de ingresos saldo acreedor, el movimiento se determina atendiendo al saldo efectivo de cada cuenta. Una vez realizada la regularización, las cuentas de gestión quedan saldadas y la cuenta 129 recoge el resultado neto.
Aplicación del beneficio
Cuando el órgano competente aprueba la aplicación de un resultado positivo, la cuenta 129 se carga con abono a las cuentas correspondientes al destino acordado. Entre las contrapartidas habituales se encuentran:
- La cuenta 112. Reserva legal.
- La cuenta 113. Reservas voluntarias.
- Las cuentas del subgrupo 114 cuando proceda dotar reservas especiales.
- La cuenta 120. Remanente.
- La cuenta 121. Resultados negativos de ejercicios anteriores, cuando el beneficio se destine a compensar pérdidas acumuladas.
- La cuenta 526. Dividendo activo a pagar, por el dividendo definitivo acordado.
- La cuenta 557. Dividendo activo a cuenta, para cancelar el importe entregado anticipadamente que se integre en la aplicación definitiva.
La propuesta de aplicación incluida en las cuentas anuales formuladas no determina por sí sola el registro del reparto. El asiento se practica cuando la aplicación del resultado es aprobada por el órgano competente.
Aplicación de la pérdida
Si el ejercicio arroja pérdidas, la cuenta 129 presenta saldo deudor. Su aplicación supone abonar esta cuenta con cargo, generalmente, a la cuenta 121. Resultados negativos de ejercicios anteriores. También puede compensarse con reservas cuando exista un acuerdo válido y estas sean disponibles para dicho fin.
Las pérdidas contables registradas en la cuenta 129 no deben confundirse con las bases imponibles negativas pendientes de compensación en el impuesto sobre sociedades. El reconocimiento de activos por impuesto diferido se somete a sus propios requisitos contables y fiscales.
Ejemplos de contabilización
Regularización con resultado positivo
Una sociedad presenta al cierre compras de mercaderías por 500 euros, trabajos realizados por otras empresas por 200 euros y gastos en investigación y desarrollo del ejercicio por 150 euros. Sus ventas de mercaderías ascienden a 800 euros, las prestaciones de servicios a 150 euros y los ingresos por comisiones a 50 euros.
Los gastos suman 850 euros y los ingresos, 1.000 euros. La regularización determina un beneficio de 150 euros:
| Debe | Cuenta | Haber |
|---|---|---|
| 800 euros | (700) Ventas de mercaderías | — |
| 150 euros | (705) Prestaciones de servicios | — |
| 50 euros | (754) Ingresos por comisiones | — |
| — | (600) Compras de mercaderías | 500 euros |
| — | (607) Trabajos realizados por otras empresas | 200 euros |
| — | (620) Gastos en investigación y desarrollo del ejercicio | 150 euros |
| — | (129) Resultado del ejercicio | 150 euros |
El asiento salda las cuentas de ingresos y gastos. La cuenta 129 queda con saldo acreedor por el beneficio obtenido.
Aplicación del beneficio
Una sociedad obtiene un beneficio de 30.000 euros. La junta general acuerda destinar 3.000 euros a la reserva legal, 7.000 euros a reservas voluntarias y 20.000 euros a remanente.
| Debe | Cuenta | Haber |
|---|---|---|
| 30.000 euros | (129) Resultado del ejercicio | — |
| — | (112) Reserva legal | 3.000 euros |
| — | (113) Reservas voluntarias | 7.000 euros |
| — | (120) Remanente | 20.000 euros |
Con este asiento queda saldada la cuenta 129 y el beneficio se incorpora a las partidas de fondos propios establecidas en el acuerdo de aplicación.

